Repito mis mas cinceras disculpas por los retrasos de estos ultimos capitulos, pero mis estudios toman cada momento libre que tengo, tengo prievas semana por medio asi que enverdad casi no tengo tiempo para nada mas que estudiar.
Sin mas que agragar que un agradecimiento por seguir comigo les dejo el capitulo.
Disfruten
Edward pov
-¡No. Otra vez!.
Cerré los ojos para poder calmarme, esta era sin duda la vez numero cincuenta en que Seth me hacia repetir este "ejercicio"
Durante todos estos días habíamos estado practicando las distintas técnicas para enfrentarme a Jacob pero no sin antes perfeccionarlo hasta el desequilibrio mental pero para mi mala suerte el único desquiciado era yo.
-No puedes pretender ganarle a mi hermano si tu velocidad baja tan drásticamente en los giros-fruncí el seño pero sin atreverme a mirarlo de frente, era verdad que por mucho que lo estuviéramos intentando yo no lograba girar mi vehículo sin acabar con varios números por debajo de lo que lo tenia inicialmente.
-Otra vez-el tono duro no dejaba opción a replica, pero aun así no pude evitar gruñir mientras me ponía en marcha nuevamente.
Estábamos practicando en los terrenos de la empresa de Isabella como en los últimos días, en ella estaba todo lo que necesitaba para practicar sin ocasionar un accidente.
La pista era gigante y perfecta para lo que ahora nos proponíamos, esta tenia varios giros de distinta intensidad para practicar a gusto.
Según Isabella se usaba justamente para esto, los autos que le eran enviados tenían que ser minuciosamente revisados antes de empezar a comercializarlos y que mejor forma que una pista que tenia inclinaciones, distintas texturas, tierra, gravilla, alguna que otra hendidura con lodo para probar los cuatro por cuatro y claro donde yo me encontraba que eran metros y metros de estrecha franja de tierra con giros suficientes para marearte.
-Te lo estas pasando en grande no es así pequeño?-Seth solo sonrío mas ampliamente dándome la razón.
-Edward, ver como alguien mayor que yo deba obedecer mis ordenes es de lo mas entretenido-de pronto su rostro tomo una expresión mas seria y calculadora-pero no solo lo hago por eso, Isabella me hablo de lo que estaba en juego en esta carrera, y créeme primero dejo que me entierren puntas de bambú en las uñas antes de dejar que ese hombre ponga sus manos en la empresa de mis hermanas.
Mire a Seth con un poco de confusión.
-En primer lugar eso no pasara-replique con firmeza-y en segundo es solo la empresa de Isabella- Seth negó suavemente con la cabeza.
-Te equivocas, puede que las acciones que Aro tomara son solo de Isabella pero debes recordar que ella tiene casi una fusión con las empresas de Alice y Rosalie, si Aro toma parte de su empresa también lo ara con las de ellas.
Mi mente se movió rápidamente por la horrible idea de mi derrota, Isabella y sus hermanas tendrían que soportar a ese avaro tener voz en las decisiones en sus compañías, Seth tenía razón si Aro tomaba aunque solo fuera unas pocas acciones podría ser catastrófico para sus hermanas también.
-Bien sigamos-Seth ancho su sonrisa y yo me prepare, arranque el auto el cual salió disparado, en solo segundos estaba rozando los 140 k/h como me enseño Isabella, pero ahora ese no era el problema, en cuanto comencé a girar el medidor bajo en picada, el auto derrapo y me volví detener.
-¡NO. OTRA VEZ!-golpee el volante con un puño y maldije entre dientes-no te desquites con el Ferrari, no es su culpa que tu no puedas hacer el movimiento fluido-fulmine a Seth con la mirada a punto de llegar a mi limite-no me mires así, será Isabella la que te golpeara hasta el cansancio por perder esas acciones, y luego te mandara a ver como sale el sol en las montañas mas altas y alejadas del mundo-la mirada de asombro que cruzo mi rostro hizo que Seth se echara a reír.
