Lamento, lamento, lamento mucho la demora,no pense que me demoraria tanto pero coincidio justo con el termino de mi semestre y con eso los ultimos trabajos ya que con mucho orgullo debo decir que mis calificaciones me eximieron de todos mis examanes...en fin lamento la demora y lamento tambien decirles que esta es solo la primera parte del ultimo capitulo ya que me esta quedando un poco largo espero que esto baste por unos dias hasta que suba la otra parte...

lo lamento un beso y abrazo para todas las que me dejaron un comentario y demas.

ahora disfruten esta parte...


Seis años después

Tokio 22:30 horas

Edward Pov.

Ultimo día .He pasado aquí casi dos meses y hoy es mi último día… y también la despedida de lo que ha sido mi vida durante estos años.

Comencé a salir del estacionamiento del hotel con lentitud, las luces del techo alumbraban tenuemente el exterior y teñían de color naranjo el interior del auto.

Una sonrisa triste adorno mis labios al recordar mi anterior automóvil, aun después de todo este tiempo no podía evitar recordar con tristeza el Ferrari, Mi Ferrari, moví mi cabeza para alejar los tormentosos recuerdos y acelere un poco para salir por el pórtico, saque la mano y pase la tarjeta electrónica para que la barrera subiera y poder salir a las oscuras calles de Tokio.

Tokio…este era el ultimo lugar en donde quedaba por buscarla, deliberadamente lo había dejado para el final temeroso de que cuando llegara y mi búsqueda resultara infructuosa y ya no quedaría nada que hacer, este era el ultimo país que quedaba por buscar y si no estaba aquí todo terminaría.

Hace cinco años mi vida se convirtió en una tormenta, en una agonizante y cansadora tormenta, pero fue hace cinco meses cuando todo comenzó a tocar su final, su oscuro final...

Estaba atendiendo una llamada en mi consultorio cuando mi secretaria entro por la puerta con una sonrisa cansada, despedí la llamada de una nueva paciente que estaba resultando difícil y la mire expectante.

-La paciente de las cinco ya llego-anuncio-esta esperando en la sala por usted doctor Cullen- soltó una risita incrédula y salió antes de que le dijera algo.

Sabia el significado de su risa, no a muchas personas les resulta fácil mirarme con el respeto que conlleva mi titulo, a los veinticuatro años ser doctor y dueño de un consultorio no era algo que se viera todos los días, pero al no tener una vida normal lo único que me quedaba para no convertirme en un muerto viviente fue concentrarme en mis estudios , ella quería que estudiara así que eso hice, sin descanso, y con eso adelante un par de años a mi especialización por lo que cuando las personas me miran raramente pueden guardar la compostura y seriedad como a mi secretaria.

Me levante con un encogimiento de hombros, a mis pacientes eso no les importaba y si lo hacían cuando veían los resultados todas las dudas quedaban olvidadas. Camine con calma por los pasillos adornados con cuadros de vividos colores y paredes de igual aspecto, gire en la esquina y entre por la puerta sonriéndole mi paciente preferida.

Sus ojos azules me enfocaron y su sonrisa apareció e inmediatamente convertirse en una mueca enojada

-Me has hecho esperar mucho-replico cruzándose de brazos y sentándose nuevamente en los sofás, su cabellera rubia se meció en sus hombros dándole una apariencia angelical.

-Lo lamento, no todas las pacientes son tan buenas como tu-camine con una sonrisa para sentarme en el sofá mas alejado en donde estaba una pequeña mesa en medio-pero lo compensare lo prometo-alce una mano en forma de juramento.

-Bien, estas perdonado-salto de su asiento con una nueva sonrisa y se abalanzo a mis brazos envolviendo mi cuello con los suyos, solté una risotada y la deje en el suelo con delicadeza, me levante y la tome de la mano para dirigirnos a la otra parte de la habitación que estaba repleta de juguetes.

-Sabes que odio esta habitación-resoplo cuando entramos pero a pesar de la molestia se podía escuchar la agonía y tristeza en su voz.

-Lo se Tanya-suspire y camine de nuevo a su lado y me agache a su altura para mirar sus ojos.

Tanya solo tenía seis años pero sus ojos mostraban mas tristeza que muchas personas adultas, y esa era la razón para convertirme en lo que soy hoy, por Tanya y todas las personitas que estaban tan perdidas como ella.

Pase tres años estudiando Psicología y otros dos en especializarme en Psicología Infantil, y cada día daba gracias por esa decisión, y más aun cuando niñas tan dañadas como Tanya llegaban a mi cuidado.

-Tanya- llame para que me mirara nuevamente-sé que es difícil pero tu lo estas haciendo muy bien, no puedes rendirte ahora que ya estamos por terminar-Asintió suspirando y se sentó en el sofá para que comenzara nuestra sesión, el mayor problema de Tanya era la culpa, ella estaba convencida de que la muerte de sus padres era su culpa y eso la había tenido en una profunda depresión que a su edad era realmente peligrosa.

