La semana pasada no alcance con las prisas para subir los capitulos juntos de agradecer los comentario y los faboritos que recivi por lo capis asi que ahora les agradezco doblemente, jajaja
espero les guste este, ahora disfruten.
Edward Pov
Comencé a buscar ropa adecuada con una sonrisa boba en mi boca mientras recordaba la noche pasada, apenas había dormido mirando al amor de mi vida sumirse en un tranquilo sueño, no podía creer lo que paso.
Cuando vi a Isabella parada mirando alrededor de mi habitación mi corazón casi se detuvo y ese sentimiento se intensifico al ver sus ojos nublados por una descomunal agonía y aunque no pude hacer que me dijera que era lo que perturbaba su sueño esta vez, obtuve a cambio algo que me sorprendí de no caerme de la cama al escucharla.
Ella confiaba en mi, ella me creía y no solo eso, ella sentía mi amor.
No sabía cuanto deseaba escuchar esas palabras hasta que salieron de su boca, esperaba sin duda el día en que ella creyera en mi pero nada me preparo para demoledora sensación que golpeo mi alma al escucharla.
Sentí que dejaba mi cuerpo por un momento y todo dejaba de ser real y solo existían eso ojos cafés oscuros que me miraban, en ellos se instalo una tristeza que opacaba mi momento de alegría, sabia que decirme esas palabras habían tenido una cuota de sufrimiento en ella, para ella no era fácil nada que tuviera involucrado sentimientos y ahora una parte de su espíritu quedaba vulnerablemente expuesta a mi.
Solo podía darle lo mismo y asegurarle que mi vida le pertenecía a ella y aunque tuviera que esperar ese tiempo para que sintiera algo por mi estaría haciéndolo feliz por que ahora que ella sabia cuanto la amaba, quedaba solo un paso para que ella pudiera hacerme un rincón en su corazón y amarme.
Y luego…
La sonrisa se intensifico casi dolorosamente, nunca siquiera una vez había querido que las cosas salieran así, el solo hecho de que ella me dijera esas palabras bastaban para cubrir mi cuota de felicidad para un par de años, pero hacer el amor era algo que ni en mis mas tormentosos momentos en que su cuerpo y su piel me tentaban hasta el punto de creer imposible aguantar un minuto mas cerca suyo se paso en mi cabeza.
Claro ella me hacia deslizarme entre una y otra fantasía mientras estaba en mis brazos cada día, la piel se calentaba y mi pulso se aceleraba pero por todo el dinero del mundo juraría que no me había querido lanzar a ella y hacerle el amor con solo un minuto desde su declaración, el trato era que no haríamos el amor hasta que ella supiera que yo la amaba por completo aun con el inconveniente de su problema, muy por el contrario el verla cambiar de la tierna, sencilla y sensual Bella hasta la decidida, fuerte y sexi Isabella me hacia estar siempre alerta haciendo amarla cada momento mas.
Y de solo recordarla suspirando en la oscuridad hacia que mi cuerpo quisiera repetirlo lo más pronto posible por que anoche no habíamos tenido sexo, no, lo de anoche había sido amor, yo le había hecho el amor y ella fue una participante activa en ese acto, cada trozo de lo que sentía por ella se había quedado enredado en esas sabanas mientras ella estaba en mis brazos mostrándose por primera vez como la niña pequeña y vulnerable que en realidad era.
-Edward-levante mis ojos que estaban perdidos en las camisetas al escuchar la voz de Isabella, fruncí un poco el seño al escuchar algo en su voz que no supe reconocer, di un paso adelante para salir…- Edward voy a buscar ropa en mi habitación, te veo abajo para desayunar-solo alcance a ver la puerta cerrarse, hice una mueca cerrando los labios con las palabras a medio camino, tenia la esperanza de acompañarla a su habitación y esperarla para que bajáramos a desayunar juntos, la mueca se intensifico al desechar también la invitación a que se duchara conmigo, suspire con tristeza pero la preocupación me siguió a la ducha y hasta que salí, no creía que después de lo de anoche Isabella quisiera alejarse tan pronto de mi.
Moví mi cabeza y me negué a tener esos pensamientos en mi mente, era comprensible que ella quisiera un momento de intimidad.
