Gracias por sus Reviews me gusta poder complacerlas.

Disfruten el capitulo de hoy.

Edward pov.

Me estacione en frente de la puerta de la casa de mi novia, hoy tampoco se presento en el instituto siendo ya el tercer día que no la veía.

hoy era martes, la noche que de la fiesta la deje en su puerta y a pesar de verse tan débil no me dejo que la ayudara era como si no quisiera que la tocara, no lo entendía después de nuestro encuentro interrumpido en la fiesta pensé que seria yo el que estría escapando de ella pero resulto todo lo contrario, si antes la amaba ahora eso era poco, desde el momento que perdí el control y toque su piel mi cuerpo la necesitaba cada vez mas cerca, no solo por que la deseara mas, por que su piel, el calor de el era exacto lo que el mío necesitaba para sentirse bien, el calor justo, reconfortante, inclusos su pequeña muestra de celos me dio la esperanza de que ella se avía sentido como yo, pero cuando creí que podíamos haber cruzado alguna barrera de sus sentimientos ella lo forjo mas aun, se encerró sin darme la oportunidad de saber que le molestaba.

Pero lo que mas me confundía era su negativa de que no la representara, creí que de verdad ella confiaba en mi, que yo podía ser tan bueno como el chico llamado Jacob, de solo pensar que ella pensaba que el era mejor que yo y que yo no era suficiente para vencerlo me hería mi orgullo pero mas aun mis sentimientos.

Que tendría que hacer para ganarme un pedazo del corazón que controla Isabella, si Bella sentía algo por mi no seria suficiente si Isabella no, ella manejaba mas emociones que Bella y si ella decidía no seguir conmigo Bella no podría hacer nada para evitarlo, solo la idea de separarme de ella me hacia estremecer, estaba irremediablemente enamorado de ellas dos.

Me baje mirando la casa que ya no estaba decorada recobrando así la delicadeza pero lujosa apariencia de la mansión, subí los escalones de la entrada y toque la puerta , solo esperaba que me recibiera, desde el domingo que no contestaba mis llamadas, mis hermanos estaban preocupados por las chicas también pero ellos si se habían podido comunicarse con ellas, pero ellas no les daban ninguna escusa por haber faltado estos días, ellos decidieron darles el espacio, pero yo que no sabia nada de Isabella, no lo soporte mas y al ver que ella y sus hermanas no asistían hoy tampoco me apresura al salir y venir aquí, esperaría todo el día si es necesario, solo quería saber que ella estaba bien.

La puerta se abrió rebelando a Nanni, pero su rostro hizo que mi corazón se detuviera para reprender la marcha alocadamente, su rostro tenia marcas de preocupación y ojeras, como si no hubiera dormido muy bien.

-Joven Edward, que sorpresa verlo-su mirada me decía exactamente que si era una sorpresa mi presencia, miro detrás de ella antes de poder contestarle el saludo, por su lado apareció Alice con la misma preocupación en sus rostro habitualmente alegre.

-Hola Edward, pasa-Alice hizo un ademán con su mano hacia el salón dándome la pasada-Gracias Nanni yo hablare con el-Nanni asintió y se despidió con una inclinación de su cabeza.

-Gracias-me despedí de ella con la mano, pase por el lado de Alice y me acomode en el sofá.

-Que esta pasando Alice por que no han aparecido en el instituto, Isabella esta bien?-mi vos bajo con esto ultimo preocupado de su respuesta, ella se sentó a mi lado y se recostó en el sofá.

-Isabella esta un poco enferma-Su respuesta me reconforto un poco, podía con un resfrío, pero Alice no tenia el rostro como para que fuera solo algo molesto y pasajero.

-Que es lo que tiene, no pude ser algo muy grave, ella se veía bien el sábado en la fiesta-Alice se froto los ojos con los dedos en un gesto claro de cansancio.

-Realmente no sabemos lo que le pasa, ha estado teniendo pesadillas, y por esto no ha dormido bien, ha estado distraída como perdida , desorientada, su mirada se pierde en la distancia y no reacciona cuando uno le habla-una lagrima recorrió el rostro de Alice dejándome sin poder reaccionar, estaba asustado, ella no lloraría si no fuera algo de suma importancia lo que le estaba pasando al amor de mi vida, moví mis ojos a las escaleras como si mis ojos pudieran alcanzarla y ayudarla con lo que sea que la esta haciendo sentir mal.

