espero les guste el final que cree.
Un beso y disfruten el capi numero 37 de esta historia que en un principio solo seria de 10 jajaja
si, yo tampoco lo puedo creer, mil gacias de nuevo por acompañarme en el camino estos meses...
ahora si... a leer...
Pestañe para ver como cambiaba el semáforo al verde y avance dándome cuanta de que había estado conduciendo sin darme cuenta a donde me dirigía, por suerte sabia exactamente donde era.
Moví mi cabeza para concentrarme en las calles viendo las luces pasando lentamente a mi lado, pero los recuerdos desfilaban ante mis ojos sin detenerlos y sentía como todo el dolor que mi cuerpo estuvo cargando se cernía sobre mi nuevamente, solo habían pasado cinco meses pero podrían pasar años y estaba seguro de que nunca logaría olvidarlo ya que pensé que el dolor jamás se iría de mi cuerpo y dejaría levantarme.
Ese día, no sabia como exactamente llegue al hotel, solo recuerdo haber despertado temblando y con la garganta seca, mi respiración estaba agitada y la voz de mi cabeza la cual me había acompañado durante este tiempo envolvía mi conciencia.
Isabella…
Su nombre me llevo a la cabeza los acontecimientos anteriores y el nudo cerró mi garganta dolorosamente.
¿Por qué? ¿Por qué la vida me la quitaba de esta forma tan cruel?
Cerré los ojos con nuevas lagrimas en mis ojos y estas se derramaron por la comisura cayendo por mis lados mojando la almohada detrás de mi cabeza, su voz aun se escuchaba como la primera vez, y si me concentraba aun podía olor su escancia acercándose a mi.
-Te amo, por favor entiende que hago esto solo por esa razón, no puedo darte la felicidad que mereces-Me había dicho. Darme lo que yo merecía. Estupideces quería gritarle pero no podía encontrara mi voz.
Luche con la medicina que recorria mi sangre y había apretado sus manos y con el ultimo resquicio de fuerza pude hablar de nuevo.
-Te amo, hoy mañana y siempre no importa lo que pase, te buscare-susurre y con eso mi cuerpo comenzó a rendirse, sentía sus lagrimas estrellarse contra las mías recorriendo mi rostro y mis ojos pesados como nunca comenzaron a cerrarse sin poder evitarlo, en mi interior gritaba y me removía pero en el exterior estaba inerte.
Sentí sus cuerpo cercano de nuevo y sus labios a un lado de mi oído cerraron el contrato en que mi vida seria suya para siempre pasara lo que pasara.
"Espérame Edward, volveré a ti, lo prometo"
Esas palabras, solo esas palabras fueron suficientes para que al despertar al otro día tomara la decisión de buscarla hasta la ultima gota de vida en mi cuerpo, no dejaría lugar sin revisar y no habría momento que no la esperara.
La había escuchado claramente aunque mi cuerpo no respondía por culpa de la anestesia pero mis sentidos aun no se perdían por completo, sentía tanta desesperación al sentirla tan cerca y no poder hacer que mis brazos la tomaran y no dejarla ir, había sido muy hábil al accionar el botón de la anestesia ya que si no fuera por ella aun con el dolor de mi cuerpo y mi dañada cabeza estaba apunto de levantarme y tomarla hasta que la idea de abandonarme saliera de su cabeza, pero ella lo había planeado bien y ahí estaba yo, sin poder mover ni un musculo de mi cuerpo mientras se cercaba y me decía esas palabras, las cuales se quedaron durante todo este tiempo en mi mente, repitiéndose cada vez que mis fuerzas flaqueaban.
Podía recordar sin esfuerzo la tibieza de su cuerpo en uno de mis costados y su aliento rebotando en mi mejilla, luche con todas mis fuerzas para abrir mis ojos nuevamente y no soltar sus manos pero la anestesia se instalo en mi interior encerrándome dentro de mi cuerpo haciéndome un extraño espectador de mi final.
Sentí su cuerpo estrechando el mio en un ultimo abrazo y mi interior comenzó a romperse al sentirla llorar en mi pecho, cada vez me sentía mas pesado y la conciencia me abandonaba por fin, pero la vida aun no satisfecha con mi dolor se encargo de hacerme sentir el abandono de su calor y solo entonces la oscuridad me venció para no despertar hasta el otro día.
Me levante de la cama con pesadez y el rostro mojado, me metí al baño para refrescarme el rostro y no pude evitar sentir lastima al verme reflejado en el espejo, tenia los ojos hinchados y mi rostro estaba mas demacrado de lo que podía recordar, me lave el rostro intentando sentirme y verme mejor y volví a la cama.
La voz de Isabella comenzó a circular en mi mente nuevamente como había estado haciendo todo este tiempo para recuperar fuerzas cuando el dolor de su perdida era demasiado
"Espérame Edward, volveré a ti… lo prometo"
Nadia sabia de esas palabras ya que estaba seguro que me dirían que solo era parte de la jugarreta de la anestesia pero yo sabia que no podía ser parte de mi imaginación, ella se había acercado antes de que la anestesia corrompiera por completo mi cuerpo y mi conciencia, su voz y aroma me envolvieron hasta que no supe nada hasta el otro día, aun así mi mente lo tenia tan fresco como si solo hubiera sido hace unas horas y no años y con apenas una pisca de conciencia.
El teléfono de la habitación resonó y abrí mis ojos que derramaron el doble de lagrimas al estar ahora libre de su cárcel, me limpie sin ganas y respondí el llamado.
-Edward estamos afuera y queremos que nos abras-me senté en la cama debatiéndome si abrir al llamado de Rosalie o quedarme mirando la puerta como lo estaba haciendo ahora-Ábreme la puerta Edward o Emmett la derribara-escuche el grito de mi hermano tanto por el teléfono como detrás de la puerta.
-Esta bien-respondí con voz monótona levantándome para dejar entra no solo a Rosalie y Emmett sino que también a Alice y a Jasper a mi habitación.
-Pasen-ofrecí con sarcasmo aun en la puerta viendo como estaba ya todos cómodos dentro de la habitación, cerré la puerta y me senté en la acama mirándolos a todos de uno en uno viendo exactamente la miasma expresión de animo.
-Tenemos que hablar-sentencio Jasper rompiendo el pesado silencio y miradas intensas entre ellos y yo.
-Eso espero ya que no creo que podamos dormir todos juntos en esta cama- respondí con aburriendo.
-Muy gracioso Edward-Emmett rodo los ojos y yo solo me encogí de hombros.
-Edward sabemos que no estas de animo pero tenemos que hablar del nuevo plan-mire confundido a Alice intentando sacar algo de su expresión feliz.
-Nuevo plan?-pregunte mirándolos a todos, en sincronía sus sonrisas crecieron mientras asentían provocándome escalofríos.
-Nuevo plan-repitió Rosalie desplegando el mapa ante mis ojos que habíamos estado ocupando todos estos años para marcar los lugares recorridos y faltantes. Me quede mirándolo sin entender viendo las marcas de cruces rojas y círculos azules.
-No comprendo-dije al fin levantando mi vista, Rosalie sonrío a los demás y estos asintieron con igual felicidad.
-La búsqueda continua- soltó de golpe moviendo el mapa a una pequeña mesa frente a mi cama-Nicolas ya nos explico todo-levanto los ojos del documento mirándome solo por un segundo con tristeza y compasión pero rápidamente los desvió nuevamente concentrada en le mapa.
-Sabemos que fue lo que te dijo Nicolas-susurro Alice acercándose a Rosalie sin mirarme directamente-pero hubo algo que tu no escuchaste y creemos que debes saberlo.
