Los personajes no me pertenecen

Y luego de unos estresantes días de estudio y trabajos prácticos, la autora decidió ponerse su sucio piyama y sus pantuflas y sentarse en la computadora para dejarles listo el capitulo 27.

N/A: Aclaraciones, se muy poco de torneos de equitación, escribí el concurso según una amiga que practica me fue explicando y vi de Internet. Así que lamento si estoy equivocada en algunas partes.


Llegué al club donde el torneo entre Ceny y Anna se llevaría a cabo. Estaba sola porque Ceny tenía que venir temprano para alistarse. En la pista de equitación fui recibida por algunas miradas de desdén, como lo supuse antes de venir, de varios de mis compañeros de escuela, quienes eran amigos de Anna. Kristoff también estaba ahí, él solo me vio sin mucho interés. De todos creo que fue el que más se "alegró" de verme. Anna no estaba con ellos, debe de estarse preparando también.

Permanecí alejada para no escuchar sus comentarios. Ellos se quedaron sentados en la tribuna mientras que yo me quedé parada, observando la pista. Había mucha gente presente, por lo menos si me escondo entre ellos será más fácil evitarlos.

Del otro lado de la pista noté a Jack y a Gus, quienes me saludaron. Imaginé que estarían aquí, después de todo son probablemente los mejores amigos de Ceny. Ella querrá que esté con ellos. Son algo irritantes pero debo admitir que son personas de buen corazón. Si quiero que Ceny se lleve bien con mis amigas, yo debo hacer lo mismo con ellos.

Les correspondí el saludo a los chicos e inicié el recorrido alrededor de la pista para sentarme donde ellos estaban. Sentía la mirada de mis compañeros sobre mí pero seguí ignorándolos. No pasó mucho tiempo para que mis ojos captaran la figura de Anna a lo lejos. Llevaba puesto su uniforme de equitación, un casco y botas negras, el blazer rojo y el breech blanco. Le hacía caras graciosas a su hermoso caballo, de nombre Cuervo, y este parecía feliz por ello. Su corcel era de un color marrón claro con el cabello y las cuatro patas de color oscuro como la noche igual que parte de su hocico. Cuervo intentó morderle la nariz juguetonamente pero Anna movió la cabeza hacia atrás antes de que lo hiciera.

Después de bastante tiempo la vi reír y, por la forma en que abrazó a su caballo y por la manera en que se comportaba, me parece que hacía bastante tiempo que no estaba así de contenta. Concentré tanto mi atención en ella que no me preocupé en que se diera cuenta de mí. Al mirar a su alrededor, se encontró conmigo, poniéndome automáticamente nerviosa.

Su expresión me indicó que estaba sorprendida de verme. No vi enojo, solo sorpresa. Era la primera vez, desde que la besé, que se comportaba así conmigo. Me resistí a saludarla por el hecho de que no estaba segura de cómo iba a responder.

-¡Eii Elsa!- escuché a Ceny detrás de mí llamándome y eso me hizo sonreí y olvidarme de lo que pasaba.

Al girarme recibí un fuerte y amistoso abrazo de su parte.

-Si viniste- dijo ella apartándose, tomando de mis manos.

-Te prometí que lo haría ¿A caso lo dudaste?

No hemos vuelto hablar desde esa llamada telefónica donde me pedía que viniera, supuse que era porque no quería presionarme.

-Un poco, debido a como se daban las cosas no estaba muy segura.

-Es lo menos que puedo hacer sabiendo que viniste a ver mi partido de fútbol aunque no pude jugar.

-Que detallista, gracias.

Tomé mi tiempo para observarla, su uniforme era igual que el de su contrincante con la diferencia de que el blazer era azul.

-Oye, tengo que irme ya pero nos vemos luego ¿de acuerdo?- dijo.

-Seguro.

Se despidió dándome un fuerte apretón de manos.

Tan pronto estuvo lejos, mi sonrisa cayó debido a que Anna volvió a mi mente.

