En este capitulo no me pude contener y puse una frase que me encante del libro, cuando la encuentren entenderán, gracias por los reviews y las criticas.
Mando un abraso a todas las que se dan el tiempo para escribirme, espero que lo disfruten.
Haaaa y no se por que pero supongo que debo poner que esta historia es mía pero los personajes, NO LO SON.
AHORA SI EL CAPI.
EDWARD POV.
Un sonido me saco de el mundo de los sueños, me removí tratando de hacer caso omiso y seguir durmiendo, el sonido seso y yo me acomode para seguir viajando por los rincones de mi conciencia, cuando sentí el tacto calido a mi lado, un pequeño brazo rodeaba mi cintura y una cabellera castaña se arremolinaba en mi pecho como un abanico, sonreí al reconocer el sitio donde estaba y apreté a Isabella mas a mi cuerpo, ella se removió un poco y soltó un pequeño suspiro, una vocecita en mi cabeza me advirtió de alejarme recordando la escena del hotel y la reacción de Bella al no saber que pasaba, la mire fijamente al rostro esperado encontrar algún rasgo que me advirtiera quien seria la que abriría los ojos, pero siendo sus ojos el único modo fiable, y estos estaban cerrados suavemente significaba que tendría que esperar y atenerme a las consecuencias.
El sonido volvió a resonar en la habitación y ahora mas despierto pude identificarlo como un celular, no era una canción, si no que un sonido simple sin personalizar, solo el simple sonido de una llamada entrante, sabia que no podía ser mi celular ya que podía verlo en la mesita de noche al lado de donde estaba Isabella dándole la espalda , el sonido hizo que la mujer en mis brazos gruñera suavemente y escondiera la cara en mi cuello intentando escapar del irritante sonido, solo paso un segundo de que el celular se quedara en silencio e Isabella abriera los ojos encontrándose con los míos que la miraban con diversión por su reacción de niña pequeña, ella sonrío y sus ojos me confirmaron que por el momento no corría el riesgo de que fuera Bella la que me gritara desconcertada por no saber quien estaba su lado.
-Veo que no te gusta madrugar-lo ronco de mi voz la hizo sonreír mas ampliamente.
-Y por lo que escucho a ti tampoco te van las mañanas-la suavidad de sus tono me sorprendió, pero mi rostro no lo demostró, sus ojos eran de Isabella pero la voz era como de Bella, estas alteraciones me ponían un poco nervioso, no los entendía y por la mueca de Isabella veía que para ella también era confuso.
-Te sientes mejor después de dormir casi doce horas?-ella alzo las cejas y vio el reloj de la pared para confirmar que ya casi era medio día.
-La verdad me siento mucho mejor, mis pesadillas se mantuvieron a raya, creo que te contratare oficialmente-una risa salto de mi boca seguida por una suya.
-Sus deseos son ordenes para mi-le di un corto beso en los labios que rápidamente paso a uno un poco mas subido de nivel, su lengua jugando con la mía en un suave vaivén me sacudió cualquier vestigio de sueño y respondí con mas efusividad del correspondiente teniendo en cuenta de la charla de ayer, ella llevo sus manos debajo de mi camiseta y me la quito en un movimiento rápido, casi sin separase de mi boca que se movía ansiosa por la suya, las palmas de sus manos se arrastraban por mi pecho y abdomen dejando rastros de calor que Iván aumentando con cada nueva caricia y cada rose de su lengua jugando con la mía, yo no me quede atrás y mis manos cobraron vida apoderándose de sus costados, sus piernas desde la rodilla hasta sus muslos y luego por su cadera y cintura, me separe de sus labios lamiéndolos una ultima vez para seguir con su cuello en un recorrido por este hasta el hueso de su clavícula donde bese y lamí siguiendo un ritmo constante con mis manos, suspiros entrecortados salían de su boca a medida que bajaba por el escote de su top de deporte que aun traía puesto, Isabella se apodero de mi cabello masajeándolo suavemente arrancando jadeos de mi boca haciendo que la piel húmeda por mis atenciones se erizara, baje a su cintura descubierta y empecé el mismo trabajo que en su cuello, lamiendo y besando los costados de su ombligo, mis manos acariciaban la parte exterior de sus muslos y llegando a los costados de sus trasero cubierto solo por ese pequeño pantaloncillo.