-Pero no han llamado a un doctor, puedo pedirle a mi papa que venga a verla-estaba sacando mi celular para hacer que mi papa viniera lo mas rápido posible a ver que le pasaba a mi ángel pero Alice me detuvo a medio camino.

-Lo que le pasa a Isabella no es algo que un doctor cualquiera pueda solucionar, ella se comporta como si estuviera en los primeros días desde el accidente, al menos sus memoria esta bien pero me preocupa- sus palabras me hicieron estremecer, de solo pensar que Isabella tuviera que pasar por ese calvario nuevamente me hacia poner los pelos de punta.

-Y a su doctor, ella me dijo que tenia un doctor que la atendió y gracias al el tuvo mejorías-Alice negó con la cabeza.

-Ha tratado de comunicarse con el desde el sábado cuando llegamos de la fiesta, lo que realmente nos desconcertó, ella nunca ha ido voluntariamente a verlo, el viaje la agota y le trae muy malos recuerdos, pero esa noche estaba desesperada por encontrarlo, pero el no esta disponible, al parecer esta de viaje atendiendo un caso en Inglaterra, como te dijimos el es un doctor muy solicitado-Alice suspiro- lo que nos tiene preocupados a todos son las pesadillas, usualmente Isabella tiene este tipo de noches y nosotras tenemos que rogarle que tome una medicina para que pueda dormir, pero en esta ocasión ella lo hizo sin rechistar, pero ni esto ha servido-ahora estaba oficialmente teniendo una crisis de nervios, me recordé que tenia que ser de ayuda no un estorbo para ella así que me obligue a calmarme.

-Puedo verla, estoy muy preocupado-Alice hizo una mueca, y miro el techo como si pudiera verla.

-No creo que sea una buena idea Edward, las pesadillas y el mal dormir la tienen con los nervios de punta y su de por si mal carácter esta por los cielos, pareciera que quisiera morder a cualquiera que se acerca, creo que se ha estado conteniendo con nosotras pero no se si lo hará contigo-Me encogí de hombros, realmente no me importaba que ella se desquitara conmigo si eso la hacia sentir mejor.

-No seria la primera vez que me enfrento a su ira-Alice río un poco y asintió.

-De acuerdo es tu decisión, cualquier cosa estaré cerca con un dardo tranquilizador-sus carcajada se esparció por el salón y se levanto- ultima puerta del tercer piso-la mira confundido, la casa solo tenia dos pisos o eso se veía, ella río nuevamente, al parecer estaba recuperando su humor habitual.

-La casa tiene dos pisos visibles pero al final del pasillo de la derecha encontraras una escalera que te lleva a lo que se le podría llamar el ático, este solo tiene ventanas por el lado de atrás por lo que no se be por el frontis-yo asentí un poco asombrado, me levante y ella se perdió por una puertas al fondo del salón.

Subí las escaleras y me dirigí a la pasillo de la derecha pase por las puertas de las habitaciones de las chicas supuse y al final tal como dijo Alice estaban una escaleras de caracol parecidas a las que te vi cuando baje a la cochera con Bella el sábado, subí lentamente preparándome para enfrentar la furia de Isabella, pero mi anhelo de verla era mas grande que cualquier miedo provocado por su mal humor, me encontré con un pasillo con solo tres puertas, me quede un momento calculando que este tercer piso ocupaba toda la dimensión de el primer y segundo piso solo con tres habitaciones, camine preguntándome que ocuparía tanto espacio, acalle la curiosidad de mira la otras habitaciones y me concentre en caminara la ultima puerta.

Toque despacio pero nadie me contesto, supuse que no me había escuchado al tener la música tan fuerte al otro lado de la puerta, abrí asomando mi cabeza primero y mi boca se abrió de golpe, ahora entendía por que del espacio.