Me vestí rápidamente y baje con el animo en las alturas nuevamente, pude escuchar una tenue conversación en el comedor.
Entre sonriente y alce mis cejas al ver a mis hermanos junto con Alice y Rosalie con rostros pálidos y ojerosos tomando lo que supuse era café y por sus muecas era café muy fuerte.
-Buenos días-salude alegre, al unísono hicieron una tenue mueca de molestia-veo que la noche pasada les pesa-Jasper gruño mientras sorbía un trago del brebaje amargo y Alice y Rosalie asintieron no muy felices, dirigí mi vista a Emmett quien era el único que tenia platos delante de él, un cuenco con cereal, algunos huevos, panecillos y tostadas eran su ligero desayuno.
-No crees que es mucha comida Emmett?-pregunte mientras me armaba mi propio plato con huevos y unas tostadas- y considerando lo mucho que bebiste anoche es sorprendente que puedas comer siquiera-me senté al lado de Emmett y Jasper frente a las chicas.
-Ya me recupere de anoche y ahora tengo mucha hambre-respondió con la tostada a medio masticar, hice una mueca de asco mientras miraba a mi hermano.
-Ahora que lo pienso has estado comiendo mucho este último tiempo pero lo extraño es que pareces mas delgado- dije mirándolo fijamente, Alice escupió un poco de su café y comenzó a reírse de manera histérica mientras el rostro de Rosalie se tornaba tan rojo como las manzanas el arreglo de la mesa.
Mire de una a otra sin entender.
-Es cierto Edward Emmett esta mas delgado, no lo había notado-Logro decir Alice mientras seguía riéndose tanto que temí que se callera del asiento, mire a mis hermanos que estaban tan confundidos como yo-Estoy segura que si se pesa ahora debe tener al menos unos cinco kilos menos-Alice se derrumbo en la mesa sacudiéndose por las carcajadas y Rosalie escondía su rostro entre las manos enrojeciendo aun mas
-Que es tan gracioso?-Sentí que mi vista se iluminaba cuando vi a mi pequeña entrar por la puerta.
-Bella?.
-Isabella?.
Rosalie y Alice que se detuvo de reír y preguntaron al mismo tiempo mientras escudriñaban a Isabella, esta alzo una ceja interrogativamente, tuve que mirar con la misma intensidad que Alice y Rosalie para ver la razón.
Isabella llevaba unos pantalones de jean ajustados como siempre pero su top era sin duda de Bella, en esta tiempo me había acostumbrado a sus diferencias por lo que podía reconocer sus vestuarios y era obvio que sus hermanas también lo hacían por la gesto de confusión en sus rostros, era entendible su desconcierto ya que Isabella estaba de perfil a ellas y frente a mi por lo que no podían ver sus ojos oscuros, esta las miro fijamente.
-Que te sucedió, te vestiste apurada?-No había malicia en el comentario de Rosalie solo profunda curiosidad, Isabella transformo sus rasgos a una expresión indiferente.
-No pasa nada-movió la mano restándole importancia- que era lo que te causaba tanta risa Alice?-sus hermanas fruncieron el seño un poco y yo profundamente, había algo en su mirada, no solo dolor sino que mas confusión y desesperanza como no había visto nunca.
Alice la miro y sonrío no muy convencida, examino poco a poco a su hermana hasta que decidió dejarlo pasar, su sonrisa se hizo mas amplia y miro a Rosalie que abrió los ojos con agonía y sus mejillas volvieron a sonrojarse.
-A que no adivinas hermana quien ha bajado de peso-Alice se recostó en su asiento con una sonrisa malévola, al ver que Isabella se acercaba a su lado sin entender, Alice se levanto y la miro mas fijamente hablando lentamente- Alguien ha bajado de peso en este tiempo, aproximadamente unos cinco kilos- una chispa se encendió en los ojos de Isabella quien movió su cabeza rápidamente al lado donde se sentaba mi hermano, sus ojos se posaron en su gran desayuno y luego repaso rápidamente su rostro y cuerpo, intercambio una rápida mirada con Alice y ambas miraron a Rosalie con picardía, y de pronto frente a la atónita mirada mía y de mis hermanos se echaron a reír tan fuerte que resonó en las paredes, Rosalie movió su cabeza y a pesar de su sonrojo comenzó a reír con ellas.
