Resumen:

Después de abandonar la casa de Shuka, Nanaka y Aina regresan a casa.
Tengamos una velada junto a NanaAinya.

Notas:

Este es el capítulo 4 de la saga completa.

Aquí la guía de personajes de ser necesario- ibb(punto)co/rxhz1hM (quitar el "(punto)" por un .)

Las historias están conectadas! OJO!

¡Que lo disfrutes!

(Mira al final del trabajo para más notas.)


Sentimientos bajo una Máscara

Capítulo 3.

Esa fue una cálida noche, con excepción de la repentina brisa que entraba por las ventanas abiertas del tren, o cuando las puertas se abrían en cada estación.

Estaba completamente oscuro afuera, salvo por las luces de la ciudad que se veían como rápidas luces que pasaban por la ventana.

Era tarde por la noche, pero incluso, a esas horas el tren se veía lleno de gente.

De repente, una fría brisa tomó a Nanaka por sorpresa y la hizo temblar, un suave apretón en su mano le recordó que no estaba sola en ese tren.

Parpadeó un par de veces y miró hacia abajo a su acompañante, quien le apretaba la mano suavemente: está la miró con grandes ojos cálidos y una dulce sonrisa.

Nanaka sonrió de vuelta y apretó su agarre en ambas manos, la que estaba siendo acariciada suavemente y la que la ayudaba a mantenerse afirmada en la barra de seguridad del tren.

- ¿Estás bien? - escuchó suavemente, Nanaka simplemente hizo "mmm" mirando para fuera con la mirada perdida en las luces de la ciudad.

- Te vas a agarrar un resfriado así - escuchó nuevamente, y ya Nanaka no podía seguir ignorándola; suspiró y pestañeo para salir de su preciado "Mundo Suwa".

- Estoy bien Aina - dijo Nanaka, mirando hacia abajo una vez más.

- No lo parecés- dijo Aina entretenida y haciendo más fuerte el agarre en su mano, ¿pasó algo con Shukashuu?

Nanaka parpadeó. ¿Pasó algo? Sí, claro, un montón de cosas pasaron, práctica de baile, conversaron y tuvieron sexo desenfrenado, bueno, no tan desenfrenado, pero sí que hizo bastante entrenamiento "vocal" mientras gemía.

Nanaka se sentía drenada y bastante incómoda estando ahí con sus ropas de entrenamiento aún puestas, toda mojada y sudorosa. No se pudo cambiar de ropa porque Aina había estado esperando por bastante tiempo en la estación de metro, y si se hubiese cambiado, tendría que haberse bañado primero, y no tenía tiempo o la moral para pedirle el baño prestado a Shuka.
Así que se tuvo que vestir rapidito, hacer un peinado aceptable e irse a casa.

- Tuvimos una práctica de baile - dijo Nanaka en tono normal. Aina resopló e intento no reírse fuerte como solía hacerlo.

- Práctica de baile las pelotas Suwawa, ¡a mí no me engañás! - dijo Aina con una voz molestosa al igual que la mirada.

- ¡Olés a sexo por todas partes!

Nanaka abrió los ojos grandes, sus mejillas se colocaron furiosamente coloradas y sus manos comenzaron a sudar.

- ¡No puedo creer que me dejaras ahí! ¡Esperando toda sola y abandonada en la estación porque estabas garchando! - dijo Aina con su tono de viejo verde, fuerte y claro. Nanaka no sabía decir si estaba hablando en serio o no, de todas formas, esta era Aina, lo que significaba que estaba siendo ruidosa.

- ¡No hables tan alto! - regañó Nanaka en pánico y en un tono bajo, Aina no pudo evitarlo y romper en su ruidosa risa de viejo verde que claramente atrajo todas las miradas de la gente del tren. Nanaka apretó más el agarre en sus manos.

- Ow Ow, perdón~- dijo Aina quedándose quieta y dando pequeñas reverencias a la gente, disculpándose por la risa grosera.

El tren hizo otra parada y las puertas se abrieron, otra brisa fría entró al vagón e hizo que Nanaka temblara.

- Ustedes son como conejos, haciéndolo ahí en plena sesión de fotos ayer, hoy en esta "práctica de baile", cuántas veces ya en los camerinos de Lantis y tal, ¡Vamos! ¡Controláte!"- dijo Aina con su cara engreída y tono burlón. Nanaka estaba roja como un tomate, con la cabeza gacha tratando de cubrir su vergüenza y con el ceño fruncido.

- ¡Aina! - llamó Nanaka su atención, pero en voz baja.

- ¡¿Qué?! Es la verdad, si vos fueras hombre ya habrías dejado a Shuka embarazada.

- ¡Para! - dijo Nanaka con clara molestia en su voz; Aina una vez más se rio intentando controlar su tono.

Las puertas del tren cerraron nuevamente y el tren comenzó a moverse.

- ¡¿Cómo demonios sabes todo eso?! Este tipo de cosas no son adecuadas para estarlas conversando en el tren - dijo Nanaka media enojada y media curiosa, ya se estaba preguntando si Shuka estaba exponiendo su vida privada al resto de los miembros, pero Aina mostro una cara engreída y respondió con un tono burlón.

- Suwawa, pequeña pervertida~, ya sabés que las paredes no son tan gruesas.

Nanaka se mordió el labio inferior, sintió como sus orejas se ponían calientes y tal vez de un nuevo y no descubierto tipo de rojo sobre sus mejillas.

- ¿Qué…? - preguntó Nanaka es un susurro. Aina se rio entre dientes.

- Ayer, en la sesión de fotos, Shuka se vino con un fuerte "Nanaka", ¿no es así? - dijo Aina con una gran sonrisa, disfrutando la cara horrorizada de Nanaka.

- ¡Ah! ¡Estoy re celosa~! - logró decir Aina dando unos saltitos en el lugar mientras lloriqueaba - ¡Quiero eso también! - dijo cambiando su tono alto por uno más bajo.

Nanaka apretó su agarre en la mano de Aina una vez más, enviándole el mensaje para que se comportase, mientras su mirada iba de Aina hasta la ventana.

Aina se calmó y le dio una tonta sonrisa mientras Nanaka se ahogaba en su propia vergüenza.

Así que estaban expuestas.

King y Arisa no le dijeron nada con respecto a es "eso", cuando se juntaron más temprano, sólo el que Shuka estaba claramente enojada con ella y que debía controlar su comportamiento cerca de Aina, aunque fuese por el bien de los personajes.

Pero pensar que los miembros hubiesen escuchado todos los quejidos y gemidos de Shuka, inclusive cuando se vino, su nombre siendo gritado a los cuatro vientos…

Nanaka se sintió incómoda en su mitad inferior y casi se arrepintió de no ir por esa segunda ronda en la casa de Shuka.

- No, no lo quieres - dijo Nanaka fríamente. Aina la miró con una expresión seria.

- Claro que la quiero, yo felizmente me vendría diciendo tu nombre - dijo Aina con un tono serio. Nanaka la miró por el rabillo del ojo. Pero te respeto y te amo a vos y a Shuka lo suficiente.

Aina apretó más su agarre en la mano de Nanaka, dándole un pequeño apretón. Nanaka miró hacia abajo con una expresión triste, y apretó de vuelta.

Exactamente por eso que no deberías quererme…

El tren se detuvo una vez más y abrió sus puertas, esta vez Nanaka y Aina bajaron de él; una fría brisa las recibió, pero esta vez Nanaka no tembló.

Las chicas comenzaron a caminar hacia la casa de Nanaka, muy tomadas de la mano.

Por unos minutos anduvieron en silencio, caminado a un ritmo lento (más que nada porque Nanaka caminaba lento), la verdad, es que ella disfrutaba de una caminata silenciosa, pero por supuesto que Aina no.

Aina no podía estar un minuto completo en silencio, así que en segundos comenzó a hablar sobre su día, fue un día atareado para *AZALEA y *Guilty Kiss, ya que tuvieron sesión de grabación todo el día para grabar las dos canciones y los dramas del nuevo álbum de las Subunidades.
Por supuesto, *CYaRon! ya había acabado con sus grabaciones, ya que al ser la "Subunidad A", fueron las primeras en estar a la venta, es por esto que Shuka tenía el día libre.

(*CYaRon!, AZALEA y Guilty Kiss, son los nombres de las 3 Subunidades dentro de Aqours, las chicas fueron divididas en tríos, con el fin de generar nuevos y diversos contenidos. La formación de estos tríos fue gracias a la votación de los fans)

Por las siguientes cuadras, Aina le fue contando a Nanaka todas las estupideces que hizo con Aikyan, y cómo la pobre Rikako tenía que sufrir con el par de tontorronas.

Nanaka era un ser silencioso, ella simplemente escuchaba a Aina con paciencia, o, simplemente se reía de las tonterías que hacían. Aina rompió en su risa de viejo verde unas cuantas veces y Nanaka la regañó suavemente, porque podía fácilmente molestar a todo el vecindario.

Al final, Nanaka pensó que no podría estar mejor en su callada, madura y calmada Subunidad AZALEA, los fans eligieron bien, inclusive cuando casi se fue al carajo al saber que iba a tener que compartir la subunidad con Arisa.

Pronto llegaron a un pequeño edificio con no más de 6 pisos. Nanaka vivía en el último piso con sus padres. Tomaron el elevador en silencio, y en nada de tiempo ya estaban arriba.
El piso solo contaba con 2 apartamentos, las chicas caminaron al de la derecha.

Aina se rio nerviosamente, aunque Nanaka no le prestó mucha atención, porque ya estaba acostumbrada.

Por supuesto, esta no era la primera vez de Aina por ahí, y cada bendita vez que ella veía la "Puerta Suwa", se reía. La primera vez Aina se rio tan, pero tan fuerte, que el vecino de la puerta izquierda salió al vestíbulo para ver qué pasaba.

La puerta era de un color rosado pastel con un marco púrpura y tenía muchas "decoraciones tiernas" y femeninas. El signo de la familia estaba a un lado de la puerta y tenía también decoraciones llamativas.

El felpudo era también de un color rosa pastel, pero bien desgastado, se notaba que estaba medio viejo y que tenía ya sus años, pero seguramente cuando estaba nuevo era rosado. Y por supuesto, tenía un diseño tierno y femenino.