Hasta ahora la posibilidad de que Isabella terminara nuestra relación si perdía no se me a había pasado por la cabeza, pero como siempre la boca de Seth no tenia limites, ¿Qué pasaba si perdía, Isabella estaría tan enojada como para no querer verme de nuevo? La idea me produjo un golpe en el vientre, ella no sentía nada lo suficientemente fuerte por mi para perdonarme algo tan atroz como perder algo tan importante como la carrera y como consecuencia perder así parte de su compañía.
Sin pensarlo accione el auto y con un rugido del motor lo deslice adelante, mire por un segundo el velocímetro y fijarme cuando comenzaba a bajar la velocidad, requerí de habilidades que no sabia que tenia para conducir y mirar el medidor, al llegar a la curva la aguja de este empezó a descender, me obligue a mantener mas firme el acelerador y la aguja bajaba y subía de forma enloquecedora, una parte de mi quería soltar un poco el pedal por el miedo a volcarme, eso era lo que estaba deteniendo todo este tiempo, al igual que lo que me impedía al principio arrancar de un solo golpe mi auto y ejercer su velocidad, ahora temía girar esa velocidad, puede que no fuera la primera vez pero eso solo significaba que este mismo error lo estuve llevando conmigo antes.
Si hacia solo un poco de memoria podía ver claramente la carrera con Isabella la primera vez que la vi, ella me adelanto sin problema en los giros de esa vez pero hasta ahora no lo había analizado.
Apreté mas el volante y mi pie presiono mas el pedal de velocidad, con movimientos que a mi mismo me sorprendieron por lo simples y livianos moví el volante rápidamente para girar y el velocímetro solo bajo un par de líneas, el polvo provocado por mi giro se arremolino alrededor del auto y en ese mismos segundo solté un poco el volante dejando que volviera a su posición normal por si solo, lo volví a tomar firmemente y el auto no vacilo en seguir hacia adelante como una flecha.
-Bien¡-Seth golpeo mi espalda y yo jadeaba por la impresión, estaba emocionado y la vez un poco agotado por el esfuerzo, pero mis labios se estiraron tanto por mi sonrisa que mis mejillas me dolieron un poco, una carcajada salido de mi boca
–OTRA VEZ- carcajada que Seth hizo que se esfumara como humo.
-Pero si ya lo logre-patalee como una niña pero esto había costado mucho esfuerzo y Seth hablaba como si hubiera fallado.
-Si lo lograste, lo que solo significa que ahora toca practicarlo hasta que no sea solo suerte, sino por habilidad lo practicaremos una, y otra, y otra, y otra…-a la quinta "y otra" deje de escuchar, me prepare de nuevo para comenzar OTRA VEZ.
Y así fueron pasando mas días, entre una y otra practica hoy se cumplían una semana, solo quedaban dos días para la carrera y mis habilidades incluso para mi sorpresa se habían elevado mas de lo que alguna vez creí y eso no solo se debía a Seth ya que aunque no estaba predispuesto Alice y Rosalie tomaron parte en mis clases, aunque solo fueron una par cada una fueron de gran ayuda.
Alice y Rosalie me habían enseñado como y cuando debía utilizar los artefactos adicionales dela auto que ellas mismas instalaron en el y a estas alturas ya estaba acostumbrado a escucharlas en mis oídos dándome indicaciones, también sus consejos a la hora de practicar los giros y por supuesto el control de mi auto.
A la única que apenas había visto era paradójicamente a la única que quería ver, Isabella ya parecía parte de mi imaginación, pasaba casi las mismas horas que yo pasaba practicando en sus oficinas y para cuando estábamos en la casa ella apenas me dirigía una que otra palabra, pero no sentía que estuviera molesta y era lo que mas me confundía ya que solo parecía que intentaba escapar de mi.
