Lamento mucho la tardanza, tengo que agradecer por seguir comigo la proxima vez intentare no demorarme tanto, pero si lo ahgo mis disculpas anticipadamente.
ahora el capi.
Isabella pov.
Acelere lo suficiente para dejar a Seth detrás a una considerable distancia, siempre era así, me preocupaba de dejar suficiente espacio y no dejarles la oportunidad de adelantarme por algún descuido, siempre estaba preparada para cualquier cosa, nunca he tenido ningún accidente pero siempre pensar en todas las posibilidades ayudaba mucho.
-Seth no alcanza a Isabella no por que no quiera, es por que no puede-la voz de Alice me dejo salir del estupor que me recorría cuando corría, mi cerebro se desconectaba completamente y solo me preocupaba del camino, el auto, mis técnicas y la estrategia para ganara sin fallas y por supuesto la adrenalina que me provocaba sacarle provecho ala velocidad de mis autos, pero eso no impedía que mi cerebro reaccionara a la voz de mis hermanas que siempre estaban conmigo como dijo Seth, sabia que podía confiar siempre en ellas en caso de problemas.
Ahora la voz de Alice se escuchaba como si estuviera a mi lado, podía escucharlos a todos excepto Seth que siendo mi enemigo en este momento no podía escuchar nada de nuestras conversaciones.
Al parecer Alice estaba explicándoles algunas cosas a los chicos, sonreí al darme cuanta que fue una buena decisión que Edward se quedara con ellas, ahora empezaban sus clases, aunque no me gustara ser modelo a seguir sabia que mis hermanas empezarían a explicarle mi modo de conducir.
-Isabella siempre deja suficiente espacio a su lado para que cualquiera pueda rebasarla, no le gusta hacer trampa –Ahora Rosalie tomaba la palabra, me preguntaba que tanto le explicarían a los demás-Pero casi nunca nadie lo logra, ella toma demasiada ventaja para poder ganar sin preocuparse-sabia que ellos podían verme por lo que mantuve lo que se veía de mi rostro ya que estaba usando mis lentes oscuros sin gesto alguno.
-Eso lo recuerdo-La voz de Edward al sentirse tan cerca me hizo sentir un cosquilleo en la nuca y mi estomago, me mordí el labio para concentrarme, no es que no me gustara la reacción de mi cuerpo por el, pero ahora no era buen momento-Ella me enseño a tener una buena partida cuando fuimos a correr contra Felix- sonreí al recordar cuanto le había gritado en esas clases, esperaba que ahora al sentir tantas cosas por el no perder el control.
-Exacto, ella aplica eso en sus carreras por lo que sus contrincantes pocas beses pueden alcanzarla pero aunque lo logran no sirve de nada-Alice se la estaba pasando en grande fanfarroneando con mis habilidades.
Maldición a mi no me gustaba hablar de ellas y ahora tenia que escuchar como Alice y Rosalie lo hacían y con una cuota extra de orgullo de hermanas.
-Por que no sirve-Me imagine a Emmett frunciendo el seño para entender a mis hermanas.
-No sirve de nada por que cada vez que Isabella ve que ellos intentan alcanzarle ella aumenta la velocidad el doble-Rosalie y Alice sabían casi las mismas cosas que yo, pero como ellas tuvieron la oportunidad de elegir no se convirtieron en alguien que solo vive para cosas como esta.
-Pero en algún momento tiene su limite-Acoto Jasper, me podía imaginar a Alice y Rosalie sonriendo por lo que le responderían.
-Ese es el punto, si no fuera por las limitaciones que tienen los autos estoy segura de que Isabella podría conducir a cualquier velocidad-ladee un milímetro mi cabeza considerando esto, Alice tenia rozón yo me sentía capaz de controlar mi auto a la velocidad que necesitaba, para eso me entrenaron por así decirlo, Charlie siempre decía…
-Lo importante no es la velocidad es como tu la manipulas-Rosalie y Alice hablaron al mismo tiempo sacándome las palabras de la cabeza, Charlie me decía constantemente esto casi a gritos cuando yo le decía que me daba miedo conducir demasiado rápido.
-Creo que no entiendo-Sabia que Edward estaba poniendo mucha atención en todo esto, a él le gustaba tanto conducir como a mi, y ese calorcito en mi estomago me hizo darme cuanta cuanto me gustaba Edward, es como si siempre hubiera estado esperándolo para completar alguna carencia en mi interior.