Era como entrar a una casa de muñecas, o como Shuka dijo una vez, "El Mundo Suwa real".

Nanaka dejó ir la mano de Aina para sacar sus llaves del bolso, podía escuchar el sonido del tráfico en la calle, la televisión de su vecino y los esfuerzos de Aina para no romper en su risa de viejo verde por culpa de la puerta otra vez, pero no pudo escuchar nada proveniente desde adentro de su casa; ella estaba en lo correcto, sus padres no estaban.

Nanaka abrió la puerta haciendo que ambas entraran a la casa, el aroma dulce de una suave mezcla de citrus con Sakuras las recibió.

Aina dijo con voz suave - "Ahhh~ "olor a Suwa" … perdona la intromisión… - mientras Nanaka encendía las luces.

- Por favor pasa - dijo Nanaka con su tono de nada; dejó las llaves en un colgador, dejo su bolso en el piso por unos segundos para sacarse los zapatos.

- Gracias por dejarme quedar - dijo Aina dulcemente, mientras se sacaba los zapatos también. Nanaka entró al apartamento, abrió un pequeño armario del recibidor de donde sacó un par de pantuflas.

Más temprano en la tarde, Aina le había enviado un mensaje de texto a Nanaka preguntándole si se podía quedar en su casa esa noche, al día siguiente ellas tenían que estar temprano para grabar con "Tercer año", y Aina quien vivía en las afueras de la ciudad, encontraba que era realmente difícil llegar a la hora viviendo tan lejos.

Y entre quedarse con Nanaka o Arisa, ella claramente prefería la casa de Nanaka.

Nanaka siendo hija única, tenía menos problemas también ya que era una niña mimada. Nanaka prácticamente hacía lo que se le viniese en gana en su hogar – la "Puerta Suwa" siendo clara prueba de ello -, y lo que le era lo más importante a Aina era que Nanaka solía estar sola casi todo el tiempo.

- Está bien, me gusta tu compañía - dijo Nanaka con su voz cantarina y tomando su bolso nuevamente, continuó sus pasos a la cocina, donde encontró una nota sobre el mesón; era de sus padres.

Nanaka frunció el ceño.

- Che~, ¿dónde está Mamá y Papá Suwa?"- preguntó Aina desde el pasillo, terminando de quitarse los zapatos y con un tono despreocupado y tan coloquial, casi cómo si los padres de Nanaka fuesen de su propia familia.

- Mi Papá esta fuera de la ciudad, y mi Mamá se fue a visitar familiares - dijo Nanaka, con un tono triste mientras informaba a Aina lo que la nota le había informado. Tomó el papel, hizo una bolita con él y luego a la basura.

Aina se asomó a la cocina desde el marco de la puerta con una cara adorable.

- Entonces~ estamos solas esta noche - dijo Aina con una voz de burla, Nanaka levantó una sola ceja.

Esto era algo que Aina sabía que podía ocurrir desde el principio.

- Estoy asumiendo que no tenés hambre, apuesto que vos estás llena de Shuka - dijo Aina con cara engreída, Nanaka resopló y caminó hacia ella con una cara seria que sorprendió a Aina, ella pensó que podría avergonzarla como lo había hecho en el tren.

- De hecho… - dijo Nanaka en una voz baja y sexy, cerrando la distancia entre ellas -, creo que es Shuka la que está llena de Suwawa, así que… creo que sí tengo hambre; dijo Nanaka mirando hacia abajo con ojos hambrientos. Aina la miró con sus grandes ojos y una sonrisa nerviosa, luego llevó su mano derecha hacia su boca haciendo una "pose tierna" y dio un chirrido nervioso.

- Creo que eso es mucha información…- dijo Aina en voz pequeña, Nanaka sonrió satisfecha.

- Tú empezaste - dijo Nanaka cerrando aún más la distancia sin quitarle los ojos de encima a Aina, esta tragó saliva.

Nanaka sintió algo extraño entremedio de ambas que le hizo dar un paso hacia atrás, Aina levantó su mano izquierda y sonrió, tenía una bolsa plástica con cosas adentro.

Aina le sacó la lengua.

Nanaka la miró confusa, no le había visto esa bolsa antes.

- ¡Traje la cena~! - dijo Aina en su tono alto y entrando a la cocina.

- Así veo - dijo Nanaka, con su tono de nada.

- Te tomaste la vida garchándote a Shuka, así que tuve que comprar algo en la estación - dijo Aina molestando y colocando la bolsa en la mesa de la cocina. Nanaka siguió a Aina con los ojos y un tanto molesta.

- No deberías decir eso - dijo Nanaka.

- Oh~ cierto, Shuka se tomó la vida garchándote a vos, que tuve que comprar algo en la estación.

Nanaka apretó más fuerte el agarre en su bolso y sus labios.

- ¿Garchándome? ¿Aina que demonios?"- preguntó Nanaka confundida, de repente los dialectos y modismos de Aina eran demasiado, no sólo para Nanaka, sino que también para el resto de Aqours.

- ¡Garchar! ¡Follar! ¡Coger!, vos elegís - dijo Aina encogiéndose de hombros, Nanaka la miró con enfado.

- Ow, ya, no te enojés, estoy tonteando con vos~- dijo Aina con su tono de viejo verde, y buscando algo en la bolsa. – Te traje un paquete de "*Umeboshi", así que cambiá tu cara de "Suwa enojada" y sonreí, ¡sonreí!"- dijo Aina sonriendo dulcemente en su tono feliz. Nanaka simplemente suspiró, Aina era demasiado para ella en ese momento.
(*Umeboshi son ciruelas japonesas encurtidas! Ñami!)

- Gracias – dijo Nanaka con una pequeña sonrisa.

- Entonces, ¿qué querés hacer primero? - preguntó Aina sacando la comida empaquetada de la bolsa - ¿cenar?, ¿bañarte? O —

- Bañarme - dijo Nanaka cortándole el chiste a Aina, esta se detuvo de lo que estaba haciendo e hizo un sonido ahogado.

- ¡Sos una aburrida!

Esta es la segunda vez hoy que me dicen eso… ¿por qué están conmigo?
Que me expliquen.

- Eso ya lo sé - dijo Nanaka en una forma desganada.

- Pero te amo de todas formas~- dijo Aina en su tono feliz, sacó la tetera de arriba de la estufa y comenzó a llenarla de agua del fregadero.

Nanaka hizo "mmm". Las palabras de Aina eran difíciles de leer, ¿estaba bromeando? ¿era esa una confesión? La verdad es que ya no importaba, Nanaka dejó de preguntarse cuando Aina era seria y cuando estaba solo molestando. Simplemente era Aina.

- ¡Podés ir Suwa-chan! - dijo Aina en su tono tierno y encendiendo la estufa. Continuó: andá y bañáte, lavá ese olor a sexo que tenés en vos~.

- ¡Aina! - llamó la atención Nanaka.

Aina rompió en su risa de viejo verde.

- Andá, yo me hago cargo de la cena - dijo Aina en un tono ahogado aún por las risas.

Nanaka resopló. Se dio la vuelta y se marchó de la cocina. Primero recogió el bolso de Aina del recibidor y la llevó con ella hacia la habitación.

El apartamento de Nanaka no era tan grande. Era lo suficientemente confortable para las tres personas que de hecho solían vivir ahí, o por lo menos, para Nanaka. Sus padres parecían estar siempre muy ocupados para andar por ahí de todas formas, por lo que prácticamente Nanaka vivía sola. Por eso el lugar estar decorado de forma "tierna", con colores pasteles, y cosas "esponjosas", aparte de que todo siempre estaba en perfecto orden y limpio.

Nanaka entró en su habitación, encendió las luces y fue saludada por su increíble colección de peluches, junto con un dulce aroma de citrus y Sakuras una vez más, colocó su bolso y el de Aina encima de su escritorio y luego cerró las cortinas color rosa pastel.

Estaba abriendo su armario para sacar ropas más cómodas cuando su teléfono comenzó a sonar, era un mensaje. Se detuvo en seco en lo que estaba haciendo para sacar su teléfono de su bolso, era un mensaje de Shuka. Nanaka sonrió dulcemente.

"¡Osuwa~! ¿Legaste a casa ya? ( Ŏ Ŏ )"

Nanaka sintió mariposas en su estómago, hizo una sonrisa tonta y con rápidos dedos contestó.

"Acabo de llegar~ No te preocupes Cariño (*´`*)"

Enseguida, Shuka le había respondido.

"Awww~ Suwawa! ( 〃艸〃 ), Estaba preocupada, es tarde y ta oscuro… ( д )"

"

"Ya te extraño...(; ;)"

Nanaka sintió un piñizco en su corazón. Si Shuka supiese que Aina, de hecho, estaba en su casa y que más encima iba a pasar la noche con ella… un sonido la sacó de sus pensamientos, luego una ruidosa Aina gritó desde la cocina.

- ¡Está todo bien!, ¡todo bien!, ¡no pasa nada!

Nanaka frunció el ceño, Aina ha estado ahí tantas veces ya, que prácticamente sabía dónde estaba todo, trataba a sus padres con tanta familiaridad y tal, que ya era una más en la casa.
Nanaka no estaba haciendo nada malo. Aún.

Ella miró su teléfono, otro mensaje llegó.

"Debiste quedarte… Ahora realmente quiero esa segunda vuelta...( 〃艸〃 )"

Las mejillas de Nanaka se volvieron sutilmente rojas, la verdad es que también quería una segunda vuelta. Pero no podía pensar en eso en ese minuto, no con Aina dando vueltas.

"Aww~ me encantaría a mí también Siempre estoy deseando tocarte~ (*´ *) ¡Shuka es linda! ( )"

"Pero ya sabes que no puedo, ¡El deber llama mañana! ( ) "

Nanaka sonrió amargamente, aunque no tuviese una sesión de grabación, quedarse en casa de Shuka con toda su familia la hacía sentir intranquila.

Nanaka escuchó otro sonido extraño proveniente de la cocina.

¡¿Pero qué demonios Aina?! Es comida empaquetada…

Nanaka volvió a su conversación en el teléfono, Shuka había escrito otra vez.

"Lo sé~, ¡Has tu mejor esfuerzo! ( ) "

"Pero sigo extrañándote~ ( •́ •̀ )"

Con rápidos dedos, Nanaka escribió de nuevo.