-Si, eso es Edward, ves que no era mala idea seguir practicando- podía ver saltar en su asiento a Seth mientras me detenía luego de hacer correctamente tres veces el giro y cada uno de ellos tenia menos imperfecciones al igual que la facilidad que ahora me resultaba controlar las velocidades según lo ameritaba la situación como me enseñaron las chicas.
-Si. -rodé los ojos por la felicidad de Seth ante su buen trabajo como profesor, pero yo también me encontraba casi bailando por la satisfacción del buen trabajo.
-Tenemos compañía-mire hacia donde lo hacia Seth detrás de nosotros para ver una pequeña nube de polvo atravesar el espacio entre nosotros, luego de unos segundos mis labios se extendieron en una involuntaria sonrisa cuando vi el rojo del auto de mi novia, tuvo que girar en una curva para llegar hasta nuestra posición.
Moví mi cabeza con un poco de auto compasión al ver la facilidad y limpieza de su giro, parecía que volaba mientras viraba en nuestra dirección, detrás de ella aparecieron los otros dos autos de sus hermanas.
-No te lamentes-dijo Seth mientras palmeaba mi espalda-nadie ni siquiera su novio puede llegarle a los talones- le sonreí para que viera que eso lo tenia mas que claro.
Los autso se detuvieron a nuestro lado y solo basto ver sus piernas enfundadas en esos pantalones color celeste de jeans para que prácticamente saltara de mi asiento para recibir a la mujer que movía mi mundo.
-AY-su grito ahogado se perdió cuando la hice girar en mis brazos, comenzó a reír y el sonido provoco que miles de cosquillas recorrieran mi cuerpo produciéndome mas alegría si se puede, la acompañe con sus carcajadas sin poder evitar que el pulso se me acelerara de manera drástica, cuando la deje en el suelo no alcanzo a tomar aire antes de que mis labios se apoderaron de los suyos.
A nuestro alrededor se escuchaban las risas de mis hermanos y las chicas.
Sabia que mi reacción estaba un poco alterada pero por una extraña razón Isabella no se me había acercado menos en estos días , cada vez que yo me aproximaba solo recibía un pequeño beso y luego el viento que dejaba su huida, ya me estaba viendo a mi mismo como el coyote y el corre caminos, cada vez que la tenia en mis brazos ella se escabullía hábilmente para evitar cualquier conversación.
Saboree sus labios con anhelo de estos días de su ausencia y ella respondió aferrándose mas a mi cabello acariciando delicadamente mi cuello y cabeza, suspiro suavemente y aproveche para adentrarme en su cálida boca y jugar con su lengua dócilmente y sin apuro, quería sentir cada rincón de esta y nada me lo impediría.
-Es que ustedes siempre tienen que besarse como desquiciados?-nada excepto Seth claro.
Me separe reacio a dejar tantas deliciosas sensaciones que me provocaba besar a Isabella, mi corazón casi pedía permiso para salirse de mi pecho, la piel se entibiaba y la sangre mutaba por algo más espeso y suave deslizándose por mis venas… maldito Seth.
Isabella camino unos pasos separándose de mi con una sonrisa coqueta como si hubiera escuchado mis pensamientos, se subió los lentes oscuros dejándolos enganchados en su coronilla.
-Veo que me extrañaste- me acerque de nuevo tomando su cintura entre mis manos.
-Extrañarte, perece un alma en pena cuando tu no estas en la casa-Rosalie le dio un codazo a Emmett por su comentario
-Por supuesto, no te he visto casi nada en estos días- dije ignorando a mi hermano, sus ojos esquivaron los míos rápidamente.
-Ya sabes, no venia a Italia hace demasiado tiempo por lo que tenia que atender algunos asuntos atrasados-sus ojos encontraron los míos nuevamente con una pequeña sombra que concluí era cautela-Pero ahora tengo algo de tiempo libre y decidí que es hora de que tengas una clases conmigo.