-Espera, espera-levante mis palmas para calmar sus palabras-no quiero escuchar mas, no creo poder con ello ahora-susurre mirándolos, o mas bien rogándoles que lo dejaran así.
-Edward, nadie más que nosotros puede comprender lo que has sentido estos años, y nadie mas que nosotros podemos comprender lo que sientes ahora-Jasper se sentó a mi lado dándome unos golpecitos en mis hombros desnudos.
-Por eso mismo sabemos que debes escuchar esto-Emmett camino hasta quedar frente a mi haciéndome levantar la cabeza para mirar su rostro y sus ojos con el brillo de la sincera preocupación pero con un pequeño espacio de entusiasmo como siempre, baje los ojos a los de Jasper viendo lo mismo y por ultimo los de Rosalie y Alice que estaba expectantes por mi respuesta.
Cerré mis ojos intentando decidir si en realidad quería escuchar esto, no creía en realidad poder resistir algo mas, sentía que solo un soplo ligero podía derrumbarme pero también estaba seguro de que ninguna de las personas que me rodeaban ahora me dañarían intencionalmente, no después de lo que habíamos pasado estos años.
-Escucho-dije por fin abriendo mis ojos para ver la felicidad en los suyos, sonreí en reflejo aunque la mía estaba muy por debajo de las suyas.
-Eso es Edward-salto Alice a mi lado y me abrazo, Rosalie menos efusiva solo me sonrío indicándome que me acercara a su lado para mirar el mapa.
Me levante con mis hermanos en mi espalda y mire lo que me indicaba.
-Empezaremos aquí...-su dedo apunto una parte de Europa que ya había sido revisada.
-Que empezaremos-corte separándome y mirándolos confundido-aun no me dicen que están tramando y lo que debo saber-alce mis manos golpeando mis costados mirándolos como intercambiaban miradas inseguros.
-Creo que lo mejor será empezar por el principio-Razono como siempre Jasper, lo mire con una ceja alzada esperando que terminara-Hay una parte de la historia que Nicolas no alcanzo a explicarte-me tense sin poder evitarlo y me ordene a relajarme, ya había decidido escucharlos así que asentí rígido.
-Nicolas no sabe donde esta Isabella- Comenzó Alice y mi cerebro recorrió la dolorosa estadía en la oficina dándome cuenta de que en verdad Nicolas no me había explicado esa parte-hace cerca de un año Isabella se fue por du cuenta sin decirle nada a Nicolas-Alice me miraba con cautela mientras hablaba y solo pude mirarla unos segundos sin entender bien hasta que la rozón me golpeo.
-Escapo?-pregunte con voz aguda-Pero Nicolas me dijo que ella estaba casi curada-me senté en una de las sillas de la habitación con el seño fruncido.
-Nicolas nos dijo que ella ya recordaba quien era y alguno que otro recuerdo de nosotras-Rosalie se apuntó a ella y a Alice- pero aun no terminaba con ella, un día al llegar a verla a la casa Isabella y ella ya no estaba-Rosalie suspiro y se cruzo de brazos pensativa.
-Eso nos lleva a el nuevo plan-Alice se movió al lado del mapa inclinándose para verlo con atención-Bella saco mucho dinero en efectivo antes de irse por lo que Nicolas no pudo hacerle un rastreo a sus tarjetas de crédito y cuantas bancarias…
-Tal y como nosotros-susurre con frustración en mi voz interrumpiendo a Alice, nosotros habíamos intentado eso muchas veces sin resultados, Alice asintió y miro a Jasper.
Jasper durante todos estos años había sido el encargado de ese trabajo y se había convertido en el mejor rastreador por computadora que pudiera conocer y lo había hecho su nueva profesión convirtiéndose en el exitoso dueño de un programa de rastreo en los GPS. Estos eran instalados en los automóviles y que por supuesto Roslie y Alice se habían encargado de sacar al mercado probándolos en los nuevos modelos creados por ellas.
-Creemos que Isabella puede estar en estaos lugares-Comenzó Jasper mirando el dedo donde Alice apuntaba-no ha hecho movimientos de mas dinero en este tiempo y el dinero que retiro a pesar de ser mucho no podría alcanzar para viajar a lugares lejanos…-termino con los ojos entrecerrados mirando con atención el mapa.
Me levante lentamente y cerré el mapa frente a sus ojos, los demás se me quedaron viendo sorprendidos mientras yo negaba con la cabeza.
-Isabella no quiere ser encontrada- cerré el mapa de nuevo convirtiéndolo en un cuadrado-eso es mas que claro y yo no me opondré a su decisión –no de nuevo dije para mi mismo.
-Pero Edward…-levante una mano interrumpiendo a Rosalie.
-Antes pensaba que Nicolas era el que se escondía y con el Isabella y no tenia problema alguno con dar mi vida para encontrarlo-lance de golpe en documento doblado a la mesa y me aleje unos pasos- Ahora todo es diferente-los mire a los ojos a cada uno intentando ser lo mas claro posible-Isabella no quiere ser encontrada, es ella la que ahora se esconde y con plena conciencia…
Cerré mis ojos al sentir el aguijón de dolor atravesarme el corazón impidiéndome seguir hablando claramente.
-En eso te equivocas- abrí mis ojos para ver Como Emmett se acercaba mirándome seriamente-Nicolas nos dijo que Isabella aun no estaba completamente consiente, aun le costaba retener recuerdos y como ya sabes recordar completamente sus pasado-volví a negar obligándome a no caer en las redes de Emmett.
-Aun así ella tenia suficiente raciocinio para tomar decisiones propias, y esta es una de ellas-Camine rodeando a Emmett y me acerque a mi maleta con mi ropa, saque una camiseta de algodón color negra con las mangas largas y un pantalones de Jeans también oscuro, mi animo se reflejaba en mi bastimente pensé mientras miraba las prendas.
-No puedes ponerte de ese modo Edward-me regaño Alice golpeando el pie el piso de mármol de mi habitación, levante la cabeza de golpe con la furia y amargura saliendo por cada trozo de mi piel.
-Ponerme así?- Pregunte tirando de golpe la ropa de vuelta a la maleta-como quieres que me ponga Alice?, el amor de mi vida no sabe siquiera que existo-no contento con la ropa tire de un golpe la maleta al suelo buscando un escape de los sentimientos que aprisionaban mi pecho con una sensación caliente que corrompía mis entrañas.
-Y que con eso?-grito Rosalie y juro que casi grito por todo el dolor que me causo su indiferencia-eres un cobarde-grito de pronto haciendo que los demás la miraran con asombro.
-No acabas de decir eso-respondí con aspereza y sorprendido por su poca empatía, durante estos años Alice y Rosalie se habían convertido en mis nuevas hermanas y ellas siempre estuvieron ahí para mí cuando sentía que mi mundo se caía a pedazos, pero ahora solo veía desprecio en los ojos de Rosalie.
-Oh, si lo dije y lo puedo repetir-se acercó de dos pasos con sus largas piernas y me encaro, aun con sus estatura sus ojos quedaban mas cercana a mi barbilla, por lo que me tuve que hacer un poco hacia atrás para mirarla directo a sus ojos azules encendidos-eres un cobarde-gruño cerca de mi rostro mientras golpeaba mi pecho con su dedo.
-Como puedes decir eso?-me aleje de su dedo enojado y un poco desconcertado por lo imponente de su presencia-he estado luchando durante seis años contra el destino-cuando me recupere del asombro la furia refugió con mas fuerza dejando su rastro ardiente en mi cuerpo-y cinco años viajando a cada maldito lugar de planeta a la mas simple pista que me dijera donde se metió tu hermana-cerré los puños y las lagrimas se juntaron en mis ojos y mirando las propias en los ojos de Rosalie- ella escapo sin darme la oportunidad de refutar su decisión, y no contenta con eso decidió decirme todo cuando no podía moverme y me dejo inconsciente mientras escapaba como una cobarde, ¡Yo no soy cobarde pero tu hermana si¡ -cuando escuche mi desgarrado grito me di cuanta de lo que acababa de decir.