" Yo también te extraño~ , ¡Pero nos veremos de nuevo mañana! ¡Tenemos ensayo de baile! ٩ (^ ^) ۶ !"

Sonrió. Luego, sintió sus mejillas enrojecer y escribió:

"¡Muchas gracias por la lección hoy! ¡Eres una increíble profesora! ( )"

Nanaka se rio entre dientes. La respuesta de Shuka fue rápida.

"¡Espero la hayas disfrutado! ¡Tienes un maravilloso "don vocal"!(´ ʃ ƪ )"

Nanaka abrió los ojos grande, definitivamente Shuka estaba cachonda.

" (ω) Lo disfruté, lo disfrute~!"

Nanaka se estaba sintiendo intranquila y eso no podía terminar bien.
Shuka escribió nuevamente.

"¡Muchas gracias por la Cena ~! "

Nanaka leyó el mensaje y sintió sus orejas arder. Estaba por responderle, cuando un fuerte ruido la asustó haciéndola saltar en su lugar; una ruidosa y loca Aina entró corriendo a la habitación, haciendo sonidos extraños y tirándose cuan larga y ancha era en la cama abrazando uno de los peluches más grandes que habían encima de esta.

Nanaka abrió los ojos grande mirando como Aina rodaba por su cama de un lado para otro con el peluche entre sus brazos.

- ¿Qué demonios haces? - dijo Nanaka. Aina se detuvo de rodar y miró a Nanaka de vuelta con una estúpida sonrisa.

- ¿Por qué estas tan roja? - preguntó Aina, su tono era claramente burlesco, luego le dio una sonrisa engreída -, ¿estás hablando con Shukashuu? ¿están teniendo sexo en este momento~?

- ¡No!... Qué… ¿Qué pasó con la cena? - preguntó Nanaka con un tono titubeante.

- ¿Qué le pasó al baño? - preguntó Aina de vuelta.

Nanaka se quedó callada con las mejillas coloradas.
Aina rompió en su risa de viejo verde, con aplausos incluidos.

- ¡Ay! Eres igual a "Mari" - dijo Nanaka molesta y casi usando la voz de Kanan. Aina se rio aún más fuerte.

Nanaka puso los ojos en blanco y volvió su mirada al teléfono, su corazón se apretó por el mensaje de Shuka.

"Perdona, no debí escribir eso … ò)"

"¿Osuwa...? ( •́ ω •̀)"

Nanaka uso su dedos veloces para disculparse con Shuka por "haberse demorado", se excusó diciendo que se estaba preparando para tomar un baño, luego agregó que estaba contenta de que Shuka hubiese disfrutado la "Cena", y tal vez para una próxima vez poder hacer todas las rondas que quisieran, pero por ahora, Nanaka realmente necesitaba ese baño.

Así que se dijeron adiós usando muchos emoticones de "amor".

Nanaka miró hacia Aina, esta estaba tirada en la cama con una expresión engreída, aún abrazando el peluche.

- ¿Qué? - preguntó Nanaka fríamente.

- Nada~- dijo Aina con una voz cantarina.

Nanaka apagó su teléfono, lo dejó de vuelta en su bolso y continuó sacando ropa fuera del armario.

- Realmente te tomas tu tiempo para hacer todo - dijo Aina.

- Entonces, ¿qué pasó con la cena? - preguntó Nanaka otra vez.

- Es comida empaquetada sabes, no ciencia nuclear - dijo Aina jugando con el peluche.

Nanaka hizo "mmm". Tomó su pijama rosa pastel adorable y miró a Aina, esta le respondió la sonrisa.

- Aún me sorprendo de lo niñita que sos...aww, ~ ¡Suwa-chan tan tierna! - dijo Aina en un tono burlesco, pero tierno.

Nanaka le dio una mirada inexpresiva. Luego se dio vuelta y puso el pijama sobre el escritorio. Miró su armario una vez más.

- ¿Trajiste algo para dormir? - preguntó Nanaka.

- No la verdad - dijo Aina en su tono normal, para luego recibir un pijama amarillo que Nanaka le tiró a la cara.

- Que bruta - dijo Aina en voz pequeña sacándose el pijama de la cara.

- No te va a quedar, pero al menos es algo, no te quiero ver dando vueltas desnuda por la casa - dijo Nanaka con un tono un poco molesto, Aina se rio.

- Soy diez centímetros más pequeña que vos, ¡pero claro que esto no me va a quedar! - espetó Aina.

Nanaka cerró el armario y salió de la habitación. En segundos volvió con un *futón en sus brazos.
(Un futón es un estilo de cama tradicional japonesa consistente en un colchón y una funda unidas y suficientemente plegables que puede ser o no almacenado durante el día, al almacenar el futón permite otros usos de la habitación, además de dormitorio.)

- Aww~, ¿un futón? - preguntó Aina mirando tristemente a Nanaka, con ojos suplicantes.

Nanaka lo dejó en el piso al lado de su cama y miró a Aina con su cara de nada.

- Conoces las reglas, no podemos compartir la cama - dijo Nanaka.

Aina sonrió y luego asintió.

De pronto escucharon un silbido, era claramente de la tetera haciéndoles saber que estaba lista. Aina dejó el peluche y salió corriendo hacia la cocina, pero de repente se detuvo en el marco de la puerta para mirar hacia atrás a Nanaka.

- ¿Vos creés que puedo bañarme también? - preguntó Aina.

Nanaka tomó su pijama y le sonrió.

- Claro que sí - le contestó Nanaka.

Aina le sonrió ampliamente y se apuró para ir a la cocina. Nanaka suspiró.

(*Los baños en Japón tienen por lo general una habitación previa al cuarto de baño, que sirve de vestidor, puede estar el inodoro ahí o no, por lo general está separado. La persona se desviste ahí y luego va al cuarto de baño, donde se ducha primero sentado en un taburete y después de enjuagarse, se meten a una bañera para relajarse.)

Nanaka caminó hacia el baño, dejó el pijama en el vestidor y entró al cuarto de baño a llenar la bañera, la cual fue su sorpresa al ver que ya estaba llena de agua caliente; sonrió, esto fue obra de Aina, ella la había llenado por ella.

Así que volvió sus pasos al vestidor para comenzar a desvestirse, primero la camisa, sus shorts largos, seguido por sus calcetines y por último su ropa interior. No pudo evitar sentirse avergonzada al ver sus bragas, después de todo el jugueteo que le dio Shuka las pobres estaban empapadas.

Tiró todo en el canasto de ropa sucia, deshizo su desaliñada cola de caballo, se sacó los lentes de contacto y finalmente tomó su toalla para entrar al cuarto de baño.

Se sentó cómodamente en el taburete, y comenzó a ducharse.

No cabía duda que sus músculos estaban adoloridos, obviamente por la práctica de baile. Su actividad extracurricular con Shuka no fue realmente tan extenuante como para dejarla adolorida, en todo caso, fue Shuka la que hizo todo el trabajo. Era refrescante ver una nuevo lado en ella, aunque estuviese llena de celos. Eso era motivación para que Shuka fuese más directa y segura de lo que quería hacer con Nanaka.

Normalmente era Nanaka la que guiaba la situación, pero antes...

"Te quiero toda para mi"

Esas palabras comenzaron a repetirse constantemente en su cabeza, incluso empezó a recordar el momento en que estaba siendo comida. El apretado agarre en el cabello de Shuka, la caliente escena en el espejo, Shuka tocándose, la sensación de la lengua de Shuka dentro de ella...

Nanaka movió involuntariamente una de sus piernas, botando una botella de champú de donde la tenía, esta hizo un fuerte sonido en los azulejos el cual la sacó de sus recuerdos dando un salto sobre el taburete.

¿Pero qué demonios estoy haciendo...?

Casi ciega por el champú en sus ojos, y porque no tenía sus lentes de contacto puestos, comenzó a tantear por una cubeta para llenarla y rápidamente tirarse agua encima de la cabeza intentando limpiar sus pensamientos.

Con Aina dando vueltas, ese tipo de pensamientos no eran buenos, eran extremadamente peligrosos. Tomó la botella de champú y la volvió a poner en su lugar, ella llenó el cubo una vez más y terminó su limpieza.

Luego regresó la cubeta a su lugar. Se puso de pie y caminó con paso lento para agarrar su toalla y una banda para el pelo. Caminó hacia la bañera, dejó su toalla cerca para cuando acabara. Tomó su largo y sedoso cabello y con la banda para el pelo, se hizo un pomposo moño.

Luego entró en la bañera caliente, cayendo lentamente, el agua hasta los hombros. Desde luego, había sido un largo y agotador día.

De alguna forma todos sus problemas podían esfumarse con el agua caliente, todo el estrés de practicar para un nuevo Live, grabar para la segunda temporada del Anime, el nuevo CD de Subunidades, sus dramas, grabar canciones nuevas, su programa de radio, su nuevo programa de Niconama*, los celos de Shuka y la situación con Aina. Todo desvanecerse~.

(*Niconama, se le llaman a los programas de video online, gracias a que la gran mayoría son en la plataforma Niconico.)

Eso era felicidad.

Nanaka cerró los ojos disfrutando del silencio, del agua caliente y de sí misma.

- ¡Con permiso~!

Nanaka escuchó fuerte y claro mientras se abría la puerta desde el vestidor hacia el cuarto de baño. Nanaka saltó en la bañera casi golpeándose en la parte de atrás de su cabeza, tirando agua por todos lados. Terminó sentada derechamente en la bañera, afirmándose de los bordes y mirando con ojos de pánico a Aina quien estaba de los más entretenida mirándola desde el marco de la puerta del baño.

- ¡¿Pero qué demonios Aina?!"- logró decir Nanaka en pánico, aún afirmándose de los bordes de la bañera, encogiéndose para cubrirse.

Aina se rio a todo volumen como siempre y entró al baño, toalla en mano, se dio la vuelta y cerró la puerta; Nanaka tuvo una visión completa de su desnudo y perfecto trasero. Los ojos de Nanaka se abrieron como huevos fritos mientras apretaba los labios y se encogía aún más.

- ¿Que pasó Suwa-chan? - dijo Aina en tono lindo caminando hacia el taburete.