-Edward, tu puedes conducir a mucha velocidad pero no te servirá de nada si no sabes controlarla-comenzó Alice-el automóvil se te descontrolara y en el mejor de los casos tendrás que detenerte en varias ocasiones para retomar el control, pero en el peor lo perderás por completo produciendo un accidente de proporciones a esas velocidades.
Mi cuerpo se tenso al recordar el tiempo que Charlie invirtió en enseñarme a conducir a velocidades arriba de los 150k/h.
Solo tenia doce años y ya podía conducir como un profesional a velocidades debajo de eso pero él no se conformaba con eso, claro yo tenia el propósito de ser la mejor corredora y a esas velocidades no seria posible.
"Miedo, miedo de que-me gruñía Charlie a mi lado del auto mientras yo temía aumentar la velocidad- le temes a tus piernas cuando caminas?, los autos no son distinto a correr con tu pies a gran velocidad, él es solo una extensión de tus piernas Isabella" en ese momento al ver mis lagrimas el me paso los anteojos negros diciéndome que nunca debía mostrar lo que estaba sintiendo, mucho menos miedo, luego de eso no me los sacaba nunca cuando conducía, primero por miedo a que viera mis lagrimas de miedo y frustración y luego ya por costumbre, ellas eran mi berrera contra el mundo exterior, la barrera a mi alma. Maldito.
Edward se equivoca. Jamás lo podre perdonar, aun si tuviera los recuerdos de Isabella en donde él se mostraba amable y considerado buen padre, para mi no seria más que el hombre que me convierto en el cubo de hielo que soy ahora, el que tomo mi alma para guardarla en algún lugar oscuro.
Aumente de un golpe la velocidad intentando escapar de los recuerdos, Seth intento alcanzarme pero fue un intento en vano, cambie las velocidades y derrape el suelo dejando las marcas negras cuando gire en la prime vuelta él ya estaba demasiado atrás, volví a aumentar la velocidad enfurecida por haber permitido recordar.
-Isabella-llamo Rosalie-ten cuidado con tus neumáticos, acabas de dejarlos seriamente gastados-sabia que ella me diría eso pero ahora no me interesaba escucharla, la voz de Charlie no salía aun de mi cabeza por lo que manipule los cambios y acelera aun mas -Bien parece que estas disfrutándolo pero ten cuidado en la próxima vuelta.
Asentí sabiendo que me veía
-yo a lo mio y tu a lo tuyo-sonreí forzadamente.
-Lo mio es proteger tu arriesgado trasero.
- si y mi trasero te lo agradece.
-Eso espero-respondio Alice
-Edward-llame.
-Dime amor?.
-Ahora entiendes por que Alice y Rosalie siempre estan conmigo?- mire un segundo la camara encima de mi por donde ellos podian verme.
-Si ahora lo veo tus hermanas se mueven de un lado a otro con sus aparatitos-me respondio con voz un poco burlesca.
-Pues ahora tu tendras que acostumbrarte hacerlo de esta forma-le explico Alice.
-y creeme que no es nada facil concentrase con ella dos en tus oidos-me burle mientras se me escapaba una carcajada.
-Creo que puedo inmaginarmelo- detras de la voz de Edward se escucho el gritito de molestia de mis hermanas.
-Creo que acbas de desatar la fueria de Alice y Rosalie-dije finjiendo escalofrios.
-Ho no la furia sera contigo hermana-Respondio Rosalie
-Bien pero primero debo ganarle a este niño, luego podras ocacionar que uno de mis neumaticos explote.
Rosalalie y Alice rieron y volvieron a enfrascarse en la conversación con los demás, podía escucharlos pero opte por concentrarme en otra cosa.
Sintiendo el rugido de mi Ferrari y hablar con mis hermanas ayudo a despejar mi cerebro y pude volver a relajarme, mire atrás mio a Seth que me seguía, aun faltaban dos vueltas para acabar la carrera y el ni siquiera estaba cerca, aunque debía admitir que durante estos años avía mejorado mucho, sin duda estaba al nivel de Jacob.
Jacob.
gruñí bajo al recordarlo, estúpido idiota, durante años fuimos amigos, pero como siempre nada podía ser perfecto, él siempre quería competir conmigo, yo solo quería un amigo para juagar cuando Alice y Rosalie estaban de viaje con sus padres y el al ser hijo de un amigo de mi padre se quedaba algunas semanas en nuestra casa mientras nuestros padres hablaban de trabajo, Charlie siempre reservaba varias horas al día para mis clases sin importar donde estuviéramos y Jacob aprovechaba esos días para estar con nosotros pero cuando fuimos creciendo el solo iba a mi casa para poder estar presente en esas clases, cuando el y su familia se mudaron a Grecia las visitas se convirtieron en mas habituales que cuando vivían en Estados Unidos.
