Los personajes no me pertenecen
¿Están listos para el capítulo 30? Pues aquí se los dejo.
Canción: GLEE - Pretending
No pude hablar con Merida una vez que me retiré de la chancha. La busqué por todos lados y no la encontré. Por la tarde le hablé por teléfono pero ella no respondió. Mulan me dijo que no se encontraba de muy buen humor cuando habló con ella. En realidad, casi no hablaron porque Merida no se encontraba en condiciones.
Estaba muy desesperada y preocupada y no podía esperar hasta el otro día para hablar con ella, tampoco sabía si tendría oportunidad de hacerlo. Si estaba enojada conmigo necesitaba comprobarlo y si era así tenía que solucionarlo. Estoy asustada por perder la amistad que tenemos. Merida es alguien muy especial y de no ser porque se acercó a mi cuando estaba sola probablemente no sé dónde estaría yo en estos momentos.
Fui a su casa por la noche y esperé nerviosa en la puerta hasta que alguien contestara. No pude contener el suspiro de alivio que se escapó por mi boca al ver a Merida del otro lado de la puerta. Quería solucionar las cosas tan rápido que ni siquiera me di el tiempo de saludarla.
-Antes de que me cierres la puerta en la cara, por favor, escúchame. Lo siento, no quiero que estés enojada conmigo. Si hay alguna manera de arreglar lo que hice, solo dime.
Merida suspiró, haciendo una mueca indescifrable, y se separó del marco de la puerta para abrazarme. Ese gesto valía más que mil palabras. Acomodé mi barbilla en su hombro y coloqué mis manos en su espalda. Era un gran alivio saber que no estaba molesta, una pelea más en mi vida sería difícil de tolerar.
Mi amiga se apartó para indicarme con la cabeza que entrara. Yo obedecí, todavía seguía preocupada porque ella no había pronunciado ni una palabra hasta el momento. No entendí bien que es lo que le ocurrió, ella dijo que había superado el problema de su tartamudez hacía tiempo pero hoy parecía como si jamás lo hubiera hecho.
Nos dirigimos a la sala de estar y nos sentamos en el sillón. Merida se aferró con fuerza a uno de los almohadones, pegando sus piernas contra su pecho.
-Oye… ¿Aun no puedes hablar?- pregunté algo preocupada.
-No, solo estoy haciendo teatro para molestarte.
Mi puño voló a su brazo, ella automáticamente empezó a reír y yo la acompañé.
-No juegues, quieres. Me asusté mucho por lo que te sucedió, creí que te había pasado algo serio.
Aunque paró de reír, Merida conservó su sonrisa, negando con la cabeza.
-Fue solo un desliz, Elsa. Disculpa si te traté mal, es que no me gusta que me vean en ese estado.
-Creí que tu tartamudez se había ido.
Antes de contestar tambaleó la cabeza de un lado a otro, como diciendo que si pero no tanto.
-Ahora entiendes porque intento conservar la calma siempre que me hacen enojar.
-¿Qué?
-Es algo psicológico, tengo problemas de ira y eso causa que empiece a tartamudear por culpa de los nervios.
-¿Tú, con problemas de ira?- llegué a creer que solo me estaba haciendo un mal chiste- Merida, eres la persona más bondadosa y tranquila que he conocido en mi vida, me cuesta creer que tengas problemas de ira.
-Significa que el dinero que mis padres invierten en terapia dan resultado.
-¡¿Vas a terapia también?!- creí que lo sabía todo de ella en el tiempo que somos amigas.
Ella solo asintió con la cabeza, evitando mirarme.
-¿Por qué no me lo dijiste?
-No lo sé- su respuesta vino con un suspiro y se encogió levemente de hombros-. Supongo que… estoy tan cansada del problema que no me gusta decirlo.
-¿Pero… desde cuándo vas?
