Los personajes no me pertenecen

Cap 9 para ustedes.


Acabábamos de entrar a la clase de formación ética de la profesora Yzma. Yo estaba hablando con mis tres amigas cuando ella llego. La profesora, como era de costumbre cada vez que iniciaba su clase, golpeo sus manos unas tres veces para que dejáramos de hablar y le prestáramos atención.

-Alumnos, haremos un trabajo en grupo de tres personas que yo formare. Les daré un tema a cada grupo, tendrán que realizar diez preguntas, sacar fotografías y realizar encuestas, luego tendrán que hacer un vídeo explicando el tema y ahora se reunirán para hacer un informé sobre el mismo.

Maldita vieja chiflada, solo a ella se le ocurre hacer un trabajo tan denso. Lo peor es que yo no era buena trabajando con personas que no eran mis amigas, por supuesto eso era porque todos me creían rara.

Yzma nos pidió que escribiéramos nuestros nombres en un papel y que lo pusiéramos en el frasco que dejo en el escritorio. Después ella fue sacando cada uno de los papeles y leyó los nombre de cada alumno y les decía el tema que tenían que investigar. Los ya mencionados buscaban con la vista a sus compañeros de trabajo, paso siguiente se levantaban para reunirse.

-Merida- nombro y busco otro papel para poder leerlo-, Elsa.

Las dos chocamos nuestras manos. Con Merida sería más fácil trabajar en grupo.

-Anna- nombro Yzma después de sacar el último papel-. Las tres trabajaran sobre seguridad vial.

Mi rostro comenzó a tornarse rojo y tenía la necesidad de golpear mi cabeza contra un libro. ¿Que hice para merecer esto? Desde el partido de fútbol no he vuelto a hablar con ella. Para Merida tampoco era fácil, Anna la odia, o no tolera tenerla cerca.

-Hola- saludo Anna una vez que se acercó.

El saludo tardo en llagar a mi mente y tenía la mirada al frente.

-Hola- saludo Merdia por las dos, dándose cuenta de mi reacción, y eso me trajo a la realidad.

Me puse de pie, pase por al lado de Anna sin mirarla y me dirigí al escritorio de Yzma. Ella estaba anotando algo en un libro y no se dio cuenta de mi presencia.

-Profesora Yzma- llame.

La vieja levanto la cabeza, acomodándose los anteojos en el proceso.

-¿En qué puedo ayudarla señorita Cold?

-¿Cree que pueda cambiarme de grupo?

-¡¿Cómo?!

-Es...que...hay un pequeño problema con una de mis compañeras y...

-Escuche señorita Cold- me interrumpió Yzma-, no puedo hacerlo porque de ser así tendría que cambiar a todos los que estén en la misma situación que usted y eso sería un problema. Ya debería saberlo.

Por supuesto que lo sabía, pero tenía la esperanza de que quizá pudiera hacer una excepción por esta vez.

-Ahora- siguió hablando la profesora-, vaya a sentarse. El informe se entrega al final de la clase y no querrá que sus compañeras hagan todo el trabajo.

Resople en voz baja. Me gire para ver a mis compañeras de grupo, mi asiento estaba entre medio de Anna y el de Merida. Por la cara que Anna tenía creo que se dio cuenta de lo que le dije a la profesora.

Volví a sentarme al cabo de unos segundos. Las miradas de Anna y Merida estaban en mí.

-Bien, hagamos esto- dije-. Merida y yo haremos las preguntas y el vídeo y Anna sacara las fotografías y harás las encuestas. Asunto cerrado.

Divise que Merida abrió la boca para hablar pero rápidamente fue interrumpida por Anna, ganándose mi atención.

-No estoy de acuerdo- se cruzó de brazos y su voz sonaba molesta.

-¿Que tiene? No tienes que hacer nada del otro mundo- le recrimine desafiándola con la mirada.

-¿Cuál es el problema?... ¿Porque no hacemos las preguntas y el vídeo tu y yo? ¿O por qué no haces tú las fotografías y la encuesta?