Por mas que yo le explicara que no era mi intención ganarle, que yo solo seguía las indicaciones de Charlie el siempre encontraba la forma de sentirse mal por sus derrotas y obsesionándose mas por ganarme, cunado Alice y Rosalie estaban en casa conmigo eran pocos los momentos en que él se olvidaba de la estúpida idea de que podía ser mejor que yo, durante años tuvimos esa relación de amor odio entre nosotros, el siempre buscando la forma de volverse mejor que yo y yo intentando que fuera solo un amigo mas y no mi enemigo. Cuando se comportaba como un amigo él podía ser el mejor, nos reíamos y jugábamos como verdaderos hermanos y Seth que aun era mas pequeño revoloteaba siempre junto a nosotros, Alice y Rosalie lo querían como un hermano pequeño mas, y a Jacob como otro de nuestro grupo de amigos, a pesar de que sus visitas eran esporádicas mis hermanas y yo los queríamos con el alma, pero claro Charlie el imponente tenia que manchar esa amistad con lo estúpido de las carreras y la revalidad de Jacob y yo fue en un progresivo aumento durante nuestra niñez.
Cuando cumplimos los trece yo ya estaba lista para mi primera carrera y Charlie tuvo la maldita idea en que fuera contra el único que podía rivalizar conmigo, claro él era el otro que recibía clases con el, Jacob.
Él estaba emocionado por sorprender a Charlie ganándome, Charlie me dio la cadena esa noche deseándome suerte y en solo unos minutos perdí a un gran amigo ganándole por mucho, él lo intento con toda sus fuerza pero cada ves que el aumentaba la velocidad yo lo hacia aun mas ganándole con una distancia de varios segundos, luego de eso no lo vi nunca mas, el estaba humillado y furioso y por mas que yo intente hablar con el solo logre ver su espalda rígida.
Al poco tiempo el accidente ocurrió dejando todo lo demás en un segundo plano, no vi a Jacob de nuevo hasta que me encontró en Seatlle.
Gire en la ultima vuelta teniendo cuidado en los neumáticos como me indico Rosalie, podía imaginármela mirando atentamente el monitor que le mostraba no solo el nivel de mis neumáticos sino que también el rendimiento de mi motor, batería y los aceites y las demás cosas sin contar las adiciones que tenían mis autos hechas por ella, Alice y Rosalie eran mis ojos y oídos fuera de este auto cuando conducía.
-A pesar de que Seth esta en muy buenas condiciones como conductor, y lo mas posible que al nivel de Jacob él no puede ganarle a Isabella-puse atención a lo que Alice estaba diciendo-Para ganar no solo basta ir rápido debes mantener el control del auto.
-Cuando tu subes o bajas la velocidad-comenzó Rosalie-el auto sufre saltos y movimientos involuntarios, si no tienes un buen control sobre el estas variaciones provocan que te desequilibres, y a la velocidad a la que estos autos corren esas variaciones por mas pequeñas que sean pueden ser fatales.
-Si, los autos que nosotros conducimos no son autos cualquieras-Reconoció Edward-son mas livianos precisamente para alcanzar las velocidades que adquieren.
-A eso nos referimos-la lucecita de mi panel me indico que Alice avisaba desde lejos que debía cambiar a mi combustible de reserva, rápidamente manipule los botones y la lucecita dejo de tintinear, Alice podía hablar y controlarme al mismo tiempo- solo debes mirar el auto de Seth-continuo Alice, mire como reflejo por el espejo retrovisor para ver como aunque pequeños movimientos detenían la continuidad de la velocidad de Seth impidiendo que me alcanzara-pueden ver que él no podría aumentar mas la velocidad, podría perder el control si lo aumentara drásticamente como ocurre cuando corres, y mira ahora el auto de Isabella-aun estaba a una buena distancia de ellos pero sabia exactamente lo que estaban viendo, mi auto parecía guiado con una regla, nada se movía si yo así no lo quería, todo siempre bajo mi estricto control.
-Te das cuenta por que no es tan importante la velocidad-Comento Rosalía-si no puedes manejarla solo te jugara en contra, Isabella no va mas allá de la velocidad que es necesaria, solo lo justo para ganarle a Seth.