Cada niña o niño que ayudaba y escuchaba, cada llanto y lamento que consolaba era como si la estuviera ayudando a ella, a Isabella y con eso podía irme a la cama y dormir, dormir con mi mente llamándola y mi corazón llorándola a cada segundo pero durmiendo al fin.

-Doctor Cullen-mire la puerta del salón para mirar a mi secretaria con mala cara, había interrumpido a Tanya a media historia de uno de sus últimos cumpleaños-Lamento la interrupción-se disculpo rápidamente al sabes de mas que nunca debían interrumpirme-pero lo llaman por teléfono y es el Señor Emmett.

Me levante de un alto arrepintiéndome al instante y mirar culpable a Tanya, ella solo sonrío mostrando un diente faltante en la parte superior.

-Lo lamento pequeñita, puedo contestar en otro momento-ofrecí sin convencimiento, estaba apunto de arañarme el rostro de la desesperación por hablar con Emmett pero mis pacientes eran muy importantes para mi.

-Si claro, pero yo no quiero-se levanto del asiento y camino para darle la mano a mi secretaria-Alison prometió comprarme un helado cuando termináramos así que tengo que aprovechar que interrumpió para apresurar esa promesa-salto mirando alegre a Alison y esta me miro insegura.

-Gracias Tanya- respondí con fervor-Alison que sea uno grande, cárgalo a mi cuanta-Alison asintió y salió de la mano con Tanya planeando los sabores del helado.

Corrí a mi oficina obligándome a calmar mis nervios, siempre era lo mismo, Emmett o alguno de los demás llamaba solo con las misma palabras "No hemos encontrado nada, lo siento" y yo terminaba con una nueva herida en mi alma llorando como la primera vez.

-Hola hermano-hable con calma al alzar el auricular, Emmett siempre contestaba con alguna broma pero ahora solo silencio me respondió del otro lado-Que pasa Emmett te comió la lengua el gat…

-Tenemos algo- Interrumpió su voz seria como rara vez usaba, me quede con la boca abierta con las palabras a medias y el corazón se salto un par de latidos-Edward estas bien?.. Edward?.. Creo que se desmayo cariño-se escucho movimiento del otro lado y luego una voz mas alejada a la que mi hermano respondía preocupado-No lo se, te dije que no era buena idea llamarlo para decirle…-movimiento de nuevo y los susurros detrás, mi boca aun estaba abierta pero las palabras estaban revueltas en mi cabeza impidiéndome juntarlas y hablar.

-¡Edward Cullen!-salte un poco al escuchar el grito de Rosalie y mi mente comenzó a moverse con velocidad para recuperar el tiempo perdido-Mas te vale que levantes tu trasero del piso si te has desmayado por que no creo que quieras que tome un avión para pateártelo yo misma, ¡despierta¡- Moví mi cabeza y carraspee.

-No me desmaye Rose-la tranquilice- Que es lo que esta diciendo Emmett?-se escucho una discusión en susurros y comencé a impacientarme- Rosalie, Emmett contéstenme -gruñí.

-Lo que sucede es que puede que encontráramos algo- respondió por fin Rosalie con lentitud, asentí y luego conteste al darme cuanta de que ellos no me veían-no es seguro…pero creo que es confiable… pero aun así no creo que debamos…-Rosalie comenzó a bajar la voz divagando hasta perderse por completo.

-Rosalie dilo de una vez-rogué con el estomago repleto de espasmos y comenzando a ver como mis manos temblaban.

-Creo que encontramos a Nicolas- soltó rápido y un rayo de adrenalina me golpeo el cuerpo dejándome tenso como una cuerda de piano.

-Donde?, cuando?, tomare un avión ahora mismo…

-Cálmate Edward- me grito, respire profundo pero la sangre no dejo de correr a la velocidad de la luz en mis venas, mi pie comenzó a moverse golpeando el piso rápidamente-Creemos que esta en Bodeux…

-Burdeux?-pregunte confundido buscando el mapa en mi mente pero no lograba ubicarme.

-Francia Edward, Francia, uno pensaría que después de estos años te sabrías de memoria el mapa de Europa-resoplo y continuo sin dejar que me defendiera-ahora mismo nosotros estamos en Rumania y no tenemos pasajes para ir esta noche, Alice y Jasper están en España pero no puedo contactarme con ellos así que te reservamos un boleto para ti, nos reuniremos todos ahí en cuanto podamos como siempre, pero al parecer serás el primero en llegar.

-De acuerdo-Rosalie me dio los datos del horario y los del hotel que ya estaba también preparado para mí en cuanto llegara.

-Edward-llamo antes de despedirse con voz repentinamente ahogada-si en realidad es él no lo dejes ir hasta que lleguemos nosotros-me trague el nudo de mi garganta antes de responderle.

-No te preocupes Rose-calme sabiendo que no era el único desesperado por encontrarla-Lo prometo- Rosalie se despidió mas tranquila y yo salí corriendo a mi departamento.

No era la primera vez que teníamos datos confusos o falsos pero siempre reaccionábamos igual.