-De que me estoy perdiendo-Pregunto por fin Emmett que al parecer era el tema de las risas.
-Si, creo que podrían incluirnos en la broma-Dije yo y Jasper quien estaba aun con los efectos de su resaca asentía lentamente para evitar el dolor.
-No pasa nada-Alice respiro profundo para dejar de reír y movió sus manos para darse aire, Isabella se acercó aun riendo y formo un plato con mas cosas de las que ya tenia Emmett, Alice y Rosalie la siguieron con la mirada.
-Alice tiene razón, pero…-dejo el plato en la mesa frente a Emmett- será mejor que sigas comiendo Emmett o seguirás bajando de peso-Emmett pestaño confuso y se sobresalto cuando las risas continuaron mas fuertes.
-No entiendo nada-susurre a Jasper mirando a las chicas, este se encogió de hombros.
-Me duele demasiado la cabeza para intentar entender-y siguió con su café.
-No es nada Edward, es una broma privada -Rosalie miro con cariño a Emmett y lo beso en la frente.
De pronto la risa de Isabella se detuvo y sus ojos se mostraron desenfocados, mis ojos se desviaron de su rostro sin emoción a sus nudillos blancos por la presión con la que se aferraba a la mesa, sus hermanas a y los míos ajenos a su turbación seguían riendo y hablando entre ellos.
Me levante rápidamente y llegar a su lado cuidando no llamar la atención, la tome por los hombros para girarla y mirarla de frente.
-Amor, que pasa pequeña?-Isabella pestaño y sus ojos me enfocaron por fin, pero su color era extraño, casi imperceptible unos tono mas claros.
-No pasa nada Edward-sonrío o al menos lo intento.
-Pero…
Me abrazo por la cintura, mis brazos por inercia tomaron la suya acercándola a mi, se alzó un poco en sus pies hasta que estuvo a la altura de mi oído.
-Creo que la noche anterior te esta pasando la cuenta, acaso no dormiste bien?-su voz coqueta y suave cumplió el cometido de distraerme y provoco que todo los vellos de mi cuerpo se erizaran al recordar mientras hacíamos el amor.
- Amor…- susurre roncamente mientras me acercaba sus labios mirando sus ojos repentinamente tiernos y de color claros, decidido a demostrarle nuevamente lo bien que había dormido anoche pero un estruendo en la puerta del comedor nos hizo girar para ver a Seth entrar con el enojo en sus rasgos, al parecer no nos había perdonado por dejarlo anoche.
-Si ya terminaron Edward debe venir conmigo a practicar-Isabella se tenso en mis brazos y al bajar la mirada me dieron ganas de salir corriendo al ver el fuego de un intenso odio y furia al que era sometido Seth y yo.
-Seth tiene razón-trague pesado al escuchar su voz tan dulce- pero seré yo quien le de la clase hoy-Seth abrió los ojos con sorpresa y yo me sentí de pronto muy temeroso por mi vida.
Dos horas después sabía que tenía razón al hacerlo.
Isabella me sometió a la practica mas cansadora y extenuante de lo que estaba seguro tendría en mi vida, sus gritos a los que ya no estaba acostumbrado y empezaba a olvidar me tenían con un pequeño pitido en mis oídos, los dientes me dolían tanto apretarlos para controlarme y no volverme loco, solo los lapsos cada cierto tiempo en donde Isabella perdía la mirada seguido por una mueca de dolor me distraían, pero sus gruñido para que siguiera me detenían en seco de cualquier intento de saber que le pasaba.
-Supongo que esto tendrá que bastar para que le ganes a Jacob-gruño y como estaba siendo costumbre yo apreté los dientes.
-Si algo te esta molestando deberías decírmelo y no esconderlo-sisee mientras me estacionaba ya arto de su actitud de odio encubierto.
-Molestarme?-rio con amargura-no me molesta nada, solo digo la verdad, si no aprendiste algo en estas semanas no lo aprenderás en unas horas-su fría mirada me hizo estremecer.
-No me mientas, algo te molesta y no quieres decírmelo- afirme, ella movió la cabeza con brusquedad mirando por la ventana, tome su rostro con mis manos y la obligue a mirarme y dulcifique mi voz-dime lo que te sucede mi vida.