En la fiesta de disfraces avía estado muy cerca de acariciarlo pero malditamente interrumpido por Jane, pero ahora nada pudo detenerme de recorrer toda la extensión de este, mi excitación estaba siendo un poco dolorosa pero no me detendría y por sus gemidos suaves sabia que ella tampoco lo aria.
-Pensé que no querías tener sexo-el timbre ronco de su voz me recorrió la columna vertebral y cayendo como una flecha en mis pantalones, baje mas la cabeza y bese el hueso de su cadera de un lado a otro.
-Que haya renunciado a beber el vino no significa que no pueda apreciar el buque , tu piel me provoca, se me hace agua la boca- la bese saboreándola con mi lengua para darle énfasis a mis palabras, y el ronco ronroneo de mi garganta le daba énfasis al actual problema en mis pantalones.
Isabella suspiro, estaba a punto de decir algo cuando el mismo sonido que nos despertó volvió a envolver la habitación, me detuve de mi camino por la piel de su cadera y alce la cabeza parando mis manos que masajeaban sus piernas para poder levantarme, Isabella frunció el seño y gruño, salio de debajo de mi cuerpo y camino por la habitación deteniéndose en el tocador y contesto la insistente llamada, yo me acomode en la cama intentando restablecer el latido de mi corazón y mi respiración hecha jadeo, creo que tendría que rechazar también el "buque" o mi propósito de esperar no llegaría a cumplirse.
-Hola-sus voz aunque distorsionada por sus respiración errática volvió a salir suave-no, soy Isabella-ahora el timbre era de nuevo el normal de Isabella, mas rudo y ronco- es una sorpresa que te dignes a aparecer Nicolas, llevo tres días intentando localizarte- conocía perfectamente la reacción de ese tono malhumorado y con tintes homicidas provocaba a las personas, yo mismo avía sido victima de el, así que no me sorprendería que ese tal Nicolas estuviera sudando de miedo, me reí y le hice un ademán con mis brazos para que se acercara a mi, ella camino y se acomodo entre mis piernas con la espalda pegada en mi pecho, la abrase y hundí la cabeza en su cabello que ahora estaba desordenado cayendo por su espalda, estaba sorprendido por lo fácil que estaba siendo poder mimar a Isabella, su conversación no se vio interrumpida por mis caricias en su abdomen.
-Es una maravilla saber que te tengo en caso de alguna emergencia-El sarcasmo de su voz me hizo volver a reír ahora en su cuello que era donde la estaba besando.
Sabia que ahora que su doctor estaba desocupado ella tendría que irse, y no quería desperdiciar un solo segundo de su compañía
-En todos estos años no te he llamado una solo vez, desde que salí del hospital has sido tu el que se contacta conmigo para concretar las citas, y ahora que lo hago tu desapareces del mapa Nicolas-Escuche el susurro de una pregunta al otro lado de la línea e Isabella se tenso, me miro de reojo y se levanto, me dio un pequeño beso en los labios y la mueca de confusión por su espontánea acción apareció en su rostro.
Me quede observando como salía de la habitación internándose en el baño, sin darme cuenta me levante y camine en dirección de el para pararme frente a la puerta cerrada, fue en ese instante que me di cuenta de lo que estaba haciendo ¿como se me ocurría escuchar una conversación tan privada?, las conversaciones con un psiquiatra era mas que personal.
Estaba apunto de girarme cuando el tono preocupado de Isabella me lo impidió, aparte toda ética y moral de mi sistema y me acerque decidido a la orilla de la puerta y acerque mi oído.
-Si supiera por que no te estaría llamando-el gruñido de Isabella era impaciente, un momento de silencio paso cuando le hicieron una pregunta del otro lado.-No lo se, tengo pequeñas, casi mínimas laguna, es…extraño, es como si me desvaneciera, pero no de la forma "normal"-me inmagine a Isabella haciendo comillas en la palabra, y su tono cada ves era mas preocupado y ansioso.
