Resumen:

Después de la bomba que le arrojó Aina a Nanaka, NanaAina se pone a trabajar.

Notas:

Este es el capítulo 5 de la saga completa, y el Final de este arco.

Sentimientos bajo una Máscara es el inicio del drama de Mascarada.

Ocurre entre el capítulo 1 y el 2 de Mascarada.

Recuerden que Aina al ser de Hokkaido posee otro dialecto, y para hacerlo sentir en esta adaptación, se le dio modismos argentinos.
Y por ultimo! EXISTE UNA LINEA DE TIEMPO. Está en nuestro perfil! recuerden de ir a revisarla si es que se sienten perdidos.

Aquí la guía de personajes de ser necesario- ibb(punto)co/rxhz1hM (quitar el "(punto)" por un .)

Las historias están conectadas! OJO!

¡Que lo disfrutes!

(Mira al final del trabajo para más notas)


Sentimientos bajo una Máscara

Capítulo 4

Se podían escuchar fuertes sonidos saliendo de la habitación. El sonido de la cabecera de la cama golpeando sin cesar contra la pared. Los sonidos húmedos y pegajosos se hacían más fuertes con cada golpe de la cabecera.

Los sonidos de las sábanas moviéndose fervientemente hacia delante y hacia atrás, los peluches y cojines cayendo de la cama.

Fuertes gemidos, gruñidos y quejidos.

No se detenían. Especialmente los gemidos, eran extremadamente fuertes y con un tono alto.

La habitación era un desastre, el futón, el cual se suponía que tenía que estar al lado de la cama, estaba totalmente revuelto en el suelo, la ropa toda esparcida por la habitación.

El ambiente adentro era intenso, la mezcla del sudor y los jadeos hacía de la habitación sofocante de calor, las ventanas por supuesto, empañadas.

El sonido de las caderas incrementando sus movimientos, seguido por sonidos aún más húmedos, gruñidos más fuertes, y como una de ellas intensificaba el agarre en las sábanas.

Todo terminó con un fuerte y claro gemido.

El silencio volvió por un corto momento a la habitación, hasta que el jadeo comenzó una vez más con una respiración bastante elaborada.

- Ay…Su…Suwa…

Intentaba recuperar su respiración, al mismo tiempo que intentaba soltar el agarre en las sábanas.

- Suwawa…Yo…

Tragó saliva con dificultad. Su garganta estaba seca, su lengua estaba totalmente fuera de su boca, sus labios pidiendo agua; su vista estaba borrosa, y no sabía si era por todo el sudor, lágrimas o porque estaba al borde del desmayo. Tal vez era por todo eso junto.

- Creo…que no puedo venirme más - dijo finalmente jadeando.

- No he terminado, Aina. -Su tono frío le hizo tiritar.

Aina parpadeó un par de veces para limpiar las lágrimas de sus ojos y de hecho intentó enfocar su vista a la mujer que tenía encima de ella.

Nanaka estaba casi literalmente pegada a su entrepierna; podía ver su cuerpo cubierto en una pálida y suave luz que venía de la ventana empañada y a través de las cortinas. Hacía que el cuerpo de Nanaka se viera excitante, sexy, pegajoso y sudoroso.

Su fabuloso four pack, el cual la hacía mojarse, estaba ahí todavía para su admiración. La vista de Aina volvió a viajar desde sus apretados abdominales hasta tu lindo pecho, perdió el sentido del tiempo en su clavícula, su mirada siguió hacia arriba hasta su rostro y ahí…

Abrió sus ojos de par en par recobrando sus sentidos, tragó saliva con dificultad, era casi doloroso dado a su garganta seca. Intentó lamer sus labios y poner su lengua de vuelta en su boca. Luego miró a Nanaka con ojos tristes.

Nanaka la estaba mirando hacia abajo, sus ojos oscurecidos en el dolor. No había lujuria en ella, ni pasión, mucho menos amor. Suwa Nanaka no estaba ahí.

- Suwawa, yo…

Intentó Aina, pero su garganta estaba demasiado seca para siquiera hablar.

Nanaka no dijo nada, ni siquiera parpadeó, ella simplemente y sin esfuerzo movió sus caderas hacia delante una vez más, haciendo que Aina gimiera fuerte mientras arqueaba su espalda, ahí se detuvo.

- Todavía puedes gemir - dijo Nanaka fríamente, mirándola hacia abajo con una expresión sombría.

Aina la miró con más lágrimas en sus ojos, volvió a tragar saliva.

- Suwawa, yo…ya no siento las piernas - dijo con ojos suplicantes y con un leve quejido - Dejáme descansar…

Aina estaba teniendo problemas para respirar, sus piernas entrelazadas con las de Nanaka, no podía mover su mitad inferior, su brazo izquierdo casi entumecido a su lado, suavemente agarrando las sábanas mientras que su brazo derecho estaba dormido por encima de su cabeza.

Nanaka no le sacó los ojos de encima, estaba estudiando el cuerpo de Aina cuidadosamente.

- Si puedes hablar y gemir, aún puedes follar - dijo Nanaka fríamente, su tono era bajo y sin tacto.

Aina lloriqueó.

- ¡Se supone que te falta energía! - dijo Aina reuniendo toda la energía que le quedaba - ¡¿De dónde carajos viene esta estamina?!

- Rabia - dijo Nanaka fríamente, sus oscuros ojos reuniéndose con los grandes, negros y llenos de lágrimas de Aina.

Aina le dio una mirada triste y apretó los labios. Nanaka se agachó hacia delante para alcanzar los secos labios de Aina, el movimiento hizo que moviera sus caderas una vez más, logrando que Aina gimiera en lo que Nanaka pensó que era placer, pero tal vez ahora era de dolor.

Nanaka se detuvo unos milímetros de los labios de Aina.

- Tu comenzaste esto, y ahora, ¿quieres que me detenga?

Los labios de Aina temblaron, Los ojos de Nanaka estaban viendo directamente hacia su alma.
Se sintió intimidada por la posición de Nanaka, su mirada y el poder que ejercía sobre ella.

Aina estaba en duda, nunca en estos 3 años, había visto a Nanaka a este nivel de enojada. Pero tal vez no sólo estaba enojada, estaba herida, destrozada, así que tal vez la palabra correcta simplemente era: vacía.

- Tal vez deberías cantar tus líneas en 'Daydream Warrior' con esta mirada - dijo Aina en un tono tímido. Aunque Nanaka estuviese así de vacía, enojada, destruida o lo que fuese, no podía negar que se veía increíblemente sexy.

- 'Debe ser un mal sueño' - cantó Nanaka con voz ronca, siguiendo el tono de la canción, entrecerrando su ojo derecho sin despegar su mirada de Aina.

Aina abrió los ojos grande en sorpresa, jadeó, y luego apretó los labios.

Nanaka pudo sentir las caderas de Aina levantarse de su lugar y hacer contacto con su mojada y pegajosa mitad inferior.

Nanaka hizo "mmm" a este comportamiento.

- Creo…que me vine otra vez…- dijo Aina tímidamente, sus mejillas rojas de vergüenza; le dio una sonrisa tímida a Nanaka.

Nanaka se lamió los labios.

- Entonces podemos continuar…

- ¡No!¡Esperá! - dijo Aina en voz alta, sus ojos en pánico una vez más - Suwawa, lo hemos estado haciendo por...no sé, ¡horas!

La mano derecha de Aina intentó moverse hacia la mesita de noche junto a la cama para agarrar el teléfono de Nanaka.

- ¡No! - exclamó Nanaka y agarró a Aina de la muñeca.
- No el teléfono - dijo Nanaka fríamente, mirando al pobre aparato con enfado y

odio.

Aina miró su muñeca, luego miró a Nanaka con preocupación, los ojos de ésta, pegados al teléfono.

- Suwawa, me estas lastimando - dijo Aina suavemente mirándola
Nanaka se giró para mirarla.

- Ella no está aquí... - dijo Aina con un tono suave - Y claramente, no está en teléfono.

Aina pudo ver que algo se había quebrado en el alma de Nanaka. De alguna forma, su oscura expresión se había suavizado, así que continuó hablando.

- Y me estas lastimando la muñeca.

El agarre de Nanaka en su muñeca aflojó mientras pestañaba, de alguna forma tratando de salir del trance y controlándose.

- Y ... estoy realmente cansada... de verdad, ya no me puedo venir más - dijo Aina realmente exhausta y cansada, pero conservando su tono suave.

- Recordá que tenemos que estar temprano para grabar, y hemos estado follando por Dios sabe cuánto rato ya, estoy cansada... - dijo Aina con un jadeo - ¡Y sedienta! - agregó con su tono alto.

Nanaka hizo "mmm".

Tomó aire profundamente, y se movió hacia atrás; nuevamente su movimiento hizo que Aina temblara y gimiera por sus piernas y mitades inferiores entrelazadas.

Nanaka la miró con su mirada vacía y oscura. Aina se veía hecha un desastre.

Pestañeó un par de veces y luego se levantó de la entrepierna de Aina con algo de dificultad; sus piernas estaban entumecidas, sudorosas y pegajosas. Este movimiento hizo que Aina gimoteara, nuevamente Nanaka no pudo reconocer si era de placer o de dolor, pero de alguna forma Aina se sentía aliviada.

Nanaka se puso de pie al lado de la cama mirando a Aina con su mirada vacía. Aina aprovechó para estirar sus dormidas piernas.