Mire nuevamente a Seth para fijarme que en un temerario movimiento casi me alcanzo justo en la recta final, sonreí al saber exactamente que intentaba, era como los corredores de maratón, ellos guardan toda su energía hasta el final, cuando están en la línea de meta descargan toda la energía corriendo con todo y ganado sorpresivamente, deje que se acercara lo suficiente para que estuviéramos en el mismo nivel y mirarlo por la ventana del pasajero, tenia una pequeña sonrisa de satisfacción, yo sonreí mas amplio al recordar a Edward en nuestra primera carrera, el tenia una igual cuando se acercó a mi, y al igual que a él en un fluido movimiento cambie la velocidad y acelera en el ultimo segundo dejando solo el polvo detrás de mi, Seth quedo unos buenos metros detrás lo mas probable que maldiciendo a todo los dioses.
-Espero te divirtieras tanto como yo hermanito-Le dije a Seth cuando nos bajamos de los autos a unos metros de los chicos que venían a nuestro encuentro, la mueca de niño caprichoso estaba plasmada en su rostro.
-Algún día te ganare y me reiré por todas las veces que has ganado-gruño adelantándose, yo sonreí viendo su cuerpo encorvado de enojo caminar a grandes zancadas hacia adelante.
-No eres mas que un bebe llorón, ni todos eso músculos pueden esconderlo-grite con una sonrisa burlesca en mis labios, el solo giro lo suficiente para fulminarme con la mirada, paso por el lado de Edward que venia a mi encuentro.
-No se como la soportas yo no lo aria ni por todos los Ferraris del mundo-luego de eso camino mas rápido adentrándose en el pabellón en donde estábamos antes, solté un risita por su berrinche, después de todo lo avía extrañado.
-No debiste molestralo de esa forma-dijo Rosalie mirando la retirada de Seth, Alice y los demás lo siguieron.
-Felicitaciones mi amor-Edward me abrazo besándome el cuello y enterrando su nariz en el, cada célula de mi cuerpo salto por su cercanía, las cosquillas de mi estomago comenzaron a hacer fiesta y mi sangre se aceleró sin permiso haciendo que mi corazón comenzara a correr desenfrenado, me estremecí por la reacción de mi cuerpo en tan solo segundos.
-Gracias, espero que aprendieras algo-dije devolviéndole el abraso envolviendo su cuello con mis brazos, el levanto la cabeza con una picara sonrisa.
-Claro, aprendí lo increíblemente sexi que te ves mientras conduces y mas aun cuando ganas-solté una carcajada mientras mis hormonas revolucionaban mi vientre y contraían mi estomago al escuchar su voz tan ronca-no sabes cuanto deseo besarte ahora mismo-trague pesado y mi pulso ya acelerado aumento, el calor me abrazo, pero intente con todas mis fuerzas no demostrarlo, no podía permitir que el supiera lo que me estaba provocando, tenia que actuar como Bella, porque si actuara como Isabella ya lo estaría tumbando en cualquier lado para comérmelo a besos.
Edward se inclino lo suficiente para tomar mis labios con los suyos y recorrerlos de un lado a otro, estirándolos y mordiéndolos suavemente, su lengua saboreo el inferior humedeciéndolo, sentí el choque de energía desde mis pies subir por mi cuerpo hasta la cabeza dejándome en blanco, tome algunos mechones de su suave cabello entre mis dedos tirando suavemente y alzándome en la punta de mis pies para tomar su boca completamente, ¡dios! que difícil era ser como Bella cuando lo que mas deseaba era llevármelo lejos a la isla para tenerlo prisionero durante mucho tiempo.
Moví mi lengua suavemente acariciando la suya dejándome envolver por su fuerte abraso y saborear el calor de su aliento mientras respiraba sin dejar el delicioso movimiento, sus brazos me alzaron lo suficiente para que no me cansara de puntas y estar a su altura, sus labios se sentían en cada rincón de los míos haciéndome sentir cada vez mas etérea, mi cuerpo se acercaba cada vez mas a él intentando terminar con el espacio inexistente, un pequeño golpecito en mi ingle me dijo que no ataba siendo la única en reaccionar, de pronto sentí algo duro en mi espalda, algo de razón en mi cerebro registro que Edward avía caminado a donde estaban los autos, y que ahora me encontraba encerrada entre su cuerpo y la estructura de unos de los Ferraris, rodee su cintura con mis piernas y por todos los santos amaba esta posición podía sentir cada punto de excitación de Edward la cual ahora mismo estaba en un delicioso punto golpeando mi entrepierna, un jadeo ronco salió de sus labios mientas sus manos se metían dentro de mi top, su palma acaricio mi costado ya que entre nosotros no quedaba espacio para nada mas grande que el oxigeno, subió rosando mi cintura y cadera, sentí como un rayo me atravesó estremeciéndome, el calor se su mano se extendió por todos lados quemándome la piel.