Otro momento de silencio.
-Nicolas bebiste demasiado te en Inglaterra?, te digo que no es la forma normal, Bella no es la que lo provoca-su voz estaba al limite de la histeria y lo siguiente lo dijo casi en un susurro-es mas, ella ni siquiera ha hecho el intento de aparecer, no ha tomado posesión en días-su explicación fue interrumpida por la persona al otro lado-no, si la siento…o eso creo, la siento en un plano diferente al que estoy acostumbrada-de nuevo silencio corto, al parecer la estaban bombardeando con preguntas-yo…no lo se pero estoy un poco asustada-Abrí mis ojos por el cambio de su tono, escuche un quejido al otro lado y la visualice acariciándose la frente para aplacar el dolor de cabeza .
-Estos dolores de cabeza me están desquiciando, he tenido pesadillas durante días, solo anoche pude dormir bien-esto lo dijo tan bajo que estaba seguro que del otro lado no se pudo escuchar, un suspiro claro se escucho adentro, mientras al parecer al otro lado le daban indicaciones.
-Tomare un vuelo lo mas pronto posible, y mas te vale tener un arsenal de calmantes, no me importa tu entupida política de no fármacos, en estos momentos creo que en verdad los necesito-su vos subió de nivel al igual que su enojo e impaciencia- ya no tengo trece años Nicolas, se cuando algo no esta funcionando normal en mi, no me puedo concentrar en nada que no sea en e…-su vos se desvaneció en la inseguridad de cómo continuar y se demoro unos segundos en seguir hablando-digamos que en mi cabeza los pensamientos no se quedan tranquilos, dan vueltas y vueltas-me separe de la puerta y me fui a sentar a la cama, ya la avía espiado demasiado, ya me sentía culpable y si seguía escuchando me sentiría aun peor.
Me concentre para ordenar los hechos.
Isabella estaba enferma, tal vez no físicamente pero si su cabeza, estaba teniendo problemas para mantenerse conectada con su alrededor, y sus cambios de humor ya bastantes volubles estaban mas que fuera de control, Bella no estaba en el lugar donde ella la sentía siempre.
Me tome el cabello con la manos y tire un poco, la desesperación me estaba matando, era obvio que yo no podía ayudarla.
¿seria posible que la condición de Isabella pudiera esta empeorando?
Mi angustia subió algunos escalones y mi pecho se apretó al darme cuenta de que si algo así pasaba la perdería para siempre, mi cabeza empezó a dar vuelta en la posibilidad de no poder estar con ellas nunca mas, mi cuerpo se sintió pesado y mi respiración se volvió irregular por el nudo en mi garganta.
No, no podía derrumbarme, ellas me necesitaban, estaba convencido de que el amor que le tenía a esa pequeña muñequita frágil y desprotegida que estaba en el baño serviría para poder sortear cualquier cosa que se aproximara e intentara quitármela.
La puerta se abrió justo cuando mi cuerpo se estaba recuperando, Isabella salio con el rostro frustrado y con una nueva nota de cansancio, me miro un segundo y sus ojos desprendieron chispas de furia, la quede mirando a los ojos un momento viendo como del enojo pasaba a la confusión y luego se perdían en el espacio y esta vez nada me podía negar que sus ojos cambiaron a ese color del chocolate y caramelo, pestaño y movió la cabeza, su rostro se contrajo en dolor y su mano subió a su cabeza, sus dedos se introdujeron en el por el nacimiento de su frente y lo tiraron hacia atrás, en un claro gesto de desesperación, me acerque y la abrase por la cintura pegando mi frente a la suya, ella serró los ojos y yo suspire.
-Cuando te iras?-ella abrió los ojos y los fijo en los míos.
-Lo mas pronto que Alice me consiga el boleto, la acabo de llamar, ellas si fueron al instituto, estará aquí con Rosalie y tus hermanos en un par de horas.
-Quisiera decirte que estoy contento, aunque una parte de mi lo esta al estar seguro de que el viaje es por tu bien, no aguanto ver que algo te lastima-mi mano acaricio su cabello desde la coronilla hasta la punta y la deja en la parte baja de su espalda, y con la otra acune su rostro, ella me miro a los ojos.