- Voy y vuelvo - dijo Nanaka fríamente, caminando hacia fuera de su habitación, con cuidado para no tropezar con el futón revuelto, ropa o lo que sea que hubiese en su camino.

- Ow, tomá todo...ow...el tiempo...que...ow...necesites -. Nanaka pudo escuchar decir a Aina mientras se iba.

Nanaka caminó por el pasillo con dificultad, sus piernas seguían entumecidas y temblorosas, por lo que se ayudaba apoyándose en las paredes para llegar a la cocina.

Después de esta gran bomba que Aina le arrojó sin previo aviso, ahí en el piso de su habitación unas horas antes, no pudo evitar llorar y gritar del dolor.

Shuka la había engañado.

Nanaka estuvo toda la noche intentado por todos los medios controlarse con Aina ahí dando vueltas, incluso, se puso a llorar por la mera culpa al haberla besado, para luego darse cuenta que Shuka había hecho algo peor.

Pudo recordar la conversación que tuvo con Shuka en la sesión de fotos.
Que hipócrita había sido al decirle todas las inseguridades y los celos que tenía de Aina ¡Cuándo era ella la que estaba siendo infiel!

De alguna forma algo dentro de ella se rompió, y no podía dejar de llorar sobre la frente de Aina. Luego recordó hace unas horas atrás, ambas tumbadas en el suelo, estando casi desnuda en el piso de la habitación de Shuka, y la acababan de comer, cuando Shuka le dijo que ella quería que "esto" permaneciera así por siempre.

Shuka quería engañarla por siempre.

Y de repente simplemente dejó de llorar.
Tal vez se le acabaron las lágrimas.

Sus ojos se oscurecieron, y ya sin pensar o sentir, tomó los inflados cachetes de Aina, se agachó una vez más y la besó.

Aina se sorprendió por supuesto, pero luego Nanaka empezó hambrientamente a besarla. Así que ni tonta ni perezosa, Aina la besó de vuelta. Ese beso creció en un beso largo, húmedo y medio torpe.

Cuando Nanaka rompió el beso, Aina no pudo decir ni una sola palabra antes de que Nanaka tomara su pequeño cuerpo, la levantara, y comenzara a desvestirla mientras la besaba desesperadamente.

Nanaka se desvistió también a una súper velocidad impensada por ella, y comenzaron a follar.

Corrección: Nanaka empezó a follar a Aina.

Nanaka no dejó que Aina le tocara ni un solo pelo, o darle ningún indicio de placer. Estaba simplemente absorta en hacer que Aina gimiera, chillara, y jadeara en placer. Entre más alto, mejor.

Estuvo encima de ella, haciendo un desastre en el piso, en el futón, luego se movieron a la cama, contra la ventana y luego la cama una vez más.

Claramente esto no era hacer el amor, ni tener sexo pasional. Nanaka estaba tomando lo que podía, quería y necesitaba de Aina. Simplemente follarla.

Y Aina no podía decir ni una sola palabra.
Orgasmo tras orgasmo, Nanaka no podía ser detenida.

Fue hace sólo unos minutos atrás, que Aina dejo de gemir para de hecho decir algo.

Nanaka se detuvo frente al refrigerador, sintiendo el frio de los azulejos bajo sus pies descalzos. Miró el reloj que descansaba en la pared de la cocina, eran las 04:15 de la madrugada y la hora acordada para grabar era a las 08:00 en punto en el edificio Lantis. Parpadeó.

Aina dejó que la follara cruda y rudamente todo este tiempo sin decir nada. Nanaka abrió el refrigerador y sacó una botella de agua, luego la cerró.

¿Por qué no siento culpa al respecto?

Con la misma calma volvió a la habitación.

No se sorprendió de ver su habitación toda patas arriba y que ya no olía dulce o limpia.
Aina estaba sentada en la cama con sus brazos abrazando sus rodillas, se veía triste.

Nanaka caminó hacia ella y le dio la botella.

- Toma...

Aina miró hacia arriba con una expresión triste y tímidamente, dijo "gracias" y tomó la botella.

Mientras la abría, Nanaka se sentó en la cama. Miraba a Aina con su "cara de nada", su mirada no era oscura, pero aun así no se sentía en sus cabales aún.

Aina tomo unos sorbos largos de la botella, estaba realmente sedienta.
Nanaka no dijo nada hasta que escuchó un fuerte "¡Ah~!" de Aina; se bebió casi la mitad de la botella.

- Perdón - dijo Nanaka, con su mirada cabizbaja.

Aina tomó otro sorbo.

- Creo...que me rompí - dijo Nanaka con su tono frío mirando sus pies.

- Lo sé - dijo Aina suavemente, dejando la botella en la mesita de noche.

Nanaka levantó la vista para encontrarse con los ojos de Aina. Sus ojos grandes y amables juntos con una tímida sonrisa. Aina no se veía molesta o algo por el estilo.

- ¿Sabes? Me encanta tener sexo contigo - dijo Aina con un tono divertido, haciendo esfuerzos por mantener su dialecto a raya.

- solías hacerme el amor, eras amable, cariñosa, siempre cuidadosa...siempre me tratabas como una delicada flor o algo de la onda.

Nanaka intentó sonreír al respecto, pero esa sonrisa nunca llegó.

- Hasta hoy -dijo Aina un poco triste. Nanaka no cambio su expresión ni se movió un milímetro.

- Esta es la primera vez que te veo así, que alguien me trata así, que tuve miedo de ti.

Nanaka levantó las cejas con una expresión de tristeza. Ahora estaba sintiendo la culpa.

- Suwawa, ni siquiera me dejaste tocarte, no te has venido ni una vez desde que empezaste a follarme...

La vista de Nanaka volvió a sus pies en vergüenza.

- Y lo entiendo - dijo Aina suavemente.

Nanaka la miró desde el rabillo del ojo, Aina le sonrió.

- Sé que estas destrozada y con el corazón roto, y que me estas follando, porque estás herida y quieres lastimar a Shuka con esto.

Nanaka se tensó al escuchar el nombre de Shuka.

- Y acepto el ser follada así, solo porque eres , y estás dolida.

Nanaka la miró atónita.

Que tan retorcidos eran los sentimientos de Aina, para dejar que alguien se la folle de esa forma, aceptando que sólo era sexo rudo y crudo, sólo porque Nanaka estaba herida y necesitaba liberar ese dolor y traición con alguien, y resulta que justo Aina estaba ahí para aceptar eso.

¿Esto era, porque Aina era una muy buena amiga?

¿Porque, la amaba?

Tal vez esto era un nuevo fetiche de Aina...

- Esto es tu culpa - dijo Nanaka fríamente, mirando directamente a Aina a los ojos.

Esta abrió los ojos de par en par por la sorpresa.

- ¡¿Mi culpa?!- preguntó Aina en su tono alto y agudo

- ¡Si! ¡Tú culpa! - sentenció Nanaka.

Esta se puso de pie frente a la cama, una vez más agitada y recuperando su mirada oscura.

- ¡Si tú no hubieses terminado conmigo, esto jamás hubiera pasado!

El tono de Nanaka era un poco tembloroso.

- ¡¿QUÉH?! - exclamó Aina con confusión.

- Pero no! Tenías que terminar conmigo. No era suficiente para ti, y parece ser que tampoco soy suficiente para Shuka, ¡simplemente no soy suficiente para nadie! - la voz de Nanaka se rompió.

Aina mordió sus labios y abrió los ojos grandes, mientras miraba a esta frágil y desnuda Nanaka. Su máscara destruida y olvidada.

- Ey...

Llamó Aina suavemente, Nanaka la miró con lágrimas arrimadas en sus ojos.

- Suwawa, no digas esas cosas...

Aina se sentó cómodamente en la cama.

- Escuchá, yo te amo, te amé en ese entonces y te amo ahora, y te amaré por siempre; tuve que terminar contigo, no porque no fueses suficiente, de hecho, me hiciste muy feliz y no te estaba mintiendo cuando te dije que si eras feliz con Shuka. Eso me hacía feliz a mí también.

- ¡¿Entonces por qué?!"- exclamó Nanaka.

- ¡Porque saldrías herida! ¡Y no soporto lastimarte!

Nanaka la miró, sintiendo una triste y solitaria lágrima caer por su mejilla. Ella ya estaba herida.

Aina tomó aire profundamente.

- Siento... que tú eres 'mi Shuka'- dijo Aina suavemente, Nanaka le dio una mirada confusa.

- me amas, y quieres estar conmigo, pero yo hago cosas que te lastiman, es lo que tú haces con Shuka cada vez que tenemos que hacer algún 'KanaMari' o cosas relacionadas con el trabajo, le hace daño, de la misma forma que cuanto estábamos juntas y yo coqueteaba con otras chicas lindas. Te lastimaba, así que decidí apartarte de eso.

- ¿Por qué coqueteabas con ellas entonces? Es porque yo no era suficiente.

- No pongas palabras en mi boca Suwawa - dijo Aina seria.

- ¡Simplemente no puedo evitarlo! ¡Todos los miembros de Aqours están para chuparse los dedos! ¿Le has visto el cuerpo a Arisha? ¿Las piernas largas de King?, ¿El trasero a Aikyan?, ¿La personalidad de Aiai?, ¿El encanto de Rikako?, ¿Los fuertes brazos de Anchan? Y ¿La sonrisa de Shuka?