Cinco años de búsqueda, cinco años recorriendo cada trozo de Europa, cada propiedad, cada hospital y lugar en el que Nicolas e Isabella pudieran estar, incluso lugares pequeños y olvidados eran minuciosamente revisados para que no quedara ninguna duda, pero siempre sentíamos la misma angustia y desolación al no encontrar nada.

Todos teníamos vidas relativamente normales pero bastaba que algo o alguien que nos diera la esperanza de haber encontrado algo dejábamos todo y salíamos corriendo.

Vivíamos bastante cerca, a solo unos minutos de distancia, de hecho solo algunos pisos, ya que entre todos compramos tres departamentos en el mismo edificio y a pesar de trabajar en lugares diferentes cada vez que podíamos nos juntábamos como si viviéramos juntos como esa semana antes de que viajáramos a Italia y todo se desmoronara.

Claro el hecho de que Alice y Jasper vivieran juntos al igual que Rosalie y Emmett facilitaba mas las cosas

Nos juntábamos y compartíamos gran arte de los días, pero cuando llegaban las vacaciones todos nos tomábamos los tres meses en verano y algunas semanas en invierno y nos repartíamos por el mundo, cada uno en alguna ciudad distinta y recorríamos cada rincón de ellas buscando a la persona perdida de nuestra familia, en estos años habíamos recorrido gran parte de Europa pero aun teníamos mucho que viajar aun descartando lugares en los que sabíamos que ellos no podían estar.

Ahora mismo se suponía que yo debería estar en alguna parte de Bélgica pero no pude posponer las citas de hoy y viajaría pasado mañana, al parecer el destino quería otra cosa…

Llegue nueve horas después a Bordeux y cuando me registre en el hotel mi cuerpo estaba por colapsar, entre la diferencia de horario, el viaje, los nervios y todas los demás emociones que salían de mi cuerpo estaba a punto de derrumbarme, pero tome fuerzas de lugares desconocidos y logre llamar a Rosalie.

-Ya llegue-grazne cuando contesto Emmett-me daré una ducha y buscare el hospital en donde lo vieron.

-Nuestro vuelo sale en cuatro horas mas, nos veremos pronto-Respondí vagamente y me despedí, me duche y el agua caliente relajo los músculos de mi cuerpo dejándome mas cansado aun así que salí lo mas pronto posible y me vestí con manos temblorosas.

Para cuando salí de la habitación con unos jeans oscuros y una camiseta manga larga color roja sangre apenas podía contener los temblores en todo el cuerpo.

Me baje del taxi y mire de frente el edificio del hospital deseando que los demás estuvieran junto a mi ya que estaba mas nervioso que en otras ocasiones, las puertas me reflejaron y me quede un segundo mirándolo y ver la diferencia entre el hombre alto, musculoso y con las facciones mas firmes y duras, los ojos seguían del mismo color verde de todo mi vida al igual que mi cabello cobrizo desordenado, pero mi rostro había adquirido una apariencia mas seria y madura, y el chico de dieciocho años con vendas en todo el cuerpo y con el rostro descompuesto y afligido por el dolor y pena que se había reflejado en el hospital al salir hace tantos años se hizo evidente, la imagen de quien era hoy me dio fuerzas para caminar y atravesar las puertas.

Ya no era un niño, era un hombre a punto de cumplir los veinticinco años que buscaba a la única mujer que había amado en su vida.

-Disculpe-llame a la mujer madura de la recepción, convertí mi sonrisa cordial en una amplia y ladeada que Alice y Rosalie decían que podía cegar a cualquier mujer, y que la ocupaba cada vez que buscaba información privada en los hospitales y lugares parecidos.

La mujer me miro un segundo confundida y recordé donde estaba

-Pahrdohn, Sha mah-pehl Edward-la mujer sonrió burlona.

-Un gusto Edward, yo soy Fran y hablo tu idioma-sonreí agradecido por evitarme usar mi escaso francés -que necesitas?.

-Estoy buscando a mi amigo- la recepcionista frunció el seño confundida y me apresure por explicar la preparada historia- él es doctor en Estados Unidos y como hace unas semanas estoy aquí de vacaciones no he podido verlo, y he escuchado que estaba trabajando aquí y quería aprovechar de saludarlo-sonreí y me acerque con aires conspirador-seria posible que me dijeras si el esta aquí?-Fran alzo las cejas y susurro algo sobre los franceses y la seducción.

-Dime el nombre de tu amigo y veremos que podemos hacer-concedió de buena gana.

-Su nombre es Nicolas…

-El Psiquiatra-me interrumpió alegre y yo asentí confundido-todos conocemos al Doctor Nicolas es un verdadero ángel- suspiro soñadora, hice una mueca que debería ser una sonrisa, ese "ángel" se había llevado al amor de mi vida y desaparecido por seis años sin dejar rastro-el esta en el piso cuatro oficina 103.

- Mehrsi-susurre y me despedí con la mano, la mujer soltó una risa e imito mi gesto

- De riahn-escuche canturriar antes de que subiera al ascensor.

