Esta es la segunda parte disfruten.
-¡SIIIII ¡- los demás estaban exclamando junto a mí, vitoreo y malas palabras de Emmett se escucharon por todo el bosque.
Del otro lado del camino Jane y Felix maldecían mirando el camino.
Edward había tomado la delantera y ganando valiosos metros y segundos a Jacob el polvo cubrió a Alice que se saltaba feliz al ver que Edward estaba a la delantera, corrió al lado de Jasper y ambos se acercaron a nuestro lado, Jasper y Emmett se alejaron para dejar trabajar a Rosalie y Alice que se movían con maestría entre los aparatos.
Mire al lugar en donde estaban Jane y Felix y cuando me miraron, una sonrisa adorno mi rostro y con mis manos hice de altavoz para gritarles y me escucharan fuerte y claro.
-ESE ES UN BUEN COMIENZO- usando sus anteriores palabras me comencé a reír ms fuerte, me gire y seguí mirando a mis hermanas regodeándome con sus rostros furiosos.
-Edward-llamo Rosalie-los niveles están perfectos para tu giro, y los neumáticos no están resentidos por la partida, estas seguro.
Edward asintió tenuemente, en todo este tiempo ya estaba acostumbrado a escuchar a mis hermanas pero aún le quedaba por aprender para poder responderles sin desconcentrarse.
Sus luces comenzaron a perderse en la oscuridad, ya estaban bastante lejos y con las cámaras exteriores podíamos ver el auto de Jacob acercándose una y otra vez a Edward pero sin lograrlo.
-Edward- llamo Alice con la vista en un aparato rastreador en donde veía el camino por el que ahora estaban recorriendo -ten cuidado mas adelante hay un desnivel demasiado peligroso el auto saltara…-pero Edward no fue tan rápido para esquivarlo y menos con Jacob pisándole los talones por lo que el auto salto varios metros del suelo y solo las semanas de practica le permitieron mantener el control al llegar al suelo, pero el velocímetro en otra pantalla mostraba que sus números bajaron, estaba alcanzando casi los 200 k/h, y ahora solo estaba en los 180 k/h, y Jacob al estar detrás del advirtió el salto preparándose y aprovechándose de la disminución de Edward se adelantó solo por una nariz.
-¡Maldita sea!- exclamo Alice y Rosalie a su lado comenzó un concierto de malas palabras, yo solo apreté los puños. Edward era nuevo y hasta ahora lo estaba haciendo excelente, mire el monitor de Edward preparada para ver su abatimiento pero me sorprendí al ver una pequeña sonrisa en sus labios.
Puse atención en el monitos de mi derecha en donde me mostraba el frente del auto como si estuviera yo conduciendo y luego de nuevo a Edward, estaban llegando a la curva y la sonrisa de Edward creció, la nariz de su Ferrari estaba a la altura de las puertas del auto de Jacob y de pronto el velocímetro comenzó a bajar nuevamente, mi boca se abrió de golpe.
-Que pretendes Edward, sube tu velocidad-Grito Emmett a la pantalla pero yo estaba sonriendo lentamente, no podía creer que el quisiera hacerlo
Pero si lo hizo, en cuanto Jacob se abrió para hacer el giro Edward aumento la velocidad de un golpe sobrepasando los 200 e hizo un solo giro más corto en el pequeño espacio que dejo Jacob y salió disparado adelantándolo, mire el velocímetro y no había cambiado en lo más mínimo.
Comencé a reír histéricamente sin poder detenerme, Edward hizo lo mismo que había hecho yo cuando nos conocimos en nuestra primera carrera, ahora tenía más de un cuerpo delante de Jacob y los chicos estaban con la boca abierta pero mis hermanas miraban las pantallas con el orgullo brillando en sus ojos.
-Ustedes se lo enseñaron?-pregunte mientras veía como los autos se perdían en el tramo del bosque, aun así nosotras podíamos verlos por las pantallas.