- ¡¿Qué estás haciendo?! - preguntó Nanaka con tono titubeante. Aina tomo asiento, la toalla totalmente olvidada.

- ¿Qué crees que estoy haciendo? - dijo Aina tomando la cubeta y llenándola.

- Me estoy bañando - dijo sin ni un cuidado en el mundo, luego miro a Nanaka y le dio una sonrisa tonta; Nanaka estaba como un tomate, encogida y apretando el agarre a los bordes de la bañera.

- Dijiste que podía tomar un baño también - dijo Aina en un tono dulce.

Nanaka la miró sin expresión.

- ¡Me encanta como se te ve el moño! Creo que te queda~ –continuo Aina tirándose agua con la cubeta.

Los ojos de Nanaka se abrieron de par en par.

Oh dios mío, Oh dios mío... ¡¿Por qué no estoy usando mis lentes de contacto?!

Los ojos de Nanaka seguían casi que cada gota en el cuerpo de Aina, inclusive si no estaba con sus contactos puestos, el baño no era tan grande y podía distinguir muy bien las características de Aina, tal vez no en full HD, pero igual.

Esto era malo.

Nanaka tomo unos segundos para reponerse; se tiro agua a la cara y luego miró a Aina una vez más, esta había empezado a usar el jabón. Nanaka se aclaró la garganta.

- Dije que podías bañarte, por su puesto, pero no conmigo - dijo Nanaka.

- No me estoy bañando con vos - dijo Aina, mientras se refregaba con la esponja. Por alguna razón Nanaka no podía sacarle los ojos de encima, así que no estaba perdiendo ni un sólo detalle.

- ¡Vamos! Suwawa, hemos hecho esto antes, ¿por qué estas tan estresada? No es como si no nos hubiésemos visto desnudas, nos vemos casi todos los días en el camarín - dijo Aina, su tono era tan desinteresado que hizo sentir incómoda a Nanaka.

- Esto es diferente - dijo Nanaka con molestia.

Inclusive si le encantaba la vista, esto estaba mal, ¿qué diría Shuka si Aina no sólo pasaba la noche, pero también compartía la bañera con ella? ¿Cómo podría convencerla de que no pasó nada, o de que "todo estaba bien"? Esto claramente no era parte del trabajo.

- Ah~ ya veo - dijo Aina, quien ni siquiera se giró hacia a Nanaka, ella simplemente seguía fregándose -. Es por Shuka, ¿verdad?

- ¡Por supuesto que lo es! - dijo Nanaka molesta, olvidándose de agacharse.

- ¿Qué va a pensar si nos ve así?

- Pero ella no está aquí ~- dijo Aina en un tono feliz, Nanaka simplemente se quedó callada. Sí, Shuka no estaba ahí, pero si la conciencia de Nanaka.

- Oh, ~ Suwawa, no le has dicho... - dijo Aina y por primera vez se giró para mirar a Nanaka, esta frunció el ceño.

Aina le dio una sonrisa tonta y siguió refregándose.

- ¿Qué pasó con ella hoy Suwawa? - preguntó Aina su tono era serio, Nanaka no dijo nada. Aina la miró, Nanaka no movió ni un musculo.

- Suwawa, estamos las dos desnudas aquí, no nos engañemos – dijo Aina en su tono serio. Había algo particular en el tono serio de Aina, perdía hasta su dialecto cuando se ponía realmente seria.

Desde el comienzo, Nanaka sintió que podía confiar en Aina. Desde el primer momento de debilidad en el proyecto, ha sido Aina la que la ha salvado de caer en desesperación y de mandar a Kanan al diablo, junto con todo el proyecto.

Y Aina estaba en lo correcto, han pasado tantas cosas entre ambas, que intentar jugar a la timidez era inútil.

- Follamos - dijo Nanaka, con su tono de nada. Aina resopló:

- ¡Eso ya lo sé!

- Tú preguntaste lo que pasó - dijo Nanaka sonriendo, luego se movió a una posición más cómoda, levantó los brazos por sobre el borde de la bañera, descansando su barbilla sobre sus manos, mientras seguía admirando el cuerpo de Aina.

- Me refiero, ¿pasó algo más? – preguntó Aina.

- Practicamos el baile - dijo Nanaka.

- ¡¿De verdad?! - preguntó Aina, mirándola y volteando ligeramente su cuerpo; Nanaka asintió y le dio una mirada hambrienta, tuvo una visión completa de su pecho desnudo.

- Tuvimos una especie de "sexo por enojo" después de la práctica - dijo Nanaka en un tono más relajado.

- "Oh"- dijo Aina volviéndose otra vez para continuar su baño. Nanaka seguía todos sus movimientos, casi cada gota caer por la espalda y piernas de Aina.

- ¿Estaba enojada por la sesión de fotos? - preguntó Aina.

- Sí, estaba celosa.

- Todavía está celosa... eso no es bueno, no es bueno, no es buenooooooo~ - molestó Aina con diferentes tonos.

- De hecho... - comenzó Nanaka - me dijo que la habías llamado, las dos acordaron en compartirme, ¿te importaría explicarme eso? ¿Soy un juguete?

- ¡Un juguete sexual! - dijo Aina divertida.

- ¡Aina!

- Sí, hablamos, pero no dije nada nuevo: ella preguntó si iba enserio contigo, y le dije que no sabía cómo te sentías con respecto a nosotras, tú haces tu trabajo como yo hago el mío, que ella no debería preocuparse - dijo Aina, tratando de mantener su dialecto en raya.

- Bueno, ¡tú no lo haces fácil! - dijo Nanaka recobrando su tono molesto.

- Tú sigues jugueteando.

- ¡Suwawa que lo dejé! ¡Y también! - dijo Aina con clara sorpresa en su voz, y tal vez molesta también. Tiró la esponja y se dio vuelta hacia Nanaka.

Nanaka levantó sus cejas, podía ver a Aina completamente desnuda.

- Suwawa, deberías hacerle saber a Shuka que lo que ustedes tienen es especial, y que ella necesita dejar de pensar que yo podría robarte, está preocupada porque sus personajes son imposibles y el hecho de que ustedes no comparten ni uno de los grupos, le afecta - terminó Aina su discurso -. Pero Nanaka no dijo nada, sus ojos estaban pegados en el cuerpo de Aina.

- Dejé de molestarte a menos que sea relacionado con el trabajo y dejaste de subir fotos de nosotras en tu Twitter también, y comenzaste a abrazar a Shuka en cada maldito Niconama o donde sea que estamos, o en cualquier sesión de fotos que hacemos, ahí estas, poniéndole los dedos encima, ¿qué más necesitas hacer para que ella entienda que nosotras no somos nada? - dijo Aina en tono serio y fuerte.

Esta no era la primera vez que tenían este tipo de conversaciones, pero pareciera que Nanaka estaba en la estratosfera, sus ojos y mente estaban viajando por el cuerpo de Aina, siguiendo como el agua viajaba por su suave piel, como sus pezones estaban excitados por el frío, su cabello mojado que caía por sus hombros, esos húmedos y carnosos labios que se moría por besar.

Esto era demasiado.

- La cosa es que aún sientes cosas por mi…- dijo Aina suavemente, dándose cuenta de que Nanaka estaba perdida en ella.

Nanaka parpadeó.

- ¿Eh? - dijo Nanaka suavemente.

- No me digas "eh", aún estás enamorada de mí.

Las palabras de Aina fueron suaves, como si hubiese descubierto algo frágil, delicado y que si se reía o si hacia algún ruido fuerte se podía romper. Nanaka hizo una expresión de tristeza y se encogió en la bañera una vez más, volviendo a su primera posición, la de afirmarse en los bordes.

- Perdona - dijo Nanaka suavemente -. Todavía tengo sentimientos por ti, por supuesto que aún te amo.

- ¡Yo también te amo Suwa-chan! - dijo Aina en su tono tierno, burlesco y sonriendo ampliamente. Nanaka suspiró y mantuvo su expresión de tristeza. Aina siempre bromeaba así.

- Pero amo a Shuka también – dijo Nanaka en voz pequeña.

Aina le dio una sonrisa tímida.

- ¡Lo sé~! ¡Yo también la amo! – dijo Aina nuevamente en su tono feliz, pero burlesco.

Nanaka frunció el ceño a esta declaración. Ese era el gran problema con Aina.

- No hay nada malo en amar a dos personas - dijo Aina de una forma muy despreocupada. Nanaka hizo "mmm".

- ¡Tal vez deberíamos hacer un trío~! ¡De esta forma todas quedamos contentas!, dijo Aina recuperando su tono fuerte y feliz.

- ¡¿Eh?! - dijo Nanaka levantando las cejas, pero sonriendo.

- ¡Ni de broma! ¡No tengo la energía para follarme a las dos al mismo tiempo! - dijo Nanaka en un tono divertido. Aina se rio con su risa de viejo verde repitiendo: "eso es verdad, la pura verdad".

Aina volvió a su posición inicial para terminar de ducharse.

- ¿Sabes? Si hubiésemos terminado en la misma Subunidad, esto sería un puro caos - dijo Aina tomando la botella de champú.

- Esa combinación realmente existió, ¿sabías? - dijo Nanaka volviendo a su primera posición también, acostada relajada en la bañera, mientras miraba directamente a la espalda de Aina.

- De hecho, quería esa combinación - dijo Nanaka suavemente. Aina se dio vuelta y miró a Nanaka con los ojos bien abiertos.

- ¡¿De verdad?!

- ¡Sí! Quería cualquier combinación en que no estuviese Arisa - dijo Nanaka riéndose entre dientes, Aina le dio una carcajada mientras continuaba colocando el champú en sus manos.

- Pero en esa combinación, creo que era la numero uno, estabas tú, Shuka y yo en ella, quería esa formación, o cualquiera en que estuviese alguna de ustedes…

Nanaka miró con ojos cariñosos a Aina, viendo como comenzaba a lavarse el cabello con champú, estaba maravillada con los movimientos y el cuerpo de Aina.

- Pero al final, quedé atrapada con Arisa en AZALEA, tú en Guilty Kiss, y Shuka en CYaRon! - dijo Nanaka con tristeza.

Aina intentó reírse, pero estaba muy ocupada lavándose el cabello.

Nanaka sonrió suavemente y cerró los ojos intentando disfrutar ese único momento de silencio.