-Exacto-respondió Alice con voz rota, la mire con los ojos agrandados y los volví a los de Rosalie que dejaban salir finas lagrimas.
-Ella opto por alejarse de nosotros-asintió Rosalie secándose las lagrimas-Pero nosotros no nos alejaremos de ella-camino devuelta a la mesa y desplego por segunda vez el mapa ya amarillento por todos estos años-que hay de ti, lo harás?-pregunto mirándome con intensidad.
Me quede parado sintiéndome extrañamente fuera de mi cuerpo sin saber que hacer ni decir y sin saber que acababa de pasar, mis ojos por voluntad propia de dirigieron a Emmett quien sonreía orgulloso con los brazos cruzados en su pecho.
La razón cayo de golpe al verlo regodearse en su victoria, Emmett me había manipulado a través de Rosalie y yo ni cuenta me había dado, esa era su especialidad claro pero no creí nunca ser testigo activo de ella.
Con los años nos habíamos dado cuanta de que Emmett tenía una habilidad manipulando a las personas para que dijeran exactamente lo que quería escuchar y así sacar a relucir la verdad.
Si, Emmet era parte del FBI, y uno muy bueno al ocupar sus técnicas de manipulación y sacarle hasta lo ultimo de verdad a los criminales peligrosos que no querían confesar.
Y ahora lo había hecho conmigo y así sacar lo que me estaba matando por dentro, Isabella me había abandonado escapando y por años había ocultado el rencor que eso me provoco, el susurro de odio al sentirme herido por su cobardía y lo había escondido profundamente en mi mente para no tener que analizarlo.
Pero ahora que Nicolas me había explicado toda la historia podía sentir el sentimiento resurgir y anidando en mi dolor para así hacerse más fuerte, hasta que algún día crecería tanto que todo el amor que sentía por ella seria ensombrecido.
Pero gracias a la ayuda de Emmett y los demás podía verlo a tiempo y dejarlo ir para no darme por vencido.
¿Pero quería seguir luchando?
-Lo aras Edward? Dejaras que ella cometa el mayor error de su vida, otra vez-Alice me miraba desde su lugar con tristeza e incertidumbre, Rosalie se había refugiado en los brazos de Emmett quien la mantenía con fuerza al igual que Jasper con Alice, todos sus ojos llenos de preguntas pero sobre todo Amor, amor por mi, amor entre ellos.
-Cual seria el punto?-pregunte con derrota pasándome la mano por le cabello-ella ni siquiera sabe que existo, ella no me reconocería aunque me viera a solo un metro de distancia- a pesar del dolor que decir eso en voz alta debía hacerlo para que me entendieran.
-Y eso que?-mire abrumado a Emmett sin saber como responderle.
-Tu si sabes quien es ella, eso es mas que suficiente- comencé a negar con mi cabeza a las locuras que salían de la boca de Jasper.
-Creo que ustedes no escucharon lo mismo que yo- apunte con voz ahogada mientras miraba la habitación para encontrar algún lugar donde dejarme caer, me sentía tan cansado que solo quería estar solo y dormir por un largo tiempo.
-Ellos escucharon exactamente lo mismo-moví mi cabeza con rapidez a la voz que venia de la puerta, ahí parado con el rostro avergonzado y temeroso estaba Nicolas- lo lamento- se disculpo mientras se adentraba bajo la mirada asombrada de todos-la puerta estaba abierta y creí necesario intervenir.
-No hay nada en lo que tengas que intervenir-corte enojado y demasiado cansado-esto ya ha llegado demasiado lejos, no perseguiré a alguien que no me recuerda, que no sabe quien soy, entiéndanlo ya no queda nada, todo termino, y si fueran inteligentes lo dejarían como lo estoy haciendo yo- la amargura en mis palabras me asombro pero no me importo, me aleje y recogí las ropas del suelo y me metí golpeando la puerta del baño. Tenía mi respuesta.
No, no quería seguir luchando.
Me di un baño intentando con fuerza no pensar en nada que no fuera el agua cayendo por mi cuerpo y el calor del vapor envolviéndome.
Cuando salí por la puerta ya vestido correctamente me quede parado mirando a los cinco pares de ojos que me devolvían la mirada con distintas gamas de enojo y determinación.
-Creí que había sido claro-salí de mi asombro y me dirigí la puerta dispuesto a irme yo y dejar de escuchar locos planes de búsqueda.
-Y nosotros creímos que también lo habíamos hecho-respondió Alice con aburrimiento desde el sofá de una de las puntas del cuarto.
-Pero que tan difícil puede ser entender que Isabella no quiere que la encontremos? ha pasado casi un año desde que se fue-apunte en dirección de Nicolas-él lo dijo claramente, ella se fue, escapo de su lado sin dejar rastro, huyo como la primera vez, sin decirle a nadie, se escondió temerosa esperando no ser encontrada-baje mi mano exasperado ya de toda esta situación, ahora después de tantos años empezaba a dudar seriamente en su amor y en la realidad de sus palabras antes de irse, tal vez solo estaba loco.
-Ella si se fue, pero dudo que fuera las razones que tu crees- Nicolas se levanto del asiento al lado de Alice mirándome con si característica tranquilidad-ella no escapo por miedo-estaba apunto de gritarle lo mismo que a Rosalie hace un rato y que tanto daño causaba pero se sentía bien al sacarlo de mi sistema y no estar contaminado, pero Nicolas me detuvo levantando un dedo-se lo que piensas sobre la primera vez y debo asumir que tienes algo de razón pero…pero debes entender también que Isabella te amaba demasiado para hacerte pasar por el infierno que fue su vida todos esos años-los ojos de Nicolas se oscurecieron y miro un punto detrás de mi cabeza-Fueron los años mas dolorosos que yo pude presenciar -apreté mis dientes al sentir un nuevo golpe en mi cuerpo cerrándome la garganta al intentar que nuevas lagrimas salieran.
-Tu no puedes saberlo, y ella tampoco, no tenia derecho a decidir por mi-la voz me salió ronca y pesada al estar controlándome para no sacar mi dolor, ya estaba demasiado cansado del dolor.
- No, no lo sabia y tampoco tenia derecho pero si tu fueras ella estoy seguro de que habrías hecho lo mismo, lo se porque estuve con ella cuando se despidió de ti y jamás en mi vida vi tanto dolor en sus ojos, y ese dolor duro aun cuando ya no estaba consiente del mundo a su alrededor.
Mis músculos se estiraron rigidos al saber después de todos estos años que él había sido testigo del momento más triste de mi vida.
-Créeme Edward, Isabella te amó mas que nada en su vida y solo pensó en tu felicidad cuando decidió irse, no digo que fue la mejor decisión ya que como tu dices fue cobarde al salir corriendo sin despedirse y no tomar sus opiniones en cuenta, pero nunca fue con otra intención de que todos fueran felices-Nicolas paseo la vista en todos nosotros deteniéndose de nuevo en mi.
-Eso no cambia las cosas-susurre sin mucha convicción. El tenia razón yo hubiera dado mi vida por evitarle cualquier tipo de dolor, pero aun así la grieta de su abandono no se cerraba para dejarme entender completamente.