A mi izquierda un ventanal tan grande como la pared daba vista al patio trasero de la casa, y en la muralla de al frente estaba repleto de maquinas para hacer ejercicio, tenia tantos como para no envidiarle nada a cualquier gimnasio respetable, en una esquina había un gran espejo con barras como la de las academias de ballet, y en el centro pude ver a una mujer que le daba de patadas a un saco que colgaba del techo y que era tan alto como yo o quizás mas, un escalofrío me recorrió cuando vi que una de sus patadas llegaba tan alta como mi cabeza, entre por completo cerrando la puerta sin hacer ruido Isabella no se percato de mi presencia y siguió propinado combos y patadas al saco de color rojo, bestia unos pantalones cortos color rojos y un TOP del mismo color con líneas color negras a los costados, su abdomen estaba al recubierto dejando ver unos femeninos abdominales, sus manos estaban enfundadas con guantes especiales color negros, y sus cabello estaba recogido en un moño alto dejando algunos cabellos cayendo por sus cuello.

Me quede mirando la escena que tenia al frente, a pesar de verse como siempre no estaba bien, sus ojos estaban enmarcados por ojeras púrpuras y su piel estaba mas pálida que de costumbre, a pesar de los fuertes golpes que le daba al saco de entrenamiento, su cuerpo de veía desgastado y su expresión era de cansancio absoluto, ella estaba muy enferma y fuera lo que fuera lo que la estaba afectando la tenia totalmente devastada, mi corazón dolió por la angustia de no saber como ayudarla.

Con un golpe certero en el centro del saco, ella se giro para mirarme sorprendida , pero sus ojos estaban apagados, su expresión me dio un poco de miedo, ya avía visto esa expresión en su rostro y solo significaba que ella estaba escondiendo y luchando con un inmenso dolor.

-Que haces aquí, lo siento pero no es un buen momento-su voz carente de sentimiento se perdió cuando se giro para seguir golpeando el saco pero ahora sus golpes eran más profundos.

-Estaba preocupado, no contestas mis llamadas, no te ves muy bien-mi voz salio mas dulce de lo que pretendía, de solo verla tan débil me hacia sentir mas amor y eso se traspasaba a toda las áreas de mi cuerpo empezando por mi voz, y mi cuerpo pedía a gritos poder abrasarla y consolarla, vi como su cuerpo se ponía rígido y sus golpes se detuvieron pero no se dio la vuelta para mirarme.

-No quiero hablar con nadie, estoy bien, solo necesito estar sola un tiempo-se movió para sacarse los guantes y se fue en dirección de una especie de maniquí con barios brazos que se movían al ser golpeados dándole movimiento a los otros, era como si estubieras siendo golpeado de variaos ángulos pero Isabella respondía a todos sin fallar un golpe, con sus antebrazos y puños.

-Sabes artes marciales?-pregunte al reconocer el implemento de ejercicio con el que esta luchando.

-Cun fu, fue una buena fuente para sacar el estrés cuando salí del hospital, también se otros, pero el que mas me gusta es este, el Tai Chi también es verdaderamente útil para la relajación y expulsión de la furia-no dejo de golear un solo segundo mientras me respondía.

-Alice me dijo que no estas durmiendo bien últimamente-no quería delatar a Alice pero tenia que sacar el tema de lo que le estaba pasando, ella bufo haciendo volar unos cabellos de su rostro.

-Estoy bien, Alice y Rosalie están exagerando, al igual que Nanni-sus golpes se intensificaron asiendo que los brazos se movieran con mayor rapidez.

-Si estas tan bien por que no has asistido a clases, y por que no contestas cuando te llamo-mi voz sonó con reproche pero no pude evitarlo, me sentía a punto de volverme loco cuando no supe nada de ella en estos días, creo que deje mas de cien mensajes en el contestador de su celular.

Me miro rápidamente con chispas saliendo de sus ojos.

-Yo no tengo por que darte explicaciones, vete de aquí-su gruñido se perdió cuando sus rostro se contrajo en una mueca de dolor, sus ojos me miraron con lastima y luego se perdió, tal como dijo Alice parecía desorientada, me levante del asiento donde me había dejado caer decidido a terminar con el espacio entre nosotros pero ella capto el movimiento y retrocedió, alzo una mano deteniéndome de llegar a ella.

-Esto bien solo quiero estar sola-se alejo pero yo seguí el movimiento, sus ojos estaban enfocados en mi pero no me veían realmente

-Debes decirme como puedo ayudarte, sabes que no estas bien-hice el intento de acercarme nuevamente, pero la mueca de sufrimiento que mostró me detuvo, ella realmente no me quería cerca, este pensamiento me atravesó el alma haciéndome sentir mas desdichado que en toda mi vida, ssu ojos me miraron y su mueca cambio a verdadera agonía, si fuera Bella estaría llorando a mares.