-Si, en una de nuestras clases, Seth estuvo practicando con el los giros- se rieron y chocaron sus manos, Emmett y Jasper aplaudieron y siguieron mirando las pantallas en un ambiente más relajado.
Por un segundo recordé a Seth y sabía que el estaría orgullosos de Edward y de le mismo. Seth no había querido venir y ver a su hermano y estaba más que perdonado, nadie quería estar en el lado contrario con su familia pero cuando volviéramos tendría que darle algún regalo. Sabia que su ego sería tan grande como su cabeza pero se lo merecía un Ferrari tal vez?
Mire la pantalla en donde estaba marcado el camino y me tense al ver que estaban a la mitad del bosque solo faltaba muy poco para que aparecieran por el bosque y pasaran por la meta. Respire hondo.
-Me tengo que ir-anuncie, Roalie y Alice alzaron la vista mirándome interrogativas Emmett y Jasper seguían con la mirada en las pantallas como si estuvieran viendo una película, Sentí la mirada de Nicolas pero la ignore, tenía que retrasar la conversación lo más posible.
-Se puede saber a dónde vas?-Pregunto Rosalie con una ceja alzada.
-Le prometí a Edward estar en la línea de meta para cuando llegara-sonreí avergonzada y me quite el audífono, no quería que nada me avisara quien saldría de ese bosque, no me importaba pasara lo que pasara solo quería tenerlo a mi lado.
Alice y Rosalie de despidieron con miradas burlonas y yo comencé a caminar.
-Isabella-me pare en seco y mire a Nicolas detrás mío, mire la hora no quedaba mucho tiempo para que todo terminara.
-Tengo que irme Nicolas- dije impaciente.
-No puedes seguir asi- sentencio. Convertí mi rostro en uno sin expresión pero estaba temblando por dentro.
-No sé de qué hablas-con indiferencia intente girarme pero sus dedos me tomaron por el brazo girando para mirarlo de frente- no puedo hablar ahora Nicolas-tironee para seguir pero su agarre se apretó.
-Solo te dire una cosa-a regañadientes mire sus ojos dorados temerosa de que me descubriera- si sigues así tendrás una crisis, y no sé si podrá ayudarte-mis ojos se abrieron de la sorpresa y miedo porque mis miedos fueran fundados-no sé qué te está pasando concretamente pero como tu Psiquiatra te conozco y en tus ojos se ve que no estas equilibrada.
-Estoy bien Nicolas- reí nerviosa pasándome la mano por mi cabello, Nicolas negó con la cabeza.
-No, no lo estás, te he observado y he visto como se pierden tus ojos, sé que hay mas pero no puedo ayudarte si tu no me lo dices- me tomo de ambos brazos y se estiro en toda su altura para mirarme con profesionalismo-sabes que tu mente es delicada, cualquier perturbación por leve que sea puede ser peligrosa, debes decirme que te pasa-me mordí el labio nerviosa y negué.
-No puedo hacerlo ahora-Nicolas gruño y yo me solté-En cuanto esto termine hablaremos lo prometo-Nicolas me miro con preocupación pero asintió.
Me aleje corriendo por que ya no tenía mucho tiempo pero entre más rápido corría mi mente lo hacía al mismo ritmo.
"La más leve de la perturbación" solo eso podía ser peligrosa y en lo que me estaba pasando no había nada leve.
Cuando llega a la meta no me detuve seguí corriendo, sabia por experiencia que cando estas a mucha velocidad no debías para en seco así que siempre te detenías a unos cuantos metros de la meta así que corrí con los cálculos en mi mente y me detuve, me acomode para que mi vista no perdiera el camino y clave mis ojos en el bosque por donde aparecerían.
Mire mi reloj y mi corazón empezó a resonar en mis oídos, en cualquier segundo parecerían, me negué a mirar a mis hermanas y ver sus rostros.
Aun a la distancia pude escuchar el sonido de los autos y mis músculos se tensaron y el corazón casi se salía de mi pecho, apreté mis manos en puños y espere.