-Creo que si las cambia y mas aun cuando te diga lo que no sabes-Nicolas se acercó a la mesa aun con el mapa estirado en ella y apunto una seria de puntos que estaban sin revisar-Pensaba decirles esto ayer cuando fueron a mi oficina pero no me dio tiempo y además no creí correcto hacerlo sin Edward presente-sus ojos se clavaron en los míos y no los despego aun cuando los demás se acercaron a su lado.
-No servirá de nada-repetí con un suspiro-ella no me recuerda, no sabe de mi-Dios estaba tan cansado de repetirlo tanto en voz alta como en mi interior.
-Eso es exactamente lo que te tengo que decir, ella ha estado en algunos lugares antes de desaparecer por completo, y tu tienes que verlo-La seguridad en la voz de Nicolas me hizo tambalear mi resolución por lo que me acerque lentamente mirándolos con reserva.
-Quiero que veas algo-saco un lápiz de su bolsillo y comenzó a hacer círculos en diferentes lugares y mis ojos se abrieron del todo al verlo, escuche jadeos a mis lados provenientes de los demás.
-No puede ser-susurre sintiendo como el piso se movía debajo de mis pies, Alice abría y cerraba la boca sin que las palabras salieran y Jasper gruñía cosas sin sentido, Emmett estaba pensativo mirando a los ojos furiosos de Rosalie pero todos estábamos mirando exactamente lo mismo y todos hablamos al mismo tiempo confirmando lo que nuestros ojos veían.
-Esta recorriendo los mismos lugares-nos miramos de uno en otro sin entender lo que teníamos adelante.
-Eso creí- Nicolas se sentó frente a la mesa jugando con el lápiz y mirando nuestros rostros desconcertados-durante las sesiones en que debíamos seleccionar los recuerdos Isabella sin darse cuenta menciono en alguna oportunidad estos lugares pero rápidamente se concentraba en otra cosa.
El estomago se me revolvió por los nervios y los temblores circularon por mis extremidades como olas que iban y venían sin cesar.
-Ella los recuerda?-quería preguntar si Me recordaba pero no tuve el valor suficiente.
-No-los temblores siguieron su vaivén en mi cuerpo pero intensificando la frecuencia haciéndome sentir débil.
-No entiendo-Alice miro a Nicolas enojada y Jasper la abraso más fuerte reconfortándola.
-Déjenme terminar- pidió Nicolas-no los recuerda Como dije antes ella solo recuerda lo justo y necesario, principalmente quien es ella, eso en realidad es lo que tenia mas claro, su nombre y sobre sus negocios, todo lo externo es muy confuso, sabe que tiene hermanas y sus nombre, pero nada mas, también la de sus padres y eso es mas o menos todo-Nicolas apunto de nuevo el mapa con el lápiz-ella no los recuerda al menos no conscientemente y esto lo demuestra, ella visito lugares relacionados con ustedes.
Mire con atención procesando lo que Nicolas estaba diciendo, ahí frente a mi estaba marcado todos los lugares que alguna vez fueron parte del mejor tiempo de mi vida.
Fork… Port Ángeles…Seattle…
-Que se supone que debemos hacer?-pregunto Emmett en general mirándonos a todos.
¿Qué debíamos hacer ahora?
-Ella no los ha olvidado por completo, aun existe alguna parte en ella que los recuerda-me tome la cabeza entre mis manos intentando que los pensamientos bajaran la velocidad y así tomar una decisión.
Mire a mis lados viendo como Alice y Rosalie tenían rostros confundidos y Emmett y Jasper las abrasaban intentando hacerlas sentir mejor, apoyándolas, siendo su soporte.
Esa imagen me hizo sentir más solo que en todos estos años, Yo también quería estar con alguien en mis brazos, pero no cualquier mujer...
No, solo una podría ocupar ese lugar.
-Vamos a buscar a esa pequeña cobarde- dije con mas seguridad de la creí tener, todos me miraron y las sonrisas que me dedicaron confirmo que la decisión era la correcta.
Isabella podía no saber quienes éramos pero nosotros si, ella era parte de nuestra familia al igual que hace unos días eso no cambiaria por los nuevos acontecimientos.
Yo la amaba y eso tampoco cambiaria, pasara lo que pasara.
Así comenzó la nueva búsqueda, recorrimos el ultimo lugar donde Nicolas tenia donde Isabella había sido rastreada y que confirmo nuestras sospechas.
Cuando lo escuchamos nos echamos a reír felices y así subimos al avión una semana después junto con Nicolas que se había sumido a nuestra búsqueda.
Italia.
Nos repartimos en las distintas ciudades y ahora que sabíamos que Isabella no estaba enferma pudimos descartar los hospitales y concentrarnos en los hoteles y distintas propiedades que tenia en ese país.
Si nuestras sospechas eran correctas ella tuvo que haber viajado hasta Maranello y empezamos desde ahí, sin embargo no encontramos nada así que continuamos viajando por el país buscando.
Alice y Jasper viajaron a Roma y Rosalie junto con Emmett a Palermo y aprovecharían de pasar también a visitar a Jacob y a Seth quienes se habían mantenido en contacto con ella en estos años.
Cuando desperté Jacob ya no estaba en el hospital pero Rosalie y Alice me habían contado la historia de Jacob y su ayuda al encubrirlas con Aro, en ese momento poco me importaba pero con el tiempo todo rencor que pude haber albergado se retiro suplantado con su cuota de agradecimiento.
Nicolas viajo a Verona en otra de las residencias de Isabella y yo me dirigí a Florencia.
Pero eso solo fue el primer mes, el segundo las ciudades siguieron pasando por nuestras narices sin dejar lugar por registrar.
Florencia, Bari, Bolonia, Tarento, Treviso…
Así transcurrieron dos meses más y ya estábamos poniéndonos nerviosos, las vacaciones terminarían pronto y cada día era como un enorme grano de arena en nuestro reloj, recordándonos que cada día que pasaba era uno en que Isabella se alejaba.
Al terminar el tercer mes nos reunimos en la ciudad de Palermo a pensar en la estrategia a seguir, las vacaciones terminaban la próxima semana y se nos acababa el tiempo…y lo único que teníamos hasta ahora era la descripción en un hotel de esta ciudad que concordaba con la de Isabella y si eso no funcionaba solo nos quedaría y una ultima opción, Tokio…y luego ya no tendríamos nada.
-Yo digo que sigamos buscando y nos tomemos mas tiempo-Alice se sentó con pesadez en la cilla del lugar en donde nos reunimos para comer y pensar.
-No podemos hacer eso-la contradijo Rosalie tomando la mano de Emmett encima de la mesa-Emmett debe volver al trabajo -Emmett le apretó la mano y le sonrío con dulzura.
-Puedo tomarme mas tiempo-se encogió de hombros restándole importancia-tengo algunas semanas del año pasado que no ocupe, puedo hacerlo ahora-termino mirándonos a todos.
-Pero eso no seria conveniente-susurro Rosalie recelosa de tomar la alternativa.
-Rosali tiene razón, a demás tu no eres el único que debe volver-Jasper tomo un pan de la mesa y lo partió por la mitad pensativo-Edward no puede llegar y ausentarse como si nada, existen personas que dependen de el-Suspire y me recosté en el asiento abatido, Jasper había tocado un ponto que yo no quería tocar aun. Esos niños me necesitaban y no podía dejarlo más tiempo con el otro Psicólogo que trabajaba conmigo en la consulta pero por primera vez estábamos cerca de algo.
-Creo que deben irse, arreglar las cosas en sus respectivos trabajos y luego podemos empezar donde quedamos-miramos a Nicolas y luego entre nosotros indecisos-Yo me quedare siguiendo la pista del hotel y les informare cualquier cosa-me pase la mano por el cabello frustrado y me quede mirando el pulcro mantel de nuestra mesa-si no encuentro nada nos encontraremos en Tokio-termino mirando nuestra reacción.