-Porque tu sacas mejores fotografías- era cierto, a pesar de ser una excusa para estar lejos de ella.

-¿Y si no quiero hacerlo sola?

-¿Por qué te gusta complicar siempre las cosas?

-Yo no estoy complicando nada.

-No es cierto.

-Si lo es.

-¡Ya basta!- grito Merida, pero no lo suficiente para que todos en el aula la escucharan- Una hará cinco preguntas, otra hará otras cinco, otra hará el vídeo y las tres sacaremos fotografías y realizaremos encuestas. ¿Ambas pueden vivir con eso?

-Si- acepto Anna.

Yo también acepte pero no estaba conforme y se lo demostré a Merida fusilándola con la mirada. Ella hizo lo mismo conmigo.

Eres una idiota Elsa, Merida está dispuesta ayudarte pero con esto complicas la situación y más para ella.

-Vuelvo enseguida- dijo Merida poniéndose de pie-, después comencemos con el informe.

Ella salió del aula. Mientras, Anna y yo evitábamos mirarnos. Sentía que mi rostro se sonrojaba levemente y pude divisar una expresión de molestia por parte de Anna.

Creo que lo que sugirió Merida no estará tan mal. Tal vez podemos sacar las fotografías y realizar las encuestas por separado.

-Entiendo que me odies pero eso no quiere decir que tengas que tratarme como si fuera un germen.

El comentario me tomo por sorpresa. Volví a mirar a Anna. Ella estaba tratando de que las lágrimas no salieran de su rostro.

Demonios, odio verla así.

Solté un suspiro de resignación.

-No te odio Anna- dije.

Ella me miro con su expresión aún molesta.

-¿Y entonces que otra razón tendrías para tratarme así todo el tiempo?

Sentí que la temperatura de mi rostro seguía aumentando. No, no ahora, no es el momento ni el lugar.

-Es...complicado-

¡O cielos, acabo de meter la pata!

-Intenta- insistió.

-Bu-bueno es…que yo…lo que pasa es…

No, no, no. ¿Qué estás haciendo Elsa? No puedes decírselo, tienes que pensar en una excusa de inmediato. Pero mi mente está en blanco, no se me ocurre decir nada más que la verdad.

-Tu m…

-¡NIÑOS!

Todos en el salón nos aturdimos al escuchar a la directora De Vil. La mujer tenía un micrófono en su oficina que estaba conectado a parlantes que se encontraban en cada uno de los salones.

-Señorita De vil…- se escuchó la voz nerviosa de su asistente tratando de tranquilizarla.

-¡Silencio Alonzo!- volvió a gritar la directora aturdiéndonos a todos nuevamente-. SI PARA EL FINAL DE LA HORA NO ME ENTREGAN A LOS DELINCUENTES QUE PINTARON MI AUTO CON AEROSOL LES ASEGURO QUE CURSARAN TIEMPO EXTRA, LIMPIARAN LA ESCUELA LO QUE QUEDA DEL AÑO Y SUSPENDERÉ TODOS LOS EVENTOS DEPORTIVOS.

Sin más que decir la directora apago el micrófono.

-¡No puede hacer eso!- grito un chico que era parte del equipo de básquet.

Totalmente de acuerdo con él. Cursar horas extras y limpiar la escuela no me afectaba tanto, pero mi equipo y yo nos esforzamos mucho para llegar a donde estamos y estoy segura que los otros chicos, miembros de otros equipos, pensaban lo mismo. En primer lugar ¿Quién sería tan imbécil de jugarle una broma como esa a la directora De vil? Esa mujer era el demonio en persona, era capaz de cumplir todas sus amenazas. Si encontraba al idiota que había hecho eso a su auto era capaz de obligarlo a que confiese.

-¿Y qué es lo que ibas a decirme?

Nuevamente Anna me tomo por sorpresa. A ella parecía no importarle lo que la directora De Vil acababa de decir. Era como si prefiriera mil veces saber mi respuesta antes que preocuparse por todo lo demás.

Afortunadamente, Merida llego para salvarme, lo que me hizo soltar un suspiro de alivio.