Una nube de polvo anticipo la visión de los automóviles, detuve mi respiración y apreté mis labios, pasara lo que pasara solo quería estar con él, pero eso no evito que sintiera como si llevara el peso del mundo en el cuerpo.
Un grito ahogado salió de mi boca cuando vi el Corvette de Jacob aparecer primero.
-No-solloce-Edward-mire frenética detrás del polvo para ver el Ferrari de Edward rezagado solo por unos metros, en algún momento del camino Jacob había tomado la delantera pero solo por una nariz, pero era lo suficiente para ganar.
Me estire para no mostrar mi tristeza al saber que Edward perdería, los autos se acercaban a velocidad impresionante y no había forma de que Jacob perdiera con tan pocos minutos de terminar.
Quise gritarle a Edward que no importaba, que solo era dinero, pero espera paciente a un lado del camino para decirle que todo estaría bien, el me vería primero como habíamos prometido y yo cumpliría con una sonrisa en los labios.
El polvo se disipo y los autos se acercaban, y solo quedaban unos cien metros, pasaron veloces por el camino del campamento y me prepara para cuando llegaran a mi lado cruzando la meta…
Y Edward perdería pero yo estaría ahí para él.
Mi sonrisa desapareció y la cubrí con mis manos para acallar el grito.
Con un ronroneo ensordecedor el Ferrari se adelanto en un parpadeo, la adrenalina en mi cuerpo me permitió ver con claridad como en solo segundos cuando faltaba la mitad del camino Edward avanzaba hasta quedar al lado de Jacob y en un segundo estaba adelante sin titubear, lo rebaso en dos latidos de corazón y el tiempo de ralentizo para ver como traspasaba la meta.
-Ahhhhhhh-grite con fuerza y comencé a saltar de euforia y felicidad, el Ferrari comenzó a desacelerar y acercarse a donde estaba.
Yo había calculado mal y estaba más alejada de lo requerido así que corrí para encontrarme con él.
Edward había ganado, lo había hecho, y mi corazón estaba que salía junto con las mariposas de mi boca.
Un estruendo llamo la atención mientras corría y me detuve sin reparación para ver como el auto de Jacob en su intento final había aumentado de golpe la velocidad y ahora perdía el control al intentar detenerlo.
Y venia directo hacia a mí.
Edward quedo atrás al haber desacelerado como debía el vehículo para detenerse y el azul del Corvette se venía hacia a mí con la rapidez de un rayo, sabía que no tenía oportunidad de escapar así que solo pude mirar como mi vida estaba por terminar, algo dentro de mí me dijo que tal vez era lo correcto, que esto debió pasar hace cinco años cuando el avión se cayó pero que Charlie había retrasado lanzándome del el.
Respire hondo preparándome para el golpe pero un destello rojo llamo la atención por el rabillo del ojo.
-NOoooooo- grite cuando vi como Edward en segundos había aumentado la velocidad nuevamente y se acercaba hacia nosotros.
Con un movimiento seguro golpeo la parte de atrás de Jacob y este salió disparado hacia un lado de la carretera justo a mi lado derecho esquivándome por solo unos cuantos metros, el auto derrapo y se estrelló contra un árbol de frente.
Pero todo eso quedo a un segundo plano cundo vi como el Ferrari se movía de un lado a otro intentando detenerse y controlarse, el golpe lo había desestabilizado y ahora era el, el que estaba fuera de control.
En un intento por controlarlo y parar la enloquecida carrera Edward lo intento frenar, las ruedas se detuvieron en seco y Edward logro esquivar los arboles pero no pudo con una roca de mediana estatura, el Ferrari la golpeo pero a la gran velocidad el impacto no lo paro si no que el auto salió impulsado hacia adelante dando un escalofriante giro en el aire en donde los segundos se estiraron para ver cada matiz del golpe cuando el automóvil rojo ahora casi destrozado golpeaba el suelo un par de veces hasta quedar volcado moviéndose precariamente de un lado a otro.
Un rayo de electricidad me golpee el cuerpo que se estremeció con violencia, una burbuja de histeria se desplazaba desde mi estómago hasta mi garganta en donde se pudo liberar.