-Solo será una semana, no te pongas melodramático-esa era sin duda Isabella , mis labios se estiraron en una sonrisa maliciosa.
-Mas te vale que solo sea una, si no es así me tendrás buscándote por cada rincón de Alemania-ella soltó una risita y por un segundo su rostro se dulcifico, pero cambio rápidamente a una juguetona.
-Tu rechazaste la oferta de la isla privada, ahora estaríamos en ella disfrutando en toda la extensión de la palabra-sus manos subieron y bajaron por mi torso desnudo y el latigazo de placer se extendió por mi cuerpo, gruñí bajito y la acerque con mi mano que estaba en su espalda y no quedo espacio entre nosotros, sentí el calor de su cuerpo igualándose al mío.
-¡Se supone que la tenias que cuidar no violar hermano!-La voz de Jasper, fue seguida por un coro de risotadas, en la puerta estaba Alice con la mano todavía en el pomo y se afirmaba para no caerse de la risa, Rosalie estaba un paso atrás en iguales condiciones y mis hermanos detrás apoyando el uno con el otro mientra reían.
-Idiota –murmure, baje la vista a Isabella esperando ver su sonrisa, pero me encontré con algo que hizo que ahogara una exclamación.
Isabella tenia un tenue color rosa en sus mejillas, casi imperceptible pero estaba ahí, mis ojos se agrandaron y ella al escucharme abrió los suyos y se toco el rostro, se separo de mi rápidamente, yo estaba en shock, nunca, y repito, nunca Isabella avía mostrado una reacción como esa, estaba acostumbrado a ver a Bella tomar ese color adorable pero Isabella era mas extrovertida por lo que esas reacciones no eran de ella, mire a sus hermanas, y ellas tenían la misma expresión que yo, mis hermanos seguían riéndose ignorantes de lo que acababa de suceder, Isabella respiro profundo y el sonrojo desapareció por completo.
-Las esperaremos abajo, queríamos ver como estaba la enferma pero vemos que esta muy bien cuidada-Emmett, movió sus cejas de arriba abajo, y se despidió con la mano junto con Jasper, Isabella les sonrío ampliamente y correspondió el gesto, pero sus mano se quedo congelada en aire y sus cara mostró una mueca de terror mirando fijamente la puerta por donde se perdieron mis hermanos, bajo la mano rápidamente y miro a Alice, una Alice que por cierto tenia la boca abierta y Rosalie no estaba en mejores condiciones.
¿Desde cuando Isabella mostraba tanto afecto por mis hermanos?.
No es que fuera fría tampoco pero esto rallaba en lo extraño definitivamente.
-Alice tienes los pasajes-el tinte de histeria en su voz no me paso desapercibido, su mano se tocaba la cabeza como midiendo su temperatura, Alice movió la cabeza y se recupero del asombro.
-Si los tengo, debes irte ahora ya que sale en tres horas, recuerda que debes estar dos horas antes para los vuelos internacionales-Alice hablaba como en un trance, miraba sin perder detalle del rostro de Isabella.
-Quieres que te llevemos al aeropuerto?-Rosalie pregunto lentamente como si estuviera analizando cual seria su respuesta, miraba de Isabella a mi y viceversa, me sentía como ratón de laboratorio.
-No-Rosalie relajo un poco su expresión como si esa fuera la respuesta que esperaba, pero cambio a un total desconcierto con lo que siguió diciendo Isabella -Edward es quien va a llevarme-camino y se interno en lo que supuse seria su armario, Rosalie miro a Alice, y ambas me miraron a mi, la pregunta estaba escrita en sus rostros y yo no pude hacer mas que encogerme de hombros con nerviosismo, Isabella salio con una gran maleta en sus manos.
-Esta listo, solo me ducho y nos vamos- me quedo mirando a la espera de mi respuesta, yo asentí antes de poder hablar.
-Bien, no tengo tiempo de ir a mi casa para cambiarme, espero no te importe que valla con esta ropa.