-Desde hace bastante tiempo. Te dije que superé mi problema a los doce años. Antes de hacerlo muchos chicos solían burlase constantemente de mí. Se me acercaban incluso cuando yo estaba lejos de ellos y se empezaban a reír por mi forma de hablar- vi unas lágrimas asomarse por su ojos-. Eso… me… hacia… enojar…siempre- le sostuve la mano para brindarle seguridad-. Cuando lo…. hacían… ocurría lo mismo que pasó hoy- suspiró profundamente-. Después empecé a enojarme por tonterías y conmigo misma, aun cuando ya podía hablar bien. Mis padres decidieron que lo mejor era que yo hiciera terapia y mi doctora me ha ayudado mucho desde entonces. Iba tres días a la semana para controlar mi ira y ahora solo voy una vez para que me sea de apoyo. Cuando siento que me hierve la sangre de rabia solo hago lo que ella me enseñó y en cada sesión le cuento de ello. Supongo que ya sé que voy a contarle la próxima vez que vaya.
Me siento una estúpida, Merida todo este tiempo no ha hecho nada más que escuchar mis problemas y darme ánimos y yo no he sido capaz de hacer lo mismo por ella.
-Merida, todo el tiempo me estás diciendo que diga lo que siento, está bien si tú haces lo mismo.
-Es solo que…no quiero aburrirte con ellos.
-¿Aburrirme?... si no estoy para ayudarte no podría llamarme tu amiga. Siempre has estado cuando te necesité y has hecho cosas que jamás hubiera esperado. Eres mi mejor amiga también, si alguna vez estás enojada solo dímelo.
Merida asintió y me dio un fuerte abrazo, que vino acompañado por unas lágrimas. Se me ocurrió que tal vez ella nunca se había abierto a una persona como lo hacía conmigo en ese momento, quizás con el chico que le gustaba, pero no con cualquiera. Ella había sido el objetivo de muchas burlas en el pasado y entendía por lo que yo estaba pasando cuando decidió acercase a mí para ser mi amiga. He tomado muchas decisiones malas en mi vida pero sin lugar a duda ser amiga Merida es la mejor decisión que pude haber hecho.
-Me disculpo por lo que Anna te hizo- dije al separarme.
-Está bien- negó con la cabeza, confirmando que nada de eso importaba-. Realmente no sé cuál de las dos es más cabeza hueca ¿Elsa, cuando te vas a dar cuenta de que a Anna le pasan cosas contigo?
-¡¿Qué?!- mis ojos se abrieron como platos.
-Vamos, deja de ser tan ciega. Lo que le pasó hoy en la cancha fue claramente un ataque de celos.
-No puede ser, Merida, ella me dio a entender que soy un estorbo cuando intenté disculparme por el beso.
-Es porque está asustada, no conozco los motivos porque no sé lo que le pasa pero si hay alguien que puede averiguarlo esa eres tú. Solo piénsalo por un segundo ¿Qué clase de persona pelea por alguien que la menosprecia? Si tú me hicieras lo que le hiciste a ella para alejarme te habría mandado al demonio hace tiempo.
-Aaaiihh por favor, cuando me buscaba todo el tiempo me decía que quería mi amistad de vuelta y además ¿Por qué seguir con Kristoff si de verdad sintiera algo por mí?
-Tal vez necesitaba un empujón para que se diera cuenta y el beso lo fue. Piénsalo, tú descubriste tus sentimientos por ella cuando te abrazó en la cama. Tal vez se sintió sola entre su grupo de amigos y Kristoff pudo ser con el que mejor se llevaba y pudo confundir sus sentimientos. ¿Alguna vez te has preguntado o le preguntaste como se pusieron de novios?
Pensé un momento en todo lo ocurrido y algunas cosas cobran sentido viéndolo desde la perspectiva que lo dice. Pero aun así había cosas que no encajaban.
-Habla con ella- insistió Merida.
-El problema es que no es tan simple, ella seguro va a alejarse cuando me acerque a hablarle.
-Pues sigue presionándola, no conseguirás nada quedándote de brazos cruzados.
Apoyé mi espalda contra el sillón y miré hacia el techo. Esto solo me hace la vida más imposible, y eso lo digo por Ceny. Tal vez no sea mi novia pero lo que tengo con ella es algo serio y no quiero lastimarla y tampoco quiero que piense que la vi como un juguete.