No quería irme pero la idea de Nicolas tenia sentido, podía ir y arreglar alguno que otro caso de importancia y volver nuevamente, mire los rostro de los demás y asentí.
-La idea es buena, podemos ir, arreglar los asuntos importantes y volver en cuanto podamos, aun tenemos una semana libre podemos ocuparla y luego irnos. Les parece?-mire de uno en uno recibiendo la aceptación de todos.
-Bien entonces vamos a comer, parece que hace meses que no lo hacemos como se debe-Emmett levanto la mano para llamar a la mesera mientras hablaba.
Comimos entre risas tenues y un ligero ambiente, las cosas ya estaban arregladas por lo que no sentíamos tanta presión como antes, pronto volveríamos a buscarla y Nicolas se quedaría por la pista que teníamos que a pesar de sentir mucha esperanza en ella interiormente sabia que no era nada, al igual que las otras en todos estos años.
Me fui al hotel solo ya que Alice y Jasper tendrían una cita romántica en no se donde y Rosalie y Emmett saldrían a bailar y descargar tenciones según las palabras de mi hermano, no quise preguntar nada y me despedí, Nicolas tenia la idea de viajar al hotel nuevamente a buscar ms información y por mucho que le asegure que podía acompañarlo él se negó diciendo que estaba mas descansado que yo, al llagar a mi habitación me di cuanta de cuanta razón tenia. Caí aun vestido encima de la cama y perdí la conciencia al instante en que mi cabeza toco la almohada.
El sonido del teléfono resonó en la habitación sobresaltándome y provocando que casi cayera de la cama, me levante con los ojos medio abiertos y ciegos por el sueño, tantee la mesa donde se suponía debía estar y luego de uno golpes y maldiciones lo encontré.
-Hola-me aclare la garganta para que no sonara tan ronca y presa del sueño antes de volver a preguntar-Hola-del otro lado solo se escucho ruido y estática, me quede aun con el sueño en mi cuerpo escuchando uno segundos antes de decidir cortar e intentar volver a dormir.
Me restregué el rostro con la mano y comencé a quitarme la ropa para meterme dentro de las sabanas, me saque la camiseta y baje las manos para abrir el boton de mi pantalón cuando el teléfono volvió a sonar, gruñí y me estire para cogerlo nuevamente.
-Hola-de nuevo solo se escuchaba el sonido del exterior y comencé a enojarme-si no vas a contestar no vuelvas a llamar, intento dormir-gruñí y me dispuse a cortar pero me detuve al escuchar una voz del otro lado.
-¿Ciao?, ¡Ciao¡-me puse el auricular en el oído para escuchar.
-Hola?-respondí inseguro.
-Ciao…mmm…por favore, Edward Cullen- fruncí el seño mirando el teléfono como si eso pudiera decirme quien era le hombre que me hablaba del otro lado.
-Ehh, Edward Cullen habla-respondí confundido.
-Ciao Edward-comenzó con acento y efusividad-mi nombre es Máximo y te llamo para saber si te interesa una carrera-me senté en la cama desconcertado y sin saber que responder. Una carrera? Hace mucho que no corría, no lo había dejado de hacer después de mi accidente ya que era algo que me hacia sentir bien cuando todo a mi alrededor salía mal, y también era la forma de sentirme cerca de Isabella, siempre pensaba que tal vez en algún lugar del planeta ella estaba haciendo lo mismo. Pero hace mucho que no corría y mucho menos por dinero.
-Como sabes de mi y donde encontrarme?-pregunte dándome cuenta del detalle que no conocía a nadie en Italia que me conociera corriendo. Del otro lado se escucho ruido del exterior nuevamente y susurros muy bajos-Hola-repetí nuevamente pensando que la línea estaba fallando.
-Si, si, yo te no te conozco pero un amigo mio te vio correr en Estados Unidos me hablo de ti-fruncí el seño estrujando mi cerebro para recordar pero sin conseguir nada
-Que amigo? hace mucho que no corro-del otro lado se escucho el sonido de ambiente nuevamente antes de que me diera la respuesta.
-Ehh…tu sabes el no quiere decir su nombre, ya sabes como es esto-me tome un minuto para considerar eso. Era verdad que los que corríamos nos conocíamos solo de vista ya que todos teníamos otra vida fuera de las carreras.
Dudaba que a los padres de mis pacientes les gustara la idea de que el doctor arriesgara la vida corriendo por dinero. No, no creía que eso les gastara mucho.
-Que propones?-Máximo exclamo algo en Italiano y me dio la dirección junto con las indicaciones del lugar, solo seria una carrera con un par de autos y el dinero era una buena suma, me duche y vestí en tiempo record con Jeans oscuros y una camiseta color blanca con las marcas de Armani en color dorado, tome mi chaqueta de cuero negra y me subí a mi auto.
Lo amaba, había sido un regalo de Alice y Rosalie de mi cumpleaños de hace un año y se los agradecí de corazón y agradecí mas aun que no fuera un Ferrari, ese auto solo de verlo me provocaba ganas de llorar sin parar.
No era un Ferrari, pero igual de bueno y hermoso, era un Mclaren F1 color plata y sumamente rápido, en solo 3,2 segundos llegaba a los 100 y el máximo era de 240 K/h.
Seguí las indicaciones del GPS cortesía de Jasper y llegue sin problemas al lugar acordado.
Mire desde dentro de mi auto las calles bacías y oscuras frente a mi, unos autos estaba estacionados a un lado del camino y me cerque estacionándome al lado de un Lamborghini color verde oscuro, me baje y antes de dar un paso un hombre de mi altura, ojos pardos, piel bronceada y cabella negro me intercepto.
-Tu debes ser Edward-estiro su mano y la estreche haciendo una mueca por el uso de su fuerza.
-Si y tu debes ser Maximo-el hombre asintió feliz y me soltó.
-La carrera será desde ahí-apunto la esquina de la calle mas cercana y su dedo siguió por las calles queriendo abarcar mas allá de la vista- y al llegar a unas seis calles mas veras unos conos, debes doblar y regresar, quien llega primero se lleva el dinero-se encogió de hombros divertidos-como siempre.
-Entiendo-saque de mi bolsillo trasero mi cartera y el dinero de la apuesta y se lo extendí, comenzó a negar frenéticamente con las manos y cabeza.
-No, no eso se hace al final, los corredores le dan el dinero al ganador, así es mas honorable y respetuoso-asentí con una ceja alzada y me guarde el dinero-debes ponerte en el lugar, la cerrara debe comenzar-se alejó con el teléfono en el oído y yo me metí de nuevo en mi auto para posicionarme en el lugar indicado.
El lamborghini se puso a mi lado y un ronroneo llamo mi atención por lo que intente mirar por el lado del pasajero al dueño del maravilloso sonido.
Me quede con los ojos clavados y la respiración se aceleró al igual que los latidos de mi corazón, las manos comenzaron a sudar y los nervios se apoderaron de mi estomago contrayéndolo sin compasión
-Cálmate Edward-susurre con voz ahogada mientras me erguía y ponía las manos rígidas en el volante.
Mas allá de mi ventana estaba estacionado un espectacular Ferrari Enzo color negro completamente.
Siempre era lo mismo, cada vez que veía un Ferrari mi corazón quería salir de mi cuerpo y mis nervios se salían de control mandando que corriera y mirara por la ventana para saber si era ella, ya debería estar acostumbrado pero mi cuerpo al parecer no había recibido el mensaje de que debía tomarlo a la ligera.