Me troné los dedos, me pase la mano por el cabello, sacudí mi pie golpeándolo en el piso y repetí todo una y otra vez durante los escasos minutos que duro el viaje en ascensor, para cundo salí tenia le pelo revuelto, los dedos adoloridos y el pie cansado pero camine rápido por el pasillo mirando las puertas hasta llegar a la indicada, me pare con los nervios de punto y me incline mas cerca intentando escuchar susurros dentro de la oficina.

¿Y si estaba con ella? ¿Y si Isabella estaba allí adentro?

Todo nerviosismo salió disparado convirtiéndose en pura determinación, abrí la puerta de golpe con el corazón en la garganta y los ojos se movieron rápidos escaneando cada rincón para centrase por fin con un par de ojos abiertos de par en par.

-Edward-susurro con voz cortada y mirándome como si fuera un espectro o alguna visión.

-Nicolas- gruñí cerrando la puerta de golpe detrás de mi, me acerque de dos zancadas a su lado tomándolo del cuello de la camisa-Donde esta?-rugí sosteniéndolo con fuerza a pesar de que el tenia mas cuerpo que yo pero la ira que me embargo al verlo parada ahí mirando sus libros en una repisa tranquilamente como si nada en el mundo estuviera mal, como si mi vida no estuviera convertida en tinieblas de sufrimiento por su culpa, me permitió poder ser capaz de levantarlo algunos centímetros del suelo-¡Habla maldita sea, donde esta Isabella!-lo sacudí intentando que sacara alguna palabras de su boca pero cundo hizo un exclamación ahogada me di cuanta de que ahora estaba ahorcándolo con una de mis manos, lo solté de golpe y retrocedí unos pasos mirándolo con todo el odio que me permitió el cuerpo, se sostuvo el cuello con las manos tosiendo y respirando agitadamente.

-Es un gusto verte Edward-respondió por fin cuando se calmo mirándome con compasión provocando que mi furia aumentara.

-No juegues conmigo-arrastres las palabras acercándome unos pasos adquiriendo la postura mas sombría que pude- estoy dispuesto a utilizar la tortura si es necesario para hacerte hablar- algo en mi interior me confirmo que no eran solo amenazas, Nicolas soltó una risa ronca y se alejó de mi sentándose en su escritorio lentamente, abrí la boca sorprendido por su postura relajada cuando yo acababa de estrangularlo sin piedad.

-No será necesario-negó con la cabeza y me indico con la mano que utilizara las sillas frente a él, cerré las manos en puños dispuesto a sacar a agolpes su mueca de tranquilidad que me estaba exasperando-Cálmate Edward y siéntate- me dio una sonrisa para infundirme confianza y su voz calmada produjo una reducción de mi ira.

-No utilices tus técnicas Psicológicas conmigo Nicolas, no eres el único que puede hacerlo en esta habitación-logre que su rostro se sorprendiera y me senté pesadamente en la silla, en cuanto lo hice mi mente reacciono como debería haberlo hecho desde el principio, yo era un Psicólogo, me especialice en una ciencia que su cometido era que las personas reaccionara de mejor forma a las dificultades de la vida pero cuando lo vi después de todo este tiempo buscándolo en cada rincón mi cerebro desapareció dejando paso solo a los instintos. Pero ahora que estaba más calmado, las ideas y formulas para obtener lo que quería desfilaron en mi cerebro con velocidad.

-Eso me intriga-respondió cuando termino de examinar mis ojos ahora fríos - Me quisieras contar?-solté una carcajada falta de humor por las típicas palabras que los Psicólogos y Psiquiatras utilizaban para hacerte hablar.

-No hay nada que contar, soy Psicólogo especializado en niños y adolecentes con problemas-sus ojos adquirieron el brillo de la comprensión-pero no vine aquí a contarte mi vida en estos años-recosté mis brazos en el escritorio acercándome lo mas posible a el-Donde esta?-pregunte contundente mirándolo intensamente a los ojos para ver cada uno de sus reacciones como sabia hacerlo, pero la tristeza que vi en ellos me aterro provocando que retrocediera.

-Lo lamento Edward-susurro dejando por fin la expresión de calma para convertirla en verdadera tristeza y sufrimiento, me erguí lentamente sin dejar de mirar su rostro cada vez mas desolado.

-Que se supone que debo entender con eso?-dije con la voz ronca y ahogada, Nicolas se recostó en la cilla de cuero con derrota.

-Lo lamento pero no se donde esta Isabella-me quede congelado en el asiento solo mirando los ojos del otro lado del escritorio que me veían con tristeza.

-Como que no sabes?-me levante de golpe una vez que reaccione y lo apunte con mi dedo-Tu y ella salieron del hospital juntos, las enfermeras nos lo dijeron cuando desperté nuevamente-golpee la mesa con mis manos acercándome a el-No quieras mentirme Nicolas he pasado los últimos cinco años buscándolos y hubieran sido los seis sino fuera por que mi cuerpo no estaba en condiciones de hacer nada, ahora dime la verdad-exigí sacando con un movimiento todas las cosas encima del escritorio dejando que la furia me controlara nuevamente, Nicolas solo hizo una mueca mirando el desastre pero no se movió.