-Te digo que no me pasa nada-se soltó de mi agarre y salió pisando fuerte hacia el camino a la casa a unos metros mas allá, habíamos estado en los alrededores de la mansión en un camino que Isabella considero apropiado para practicar, lo que no dijo que seria un camino lleno de piedras, desniveles y curvas tan cerradas que apenas tenias espacio para girar, creo que incluso rece en una de ellas para no caer de la montaña donde estaba.
Me baje y con un par de zancadas la alcance rápidamente.
-Isabella- estallé ya furioso de que no me dijera que pasaba, sabia por los consejos de mi papa que cuando una mujer decía que nada pasaba es que algo muy grave pasaba, la tome por la cintura y me la eche al hombro.
-Que demonios pretendes, déjame-Rugió mientras intentaba soltarse.
-No te voy a dejar hasta que me digas lo que te esta pasando-camine hasta el principio del bosque con arboles gigantes del camino mas alejado de la entrada de la mansión-esta mañana esta todo perfecto cuando despertamos-Isabella se movió incomoda al recordar nuestra mañana y a mi me saltaron maravillosas cosquillas en el estomago y la espalda-pero luego te fuiste como si te persiguiera el diablo y ahora cada vez que me miras pienso que si tuvieras un cuchillo me lo enterrarías en el corazón.
Mi respiración estaba agitada por la caminata por el camino de tierra y el peso de Isabella que no seria tanto si no se moviera desesperada me tenía jadeando, la deje delicadamente en el piso.
-Eres un animal, como te atreves a tomarme como si fuera un saco-estaba furiosa, sus ojos hasta ahora apagados y tétricos llameaban con ira descontrolada-Te dije que no me pasa nada-alce una ceja y me cruce de brazos inflexible.
-No nos iremos de aquí hasta que digas lo que te esta molestando-Isabella apretó los puños y resoplo.
-Que te importa lo que me pase, no te importo hace semanas y no te va a importar ahora-mis ojos se abrieron de la sorpresa.
-No puedes decir eso, sabes que cualquier cosa que pase contigo me importa más que mi vida-su rostro normalmente pálido enrojeció de cólera.
-Si así fuera no estaríamos aquí-comenzó a pasearse de un lado a otro como animal enjaulado-estaríamos en casa, en algún lugar divertido, tranquilos, sentados en un cine, comiendo pizza,-sus manos se movían por el aire según las palabras salían de su boca- viendo una película, teniendo una relación normal ¡y no aquí¡, no donde estas personas estarían felices si tu chocas y así perdieras la carrera-abrí y cerré la boca sin que nada saliera de ella, pero Isabella no estaba por terminar siquiera-si te importara tanto como dices me hubieras escuchado cuando te dije que no participaras en esto, si fuera como tu dices no estaríamos en esta estúpida situación, y yo no querría matarte por ponerte en peligro y no tendría que tratarte como lo estoy haciendo en un débil intento de que desistas por miedo ¡a que me dejes sola si algo te pasa!.
Su pecho subía y bajaba por el esfuerzo de gritar semejante discurso y por su caminata teníamos una leve capa de polvo a nuestro alrededor.
-Todo esto es por que estas preocupada?-dije incrédulo y feliz como siempre que ella mostraba algún sentimiento por mi-Pequeña mía, pensé que eso ya estaba hablado, todavía no quieres que corra?- dije con la voz enternecida por las sensaciones que me producía su preocupación, sus ojos se encendieron con algo desconocido.
-Por supuesto que no quiero, y esa conversación fue antes…- el brillo desapareció junto con su voz, escondiendo cualquier sentimiento que yo pudiera interpretar.
La mire para que continuara pero se cruzo de brazos implacable.
-Antes de que?-me miraba inexpresiva y tuve que zambullirme en mi mente para intentar descubrirlo y solo pude retroceder hasta el momento en que hicimos el amor, casi sentí la bombilla arriba de mi cabeza-es por que hicimos el amor?-su rostro se convirtió en rojo intenso que solo hizo que sonriera socarrón.
-Eres un estúpido, no tiene nada que ver con eso ¡-grito con la voz aguda-pero como tu solo decidiste meterte en esto no lo sabrás hasta que termine, me niego a decírtelo antes para que si te pasa algo quede sola y desolada nuevamente.