La situación no era fácil, y por supuesto, esto la tenía en un problema.

En un comienzo, su lazo fue completamente con Shuka, desde el comienzo, Shuka encontró en Nanaka algo cálido, se sentía segura y guiada por ella, como esta era su primera vez trabajando como Seiyuu. Además, de que Shuka era la más joven entre los miembros y por ende la más inexperta, Nanaka de alguna forma se sentía como una hermana mayor para ella, por lo que sentimientos comenzaron a crecer entre ambas.

Por supuesto, Nanaka pensaba que Shuka era adorable, dulce y linda. Su forma gay de ser con ella, hicieron la "Kanan" que tenía que retratar.

Y por la culpa de su falta de energía y su bajo rendimiento, se le daba fatal el baile; y Shuka siendo una de las mejores bailarinas en el grupo, se ofreció con unas "clases privadas" en su casa, que claramente, en ese momento no terminaban como terminó la última hace unas horas atrás.

Pero crearon un lazo, uno puro.
Así que empezaron a salir.

La situación comenzó a complicarse cuando Producción las separó por los grupos de "Años". El personaje de Shuka es de "Segundo año", mientras que el de Nanaka es de "Tercer año", así que comenzaron a verse menos y fue aquí donde Aina comenzó a ser parte de la ecuación.

El personaje de Aina es también de "Tercer año", y desafortunadamente es un personaje cercano al personaje de Nanaka. Producción vio esto como un gran potencial gay para impulsar la Franquicia, y crearon el "KanaMari".

Los constantes viajes y eventos promocionales que debían hacer, las hacían por "Grupo de años", generando una significante distancia entre Shuka y Nanaka, mientras esta última generaba un nuevo lazo con Aina.

Para Nanaka, Aina era linda, adorable e increíblemente tierna. Nanaka tenía una debilidad para la gente baja - y Aina es baja -, por lo que esto le significaba una constante debilidad; pero Aina era alguien especial, su forma de ser era realmente algo, y no solo hacía sentir a Nanaka complicada, pero también a las otras siete chicas. Aina era muy rara muchas veces, era muy difícil manejarla, o saber cómo iba a actuar. Sin embargo, era una profesional y una muy buena amiga. Ella ha estado cuidando de Nanaka y Shuka desde el principio, ella realmente las quería.

Por esto mismo, Aina se mantenía al margen hasta que Producción volvió a revolver todo una vez más.

Al principio fue la elección de las Subunidades, las tres fueron separadas y dejadas en diferentes unidades, y todos los siguientes eventos que tuvieron, eran o en "Subunidades" o en "Grupo de años". Para Nanaka y Shuka, su tiempo juntas fue reducido a mensajes de texto, llamadas por FaceTime, o por LINE.

No sólo no pudieron coincidir en los "Grupos de años", ni en las Subunidades, sino, además, sus personajes no generaban una relación popular para los fans. Kanan y You eran dos marimachas y con claras apreciaciones por otros personajes. Para Kanan eran Mari o Dia y en el caso de You; Chika y Riko.

Era casi imposible pensar que entre ambas pudiese haber algo, mucho menos un dueto.
Sus personajes no eran lo suficientemente cercanos.

La segunda metida de patas de Producción fue crear una versión real del "KanaMari", y esto fue lo que terminó de mandar todo al olvido.

Hicieron que Nanaka y Aina actuaran como un par de adorables tórtolas la una con la otra en frente de las cámaras para dar un aire "*Yuri" para los fans. (*Yuri es el género Lésbico en el Anime).
Nanaka incluso nombró su "cosa" con el nombre "NanaAinya" en Twitter, obviamente por el bien del show. Pero no sólo eso, era parte del personaje de Nanaka, Kanan, el ser un personaje cariñoso y comenzó a abrazar a las chicas y volverse más cercana con los otros miembros.

Shuka no pudo resistir eso y en nada de tiempo, ya estaba harta de la mierda de Nanaka, y Shuka terminó la relación.

Aina no perdió el tiempo e hizo su jugada.

Después de todo ese tiempo, meses e incluso años, ellas tenían esta "tensión sexual" y jugueteo entre ambas, así que intentaron estar juntas.

Follaron como si sus vidas dependieran de eso.

La única que supo de esto fue Arisa, pero porque siempre ha sido una entrometida tercera rueda en el grupo de "Tercer año". (Y porque las pilló haciéndolo).

Pero enseguida Aina detuvo la tontera, dijo que no era de compromisos. Siendo el espíritu libre que era, no quería amarrarse a una sola persona; que si fuese por Aina, ella podría salir con todos los miembros de Aqours.

Y Nanaka estuvo de acuerdo con eso cuando vio lo descuidada que era Aina con el resto de compañeras y colegas de otros trabajos que tenía. Estaba en su naturaleza ser así, y todos la amaban por ser así.

El corazón de Nanaka quedó destrozado.

Días después, Shuka volvió a ella, diciendo cosas como que la extrañaba, que lo sentía y que quería intentarlo otra vez.

Nanaka amaba a Shuka, nunca dejo de hacerlo, incluso si Shuka estaba intentando por todos los medios generar un "*Ship" con Anchan (O Rikako o Aikyan). (*Ship es un término que usan los fans para generar relaciones entre personajes. Se supone que son relaciones de ficción)

Y de hecho Nanaka, estaba muy feliz de tener a Shuka de vuelta en su vida privada, pero las cosas que debía hacer con Aina por el bien del show tenían que continuar, y Shuka tenía que estar de acuerdo con eso, aunque no le gustara.

Shuka nunca se enteró que Nanaka y Aina fueron, por un breve momento, un "algo", de hecho, sólo Arisa supo, y en los ojos de los miembros de Aqours, Nanaka y Shuka han estado juntas desde el principio, y claramente, todo el "KanaMari" o el "NanaAinya" les generaba problemas porque veían que Shuka sufría.

El problema era que Nanaka amaba a ambas, pero no podía tenerlas a las dos.
Una era un constante jugueteo y debilidad con problemas de compromiso, pero atascada a ella sin importar qué, pero por el trabajo. Y la otra era alguien leal, cariñosa y amorosa, pero no podían manejar el tiempo juntas y por culpa del jugueteo de Aina, Shuka sufría por su inseguridad.

Y era culpa de Nanaka. Amar a dos personas a la vez es difícil.

El sonido del agua salpicando los azulejos hicieron de Nanaka abrir sus ojos abruptamente, sacándola de su "Mundo Suwa". Miró a Aina, esta se había terminado de lavar el cabello y estaba limpiando la cubeta.

Esto significaba que Aina intentaría meterse en la bañera.

Nanaka frunció el ceño.

Se sentó derecha en la bañera y se puso de pie. El movimiento hizo salpicar el agua de la bañera y generar ruido que claramente no pasaron desapercibidos por Aina, esta se volteó para ver qué pasaba y en shock, abrió sus grandes y negros ojos.

Aina fue bendecida con una completa visión del cuerpo mojado de Nanaka, sus miradas se encontraron, Nanaka tenía su cara de nada mientras los ojos de Aina brillaban, su labio comenzó a temblar, y Nanaka podía ver sus pezones excitados y esta vez no por el frío. Embobada Aina logró decir:

- Oh Dios mío, sigues siendo tan hermosa…

Nanaka pestañeo un par de veces, sus mejillas volviéndose rojas, claramente no estaba esperando ese tipo de comentario, así que se apresuró para salir rápido de la bañera, pero la intensa mirada de Aina estaba pegada en ella, era su turno de seguir cada gota en el cuerpo de Nanaka. Nanaka rápidamente se puso la toalla y la miró con una sonrisa tímida.
Aina hizo un puchero.

- Sos una aburrida - dijo Aina volviendo a la realidad y a su dialecto.

- No te puedes bañar conmigo - dijo Nanaka en tono frío, Aina hizo otro puchero y luego se puso de pie del taburete.

- Bueno, eso significa que es mi turno para usar la bañera - dijo Aina. Caminando hacia esta, se acercó a Nanaka con una cara burlona, Nanaka levantó sus cejas y abrió los ojos ampliamente, ahora Aina estaba lo suficientemente cerca como para verla claramente, cada curva, cada gota, todo en el cuerpo de Aina.

Nanaka se sintió intranquila bajo su toalla.

- ¿Me prestarías la banda para el pelo? - preguntó Aina con su tono feliz.

Nanaka parpadeó, saliendo abruptamente de sus pensamientos húmedos y asintió.

Lentamente deshizo su moño, su cabello sedoso cayendo glamorosamente sobre sus hombros; Aina le dio una sonrisa hambrienta, la cual Nanaka conocía perfectamente. Aina estaba teniendo los mismos pensamientos húmedos que ella.

Tenía que salir de ahí.

Nanaka le dio la banda para el pelo y comenzó a moverse fuera de la habitación.

- Gracias ~ - dijo Aina en su tono feliz y luego añadió: ¿Sabes? Ese four-pack que estas formando es realmente sexy, espero que Shuka lo esté disfrutando…"

Nanaka se dio vuelta con una expresión triste para mirar a Aina, esta tenía su sonrisa feliz mientras estaba haciendo un moño con su cabello, sus brazos extendidos por detrás de su cabeza, dándole a Nanaka una última oportunidad de verla completamente desnuda.

Nanaka hizo "mmm", y se dio la vuelta hacia el vestidor; abrió la puerta y dijo:

- Espero quien sea con la que te estés acostando, te esté disfrutando también…

Luego abandonó la habitación, cerrando la puerta tras de ella.

Lo siguiente que hizo, las hizo de forma mecánica. Se vistió, secó su cabello, lo peinó, se puso sus gafas, tiró la ropa sucia a la lavadora y encendió la máquina.

Luego salió del vestidor hacia la cocina donde para su sorpresa estaba todo listo para la cena. Puso la tetera otra vez, ya que el agua, seguro estaba fría para ese entonces. Volvió a su habitación, nuevamente se sorprendió al ver el futón listo y dispuesto en el piso.
Sonrió.

Aina había dejado todo listo.

Tomo su teléfono de su bolso y volvió a la cocina donde se sentó a esperar a Aina para la cena.