Giré hacia donde estaba antes pero ella ya se había ido, supuse que lo mejor era dejarlo así. Demasiados problemas ya hay entre nosotras como para aumentarlos.

Seguí hasta mi destino y vi que los dos amigos de Ceny me guardaban un asiento junto a ellos y no dudé en aceptarlo.

-Qué bueno que hayas venido número diez- dijo Jack

-Por favor, solo díganme Elsa.

-No lo creo- habló Gus-. Cuando Jack hace amigos nuevos tiende a ponerle apodos y te queda.

-¿Quién crees que le puso el apodo a nuestra amiga?- insinuó el otro chico.

Bueno, aunque lo odie, solo queda acostumbrarme.

Dirigimos nuestra atención a la pista cuando anunciaron que el torneo estaba a punto de iniciar. Anna y Ceny entraron montando sus caballos. El de la segunda era un caballo blanco con el pelo negro, llamado Prince. Ambas se veían admirables, confiadas y determinadas. Es difícil saber cuál de las dos puede llegar a ganar. Intercambiaron una mirada que no logré descifrar que significaba, no parecía el de dos simples rivales o conocidas.

El torneo consiste en recorrer la pista y saltar doce obstáculos, son vallas de distintos tamaños y la altura máxima aquí es de noventa centímetros. El que logre hacer el recorrido con menos faltas y en menor tiempo, gana.

La primera en comenzar es Anna con su caballo, Cuervo. Le dieron unos minutos para que se aprendiera el recorrido, en su análisis su vista encontró la mía igual que antes y rápidamente miré hacia otro lado. Tener alguna especie de contacto con ella me pone nerviosa y revivía las imágenes de la noche en que la besé. Levanté la mirada cuando indicaron que el trayecto estaba por iniciar.

Cuervo recorrió la pista tal como su dueña le fue indicando. Anna parecía segura, saltó los primeros cinco obstáculos sin problema, provocando que una sonrisa, que no tenía planeada, apareciera en mi rostro. Al llegar al sexto obstáculo, Anna frenó a su caballo de golpe y se quedó inmóvil.

Mi primera reacción fue preocuparme ¿Por qué se detiene? Eso es considerado como falta y afectará su puntuación.

Su caballo se movió hacia atrás, se encontraba confundido por la reacción de su gineta. Anna lo tranquilizó pasándole la mano suavemente por el cuello. Luego de eso, retomó el curso e hizo el salto tan bien como los anteriores. Pero después de ese último obstáculo, pude darme cuenta de que algo había cambiado en la postura de Anna, ya no estaba tan concentrada igual que antes.

En algunas circunstancias noté que estaba a punto de caerse, y eso me daba miedo porque corre el riesgo de lastimarse.

-Que lastima, nunca la había visto así- Jack le susurró a Gus.

Moví la cabeza a un costado para verlos.

-¿Ya la habían visto antes?

- Si, en otros torneos donde también Ceny participó- contestó Jack-. Ella es muy buena pero ahora parece que no tiene idea de lo que hace.

Nuevamente miré hacia donde las chicas competían. Anna siguió dando lo mejor que pudo. Su caballo, en un salto, golpeó una de las vallas con la pezuña de su pie, sin derribarla, pero aun así era un efecto negativo. Finalizó el recorrido con el tiempo justo, su expresión me dijo que si llegaba a ganar lo haría por una pequeña pizca de suerte y si Ceny cometía peores faltas que las de ella. La gente alrededor aplaudió despacio y soltaron algunas críticas a su desempeño.

Anna se bajó del caballo, sus piernas estaban temblando pero ella hacia un gran esfuerzo para que nadie lo notara. Pegó su cuerpo contra el de Cuervo, sin despegar la mirada del suelo. La perdí de vista luego, ni siquiera creo que se quede a ver cómo le va ir a su contrincante. La culpa me invade, algo me dice que soy la responsable de su distracción.