Me le quede mirando un segundo confundido.
-Pensé que tu no me darías clases para no confundirme-ella asintió.
-No te enseñare nada-fruncí el seño-lo que aremos será practicar-sus hermosos labios mostraron una sonrisa lenta que no veía desde nuestra primera carrera.
-Creo que no estoy entendiendo-Isabella soltó una risita traviesa.
-Súbete a tu auto Edward, vamos a ver cuanto has aprendido en esta semana-mi boca se abrió, no competía contra Isabella desde Tokio.
-Vamos Edward muéstrale los frutos de las clases con nosotras-Alice me guiño un ojo dándome ánimos
Cerré mi boca y mire con intensidad a Isabella, una sonrisa se deslizo en mi rostro, me acerque lentamente a su oído intentando no desconcentrarme con su aroma.
-No creas que por ser mi novia y te amo te dejare ganar- la sentí temblar me eche hacia atrás un poco confundido, si bien sabia que mis caricias no le eran indiferentes esta reacción fue diferente.
-No lo espere ni por un segundo-su voz un poco mas aguda y sus mejillas con un tenue rosa me dejo un poco confundido, pero no alcance a preguntarle ya que ya se encaminaba a su auto.
-Te apuesto treinta dólares a que Edward no puede ni siquiera alcanzarla- escuche a Jasper, gire mi cabeza para ver el intercambio entre Seth y mis hermanos.
-Yo te apuesto cincuenta a que Isabella le gana por mas de doscientos metros de ventaja-Emmett saco el dinero de su bolsillo y se lo entrego a Jasper encima de su apuesta.
-ohh chicos que vergüenza con se hermano-mi alegría por las palabras de Seth se esfumaron cuando lo vi sacar dinero de su billetera-como yo sé que él ha practicado apuesto cuarenta a que Isabella le gana solo por cien metros, pro dudo que pueda alcanzarla antes.
-Gracia por su apoyo-gruñí.
-No te preocupes Edward, ellos ni siquiera podrían verle el rastro a mi hermana-Rosalie me dio unos golpecitos en mi brazo.
-Rose tiene razón ese trio llegarían unos buenos cinco minutos después de Isabella en una carrera.
-Rose-Emmett estaba haciendo un deprimente puchero a Rosalie pero esta solo se giro dándole la espalda.
-Tu ni lo intentes Jasper, nunca creí que apoyarías tan poco a tu hermano-Jasper abrió los ojos fingiendo inocencia, Seth se escurrió entre medio de los chicos para evitar el regaño de las fieras.
-Tu no te escapes Seth- sonreí como niño bueno mientras veía a mis hermanos bajar la cabeza-deberías estar avergonzados de apostar siempre que se les dela ocasión-Alice estaba de brazos cruzados asintiendo a las palabras de Rosalie, mis hermanos me lanzaron rayos con los ojos mientras que yo me burlaba en silencio de ellos.
-Y para que aprendan-mi boca se abrió de golpe cuando vi el movimiento de Alice sacando a billetera -Rosalie y yo apostaremos cien dólares cada una a favor de Edward-Alice me sonrío con alegría pareciendo el ángel de la justicia-no te preocupes Edward nosotras creemos que vas a perder pero solo por unos cuantos metros-Rosalie asintió vigorosamente.
-Solo por diez o veinte metros, no nos defraudes Edward-me golpee la frente con la palma de mi mano.
-Santo dios, ustedes son el uno para el otro- las chicas me miraron confundidas y un poco ofendidas por mi falta de agradecimiento a su confianza de mi derrota por "solo diez o veinte metros" gruñí en mi interior.
Rápidamente me subí a mi Ferrari para alcanzar a Isabella que ya que se había trasladado a un extremo de la pista.
-Listo?-sus lentes oscuros ya estaban en sus ojos al igual que su expresión de suficiencia.
