Notas:
Este es un inserto de la historia principal llamada "Mascarada."
Un trabajo en colaboración de ilustración y Fanfiction.

Este es el primer capítulo de toda la Saga de Mascarada.

Para quienes NO estén familiarizados con Love Live Sunshine y sus actrices, es recomendable leer Mascarada 01 primero.
Como segunda nota a tomar a consideración, existen los dialectos en Japón, así como en español existen también, así que intentamos darle distintos dialectos a las chicas.

Aquí hay una guía de personajes de ser necesario - ibb(punto)co/rxhz1hM (quitar el "(punto)" por un .)
Las historias están conectadas! OJO!
¡Que lo disfrutes!

(Mira al final del trabajo para más notas.)


Sentimientos Bajo una Máscara
Capítulo 1

Se encontraban fuera de la ciudad para una sesión promocional de fotos para la revista "Dengeki G's Magazine."

Al parecer, la sesión iba a ser en el exterior ya que había un excelente clima.
El lugar no era específicamente grande, pero tenía una habitación especial para que las chicas se pudieran cambiar a los trajes de sus personajes.

La habitación estaba súper ruidosa, con el cuchicheo de las chicas mientras se cambiaban.
Claramente y como de costumbre, Aiai, Aikyan y King estaban tonteando. Anchan también estaba haciendo alguna estupidez con Shuka, como siempre.

- "Chicas, ¡por favor!"- gritó Arisa harta.
- "¡Dejen de estar haciendo el tonto, tenemos que apurarnos!", continuó Arisa mientras se terminaba de colocar la falda.

- "¡Si, Dia-sama!"- gritó Anchan, volviendo a su casillero para comenzar a cambiarse.

- "¡Perdón! 'Onee-chan'" - dijo Aiai molestando, usando el tono de su personaje.
Todos se rieron con eso.

- "¡Sorry!" - añadió Aina en un tono alto, con un pésimo inglés, como lo haría su personaje Mari.

Aunque Aina no estuviese haciendo ninguna estupidez, le encantaba meterse con el personaje de Arisa. Arisa simplemente puso los ojos en blanco, y mientras terminaba de vestirse se volvió hacia Nanaka.

- Suwawa, no sé cómo lo haces... - dijo Arisa cansada.

Nanaka simplemente compartió una dulce sonrisa mientras se desabrochaba los botones de su blusa.

- Su gran entusiasmo es demasiado para mí, no puedo con ella..., suspiró Arisa.

- Te acostumbras - dijo Nanaka calmadamente. Arisa simplemente resopló, cerró su casillero con un golpe sordo, y se dirigió a la salida.

- ¡Deberían apurarse! ¡O vamos a empezar sin ustedes!" - gritó Arisa con su tono mandón retirándose de la habitación, con Rikako riéndose atrás.

- Así que... tas acostumbrada a ella...? Una dulce voz sacó a Nanaka de su ensueño.

Nanaka dejó de desabrocharse su blusa, sus hombros ligeramente descubiertos, para mirar a su izquierda. Shuka estaba ahí con una expresión triste. Ella ya se había cambiado la falda, pero no su camisa.

Nanaka levantó las cejas con sorpresa.

- ¿Qué pasa Shukashuu?

Sus miradas se encontraron y claramente había preocupación en la voz de Nanaka, pero era suave y calmada como siempre.

Shuka simplemente sacudió la cabeza y comenzó a quitarse la camisa.

Nanaka frunció el ceño sin quitarle los ojos de encima. Shuka terminó de desvestirse quedando en un sujetador muy lindo.

Shuka sonrió tímidamente a Nanaka. A pesar de que normalmente compartían camarines, para ambas era una sensación embarazosa exponer mucha piel, esto hacía que sus corazones latieran muy deprisa, sus mejillas se sonrojasen en un rojo intenso y el estar junto a la otra las hacia estar de manera nerviosa.

- Lo siento... -comenzó Shuka.

- ¡Shukashuu! ¿Puedes hacer esa chistosa imitación de Aiai otra vez?" – interrumpió Anchan- con Aiai antes de que Shuka pudiese continuar. Anchan lloriqueó hacia Shuka con una enorme sonrisa en su cara. Aiai estaba detrás de ella con una cara de frustración y un leve puchero.