Esto me dio una esperanza para ayudarla, con Isabella no podía consolar su sufrimiento por que ella no los dejaba aflorar, pero con Bella talvez podría.

-No seria mejor que descanses un momento, tal vez si dejaras que Bella aparezca puedas recuperar fuerzas-nunca hablaba de sus personalidades pero creo que esta era una buena forma de ayudarla realmente se veía agotada, ella sonrío sin humor y amargura se asomo en sus ojos .

-Bella, crees que no lo he intentado-movió sus cabeza de un lado a otro-ella no podría resistir un solo minuto con esto, como la primera vez ella se escode hasta que yo pueda controlar la situación-sus palabras me sorprendieron, Alice tenia razón entonces en pensar que algo parecido a lo que paso después de el accidente le estaba pasando a Isabella, ella lo acababa de confirmar.

-Pero a diferencia de la primer vez yo estoy aquí para ayudarte-estire una mano para tomar sus mano, pero ella volvió a alejarse, trate de que mi sufrimiento no se reflejara, me concentre en alguna razón de la condición de Isabella, y de pronto las imágenes de la fiesta se aparecieron, ella avía estado actuando así desde que Jane le propuso la carrera.

-Es por la carrera que estas preocupada, ya te dije que yo podía perfectamente hacerl…-

-TU NO PARTICIPARAS DE ESA CARRERA, NO LO BOLVERE A REPETIR-su rugido me interrumpió y me quede sin entender sus reacción, sabia que Isabella tenia problemas con la furia pero esto iba mas aya de un simple descontrol, ella se toco la frente robándosela y sus rostro mostró tanto sufrimiento al mirarme que sentí mi corazón sangrar por ella, necesitaba ayudarla.

-Lo lamento Edward, no quise gritarte-pestañee repetidas beses desconcertado por sus palabras con voz dulce y suave, era incluso mas que cuando era Bella, ella emitió un gemido lastimoso y se tomo la cabeza, pestaño un par de veces y en uno de ello sus ojos eran se ese color que vi la primera ves que nos besamos, una combinación de sus color chocolate oscuro y el del color claro de Bella, una combinación perfecta de chocolate y caramelo, pero tan rápido como el pestañeo termino también lo hizo el espejismo, pero sus rostro no dejo el grado de agonía, ella estaba sufriendo pero yo no sabia como ayudarla, arriesgándome me acerque rápidamente, mis piernas eran mas largas por lo que aunque ella retrocedió yo la alcance, la rodee con mis abrazos y ella a pesar de luchar un segundo, se relajo en mis brazos, tenia unas ganas inmensa de llorar por ver que algo invisible la estaba lastimando, solo podía abrasarla mas fuerte y tratar de consolas sus sufrimiento, ella gemía pero no derramo una sola lagrima, me deslice a hacia una pared con colchonetas y me senté dejándola en mi regazo,

-Amor por favor déjame ayudarte, te, lo dije una ves y te lo repito, déjame estar a tu lado, por favor-mi voz se rompió un poco, pero me recompuse, yo tenia que ser quien la ayudara a ella, no podía mostrar debilidad.

-No puedes ayudarme Edward el único que puede esta en otro pais, necesito irme a Alemania un tiempo, no puedes ayudarme, lo siento-sus vos baja realmente demostraba que ella no creía que yo podía hacer algo.

-Se que tu no confías en mi, pero quiero que me dejes ayudarte si tengo que viajar contigo lo are-ella me miro a al cara con el seño fruncido.

-Que te hace decir que yo no confío en ti?-moví mi vista al fondo del salón.

-Tu no confías en mi para representarte en esa carrera, no me crees capaz-mi voz bajo con cada palabra, aunque lo intente el dolor por su falta de fe en mi salio en mi voz, ella se levanto de mi regazo y de el resguardo de mis brazos, hizo una mueca pero movió la cabeza tratando de concentrase.

-No quiero que compitas, pero no es por que no confío en ti yo solo no quiero…quiero-sus mirada se perdió nuevamente, me levante y la tome de sus hombros.

-que no quieres?, yo puedo hacerlo, se que así es-ella cerro los ojos y suspiro.