Los sentimientos de amor me golpearon como un rayo atravesándome con fuerza.
-Amor mio no me pasara nada-me acerque mientras ella retrocedía un paso, di una gran zancada y la tome por la cintura acercándola a mi pecho, forcejeo un momento antes de dejar que la estrechara-si todo esto es por que estas preocupada por mi no debes hacerlo, nada pasara-tome con las manos su hermoso rostro para anclar mi mirada con la suya-y escúchame bien, nada en este mundo puede separarme de ti, nunca te dejaría sola, regresaría de la muerte si fuera necesario-algo en sus ojos me hizo retroceder para mirarla mas completamente, era como si un torbellino se apoderaran de ellos hasta que los cerro, sus manos tomaron mi camiseta en un puño y yo la estreche mas fuerte.
-No hagas promesas de se tipo Edward-sus voz fue tan triste que me hizo un nudo en el estomago, cuando abrió sus ojos evite sorprenderme al ver los ojos tiernos de Bella.
-Tu eres la razón de mi vida, y si tu estas aquí yo no podría irme a ningún otro lugar-Bella suspiro y una pequeña lagrima se derramo por mi mano cuando la alcance, a pesar de ser solo una fue como si hubiera derramando todo un océano y me ahogue en ella por el peso de su sufrimiento.
-Edward, solo quiero que esto termine-sollozo, yo asentí mientras besaba su mejilla y labios delicadamente.
-Esto terminara esta noche, y cuando volvamos podremos hacer todo lo que mencionaste, aunque dudo que podamos ser nunca una pareja normal, ya que los días antes de esto hicimos muchas de esas cosas pero también hicimos competencias entre nosotros en donde incluso apostamos dinero-Bella sonrío tenuemente y recostó su cabeza en mi pecho- Me dirás porque es tan diferente que compita ahora que cuando tuvimos esta conversación hace algunas semanas?- Bella se puso rígida y tomo su cabeza entre sus manos ocultando el rostro.
-Te lo dije me niego a decírtelo, si tanto quieres saber entonces no corras- Estuve apunto de decirle que no correr no era una opción, no ahora que estábamos tan cerca del final, pero me quede callado cuando se soltó y no pude evitar sorprenderme, quien me miraba ahora era Isabella, dejando atrás cualquier rastro de Bella y con ella sus lagrimas, ahora no había mas que una mirada triste pero teñida con el acostumbrado enojo de Isabella.
-Segura que estas bien?-pregunte preocupado, ella se veía un poco cansada y una sombra cubría sus ojos, que yo recordara sus cambios nunca eran tan cortos.
-Estoy bien, vamos-la expresión de cansancio se transformo en una de picardía-una carrera a la casa, sé que puedo ganarte incluso corriendo- alce mis cejas divertido-uno… dos…-salió corriendo como el viento dejándome atrás por varios metros, solté una carcajada por su pillería y corrí con todas mis fuerzas intentando no reconocer la sensación de alarma que se encendió en mi cuerpo por la actitud de Isabella.
-Pequeña tramposa-la tome por la cintura jadeando por la carrera, la levante del suelo dándole vueltas con lo que ella grito aun tomando aire-No me hubieras ganado si fueras honesta.
-Yo no he sido deshonesta-dijo con fingida inocencia.
-Isabella, no solo comenzaste primero sino que también me lanzaste tu zapato para que me detuviera-alce el zapato como prueba.
-Fue un accidente-se encogió de hombros-al correr ha salido volando.
-Tramposa y mentirosa-Isabella soltó una risita traviesa, la tome de la mano y caminamos hasta el salón donde estaban todos incluido Nicolas.
-Hola chicos-saludo alegre levantándose, pero entrecerró los ojos al mirar a Isabella. -has dormido mal?- pregunto de inmediato, Isabella asintió rígida y se soltó de mi mano.
-Nada que preocuparse-se volvió hacia las escaleras-me daré una ducha ya casi es hora de que tengamos que ir-mire el reloj sorprendido de que solo faltaran un par de horas para la carrera, me lanzo un beso y salió volando escaleras arriba.
Nicolas convirtió su rostro a una de suma preocupación, me miro un segundo penetrándome, me congele confundido por la intensidad pero el la recompuso rápidamente sonriendo forzado y se sentó en el sofá que me daba la espalda.