Nanaka abrió los ojos grandes.

¿Pero qué carajos está diciendo? ¿De verdad?

- ¡Ché! Las nueve deberíamos hacer una orgia y follarnos para hacer nuestro lazo más fuerte y así olvidar nuestras diferencias - dijo Aina con un tono feliz.

- Estás llena de mierda - dijo Nanaka inexpresiva.

- ¿Ves? Por eso termine contigo - dijo Aina con un tono divertido.

- Tengo entendido que lo pasaste fatal intentando 'mantenerme a raya', cuando estábamos juntas, y yo no quiero eso para ti. No puedo comprometerme contigo porque te voy a lastimar, eres más que suficiente para mí, de hecho, en realidad, no te merezco, y antes de poder engañarte prefiero dejarte ir, que seas libre y feliz con alguien que realmente te merezca... sí amas a alguien lo suficiente, lo tienes que dejar ir~

- Alguien, ¿así como Shuka...? - Nanaka dijo amargamente.

- No sé qué mierda le pasa a ella - dijo Aina con una sonrisa igual de amarga.

- Pensé que sabías que te había engañado...ya sabes, como ustedes hablan y todo eso...y tal vez la habías perdonado... - terminó de decir Aina con una voz pequeña.

- No es que hablemos tanto - dijo Nanaka con una voz pequeña también.

- ¿Qué? ¿Ustedes sólo se daban abrazos y follaban?

- ¡Ey! No.

- ¿Entonces?

- Aina, jamás le conté que nosotras habíamos dormido juntas, ¿para qué? Ella había roto conmigo, así que, en ese momento, estaba libre para hacer lo que quisiera, pero luego tú rompiste conmigo también, entonces cuando volví con Shuka sentí que iba a arruinar todos mis esfuerzos de estar con ella si sacaba este tema a la luz.

Aina asintió.

- Además, ¡estamos muy ocupadas! No tenemos suficiente tiempo para exponer nuestros sentimientos y, de hecho, yo pensaba que estábamos bien y felices hasta que desenterró ese tema de los celos contigo otra vez - dijo Nanaka con preocupación.

Aina tomó la botella de agua una vez más y tomó otro sorbo.

- Así que... no sé porque me está engañando - terminó Nanaka en un tono suave.

- ¿Tal vez sabe de nosotras? - dijo Aina dejando la botella en la mesita de noche otra vez.

- ¡¿Cómo?! ¡La única que sabía de nosotras era Arisa!

Aina se encogió de hombros.

- ¡¿Qué?!- Nanaka se movió rápidamente hacia la mesita de noche por su teléfono, pero Aina lo agarró primero.

- ¿¡Qué mierda creés que hacés?! - preguntó Aina con su tono de viejo verde, tropezando sus propias palabras y volviendo a su dialecto.

- ¡La voy a llamar!

- ¡Suwawa son casi las cinco de la madrugada! ¡O está durmiendo o se está garchando a Rikako! ¡De todas formas la vas a molestar!

Nanaka se quedó en una pieza. Mirando atónita a Aina, parpadeó un par de veces, abrió su boca un poco, luego en estado de completo shock preguntó;

- ¡¿QUÉ?!

- ¿Qué Qué?

Aina parpadeó sin ninguna preocupación en la vida, y mirando a Nanaka con preocupación. Casi como que si a Nanaka le hubiese salido una segunda cabeza.

- ¡¿Pero qué mierda la pasa a este grupo?! - dijo Nanaka dándose la vuelta y afirmando sus sienes. La compostura al traste claramente.

- Creo que tu culo es bonito también~ -dijo Aina, mirándole el trasero a Nanaka.
Esta sólo se dio la vuelta para mirarla con una cara de sorpresa.

- Entonces, ¿quién de nosotras no se está acostando con alguien de Aqours? - preguntó Nanaka molesta, Aina le dio una sonrisa tímida.

- Uhm, ¿tal vez Aiai?, la verdad es que no estoy muy segura, pero, ¿de verdad creías que eras la única entre nosotras?

Nanaka abrió los ojos como huevos fritos.

- Así que Aqours es un grupo de lesbianas fuera de control...

- ¡Aw! Ya, Suwawa, ¡No lo pongas así! ¿Arisha no te dijo nada?

- Eh... ¿No? -dijo Nanaka, extendiendo sus brazos y abriendo sus manos con exasperación.

- ¿Pero en qué planeta vives? - preguntó Aina con preocupación.

Nanaka la miró inexpresiva.

Bueno, la respuesta era más que clara, ella vivía casi todo el tiempo en su "Mundo Suwa", así que no era una sorpresa que se perdiera unas cuantas cosas, pero ESTE tipo de cosas...

- Bueno, esto explica muchas cosas Suwawa-chan - dijo Aina con su tono tierno, dejó el teléfono de Nanaka de vuelta en la mesita de noche.

- No me sorprende entonces que no sepas por qué Shuka te engañaba, estás tan inmersa en tu propio mundo que no puedes ver lo que pasa alrededor...

Nanaka no dijo nada al respecto, porque claramente era verdad. De hecho, ahora hasta se sentía ofendida porque Arisa no le hubiese contado nada de esto que tenía con Rikako.

Ya, puede que su relación con Arisa hubiese empezado un poco inestable y con un poco de rivalidad, pero después de varios viajes juntas, estando en el mismo grupo de año, Subunidad y gracias a la pequeña ayuda de Aina siendo insoportable, se volvieron buenas amigas, casi que hasta confidentes.

O eso creía Nanaka.

Nanaka siempre pensó que ella, Arisa, y Rikako eran las únicas normales dentro de Aqours. Nanaka levantó sus cejas.

Bueno, eso lo explica todo.

- Oh - dijo Nanaka.

Aina le sonrió.

- Tal vez estabas demasiado ocupada con tus trabajos o con nuestra situación que no pudiste ver que estaba pasando con Shuka - dijo Aina suavemente.

Nanaka tomó asiento de nuevo en la cama. Su mirada pegada al desastre de futón que estaba en el piso.

Tal vez Aina tenía razón, su carrera estaba demasiado vertiginosa últimamente. Su show de radio, su nuevo programa de Niconama, todas las sesiones de fotos, el nuevo CD de Subunidades, las nuevas canciones como Aqours, la colección de Dúos y Tríos, la nueva temporada del Anime, todos los eventos, y ahora este nuevo Live, que además de todo era un Tour. (O sea eran 6 Lives en total viajando por Japón).

Y ella era el centro del Tour, tenía que hacerlo bien y sin errores.

Así que sí, ¿dónde entraba Shuka en todo eso? ¡Por supuesto, que se perdió de todas las señales! Si Shuka estaba coqueteando con alguien o mirando a alguien más, ¡Por supuesto que se lo perdió!

Nanaka abrió los ojos en grande, dio un sonido ahogado y miró a Aina con cara de preocupación.
Aina la miró de vuelta con una sonrisa tonta.

- ¿Qué? - preguntó Aina divertida.

- Entonces, ¿quién es? - preguntó Nanaka.

- ¿Quién es quién?

- ¿Con quién me está engañando Shuka?

Las palabras de Nanaka estaban llenas de dolor, sus ojos oscureciéndose nuevamente.

- ¡¿Eh?! No te diré eso.

- ¡¿Qué?! - Nanaka se puso de pie de un solo salto y entrecerró los ojos.

- Shuka debería decirte...

- ¡¿Y cómo se supone que le pregunte eso?! 'Ey, Cariño, mira, me estaba tirando a Ainya anoche, y mira que mientras eso pasaba, me comentó que me estabas engañando, ¿a quién te estas tirando ahora?' ¿Algo así?"

Aina se rio como un viejo verde con la interpretación de Nanaka, esta ni siquiera le sonrió, estaba totalmente seria. Aina dejó de reírse cuando Nanaka caminó hacia ella con un paso seguro y decisivo, sus ojos oscurecidos una vez más.

- Suzuki Aina, ya la cagaste al decirme, ahora desembucha - dijo Nanaka con su tono frío.

- No debí decirte nada... -dijo Aina con los labios temblando.

- ¡Pero claro que debías! ¡De hecho te tomaste demasiado tiempo en decirme!"- la voz de Nanaka estaba unos cuantos tonos más arriba que su tono normal, claramente estaba molesta.

- ¿Hace cuánto tiempo que pasa esto? ¿Cómo supiste? ¿Dónde? ¡¿Cuándo?! - preguntó Nanaka perdiendo el control.

Aina abrió sus ojos ampliamente y apretó los labios. Nanaka claramente estaba al borde del colapso. Nanaka miró hacia abajo, directo a sus ojos negros buscando respuestas, pero Aina estaba demasiado asustada como para dárselas.

- Yo… no...no lo sé…

- ¡No me mientas!

Se quedaron calladas mirando a los ojos de la otra. Aina estaba sentada con sus brazos cubriendo su pecho, ligeramente agarrándose los hombros, mientras Nanaka simplemente estaba de pie frente a ella mirándola brazos cruzados.

Aina le dio una sonrisa tímida, en el fondo de la mente de Nanaka, se le cruzó el pensamiento de que todo esto era sólo una treta de Aina, y que Shuka era incapaz de engañarla. Que todo esto, era una trampa de Aina para tener sexo con ella una vez más. Pero todo era demasiado retorcido y al pedo incluso para Aina.