-No, no permitiré que te involucres en algo tan peligroso-pestaño perdida nuevamente como si no hubiera sido conciente de sus palabras, era posible que ella…

-Isabella estas preocupada por mi?- su rostro se mostró mas confundido e hizo ademán de irse pero la detuve.

-Suéltame no me siento bien- yo no le negaría nada que ella me pidiera pero necesitaba una respuesta.

-Contesta mi pregunta Isabella, lo estas, es eso lo que te detiene de permitir que yo compita. tienes miedo de que algo me ocurra?.

-SI, ESTOY MALDITAMENTE PREOCUPADA-Sus piernas fallaron con su grito y yo la sostuve mas preocupado que aliviado por su respuesta.

-Cariño yo estaré bien, pero creo que ese tema lo podemos resolver en otro momento, donde esta tu habitación-la tome en mis brazo y ella se aferro de mi cuello.

-La puerta color blanca con los bordes rosa pálido-su aliento me erizo los bellos del cuello pero no le preste atención, no era el momento para mis hormonas, Salí de gimnasio y baje lentamente las escaleras, busque la puerta entre todas y la encontré al lado de una color blanca pero con una placa color dorada con el nombre de Alice, la abrí lentamente, y me encontré con una habitación color blanca con decoración color rosa, la cama con dosel se madera y telas que caian casi hasta el suelo color rosado y cojines del mismo color, en una esquina un enorme tocador con espejo de madera clara, un ventanal frente a mi con vista al bosque, me moví a la gigante cama King y removí el cobertor blanco y acomode los cojines rosas, la acosté suavemente, se veía como si no hubiera dormido en años, y tan delicada como una niña, le saque las zapatillas y la tape hasta la cintura.

-Edward- le toque el rostro para acariciarlo mientras me arrodillaba en la alfombra para mirarla a la cara.

-Dime princesa, que necesitas-susurre sin parar de acariciar su rostro, tenia los ojos serrados y su respiración era tranquila.

-No te me dejes sola, acuéstate conmigo- me sorprendió su petición, aviamos dormido antes pero ahora las cosa eran poco diferentes, se interrumpió y bostezo formando una perfecta o como si fuera un bebe, me reí bajito mientras sacaba algunos cabellos de sus rostro-prometo no violarte-me reí mas fuerte esta vez y ella sonrío tenuemente.

-siendo así lo are, pero espero que cumplas tu palabra, no quiero ser mancillado-una risita se escapo de sus labios, yo me quiete los zapatos y rodee la cama para acostarme con su espalda pegada en mi pecho, nos cubrí nuevamente y vi como la luz del crepúsculo llenaba la habitación.

-Edward tendré que viajar unas semanas en cuanto localice a Nicolas- la abrase mas fuerte al escuchar que no la tendría durante tanto tiempo.

-No puedo acompañarte?-bese sus cuello debajo de oreja y sentí como se estremeció, sonreí un poco y seguí dejando besos por sus cuello.

-No, es algo que debo hacer sola, las terapias deben ser libres de cualquier perturbación-recorrí con a nariz llenándome los sentidos con el olor de sus piel, Isabella movió sus cabeza un poco, creo que inconcientemente para darme mas acceso para mis caricias.

-Y yo soy una perturbación?-mi voz estaba mas ronca y salía en un susurro bajo mientas seguía besándola, ella suspiro con resignación.

-Creo que en este momento eres la mayor perturbación en mi mente-suspire en sus cuello baje mi mano desde su hombro por su brazo de arriba abajo, sabia que esto no era una buena de tener una conversión pero no podía detenerme la necesitaba como el aire que respiraba, su piel me llamaba y yo era esclavo de sus voz.

-No quiero ser eso, solo quiero ayudarte, si tienes que irte lejos de mi para estar mejor lo entiendo-ella se giro recargando su cabeza en el hueco de cuello y sus respiración hizo despertar mis terminaciones nerviosas, mi cuerpo reacción y respire mas hondo para controlarme.

-No quiero irme lejos-mire su rostro para ver de donde salía esa voz tan dulce como la de una niña perdida que me calentaba el corazón, y el espejismo de esos ojos combinados aprecio nuevamente, pero se iba tan rápido como ella paraba de hablar, Isabella hizo otra mueca de dolor y la estreche mas fuerte en mis brazos.