Me concentre en el camino y los latidos comenzaron abajar hasta quedar normales y mi cuerpo comenzó a relajarse justo a tiempo para ver como Máximo daba el golpe de inicio.
Solo me tomo medio segundo adelantar al Lamborghini y sonreí tenuemente, en estos años me había convertido en un corredor realmente bueno, ya nadie me ganaba, aparte de Rosali y Alice una que otra vez no había perdido nunca, ahora era casi tan bueno como ellas y eso se sentía solo mitad dulce, la otra parte, la amarga, me preguntaba que pensaría Isabella ahora de mi.
Un destello negro pasó a mi lado sobresaltándome y reaccione de golpe sorprendido, manipule los cambios llegando a los doscientos kilómetros y alcanzándolo justo al llegar al giro, sonreí burlón puesto que en esto era bastante bueno y gire mi volante de golpe doblando lo justo para adelantarlo.
Eso había estado cerca, ya casi nada me sorprendía a la hora de correr, ahora entendía a las chicas cuando decían que luego de un tiempo solo corrían por la diversión ya que habían muy pocos que podían sorprendiéndolas dándoles una carrera digna de recordar.
Mire por mi espejo y sonreí mas grande al ver que el auto no se veia detrás mio, y al devolver mi vista al frente mi corazón golpeo mis cotillas con fuerza.
-Que demonios?...- delante de mi estaba el Ferrari ganándome por casi todo un cuerpo, acelere de golpe y con esfuerzo logre ponerme a la misma altura, mire a mi lado con sombro intentando ver mi rival, pero sus vidrios al igual que en el mio estaban oscurecidos.
Mire con algo parecido al alivio el final de la calle y ver que pronto podría ganar, hace mucho que no sentía la incertidumbre de si ganaría y ahora estaba en todo su apogeo.
Manipule por ultima vez mi auto adelantando al Ferrari sintiéndome nuevamente un novato, como era posible que me sobrepasara sin que yo me diera cuanta? Era como si flotara más que conducir pense. Me reí al ver el final marcado a solo unos metros.
Estaba punto de regodearme en mi victoria cuando el rugido del Ferrari se sintió demasiado cerca, mi cabeza se movió con velocidad sorprendiéndome de no haberse roto y vi en cámara lenta como me adelantaba sin esfuerzo alguno ganándome en los últimos segundos.
Pestañee barias beses mientras reducía mi velocidad hasta detenerme por completo mas lejos de lo necesario
-Que mierda acaba de pasar?-me pregunte en voz alta mientras daba vuelta mi auto y juntarme con todo el grupo mas allá.
Algo en mi interior rugió pero lo acalle antes de que llagara a mis sentidos, estaba sorprendido ya que hace mucho que no me habían ganado de una forma tan simple y me sentía confundido e inexperto.
Moví mi cabeza asombrado y me baje para ser "honorable" y darle mi dinero al ganador.
De verdad le entregaría el dinero de casi todo un mes de trabajo a otra persona? Solté una risita incrédula al ser siempre yo el que recibía ese dinero.
Mi teléfono comenzó a sonar en mi bolsillo con la canción destinada a Alice y lo saque impaciente por contarle que alguien después de ellas me había ganado y no esperé que hablara.
-Alice no adivinaras lo que me acaba de ocurrir…-comencé y escuche la voz lejana de Alice.
-¡Edward, Edward¡…
-Espera Alice esto tienes que escucharlo-Alice comenzó a gritar para que me callara pero siempre hacia lo mismo, odiaba no ser escuchada primero.
Mire el Ferrari aun con la sonrisa incrédula y me acerque para darle mi dinero, apure el paso al ver que alguien salía por a puerta del conductor.
-Edward por el amor de dios escúchame¡ -sonreí por el apuro de Alice y la volví a cortar.
-Alice escúchame tu a mi, acabo de perder contra…-mi sonrisa se esfumo sintiendo como mi rostro se enfriaba por la falta de sangre que me había abandonado y me pare de golpe al ver las piernas largas y desnudas salir del Ferrari.
Mis dedos comenzaron a temblar y rápidamente se extendió por mi cuerpo, el corazón me volvió a golpear el pecho y sus latidos se volvieron frenéticos haciendo que mis oídos se taparan parcialmente.
Y se volvieron aun más rápidos al ver la cabellera castaña salir ahora del auto junto con el cuerpo medio inclinado hacia abajo al salir del auto de baja estatura.
-Edward estas escuchando, Isabella aprecio, Jasper acaba de recibir una llamada del banco, Isabella acaba de hacer una transacción bastante grande, Edward, EDWARD ME ESCUCHAS ISABELLA ESTA…
-Aquí…-termine por Alice mientras vea erguirse el cuerpo mostrando a la persona que había estado buscando durante seis años.
Levanto un brazo para subirse los lentes oscuros y mi respiración jadeante se paro por completo al ver su rostro descubierto. Sus rasgos se habían afinado y madurado al igual que su cuerpo pero sin duda era ella.
Isabella estaba parada frente a mi sin verme aun pero de pronto sus ojos se clavaron con los míos y me regalo una pequeña sonrisa tímida.
-Edward que dijiste? me estas escuchando Edward? repite lo que dijiste...-el teléfono se me cayo de la mano haciéndose trizas en el suelo, pero mi mano tardo unos segundos mas en bajar para quedarse sin vida a uno de mis costados.
La alucinación, por que no podía ser otra cosa, comenzó a caminar en mi dirección
Ordene a mi cuerpo volver a respirar e introducir lo mas posible de oxigeno a mi sangre y con ello a mi cerebro pero nada paso, mi cerebro seguía en blanco y mi vista se convierto en un oscuro túnel en donde solo podía verla a ella acercarse.
-Hola-saludo en un susurro y me dedico otra sonrisa suave haciendo que mi corazón retomara el ritmo frenético aumentando el anterior.
Estaba mareado y me tome la cabeza con una mano masajeando mi frente intentando calmarme, pero al subir mi vista todo fue insuficiente al verla con una mirada preocupada en su rostro.
-Te sientes mal?-pregunto con voz tranquila de Bella pero con el timbre ronco de Isabella, mi cuerpo tembló con fuerza por su voz y tembló mas fuerte al ver sus ojos con mas atención, eran del maravilloso café combinado que en alguna ocasión había visto en ella
-Yo…-limpie mi garganta antes de continuar ya que parecía que me estuvieran estrangulando-creo que estoy bien-termine mirándola, solo necesito un medico me dije interiormente, o un cardiologo, reftifique.
Era ella, por dios era ella, estaba parada frente a mi después de todo este tiempo, me acerque un paso mirándola y mi cerebro solo gritaba que la abrazara y la estrechara tan fuerte como fuera posible hasta convencerme de que esto era real.
-Soy Isabella Swan-se presento extendiendo una mano- Pero me gusta que me digan Bella-mire su delicada mano frente a mi y levante lentamente la mía. Tuve que cerrar los ojos al sentir su calor en mi piel después de que solo pudiera sentirlo en mis recuerdos por seis años, mis ojos se abrieron con lagrimas en las comisuras y me solté lentamente con el dolor en mi interior recorriéndome como fuego debajo de mi piel.
Ella no te recuerda me grito mi conciencia y mi corazón se volvió a romper tan fuerte que me extraño que ella no lo escuchara.
-No te vas a presentar?- dijo juguetona. Apreté los dientes y pestañe repetidas veces al escucharla. El dolor me estaba volviéndome loco por fin pensé alejándome un paso de su presencia dañina para mi mente-No te presentas y ahora te vas-negó con la cabeza y ya no pude culpar a mi mente ya que eso si había salido de si boca.