Sonreí por la pequeña sorpresa que le tenía, me estire un poco y abrí el compartimiento de mi tablero, alzo una ceja por encima de sus lentes y cuando me vio una carcajada se elevo entre nosotros.
-No te gustan?-baje mis nuevos anteojos oscuros hasta la punta de mi nariz , los había comprado hace unos días esperando la ocasión perfecta para mostrárselos, los Ray- Ban color negros con marco dorado me llamaron cuando los vi en la vitrina y no pude hacer nada mas que comprarlos.
-Son perfectos para ti- asintió mientras controlaba sus risas.
-Entonces ahora si estoy listo.
Como no teníamos algo con lo que empezar Seth tuvo que ponerse entre medio de los autos y gritar la partida.
Sabía que esta no era como la primera vez pero aunque lo intente poniendo todo los días de entrenamiento y al experiencia de las otras carreras no pude evitar que Isabella se me adelantara por unos buenos metros, pero a diferencia de la primera vez ahora sabia que podía hacer algo para alcanzarla, subí la velocidad de golpe sorprendiéndola casi quedando a su lado, la sonrisa se poso en mi rostro, mire de reojo y me sorprendió ver una pequeña sonrisa en la esquina de la boca de Isabella, movió unos centímetros su cabeza en mi dirección la risita se extendió, negó con su cabeza una vez y salió disparada adelantándome nuevamente.
-Pequeña engreída-susurre para mi mientras manipulaba los cambios de velocidad para darle alcance, pero como la sorpresa ya había pasado esta vez fue mas difícil posicionarme cerca de ella, cuando vi el primer giro una exclamación de alegría resonó en mi interior, era mi oportunidad de adelantarla ya que ella no sabia cuan de audaz estaba yo en este tema.
Puse de todo lo que tenia y lo que no para adelantarla, solo necesitaba unos metros para tener mi oportunidad de aprovechar el giro pero me parecieron kilómetros, mi velocidad rozaba los 170 k/h por lo que tuve que aferrarme con todas mis fuerzas al volante y no perder el control del auto apenas si note el asombro en el rostro de mi novia cuando me vio rebasarla por que lo tan esperado estaba justo enfrente, aumente la velocidad solo los suficiente como me enseñaron las chicas y con todo la confianza que pude gire el volante del todo, el Ferrari se meneo un poco pero conseguí controlarlo para impulsarlo adelante y tomar la carretera nuevamente sin haber bajado ni un segundo mi velocidad, mire con asombro la silueta del Ferrari de Isabella detrás mio envuelta en polvo y tierra, pero sabia que no podía confiarme ya lo había echo una vez en nuestra primera carrera y perdí por lo que ahora me concentre en no bajar mi velocidad y no dejar que las irregularidades de la pista me hiciera desacelerar, solo cuando vi el punto del final me permití sonreír. lentamente mientras la idea de estarle ganando a Isabella la sonrisa se extendía cada vez mas hasta que se convierto en una carcajada de gloria.
"como los corredores de maratones, ellos ocupan toda la energía al final" lo que Isabella me había dicho una noche en que se permitió estar conmigo, dijo que todos ellos sabían esa metáfora por que Charlie se las había enseñado, y mientras esas palabras se escuchaban en mi conciencia vi el rojo de su Ferrari pasar a tal velocidad que a penas si logre hacerlo, en segundos ella ya estaba cruzando la línea de meta dejándome unos cuatro o cinco metros atras y aunque quisiera sentirme enojado por mi descuido solo sentía orgullo por mi novia, ella era la mejor, y sabia que unas semanas no se comparaban con todos los años de experiencia que ella tenia y que tanto daño le habían causado de igual forma.
Me baje con una mueca de resignación en mi rostro pero me quede estupefacto y confundido al tener que sostener a Isabella que se abalanzo a mis brazos enredando sus piernas en mi cintura, me tambalee un poco hacia atrás para obtener el equilibrio para sostenernos en pie.