-Te amo…te amo- con un jadeo entrecortado Edward soto las palabras que no sabia que podía odiar tanto.
Me aleje e hice una mueca con mis labios al recordar que aun no le decida que el me gustaba y que además que su amor por mi ya no creaba dudas en mi, yo le creía cada palabra cuando me decía que me amaba, pero no encontraba las palabras para decírselo, el sonrojo me volvió a las mejillas al recordar sus palabras en la biblioteca "Sabes que "eso" esta prohibido solo hasta que tu lo decidas" el no sabia que yo ya tenia todo lo suficientemente claro para decidirlo.
¿Pero que pasaría entonces?
Dudaba mucho que Edward se me lanzara para hacerme el amor, pero podría yo resistirme si lo que lo impedía ya estaba esfumado de mi sistema?
Edward comenzó a besar mi cuello desde la oreja hasta mi barbilla de un lado a otro dejando un rastro ardiente con su respiración rápida, sus manos acariciaban mis estomago y los costados de mis piernas pero nunca mas allá de eso.
Mi estomago se estremeció de anticipación, hacer el amor con Edward era algo muy distinto a tener solo sexo, claro era la misma acción pero ahora estaría teñido de sentimientos tanto por el como por mi.
¿podría hacer acopio de valor y decirla que toda mi confianza estaba puesta en el, y que yo ya no quería tener sexo con el sino hacer el amor?
-si yo pudiera saber que hay en tu mente-me susurro al oído con voz ronca, y la electricidad zumbo por mi cuerpo provocando que la piel se me erizara.
Suspire al darme cuanta que ese no era todo el problema, si yo le decía que confiaba en el y su amor tendría que decirle de mis sentimientos y ese era el dilema, que podía decirle? Aun no encontraba la palabra para englobar todas las cosas que sentía, me preocupaba por el, con el me sentí asegura y protegida, sus besos y caricias me dejaban flotando en el color rosa, y tantas cosas mas como sus sonrisa y sus ojos, su voz…sabia que estaba en un gran problema por que por mas que intentaba forzar las palabras ellas no salían de mi cerebro, mi conciencia y no solo la que controlaba yo sabia perfectamente las palabras que tenia que decir pero algo mas fuerte las mantenía amordazada en lo mas lejano y oscuro de mi razonamiento.
-En este momento no tengo nada en mi mente, solo tus manos en mi cuerpo- respondí intentando esconder el torbellino de pensamientos en mi interior, el sonrío como mas me gustaba, mostrando la perfecta hilera de dientes y sus ojos verdes ahora un poco oscuros brillaban con sensualidad.
-Esa es la idea-sus labios tomaron los míos en un corto beso y mis manos acariciaban lentamente su cuello y nuca-será mejor que nos juntemos con los demás.
Yo asentí aun algo distraída, Edward me escruto un segundo con la mirada antes de dejar caer mis piernas.
-Se que aun no me crees lo que te digo, yo te amo, a ti a la parte descontrolada y malhumorada, terca.,,
-Estas intentando decirme algo romántico, porque no lo parece-interrumpí, el solo se hecho a reír entre dientes por un segundo.
-Pero-continuo sin importarle mi ceja levantada- también fuerte, atrevida y con un carácter digno de un guerrero, Bella es la parte dulce y tierna, considerada y tan inocente como una niña-en este momento tenia un gran nudo en mi garganta, mis músculos tensos del rostro y mi estomago se retorcía, si no fuera yo la que esta en este momento estaría llorando un rio completo por sus palabras pero como era yo, solo tenia el rostro sin expresión, vacío, tal y como sentía mi interior, sin alma.
-Yo amo ambas partes, por que ambas me conquistaron de diferente forma, sin ti-sus manos apretaron mi cintura con sus brazos envolviéndome con su reconfortante calor-sin tu voz, tus ojos, tu sonrisa, y todo lo que te conforma yo estaría perdido, sin rumbo, sé que esto ya te lo he dicho pero si tengo que repetirlo para siempre hasta que me creas lo are.