-No, no me importa-se encogió de hombros y se metió al baño, me mire el torso desnudo y los vaqueros del día de ayer, me moví para recoger la camiseta que Isbella me avía quitado y estaba por ponérmela cuando la voz de Rosalie me detuvo.
-Edward, no te preocupes, Alice y yo tenemos ropa para ti-las mire sin comprender, ellas solo sonrieron y me indicaron que las siguiera, subimos al tercer piso de la casa, caminamos por el pasillo y nos detuvimos en unas de las puertas de este que aun no sabia que tenían.
-Cuando fuimos por sus disfraces vimos la talla de sus ropas, así que compramos alguna que otra cosa -Rosalie elevo una ceja a Alice mientras abría la puerta.
-Algunas cosas Alice, compramos un guarda ropa nuevo para cada uno- me quede sorprendido mirándola aun sin entrar por completo a la habitación.
-Pensábamos regalársela en alguna ocasión especial- Alice rodó los ojos moviendo su mano restándole importancia, mire adentro de donde las chicas entraron y mi boca se abrió de golpe, la habitación completa era un armario, estaba completamente lleno de ropa, de todo tipo, estilo y color, los percheros como en las tiendas de los centros comerciales estaban alineados por toda ella, de un lado a otro se podían ver prendas de ropa colgadas de percheros que me llegaban al los hombros, Alice y Rosalie caminaron por uno de los pasillos que estaban entre ellos y yo las seguí sin comprender nada.
-Tienen un centro comercial para ustedes solas-dije mirando de un lado a otro, moví mi cabeza apenado conmigo mismo por seguir sorprendiéndome con las cosas de esta familia.
-Claro que no, solo que nos gusta tener variedad y espacio-Rosalie giro a su lado izquierdo y me detuve a su lado, extendió la mano hacia un perchero de unos tres metros de largo, con vaqueros de un lado y camisetas de otro, abajo en el suelo unos seis pares de zapatos deportivos, y más formales se alineaban ordenadamente.
-Este es tuyo, bueno uno de ellos-dijo mirándolo con un dedo en los labios pensativamente, pestañee asombrado con lo que me mostraba, uno de ellos?.
-Cuantos mas me pertenecen-pregunte vacilante, ella miro a Alice un segundo.
-Creo que si mal no recuerdo solo son tres-solo tres, como si fueran caramelos, Alice asintió a su respuesta.
-Hubieran sido mas pero no estábamos seguras de que te gustaría, yo le compre a Jasper y Rosalie a Emmett-Estas chicas estaban locas, que mas podrían haberme comprado?, sinceramente no estaba seguro de querer preguntar.
-Cuantos son los de mis hermanos?-Rosalie estaba tomando unos vaqueros y admirando como se veía con una camiseta, los dejo de lado y tomo otro conjunto, me miro y me los mostró, eran unos vaqueros de Azul oscuro, con una camiseta verde oscura de manga larga, yo asenti y ella sonrío y se agacho para tomar unos zapatos color negros, mientras, Alice me respondía.
-mmmm, Jasper tiene unos seis o siete, y para Emmett igual-Rosalie me paso las prenda y yo las recibí por inercia, seis o siete repetí en mi cabeza.
-Ellos lo saben?-pregunte mientras las seguía a una esquina donde estaba una especie de probador, entre a la habitación un poco mas pequeña que la otra rodeada de espejos y unos pequeños sofás, ellas me indicaron una puerta.
-El baño, dúchate y te vistes-Alice me indico-y no, no lo saben aun, esperamos sepas guardar el secreto, ahora adentro- ya no me quedaba espacio para mas sorpresa a si que me metí dentro de un baño de mediana dimensión gracias a dios, y en donde estaba una ducha rodeada de vidrio, mire el interior y vi los agujeros de agua por todos lados, sabia que esas duchas te masajean con el agua mientras te duchas, me saque los vaqueros y los boxer y me metí adentro de ella, y como pensé los chorros de agua rodearon mi cuerpo relajando cada punto de mis músculo.