-ERES MARAVILLOSO, TE FELICITO-no podía cree el aplastante despliegue de entusiasmo de Isabella. Los demás estaban a nuestro alrededor con sonrisas entre sorprendidas e incrédulas
-Mi amor, creo que no te has dado cuenta de que perdí-mis palabras salieron con una mezcla de sorpresa, frustración.
-No seas tontito-mis ojos se abrieron tanto que casi dolió, nunca y cuando digo nunca es nunca Isabella había usado un diminutivo en una palabras y menos para mi-nadie ha estado tan cerca de ganarme-su felicidad se derramaba por cada palabra que salía de su boca.
-Te pone feliz que casi te ganara-la mire receloso.
-Por supuesto, eso quiere decir que tu nivel esta igual que el de Jacob, estoy orgullosa de ti-su voz se dulcifico tanto con esto ultimo que casi lo sentí como una caricia, demonios me estaba volviendo una niña por que las emociones me atacaban profundamente cuando ella me regalaba un poco de su cariño.
-Gracias, eres la única persona de la cual quisiera escuchar eso, te amo- su rostro se torno serio y sus ojos se transformaron en una nube de tormenta que soltaban tantas emociones que no alcanzaba a descubrir cual era cual, sus brazos se apretaron alrededor de mi cuello y por fin sus ojos se calmaron en una determinación asombrosa.
-Edward, yo…
-Se dan cuanta de que tengo razón, siempre que los veo están devorándose-Isabella se sobresalto con la interrupción de Seth y serró sus ojos fuertemente cuando los abrió ya no quedaba nada, y como si nada hubiera pasado su sonrisa volvió a su rostro.
-Esto tenemos que celebrarlo-se bajo de un salto-saldremos esta noche a celebrar que tu entrenamiento ha terminado oficialmente.
-Yo me anoto-Seth elevo sus brazos y comenzó a hacer un extraño baile.
-Nosotros también-mis hermanos se unieron a él con sus brazos extendidos.
-Nos divertiremos mucho- Alice y Rosalie chispeaban alegría y entusiasmo.
-Pero antes-Rosalie se acercó lentamente a Emmett-Emmett amor creo que nos debes algo-Extendió la mano con la palma hacia arriba y moviendo sus dedos abriéndolos y cerrándolos.
-De que están hablando?-Isabella inclino la cabeza a un lado mirando estañada el intercambio.
-Ahora lo sabrás- respondí un poco fastidiado.
-Pero Rouse, el perdió, todos ganamos-Isabella abrió la boca sorprendida.
-Apostaron contra ti?-su tono cariñoso y con la mirada de compasión aunque me sorprendió me lleno de alegría y me aproveche asintiendo intentando parecer herido-lo siento mucho-sus dedos se cerraron en mi cabello masajeándolo suavemente se puso de puntillas para darme un tierno beso en la mejilla.
No sabia que pasaba, entendía lo de intercambiar actitudes con Bella y de hecho ya me estaba acostumbrando pero ahora sus caricias estaban cargadas de cosas que me eran muy extrañas, perro eso no me impedía disfrutar de sus mimos.
-Si Emmett-Alice se puso enfrente de mi hermano por lo que este bajo la mirada para verla a los ojos- pero ustedes apostaron a un rango de cien metros y nosotras de veinte por lo que nosotras estuvimos mas cerca, así que…-Alice se encogió de hombros con la sonrisa satisfecha por su argumento, Emmett miro a Jasper y a Seth buscando su ayuda pero al ver que ellos no tenían algo con que luchar se rindió con un bufido.
-Esta bien, aquí están sus doscientos mas lo nuestro-con una mueca nada feliz Emmett le entrego el dinero-ustedes son ricas no se para que quieren el dinero.