Mi conciencia me estaba torturando, me decía que fuera con ella y que la animara pero me reproché diciéndome que nada iba a conseguir.

Un rato después Ceny inició el recorrido. A diferencia de Anna, ella lo hizo mucho mejor. Su caballo, Prince, se movía con mayor agilidad y saltó los obstáculos sin ningún tipo de problema. Las personas la miraban con fascinación y escuché algunos murmullos de alabanzas. Jack y Gus solo sonreían, creo que lo que más les gustaba a ellos era ver a su amiga divertirse.

Ceny acabó el recorrido en menos tiempo. Los aplausos que recibió fueron más fuertes que los de Anna. Yo lo hice, pero débilmente, en el fondo continuaba sintiéndome fatal.

Lo que pasó luego me pareció demasiado denso. Hicieron una especie de ceremonia para felicitar a las dos concursantes, donde informaron, como muchos de los presentes ya lo suponían, que la ganadora era Ceny. Por suerte ella no miró a mi dirección, porque no podía sonreír o animarla. Mis ojos estuvieron en Anna todo el tiempo, la vi muy amargada y aun así se esmeró para sonreír al recibir el premio del segundo lugar.

Habla con ella de una maldita vez.

Pero ella no quiere que me acerque.

Esa es solo una patética excusa para ocultar lo cobarde que eres.

Demonios, ya no lo resisto, tengo que hablar con ella.

Jack y Gus querían quedarse a esperar a Ceny. Yo también pero antes necesitaba hablar con Anna. Tengo que hacer lo que mi tia Ingrid me dijo, hablar con ella. Siento que debo hacerlo aunque no sepa que es lo que quiero conseguir con esto.

Caminaba hacia los establo donde, Anna y, probablemente también Ceny, dejaban a sus caballos. Iba con la cabeza agachada y con las manos en los bolsillos de mi pantalón. Espero solo encontrarme con Anna, sin sus amigos presentes, o bien su novio, o que ninguno de ellos aparezca mientras hablamos.

Estaba entrando a los establos cuando me detuve en seco y repentinamente veo a Anna y a Ceny hablando. Me retiré antes de que se dieran cuenta de mi presencia, llegué a ver enfado en las dos, lo que me dio a entender que estaban discutiendo.

Rasqué la parte detrás de mi cabeza, nerviosa porque no sabía que es lo que estaba pasando y aunque quería escucharlas sabía que no debía porque no era correcto. Me alejé un poco de donde estaba, al ver salir a Ceny me acerqué, actuando como si estaba a punto de llegar.

-Hola- me hice notar.

Ceny se giró rápidamente hacia mí, aun podía ver el enfado de antes y también tristeza.

-Heii hola- sus músculos faciales se relajaron y se acomodó un mechón de pelo detrás de su oreja.

-Felicidades por ganar- le dije abrazándola amistosamente-. Estuviste genial.

-Gracia- Ceny se retiró un paso hacia atrás- ¿Por qué estás aquí? ¿Por qué no me esperas con los chicos?

-Yoo…-decidí en ese instante que lo mejor era ser honesta- quiero… hablar con Anna.

Ceny no pareció sorprenderse mucho con mi respuesta, solo asintió con la cabeza.

-Está bien.

-¿No te molesta?- me asombré.

-Se supone que era… o es tu mejor amiga- respondió encogiéndose de hombros-. No pienso mantenerte atada a mí y tienes todo el derecho de hablar con quién tú quieras, incluso si se trata de ella. Si lo hiciera parecería que no confió en ti y si lo hago.

No puedo creer que esto esté sucediendo.

-Anda- animó-. Estaré con los chicos mientras tantos.

Se fue sin darme tiempo de contestarle. Por una parte mejor porque no sé qué podía decirle y ella lo sabía.

Tomé un profundo suspiro, cerrando los ojos, preparándome psicológicamente para lo que iba a venir y calmar mis nervios. Antes de hacer cualquier cosa escuché un repentino grito que provenía de los establos, perteneciente a Anna.