- ¡Hey Hey! ¡No jodas! ¡Que no soy tu meme particular!" - se quejó Aiai.

Shuka forzó una sonrisa en su rostro, estaba por hacer la imitación, pero King interrumpió justo a tiempo.

- Chicas no ahora, o Arisha se va a enojar.

King se abrochó sus zapatos y se puso de pie.

Anchan y Aiai asintieron y comenzaron a colocar las cosas de vuelta en sus casilleros, Shuka continuó colocándose su traje.

- ¡Oh señor! ¡Suwawa sos muy lenta!" - molestó Aina, al mismo tiempo que cerraba su casillero, dándole una enorme sonrisa.
-¡Pero no me importa mirarte, así como estas!

Aina le dio a Nanaka una mirada pervertida junto con una sonrisa burlona, esta solo se cubrió el cuerpo con los brazos; Nanaka no estaba acostumbrada a los comentarios osados de Aina, y todo era mucho peor frente a Shuka.

- ¡Ya córtenla, el par de tórtolas! - dijo Anchan, mientras cerraba su casillero.

- ¡Nos vemos en el otro lado!" -molestó King- mientras ella y Aikyan abandonaban la habitación.

- ¡Hey! ¡Esperen! - gritaron Anchan y Aiai, las cuales se fueron corriendo tras King y Aikyan.

El silencio se podía cortar con un cuchillo.

Nanaka estaba con su blusa abierta de par en par, su falda de su traje ya en su lugar, pero estaba preocupada. Shuka estaba siendo igual de lenta que ella para cambiarse de ropa, lo cual era sumamente extraño, porque Shuka con lo hiperquinética que era, solía ser la primera en estar lista.

- Ché, Suwawa, ¿estás bien? ¿estás enfadada?" - llamó Aina preocupada.

Nanaka se sintió realmente intranquila en esa condición.

- Perdoná, no te quise molestar - volvió a hablar Aina.

- Esta bien -dijo Nanaka, fríamente cortando a Aina.

Aina dio un gritito de sorpresa y Nanaka tomo la indirecta de que tal vez fue un poco dura con Aina.

- No te preocupes -dijo Nanaka, mirando a Aina dándole una leve sonrisa-. Hoy, simplemente estoy en mi "Mundo Suwa", como siempre, nada nuevo, anda, adelántate yo voy enseguida"

- Oh... okey

Aina sonrió levemente también para luego desviar su mirada hacia Shuka. Shuka estaba igual o tan lenta como Nanaka cambiándose, pero Shuka no le devolvió la mirada; Aina frunció el ceño, pero entendió que no debía presionar más el tema.

Claramente esto era algo entre Nanaka y Shuka.

- Ya, entonces, las veo afuera, no se demoren mucho...

Y con esa frase, Aina las dejo solas en la habitación.

Nanaka suspiró, caminó hacia la puerta con su típico paso cansino y cerró la puerta.
Miró hacia atrás a Shuka, ella estaba temblando. Nanaka pestañeo un par de veces y puso una expresión de tristeza, aunque Shuka no pudiese verla. Con la misma pasividad caminó de vuelta hacia ella.

-Hey... – llamó Nanaka- estamos solas ahora, ¿qué pasa?

Nanaka suavemente agarró a Shuka por los hombros y la giró lentamente hacia ella.
Shuka la miró con lágrimas juntándose en la comisura de los ojos; Nanaka suavemente afirmó las mejillas de Shuka entre sus suaves manos y la miró preocupada.

- Es... esto... ¡es demasiado difícil! - sollozó Shuka. Nanaka no cambió su expresión.

- ¿Demasiado difícil que cosa? - preguntó Nanaka, intentando entender.

- ¡Es demasiado difícil verte con ella! -soltó Shuka, las lágrimas corriendo por sus mejillas.

Nanaka se mantuvo silenciosa, pero nunca abandonando sus mejillas.

- ¿Por qué... ¡¿Por qué no puede mi personaje ser más cercano al tuyo?! ¡¿Por qué tengo yo que compartirte con ella?! ¡¿Por qué no pudimos estar en la misma Subunidad?! ¡O en el mismo año! ¡¿Por qué?!