-EDWAAARD-Grite tan fuerte que para la última letra ya no me quedaba voz pero eso no me impidió seguir gritando su nombre una y otra vez-Edward…Edward-mis piernas reaccionaron y comencé a correr.
Dios no me lo quites, no a él, mátame a mí, yo por él, yo por él.
Era lo único que mi mente podía formular, a cada paso se repetían una y otra vez sin detenerse, de pronto la vista se me nublo y tropecé al estar quedando ciega, me asuste al pensar que no podría llegar a salvar a Edward al quedar ciega pero al pasarme la mano por los ojos las lágrimas que estaba derramando humedecieron la mano, al verlo solo me hizo derramar más lágrimas, pero las limpie con furia dejándome la piel manchada con tierra y maquillaje y seguí corriendo, cuando llegue a unos metros del auto ya no me quedaba respiración por los jadeos y sollozos, y mis pulmones ardían dolorosamente, hice caso omiso y corrí mas rápido.
A solo unos metros de llagar uno brazos fuertes me detuvieron de la cintura.
-Suéltame… Edward…Edward me necesita-forcejee y vi las siluetas de Emmett y Jasper correr al auto adelantándose, mire con furia a mi opresor para encontrarme con la mirada torturada de Nicolas.
-Cálmate Isabella, no puedes alterarte así-Forcejee más fuerte y lance un grito al cielo encolerizada.
-Déjame Nicolás, él no puede abandonarme… no puede-los sollozos salieron del cuerpo y este se movía con ellos, las fuerzas me abandonaron y me deslice en los brazos de Nicolas para caer al suelo de rodillas, enterré los dedos en la tierra rasguñándola con furia y desesperación mientras los sollozos se hacían más fuertes.
-No me abandones… por favor no lo hagas- grite o intente mientras las lágrimas me ahogaban.
-Isabella, debes calmarte, si tienes una crisis no podre ayudarte aquí-Nicolas se arrodillo a mi lado mirándome desesperado, negué con la cabeza abandonándome a la desolación que envolvía mi alma.
Cuando Jasper y Emmett llegaron al destrozado auto yo no podía ver por las lágrimas, escuche como gritaban por una respuesta de Edward.
-Edward- rugió Emmett detrás del auto mientras se abría paso entre los escombros y llegaba a la puerta.
Un grito volvió a salir de mi boca y me lance hacia delante dispuesta a arañar las puertas con mis propias manos si era necesario para sacarlo de allí, pero nuevos brazos me detuvieron.
-No déjalos, ellos pueden-Rosalie me aferraba por los brazos arrodillada a mi lado mientras Alice corría a indicarles la mejor forma de entrar al Ferrari quitando las partes, hablo a gritos mientras se acercaba indicando frenéticamente con las manos.
-Por detrás Emmett, por detrás-Emmett tenía el rostro desfigurado al igual que Jasper que salía de abajo en donde estaba mirando por los vidrio rotos de las ventanas, Alice se movió con rapidez indicándole el eslabón débil de los paneles del Ferrari en donde los tres comenzaron a forcejear, Nicolas al verme en manos de Rosalie corrió a ayudar y entre todos empezaron a moverlo.
-Rosalie… no me puede dejar el no…-seguí llorando como no había hecho durante todos estos años y parecía que todas esas lagrimas se habían acumulado porque gruesas lagrimas no dejaban de correr por mi rostro hasta llegar a la tierra debajo de mis manos.
-No lo ara cariño, la ambulancia ya viene, todo estar bien-la voz de Rosalie se quebró y eso dio paso a más lágrimas por mi parte.
-Ve con ellos, ayúdalos, tu eres la mecánica-Rosalie me miro insegura-No me moveré lo prometo-tome sus brazos mirándola directamente a los ojos-solo no dejes que muera, sácalo de allí-Rosalie se limpió las lágrimas y se levantó, corrió con rapidez a ayudar, se detuvo a unos pasos mirando a su alrededor, si había algo que Rosalie tenía era que podía formar herramientas de cualquier cosa, "un mecánico nunca se queda sin herramientas" dijo una vez que se sacó las medias para que hiciera de banda en el motor descompuesto.