-Yo estaré esperándote aquí, de eso no debes tener la menor duda, pero si pudiera traería a ese tal Nicolas a esta habitación para no separarme de ti un centímetro-hundí la cabeza en su cuello y lo beso deslizando mis labios de un lado a otro.

-Creo que eso se puede resolver, Nicolas no aparéese aun y hasta entonces no puedo salir de casa, no es seguro cuando estoy tan confundida y eso puede demorar unos días, te apetece quedarte conmigo en esta cama hasta entonces?-su mano se metió por mis camiseta y el calor de su palma deslizándose por mi abdomen hizo que algo parecido a un ronroneo de placer se acapara de mi garganta.

-Eso seria un placer, sabia que algún día terminarías por secuéstrame, pero no pensé que seria tan placentera mi estadía-mi voz ronca se cortaba con los besos que regaba por sus cuello y rostro.

-Se bienvenido entonces-sus labios reclamaron los míos, deslice los y los saboree con mi lengua, Isabella abrió sus labios para darle acceso y la induje encontrándome con la suya en el camino, sentí su movimiento al estrellarla con la mía y deslizarla para probar su calor y textura, empuje y retrocedí a su ritmo lento, mi mano acaricio la piel expuesta de su abdomen, deslizándola de arriba abajo.

Isabella soltó un suspiro que entro en mi boca mareándome, sus mano se movió a mi espalda acariciado subiendo y bajando deteniéndose en la orilla de mis boxer que se mostraban por la orilla de mis vaqueros, y luego volvía a subir, baje mi mano por su cadera deleitándome con la suavidad de sus piel sin dejar de besarla, baje mas acariciando la parte de afuera de sus muslos llegando a su rodilla, la subí hasta mi regazo, pero Isabella se movió y quede encima de ella aun con mi mano tomando su pierna, sentí el calor de su entrepierna intensificando el mío, y un gruñido se me escapo al sentirla tan cerca, solo la ropa detenía el contacto tan deseado, sus manos tocaron mi rostro quitando algunos cabellos que tapaban mis ojos, y pude ver los suyos, sus ojeras, marcadas, y lo demacrado de sus rostro, toque suavemente sus ojeras, esto no estaba bien, no era el momento para hacer nada , ella estaba enferma.

-Isabella por mucho que quisiera poder besar cada rincón de tu piel y perder la noción de los días aquí, en esta cama, no creo que sea correcto, tu estas enferma, y yo quiero ayudarte-Ella abrió los ojos como platos, y se congelo, yo respire profundo para tener el control de mi cuerpo nuevamente, me levante y me acosté a su lado, se levanto y se sentó en la cama mirándome directamente a los ojos

-Te equivocas, esta es la mejor forma de ayudarme, tenemos que tener sexo, así me sentiría como yo otra vez- no entendía lo que quería decir, por que teniendo sexo se sentiría "ella".

-No te entiendo como podría ayudarte hacer el amor?-me senté a su lado

-No, yo no dije hacer el amor, dije tener sexo, yo no hago el amor Edward.

-Pero yo si te amo y para mi seria hacer el amor-mi voz fue cortante, y ella se cruzo de brazos con el seño fruncido.

-Ese es el problema, tu y tu palabras de amor, te estoy ofreciendo días de sexo salvaje y tu lo complicas con tus sentimientos-se levanto de la cama y camino de un lado a otro de la cama, yo la seguía con la mirada.

-Te dije desde un principio que yo estaba enamorado de ti, no es una sorpresa-estaba comenzando a enojarme, no entendía por que estaba actuando tan nerviosa.

-Deja de decir esas cosas, si me lo dijiste pero no me interesa, yo no puedo darte el amor que tu buscas, yo no tengo sentimientos de ese tipo-sus manos se elevaban enfatizando las palabras, yo me encogí de hombros.

-Puedo esperar, algún día tendrás que sentir algo por mi- camine para sentarme frente a ella en la cama y mira sus paseo.

-Eres un verdadero bruto, tengo el dinero suficiente para que nos encerremos en una isla desierta y disfrutar de placer puro-sus palabras enviaron ráfagas de fuego por mi piel pero no moví ni un músculo, no dejaría que viera cuanto desearía hacer esto realidad- y no puedes decir que no quieres-me apunto con un dedo acusatoriamente, y bajo sus brazos con exasperación.