-Si puede que no lo necesitemos pero esto no lo hacemos por el dinero-Alice contaba burlonamente el dinero en las narices de Emmett, Jasper y Seth.
-Lo hacemos para enseñarles que nosotras siempre tenemos la razón-Rosalie recibió el dinero que le entregaba Alice con una mueca digna del padrino.
-No puedo creer que apostaran contra Edward después de que todos lo ayudaron en esta semana-Isabella se giro dándome la espalda con la manos en las caderas encarando a los demás.
-Por lo mismo-Alice fingió indignación-deberías estar feliz de que apostáramos que el solo perdería por diez a veinte metros, ellos-apunto a mis hermanos y Seth que abrieron los ojos con sorpresa por la traición de Alice-apostaron que ni siquiera se te acercaría.
-Pudieron ser más amables y darle un rango de fallo más pequeño -gemí fuertemente mientras ocultaba mi rostro entre mis manos y lo hice de nuevo al escuchar las carcajadas de los demás.
-Amor hazme el favor y no me defiendas-Isabella soltó una risita de niña pequeña.
- lo siento Edward, Iré a preparar todo con las chicas-se acercó de un salto para darme un beso rápido que me quedo como siempre en estos días con gusto a muy poco-te veo en la casa - y se alejó corriendo a su Ferrari con sus hermanas saltando detrás.
-No estas feliz?-Seth estaba a mi lado mirándome con curiosidad, pero por mas que lo intentaba ano podía creer que casi le gane a Isabella y mas todavía que ella me felicitara por eso.
-No es algo fácil de digerir-moví mi cabeza de un lado a otro para volver a la realidad.
-Por supuesto que no, nunca he sabido de que alguien ha estado apunto de ganarle a mi hermanita, estuviste estupendo y con lo que respecta a Jacob y aunque me duela sé que podrás ganarle-vi que los ojos de Seth se ensombrecían un poco al mencionar a su hermano, no podía ser fácil para el enseñarme a derrotar a un miembro de su familia.
-Te agradezco mucho que me ayudaras Seth-el solo formo su típica mueca de suficiencia.
-Pues nosotros no estamos del todo feliz-Jasper tenia las cejas unidas en una gesto de molestia verdadera-nos hiciste perder mucho dinero.
-No pudiste ser buen hermano y perder por mas distancia-me acerque lentamente a mis hermanos y con la misma mano les di un zape en sus nucas.
Me aleje con sus quejas de ambiente que pronto murieron con el ronronear de mi Ferrari.
-Espero que disfruten el kilómetros de aquí a donde esta el auto de Seth-saque la mano por mi ventana y me despedí-nos vemos en la fiesta.
-EDWARD-Comenzaron a correr para alcanzarme pero no tenían oportunidad de un solo golpe acelere dejándolos tosiendo con el polvo, sabia que en realidad no era un kilometro pero me divertía la idea de hacerlos pagar caminado por este camino, Salí disparado con mis risas envolviéndome, eso les enseñaría a no apostar contra mi, al menos no en tantos metros de distancia…
Ahora solo tenia que espera los dos días que faltaban y prepárame para ganarla y no seria por algunos metros de distancia, tenia que demostrarle a Isabella que podía confiar en mi su alma y lo que yo mas anhelaba en el futuro… su corazón.
Luego de estos dos días y ya que nada estorbara entre nosotros conseguirá que ella se enamorara de mi, estaba decidido Isabella Swan la mujer tan rica como para tener una isla propia, tantas propiedades que yo aun desconocía y con su alma tan dañada que parecía imposible su existencia se enamorara de mi, y yo la amaría hasta mas allá de la razón mas de lo que ya lo hago.
Bien espero les gustar el capi, solo quedan...no tadavia no les dire cuanto falta, si soy mala pero quiero que sea una sorpresa, un beso y un abraso y nos encontramos lo mas pronto posible, posiblemente la proxima semana.
Adios. Atte vale