Nanaka sintió que su corazón se hundía cada vez que pensaba en todo eso, pero no se podía evitar. Este era su trabajo.

Ella tenía que hacer todo lo que se le pedía, y los fans hicieron las votaciones para las Subunidades. Ella ya no podía seguir quejándose al respecto. Ya no más. Tenía que aguantar la situación y continuar, y lo mismo para Shuka y las otras 7 chicas con las que trabajaban.

Nanaka respiró temblorosa.

- Hey... -comenzó Nanaka suavemente mientras intentaba consolarla, suavemente tomó la mejilla de Shuka con su mano izquierda presionando su frente con la de Shuka.

- Hey, escúchame...

Shuka sollozó y asintió levemente, mirando a los ojos de Nanaka.

- No deberías preocuparte al respecto ¿ok? Este es nuestro trabajo, y creo que es mejor que no estemos juntas todo el tiempo - dijo Nanaka en casi un suspiro.

Shuka le dio una mirada de pánico al escuchar esto.

- Si estuviésemos juntas todo el tiempo, no podría controlarme, y probablemente estaría arriba tuyo todo el tiempo - dijo Nanaka con unas risitas, pero Shuka seguía sollozando mientras sus lágrimas corrían por sus mejillas.

- No quiero...

Nanaka achicó la distancia entre ellas un poco, lo suficiente para susurrar, sintiendo la presencia de cada una.

- No quiero hacer esto con nadie más... - dijo finalmente con su corazón doliendo.

- Suwawa... - dijo Shuka en un suave murmullo, y en cuanto lo hizo no se aguantó más y acabó con ese maldito espacio entre ambas, presionando sus labios firmemente en los de Nanaka.

Al principio fue un beso suave. Después vino otro, un tercero, incluso un cuarto beso. Nanaka rompió el beso y miró a Shuka los ojos. No podía evitar besarla, cada beso sabia y se sentía como el primero.

Shuka sonrió tímidamente y seductoramente a Nanaka, y eso fue suficiente para que Nanaka perdiera los estribos. Nanaka empujó a Shuka contra el casillero con un fuerte golpe sin importar que metieran ruido. Nanaka empezó a besar a Shuka nuevamente en un apasionado y lento beso. Disfrutándolo muchísimo, saboreándose, jugando con sus labios.

Estaban esos labios carnosos que Shuka amaba y esa juguetona lengua que Nanaka adoraba. El beso se volvió húmedo y sexy mientras la tensión entre ambas se intensificaba.
El hecho de que estuviesen solo con la falda de sus personajes y nada en sus torsos estaba molestándoles en la cabeza. Y ambas lo sabían.

Nanaka deslizó su rodilla entre las piernas de Shuka, besándola profundamente y usando sus manos para trazar su suave piel. Una mano viajaba a lo largo de su espalda mientras que la otra la afirmó fuertemente por la cintura. Cada toque de Nanaka volvía loca a Shuka, enviando eléctricas sacudidas de placer a su entrepierna.

Mientras Shuka acariciaba el cuello de Nanaka, su otra mano se deshizo de su cola de caballo.
Nanaka rompió el beso una vez más y le dio una mirada de preocupación.

- ¿Sabes? Pasé los últimos quince minutos con la peluquera para que me hiciera el peinado…

Shuka la miró con una amplia sonrisa, y recorrió su sedoso cabello empujando su cabeza hacia ella.

- Shhh - dijo entre dientes, mientras entrelazaba su lengua con la de Nanaka en otro húmedo y profundo beso.

Nanaka cedió, ya no podía evitarlo. Así que presionó su rodilla aún más fuerte contra la entrepierna de Shuka, haciendo que gimiera mientras se besaban.
Pero Nanaka no quería parar ahí. En la parte de atrás de su mente aún quedaba algo de sentido común.

Nanaka recordaba que aún estaban intentando hacer una sesión de fotos, y todos estaban afuera esperando por ellas. Así que tenía que hacer esto rápido.

Nanaka volvió a romper el beso, y comenzó a besar el cuello de Shuka. Los dedos de está hundiéndose más en el cabello de Nanaka, suavemente arañando su piel.
Nanaka movió su mano fuera de la cadera de Shuka para levantar la falta de Shuka mientras que con su otra mano levantó un lado de su sujetador, presionando su palma contra el busto de Shuka.