Nanaka sacudió la cabeza alejando ese pensamiento.

- ¿Es de Aqours...? - preguntó Nanaka con voz temblorosa, de hecho, tenía miedo de la respuesta.

Aqours representaba más que un grupo de trabajo. Para todas ellas era una familia, buenas y cercanas amigas. Existían profundos lazos entre ellas gracias a todo el tiempo que habían pasado juntas, practicando, grabando, saliendo, etc. Pensar que alguna de ellas hubiese podido traicionarla y robarle a Shuka.

Nanaka sintió un gran dolor en su corazón de solo imaginar eso. Aina la miró con su rostro triste, cerró los ojos y con un tono bajo y cansado dijo:

- Si...

Nanaka cerró los ojos lentamente y con dolor intentando controlar sus lágrimas.

- ¿Quién?- Preguntó con amargura.

- Suwawa, de verdad lo siento, yo no debería decirte...Shuka—

- ¡Detente!"- la interrumpió Nanaka con claro enfado en su voz, abrió sus ojos una vez más.

- No puedes tirarme esta bomba, y no decirme quién carajos me está robando a Shuka, bajo mis propias narices y haciéndome quedar como una imbécil. Tú me dijiste que ha hecho algo peor que sólo un beso, ¡se responsable de tus palabras Aina, y dime!

- ¿Y qué si te digo? ¿Qué vas a hacer al respecto? - preguntó Aina en un tono serio.

Esa era una pregunta difícil. Nanaka apretó sus labios.

¿Qué debería hacer? No podía llegar a la práctica de mañana y matar, golpear o lo que fuese a esta persona en particular. Además, no podía confrontar a Shuka.

Era un desastre tras otro.

- No eres tú, ¿verdad? - preguntó Nanaka con miedo, Aina le dio una dulce sonrisa.

- Dios, Nanaka - dijo dulcemente

- ¡Claro que no! Quiero mucho a Shuka, pero a vos te amo, y te dije que era feliz viéndote feliz con ella, ¿por qué intentaría cagarte así?

Nanaka le dio una pequeña sonrisa, de hecho, eso era un alivio. Pero no era una respuesta. Nanaka frunció el ceño.

A ver, somos nueve, por supuesto descontamos a Shuka y a mí, Aina queda fuera, Arisa y Rikako pareciera que son una cosa entre ellas, entonces, ¿por qué alguna de ellas estaría con Shuka? No tiene sentido. Aina dice que tal vez Aiai es la única normal entre nosotras que no se pondría a joder con una compañera de trabajo, entonces quedarían tres. King, Anchan y Aikyan.

Nanaka apretó los labios y miró a Aina con preocupación.

- Quien quiera que sea, no te va a gustar - dijo Aina; Nanaka resopló.

- ¡Claro que no! Se supone que somos amigas Aina, y aquí estamos robándonos las novias de las otras, nada de esto es bueno o algo que pueda agradar - dijo Nanaka molesta y volvió a fruncir el ceño.

Si es King, eso sería una gran traición, mi Subunidad sería un caos.
Si es Anchan, eso sería una gran traición también porque he dado el mundo por Ella.
Si es Aika... bueno, eso es probablemente la cosa más estúpida que Shuka podría hacer.

Nanaka miró a Aina con una cara seria. Aina miró hacia abajo en vergüenza. Pero Nanaka la conocía muy bien, podía leer el cuerpo de Aina como sus propios pensamientos. La respuesta era clara, y sumamente dolorosa. Nanaka abrió los ojos de par en par.

El lenguaje corporal de Aina le estaba diciendo que era la opción más dolorosa, que de hecho tenía hasta miedo de abrir la boca porque eso le costaría a Nanaka el último pedazo de corazón o de máscara que le quedaba.

- Es Anchan, ¿verdad? - Nanaka preguntó, en voz baja, casi que si su alma estuviese abandonando su cuerpo junto con la frase.

Aina miró hacia arriba con lágrimas acumuladas en la comisura de los ojos. Asintió.

Nanaka sintió un fuerte piñizco en su corazón. De hecho, levantó su mano derecha hacia su pecho y cerró sus ojos, dejando caer lágrimas silenciosas por sus mejillas.

Maldita sea Inami Anju.

Nanaka pudo sentir un cálido cuerpo abrazando su panza, esta correspondió el abrazo a Aina.

- Lo siento tanto Suwawa-chan - dijo Aina suavemente.

Nanaka no podía decir ni una palabra.

Simplemente abrió sus húmedos ojos y pegó su mirada al techo, dejando caer las últimas lágrimas que faltaban por caer, por sus mejillas.

Y fue entonces cuando le golpeó, como un pesado camión, le golpeó en la mente.

Por supuesto, ¡era Anchan! Todo este tiempo, ¿cómo no lo pudo ver?

Anchan y Shuka, las dos en el mismo grupo de año, en la misma Subunidad. Siempre tonteando, haciendo chistes entre ellas. Riendo. Pasándola bien.

"¿Como te sientes cuando jugueteo con Anchan?"
"Ya sabes, esas vibras 'ChikaYou'."

ESO, fue una señal.

- Y yo me reí... - murmuró Nanaka suavemente. Aina no pudo oírle, así que se despegó un poco de Nanaka para mirarla.

- ¿Qué? - preguntó Aina.

Nanaka miró hacia abajo a Aina con una expresión de tristeza. Tomó sus regordetas mejillas una vez más con ambas manos y apoyó su frente contra la de Aina, luego cerró sus ojos dejando caer sus lágrimas.

- Soy una tonta - dijo con tristeza y amargura.

Aina levantó sus manos gentilmente para acariciar las manos de Nanaka y confortarla. Cerró sus ojos también, absorbiendo todos los sentimientos de Nanaka.

¿Cómo había podido ser tan ciega?

¿Cómo pudo Anchan hacerle esto? Después de todo el apoyo, después de todo el afecto que le dio. Ella simplemente le estaba robando a Shuka.

"Estoy feliz de que en este nuevo proyecto te haya tocado con Anchan"

Nanaka abrió los ojos ampliamente, y con un sonido de sorpresa dio un paso hacia atrás; Aina casi se cae en el lugar.

Nanaka y Aina compartieron miradas de pánico; Aina porque casi se cae y no tenía puñetera idea de que carajos estaba pasando, y Nanaka, porque tuvo una terrible revelación.

- ¡¿Qué?! - preguntó Aina con su tono agudo y con voz de pánico.

- Oh, ¡Mierda! - dijo Nanaka con sus ojos húmedos nuevamente.

- ¡¿Suwawa que demonios?!

- ¡Dios! Esto es terrible - dijo Nanaka dando algunos pasos hacia atrás de nuevo y agarrando sus sienes.

- ¿Eh…?

Aina la miró confusa y vio a Nanaka caminar en círculos, tratando de no tropezar con el futón, o con lo que sea que hubiese en el piso tirado.

- Suwawa, ¿sabes? Somos nueve en el grupo, creo que te puedes garchar a cualquiera de las otras seis, si logras darle a Arisha, por favor cóntame todos los detalles… - terminó Aina con un tono bastante libidinoso.

Nanaka se dio vuelta para mirar a Aina con una cara de disgusto.

- ¡¿Qué?! Aina, ¡¿A quién carajos le puede importar eso?! ¡No puedo ver a Arisa de esa forma! Además, ¿no está con Rikako…? - dijo Nanaka con voz firme.

- Oh, cierto - dijo Aina borrando su sonrisa.

- Bueno, yo puedo follar con vos si te sentís sola…

- ¡Aina! Ese no es el punto, a mí no me interesa eso. ¡No estás viendo el meollo del asunto aquí! - dijo Nanaka ya más molesta.

- Meollo. ¿Qué meollo? - preguntó Aina confusa.

- ¡Anchan!

- Sí, se está follando a Shuka, ¿qué pasa? - preguntó Aina sin ni un pudor.

- ¡Que ella está conmigo en la colección de Dúos y Tríos!

Nanaka gritó esta terrorífica noticia a Aina, extendiendo los brazos, sus ojos abiertos en pánico y casi perdiendo el equilibrio.

Aina hizo un sonido fuerte ahogado, sus manos fueron a parar en su boca. Sus enormes ojos agrandados también.

Mierda Mierda Mierda Mierda Mierda Mierda

Nanaka cubrió su cara con sus manos en frustración.

- ¿Sabes? Tal vez era mejor si hubiese sido Aikyan en vez de Anchan - dijo Nanaka, frustrada, detrás de sus manos. Aina no dijo nada, parecía que estaba en shock.

Nanaka comenzó a masajear sus sienes.

- Dios, ¿por qué? - Preguntó Nanaka con voz suplicante, ojos cerrados y con una cara de dolor.

Aina se sentó en la cama otra vez, aun con las manos en la boca.

- Tal vez, no es tan terrible -dijo Aina en voz baja.

- ¿Cómo no es 'tan' terrible…? - preguntó Nanaka, empezando a moverse en círculos una vez más, de nuevo con cuidado de no tropezar.

- Anju es la líder de Aqours, ¡voy a compartir el MC* del tour con ella! No sólo estamos juntas en los Dúos y Tríos, que significa que tenemos que quedar juntas para grabar la canción, si no que después vamos a tener que bailarla. (*MC. Maestro de Ceremonia)

Nanaka miró a Aina, esta estaba aún con las manos en su boca.