Entré allí corriendo y vi a Anna arrojar su casco violentamente contra la pared.

-¡Anna!- grité asustada, llamando repentinamente su atención.

Nunca había visto tanta rabia en sus ojos como en ese momento, es como ver a una persona totalmente diferente.

-¡¿Qué es lo quieres?!- preguntó con un tono que jamás había escuchado.

-Por favor, solo quiero hablar- respondí de forma suave y tranquila para aligerar la situación pero no obtuve resultado.

Anna rió para sus adentros, algo que me pareció fuera de lugar y su mirada se perdió en algún punto del techo.

-Creo que ya no hay nada de hablar- sus palabras fueron acompañadas por un suspiro.

-Yo no pienso que sea así, y lo sabes.

-¿Y de qué quieres hablar? Que tienes una clase de obsesión conmigo para luego ir con otra persona- no estoy segura si lo dijo por Ceny o por Merida.

El comentario fue ofensivo, reconozco que tuve pensamientos fuera de lugar con ella pero no todo era así.

-Claro que no- me defendí-, nunca quise que esto pasara. Sabía que todo cambiaría una vez que lo supieras, por eso tome distancia. Solo quiero estar en buenos términos contigo.

-Ya es tarde para eso.

-Nunca es demasiado tarde. Por favor, sé que no lo merezco y no te estoy pidiendo que volvamos a ser amigas como antes, solo déjame hacer las cosas bien esta vez, por las dos.

-¡Aun así no quiero!- Anna alzó la voz con más molestia que antes -. Tengo problemas con mi familia, mi vida, mi novio... y el que tú estés cerca no me pone las cosas fáciles

Sentí a mi corazón desquebrajarse de poco, y resistí el impulso de llorar. Ahora resulta que más que una acosadora soy solo una carga.

-¿Y tú crees que yo no los tengo?- cuestioné con un nudo en la garganta.

-¡¿A caso me estas recriminando algo?!- dijo ofendida.

-No, solo te estoy informando de cómo son las cosas. Tengo problemas con mis padres, los tengo desde los quince años cuando me di cuenta que gustaba de ti- solté de inmediato, estallando en ira.

-¡¿Desde los…?!-Anna se quedó con la pregunta trabada en la lengua- quince años- susurró sin poder creerlo, llevándose las manos a la cabeza.

-¿Vamos, es que en serio te das cuenta ahora?- pregunté incrédula.

-Te tengo noticia, tu distanciamiento no fue lo único que me pasó a esa edad- contestó irónica.

¿Algo más? Siempre me doy cuenta de cuando algo le preocupa o no se siente bien y en ese tiempo, antes de que yo descubriera mis sentimientos, nunca noté algo extraño.

-Sabes que, bien- Anna continuó hablando-. Ya que estamos más o menos en la misma situación, conversemos, pero preguntaré primero. Dime ¿Qué tanto la conoces?

-¿Qué?

-Dime que tanto sabes de tu noviecita

-Para que lo sepas, no es mi novia y apenas nos estamos conociendo ¿Por qué te importa?

-Me importa porque me besaste y luego te fuiste con ella.

-¿Qué te hace pensar que tengo algo con ella?

-¿Crees que soy estúpida?... Es obvio que te pasan cosas con esa chica. Veo que no perdiste el tiempo después de lo que pasó.

-Disculpa pero ¿hay alguna diferencia con lo que tú has hecho? Te besé por accidente y básicamente te ocultaste detrás de tu novio.

-No es lo mismo, salgo con Kristoff desde antes que tú me besaras.

-Pues no fui a los brazos de Ceny porque tú me rechazaste. Ella me buscó y lo único que yo hice es seguir adelante porque esperar a que tú me aceptaras después de todo lo que sucedió era como desear la nieve en un día de verano o pedir que el sol salga en medio de la noche.