Nanaka comenzó a masajearlo bruscamente, enviando placer directamente a la entrepierna de Shuka y haciendo que sus rodillas se dolaran ligeramente. Nanaka comenzó a trazar el increíble cuerpo de Shuka con sus dedos hasta encontrar sus bragas, las cuales tenían un prominente punto húmedo. Nanaka sonrió contra su pie, y no dudó en empezar a molestar ese lugar sin descanso.

Shuka lanzó su cabeza hacia atrás, golpeándola ligeramente contra el casillero con un sonido sordo. Pero difícilmente logró notar el dolor.

- Mmmm wa...Suwa...Suwawa...- gemía Shuka entre dientes.

Nanaka se encendió y ya no quería esperar más.

Así que, tomó el pezón expuesto de Shuka en su boca, y comenzó a succionarlo fuerte mientras lo recorría con su lengua. Al mismo tiempo, su mano encontró su camino por debajo de las bragas de Shuka.

Nanaka ya sabía que Shuka estaba mojada, pero mientras su mano recorría por debajo de su ropa interior, quedó totalmente sorprendida de cuan mojada estaba realmente.

Nanaka sonrió maliciosamente. Sacó su boca del pezón de Shuka y fue directamente a su oído. Mientras lo hacía, sus dedos viajaban juguetonamente por todos los labios inferiores de Shuka.

- Vaya-vaya... me encanta como estas así de mojada - dijo Nanaka, con una voz ronca, que casi hizo que Shuka se viniera por lo sexy que era la voz de su amante.

Shuka mordió sus labios a la sensación de tener los dedos de Nanaka en sus partes más sensibles y privadas. Ambas compartieron miradas llenas de amor y lujuria. Nanaka puso su mano libre atrás de la cabeza de Shuka, bruscamente despeinándola en venganza por haberle arruinado el peinado y presionó aún más su cuerpo contra el de Shuka, haciendo un sándwich contra los casilleros.

Volvieron a juntar sus labios en otro apasionante y desesperado beso, mientras Shuka, continuaba gimiendo en ellos. Los dedos de Nanaka nunca se detuvieron en su continuo e incesantes movimientos dentro de los mojados labios de Shuka. El sonido húmedo que salía de ella le dio a Nanaka la señal para detener la sesión de besos. Nanaka miró a Shuka, su mirada parecía ver hasta su alma. Shuka estaba jadeando intensamente, sus mejillas enrojecidas por el calor y el intenso placer.

- ¿Estás bien? - preguntó Nanaka, dulcemente mientras sonreía satisfecha. Shuka simplemente asintió.

Se miraron, entendiendo perfectamente lo que venía. A través de sus miradas, Nanaka pidió permiso; Shuka volvió a asentir y le dio una dulce y hambrienta sonrisa.

El corazón de Nanaka se derritió, ella sonrió amorosamente a Shuka y volvió a cerrar la distancia entre sus labios para besarla con pasión. Uno de sus dedos uso la humedad en ventaja para entrar lentamente en el núcleo de Shuka.

Mientras Shuka gemía suave y temblorosamente en el beso, Nanaka molestaba su lengua para mantener un ritmo lento con su dedo, de alguna forma sintiendo que tanto las bragas de Shuka como su falda estaban entorpeciendo su cometido. Pero no podía evitarlo, simplemente no podía quitarle la ropa.

Nanaka dejó el beso y comenzó a mirar a Shuka fijamente concentrando sus esfuerzos en su dedo. Shuka tenía los ojos cerrados, su cabeza hacia atrás contra la mano de Nanaka, su cabello hecho un desastre, sus caderas moviéndose inconscientemente al ritmo de Nanaka.

Esto era lo mejor. Nanaka sonrió para sí misma.

Suaves gemidos salían de los labios de Shuka junto con pequeños y hermosos sonidos de placer. Nanaka se relamió, sus ojos oscureciéndose en lujuria que poco a poco comenzaba a apoderarse de ella.

Ella sonrió maliciosamente mientras presionaba su cuerpo contra Shuka, y volviendo a su oído para morder su lóbulo y trazar su oreja con su lengua.