Mientras esperaba, miró sus correos electrónicos, revisó su horario para mañana, alguna que otra conversación con algunas colegas y amigas; el chat de Aqours estaba vuelto loco gracias a "Primer año" como siempre, y Arisa mandándolas a callar, era tarde y necesitaba su sueño de belleza para mañana. Anchan escribió algo sobre que su Manager estaba súper preocupado acerca de unas noticias de vital importancia para las chicas, pero que daría los detalles mañana en la práctica. Rikako comenzó a preguntar por la falta de participación de Aina y Nanaka en la conversación.

Nanaka frunció el ceño.

Shuka escribió que Nanaka se encontraba en un largo y merecido baño.
Nanaka no pudo evitar sonreír; Shuka era adorable.

Luego todas comenzaron a molestarla al respecto.
Nanaka miro el teléfono sin expresión, suspiró y cerro la APP de LINE para revisar su Twitter.

De pronto. La tetera comenzó a silbar otra vez, así que se puso de pie para apagarla al mismo tiempo que Aina hacia su entrada triunfal a la cocina.

Nanaka la miró, tetera en mano y no pudo evitar reírse de ella.

- ¡No te atrevas a decir nada! - espetó Aina, en su tono alto pero divertido, Nanaka se rio de ella al punto de atorarse con su propia risa.

- Sabes que me encanta tu risa tierna y todo, pero sé que hiciste esto apropósito – dijo Aina, aún con su buen humor, sentándose en la silla del comedor en la cocina.

Nanaka no podía dejar de reír, el pijama que Aina estaba usando no le quedaba para nada, se veía terrible. Además de que su pelo estaba todo raro y despeinado.

Nanaka vertió el agua caliente en las tazas y dejo la tetera en la estufa, luego se sentó con ella en la mesa a comer la comida empaquetada que Aina había servido en los platos ya.

- Te ves adorable: tengo un secador de pelo, ¿sabes? – dijo Nanaka mirándola divertida. Prosiguió: Puedes usar mi peineta también.

- Me encanta como te ves con el pelo suelto, deberías dejártelo así más seguido – dijo Aina, ignorando a Nanaka completamente y sonriendo dulcemente; las mejillas de Nanaka se enrojecieron, pero no dijo nada al respecto, dieron las gracias por la comida y comenzaron a cenar.

La cena estuvo bien. Comieron normalmente y hablaron del trabajo, las expectativas para el nuevo Live y de cómo se estaba realizando la Colección de Dúos y Tríos (un nuevo CD del proyecto, dividendo a las chicas en 1 trío, y 3 duetos). De vez en cuando, el teléfono de Nanaka vibraba furiosamente, llamando la atención de Aina. Ésta molestó a Nanaka de que, si era Shuka, por supuesto, pero no era ella. Era el maldito Chat de Aqours, que se detuvo cuando Arisa les dijo que se callaran por enésima vez.

Lavaron los platos, limpiaron la cocina y dieron por terminado el día.

Después de lavarse los dientes y de sacar la ropa de Nanaka de la lavadora para que se secaran, finalmente se fueron a la cama.

Aina fue la primera en llegar a la habitación, corriendo y tirándose arriba del futón, comenzando a rodar en él; Nanaka sonrió levemente al respecto, y caminó hacia su cama.
Comenzó a sacar los peluches de encima de esta.

- Me estaba preguntando, ¿esos son nuevos? Están bien raros -dijo Aina, metiéndose dentro del futón, Nanaka hizo "mmm", mientras los colocaba arriba de su escritorio.

- Son para mi nuevo Niconama - dijo Nanaka con su tono de nada.

- ¡¿Qué?! ¡¿Vas a tener tu propio Niconama?! - dijo Aina con sorpresa, continuó: ¡Pero como no me decís! ¡Oh! ¡Esto es fantástico! ¡Felicitaciones!

Las mejillas de Nanaka se volvieron rojas, dijo tímidamente "gracias", y camino hacia la cama para meterse en ella.

- Entonces, ¿cómo se llama el show? - preguntó Aina con tono feliz y ansioso mirando a Nanaka.

Nanaka resopló y comenzó a sentirse incómoda.

- Te vas a reír- dijo Nanaka, tímidamente.

- ¡¿Eh?! ¿Por qué? ¿Por qué?, ¡Suwa-chan! ¿Cómo te atreves a decir esto?, ¡¿Cómo me voy a reír de tu propio Niconama?! – dijo Aina.

Nanaka la miró sin expresión, luego levanto una de sus cejas.

- Porque…te conozco…? – dijo Nanaka con voz apagada.

- ¡Bah! No debe ser tan terrible, ¿o sí? – dijo Aina, su tono era de tanta excitación, que sería un crimen no decirle. Nanaka suspiró y sintió que después se iba a arrepentir.

- Suwa World - dijo Nanaka en su tono natural. (Literal; Mundo Suwa)

- ¿Eh...? - dijo Aina pestañeando.

Nanaka pestañó de vuelta.

- ¿Suwa…World? - repitió Aina atónita y con un perfecto inglés.

- Sí, Suwa Nanaka, Suwa World - dijo Nanaka nuevamente, suavemente.

Aina abrió sus ojos grandes, y luego rompió en su risa de viejo verde con los aplausos incluidos, así como una foca despavorida, repitiendo entre sus carcajadas; "¡Suwa world~! ¡Genial!" incrementando el volúmen tanto de los aplausos cómo el de su risa.

Nanaka tuvo suficiente, suspiró y tomo una de sus almohadas y se la tiró a la cara.

- ¡Ya! ¡Cállate ya! dijo Nanaka - en su tono bajo con su cara inexpresiva y bastante molesta.

Aina siguió riéndose entre dientes tras la almohada y con su tono feliz dijo:

- Lo shiento, lo shiento, ay, Suwawa, ¡Tan bruta que sos de repente! - terminó Aina su línea con un quejido. Se sacó la almohada de la cara y la dejó en su futón, luego miró a Nanaka.

- ¿Y de qué se tratará?

Nanaka la miró hacia abajo con molestia, Aina seguía riéndose entre dientes.

- No te diré, tienes que verlo - dijo Nanaka en tono molesto.

Aina hizo un puchero.

- Me imagino que será todo femenino, rosita y suavecito - dijo Aina claramente, con intensión de burla.

- No te diré nada, te vas a reír otra vez - dijo Nanaka con vergüenza.

- Ou... ¿por favor? - rogó Aina, haciendo pucheros y dándole a Nanaka su mejor cara de cachorrita bajo la lluvia; Nanaka sintió que su corazón se encogía en dolor. Puso los ojos en blanco.

- ¡No te diré! ¡Y ya está! – dijo Nanaka esta vez ya bastante más molesta, Aina se encogió en su lugar.

Compartieron miradas.

La paciencia de Nanaka, créanlo o no, tenía un límite y Aina era siempre la que lo lograba alcanzar.

Aina sonrió dulcemente.

- Ok, esperaré y lo veré – dijo Aina suavemente con una sonrisa dulce en su cara. Nanaka hizo "mmm".

Tomó su teléfono, lo encendió y abrió el chat de Shuka para escribir:

"Buenas noches Cariño~ (˘ ³˘) ¡Ten lindos sueños! Nos vemos mañana~ * abrazo abrazo*
ω・`) "

La respuesta de Shuka fue casi inmediata, como si estuviese esperando el mensaje de buenas noches de Nanaka.

"¡Buenas noches Osuwa! Te extraño ~ (* ω ) ¡Deseo que ya sea mañana! *Abrazo abrazo* っ・

"¡Ten una genial sesión de grabación! ( ) "

"(' ' ) "

Nanaka sonrió dulcemente y apagó su teléfono dejándolo en su mesita de noche. En el proceso pilló a Aina mirándola con una sonrisa tonta.

- ¿Qué? - preguntó Nanaka.

- Suwawa, vos estás enamorada de ella – dijo Aina suavemente con una mirada engreída en su cara; las mejillas de Nanaka se volvieron rojas una vez más.

- Detente - dijo Nanaka suavemente.

- ¿Por qué? Esto es bueno - dijo Aina con su tono feliz.

Nanaka no quería seguir hablar de esto, no con Aina.

Nanaka se sacó sus gafas, las dejó en su mesita de luz junto a su teléfono, miró a Aina y le dijo:

- Estoy lista. Apagaré las luces. Buenas noches Aina-san.

Y diciendo eso, Nanaka apagó las luces, se acostó dándole la espalda a Aina y mirando hacia su ventana. Pudo escuchar el sonido del futón moviéndose, el cual le decía que Aina había hecho lo mismo.

Fue el segundo de silencio que tuvo la habitación antes de que Aina lo estropeara.

- Suwawa, me hace sumamente feliz si vos sos feliz; Shuka te hace feliz, y yo quiero que vos seas feliz con ella.

Nanaka no dijo nada.

- Buenas noches Suwa-chan - dijo Aina con una voz suave.

Nanaka no pudo evitar poner una expresión amarga en su cara y apretar los puños.
Estaba enojada, pero no podía estar enojada con Aina en nada, era la maldita situación.

¿Por qué Aina era tan descuidada para andar jugueteando con casi todas las mujeres que conocía, y no podía detenerse a pensar que estaba hiriendo a alguien?

Nanaka estaba herida. Fue herida dos veces por personas que amaba, pero a Aina eso no parecía importarle, de hecho, nunca le importó.

El corto tiempo en que fueron un algo, Aina seguía coqueteando con sus compañeras de trabajo de otras producciones, y por supuesto que con los otros miembros de Aqours. Nanaka simplemente no podía estar metiéndose en cada conversación o posteo en Twitter, o lo que fuese, para controlar a Aina. Ella era así.

Aina nunca pensó en cómo se sentía Nanaka, después de que Shuka la dejó (siendo que Aina contribuyó a que eso sucediera dado a su constante jugueteo), pero luego, aquí estaba, diciéndole que, si ella era feliz con Shuka, entonces ella también lo estaba.

¿Pero qué demonios era eso?

El amor de Nanaka valía tan poco, que Aina no tenía la necesidad de pelear por ella, ella simplemente dejaba que Shuka diera toda la pelea mientras ella continuaba el jugueteo tan libremente.

Nanaka tomo aire profundamente e intentó relajarse, esto no la estaba llevando a ni un lado.