-¿Y cómo sabes que ella no te está utilizando?

Eso fue tan ofensivo como hiriente. Sé que existen chicos y chicas mejores que yo y que no soy exactamente la numero uno en la lista de gente linda de alguien ¿Pero que acaso nadie puede quererme?

-¿Insinúas que soy demasiado inocente y rara como para que alguien se fije en mí?- pregunté quebrada- ¿Qué, todo el mundo que me rodea, está conmigo solo para hacerme daño?

Sus rasgos faciales se suavizaron y tragó saliva.

-No… no quise… Elsa, no quise decir eso…-sonó arrepentida pero el daño ya estaba hecho.

-No- la interrumpí levantando y bajando las manos rápidamente-, ya me dejaste en claro lo que piensas. Pero sabes algo, prefiero ser yo antes que fingir ser algo que no soy para ser la niña consentida de mami y papi.

Soy buena a la hora de encender la mecha de la bomba. La furia de Anna reapareció en ese instante

-¡Cállate, no hables de algo que no entiendes!- gritó sacudiendo furiosamente la cabeza-… No sé qué es lo que quieres de mí pero vete.

-Nada- respondí encogiéndome de hombros-, solo quería disculparme y ya lo hice. Hasta donde yo lo veo, tú me necesitas más a mí de lo que yo a ti. De lo contrario, no habrías insistido tanto en acercarte a mí cuando te repetí una y mil veces que te alejaras.

Me fui del establo antes de escuchar algún reproche o respuesta. A pesar de lo molesta que me sentía, que solo quería pensar en otra cosa y cerrar el asunto aquí, nuevas dudas empezaron a comer mi cabeza.


Llegué al estacionamiento del club, donde estaba mi auto y Ceny me esperaba. No había nadie con ella, le habrá dicho a sus amigos que se fueran para dejarnos solas. Estaba apoyada contra la puerta del vehículo y había cambiado su uniforme, que ahora debía encontrarse en el bolso colgando en su hombro, por ropa más cómoda.

Ceny suele tener una mirada llena de luz, sin embargo ahora estaba neutra, pero su aspecto era mejor que cuando la vi en el establo.

-¿Todo en orden?- preguntó ella, notando mi estado.

Encogí mis hombros perezosamente, me faltaban ganas para hablar de lo que acababa de ocurrir.

-Es algo que puedo manejar, así que despreocúpate.

Ceny suspiró, mis palabras no la habían dejado totalmente convencida.

-Podemos hablar de otra cosa, o irnos y hablar más tarde.

-Bueno, en realidad quería pedirte otra cosa- revelé algo tímida-. Quería saber si…-no te asustes ahora, es solo una pregunta, seis palabras y treinta letras- ¿Quieres ir al baile escolar conmigo?

Una sonrisa encantadora se asomó en sus labios y pronto fue borrada, lo que hizo deshacer todas mis ilusiones.

-Elsa, nada me gustaría más que acompañarte pero… no lo sé.

-¿Por qué?... ¿Por Anna?

Ceny se limitó a asentir con la cabeza.

Suspiré agobiada y desvié la mirada.

-¿Y por qué te importa que ella esté ahí? No tuviste problema cuando fuiste al partido y tampoco al invitarme hoy.

-Yo no sabía que era tu amiga cuando fui al partido y tampoco que ella iba a estar ahí y, además, no imaginé que iba a montarme un numerito en el establo antes de que fueras hablar con ella- se defendió un poco molesta.

-Pues debiste pensarlo antes de pedirme que viniera.

-Anna evita mirarme o me ignora siempre que nos cruzamos, incluso antes de conocerte, igual que lo hace contigo. Ella prefiere esquivar sus problemas que enfrentarlos, creí que esta vez sería igual.

-¿Evitarte?... ¿Por qué?- interrogué, levantando una ceja.

Ceny pausó un rato antes de seguir hablando.