- ¡No solo esa canción Aina! ¡Casi toda mi coreografía en 'Daydream Worrior' es con ella! Cantamos juntas en 'Shoujo Ijou no Koi ga Shitaí'(Lit. Quiero amar como algo más que una niña.) y ¡Sepa Dios que otra cosa más vamos a tener que hacer por el bien del tour!"

Nanaka se sintió mareada.

- ¡Bueno no solo en el tour! Todo el proyecto; ¡'Chika' y 'Kanan' son amigas de la infancia!

- Ok, ¡Pará pará, pará la moto! -dijo Aina fuerte y claro deteniendo la pataleta de Nanaka.

Nanaka apretó los labios y la miró.

- ¡Primero! No puedo soportarlo más - dijo Aina con una tímida sonrisa, Nanaka levantó sus cejas.

- Suwawa, no puedo soportar verte desnuda mientras das vueltas por la habitación así - dijo Aina mientras hacía un movimiento circular con el dedo.

Nanaka la miró inexpresiva.

- ¡Segundo! ¿Por qué te importa tanto Anchan? Deberías estar preocupada por Shuka, tienes que preguntarte por qué está con Anchan.

- ¿Porque no soy suficiente para ella? - dijo Nanaka tristemente.

- No creo que esa sea la razón – - intentó Aina.

- Aina, no puedo trabajar con Anju sabiendo que ella…está…haciendo cosas…con Shuka… Es por eso que me importa, tengo que pasar más tiempo con ella y no con Shuka, y será un constante recordatorio de que ha sido una pésima amiga, que me está mintiendo en mi cara, mientras yo tengo que sonreírle.

- Anju - repitió Aina.

- Si, Anju - confirmó Nanaka.

- Wow~ - dijo Aina divertida.

- Estoy enojada - dijo Nanaka con su tono de nada. Aina apretó sus labios.

- ¿Desde hace cuánto que sabes de esto? ¿Hace cuánto que lo llevan haciendo? - preguntó Nanaka.

- La verdad es que no lo sé, no he dormido con Anchan, por supuesto que con Shuka tampoco, como para saber…

Nanaka la miró con una expresión de enfado.

- No sé si fue algo de una noche como si es algo ya más regular, solo sé que se follaron una vez, las vi - dijo Aina con un tono bastante serio.

Nanaka no dijo ni una palabra, el odio la invadía, comenzó a apretar sus labios y sus puños de pura rabia.

- Suwawa, no estoy en su grupo de año, tampoco en su Subunidad, ¡cómo voy a saber! Imagináte cuantas cosas pasan cuando viajamos como Subunidad o como grupo de año. Vos deberías saberlo, nos pasó a nosotras.

Si, claramente. Fue en un paseo de grupo de año cuando mandaron todo a la reverenda mierda y se cogieron como si no hubiese mañana. Por supuesto que cuando eso sucedió Nanaka y Shuka ya no estaban juntas así que no había culpa de eso en su corazón.

- Tal vez las viste cuando estuvimos separadas - dijo Nanaka con un poco de esperanza.

Aina sacudió la cabeza.

- y yo habíamos terminado para ese entonces - dijo Aina con toda seriedad.

Quiere decir que Shuka y ella habían vuelto…

A jugar conmigo…. Engañándome….usándome….

Nanaka quedó perpleja de pie mirando el suelo con la mirada perdida.

- ¡Entonces! - Gritó Aina con un aplauso, trayendo a Nanaka devuelta a este mundo.

- ¿Qué es lo que vamos a hacer? - preguntó Aina con su tono divertido.

- ¿Vamos?

- ¡Si! Yo te cubro - dijo Aina con una sonrisa -. Puedo mantener el secreto de…bueno…de esta noche - terminó de decir, mientras señalaba el desastre por habitación en donde se encontraban.

- No podés ir mañana y preguntarle a Shuka por explicaciones: lo mismo con Anchan, no podés ir y pegarle en la cara, tenés que ser cool.

Nanaka hizo una expresión de amargura.

- ¡Además! ¡No podés ir toda depre! - acotó Aina.

- ¡¿Qué?! ¿Quieres que vaya mañana a la práctica, así como si nada pasara?

- Si.

Nanaka la miró inexpresiva.

- Suwawa, la única razón por la cual te enteraste de que Shuka te engañaba, es porque vos creíste que estabas engañándola primero…al besarme a MI, así que no podés ir mañana toda estresada al respecto.

Aina estaba en lo correcto.

- ¿Entonces que quieres que haga? ¿Qué debo hacer…? - preguntó Nanaka confusa -. No puedo decirle a Shuka que sé lo que sé, y no puedo mandar a la mierda a Anju… - sopesó Nanaka.

Nanaka levantó la vista hacia Aina, esta tenía una extraña sonrisa en su rostro y sus ojos estaban en cualquier lado. Casi como si estuviese soñando despierta. Nanaka pestañeó y Aina salió de donde sea que estuviese su mente, y le dio una sonrisa tímida.

- Si - respondió Aina lentamente -. Sólo se vos misma…

¿Qué demonios se supone que significa eso?

Nanaka la miró con una ceja levantada no entiendo muy bien, pero Aina le sonrió.

- No tenés que hacer nada, ¿sólo poner un poco más de atención a las dos? ¿Tal vez seguirles el juego? Si tenés suerte, hasta las podés pillar en algo sucio - dijo Aina sentándose más cómoda en la cama.

Nanaka se cruzó de brazos y volvió a poner una expresión de amargura. Tenía que ser Cool.
Lo que sea que eso significara.

- Suwawa, se supone que tuviste del buen sexo hoy, ese amoroso que solés tener con Shuka, por lo tanto, tenés que estar toda brillante y feliz en la práctica - dijo Aina en su tono divertido. Nanaka le dio una mirada llena de dolor.

Nanaka levantó su dedo índice.

- Primero: no 'brillo' después de hacerlo - Nanaka levantó un segundo dedo -Segundo: ¿te refieres a que tengo que mentirles? Y tercero: creo que estás pidiendo mucho.

Nanaka levantó un tercer dedo de forma un poco incómoda. Aina se rió como un viejo verde al respecto.

- Todavía no podés hacer el 'tercer dedo'"- dijo Aina mientras se reía.

- Si, vos tenés esa cara de 'dormilona', ¡incluso si tuviste sexo minutos antes, vos sos como un ninja, Suwa pro!

- Para - dijo Nanaka en seco y con un tono triste.

Se dio la vuelta una vez más dándole la espalda a Aina, su mirada fija en su escritorio. Incluso si estaba oscuro y no estaba usando sus lentes de contacto, ella tenía casi memorizada todas las lindas fotografías que tenía por decoración. Tenía muchas fotos de las sesiones de fotos oficiales de Aqours, fotos de Kanan, selfies con las chicas, y selfies con Shuka.

Volvió a sentir un piñizco en su corazón y no pudo evitar hacer una expresión de tristeza.

- Creo que no vale la pena comprometer tu posición en Aqours por esto; Suwawa, tú eres el Centro de este Tour, tienes que concentrarte en eso, en el trabajo, no en este lio de faldas de quién se folla a quién - dijo Aina con su tono serio.

Nanaka mordió sus labios. Si, eso era importante pero sus sentimientos eran reales, simplemente no podía ignorarlos tan fácilmente. La traición de Shuka – y Anchan– podía comprometer su actuación, especialmente si las obligan a hacer cosas juntas como por ejemplo, andar de la mano o abrazarse…Y era muy probable que eso pasara, que la obligaran a abrazar a Anchan por el bien del acto…

Nanaka frunció el ceño.

Gracias Kanan…

Nanaka tomó aire profundo.

Ella había sido como una hermana mayor para Anchan y Shuka. Ambas chicas eran las menores entre las miembros del grupo y Nanaka fue la persona de cálido corazón que las acogió y las ayudó cuando tenían problemas, especialmente Shuka.

Y ahora ambas chicas estaban juntas. Tal vez estaban juntas en ese mismo momento.

- ¡Esto es exactamente, porque a las 'Idols' no se les permite tener relaciones!, para prevenir este tipo de cosas - dijo Nanaka con amargura en su voz, mientras rosaba con sus largos dedos una de las fotografías.

- Y por eso es que no somos Idols - dijo Aina con su voz molestosa -. Somos Seiyuus~, tenemos permitido coger.

Nanaka resopló.

- Todavía me asombro de que este tema te importe un bledo - dijo Nanaka en monótono.

Aina resopló también para luego romper en su típica risa.

Aina era así, sin compromisos, sin ataduras, todo le importaba un comino y de esta forma nunca salía herida.

Nanaka suspiró.

Lamentablemente, Aina estaba en lo correcto en su forma de ver las cosas, era bastante más práctico. Ellas eran Seiyuus, eran profesionales y no tenía sentido comprometer todo el condenado proyecto por esto.

Y si hablamos de tomarse el trabajo en serio, Suwa Nanaka lo hacía.

Así que a la mierda, tenía que rehacer su máscara una vez más, esconder sus sentimientos bajo esta, poner su mejor cara mañana en la mañana y el show debe continuar.

A la mierda con esto.

- Ey, culito de bombón pálido, vení pa' acá~! - dijo Aina con su tono de viejo verde.
Nanaka se dio la vuelta con una divertida sonrisa.