-Edward…yo-no sabia que decir, me mordí el labio para concentrarme e intentar que las palabras salieran.
-Déjame terminar-pidió con su dedo en mi labio-sé que la parte de Bella siente o quiere sentir algo por mi, corresponder mis sentimientos, pero también tengo claro que ese es solo la mitad, si tu no puedes sentir algo por mi o creer siquiera que mis sentimientos son reales yo puedo vivir con eso, solo teniéndote así, aquí conmigo me basta para vivir-su discurso temino con un agarre posesivo de mi rosto y sus ojos intentaban penetrar en las profundidades de mi corazón.
Lo intente, juro que lo hice pero no pude decirle lo que estaba sintiendo, decirle que mis dudas hace bastante tiempo que ya no existían, que veía cada gramo de amor que el derrochaba por mi, y que yo…y que yo, suspire interiormente, ni siquiera podía pensarlo, sabia sin duda alguna que la vida no era una de mis amigas, cada persona que yo apreciaba se retiraba de una u otra forma, nunca se quedaban, Charlie y Renne, y los padres de Alice y Rosalie fueron mi familia pero ahora la imagen estaba rota, partida en grandes trozos. No es que mis hermanas me hubieran abandonado pero eso era ahora, ellas tomarían sus rumbos, lo que les depara el destino.
Sabia que Alice y Rosalie querían ir a la universidad para reafirmar sus conocimientos y profundizarlos, Alice estaba intentando ingresar a una universidad de Alemania, y Rosalie tenia una muy buena propuesta para ingresar a una prestigiosa empresa en su materia, y ahora tenían a Emmett y Jasper.
¿En que parte del cuadro entraba yo?
Ya las avía arrastrado a esta vida de los autos en las carreras, mi problema las arrastro a estar constantemente alerta de mis cambios, no seria justo que ahora que ellas comienzan el curso de su vida yo estar en ese camino interrumpiendo.
Sabia que ahora podía estar con Edward, confiaba que el quería estar conmigo, el me amaba, ¿pero seria justo tomar también su vida, y si lo hacia y él tomaba algún día otro rumbo como las otras personas en mi vida?.
¿Podría resistir eso después de abrir mi corazon, no era ya demasiado el sufrimiento que he pasado?
Una tras otra las personas a mi alrededor caminaban lejos de mi de una u otra forma, pero podría yo dejarlo a él?.
Suspire, si asumía mis sentimientos, si aceptaba todo lo que me pasaba con el, no me consideraba lo suficientemente fuerte para sobreponerme otra ves a quedarme sola, si algo le pasaba a Edward ahora en la carrera, después de que yo hubiera dejado mis sentimientos aflorar, mi salud mental se vendría abajo en ese segundo.
Edward me tomo de la mano sin esperar a que le respondiera y con una sonrisa en sus labios me guio adentro del pabellón, mis hermanas junto a Emmett y Jasper y Seth bromeaban alegremente, estaban riéndose de algo que Emmett estaba diciendo.
Por un segundo me sentí tan fuera de lugar que me dieron ganas de salir corriendo fuera, pero en el instante en que sentí el calor de la mano de Edward sentí que todo de laguna forma encajaba como un puzle, me asombre lo cómoda que me sentia junto a el, como si después de mucho años llegas a tu casa, el olor, los colores todo te pertenece.
En ese segundo tome mi decisión, la próxima vez que Edward sacara el tema le diría que yo confiaba en el, que creía en su amor, tal vez no podría decirle lo que yo siento pero al menos se merecía saber que ya no tenia duda de su amor por mi.
-Vamos Edward-con una alegría extraña en mi tire de su mano para acercarnos a la imagen frente a nosotros, Edward se echo a reír entre dientes por mi entusiasmo y apretó mas mi mano para empezar a caminar, su apretón de mano me hizo sentir aun mejor y mas alegre.
Si, todo se sentía en su lugar.
La próxima vez…
Espero les guste, si algunas pienzan que Isabella esta mas sencible es por que ella y Bella estan abriendose paso en sus conciencias por lo que siertas barreras de Isabella estan cayendo, poco a poco se empezaran a notar mas los cambios.
ya queda poco, solo quedan ...bueno no les dire cuanto queda pero si que se pueden contar con una mano jajaja.
un abrazo a todas ls que aun estan leyendo esta historia, gracias por la fidelidad.
att. vale