Cerró sus ojos tratando de calmar su ira, intentando de pensar en cosas felices, cosas que pudieran relajarla.

Podía escuchar sonidos que provenían de la calle al otro lado de la ventana, los latidos de su corazón agitados, la suave respiración de Aina, y su futón haciendo pequeños ruidos.

Nanaka abrió sus ojos, podía ver una débil luz que venía desde su ventana, pero estaba cubierto por las cortinas.

Frunció el ceño e intentó poner más atención a los sonidos. Los sonidos provenientes de futón se detuvieron, pareciera que Aina encontró su posición.

Nanaka cerró sus ojos una vez más.

Cinco segundos después los sonidos comenzaron otra vez. Nanaka abrió sus ojos suavemente de nuevo, pegando su vista a la pared.

Aina ¡¿Qué demonios?!

Los sonidos no eran regulares. De repente se detenían por unos diez segundos, y luego comenzaban otra vez. Nanaka frunció el ceño con más fuerza al punto de apretar sus labios.

¡Aina la había estado jodiendo toda la noche! ¿Era esta otra de sus bromas? ¡¿Por qué no podía quedarse quieta y callada de una puñetera vez?! ¿Tal vez tenía calor?, pensó Nanaka, pero no, ese no era el caso, no hacía ni frío ni calor, Aina simplemente estaba jodiendo con ella.

De pronto, los sonidos se detuvieron.

Nanaka relajó los músculos de su cara, suspiró suavemente y cerró sus ojos nuevamente.

Finalmente...

Pero luego abrió sus ojos abruptamente.

Pudo escuchar pequeños gruñidos y quejidos detrás de ella.
A Nanaka se le puso la piel de gallina. Tragó saliva.

Qué… demonios...?

Su mirada estaba pegada a la pared, tenía miedo de darse la vuelta y ver a Aina.

Pero el sonido no paraba. Al contrario, el futón empezó a moverse otra vez, y los gruñidos y quejidos de Aina se volvían más fuertes.

Las sienes de Nanaka comenzaron a sudar, su corazón a latir tan fuerte y rápido que sentía que podía explotar, o que Aina iba a ser capaz de escucharla; pero al parecer Aina estaba demasiado ocupada como para notarlo.

¡¿Qué mierda está haciendo…?!

Nanaka estaba usando toda su voluntad para no darse la vuelta y dejar Aina ser, pero no podía. Nanaka reconocía esos quejidos y gruñidos muy bien.

Cerró sus ojos fuertemente, pensando que esto no estaba pasando, pero luego, comenzaron los sonidos húmedos y Nanaka no pudo evitar el abrir sus ojos grandes en pánico.

Con un rápido movimiento, Nanaka se sentó en la cama y miró hacia abajo para ver a Aina, pero no podía ver mucho, entre que estaba oscuro y no estaba usando sus gafas.

Así que tanteó con su mano izquierda buscando las cortinas, y sin sacar la vista de donde se suponía estaba el futón, movió la cortina para que entrara suficiente luz.

Miró hacia abajo, sus ojos grandes en shock. No había duda, Aina se estaba tocando, estaba acostada de espalda, ojos fuertemente cerrados, su mano derecha atrapada entremedio de sus piernas, pero su cuerpo estaba cubierto por el futón, y la cara de Aina estaba enterrada en la almohada con la ayuda de su mano izquierda.

Su almohada, Nanaka pudo reconocerla.

Ella podía ver claramente como Aina estaba oliéndola mientras ahogaba sus gimoteos y aumentaba la velocidad de su mano entre sus piernas, por supuesto, los sonidos mojados se incrementaban.

¿Por qué…por qué me estás haciendo esto?...

Nanaka miró con tristeza su teléfono en la mesita de luz.

Shuka...

Nanaka apretó sus labios, luego miró hacia Aina; estaba empezando a gemir más alto.

- Ainya! - gritó Nanaka enfadada y con un tono duro, Aina no se detuvo.

- Qué demonios Ainya, ¡Para! - pidió Nanaka casi en un grito.

Aina abrió los ojos y miró directamente hacia los ojos de Nanaka, su mirada estaba llena de lujuria, se relamió y casi instantáneamente, Aina gimió.

Y Dios que gemía fuerte.

Nanaka podía sentir que se excitaba, toda esta velada fue de constante jugueteo por parte de Aina, ¿y ahora esto?

Era como si Aina se estuviese sirviendo en una bandeja de plata hacia Nanaka.
Nanaka hacia lo imposible para resistir en la cama, pero esta vista era extremadamente deliciosa.

¿Qué debo hacer? ¿Qué debo hacer? ¿Qué debo hacer? …¿Por qué Aina? ¿Por qué quieres jugar conmigo? ¡Esto no es justo! ¡Nada de lo que ha pasado esta tarde es justo!

- Aina...por favor, te ruego que dejes esta estupidez... - rogó Nanaka en una voz temblorosa, pero Aina continuó tocándose sin sacarle los ojos de encima a Nanaka.

Nanaka tragó saliva.

Volvió a mirar el teléfono con una expresión de preocupación. Recordando como le decía a Shuka que no le gustaba verla tocarse, que era Nanaka la que supuestamente debía hacerlo.
Nuevamente aquí alguien se estaba dando placer sin la necesidad de los toques de ella.

Aina gimió una vez más atrayendo la atención de Nanaka.

Ese gemido le dio a Nanaka unas sensaciones eléctricas y calientes en su interior, se estaba mojando.

Y Aina lo sabía.

Nanaka tragó saliva una vez más, su boca se estaba secando. Necesitaba parar esta locura.
Sabía que Aina era rara, descuidada y de repente un tanto exótica, ¿pero esto? No sabía que tenía este tipo de fetiches.

- Suwawa... - llamó Aina sexy.

Nanaka estaba en un gran dilema, la voz sexy y ronca de Aina era parte de sus debilidades.

- Suwawa...te necesito… - dijo Aina con su voz sexy. Nanaka apretó los labios.

- Ainya... no me hagas esto... - dijo Nanaka tratando con todas sus fuerzas de no tirarse derechito en esto, pero Aina lamió sus labios tan sexymente, mientras que con su mano izquierda tomaba el borde del futón que con un rápido movimiento lo abrió completamente exponiéndose más hacia Nanaka.

Los ojos de Nanaka se abrieron como un par de huevos fritos.

El pijama que le había prestado a Aina era demasiado grande para ella, por lo que los pantalones estaban a la altura de sus rodillas. Aina tenía las rodillas elevadas, piernas abiertas y Nanaka podía ver como su mano derecha estaba trabajando diligentemente en ella.

- Suwawa~! - chilló Aina con un gemido. Nanaka se sintió tan débil, tan mojada y tan cachonda.

- Suwawa - repitió Aina mirando a Nanaka con ojos suplicantes, y su voz entrecortada. "Ayúdame..."

Nanaka pestañó unas cuantas veces, tratando de convencerse que esto era real. Volvió a mirar el teléfono, como si Shuka estuviese sentada ahí mirando todo esto.

Miró hacia Aina, está comenzó a mover sus caderas contra su mano. Nanaka lamió sus labios.

- No puedo tocarte - dijo Nanaka de pronto.

- No necesitas hacerlo... - dijo Aina con un poco de dificultad.

Nanaka se bajó de la cama y se arrodillo al lado de Aina, está bajo la velocidad de sus movimientos de caderas.

- Déjame verlos... – dijo Aina en su tono sexy.

Nanaka levantó sus cejas no entendiendo a que se refería Aina, porque claramente no estaba hablando de sus pechos. Nanaka sabía muy bien cuales eran sus puntos fuertes y de encanto, y no eran sus pechos.

Aina lentamente levanto su mano izquierda y apunto al estómago de Nanaka.
Nanaka levantó las cejas una vez más… quién lo hubiese dicho, que Aina tenía un fetiche por los abdominales.

Nanaka lentamente tomó el borde de la camisa de su pijama, sin romper las miradas con Aina y lentamente se levantó la camisa hasta sus costillas, apretó su estómago para poder marcar su nuevo four-pack.

Los dedos de Aina comenzaron a trazar sus abdominales lentamente, mientras su mano derecha se movía fervientemente entre sus piernas. Aina no pudo evitar comenzar a gimotear y gruñir fuerte una vez más.

Nanaka estaba atónita viendo esto. Aparte de estar jodidamente mojada.

Las caricias de Aina le estaban mandado sensaciones eléctricas directamente a su entrepierna, sus muslos comenzaban a picar al mismo tiempo que su deseos.

Necesito tocarla, necesito que ella me toque... necesito tocarme...

La molestia era ya demasiado. Los dedos de Aina se convirtieron en un toque más firme que suavemente comenzaron a subir hasta las costillas y lentamente intentar meterse por debajo de la camisa de Nanaka.

Nanaka salió abruptamente del embobamiento que le daban los toques de Aina para abrir mucho los ojos y detener la mano de Aina con su mano derecha, afirmándole firmemente la muñeca.

- No - dijo Nanaka.

- Necesito más ~- se quejó Aina con una mezcla de gemido.

Sí, Aina siempre quería más. Nanaka mordió sus labios, ella también quería más, pero no de Aina. Nanaka tomó nota mental de tener al menos cinco rondas con Shuka mañana, y follar hasta quedar inconscientes.

Aina la miró sexymente, todavía moviendo sus caderas contra su mano generando fuertes gruñidos que salían de esos carnosos labios.

Nanaka le dio una mirada de lujuria.

Ok Aina, vamos a jugar a tu juego...

La mano de Nanaka aún estaba agarrando su muñeca izquierda, lentamente movió la mano de Aina hacia sus propios labios y sin sacarle la vista de encima, comenzó a chuparle el dedo del medio lentamente, asegurándose que Aina sintiera su lengua recorriendo todo su dedo.

Aina cerró los ojos apretadamente y ligeramente arqueó su espalda moviendo su cabeza nuevamente hacia la almohada gimiendo celestialmente.

Nanaka tomó un segundo para ver el cuerpo de Aina, podía ver sus pezones excitados a través de la camisa, su estómago ligeramente expuesto, sus caderas moviéndose rápidamente contra su mano derecha. Nanaka cambió su jugueteo a otro dedo.