-No te estoy mintiendo Edward-suspiro y se levanto, camino teniendo cuidado de no pisar nada hasta un amplio sofá al lado de un ventanal-es verdad que nos fuimos juntos pero ahora no se nada de ella-sentí como las lagrimas volvían a mis ojos pero todos estos años me habían ayudado a controlarlas solo para cuando estaba solo. Porque si, no había dejado de llorar una sola noche en todos estos años.

-No puede ser-susurre, me quede parado mirándolo, él era una de las pocas esperanzas que tenia de encontrarla y si el no sabia donde estaba…-No lo entiendo-me deje caer en la silla nuevamente dándole la espalda a Nicolas, mis ojos se clavaron en un cuadro frente a mi de un paisaje, mi mente se debatía en desconectarse o seguir trabajando al máximo por entender, me concentre en el cuadro para optar por la segunda opción.

-No te martirices Edward, estoy dispuesto a explicarte todo-me di la vuelta mirando como Nicolas se acomodaba con los codos en sus rodillas-si gustas sentarte mas cerca-me levante como en un trance y me deje caer en el sofá frente a él, me hubiera reído en otras circunstancias al darme cuanta que estábamos en los sofás de doctor paciente pero solo me limite a no quitar mis ojos de los suyos.

-Te escucho-alenté con una mano a que comenzara y me recosté.

-Antes que nada quiero que sepas que para mi fue tan difícil como para ti que nos fuéramos sin decirle nada a nadie-lo mire aséptico pero no lo interrumpí-sé que es difícil de entender pero créeme que intente hacerla desistir de su idea, incluso cuando ya estábamos lejos-movió su cabeza con cansancio y sus ojos miraron al horizonte por la ventana-pero cuando una idea se le mete en la cabeza es muy difícil hacerla entender-asentí con tristeza tragándome otro nudo en mi garganta-pero luego con los días eso ya no fue de utilidad-su voz se tiño de amargura y sus ojos volvieron a mi.

-Porque?-susurre asustado de preguntar pero no aguantándome de hacerlo.

-Por que luego de un tiempo todos sus miedos se hicieron realidad- respondió masajeándose las cienes.

-Sus miedos, que miedos?, Nicolas no te estas explicando – gruñí mientras me removía en el asiento impaciente por que se diera entender, Nicolas se paso la mano por el rostro y cuando me miro nuevamente sus ojos estaba cristalinos.

-Isabella Swan desapareció- apreté mis labios para no dejar salir nada de esta ya que no estaba seguro si era un grito o un gemido.

-Como que desapareció? A donde fue? Eso no tiene sentido- exclame con las manos al aire.

-Eso es precisamente lo que sucedió, Isabella perdió todo sentido, ella se perdió en su propia mente como tanto temíamos.

-Ella… enloqueció?- pregunte con mi voz quebrada al sentir como el dolor me atravesaba con fuerza.

-No, no enloqueció-respondió Nicolas negando con la cabeza- ella solo desapareció, cuando la mirabas solo podías ver su cuerpo-suspiro nuevamente y sus ojos volvieron al ventanal perdiéndose en el pasado-cuando paso lo del accidente ella comenzó a tener lapsos de tiempo en los que se perdía en su mente, en sus recuerdos, estos eran cada vez mas largos y con los días ya no eran lapsos en los que se perdía sino que eran lapsos en donde volvía-fue su voz la que se quebró esta vez pero no se detuvo- Poco a poco comenzó a perder recuerdos y cuando estaba consiente estaba completamente confundida, sin saber quien era, como se llamaba, donde estaba, para cuando lograba estar mas consiente volvía a perderse por mas tiempo hasta que…-sus puños se afianzaron y yo deje salir las lagrimas de mis ojos ya sin importarme nada, Isabella había sufrido todo eso sola, ella tan frágil y delicada estuvo sola cuando mas me necesitaba. Nicolas respiro hondo antes de volver a hablar.

-Hasta que un día ya pasado meses- Continuo- no reconocía nada, no sabia quien era, no recordaba a nadie ni a nada y así se quedo, ya no despertó por mas que le hablaba-me tome el rostro con las manos. Mi niña, mi pequeña muñeca, el amor de mi vida sufriendo, perdida, sola, y desamparada sufriendo en algún lugar del mundo sin que yo le ayudara, habría dado mi vida por estar junto a ella solo en uno de esos momentos para abrazarla y asegurarle de que nada le pasaría mientras yo estuviera ahí, pero no había estado, había estado a sabe dios cuantos kilómetros de distancia.

-Por que ocurrió eso?. Nicolas porque?- Rogué por una explicación, levante mi cabeza de mis manos viendo las lagrimas en los ojos de Nicolas a punto de escapar.

-Debes entender Edward que las personalidades múltiples no son algo fácil de entender, los pocos estudios que se tienen se basan solo en algunos pocos casos y el de Isabella era sin duda algo diferente ya que ellas vivían plenamente consiente una de la otra-asentí agradeciendo a mis estudios ya que aunque nuestras especialidades eran distintas podían entender a Nicolas con mas facilidad-Aun así-continuo con voz ronca-tenían varios síntomas comunes, que fue lo que mas complico al intentar diagnosticarla en un principio-Nicolas se levanto del sofá y saco un libro de su escritorio, volvió y se sentó mostrándomelo-Reconoces esto?-pregunto dejándome ver la imagen de una simulación del cerebro separada en varias partes.