Como pensé Rosalie se agacho y con trozos de metal y algunos otros escombros formo una especia de palanca afilada y contundente, corrió de nuevo y haciéndose espacio entre los demás, golpeo el punto débil que Alice le indicaba haciendo un certero agujero al lado de la puerta del acompañante, la puerta se tambaleo inestable y con otro golpe salió definitivamente.
Por alguna razón yo solo podía mirar la imagen empañada por las lágrimas rogando que nada le pasara, deseando que la vida no me quitara lo único que había logrado alumbrar algo de mi oscura existencia.
-Edward.. . no me dejes, no puedes me lo prometiste-el recuerdo de sus palabras en donde me decía que volvería de la muerte por mi dio paso a mas sollozos e histeria pero también un golpe de fuerza que me ayudo a levantarme tambaleándome-Me lo prometiste-grite al viento mirando como Emmett y Jasper intentaban sacar el cuerpo, clame mas fuerte aferrándome al cabello con desesperación.
Puntos negros comenzaron a aparecer en mi vista y el suelo se comenzó a mover como en un barco, parpadee repetidas veces pero solo logre oscurecer más la vista, apreté los puños y me limpie las lagrimas pero esto no aclaro mi vista, el piso se balanceo más fuerte y un dolor punzante me tiro de nuevo al suelo, la respiración salía rápidamente de mis pulmones y las siluetas de los demás comenzaron a alejarse.
-No, no puede pasarme esto ahora, Bella-llame desesperada para que no me rezagara ahora cuando necesitaba más que nunca estar presente, pero solo hubo miedo y desolación en mi cabeza, el mismo que estaba sufriendo yo, Bella estaba sintiendo lo mismo que yo, no era ella la que lo provocaba.
Unas luces de colores alumbraron el lugar y vi la ambulancia acercarse rápidamente, los paramédicos se acercaron corriendo con las camillas y utensilio necesario, solloce mas fuerte y mi cuerpo comenzó a temblar mas poderosamente, el piso no dejo de moverse pero no me importo, seguí mirando como entre los paramédicos y los demás trabajaban para sacar a Edward, vi como algo parecido a el era arrastrado hasta quedar fuera del Ferrari y tendido en el piso, los paramédicos empezaron a trabajar en su cuerpo rasgando las ropas e instalando aparatos, en segundos ya tenían inmovilizado el cuerpo y en otro lo estaban subiendo a la camilla.
Me abrace a mí misma al sentir como mi sangre se convertía en hielo dejándome entumecida y desmadejada en el suelo, las lágrimas no paraban de salir de mis ojos derramándose por estos corriendo hasta el cuello y empapando mi camiseta.
No podía vivir sin él, no podía hacerlo, él era ahora mi vida, nada me importaba si no estaba el junto a mí, no importaba si se tenía que alejar de mí pero que estuviera vivo y sano, si él estaba bien yo lo estaría.
Mi vida por la de el
Volvió a resonar en mi mente esa frase, y la repetí una y otra vez.
Las imágenes comenzaron a cerrarse en un oscuro túnel, solo podía ver por una pequeña abertura que cada vez se hacía más pequeña, Bella salía y se apagaba dentro de mi cabeza atrapada en la miasma negrura que yo, aferra las manos al piso para asegurarme que aún estaba en, el pero las sensaciones de mis manos apenas lo registraron.
Mi mente perdía cada vez más la lucidez mostrándome difusas imágenes del pasado y el presente.
La primera vez que lo vi, a mis padres juntos riendo, nuestro primer beso, las clases con Charlie, las clases que teníamos juntos con Edward, las semanas que pasamos juntos, mi primera carrera y el regalo de mi padre, la noche anterior en los brazos de Edward.