Aina estaba recostada en su cama una vez más dándole golpecitos a las sábanas a su derecha. Le sonrió ampliamente, lo cual derritió el corazón de Nanaka.

Nanaka parpadeó y le sonrió de vuelta.

- ¿Te parece que esta noche compartamos la cama? - preguntó Aina en un tono tierno. Nanaka sintió su corazón dar vuelcos por su ternura.

- Creo que está bien - dijo Nanaka, caminando hacia la cama y metiéndose en ella.

Aina no perdió el tiempo y abrazó el estómago de Nanaka.

- ¡Uhmmmm~ que delicia! ¡Definitivamente adoro este posible four pack que tenés~! - dijo Aina en su tono feliz, mientras Nanaka simplemente le sonreía y abrazaba de vuelta, con una mano gentilmente acariciándole el cabello.

- Entonces, ¿estamos claras en que harás mañana? - preguntó Aina en su tono normal, su respiración dando cosquillas en la panza de Nanaka.

- Si... nada ha pasado. Shuka seguirá engañándome y no puedo matar a Anju - dijo Nanaka en su tono monótono.

- 'Anju'... wow, todavía estás enojada...

Nanaka no dijo nada al respecto, todavía seguía enojada.

En realidad, ¿Qué esperaba Aina? ¿Que después de la conversación hiciera las paces con una traición como esta? Claro que no. Adiós al diminutivo de Anchan. Ahora era por su nombre; Anju.

- ¿Sabes? Aún que pudieras intentar matarla, ella te noquearía en un tiempo, ¿lo sabes verdad? Anchan hace karate...

- Si, y a mí me falta energía, lo sé...veo porqué Shuka está con ella... - dijo Nanaka con un tono triste y deprimente.

Aina se separó de la panza de Nanaka, moviéndose hacia arriba para mirarla, suavemente logrando que Nanaka se pusiera de espalda. Pudo sentir como el pequeño cuerpo de Aina se colocaba encima de ella, sus rodillas entre las caderas de Nanaka.

Esta vez, las suaves manos de Aina tomaron las mejillas de Nanaka.

- Nanaka-chan, detente - dijo con suavidad y amabilidad.

- No es culpa, eres hermosa, inteligente, amorosa, adorable, dulce y asombrosa, la falta de energía es parte tus adorables encantos, tu propio ritmo te hace especial, así que, por favor, dejá de preguntarte porque queremos estar con vos; yo estoy con vos porque amo todo de vos...

Nanaka no pudo decir nada, tal vez incluso dejó de respirar. Las palabras de Aina eran tan suaves, tan amables y tan llenas de amor. Sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas una vez más, pero de alegría...

- Así que, dejá de pensar en ella. Yo estoy aquí contigo...

Y eso fue exactamente lo que hizo. Nanaka la abrazó, apretándola con su cuerpo y capturando esos carnosos labios con los de ella. Aina la besó de vuelta con igual pasión. Movió sus manos desde las mejillas de Nanaka para rodear su cuello con sus brazos.

Estaban atrapadas en un poderoso y adorable beso, era lento, apasionado y húmedo.

Un beso perfecto.

El beso creció en algo más largo y tal vez un poco desprolijo; Aina comenzó a colocar su lengua dentro de la boca de Nanaka, mientras esta la saludaba con avidez. Se preocuparon de disfrutarlo a fondo, saboreándose mutuamente, jugando con los labios de la otra, húmedos sonidos comenzaron a resonar por la habitación una vez más.

Aina retiró su mano derecha del cuello de Nanaka y comenzó a trazar la piel suave de Nanaka, su mano viajó desde su pecho al costado de sus caderas, descansando sobre sus muslos, acariciándolos lentamente.

Aina rompió el beso por solo unos segundos.

- Mm tan suave ... podría reconocer tus suaves muslos con los ojos cerrados ...

Nanaka le dedicó una sonrisa maliciosa, y sin palabras levantó la pierna, rozando la entrepierna de Aina con su muslo.

Aina gruñó de placer por eso, mientras Nanaka apretó su abrazo haciendo que el cuerpo de Aina se pegara al de ella, su muslo se clavó más en la entrepierna de Aina, sus labios capturaron a Aina en un beso más apasionado.

Nanaka podía sentir la humedad de Aina en su muslo; todavía le sorprendía lo fácil que se excitaba.

¿Tal vez ella era muy buena besando?

Aina comenzó a moverse hacia adelante y hacia atrás, causando más fricción entre su entrepierna y el muslo de Nanaka, dejando escapar pequeños gemidos de los labios de Aina.

Nanaka usó su mano izquierda para colocar suavemente unos mechones de cabello de Aina detrás de su oreja, y luego acarició su mejilla, separándose suavemente de los labios de Aina.

- Más lento - dijo Nanaka suavemente y con dulzura -. Quiero disfrutarlo...

Aina la miró sorprendida, compartió una mirada amable con Nanaka; podía ver amor, pasión y lujuria, la Suwa Nanaka que conocía estaba allí.

Aina le sonrió y detuvo sus movimientos.

- Entonces, quiero tocarte - dijo Aina suavemente, Nanaka levantó las cejas sorprendida. Eso era nuevo.

- Pero no dejes de besarme - dijo Nanaka con timidez, sus mejillas se pusieron rojas.

- ¿Quéesesto? ~ Suwa-chan aficionada a los besos - dijo en tono burlón Aina y tropezando sus palabras. Nanaka trató de no avergonzarse más.

- Me gustan los tuyos ... Siempre se sienten como los primeros - dijo con timidez.

Aina curvó las puntas de sus labios y la miró divertida.

- Entonces, ¿mis besos saben a agua embotellada?

Nanaka abrió mucho los ojos y su excitación se desvaneció ligeramente.

- ¡¿Eh?!"- dijo Nanaka sorprendida. Aina se rió.

- ¡¿No recordás nuestro primer beso ?! - dijo en un falso tono ofendido, Nanaka levantó las cejas una vez más.

- Recuerdo claramente, ¡pero no recuerdo una botella de agua involucrada! - dijo Nanaka más seria.

- Nuestra primera práctica de baile - dijo Aina suavemente. Nanaka frunció el ceño y levantó su muslo para rozar la entrepierna de Aina una vez más, esta vez con un propósito malvado, haciendo gemir a Aina.

- ¡Ey ~! -dijo Aina arqueando la espalda.

- ¡Ese fue un beso no dirigido! ¡No cuenta! ¡No puedo creer que cuentes eso como nuestro primer beso! - dijo Nanaka con disgusto.

Aina le sonrió, respiró hondo y, con la mano izquierda, tomó las mejillas de Nanaka. Acortó la distancia con los labios de Nanaka y dijo suavemente.

- Lo sé ... sólo estoy jugando contigo ...

Aina mordió el labio inferior de Nanaka sin apartar los ojos de ella, compartieron una mirada intensa. El corazón de Nanaka latía a mil por hora. Así fue exactamente como había sido su primer beso. Aina retiró la mano de la mejilla de Nanaka y suavemente la acercó a su barbilla, levantándola, dejó el labio inferior de Nanaka por un segundo para avanzar y besarla, cerrando los ojos mientras lo hacía.

Nanaka sonrió con ese beso y cerró los ojos también. Era suave, tierno y dulce, tal como lo recordaba. Aina rompió el dulce beso para mirarla con una sonrisa, Nanaka parpadeó un par de veces y le devolvió la sonrisa.

Aina comenzó a acariciar la piel de Nanaka con su mano izquierda, desde su barbilla, viajó por su mejilla derecha una vez más, acariciándola suavemente; nunca quitando sus miradas la una del otra.

- Eres hermosa, Suwa Nanaka …

Aina dijo dulce y tierna. Nanaka le dirigió una mirada llena de amor, estaba a punto de decir algo, pero Aina la detuvo con el índice en los labios.

- No hables, solo gime para mí - Aina dijo en un tono ronco, su mirada cambió desde una llena de amor a una llena de lujuria.

Nanaka parpadeó.

Aina empujó su índice dentro de la boca de Nanaka lentamente, Nanaka entendió muy bien lo que se suponía que debía hacer, así que comenzó a lamer el dedo de Aina y a jugar con su lengua, sin apartar nunca la vista de Aina.

Cuando Aina pensó que su índice estaba lo suficientemente húmedo, lo retiró y comenzó a pasar el dedo por el cuello de Nanaka hasta su pecho haciendo un círculo en su pecho derecho. Nunca quitando sus ojos de los de ella, tampoco Nanaka.

Su dedo viajó a sus abdominales, y luego se detuvo.

Aina se movió hacia adelante una vez más, directamente a los labios de Nanaka, la besó nuevamente, esta vez no fue lenta ni dulce.

El brazo derecho de Nanaka fue a agarrar el muslo izquierdo de Aina con fuerza, mientras que su mano izquierda atrapó la cabeza de Aina, entrelazando sus dedos en su sedoso cabello.

El beso fue húmedo y hambriento, comenzaron a morderse los labios, jugar con sus lenguas y derretirse en la boca de la otra, pequeños gemidos y gruñidos de placer escapaban de sus labios.

Aina fue quien rompió el beso para comenzar a besar con hambre el cuerpo de Nanaka, colocando calientes y húmedos besos por todo el cuello, luego viajó rápidamente hacia su pecho, movió su mano izquierda para masajear el pecho derecho de Nanaka; Nanaka apretó su agarre sobre el muslo de Aina.