-Empecemos con ese informe antes de que se nos termine la hora- dijo ella una vez que tomo asiento en su lugar.

Como nos concentramos en hacer el trabajo Anna no me pregunto nada acerca de lo que estaba a punto de decirle. Solo hablamos de seguridad vial y nada más, excepto que me tome el tiempo de explicarle a Merida lo que había dicho la directora De Vil.

Antes de que terminara la clase acordamos sacar las fotos y realizar las encuestas esa misma tarde. Quería protestar pero no tenía ganas de volver a pelear con Anna y tampoco quería volver a verla triste.

Apenas sonó el timbre de salida le dejamos el informe a la profesora Yzma y yo me apresure a salir del salón para irme lejos, donde Anna no pudiera encontrarme.

-Elsa.

Mi cuerpo se detuvo instintivamente al escuchar a cierta pelirroja con pecas llamándome.

¿Por qué te detienes? ¿Desde cuándo te detienes? Tú nunca te detienes cuando ella te llama. Siempre sigues de largo. Deberías estar haciendo lo mismo ahora.

-¿Qué… sucede?- pregunte nerviosa girándome para verla.

-Aun no me has respondido- argumento avanzando a mi dirección y acomodando su mochila en el hombro.

-Eeh bueno…la verdad es…

-¡JACK FROST Y PETER PAN!

Oh si, se me olvido decirles que De vil también tiene parlantes por todo el pasillo de la escuela.

-A MI OFICINA, DE INMEDIATO.

Ahora que lo pienso mejor, no me sorprende que fueran ellos quienes pintaron el auto de la directora. Esos idiotas tenían la misma edad que yo y se comportaban como unos niños de diez años.

-Anna, debo irme- dije antes de que ella lograra recuperarse de su aturdimiento.

-Pero…

-Hablamos luego- le interrumpí y salí corriendo.

Termine escondiéndome en el patio de la escuela detrás de un árbol como buena costumbre mía. Le pase un mensaje a Merida para decirle donde estaba por si ella y las demás me estaban buscando. Recargue mi espalda contra el árbol y me deslice sobre él para caer sentada al piso.

Creo que me estoy debilitando y se me están acabando las excusas. Tuve suerte de que la directora haya interrumpido, si Anna me encuentra otra vez en una situación como esa terminare diciéndole todo.


Esa tarde Merida paso por mi casa para después ir por Anna y empezar con el trabajo. Recorrimos la ciudad, tomando varias fotografías. Las encuestas íbamos a realizarlas luego. Las tres estábamos en silencio. De vez en cuando Merida y yo intercambiábamos oraciones pero solo era con respecto al trabajo.

Me pregunto qué sucedería si ella y Anna estuvieran a solas. Yo antes pensaba que Kristoff era un idiota y no quería saber nada con él pero al final termine dándole una oportunidad ¿Anna haría lo mismo? Merida y yo solo éramos amigas. Pero supongamos que yo no sienta nada por Anna y aun así soy muy amiga de Merida y ellas se llevaran mal. No me gustaría que siempre se la pasaran peleando y mirándose con recelo. Aunque Merida jamás se comportó mal con Anna, siempre se mantuvo neutra de las veces que se habían cruzado. Ahora mismo estaba neutra con ella.

Merida y yo estábamos paradas en una esquina tomándole unas fotos a unos autos que se detuvieron sobre la senda peatonal.

-¿Crees que le ocurra algo?- pregunto sin dejar de hacer su trabajo.

La mire sorprendida y sin entender a lo que se refería.

-Anna lleva más de diez minutos parada mirando esa vitrina- se explicó aun sin mirarme.

Voltee en dirección a Anna. Merida tenía razón, ella estaba muy concentrada en la vitrina de una librería. Podía ver su rostro reflejado en el vidrio, parecía triste y amargada.

-Háblale- dijo Merida.

-No. Hoy...hoy casi le digo lo que siento...y no creo que sea buena idea. Mejor ve tú.

Ella resoplo. Bajo su cámara para poder mirarme.

-No tengo ningún problema, pero al parecer ella sí. Y aunque no lo tuviese, Anna quiere hablar contigo.