-Desearía encontrar maneras sencillas de hacer las cosas.
-Y yo desearía comer pizza en la playa con Jared Leto pero es imposible.
La miré sorprendida y un poco disgustada.
-¡¿Qué?!... Es lindo cuando tiene el cabello corto y se afeita.
-¿Lo estás diciendo enserio?- pregunté incrédula.
-Si ¿Cuál es el problema?... ¿Piensas que a todas las heterosexuales de mi edad nos gusta Justin Bieber?
-¡No!...ni siquiera me gusta y es insoportable.
-Pues entonces déjame vivir con mi fantasía de Jared Leto. A ti te gusta Anne Hathaway solo porque usó un disfraz de Gatubela.
-Olvídalo ya- sacudí la cabeza-. No sé porque llegamos a esto.
-A lo que quiero ir, es que nada es sencillo. Tu misma lo has dicho antes, la solución no está en una botella.
-Pero tampoco puedo estar segura de a donde me llevará esto. Hasta donde yo lo sé, Anna sigue de novia con Kristoff y yo…estoy con otra persona, que me hace feliz.
-No, estás con ellas porque crees que es el camino seguro.
-¡No es así!
-Amiga, puedo darme cuenta de que te has esforzado mucho en quererla y al principio creí que lo tuyo iba enserio porque estabas haciendo lo que te dije para no verla como segunda opción. Pero sigue siendo el camino seguro.
-En todo este tiempo he evitado hacerlo.
-Inconscientemente lo haces. No te culpo por ello, saliste lastimada tantas veces por el mismo tema que tienes miedo de volver hacerlo. Si sigues así, solo te causaras daño y también a Ceny.
-Aun así, eso no garantiza que lo mío con Anna termine bien.
-Cómo te dije, nada en esta vida es sencillo. Y tú vivirás en un mar de dudas si no aclaras tu mente de inmediato. Créeme, no es lo mismo querer a alguien que forzarse a querer a alguien. Si todo sale bien, te recibiré con los brazos abiertos. Si todo sale mal, te recibiré con los brazos abiertos, una caja de pañuelos y helado.
Al otro día, en la escuela, me sentía muy cansada. Pasé toda la noche pensando en mis sentimientos. Repasé mentalmente lo que me dije de Anna y de Ceny cuando le pregunté a Mulan como era su relación con Shang, no encontré ninguna respuesta. Pasé unos días maravillosos con la chica que salgo y no puedo abandonarlo así de fácil.
Un sonido en el pasillo me hizo levantar la cabeza que todo el tiempo miraba el suelo. Suspiré al ver que se trataba de Anna, parece más deprimida que nunca. El ruido que escuché fue de sus libros que cayeron al suelo y ahora mismo estaba recogiéndolos. Debatí mentalmente que debía hacer y decidí ayudarla.
Anna saltó del susto cuando vio que alguien se agachaba y se sorprendió aún más cuando se dio cuenta de que era yo. Recogí los libros del suelo y se los entregué pero no llegué a decir nada porque todo su aspecto me dejó sin palabras. Se veía agotada y tenía sombras negras debajo de los ojos. Lo peor no era eso. Lo peor era lo que vi en su mano, una venda la cubría desde arriba de los nudillos hasta la muñeca.
No encontraba las palabras correctas que debía decir en ese momento. Anna tampoco quería darme tiempo de preguntarle, enseguida se levantó para salir corriendo pero yo la detuve del brazo lo más rápido que pude.
-¡No te vayas!- le pedí, me importaba un bledo quien estuviera viéndonos.
Anna se quedó paralizada y evitó mirarme.
-¿Hace cuánto no duermes?- de tantas cosas que tenía en la cabeza eso fue lo primero que salió.
No quiso contestarme, pero yo no iba a dejar esto así. La llevé al baño para tener algo de privacidad porque, aunque a mí no me importara, ella si parecía incomodarse con todos rondando en los pasillos. La acorralé contra la pared, encontrándome en una escasa distancia de su cuerpo, para que no tuviera posibilidades de escapar.