-Creo que yo también me duchare-me despedí con la mano y subí las escaleras cada vez mas confundido por la mirada de Nicolas, también yo había notado el cansancio en Isabella pero no creía merecer la mirada fría de Nicolas como si yo fuera el culpable, en cierto modo tenia que ver con su trasnoche, pero la primera razón era la pesadilla que la había perturbado, mi participación había sido mucho después.
Suspire y me metí a la ducha intentando despejar mi mente, esto acabaría esta noche y luego todo estaría bien, Isabella y yo tendríamos una vida feliz, una sola vida no bastaría pero me conformaría con eso y lo disfrutaría con cada respiro.
Pero primero, me recordé, tenia que terminar esto.
Para cuando llegamos al solitario lugar ya estaba atardeciendo y los colores rosas se apoderaban del cielo, sola las luces de nuestros autos alumbraban el camino competo ya que los grandes arboles que están a los costados del camino lo ensombrecían prematuramente, nos bajamos de los autos, Alice y Jasper salían de el Alfa Romeo, Rosalie y Emmett del Mercedes, Nicolas de su Audi negro ,e Isabella y yo de nuestros Ferrari, le había pedido que se viniera conmigo pero se negó rotundamente diciendo que tenia que concentrarme exclusivamente en la carrera, yo había puesto los ojos en blanco, como si realmente pudiera concentrarme en algo mas que en ella y su extraño comportamiento pero de todas formas accedí no sin antes robarle un beso que lo único que hizo fue desconcentrarme mas aun pensando en los días y noches que vendrían cuando esto terminara
-Creo que nos adelantamos- Comento Jasper mirando el solitario lugar.
-No, esta es la hora-Isabella estaba con los brazos cruzados sobre su negra chaqueta de cuero recostada en el auto, y desde que salimos de la mansión no se había quitado los anteojos negros-Espera un momento les gusta dramatizar-menciono con voz monótona, me acerque hasta quedar a su lado y le pase la mano por la cintura, su cuerpo rígido se suavizo un poco y la abrase mas fuerte, ella suspiro con resignación y me paso las manos por la cintura.
-Recuerda que todo estará bien-susurre en su oído, ella se quedo quieta-y luego podremos hacer todas esas cosas que tu quieres, saldremos y seremos la pareja mas normal y aburrida del planeta-dije solemne, ella se tenso pero yo no afloje mi agarre, la sensación de tenerla en mis brazos acurrucada me hizo olvidarme de donde estábamos y porque.
-Nunca podremos ser una pareja normal, no si estoy yo en la suma-susurro tan bajo que no creo que se diera cuanta de que lo había dicho en voz alta, la mire al rostro intentando entender porque pensaría algo como eso, pero el sonido de ruedas en el camino de tierra nos hizo salir de la burbuja.
Cuatro autos se estacionaron al lado de nosotros pero del único que me preocupe fue un Chevrolet Corvette ZR1color azul desde donde se bajo Jacob, los demás se bajaron de sus autos y caminaron en nuestra dirección encabezados por Aro, detrás venían Felix y Jane, con rostros demasiado alegres.
-Iabella, siempre es bueno verte-Aro se quedo frente a Isabella con una maldita sonrisa tan falsa como la de su hijo y Jane, Isabella gruño algo parecido a un saludo-Y tu si recuerdo eres Edward-yo asentí reacio a hablar con el.
-No es necesario la hipocresía Aro terminemos con esto-Isabella apunto el comienzo del camino que estaba a unos cien metros de nosotros y que continuaba hasta casi las faldas de una montaña lejana y donde giraba para perderse momentáneamente entre el bosque y que aparecía nuevamente al otro lado de donde estábamos nosotros, no tenia ni altos ni ninguna otra dificultad excepto el ser tan largo y su curva extremadamente cerrada, no era una carrera corta de algunos segundos, para llegar a la curva aun con velocidad nos tomaría sus buenos cinco minutos llegar y otros cinco volver.
Diez minutos y todo terminaría pensé con alegría, la adrenalina comenzó a saltar en mis venas poniéndome impaciente por que todo esto terminara y empezar la vida que deseaba compartir con Isabella.
-Como ves es un camino como acordamos, la carrera empieza esperamos termina y se acaba, cada uno por su lado-Aro mostro una mueca de falsa tristeza.