Aina capturó el excitado pezón izquierdo con los dientes, pero suavemente comenzó a lamerlo, luego lo chupó. Nanaka no tardó mucho en jadear y gruñir de placer.

El agarre de Nanaka sobre el cabello de Aina se volvió un poco doloroso, pero no lo suficiente para Aina, esta sabía que podía tolerar más dolor.

Así que dejó el pecho de Nanaka, le dio unos besos húmedos y calientes más a su maravilloso four pack , y se detuvo en los huesos de la cadera.

El cuerpo de Aina estaba un poco lejos para que el brazo de Nanaka todavía pudiese acariciar su muslo, pero estaba lo suficiente a su alcance para que ella continuara tocándole el cabello.

Aina colocó ambas manos sobre los huesos de la cadera de Nanaka y comenzó a presionar.

Hizo gemir a Nanaka de placer; sus piernas se movieron involuntariamente, saltando ligeramente. Aina miró a Nanaka con una sonrisa arrogante, ella conocía los puntos débiles de Nanaka demasiado bien.

Se lamió los labios, Nanaka la miró, sus mejillas enrojecidas, jadeando suavemente.

Aina abrió lentamente los labios y sacó la lengua, sin apartar los ojos de Nanaka.

Nanaka abrió mucho los ojos, sintió que su excitación se apoderaba de su cabeza.

Aina presionó más los huesos de la cadera y bajó a besar la cadera derecha de Nanaka, la hizo gemir. Aina comenzó a chupar ese lugar con ferocidad, haciendo que Nanaka gimiera salvajemente y apretara su agarre en el cabello de Aina y las sábanas. La cabeza de Nanaka volvió a la almohada. Podía sentirse cada vez más húmeda, cada vez que escuchaba a Aina chuparle la piel.

Entonces, parte de sus sentidos se activaron.

- ¡Aina! ¡Aina! ¡No puedes dejar una marca! - dijo en voz alta y con los ojos cerrados.

Sintió que Aina dejó de succionar y comenzó a lamerlo suavemente como un gato lamería una herida, tal vez ya era demasiado tarde y ahora estaba marcada por ella.

Nanaka jadeó fuertemente, abriendo los ojos y mirando a Aina, ella estaba lamiendo su cadera.

Aina se dio cuenta de que Nanaka la estaba mirando, así que, entre lamidas, cruzó la mirada con ella. A este punto del jugueteo, Nanaka estaba empapada. Y Aina lo sabía.

Aina dejó de lamer, movió sus manos hacia la ingle de Nanaka y le sonrió maliciosamente.

- Es mi turno de llenarme de Suwawa ... - dijo con voz ronca.

Nanaka solo abrió mucho los ojos y, sin previo aviso, Aina agarró las rodillas de Nanaka y las levantó, mientras ocultaba su rostro en su área más privada.

Nanaka volvió a mover la cabeza hacia su desordenada almohada y gimió muy fuerte.

Se sabía que entre los miembros de Aqours, Aina era una de las glotonas del elenco, y esto sólo le hacía justicia.

Aina la estaba devorando con hambrientas lamidas y chupando todo a su paso; sus propios sonidos húmedos la hacían humedecerse aún más para que Aina siguiera comiendo.

Ella comenzó a gemir más fuerte, apretando su agarre en el cabello de Aina y las sábanas.

Su respiración era elaborada, sus gemidos fueron reemplazados por fuertes gruñidos y gemidos, intentando de no venirse aún; necesitaba disfrutar esto un poco más, después de todo, había estado follando a Aina durante horas y no se permitió liberarse.

Pero ahora, ella estaba completamente feliz.

De repente, Aina dejó sus hambrientas lamidas y chupadas para mirar hacia arriba y ver a una Nanaka agitada, que por supuesto dejó de gemir y gruñir para mirarla.

Aina le sonrió sensualmente y lentamente se lamió los labios.

Nanaka sintió que sus mejillas se ponían rojas de vergüenza; se mordió los labios.

- No te vengas todavía - dijo Aina roncamente, fijando su mirada en los ojos de Nanaka, como si estuviera leyendo su mente.

Aina trazó suavemente su mano izquierda a través del muslo derecho de Nanaka. Comenzó a besarlo sin apartar la vista de ella.

- Ai ... Aina-san - dijo Nanaka con un tono suplicante, sí, no quería venirse todavía, pero este jugueteo tampoco era bueno.

- Me dijiste que te no te dejara de besar - dijo Aina roncamente, y comenzó a morder el muslo interno de Nanaka.

Nanaka hizo un fuerte gruñido de placer. Esto no era justo.

- ¿Puedes levantar las piernas para mí? - Aina preguntó a su manera adorable, Nanaka parecía perpleja, pero asintió de todos modos.

Aina chupó con fuerza su muslo, hizo que Nanaka temblara y gimiera por eso. Eso definitivamente iba a dejar una marca. Las manos de Aina dejaron las piernas de Nanaka; en cambio, esta comenzó a usar su propia fuerza para mantenerlos levantadas, Aina le sonrió dulcemente.

- No los bajes por ningún motivo ... o nunca te vendrás ...

Nanaka tragó saliva. Aina y sus fetiches... nunca se acostumbró a ellas. Nanaka parpadeó.

Aina no dijo nada más y volvió a su deber en los labios inferiores de Nanaka; comenzó a lamer lentamente esta vez, disfrutando cada centímetro del húmedo tesoro de Nanaka, haciéndola gemir de nuevo, jadeando y gruñendo, sus piernas comenzaron a temblar de impaciencia, las lamidas de Aina eran demasiado lentas, demasiado superficiales, necesitaba más.

Nanaka apretó más las sábanas, Aina vio eso con el rabillo del ojo y con la mano derecha agarró la mano izquierda de Nanaka entrelazando sus dedos. Nanaka apretó su agarre en la mano de Aina.

La mano izquierda de Aina estaba libre. Ese pensamiento cruzó la mente de Nanaka en un momento de sentido.

¿Por qué no la estaba usando aún?

Sintió que algo pegajoso y húmedo entraba en ella, gimió fuerte.

La lengua de Aina intentaba ser una con ella. El jadeo de Nanaka comenzó a aumentar, la lengua de Aina era buena, pero no era lo suficientemente profunda, así que, en el afán de querer más, puso las piernas sobre la cama y levantó las caderas para que Aina llegara más profundo.

Aina respondió dejando el centro de Nanaka. Nanaka abrió los ojos y la miró con ojos suplicantes. Aina se lamió los labios con hambre y la miró.

- Los bajaste - dijo en su tono serio.

Nanaka se estremeció y apretó los labios, y casi involuntariamente abrió las piernas un poco más. Ahora con un poco más de campo de visión, encontró la mano izquierda de Aina. Aina estaba usando su mano izquierda en ella misma, otra vez.

- ¡Oye! ¡Sé justa! - dijo Nanaka un poco molesta.

- ¡No puedo evitarlo! - se quejó Aina - eres demasiado deliciosa ... ¡Y bajaste las piernas!

Nanaka puso los ojos en blanco y volvió a levantar las piernas.

- ¡Esto es sólo porque quieres tocarte! Deberías ayudarme con mis piernas ...

- No seas tontita - dijo Aina bajando su torso una vez más -. Estás ayudando a ese fabuloso four pack haciendo esto…

Aina apretó la mano izquierda de Nanaka y lamió su centro lentamente. Nanaka gimió fuerte, sus piernas temblaron nuevamente.

Aina continuó lamiendo hambrientamente, Nanaka trató de hacer un gran esfuerzo para no volver a bajar las piernas, pero era difícil debido a que arqueaba constantemente la espalda, gimiendo y la lengua de Aina no era lo suficientemente profunda, por lo que antes de bajar las piernas de nuevo, movió su mano derecha, quitó la cabeza de Aina de su centro e inserto dos dedos en ella misma. Aina miró esto con asombro.

- ¡¿PeroQuéHACÉS?! - preguntó Aina en voz alta perdiendo totalmente su compostura y el autocontrol de su dialecto, mientras miraba los dedos de Nanaka trabajando ferozmente en ella, luego la miró a la cara.

Nanaka solo gimió de placer

- ¡Ché! ¡Eso no era parte del juego! - se quejó Aina.

- No estoy jugando ~ ah ... ah ... ¡Me quiero venir! - dijo Nanaka ojos cerrados.

Aina se lamió los labios.

- Todo bien, no pasa nada - dijo Aina retomando el control.

Aina retiró los dedos de Nanaka de sí misma, lo que hizo que Nanaka abriera los ojos con pánico, Aina sostuvo la mano de Nanaka en la de ella.

- ¡Oye! - gritó Nanaka, Aina simplemente la ignoró.

Aina se sentó en la ingle de Nanaka, dejando que una de las piernas de Nanaka cayera sobre la cama, mientras la otra aún estaba levantada, dándole a Nanaka una sensación húmeda y pegajosa; Aina también estaba empapada, Nanaka volvió la cabeza hacia la almohada y arqueó las caderas, estaba en su límite.

Aina comenzó a moverse hacia adelante y hacia atrás, usando ambas manos de Nanaka como apoyo. El sonido de la cabecera golpeando la pared comenzó una vez más, seguido de fuertes gemidos y sonidos húmedos y pegajosos.