Luego de un rato, salí con mas energía que nunca, tenia que pedirles a las chicas que me dijeran donde comprar una de estas, eran realmente maravillosa, me vestí y Salí con mi ropa nueva, sabia que si les decía que yo quería pagarles por ella solo recibiría un gran no de respuesta así que me calle la boca, ya buscaría la forma de devolverles el favor.
-Tienes todo?-Rosalie miraba la maleta de Isabella con inseguridad.
-Si, tengo, lo justo para una semana, si me falta algo saldré de compras-Isabella se encontraba con los brazos cruzados escuchando las preguntas de rutina de las chicas, tome la maleta y la lleve al Ferrari de Isabella, pero me le quede mirando, esta era el de la fiesta, solo tenia dos asientos, y era descapotable, donde la metería?, Isabella salio y se río de mi expresión, camino y se puso por detrás del auto.
-El lugar donde se guarda el techo es por detrás de los asientos, pero de todas formas tiene cajuela, ven métela-me acerque y vi como Isabella abría un pequeño compartimiento, la guarde y me quede mirando el auto, era maravilloso, su color rojo resplandecía, y los asientos de cuero, negros contrastaban con lo blanco a sus espaldas, y las orillas del parabrisa también blanco le daban la majestuosidad que solo un FERRARI podía mostrar.
-Te, gusta?-la mire mientras ella se ponía sus lentes negros, asentí y seguí mirando las líneas de la carrocería, delicadas pero imponentes, creo que avía encontrado el favorito entre todos.
-Este me ha gustado más que los otros-respondí sin duda, ella asintió pensativa.
-Nos vemos en dos semanas, pórtense bien, no quiero sorpresas cuando vuelva-se despidió de sus hermanas con un pequeño abraso-y ustedes deberán cuidar de ellas, no creo que quieran saber lo que les haría Nanni si les pasa algo-Mis hermanos sonrieron nerviosos y asintieron, se despidió con la mano y se subió al auto por el lado del conductor, yo iguale su gesto ya que los vería en un rato mas, me subí y ella guardo el techo con un botón, suavemente se deslizo por sobre nuestras cabezas y quedo en su compartimiento detrás de los asiento, arranco con un botón a su izquierda en el tablero y el auto cobro vida con un suave rugido.
Si, sin duda este era mi favorito.
-Esa es mi puerta-apunto la puerta para los viajes internacionales y deje su maleta aun lado, hasta aquí podía acompañarla, la abrase por la espalda y mi barbilla en su hombro.
-Te voy a extrañar-susurre en su oído, ella solo asintió y recargo un poco su peso en mi pecho, me puse derecho y moví mi cabeza un lado para mirar su perfil, ella movió la suya y quedo cerca de la mía- solo una semana, recuerda si es mas, iré a buscarte-ella asintió con una pequeña sonrisa, se giro en mis brazos y rodeo mi cuello, estos gestos de cariño cada día me gustaban mas, apreté sus cintura acercándola mas a mi.
-No te pongas sentimental conmigo, estaré aquí antes de que te des cuenta-yo suspire y acune su rostro con mis manos, ella bajo las suyas y mi pecho sintió el calor de sus palmas agradecido por lo reconfortante de este.
-Eso es imposible por que ya te extraño- acerque mi rostro y sus labios suaves y calidos me dieron la bienvenida entre abriéndose, respire su aliento y lo saboree , su lengua salio al encuentro de la mía , la bese con anhelo, la extrañaría demasiado, metí mi mano en sus cabellos para acercarla mas y tener mas acceso al sabor de sus labios, su cuerpo calido se levanto unos centímetros para parase de puntillas y alcanzar mas mi estatura, la tome de la cintura y la levante esos centímetros, pero lo que no esperaba fuera que Isabella tomara el apoyo para rodear mi cadera con sus piernas, un gemido salio de mi boca al sentir el rose de su cuerpo.