-No lo negare, a demás si tienes sentimientos, tu preocupación por mi lo demuestra-Isabella se detuvo súbitamente, apretó los puños, y sus ojos se estrecharon.

-No los tengo, es solo que no quiero tu muerte en la conciencia de Bella, ella puede ser muy dramática-su mano se movió en un ademán despreocupado, fue mi turno de estrechar los ojos.

-Bien pues no tendrás nada en tu conciencia, estaré bien, tu eres una gran maestra-sus puños se apretaron mas y rechino los diente, se giro dándome la espalda y se encogió de hombros rígidamente.

-Has lo que quieras, pero tendrás que esperar a que regrese de Alemania, creo que con una semana bastara.

-Estas segura que con una semana será suficiente? no te ves muy bien-a pesar de obtener sus aprobación de correr en la carrera su aspecto y salud eran mi prioridad.

-Ya te dije que estoy bien, pero tu puedes ayudarme a sentirme mucho mejor-sus voz tratando de seducirme llego justo en el blanco de mi hombría, pero apreté los dientes y negué con la cabeza.

Isabella gruño audiblemente.

-No lo entiendo, se supone que eres tu el que debería estar tratando de meterse en mis bragas y no al revés- Apreté mis labios para no reírme de sus comentario.

-Amor yo te deseo de una forma que no podrías llegar a entender- estire mis brazos invitándola a que se acercara, ella suspiro resignada y camino los pasos que nos separaban, tome sus cadera con ambas manos y la mire hacia arriba, Isabella tenia los brazos firmemente apretados en su pecho, con mi pulgar hice círculos en sus piel-Y no es que no quiera meterme en tus bragas- me reí de su analogía y ella me dio un golpe en el hombro soltando sus brazos, aproveche el despliegue de sus escudo imaginario y la senté en mi regazo.

-No lo entiendo Edward, yo puedo darte muchas "cosas"-sus cejas se movieron de arriba debajo de manera juguetona y una carcajada se escapo de mis labios.

-Se que es así, pero no quiero esas "cosas" sin que la palabra amor este involucrada, te lo dije puedo esperar, claro seria mas fácil si tu no me lo pusieras tan difícil-Isabella murmuro una cosas sobre terminar en un cuarto acolchado que no entendí y otras que no alcance a escuchar.

-Esta bien, es tu decisión, no me interesas-movió su rostro lejos de mi en un desprecio, yo la abrase mas fuerte.

-Bien creo que ya que entablamos una decisión es hora de que descanses un poco, luego puedes volver a llamar a tu doctor para prepara tu viaje-sus rostro se crispo pero no dijo nada-no quieres dormir?, yo te acompañare, ahora que se que la promesa de que no me violaras es enserio puedo controla la situación-mi broma le saco una risita pero sus ojos seguían tristes.

-Claro que quiero descansar pero las pesadillas no me lo permiten-acaricie su cabella y rostro.

-Yo estaré aquí para ahuyentar tus pesadillas, velare tu sueño amor-la tome en mis brazos y la volví a acostar, me acomode a su lado esta ves decidido a hacerla dormir.

-Espero que funcione, garcías-sus voz se perdió en mi pecho donde se acomodo, su respiración se volvió acompasada, nos cubrí nuevamente, y delinee su rostro con la yema de mis dedos, tome mi celular para avisarle a mis hermanos que no llegaría esta noche, pensaba cumplir mi promesa estría aquí toda la noche cuidándola de que sus sueños no la martirizaran.

Luego de unas horas los ojos se me comenzaron a cerrar, y las conversaciones se repetían en mi cerebro, el viaje de Isabella seria muy pronto solo esperaba que esto la ayudara, y a su regreso mis lecciones de conducción comenzarían, esto me hizo sonreír mientras caía en mi sueño, esperaba que el viaje dejara mas relajada a mi novia para que no me matara si no hacia las cosas bien, esperaba poder ser lo suficientemente bueno para poder ganar la carrera y hacer desaparecer a la familia que tanto daño le ha hecho a mi Isabella.

Pronto seria mi turno de demostrar que soy digno de amar a Isabella Swan


Espero que les este gustando como va la historia

mandenme sus reviews para darme su opinion.

Atte vale