- Estoy muy mojada en este minuto... -dijo Nanaka con voz ronca, el mero intento de gemido escapando de sus labios.

Shuka gritó en un fuerte gemido sin siquiera pensar, de todas formas, hace rato que ya había dejado de hacerlo. Nanaka volvió a relamerse. Esta vez con más hambre.

- Levanta tu pierna... -ordenó Nanaka.

Shuka no titubeó e hizo lo que le ordenaron y levantó su pierna derecha.
Nanaka no dijo ni preguntó nada, simplemente insertó otro dedo dentro de ella, curvándolo, con una sonrisa maliciosa. Shuka gritó otro gemido, que afortunadamente fue capturado por los labios de Nanaka antes de que pudiera ser escuchado.

Nanaka comenzó a moverse más rápido, a pesar de que ella podría estar haciendo esto por horas. Nanaka disfrutaba de hacer gemir a Shuka, pero, estaban en una sesión de fotos, y en cualquier momento alguien podía entrar de vuelta a la habitación para buscarlas por tardarse tanto.

Con eso en mente, Nanaka apuró sus movimientos, curvando más sus dedos y siendo la maestra del SIF* que era, sus dedos fueron rápidos y prodigiosos, estos estaban haciendo unos increíbles sonidos húmedos que hacían que Nanaka se mojara más aun y que la molestia en su propia entrepierna se intensificara. (*SIF es el juego de app para teléfono)

Nanaka comenzó a jadear también, y a sentir la necesidad de liberar el placer que se estaba aprisionando dentro de ella. Las dos estaban jadeando y gimiendo entre sus besos, claramente la sesión de fotos olvidada en ese momento. Shuka abrazó a Nanaka como si su vida dependiera de eso, dado a la falta de equilibrio con un solo pie en el suelo como ella llegando al clímax.

Nanaka sintió como las paredes internas de Shuka apretaban sus dedos, el aleteo de sus músculos indicando que sus movimientos tenían a Shuka al límite. Y eso fue suficiente, Nanaka rompió el beso y miro a Shuka directamente a los ojos. Antes de que Shuka pudiera cerrarlos para recibir un hermoso orgasmo, ella logró ver la sonrisa de Nanaka; Shuka sonrió de vuelta fallando estrepitosamente en contener sus gemidos.

No pudo evitarlo.

- ¡Nana! ... ¡Nanaka! - gimió Shuka, sus paredes internas apretándose y junto con ellas el abrazo en Nanaka siendo hasta doloroso.

Nanaka presionó a Shuka contra los casilleros tratando de mantenerlas a ambas en su lugar, mientras las piernas de Shuka se doblaban y se debilitaban. Nanaka comenzó a darle tiernos y suaves besos en el cuello, tratando de calmar a la más joven después de ese intenso orgasmo.

Shuka jadeaba, su frente cubierta de transpiración mientras bajaba su pierna lentamente. Nanaka entendió el movimiento y con mucho cuidado sacó sus dedos de Shuka. Este movimiento desprendió de Shuka un suave gemido, provocando en Nanaka que se sonriera en un momento de orgullo.

- ¿Te encuentras bien Shuka? -preguntó Nanaka, suave con una dulce sonrisa.
Nanaka estaba jadeando también, sus mejillas rojas y su respiración ligeramente elaborada.
Shuka abrió los ojos y vio esta hermosa vista. Una enorme sonrisa se cruzó por cara.

- Te...te corriste...- murmuro Shuka jadeando
Nanaka levantó sus cejas en sorpresa mientras Shuka reía.

- ¡Lo hiciste!" - exclamó Shuka con una mueca.

Nanaka se separó un poco de Shuka con una expresión de frustración.

- Tú... Tú nunca me llamas por mi nombre... - dijo Nanaka con sus mejillas rojas como un tomate.

- Me hace feliz en realidad...pero me sorprende - dijo Shuka tímidamente.

Nanaka dio un paso atrás, dejando el cuerpo de Shuka contra los casilleros.
Ambas se sonrieron. Nanaka levantó su mano y la llevó hacia su labio, sonriendo ampliamente, sus ojos oscureciéndose una vez más.

- Gracias por el tentempié - dijo Nanaka, antes de lamer lentamente sus dedos, sin romper contacto visual con Shuka.