-Perdón?-pregunte con la sensación de que el piso se tambaleaba como arenas movedizas bajo de mi cuerpo.
-Te pregunte si te presentaras Edward-una sonrisa adorno sus labios pero un brillo cauteloso oscureció sus ojos-aunque creo que eso ya no es necesario-termino con otra mirada tímida mientras se retorcía las manos.
Trague el nudo de mi garganta y cerré los ojos para impedir que las lágrimas que rasgaban mis ojos salieran.
-Tu sabes quien soy?-un gemido se escapo de mi garganta sin poder evitarlo y vi como se movió un paso con la mano extendida y luego retrocedía rápido con el rostro desconcertada y temerosa.
-Creo saberlo-susurro intranquila mientras sus dedos tiraban hacia atrás su cabello desde el frente hacia atrás tal y como recordaba cuando estaba nerviosa- Puedes decirme si estoy en lo cierto? Tu eres Edward Cullen?- cerré mis ojos y deje salir las lagrimas por fin mientras mis manos se cerraron en puños por la mezcla de sentimientos que me atacaron.
Quería llorara y reír, quería saltar y derrumbarme, gritar y no decir nada y quería hacerlo todo al mismo tiempo pero el cuerpo solo temblaba por las ordenes contradictorias que esta recibiendo.
-Si, yo soy Edward Cullen-afirme abriendo mis ojos anegados en lagrimas y me quede petrificado al ver los ojos de Isabella en iguales condiciones.
-Lo siento tanto, no quiero hacerte daño-se tomo el rostro con las manos y mi cuerpo por voluntad propia se estiro y la tomo entre sus brazos, me di cuenta de esto solo cuando su cabeza ya estaba cómodamente debajo de mi barbilla y mis brazos la apretaban contra mi pecho. Su llanto se hizo mas fuerte y sus manos apresaron mi camiseta en sus puños
Intente soltarla pero no podía hacerlo, mis brazos se negaban a dejarla y mis pies se plantaron para no retroceder.
-Me recuerdas?-pregunte en un susurro lloroso y la sentí moverse entre mis brazos, me separe solo lo justo para mirar sus nuevos ojos color café caramelo.
-No lo se, solo estoy segura de tres cosas-apreté mis labios y la mire a los ojos esperando que me explicara, saco una de sus manos de mi pecho pero sin salir de ellos para limpiarse las lagrimas antes de continuar-Una –apunto con su dedo-es que te llamas Edward Cullen- asentí con mi corazón al máximo y la vi sacar otro dedo-dos-siguió soltando un gemido-que eres el hombre mas maravillosos sobre la faz de la tierra y…y que me amas-solté un quejido de dolor y felicidad por partes iguales y sonreí mojando mis labios con las lagrimas que corrían por mis mejilla.
Bella sorbió su nariz temblorosamente-y tres-lloro con fuerza mientras sus brazos se cerraban en mi cuello escondiendo el rostro en el hueco de este mojando mi camiseta- lo tercero es que sé que te amo como nada que pueda recordar de mi vida.
La apreté mas fuerte y los sollozos salieron sin control por parte de los dos haciendo eco en las solitarias calles.
Mis piernas empezaron a fallar por lo que lentamente me deje caer con Bella en mis brazos temblando por su llanto y sentándola en mi regazo.
-Como es posible?-le pregunte con voz rota pero con las lagrimas mas controladas-Se supone que no me recordarías-la sentí temblar nuevamente y se removió para mirarme desde el refugio de mis brazos y piernas, saco su rostro húmedo y sus ojos estaban rojos por el llanto.
-No lo hago-se limpio la nariz con su brazo y las majillas antes de seguir con la mirada distante-yo solo lo se, es como cuando tienes lo ojos cerrados y el sol te da en la piel, cuando eso pasa solo lo sabes, lo sientes sin tener nada que mas que esa sensación para confirmarlo-sus ojos me miraron nuevamente y sonrío-es así, solo sé que te amo y que tu me amas-sonreí y la abrace nuevamente con la felicidad saliendo por todo mi cuerpo a raudales.
-Claro que te amo, hoy mañana y siempre-un escalofrió la recorrió y mire asombrado por la intensidad de su nuevo llanto.
-Por qué?, por que no puedo recordar? algo me dice que esas son palabras importantes pero no puedo recordar el porque-tome su rostro entre mis manos para que me mirara.
-Tranquila, pequeña no es necesario que recuerdes nada-calme limpiando sus mejillas y ojos-es suficiente con que recuerde que existe alguien que te ama y que ese soy yo, todo lo demás esta de sobra-sus ojos me observaron fijamente con sorpresa y algo que creí no volver a ver en mi vida, Amor, ella me miraba con amor puro tan intenso como el mio-si tengo que recordarte cada momento lo que perdiste lo are por el resto de mi vida una y otra vez-bese sus mejillas y cuello lentamente embriagándome con la sensación de hormigueo en mi piel que pensé que había perdido para siempre.
-Gracias por venir esta noche-susurro abrasándome por el cuello nuevamente.
-Esto lo planeaste tu?-pregunte asombrado recorriendo su espalda con mis manos temblorosas aun.
-Si, ya no aguataba mas-moví mi cabeza confundido.
-No aguantabas mas? No lo entiendo-saco su rostro de mi cuello con la mirada culpable.
-Se podría decir que te he estado siguiendo-confeso con una sonrisa escondida y traviesa-durante algunos meses-la mire asombrado.
-Me has seguido durante meses? y entonces por que solo ahora te he visto?-ya nada importaba pero las preguntas son algo natural en los humanos.
-Primero tenia que asegurarme de que no eran alucinaciones, ya sabes, no siempre he estado bien…-se golpeo la cabeza con su dedo y suspiro-me escape de Nicolas por que sentía que algo me faltaba y viaje a los lugares que mi mente me mostraba o sentía alguna conexión y un día, cuando estaba en el aeropuerto algo extraño paso-sus ojos me vieron debajo de sus pestañas con timidez que hizo que una sensación de euforia me recorriera la sangre.
-Un día?-pregunte mientras mi mano recorría su cabello y la otra sostenía su rostro sintiendo como su calor se traspasaba por mi palma hasta todos los rincones de mi cuerpo, me sobresalte al darme cuenta de que mis ojos recorrerían sus rostro lentamente provocando un estremecimiento en ella.
-Un día- repitió con voz temblorosa desviando sus ojos de los míos y con un tenue sonrojo en sus mejillas, susurre una plegaria de agradecimiento al cielo por permitirme ver eso de nuevo.
-Mientras estaba esperando mi vuelo a Italia- Continuo- hace algunos meses vi a un hombre pasar frente a mi y no pude evitar seguirlo, este hombre se detuvo en el mostrador y su voz provoco que algo cálido recorriera mi mente, llenándola, y cuando vi sus ojos ese calor se transmitió a todo mi cuerpo-sus ojos observaron los míos que estaba agrandados-y cuando vi que se marchaba mi mente gritaba una y otra vez " Edward estoy aquí, volví"-nuevas lagrimas se derramaron por sus ojos y provocando que los míos hicieron las propias-me sentí tan sola viéndote salir por esa puerta y sentí que algo se desgarraba en mi interior tan dolorosamente que tuve que sostenerme y sentarme para no caer-me abrazo poniendo su rostro al lado del mio y aspiro con fuerza- desde entonces te he seguido día tras día durante una par de meses intentando recordar algo, hasta esta noche cuando escuche que te ibas de nuevo, la sensación de perderte se intensifico mas que la ultima vez y solo pude pensar en que la mejor forma seria en una carrera para que me vieras-movió la cabeza como si no creyera lo que estaba diciendo, pero yo si sabia.