Comenzó a chupar y succionar el índice de Aina, su mirada volviendo a la cara de Aina.
Repitió el mismo proceso con este dedo, mientras miraba seductoramente a Aina. Sus gemidos comenzaron a volverse fuertes y claros, su cabeza golpeándose atrás al punto de que la almohada salió volando de su lugar.

Nanaka estaba empapada. Pero no podía detenerse ahora.

Retiró el índice de Aina de sus labios y dejó la mano de Aina. Aina detuvo sus movimientos para ver que sucedía y pilló a Nanaka moviéndose hacia su cabeza.

- Muévete - ordenó Nanaka fríamente.

Aina levantó su torso y dejo que Nanaka se convirtiese en su almohada, recostando su cabeza en su regazo.

- Suwawa...? – preguntó Aina con un pequeño gemido, mirando hacia arriba logrando ver a Nanaka lamerse los labios.

- Quiero que te vengas - dijo Nanaka con voz ronca, y fríamente.

Aina soltó un suave "Oh" y una sonrisa tímida.

- ¡¿Y?! ¡¿Qué estás esperando?! ¡Vente! - dijo Nanaka mientras le piñizcaba un pezón a Aina; esta gritó fuertemente, no sabiendo si era de dolor o placer, pero Nanaka no se detuvo, y aumento la fuerza en el piñizco.

Aina continuo sus gemidos y grititos, disfrutando el dolor.

- ¡¿Por qué no estas moviendo tus caderas?! – preguntó Nanaka de forma fría, viendo que Aina había dejado de tocarse.

Aina no pudo decir nada, estaba como en shock. Nanaka podía ver que había hasta baba en el borde de sus labios.

¡Maldita sea! Aina eres tan rara...
¡¿Este tipo de cosas te ponen?!

Nanaka frunció el ceño y dejo de molestar sus pezones.

- Dame tu mano derecha - ordenó Nanaka fríamente.

Aina salió de su shock para mirar a Nanaka hacia arriba, no estando segura si entendió bien la instrucción.

- ¡Tu mano! - le gritó Nanaka nuevamente en un tono fuerte; Aina lenta y tímidamente sacó su mano derecha de ella, el movimiento seguido de un pequeño gimoteo que salieron de sus labios y con un húmedo sonido saliendo de su entrepierna.

Tímidamente se la enseño a Nanaka, en la suave luz que venía desde la ventana entremedio de las cortinas. Nanaka pudo ver la mano de Aina empapada en sus propios jugos. Nanaka sonrió.

- Eres zurda, ¿por qué no estas usando tu mano izquierda? – preguntó Nanaka con tono pesado.

Aina no respondió, estaba cohibida por el molesto tono en la voz de Nanaka.

- ¡Usa tu mano izquierda! - ordenó Nanaka con un tono molesto, Aina la miro atónita.

- ¡Hazlo! - dijo Nanaka fríamente.

Aina lentamente movió su mano izquierda y comenzó a tocarse una vez más. En segundos comenzó a gruñir y gemir nuevamente.

Nanaka sabía de primera fuente que su mano izquierda era prodigiosa, su propia experiencia le decía eso. Esto significaba que Aina estuvo usando su mano derecha solo para molestarla.
Para provocarla.

¡Maldita sea Aina!

Nanaka frunció el ceño.

- Limpia tu mano sucia - ordenó Nanaka fríamente.

Aina le dio una mirada triste, parecía que no estaba acostumbrada a ser tratada así de duramente por nadie, ni siquiera Nanaka, al contrario, Nanaka siempre fue muy amorosa y cariñosa con Aina.

Pero Aina lo hizo de todas formas. Cerró los ojos, abrió sus labios y comenzó a lamer su propia miel de sus dedos, mientras Nanaka seguía piñizcando con fuerza los pezones de Aina.

La vista era demasiado para Nanaka.

Abrió sus ojos ampliamente, viendo a Aina tan excitada por todo esto, aunque no le gustara ser tratada así, Aina estaba gimiendo muy fuerte y moviendo sus caderas fervientemente.

Nanaka no podía más con esto, le estaba haciendo más daño a ella de lo que creía.

Tratar a Aina tan fría y duramente, haciéndola hacer cosas que no estaba confortable de hacer, simplemente no era el estilo de Nanaka.

Así que mandó sus sentidos un ratito a la mierda, tomó la mano derecha de Aina sacándola de sus labios y comenzó a chuparle los dedos.

Aina dejó de tocarse, de gemir inclusive de respirar; se quedó en asombro mirando como Nanaka era la que estaba limpiando sus propios dedos, y Dios, era una escena candente de ver.

Nanaka sacó los dedos de Aina de sus labios, le dio una mirada de lujuria a Aina, se agachó hacia ella; suave y amorosamente afirmó sus suaves mejillas, y usando su tono más sexy y amoroso le dijo:

- No pares...

Y la besó.

Aina sonrió en ese beso, y obedientemente comenzó a tocarse una vez más, moviendo sus caderas, fuertes gimoteos escapando de sus labios a través del beso.

Nanaka usó su lengua para explorar la boca de Aina; le mordió los labios, estaba devorándose la boca su boca con hambre, estaba descontrolada, Nanaka estuvo toda la noche peleando contra la urgencia de besarla.

El beso creció a algo apasionado, húmedo y caliente.

Y eso fue suficiente para que Aina rompiera el beso abruptamente, y con los ojos cerrados arqueó su espalda, su cabeza se fue hacia atrás al regazo de Nanaka y gritó un hermoso gemido.

.

.

.

La habitación permaneció en silencio, excepto por los jadeos de Aina.

Sus piernas y brazos estirados completamente sobre el futón, su cabeza descansado en el regazo de Nanaka; Aina tenía los ojos cerrados y tenía una pacífica y feliz sonrisa plasmada en su cara.

- Suwawa... - llamó suave y dulcemente

- ...ché, te extrañaba tanto... tus besos... - dijo Aina jadeando fuertemente - Tu olor...

Nanaka no dijo nada.

- Te amo… – dijo Aina con una leve sonrisa y un suspiro.

Aina estaba teniendo problemas de recuperar su respiración, estaba sudando como loca, y constantemente relamiéndose los labios. Se mantuvo con los ojos cerrados, disfrutando del regazo de Nanaka y su olor.

- Eh...? – dijo Aina de pronto, abriendo sus ojos; luego usó su mano derecha para tocar su frente.

- ¿Agua? - dijo Aina divertida mirando una gota en sus dedos, luego miró a Nanaka hacia arriba, y no pudo evitar hacer un sonido ahogado y abrir sus ojos de par en par.

Los ojos de Nanaka estaban llenos de lágrimas, las cuales caían sin control en la frente de Aina.

- ¡Suwawa-chan! – gritó Aina intentando levantarse, pero los brazos de Nanaka no la dejaron, simplemente la mantuvieron en su lugar, los brazos de Nanaka cruzando su pecho en un intenso abrazo.

- Suwawa - llamó Aina. Nanaka sólo sollozó.

- Suwawa – intentó de nuevo Aina, mirando hacia arriba; mientras Nanaka la miraba hacia abajo, las lágrimas no dejaban de caer.

- ¿Por qué? ¿Por qué estás llorando? - preguntó Aina asustada, su excitación totalmente perdida. Nanaka no podía ni hablar, esta sólo sollozaba sin control.

Aina apretó sus labios y la miró con una expresión de tristeza. Intentó leer los ojos de Nanaka, llenos de lágrimas, de dolor...y culpa.

Aina entendió.

- Shuka - dijo Aina suavemente.

Los ojos de Nanaka se agrandaron en dolor de sólo escuchar su nombre, y más lagrimas cayeron de sus ojos directamente a la frente de Aina.

Aina hizo una expresión de amargura.

- Oh Dios mío, te sientes culpable, te piensas que la has engañado...- dijo Aina intentando mantener su seriedad.

Nanaka no dijo nada, sentía que la culpa crecía en su corazón.

Se sentía sucia, fácil, débil. ¿Cómo se suponía que vería a Shuka al día siguiente ahora? La engañó. Cruzó la línea. Ella lo hizo. No fue lo suficientemente fuerte para mantener a Aina en línea, de controlarse. De pronto sintió la mano de Aina acariciando una de sus mejillas.

- No llores Nanaka-chan -dijo Aina suavemente. Nanaka sollozó nuevamente, Aina la miraba con ojos amorosos. Continuó: es mi culpa, yo he estado hinchándote las pelotas toda la noche...

Y joder que eso era cierto.

- Puedo guardar el secreto por vos... pero no veo como un beso puede convertirte en una infiel - dijo Aina.

Nanaka abrió sus ojos en grande, ¿cómo podía decir eso? No fue un simple beso, fue candente, húmedo y medio desprolijo, ¡pero que le valió un orgasmo!

- ...Shuka ha hecho cosas peores - dijo finalmente Aina.

El corazón de Nanaka se detuvo. Tal vez por un minuto entero, el mundo se convirtió en un lugar donde no existía nada.

Sin colores, sin sonidos. Nada. Se sintió vacía.

- No me digas que no lo sabias - dijo Aina suavemente.

Nanaka no se pudo mover. Aina suspiró.

- Bueno, esto explica todo - dijo Aina en voz pequeña, ella suavemente comenzó a hacerle cariño en la mejilla.

- Sé lo mucho que te costó resistirme esta noche, y sólo puedo ver culpa y arrepentimiento, pero no lo vale, pareciera que la única persona que estuvo escondiendo sus sentimientos bajo una máscara, era Shuka...

Nanaka pudo sentir su corazón haciéndose trizas.

Apretó el abrazo en torso de Aina, cerró sus ojos fuertemente, dejando caer sus lágrimas sin esperanzas arriba de Aina, mientras comenzaba a llorar fuerte y claro.

Aina sólo puso seguir acariciando sus mejillas con amorosas caricias.

En el medio de esa cálida noche, la habitación se llenó de fuertes llantos de culpa y tristes gimoteos, una máscara podrida y un corazón roto.

Un corazón que no pudo evitar enamorarse de dos personas diferentes.

-0oo0-


Notas:

Y pensar que este se suponía que era el último capítulo de este inserto...

Pero NO.
Hay más!
Muchas gracias por los favs

No se olviden que las historias están conectadas!
Existe una linea de tiempo en nuestro perfil! no duden en revisarlo si tienen dudas!