-Me metí en problemas con ella… hace algún tiempo- explicó

Su respuesta no logró convencerme, solo me llevaba a hacerme más preguntas.

-Supongo que no me lo vas a contar… ¿verdad?

-Estoy… esperando el momento indicado para hacerlo.

¿Por qué? ¿Por qué cuando todo empieza a salir bien las cosas tienen que empeorar?

-Oye- dejó su bolso en el suelo para colocar sus brazos alrededor de mi cuello-, iré contigo si enserio lo deseas.

-No quiero si te vas a sentir obligada.

-Heeii- colocó su mano sobre mi mejilla, obligándome a mirarla- ¿Enserio crees que no la pasaría bien en un baile contigo?

Sus palabras comenzaban a animarme. Ceny rozó su nariz contra la mía.

-No lo hago porque me sienta obligada, lo hago porque eso te hace feliz. Y no hay mayor satisfacción que ver a la persona que quieres feliz.

Sostuve sus hombros y la mire seriamente a los ojos.

-Muy bien pero, por favor, no lleves algo turquesa solo porque sea mi color favorito.

-Dddg…bNo. No soy esa clase de chica.

-De acuerdo… Ni tampoco algo que sea del mismo color que la ropa que yo lleve solo para combinar.

-¡Tampoco!... Voy a usar algo que sea lo más cómodo posible.

-Está bien por mí.

Su sonrisa me derritió, me dio un suave y rápido beso en los labios, haciéndome olvidar lo que pasó con Anna hace minutos. Rodeé su cintura con mis brazos y escondí mi cabeza entre su hombro y su cuello.

Quiero creer que lo que Anna dijo se trata solo de una locura. No quiero pensar en que Ceny solo hizo un teatro y a causa de eso yo salga lastimada.


¿Puedo decirles algo? ¿sí?...¿no? lo diré de todos modos.

Es acerca de un mensaje anónimo que me llegó.

Literal, soy una mina que le encanta complicarse la vida. Al comienzo del fic dije, si lo que buscan es una historia con muchos besos y abrazo están en el lugar incorrecto (y era cierto). No quiero que esto sea una historia de amor simple, creo que de eso ya se dieron cuenta (el título de la historia básicamente lo dice). Cuando empecé a escribirla me propuse una cosa: hacerla y terminarla. Sé que no es la única historia donde pasan cuarenta capítulos para que una pareja se forme (y no solo en esta fandom). No busco ser la autora de fanfiction del momento, solo quiero escribir. Digo, si realmente quieren ver como terminan Elsa y Anna, entonces descúbranlo. Depende de ustedes si quieren acompañarme o no. Si quieren hacerlo bien y sino chau, así de fácil. Este fic es amor lento, tan simple como eso. Y por cierto, es posible que termine en el capítulo 35 o tal vez 37 como máximo. Así que, por favor, no presionen.

Lamento si soné dura, pero tenia que decirlo.

akarin25: Gracias, saludos :3

DRON261095: Mejor consigue los datos de mis profesores para que me apruben y no me hagan la vida tan densa y me den aire para respirar y poder escribir XP

kiki. cai .94: Lo sabrás pronto.

yara sosa: ¿Satisfecha?...Ok, no jajajaja, es chiste XP. Gracias por siempre dejar tu Reviews.

DemosVsV: Bueno, gracias por dejar tu opinión, es apreciada. Y como le digo a mucho solo continua hasta ver qué pasa.

Moon and sun: De anda, espero este cap te haya gustado.

Yamili: Perdón si me demoro, pero tuve días estresantes.

Walle Megurine: Alguna de tus deducciones son bastante razonables. Y qué bueno que huelas desesperación.

FlutterdashGirL: Disculpa si te hago esperar pero tampoco es mi intención tardarme tanto. Saludos.

Widowtracer: Aaaww, gracias. Realmente no puedo responder a esa pregunta jaja, dejare que te des cuenta por ti sola.

Guest: Créeme, lo sabrás.