-Pero Isabella si Jacob gana nos tendremos que seguir viendo ya que tendré acciones de tu empresa- Alice y Rosalie bufaron y mis hermanos se encargaron de mantenerlas fuera de la disputa, Isabella se echo a reír con ganas.
-Tendrás acciones es cierto pero yo aun sigo teniendo mucho mas que tu y si pusiéramos tus acciones en un abalanza con las mías se podría decir que yo tengo la casa y tu solo el lugar donde duerme el perro-Aro enrojeció de furia.
-Pero aun así las tendrá, y no puedes hacer nada para evitarlo el contrato esta firmada- se entrometió Jane con suficiencia Isabella se subió los lentes oscuros y la miro tan fríamente que Jane tuvo que borrar su sonrisa.
-Si Jane las tendrá pero solo si Edward pierde y si, tal vez no pueda evitar dárselas pero ahora que lo dices si puedo hacer algo-Isabella dirigió la miada hacia Aro con igual frialdad pero sus labios mostraron una sonrisa siniestra- Supongo que no sabes que puedo decidir que acciones darte-Aro empalideció e Isabella sonrío completamente disfrutando-por tu rostro veo que no, bien te lo explico, mis acciones están separadas por sucursales, puedo darte las acciones pero yo puedo decidir de cual de ellas y acabo de recordar que existe una sucursal nueva en Mongolia en un retirado lugar muy lejos de la ciudad para no interferir ni dañar el medio ambiente de ese país, esta casi escondida en las montañas, y considero que tu experiencia ayudaría mucho en ese lugar así que he decidido darte las acciones de ese lugar y con la cantidad de acciones que te daré es necesario que te hagas cargo de ella personalmente-con cada palabra de Isabella Aro perdía un poco mas de color y Jane tenia la boca abierta horrorizada, Felix por su parte tenia la mandíbula apretada mirándola con odio.
-No puedes hacer eso, acciones son acciones no puedes…-Aro se atropellaba con las palabras y parecía que estuviera ahogándose.
-Yo creo que si puedo, de hecho no lo recordaba hasta que Jane me dijo la otra noche que ella ayudaría a controlar la sucursal de aquí en Italia, agradéceselo ciertamente yo lo are algún día, nos vemos en la partida-Tomo de mi mano y tiro hasta los autos se subió conmigo aun con la sonrisa por su victoria, los demás reían mientras se subían a los suyos, Aro Jene y Felix se estában gritando mientras caminaban en dirección de sus autos
Al pasar por el lado, Jacob miraba el suelo pero se podían ver claramente que estaba apunto de estallar de la risa, quede desconcertado y mire a Isabella que también se dio cuanta, pero luego se encogió de hombros.
-No es el mejor momento para analizarlo Edward-yo asentí y me acerque al punto de inicio.
-Supongo que de todas formas tendrás que hablar con el, después de todo era tu amigo-Isabella asintió no muy convencida.
-Eso lo veremos después ahora concéntrate, estaremos conectados todo el tiempo-me entrego el audífono plateado y ella se coloco el suyo.
-Amor-llame tomándola de la mano cuando se disponía a bajar, ella se giro mirándome expectante-sé que estas preocupada pero nunca te abandonaría, pase lo que pase estaré contigo, al menos hasta que tu así lo quieras-Isabella se acercó con decisión y me abrazo pegándose tanto como el estrecho espacio lo permitía, se subió los lentes y pude ver sus maravillosos ojos café oscuro enternecidos y brillantes, se acercó a mi rostro y sus labios suaves y tibios se posaron en los míos con delicadeza por solo un segundo, ese beso estaba tan cargado de sentimientos que me estremecí aferrándola de los brazos para que no se alejara, ese beso no era como ningún otro, este tuvo algo que mi cuerpo capto y no quería dejar que se esfumara.
-Te estaré esperando en la línea final detrás de esos arboles-mire en la dirección que me indicaba viendo un pequeño refugio rodeado por los autos y en medio estaba todo el equipo que Alice y Rosalie ocupaban, a mi lado paso el auto de Jacob y Aro y los demás a unos metros mas allá se estacionaron sin siquiera bajarse, Isabella se soltó de mi agarre y se bajo del auto, se encamino para juntarse con los demás y yo avance lo que quedaba a la línea de partida.