Pasaba de uno en otra con rapidez dejándome cada vez más confundida, ¿dónde estaba? ¿Por qué estaba llorando?. Edward me recordé y volví a caer en las tinieblas envolviéndome en recuerdos, Tokio, la fiesta de disfraces, el avión,¿ estaba de nuevo en el hospital? No estaba en Italia, pero ¿ por qué?
Edward volví a recordarme una parte racional de mi mente, navegue en las tinieblas de recuerdos confusos y la imagen de Edward en el suelo me saco con esfuerzo del limbo, la vista volvió un poco y pude ver como su cuerpo era subido a la ambulancia.
-Isabella estas bien?-Nicolás me ayudo a levantarme.¿Isabella? ¿Me gustaba que me llamaran así? No, me gustaba que me dijeran Bella, pero ahora no me molestaba tanto.
-Estoy bien-respondí dejando a un lado la confusión por mi nombre, mire la ambulancia y me tambalee para alcanzarla.
-Vendrás conmigo, debemos subir a la ambulancia-asentí desorientada con mi vista fija en el camino a esta.
Nos subimos y los sollozos comenzaron cuando vi el cuerpo desecho de Edward en la camilla, quise tomarle la mano pero no había espacio lleno de tubos y cables, me senté a un lado con ayuda de Nicolas.
-Contusión garbe en el cráneo, y pérdida de conciencia profunda-comenzó el paramédico con voz profesional al otro enfrente, uno en la cabeza de Edward le estaba metiendo aire con un aparato extraño y los otros trabajaba en su pecho.
-Tiene un pulmón perforado-dijo el otro mientras abría un abertura en las costillas de este, mi cuerpo saltaba por la rapidez de la ambulancia por el camino de tierra y los gemidos de mi boca resonaban en el pequeño espacio, un hilo de sangre comenzó a salir por la abertura de las costillas y en segundos este estaba tapado por un tubo de plástico.
De pronto un pitido insistente comenzó a sonar alarmando a los paramédicos.
-Su presión está aumentando, el corazón se detendrá en cualquier momento-esa última frase fue como una cuchillada por mi piel y los gemidos se convirtieron en gritos de dolor.
-No, No me dejes Edward, por favor no me dejes-Nicolas me aferro con fuerza deteniéndome de que me abalanzara sobre el cuerpo, sus ojos estaban cerrados como si solo estuviera durmiendo y un tuvo estaba tapando su boca, sangre seca estaba pegada en su frente y pómulos y una gran cantidad de rasguños en su pecho lo tenían cubierto de sangre.
-Ponle epinefrina antes de…-el pitido insistente se convirtió en una solo nota estridente y la pantalla mostraba solo una línea-Su corazón se detuvo, inyéctale el doble de epinefrina ¡rápido!.
-Nooo, Edward-llore con fuerza temblando mientas veía como una gran jeringa se enterraba en su pecho pero el pitido siguió sin cambiar
Los sonidos comenzaron a desaparecer nuevamente y enterré mis uñas en los brazos de Nicolas para mantenerme a flote.
-Lo amo Nicolas se lo dije hoy-Solloce, Nicolas solo me apretó las manos.
-Denle voltaje-la voz del paramédico se escuchó cada vez más lejana y la vista comenzó a oscurecer en los bordes, pero pude ver como esparcían un líquido en unas paletas color palta y las ponían en el pecho de Edward, su torso se levantó de la camilla pero nada cambio, el sonido del pito de hizo ahora algo tenue y mis gemidos ya no se escuchaban.
-De nuevooo- la voz era cada vez más irreal y ya no veía nada más que el rostro sereno del único hombre que he amado en mi espantosa vida y el único que me ha amado a mí, la imagen cambiaba por segundos al rostro sonriente de Edward con sus hermosos ojos verdes chispeantes de travesura y de vuelta al de la camilla destrozado.
Por favor no me lo quiten, o quítenmelo pero no lo dejen morir roge al cielo en los último segundos de razón que se escapaba de mi mente.
-Se nos va… se nos va.
Fue lo último que escuche
Perdónenme…. Pero así es como debe ser.
Nos encontramos pronto
Atte Vale