-Si, también estudie eso en mi universidad- respondí mirando la imagen.

-Si, este es parecido al que los estudiantes de tu especialidad estudian, pero este…-movió algunas hojas y se paro para mostrarme otra foto igual pero separada de distinta forma-Esta es la que los Psiquiatras usamos, este esta separado de forma distinta, mas profunda se podría decir.

-Entiendo-moví mi mano para que continuara con su explicación.

-En esta foto puedes ver que el lado izquierdo esta de color roja-apunto con su dedo y lo golpeo-esta es Bella-lo mire con una ceja alzada esperando una explicación racional-o mejor dicho esta parte la controlaba Bella-apunto la otro lado dándole golpecitos frente a mis ojos-Y esta parte azul lo controlaba Isabella- fruncí el seño y moví mi cabeza de un lado a otro enojado.

-Quieres llegar a algún lado con esto? Por qué si lo has olvidado se perfectamente esto que me estas diciendo sin necesidad de los dibujos-me levante pasándome la mano por el cabello, Nicolas levanto la manos para calmarme.

-Espera, quiero que veas el dibujo una ultima vez-resople y volví mis ojos al dibujo mirando con mas atención, me acerque mas y pude ves que entremedio de los dos colores había un pequeño espacio en color blanco, fruncí mas el seño intentando entender.

-Veo que lo has notado-su dedo se podo en el espacio en blanco y nuevos golpecitos lo mostraron-Ahí quedo encerrada- termino con voz teñido de amargura.

-Quieres darte a entender por favor-solté frustrado por su explicación.

-Edward, durante años Isabella y Bella hicieron vidas completamente separadas aun consientes una de la otra, hicieron , aprendieron y vivieron cosas totalmente separadas y diferentes-me volví a sentar frente a en el sofá mientras Nicolas hacia ademanes con sus manos-ellas a pesar de ser la misma tenían gustos y vidas muy diferentes como tu sabes-se apresuró a decir al ver que me estaba levantando nuevamente-ahora quiero que imagines todas esas cosas separadas en estos dibujos-volvió a mostrarme el dibujo-Isabella sabia artes marciales, y tenia estudios en comercio y administración-asentí mirando el lado azul y viendo como su dedo cambio al lado rojo-Bella sabia tocar barios instrumentos musicales y tomo varias clases sobre decoración y estudios en arte antiguo-me recosté en el sofá sin dejar de mirar ambos lados del dibujo mientras el entendimiento estaba llegando a mi-Año tras años ellas hicieron cosas sin que la otra tuviera la necesidad de saber algo de esto al tener su propio lado de conciencia, esa es una característica de la doble personalidad, una personalidad puede hacer y aprender cosas sin que la otra parte se entere, es este caso ellas lo sabían pero no las compartían o no lo hacían hasta esa noche-Nicolas bajo la vista al dibujo con expresión confundida.

-Por que no pareces muy convencido de tu teoría?-pregunte sintiendo que algo me estaba ocultando.

-No es que no lo crea-se levanto lentamente y devolvió el libro a su lugar-lo que sucede es que nunca ha sabido cuando fue que ella empezó a desmoronarse.

-Quieres decir que esto fue antes de mi accidente?-asintió mientras se movía por la habitación levantando cosas del piso.

-No puedo saberlo, pero estoy seguro que algo paso antes de eso que provoco que su mente comenzara a tener problemas, ella de pronto tuvo todas esas vivencias, recuerdos, experiencias y todo lo demás juntos en ese pequeño espacio en blanco, todo sin poder dejar que el cerebro lo seleccionara para saber que dejar o desechar y colapso, porque paso o cuando paso, eso no lo se?-termino con un soplo

-Pero yo estuve con ella siempre y no note nada…- mi frente se arrugo mientras terminaba de hablar al recordar que si había notado algo pero lo había dejado pasar por todo lo de la carrera.

-Tienes algo que decirme?- pregunto Nicolas cruzándose de brazos mirándome desde su lugar.

-Ahora que recuerdo la mañana del accidente Isabella estaba un poco extraña, hubo un momento en me asuste al verla con la vista perdida y con el rostro a punto de desmayarse y si sigo recordando esa actitud perduro durante el día mientras practicábamos antes de la carrera pero no lo pude analizar en ese entonces por que ella se las arreglaba para distraerme-sonreí y las ganas de llorar volvieron al recordar ese ultimo día, y esa ultima noche, esa noche que solo me permito pensar cuando se que voy a ser capaz de soportarlo. Un nuevo nudo se instalo en mi garganta ya que esta no era uno de esos momentos de fuerza y Carraspee para que mi voz saliera normal-o gritarme en otras ocasiones-termine mirando mis pies.