-Responde- insistí, sonando un poco más dura de lo que pretendía.
-Si duermo, solo que…no muy bien- admitió, con algo de miedo.
-¿Y la mano?
-Ro…rompí el espejo que estaba en mi habitación.
Mis labios se abrieron levemente, sorprendida por la confesión.
-¿Anna, por qué hiciste eso?
-No creo que lo que me haya pasado sea de tu incumbencia- la pelirroja se mostró enfadada.
Reí sin gracia por la situación irónica, yo le respondí lo mismo cuando me lastimé por golpear el casillero, a causa de que la vi besando a Kristoff, en el torneo de fútbol.
Lentamente alcé la mano para colocar la yema de mis dedos ligeramente en la comisura de su labio inferior y no hubo reacción negativa por parte de Anna. Ignoré como mi corazón comenzó a acelerarse y como las voces en mi cabeza decían que me detuviera de inmediato.
-¿Qué harías si te dijera que voy a besarte ahora mismo?- no sé de dónde salió el repentino valor para decir eso.
-Te diría que no lo hicieras.
-¿Por qué?
-Porque solo haría las cosas más difícil de lo que son.
-¿Y a qué se debe eso?- presioné.
-¿Qué harías si te dijera que mientras tu tenías ganas de bajarme los dientes ayer en la chancha yo tenía ganas de besarte?
-Dirías que estás loca.
-Es probable.
Se hizo un repentino silencio en ese momento. Mis dedos, que todo este tiempo permanecieron en el mismo lugar se movieron a un costado de su mejilla, causando que ella suspire.
-Creí que me odiabas- rompí el silencio.
Ella negó con la cabeza y cerró los ojos un par de segundos.
-No podría odiarte aunque quisiera.
Sonó la el timbre de la escuela, indicando que debíamos entrar a clase, y esa fue la manera perfecta de escaparse de mí. Un papel cayó del cuaderno que traía en la mano y se deslizó hacia mis pies. Me agaché para recogerlo y como siempre, cada vez que veía un dibujo de Anna, quedé impactada. Era yo, estaba en el salón de clases y miraba la pizarra, con una mano acomodada debajo de mi barbilla, y la luz del sol me iluminaba. Hacía tiempo que no veía alguno de sus dibujos, excepto por los que conservo. Se nota que su estilo se perfeccionó aún más con toda la práctica que lleva haciendo. Por la forma de las líneas me doy cuenta de que estaba sin terminar. Anna suele hacerse líneas guías, formar el cuerpo con trazos rápidos y por último los perfecciona dándole detalles. Aun así seguía siendo un perfecto dibujo.
Todo esto me dejó con una pregunta en la cabeza. ¿Qué acaba de ocurrir?
Los días siguientes fueron como cualquier otro, aunque mis sentimientos seguían siendo una montaña rusa. Yo estaba con mi grupo de amigas y Anna con el suyo. No volvimos hablar después de lo que sucedió en el baño. Tuvimos oportunidad de hacerlo pero ninguna de las dos lo aprovechó. Merida dice que siga tratando pero ya estoy cansada y creo que ninguna de las dos dará el brazo a torcer.
No por esa razón abandoné a Ceny. La verdad es que me siento bien con ella, tampoco es que la engañé porque en el baño no pasó nada y no iba a besar a Anna aunque tuviera la oportunidad.
El día del baile llegó y yo no podía estar más nerviosa, quería que todo saliera bien y pasar una noche tranquila. Me puse el vestido y los zapatos, con los cuales tuve que practicar varias veces antes de ponérmelos para acostumbrarme a usarlos, que compré con mis amigas el día que me llevaron al centro comercial. Decidí dejar mi cabello atado a mi trenza, era más cómodo y no tenía ganas de pensar en otro peinado. Mis padres solo sabían que iba al baile con mis amigas y que Olaf estaba invitado. Así que él y yo decidimos organizarnos de la siguiente manera, dejé a Olaf en la casa de Merida para que fuera en su auto y luego fui a la casa de Ceny.