Ambas chicas perdieron el control de sí mismas, se movían rápido y sexy, gimiendo sin importarles nada, con los ojos cerrados, las manos entrelazadas. Nanaka no pudo resistirlo más, su excitación estaba sobre su cabeza, se vino con un fuerte gemido arqueando la espalda, clavándose más en el húmedo centro de Aina.

Su cuerpo cayó casi adormecido sobre las sábanas, su cabeza descansando sobre su almohada, jadeando fuertemente y respirando con dificultad. Todavía podía sentir el cuerpo de Aina encima de ella, pero ya no se movía.

Nanaka abrió sus ojos soñolientos para ver a Aina, todavía estaba sentada entre sus piernas, con una sonrisa tímida en sus labios, sus lindos ojos negros mirándola con una expresión amorosa.

Aina movió su mano izquierda, tomando la mano derecha de Nanaka con ella, lentamente comenzó a lamerla, quitando el néctar de Nanaka de sus dedos. Nanaka cerró los ojos y se lamió los labios, podía sentir su excitación creciendo de nuevo.

- Sos deliciosa - dijo Aina con voz ronca. Nanaka estaba tratando de controlar su respiración, pero con Aina haciendo eso, era un poco difícil.

- Oye - llamó dulcemente Nanaka; Aina la miró mientras sacaba los dedos de Nanaka de su boca.

- Bésame...

Pidió Nanaka con timidez, Aina solo le sonrió, dejó su mano y avanzó para alcanzarla.
Eso la hizo apartarse de la entrepierna de Nanaka, haciendo que se arrastrara para alcanzar sus labios. El movimiento las hizo gemir a ambas en el beso.

Nanaka levantó las cejas mientras disfrutaba del beso, recordó que Aina aún no se había venido. Así que movió astutamente su mano derecha, y sin palabras insertó sus dedos en el húmedo centro de Aina.

Aina gimió fuerte en la boca de Nanaka.

Para Nanaka, siendo mucho más alta que Aina, era casi una tarea fácil de hacer, por lo que comenzó a mover ferozmente sus largos y delgados dedos dentro de ella, Aina comenzó a mover sus caderas una vez más, la cabecera comenzó a golpear la pared a su ritmo.

Mordió los labios de Aina, devoró su boca con el beso, acelerando su paso dentro de Aina. Sus prodigiosos dedos para el SIF le hicieron justicia, y en no más de un minuto, Aina arqueó la espalda, dejando los labios de Nanaka para gemir muy fuerte y claro.

El cuerpo de Aina cayó sobre el de Nanaka con un fuerte jadeo y dificultades para respirar. Nanaka retiró sus dedos de ella y la abrazó, colocando pequeños y lindos besitos en su frente.

Tal vez, Aina perdió la cuenta de sus orgasmos esa noche, estaba realmente cansada y era muy tarde. Entonces Nanaka se sintió completamente satisfecha con darle a Aina todo lo que quería.

Ella sonrió dulcemente.

- ¿Estás bien Aina-chan? - preguntó Nanaka con su dulce voz.

Aina asintió sobre su pecho, Nanaka apretó su abrazo, sintiendo mucho amor por la pequeña mujer.

- Te amo Suwawa-chan - dijo Aina suavemente, escondiéndose en la piel de Nanaka. Nanaka comenzó a acariciar suavemente el cabello de Aina.

- Deberíamos dormir un poco - dijo Nanaka en un susurro.

Aina asintió con la cabeza.

Tal vez Aina se durmió al siguiente segundo, de hecho había sido una noche agotadora para las dos.

Nanaka sonrió con satisfacción, y por un momento, todos sus problemas olvidados en algún lugar lejos de allí, ella solo cerró los ojos y dejó que su respiración y sus latidos fueran lo único que llenara la habitación.

.

.

.

El fuerte sonido de un despertador la hizo salir de su sueño. Con un perezoso brazo, casi golpeó su teléfono en la mesita de noche, o tal vez sus lentes, ya no estaba segura. El sonido era realmente molesto, por lo que tuvo que moverse para un lado para apagarlo. Ella solo presionó un botón, y el teléfono se detuvo.

Ella hizo un bajo bufido, y lentamente abrió sus ojos soñolientos.

Nanaka pudo ver que la habitación se llenaba con una luz violácea que venía de la ventana, trató de enfocar su vista somnolienta; su habitación era un desastre. Ella abrió completamente los ojos para contemplar sus pecados.

El futón estaba en todas partes, su pijama estaba en diferentes lugares junto con el que le había prestado a Aina, las almohadas y los peluches estaban esparcidos por todas partes. Tomando toda su fuerza, se sentó, sus piernas colgando de la cama. Estiró los brazos y bostezó. Sintió dolor en todas partes, desde los dedos de los pies hasta el cabello. Nanaka agarró sus lentes y se los puso. Todo se veía peor.

Sintió un pellizco en el muslo y la cadera, los miró, por supuesto, la evidencia de que Aina había estado en su piel la noche anterior. Nanaka frunció el ceño y suspiró.

Bueno, no es como que Shuka los vaya a ver...

Levantó su teléfono, pero antes de que pudiera abrirlo, sintió un suave beso en la espalda que la hizo estremecerse y saltar de sorpresa.

Ella no dijo nada, los besos continuaron hasta su cuello.

- Buenos días, Ainya - dijo Nanaka dulcemente con los ojos cerrados, disfrutando cada pequeño beso.

Aina no dijo nada, simplemente rodeó el pecho de Nanaka con los brazos y apoyó la cabeza sobre el hombro derecho de ella.

Nanaka levantó su mano derecha para acariciar suavemente el cabello de Aina.

- Creo que necesitamos una ducha ... de nuevo - dijo Nanaka con un tono divertido.

Sintió a Aina asentir sobre su hombro. Nanaka se rio. Aina era así de dulce por la mañana sin su café. Nanaka sonrió y giró su cuello al lado de Aina, colocando un dulce beso en su frente.

- Te Amo... - dijo en un susurro.

El sonido de su teléfono la hizo saltar en su lugar, era un mensaje.

Parpadeó un par de veces, y volvió la vista a su teléfono, lo abrió para ver la hora primero para ver si realmente tenían tiempo para bañarse o tal vez solo tendría que ser una ducha rápida.

Arqueó las cejas, sólo tenían tiempo para una ducha rápida. Luego abrió la aplicación de LINE y leyó el mensaje.

Era de Shuka.

Ohayosoro ~ ! () Buenos días Osuwa! ¿Has dormido bien? ( ✿)
¡Espero que tengas un buen día! ¡Patea sus traseros en la grabación! ¡Haz que Kanan-chan se sienta orgullosa! (• ̀ ᴗ • ́) و
¡No puedo esperar para verte en la práctica! (* *)

Te amo ~!

Nanaka hizo una expresión triste, sintió que su corazón se encogía.

Comenzó a sentirse culpable nuevamente, y esta vez no fue sólo por un beso, sino, que había estado follando con Aina toda la noche. De repente sintió que el abrazo en su pecho se apretaba. Parpadeó.

- Recuerda el plan - dijo Aina en un tono somnoliento.

- Ainya - susurró Nanaka.

- No pasó nada anoche, así que no tenés de qué preocuparte - dijo Aina todavía en su tono somnoliento.

No pasó nada...

Nanaka puso su cara seria. Cerró su teléfono sin contestar a Shuka y lo volvió a dejar en su mesita de noche.

Aina tenía razón, tenían un plan y tendría que seguirlo, por el bien de su carrera, el proyecto y la convivencia entre los miembros de Aqours.

No tenía sentido comprometer todo por esto, ella era el Centro del Tour, tenía que actuar sin ningún error, y si eso significaba que tendría que trabajar con Anju, cantar con ella, bailar con ella, tomarse de las manos y abrazarla, bueno, ella tendría que aguantar.

El espectáculo debe continuar.

Ella no podía luchar contra Anju.

Ella no podía confrontar a Shuka.

Tenía que seguirles el juego.

Así que sí, no pasó nada anoche, no había nada de lo que sentirse culpable y este dolor que sentía era sólo por la práctica de baile con Shuka la noche anterior.

Así que cerró los ojos con fuerza, respiró hondo y abrió los ojos con determinación.

Tenía que ocultar sus sentimientos debajo de su máscara, tal como lo hizo Shuka.

Mentiras detrás de una máscara ...

Nanaka comenzó su día como siempre lo hacía, iría a grabar con Aina y Arisa como siempre, e iría a practicar con todas, como siempre.

Qué buenos fueron todos esos momentos en que ella y Shuka eran tan inocentes y puras, cuando tenían sentimientos de amor la una hacia la otra, y no había señal de traición en sus corazones.

Esos días tal vez nunca vuelvan.

-0oo0-


Notas:
Con esto concluye el primer inserto y el primer arco de la Serie Mascarada.

El siguiente capítulo en la línea de tiempo es Mascarada Capítulo 2.
El siguiente inserto se llama "Mentiras Bajo una Máscara".

Les recordamos que una de las Autoras habla español! así que no duden en dejar sus comentarios (◕ᴗ◕✿)
También les comento que tenemos Twitter (/Mishaworks) e Instagram (/Mishaworks) por si quieren ver algunos dibujines o pasar a saludar! (Se habla español ahí también)
Podemos comentar la historia o hablar del clima ( •̀ᄇ• ́)ﻭ✧

¡Nos vemos en el Siguiente Inserto!