-Isabella, no creo que sea buena idea que hagas eso en este lugar-mi respiración estaba agitada pero no la solté, ella asintió y volvió a reclamar mis labios con mas fervor. Me beso por un momento mas para terminar tomando mi labio inferior con sus dientes y la sangre de todo mi cuerpo se concentro en un solo punto de mi cintura baja, mire su rostro que me mostraba una sonrisa de suficiencia al sentir la reacción de mi cuerpo, sentí un poco de calor en mis mejillas, no era una sorpresa que ella tuviera este poder sobre mi pero ahora estábamos en un lugar demasiado publico.
-No te sonrojaste esta vez-acuse sorprendido por ser el único avergonzado, ella negó con la cabeza con su sonrisa creciendo más aun.
- así es como debe ser-hizo un ademán con la cabeza afirmando su declaración y bajo sus piernas con una expresión tranquila en su rostro y yo me quede viéndola, estaba experimentando con migo?.
Bueno no es que me importara demasiado de todas formas
-tengo que irme, nos vemos en una semana-me agache para besarla cortamente y tome su mano.
-Se que no puedo llamarte, pero si no fuera mucho pedir me gustaría que tu lo hicieras para saber como llegaste- podría saberlo por sus hermanas pero no seria lo mismo si ella era la que lo hacia, se puso un dedo en la barbilla, considerándolo.
-Esta bien, pero no esperes una llamada demasiado larga, solo te are saber que estoy viva- sonreí por que era mas de lo que esperaba pero un poco mas de presión no aria daño.
-Prométemelo-exigí, se cruzo de brazos y no me contesto, le quite las gafas que aun traía puestas, ella gruño en protesta pero fui más rápido, la mire intensamente a los ojos.
-prométemelo-repetí mas despacio, sus ojos me respondieron con la misma intensidad y comenzaron a aclarase un segundo pero al siguiente estaban normales, frunció el seño y movió la cabeza, me le quede mirando sin saber que pensar.
-Esta bien, puedes ser malditamente molesto-yo levante una ceja esperando que lo dijera bien, gruño mas alto-Lo prometo-se volvió a cruzarse de brazos y movió su mirada, tome su barbilla e hice que me mirara.
-Te amo-le di un pequeño beso mientras acariciaba sus mejillas, me separe y sus labios se estiraron, su boca se abrió un segundo para decir algo pero la cerro fuertemente apretando los labios, sus ojos se agrandaron y una expresión de terror se poso en su rostro.
-Que te sucede, que pasa?-mire a todos lados pero no vi nada para que ella se asustara tanto, la mire nuevamente y el color de su rostro se avía esfumado totalmente-Amor háblame, que te pasa?-me acerque y tome su rostro aterrorizado en mis manos, su respiración estaba alterada y sus ojos dilatados me miraban fijamente.
¿Que pudo haberla asustado tanto para que tuviera la expresión de querer salir corriendo?
-No- su voz era ronca, limpio su garganta con un carraspeo y camino un paso atrás lejos de mi- No me pasa nada, solo fue un pensamiento desagradable, debo irme, adiós- un pensamiento no te puede asustar de ese modo ¿o si?, tomo su maleta y comenzó a alejarse.
-Isabella-llame, ella se giro lentamente como si fuera lo ultimo que quisiera hacer, sus ojos aun asustados encontraron los míos- te amo, esperare tu llamada-ella asintió y apuro el paso, la perdí de vista cuando entro por las puertas de cristal, me di media vuelta y me fui.
Subí al auto y el viento se sintió bien a mi alrededor ya que aun no subia el techo, acelere mas y la sensación de flotar se apodero de mi cuerpo, el ronroneo del auto me hizo sentir seguro, saque unos lentes oscuros que estaban en el panel y me los coloque, me sentía libre, mas ligero, pero el peso de mis pensamientos no me abandono por un segundo, y el aroma de Isabella en mi ropa no lo hacia mas fácil.
Solo una semana, esperaba poder con eso.
Solo deseaba que con este viaje ella pudiera recuperarse de lo que sea que la estuviera haciendo sufrir.
Espero les guste como quedo el capi, en el próximo vuelve …no les diré quien de las dos, pero será interesante lo prometo.
¿Que creen que fue lo que asusto tanto a Isabella?.
En el próximo lo sabrán, mándenme un reviews para hacerme saber que piensan.
Un beso vele