-Bien eso ya no es importante-suspiro Nicolas luego de mirarme extraño y se sentaba en su escritorio nuevamente-ella nunca me quiso contar aun cuando…-su voz bajo un segundo y movio su cabeza antes de seguir- siempre evadía el tema diciendo que no recordaba y yo no tenia como refutar ese argumento, aunque sé que de alguna forma ella me ocultaba algo-levante mi cabeza de golpe confundido.

-Pensé que habías dicho que ella ya no reconocía a nada y a nadie, como es que podías hablar con ella coherentemente-Nicolas hizo una mueca con sus labios contrariado y me levante parándome frente el-que parte de la historia te estas saltando-gruñí mientras me acercaba lentamente.

-No es que me la esté saltando-se defendió y su mano comenzó a tamborilear en el escritorio-es solo que…

-Espera un momento-le corte mientras levantaba una mano y mi mente recorría toda esta conversación-me estas diciendo que ella estaba en una especie de catatonia en donde no sabia de nada a su alrededor, y ahora sales con que luego tenias conversaciones en la que te ocultaba cosas-termine frente de su rostro con las manos en garras dispuesto a estrangularlo – Que. Es. Lo que. Me Ocultas. Nicolas-separe lentamente las palabras mientras lo levantaban lentamente del cuello de la camisa hasta que quedamos a la misma altura.

-No te lo estaba ocultando Edward, solo quería que entendieras todo-se soltó de mi agarre y se arregló la camisa.

-Pero aun así me estas desviando el tema, algo no quieres contarme- sus ojos se mostraron culpables antes de desviarlos, comencé a moverme por la habitación de un lado a otro con los nervios de punta y el estomago revuelto contrayéndose en dolorosos espasmos.

-Si, te estado desviando el tema-asumió mientras se sentaba con pesadez en su silla-es solo que no creo que quieras escuchar lo que tengo que decir-mi estomago tuvo otro espasmo y mis manos en reflejo comenzaron a temblar.

-Creo que luego de todos estos años y lo que me has dicho en estas horas es suficiente prueba de que no soy tan débil- para desmentir mis palabras mis manos temblaron mas fuerte y sentía como ese temblor se extendía por mis piernas, para evitar mostrar mi debilidad me senté en la silla frente a Nicolas de golpe cruzando mis brazos sobre el pecho.

-No creo que seas débil Edward, pero aun así no es algo fácil de digerir lo que tengo que decirte-apreté mas fuerte mis brazos dejando ver que no me movería un centímetro de este lugar. Sin dejar de mirarme Nicolas entrelazo sus dedos encima del escritorio con lentitud.

-Con los años, creo que entre el segundo o el tercero, logre una recuperación con Isabella- comenzó lentamente mirandome con atencion, y mi cuerpo no pudo evitar temblar por completo, mis nervios tomaron el control haciendo que mi respiración se hiciera pesada y mi pie comenzó a moverse debajo del asiento, aun así logre no mover mi rostro para otra cosa que asentir a Nicolas y que continuara. Nicolas cerro los ojos tomando aire lentamente-Fue muy duro ver como ella intentaba salir de su encierro y mas aun ver como intentaba dejar la confusión en la que se mantenía, vivía entre recuerdos, el pasado y lo que fue su vida luego del accidente la tenían amordazada en su cuerpo, pero pude conectarme y ayudarla a escapar de su mente aunque solo eran cortos lapsos de tiempo-Nicolas sonrío un poco y abrió sus ojos que hasta el momento había tenido cerrados.

-Supongo que eso solo te lo debe a ti-felicite haciéndolo parecer avergonzado por un momento, pero tan pronto aprecio se esfumo dejando pasar a la seriedad.

-Fue algo muy duro pero si, logre hacerlo con su ayuda, Isabella nunca se rindió, día tras día una vez encontramos la forma de conectarla con la realidad ella luchaba por mantenerse conmigo, al final solo había una forma eficiente de hacerla volver la que ocupábamos con regularidad…-sus ojos miraron los míos con una intensidad que me confundió, Nicolas solo sonrío nuevamente desviando los ojos.

-Cuanto tiempo duro su recuperación?-pregunte al ver como Nicolas se encerraba en su pensamientos solo moviendo su mano sobre una pulsera artesanal de su muñeca, al escuchar mi voz pestaño y movió la cabeza para concentrase.

-Cerca de tres años-respondió vagamente encogiéndose de hombros-no lo recuerdo bien, el tiempo pasaba distinto para nosotros, las cesiones podían ser de días o de noches dependiendo del animo de Isabella-sus expresión se torno grave-hasta hace un año.

-Un año, que paso hace un año?-pregunte tragando el nudo de nervios que me provocaba nauseas.

-Hace un año Isabella estaba casi recuperada, poco a poco logramos seleccionar los recuerdos que necesitaba y quería, como quien era, su nombre, sus padres, algunos de sus hermanas y…

Nicolas se paro mirándome con una tremenda tristeza que me provoco increíbles ganas de lanzarme a llorar sin saber aun el por qué.

-Termina Nicolas- Rogué con voz ronca por mi garganta cerrada.