Mientras recorría ,los metros que faltaban me puse a pensar en las muchas cosas que quería hacer con Isabella, no solo las cosas comunes, mis ilusiones estaban llegando cada vez mas lejos, con cada minuto que pasaba con ella mas lejos volaba mi mente antes de que me diera cuanta mi mente conjuraba las imágenes mas bellas, saltaba de una a otra dejándome ver una maravillosa vida juntos en donde éramos verdaderamente felices y a cada momento estaban mas nítidas en mi mente ya no como sueños sino mas bien como metas a alcanzar en algún punto de mi vida.
El auto de Jacob se acercó a mi lado y se detuvo, se bajo recostándose en la puerta cerrada, lo imite y me incline sobre el techo de mi auto para verlo mejor, pero el solo se me quedo mirando fijamente.
-Tienes algo que decir Jacob?-pregunte impaciente porque hablara.
-No te dejare ganar-afirmo roncamente, yo solo alce una ceja interrogante-sé que mi hermano te ha estado ayudado y también sé que esta decepcionado de mi-sus ojos bajaron un segundo antes de continuar-pero a pesar del dolor que puedo estar infringiendo esto es lo mejor-parecia que se estaba comvenciendo a le tambien de eso.
En mi mente danzaron miles de opciones del por que Jacob me estaba diciendo esto justo ahora pero nada parecía correcto.
-hay alguna razón por la que me estas diciendo esto?-pregunte rindiéndome a entender.
-Solo quiero que sepas que a pesar de lo que puedas pensar yo no odio a Isabella, ella y sus hermanas son mis mejores amigas, o lo eran y que algún día entenderás y ellas también.
-Nunca pensé que la odiaras Jacob-dije sinceramente, Jacob se mostro visiblemente sorprendido-pero eso no cambia las circunstancias, estas aquí con un cincuenta porciento de robarle a ella lo único que le queda de sus padres, ella ha sufrido mucho y ahora para sumarse tiene que estar soportando cosas como esta para defender lo que sus padres tanto lucharon para dejarle, ella no se merece este tormento- dije con firmeza conciente de que me encargaria de borrar cada trozo de dolor de su alma dia a dia, los rasgos de Jacob se transformaron en una mueca de sincera tristeza.
-Eso ya lo se-suspiro-pero créeme esa nunca fue mi intención, todos cometemos errores-Jacob miro mi oído y sonrío-sé que ellas están escuchando así que lo único que diré por ahora es que daré todo para ganar pero eso no me hace feliz, y que a pesar del tiempo las sigo considerando mis amigas y hermanas-Jacob sonrío con tristeza y se despidió con una inclinación de cabeza moviéndose para ocupar su lugar.
Me subí a mi auto confundido, sin duda esta era una de las conversaciones mas extrañas que he tenido y aun así no dudaba de las palabras de Jacob, a pesar de no conocerlo dudaba que Isabella y sus hermanas le diera su cariño a alguien que no se lo mereciera. El tenia que ser una buena persona para que lo quisieran tanto aunque eso fuera hace años, esperaba sinceramente que algún día las cosas entre ellos se solucionara, por ellas y por el, las familias no siempre tienen que ser convencionales y el sin duda pertenecía mas a la familia de mi novia que a la de Aro.
Un chirrido en mi oído me hizo salir de mi ensoñación y sonriendo burlón me di cuanta de que debía ser Alice que estaba manipulando los aparatos para conectarse conmigo.
-Edward-escuche el susurro de Isabella llamandome y sonreí con verdadera alegría, si solo su voz era suficiente para hacerme feliz.
-Dime pequeña, se te olvido gritarme para la buena suerte?-me burle mientras giraba para ponerme en posición.
-Te Amo Edward.
Cha cha channnn…les gusto el capi? como las deje?
Ya queda poco muyyy poco y creo que inconscientemente he ido retrasando el momento, esta historia es muy importante para mi ya que es la primera en donde me atreví a dejar a la luz parte de mi mente, pero debo agradecer a todas las que la han leído y dejado su comentario, cada uno de ellos me encendía una llama de felicidad y seguridad para seguir escribiendo.
A todas muchas gracias…
Atee. vele