Estuve hablando con los padres de mi acompañante, bebiendo una copa de champagne, que acepté por compromiso y solo le di un trago, mientras ella terminaba de vestirse. Los dos se aseguraron de que estuviera lo más cómoda posible.
Ceny se vio muy reluciente cuando se presentó en la sala. Usaba un vestido gris, escote redondo, con appliques de la cintura para arriba y llegaba hasta las rodillas. Todo su cabello estaba atado a un moño y su flequillo caía a un costado. Tenía varias pulseras plateadas en su muñeca derecha y como último detalle llevaba puesto un collar de perlas alrededor de su cuello.
-Te ves hermosa- dije una vez que estuve a su lado, y gané una sonrisa por eso.
-Tú también lo estás.
Por fortuna los padres de Ceny no nos dieron sermones o sacaron fotografías. Solo dejaron que nos marcháramos en paz.
Una parte de mi estaba nerviosa por lo que iba pasar esta noche después del baile. De camino a la escuela yo sacaba cualquier tema de conversación para evitar hablar de eso.
Llegamos y fuimos al gimnasio, donde se celebraría la fiesta. Nos reunimos con mis amigas, quienes estaban con su pareja. Mulan con Shang, Kida con Milo y Merida con Olaf, aunque ellos dos solo estaban juntos como amigos. Jack y Gus también estaban con ellos y eran bastante sociables, agradaron a todos. Bebimos algo de ponche mientras conversábamos animadamente y nos reíamos de algunos chistes.
De pronto miré hacia otro lado, justo donde estaba la entrada al salón, y mi sonrisa cae por mi estado de shock. Casi pierdo el aire, sentí mis mejillas enrojecer, y no pude evitar que mis labios se abrieran, formando un pequeño agujero. Anna estaba preciosa, su vestido era de tubo, color blanco, un tirante en un solo hombro, asimétrico, volante bordados y le llegaba hasta las rodillas. Su cabello estaba semiatado y una gargantilla de plata decoraba su cuello. Eso no era lo único, Kristoff venía con ella y la sujetaba del brazo.
Bebí del ponche que tenía y desvíe la mirada antes de que se diera cuenta de que la estaba observando, y también antes de que mis amigos lo notaran. Mi pareja se aferró a mi brazo mientras reía por un comentario que Olaf dijo.
Después nos pusimos a bailar en grupo. Ceny hacia unos movimientos sensuales que aumentaban mi temperatura y tenía que hacer una fuerza sobre humana para no devorarle la boca frente a todos. Nos detuvimos un momento para votar por el Rey y la Reina de baile y luego continuamos divirtiéndonos. Ni siquiera leí los nombres de los postulantes, solo los marqué sin importancia.
La noche pareció más divertida y más tranquila de lo que yo hubiera imaginado, incluso los compañeros que me molestaban a menudo ni se fijaban en mí.
La música dejó de sonar y las luces iluminaron el escenario donde estaba la chica que era la presidenta escolar, Vanessa, y estaba parada del lado del micrófono. Supe de inmediato, como todos los presentes, que iba a anunciar quienes serían los ganadores de la votación. Había seis nominados, tres hombres y tres mujeres. Generalmente los nominados eran los deportistas más populares entre los hombres y las porristas. Se supone que los ganadores serían los primeros en bailar un lento y luego le seguirá el resto de los alumnos. Una mierda a decir verdad, no sé cómo voy a bailar con Ceny sin que el resto sospeche algo.
-Buenas noches a todos y bienvenidos al baile de graduación- comenzó la presidenta con la sonrisa más falsa que existe en la tierra-. Ahora anunciaré quien de nuestros seis nominados será nuestro futuro Rey y Reina. Denle un aplauso a nuestros seis candidatos.
La multitud aplaudió, silbó y gritó a medida que los seis chicos se subían al escenario.