-¿Cómo lo sabes?

Mi buena amiga volvió a la postura que tenía antes.

-Tsk...Se le nota en la cara- comento.

Trague saliva y volví a mirar a Anna, no había cambiado su expresión. Después de soltar un pesado suspiro, junte algo de valor y fui a su dirección, rascándome la cabeza en el camino.

-Hola- salude empezándome a sonrojar.

-Hola- correspondió, sin despegar sus ojos de la vitrina.

No me estaba ignorando, lo notaba. Lo que sea que estaba viendo la tenía bastante interesada.

Me anime a acercarme más a ella y me coloque a su lado. Mis ojos se abrieron de par en par, ahora en tiendo que es lo que la tenía tan hipnotizada. En la tienda había una hermosa valija de madera de color negro que se habría a los costados con muchísimos lápices de distintas tonalidades de colores, en el centro de esta había una especie de tablero para apoyar las hojas, con un sacapuntas y una goma de borrar en la punta.

Para mí era algo bello, lindo y, como dije antes, hermoso. Pero para Anna era más que eso, era como si estuviera mirando el cielo. Dibujar era su actividad favorita, era como yo con el futbol.

FLASH BACK

En ese momento tenía doce años. Yo estaba practicando mi juego con el balón pasándolo de una pierna a otra y de vez en cuando lo lanzo al aire para recibirlo con la cabeza. Anna estaba sentada en el umbral de mi casa, dibujando en su libreta y llevaba un largo rato de esa manera. Normalmente yo no era de interrumpirla y ya había visto cientos de sus dibujos, pero esta vez la curiosidad me gano. Detuve mi práctica para mirarla, ni se dio cuenta de que lo había hecho.

Anna estaba tan concentrada, fascinada mejor dicho, en lo que hacía que no se dio cuenta de que estaba parada en frente de ella.

-¿Qué haces?

Anna se sobresaltó por mi pregunta, lo que me hizo reír.

-Oh…yo….no es nada. Solo es una tontería.

-¿Puedo ver?

Tardo en contestarme.

-Es que…me da un poco de vergüenza.

-Eh vamos, confía en mí.

-¿Prometes no reírte?- cuestiono nerviosa.

-Claro que no, no tengas miedo.

Temerosamente, Anna extendió su mano para entregarme la libreta. La tome y la acerca hacia mi rostro para ver mejor el dibujo. Mi mandíbula cayó hacia abajo.

-Lo sabía, es horrendo.

-No- dije casi gritando-. Anna esta es sin duda uno de los dibujos más lindos que he visto de ti.

-Lo dices porque eres mi amiga.

-No, no es así- me senté a su lado para luego darle un golpe amistoso con el codo.

Mire nuevamente la libreta. Anna me había dibujado a mí mientras practicaba con el balón de fútbol. Había captado bien la expresión de mi cara, la ropa estaba bien hecha, incluso el escudo de los Snowking era perfecto, estaba bien detallado y con sombras.

-Tienes talento- decrete.

-Gra…gracias. Sabes, quiero ser diseñadora cuando sea grande.

-¿Enserio?

Ella asintió con la cabeza.

FIN DEL FLASH BACK

Así como era linda la valija era lindo el precio (sarcasmo).

Anna soltó un suspiro de tristeza. Volteo sin mirarme, se sentó en el cordón de la vereda, envolvió sus piernas con sus brazos y miro el piso. No estaba así por mí, ni por el precio de la valija, ni por Merida. No, estaba así por otra cosa, tenía que ver con una persona y yo sabía de quien se trataba.

Me senté a su lado, ella no dejo de mirar el suelo.

-Sabes, estás haciendo un trabajo de seguridad vial y te sientas en el cordón de la vereda. Que irresponsable eres Anna Summers- bromee.

Ella rió levemente por el chiste pero en el fondo seguía algo amargada.

-Bueno, tú no eres la más indicada para hablar, Elsa Cold, estás haciendo lo mismo que yo- siguió el chiste, lo que también me hizo reír apenas.