Shuka la miró incrédula y con excitación la escena. Nanaka caminó hacia su casillero para sacarse finalmente su blusa. Tomó el traje de su personaje y comenzó a ponérselo, de vez en cuando miraba a Shuka quien se estaba reponiendo.

Shuka no estaba segura si se estaba reponiendo del orgasmo o por la visión de haber visto a Nanaka lamiendo su "néctar" de los dedos. Probablemente de ambas.

Nanaka tomó la pañoleta de su personaje y llamó la atención a Shuka.

- ¡Hey! Tienes que arreglarte - dijo Nanaka en un tono bajo.

Shuka salió abruptamente de su ensueño, miró a Nanaka una vez más antes de darse la vuelta para terminar de vestirse.

- Perdona... es que... que me encanta tu pálida piel... me quedé maravillada cuando te quitaste la blusa... Shuka sonrió dulcemente mientras se colocaba el sujetador en su lugar y tomando la ropa de su personaje fuera del casillero.

- Entonces...estás bien? - preguntó Nanaka mientras terminaba de ajustar algunos detalles del traje, para después intentar hacerse una cola de caballo con su peinado. Luego se dispuso a caminar hacia la salida.

- Sí... - dijo Shuka tímidamente, mientras cerraba su casillero - Estoy mejor.

Shuka le dio una amplia y hermosa sonrisa. Nanaka estaba en la salida lista para irse cuando escucho a Shuka decir suavemente:

- Solo estás haciendo esto conmigo…

- Si, y no quiero hacerlo con nadie más... -dijo Nanaka con una feliz sonrisa plasmada en su rostro.

Nanaka abandonó la habitación con Shuka atrás de ella.

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Por supuesto, todos estaban preocupados y por supuesto, todos molestaron a Nanaka por su peinado destrozado. Ella no inventó ninguna excusa, simplemente les sonrió y nadie preguntó nada más cuando no respondió a los comentarios molestos de las chicas.
Nanaka compartió algunas miradas cómplices con Arisa, cuando sintió un tremendo empujón en su pecho, casi que golpeándola.

Nanaka intentó no perder el balance. Aina se había balanceado sobre ella a toda velocidad desde el otro lado de la habitación para abrazarla llamándola a todo pulmón, "Suwawa~".

Nanaka pestañeo un par de veces y miró hacia abajo en sorpresa. Su corazón comenzó a latir muy rápido al ver la cara de Aina, sus mejillas se volvieron rojas una vez más.

- ¡¿Qué te tomó tanto tiempo?! ¡Te he missed you!" (Echado de menos) - lloriqueó Aina a todo volumen en el más estilo de Mari, o sea, en un pésimo inglés.
En respuesta Nanaka se estremeció, y se giró justo a tiempo para ver a Shuka entrar al salón, quien por supuesto, vio todo.

Nanaka pudo oír el corazón de Shuka hundirse, sus ojos llenarse de lágrimas, y por unos segundos, su mirada llenarse de dolor y traición. Pero Shuka siendo Shuka, simplemente sonrió ampliamente, y entró como si nada a la habitación.

Se disculpó por haber llegado tarde y comenzó a tontear con Aiai y Anchan como siempre.

El resto de la sesión de fotos pasó rápidamente, y durante esta, Shuka no le dio ni una segunda mirada a Nanaka.

Esto era confuso, ¿Cómo pudo pasar esto? ¿Cómo esta situación se volvió tan estresante? Estaba confundida. Suwa Nanaka tenía un problema; se sentía profundamente atraída por dos personas.

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Notas:

Suzuki Aina al ser de Hokkaido habla con otro dialecto; en la versión español se nos ocurrió darle un español más argentino, como a Saito Shuka un poco más coloquial al cortarle las palabras.
El español es un idioma complejo y tiene diferentes y múltiples dialectos, y por ende se intentará traducir esta historia en un español neutro salvo por estas dos excepciones.

Esperamos que puedan disfrutar esta historia tanto como las autoras lo están haciendo al escribir y dibujar para esta serie. :)

No olviden revisar nuestro "profile" donde podrán encontrar el orden en que van las historias para así no perderse los detalles.

Quédense en sintonía para más insertos y la historia principal Mascarada.