¿Que mejor forma de volver a estar juntos como la primera vez?
Una carrera nos unió, una carrera nos separo y ahora una nueva carrera nos volvió a juntar.
-Sentía que me caía a pedazos cuando supe que te irías, no quiero estar sola de nuevo-su cuerpo tembló contra el mio por su sollozo-así que arme todo esto para saber si eras real o solo un juego de mi mente, pero pasara lo que pasara no quería que te alejaras de mi-lloro restregando su nariz en mi cuello.
-Eso no pasara-la separe para ver su amado rostro-Yo estoy aquí ahora y no dejare que nunca caigas de nuevo y juro por lo que mas amo en mi vida que eres tu que no dejare que estés sola de nuevo.
Asintió con las lagrimas mojando sus pestañas, le sonreí mientras acercaba mi rostro al suyo lentamente mirando sus ojos hasta el ultimo momento, mi estomago se retorció agradablemente y mi piel sentía cada vibración proveniente del cuero de Bella. Su calor se deslizo deliciosamente en mis sentidos y todo dejo de tener razón cuando cerré mis ojos y sentí sus labios en los míos moviéndose como si nunca hubieran estado separado, tome sus labios entre los míos deslizándolos de un lado a otros sintiendo la electricidad zumbar entre nosotros incitando a estar mas cerca.
Deslice mi lengua para saborear sus labios y la suya salió a mi encuentro dejándome en un nuevo nivel de felicidad y mi cuerpo vibro mas fuerte, enterré mis dedos en su cabellera y las suyas en el mio comenzaron a masajear mi cuello y rostro lentamente sin detener el baile lento que mantenían nuestras bocas.
Ella estaba de vuelta junto a mí y todo estaría bien.
me separe con la respiración agitada y recorrí su rostro con mis manos maravillándome cuando cerró sus ojos inclinándose en mis manos mas cerca.
-Nuca olvide esta sensación-susurro abriendo sus ojos-siempre recordé que mi piel te necesitaba a cada momento-sus manos recorrieron mi rostro suavemente- y para que sepas aunque tu fueras solo parte de mi mente cuando te vi esta noche decidí que te perseguiría hasta el fin del mundo hasta conquistarte para que solo fueras mio-sus ojos me sedujeron haciéndome creer cada palabra.
-Eso no hubiera sido necesario ya que te he amado desde el primer momento en que te vi-me incline para susurrarle al oído- ambas ocasiones, antes y ahora, me dejaste sin opción alguna mas que amarte- me separe para mirara sus ojos deleitados y me incline para besarla nuevamente sonriendo y sintiendo que mi alma volvía a mi cuerpo después de seis años.
Si ahora todo estaría bien…
Y así había sido hasta ahora, mire a mi lado el Ferrari igual al mio solo que ese era rojo y el mio negro. Baje mi ventanilla para ver como la persona al otro lado hacia o mismo.
-Te has perdido en tu mente nuevamente Señor Cullen-Grito Isabella alzando sus anteojos mostrándome sus ojos chispeantes de felicidad, le devolví la sonrisa y fue tan amplia que me dolieron las mejillas.
-Al igual que a usted Señora Cullen- respondí hechizado con su carcajada de alegría.
-Lamento decirte que te faltan dos semanas para llamarme así-grito con falsa lastima mirando el anillo de diamante y oro que adornaba su dedo hace un mes y medio.
Si solo pasaron unos días para que yo le pidiera matrimonio y ella a aceptara con un grito haciéndonos caer en pleno restaurant en que comíamos todos celebrando su regreso.
-Eso si no te rapto y te llevo a las vegas saliendo de aquí como planeaba cuando te encontré-Isabella soltó otra carcajada que acompañe encantado.
-En ese caso seria innecesario que estuviéramos aquí buscando a Atasuke para que venga a la boda-medito con su dedo en la barbilla teatralmente-y seria innecesario también ir y casarnos ya que Alice y Rosalie nos matarían antes de poder disfrutar nuestra luna de miel por arruinar sus planes y trabajo de todo un mes-sus sonrisa se convierto en una arrebatadora y seductora que me desconcertó tanto que tuve que mover mi cabeza para concéntrame en algo que no fuera los pasajes a la isla que tantos años antes había rechazado de una Isabella mas atrevida y diferente de la que ahora tenia adelante
-En eso te doy la razón amor mio así que será mejor que nos demos prisa en encontrarlo e irnos a casa-sus ojos brillaron y me prepare para lo que venia.
-Una carrera hasta el lugar de Atasuke?-pregunto poniéndose sus lentes oscuros.
-Siempre acepto una invitación de una bella señorita-asentí y me puse mis propios lentes. Isabella sonrío y miro el semáforo en rojo.
-Si me ganas-comenzó haciendo ronronear su motor esperando el verde- Te daré tu regalo de bodas adelantado-sonreí como niño en navidad y me volví a subir mis lentes mirándola con intensidad.
-Y si yo gano te daré el tuyo-Isabella asintió subiéndose los lentes un segundo para mostrar la misma intensidad de mis ojos.
-Te amo-grito cuando el rojo comenzó a parpadear yo solo pude sonreír trasmitiendo mi felicidad.
-Yo también te amo pequeña-mis ojos la vieron por ultima vez-hoy mañana y siempre sin importar lo que pase-susurre para mi pero de alguna forma sabia que ella sentia que lo había dicho.
Acelere de golpe con la carcajada de felicidad de Bella como fondo y me prepare para perder.
Bella había estado ganando los últimos días y dándome mi regalo adelantado cada noche durante esta semana y por nada del mundo quería volver a ganar… al menos hasta que mi regalo estuviera listo.
Sonreí con maldad al ver pasar adelantándome el Ferrari rojo y sabe que esta noche disfrutaría de Isabella, y como lo planeaba hacer hasta que mi vida terminara.
Ella aun no recordaba muchas cosas pero en mi interior me legraba de eso ya que tenia la oportunidad de enamorarla nuevamente y esta dispuesto a hacerlo día a día si fuera necesario.
Y justamente en eso se basaba mi regalo de bodas.
Junto con Alice y Rosalía habíamos planeado "un viaje al pasado" como lo habíamos llamado reconstruyendo cada momento que Bella no recordaba, desde la carrera en Tokio, pasando por el viaje al hotel, saltándonos la parte de Aro por supuesto y volver a mi petición de que fuera mi novia, la fiesta de disfraces, y que esa parte me entusiasmaba mucho debía admitir al recordar su "inocente" disfraz, y terminando por el viaje a Italia ella y yo solos.
Seria como una pequeña segunda luna de miel después de llagar de la primera y con la que Alice y Rosalie se estaban esforzando por que fuera perfecta.
Le ayudaría a recordar mostrándole cada uno de las cosas perdidas, una tras otra disfrutando cada segundo y asegurándome que no lo olvidara de nuevo.
Ella era Isabella Swan, a la que le agradaba que las personas que la conocían le dijeran Bella… y era misma chica que conocí en las carreras en Tokio… y también la próxima señora Cullen…
FIN
Les gusto? Que les pareció el final? Me costó un poco…bueno mucho jajajaj, tenia como tres finales antes de decidirme por este espero les guste.
Agradezco que leyeran mi historia… un beso para todas las que me siguieron y dejaron un mensaje elogiando mi trabajo espero haberlo echo bien.
Como un pequeño aviso les digo que ahora me voy a dedicar a editar los capítulos y así dejarlos lo mas perfecto posible.
Espero que nos encontremos pronto en otra historia que tengo en mente pero primero debo editar esta…
Un abrazo grande Atte. VALE.