Nos mantuvimos en silencio un rato, hasta que me anime hablar.

-Es una valija muy bonita.

-Es algo tonto en realidad- dijo ella.

-No es tonto si te gusta.

-Eso díselo a mi madre.

Lo sabía. Sabía que su madre era la razón por la que se había puesto así.

En ese momento, sentí que éramos las amigas que éramos antes, sentí que mis sentimientos por ella ya no estaban, porque se habían dormido y había despertado la parte de mí que siempre se preocupaba por ayudarla.

-¿Anna, enserio piensas estudiar leyes?

-Es lo que mi familia quiere.

-Pero no se trata de lo que tu familia quiere. Se trata de lo que tú quieres. A ti te gusta esto, dibujar, diseñar, las fotografías. Las leyes ni siquiera te interesan.

-A mi hermana tampoco le gustaba hasta que empezó a estudiar.

-Tu hermana es tu hermana y tú eres tú. Además, Rapunzel nunca tuvo una idea de lo que quería ser cuando creciera.

Anna sacudió la cabeza con la mandíbula tensa. Se puso de pie y guardo la cámara de foto en el bolsillo de su sudadera verde oscura y mantuvo su mano ahí mientras llevaba la otra al otro bolsillo.

-¿Qué, acaso Kristoff y tú se juntaron para tomar decisiones por mí?- soltó de repente, lo que me hizo abrir los ojos de sorpresa.

¿Ella sabe que hable con su novio?

Me levante para desafiarla.

-En primer lugar, no conversamos acerca de tu vida. En segundo lugar, solo trato de ayudarte pero si quieres puedes hacer de tu vida una mierda.

Tan pronto dije eso ultimo me arrepentí enseguida. Los ojos de Anna empezaron a cristalizarse.

-Olvídalo, mejor déjalo así- se giró para no tener contacto visual conmigo -. Hare las preguntas y el video, ustedes hagan el resto.

Anna se fue sin darme el tiempo de disculparme o de decir algo. ¿Y después soy yo la que huye de sus problemas?

-Wouw, chica dura- dijo una voz femenina qué venía detrás de mí.

Voltee para ver a Merdia, ella parecía haber escuchado parte de la conversación.

-Ustedes dos sí que saben complicarse la existencia- siguió hablando-.

-Intentaba ayudarla- me defendí.

-Lo sé, pero creo que es un tema bastante delicado para Anna y, por lo poco que escuche, si su novio se lo anda recalcando todo el tiempo debe ser agotador.

Eso me hizo recordar que Anna sabía que Kristoff y yo estuvimos hablando. No creo que haya sido él que se lo conto. No me daba la sensación de que Kristoff haya decidió marcar el teléfono de Anna para decirle "hola, estuve hablando con tu amiga" apenas terminamos nuestra conversación y tampoco de que se haya levantado al otro día y pensar "heeey voy a decirle a Anna que hable con su amiga". La verdad es que Kristoff me parecía lo bastante maduro como para hacer ese tipo de cosas.

Tengo la impresión de que había sido alguno de los tarados de sus amigos. Y aunque no hayan sido ellos ¿Qué le molestaba a Anna? Ella me insistió en más de una ocasión que hablara con él.


Siento la demora, estoy terminando ya las clases y me tienen a fuull espero poder renovar más seguido en las vacaciones.

Kiki.94: Tengo razones y razones por la cual no poner a Hans por el momento.

loghan10: Oh gracias, me alagas *3*. Si Elsa le va a decir a Anna lo que siente no será de esa manera, aunque a mí me gustan los superhéroes.

saililove-cha: Bueno, gracias por seguir tomando tu tiempo de comentar . Eres genial :)

caro: No odies a Kristoff, se porque te lo digo. Habrá más recuerdos de Anna y Elsa, si en parte la historia va hacer así y no lo considero cursi. Eso sí, no me pidas que Elsa y Anna se digan amor, cariño, corazón, dulce mía, etc…porque soy demasiado arisca para poner ese tipo de cosas. Gracias por tu comentario :3

Espero su opinión del cap, saludos :D