-Eso fue todo, ella no recuerda nada mas que eso-me miro con mas lastima aun y me tomo cerca de dos latidos entender el por qué.

-Ella no me recuerda?-pregunte dejando salir mis lagrimas las cuales corrieron por mis mejillas.

-No-respondió con voz baja mientras mi cuerpo se sentía más pesado- Lo siento Edward pero cuando hablábamos del último tiempo Isabella no podía recordar nada, lo único que puedo suponer que esos últimos meses fueron tan intensos para ella que su mente no estaba dispuesta a soportarlo sin sufrir nuevamente.

Apreté mis labios para impedir salir mis gemidos y me aferre a los brazos de la silla para no caerme por lo débil que sentía mi cuerpo debido al dolor que me recorría.

Isabella me había olvidado, ella no recordaba nada de lo que pasamos juntos, todos y cada uno de los recuerdos que yo tenia grabado con fuego en mi mente eran nada en la suya, tal vez fuera algún sentimiento de deja bu si tenia suerte pero nada mas. Los gemidos comenzaron a salir de mi boca ganando la batalla y enterré la cabeza en mis manos temblorosa para intentar detener mi ataque de dolor, pero solo provoque que fuera mi cuerpo entero en que temblara por mis sollozos.

-Lo siento en verdad Edward-sentí las manos de Nicolas en mi espalda dándome golpecitos que se suponía debían ser reconfortantes, Débil repetía me mente pero no me importaba en este momento solo el hecho de que la razón de mi vida no tenia ni idea de quien era yo, de que no sabia que en algún lugar del mundo estaba yo amándola con todo lo que tenia importaba.

-Porque se fueron?, porque me dejo?- levante mi vista con el rostro húmedo para mirarlo de frente. Recordaba vívidamente la conversación del hospital pero había algo que siempre me pareció extraño, ella aseguraba amarme y yo no lo dude ni un segundo de estos años pero no podía creer que solo fuera por que ella quería que yo "estudiara".

-Isabella sabía que eso iba a pasar, ella estaba asustada de que cada vez los lapsos eran más largos así que cuando supo que estabas fuera de peligro decidió que no dejaría que la vieras si sus temores se hacían realidad, al final tuvo toda la razón- término con una exhalación.

Sonreí con amargura mirándome las manos, Isabella deliberadamente me había dejado fuera de los momentos en que mas me necesitaba, en los que hubiera dada mi vida por estar y ahora ya no me quedaba nada por lo que luchar, un lugar de mi corazón rogaba por que esto solo fuera un mal sueño.

Me levante con esfuerzo mientras las lagrimas seguían corriendo, todo estaba terminado, ya no quedaba nada por hacer. Nicolas se acercó preocupado pero se lo impedí con una mano y comencé a caminar a la puerta con la sensación de tener mil kilos en cada pie.

-¡Edward!-levante mi vista para ver a Alice parada en la puerta mirando la escena con ojos abiertos de par en par, mas allá pude ver a mi hermano mirándome con una mezcla de dolor y confusión-que sucede?-Alice corrió a mi lado y me abrazo, respire hondo para calmarme pero su presencia solo lo hizo mas difícil, al ver que existía una prueba de que todo esto no era solo una pesadilla, si ella estaba aquí esto era solo la realidad, Mi realidad

-Creo que tienes que conversar con Nicolas-susurre con la voz rota y seguí caminando bajo la agónica mirada de Alice, Jasper puso su mano en mi hombro para evitar que me fuera.

-No puedes irte sin decirnos que esta pasando- ordeno señalándome con su otra mano.

-Estoy bien, pero Alice debe hablar con Nicolas-La aludida negó y me encaro con los ojos cristalinos.

-No puedes pretender que me quede cuando te estoy viendo así Edward- se limpio una solitaria lagrima de su mejilla y no pude hacer mas que abrazarla con fuerza obteniendo un poco de tranquilidad al saber que a ella y a Rosalie las recordaba, se lo merecían después de lo habían pasado estos años-Rosalie nos contacto y vinimos lo mas rápido que pudimos- me dijo con el rostro escondido en mi pecho, me separe evitando sus ojos y me concentre en mi hermano rogando con la mirada este entendió inmediatamente y se acercó a Alice para abrazarla por la espalda-Dinos que esta pasando Edward- Rogo Alice mientras miraba de Nicolas a mi, negué con cansancio que se sentía de cien años y apunte a Nicolas.

-Él puede explicarte todo-Alice estaba punto de replicar pero Jasper la apretó contar su pecho.

-Creo que lo mejor es dejarlo solo Alice-mire a mi hermano con agradecimiento alejándome de los ojos intranquilos de Alice

-Nos veremos en el hotel-tranquilice y no espere su respuesta, cuando salí del ascensor solo pude correr por las calles de una extraña ciudad de Francia sin importarme nada más que el dolor que circulaba por mi cuerpo y clamar al cielo por algo de tranquilidad, tranquilidad y oscuridad por lo que me restaba de vida.


Esta es la primera parte y espero estar subiendo el segundo mañana un beso y espero les gustara el capi, dejenme un mesajito si es así.

Atte. Vale