-Y nuestra Reina del bailes es…-la presidenta sacó el papel dentro del sobre dorada y vi una cara de impresión, demasiado bien fingida- ¡Oh vaya, parece que tuvimos una especie de conspiración!
Eso era malo, siempre es malo, significa que ninguna de las nominadas será la Reina, sino alguien del público. Eso me aterra porque siempre que hacen eso es para bromear y quiere decir que quienes contaron los votos alteraron los resultados y algo me dice que la chica que hablaba lo sabía. Oculté mi rostro detrás de mis manos, no quiero ni imaginar lo que puede llegar a pasar si el nombre escrito en ese papel es el mío.
-Anna Summers.
Levanté la cabeza al tiempo que escuché el murmullo de la gente sorprendida. La luz del reflector iluminó a la mencionada y noté su preocupación. Anna miró a su novio pero Kristoff solo se encogió de hombros, estaba tan sorprendido como ella.
-Sube ya, reina- insinuó Vanessa, enseñándole su corona.
Por su expresión me daba cuenta de que no quería ir ahí, tenía las mismas sospechas que yo. Uno de sus amigos le dio un leve empujón en la espalda, indicándole que fuera hacía el escenario y no tuvo más opción que hacerlo. A Anna le colocaron la corona en su cabeza y miró hacia otra parte donde no estuviera el público.
Vanessa abrió de inmediato el otro sobre y volvió a poner la misma expresión que cuando leyó el papel anterior.
-Y el Rey del baile es… ¡Elsa Cold!
Entonces toda la tranquilidad que tuve hasta el momento desapareció para traer consigo mis miedos. Mis ojos se ampliaron, la gente se empezó a reír, mi cuerpo tembló y sentí la necesidad de salir huyendo. Para Anna también fue toda una sorpresa y tan pronto la luz del reflector me ilumino su mirada se encontró con la mía poniéndome aún más nerviosa.
-Anda- susurró entre dientes Merida.
Tuve que mirar a Ceny y su rostro me decía que lo hiciera porque no sabía que otra cosa hacer. No quería ir, pero no tenía otra opción, pasaría más vergüenza si mis compañeros me arrastraban hasta el escenario. ¿Por qué pasa esto?... ¿Por qué quieren que lo haga?... ¿Por qué tiene que ser con Anna?
Subí al escenario y colocaron la corona de plástico masculina sobre mi cabeza y quedé congelada justo al lado de Anna. Por si acaso miré hacia el techo por si me encontraba con un balde de pintura roja simulando ser sangre de cerdo, como en la película Carrie. No encontré nada. Evidentemente solo querían reírse de nosotras.
Observé de reojo a Anna y vi que bajaba su vista hacia mi mano, teniendo miedo de tomarla. Yo no sabía si tomar la suya era correcto, las dos nos encontrábamos en la situación de que no sabíamos cómo iba a reaccionar la otra. Las risas ya habían cesado para ese momento.
Vanessa se colocó de tras de nosotras y puso un brazo sobre mi hombro y el otro sobre el de Anna. Tiene suerte de que todos nos estén viendo porque de lo contrario su cara estaría arruinada por uno de mis golpes.
-Hora de bailar el primer lento, reinas- informó con gracias y todos volvieron a reír pero no tan fuerte como antes.
Lo quiera o no, me decidí por sostener la mano de Anna y bajar del escenario, evitando hacer contacto visual con las personas. La luz se hizo más clara, iluminando una gran parte del salón, y nos acomodamos en el centro de la pista. Los demás formaron un círculo alrededor nuestros. No sé por qué todos de repente se quedaron en silencio. Tomé un profundo suspiro antes de centrarme en ese color turquesa que tanto me gustaba. Anna se dio cuenta de que no sabía qué hacer, no estoy segura de si ella también pero de todas formas tomó mis manos lentamente. No pasó desapercibido la fea herida en sus nudillos, si no tenía la venda quería decir que estaba mucho mejor pero se notaba que recientemente le quitaron los puntos de la saturación que tuvieron que hacerle. Curiosamente, esa mano lastimada era sostenida por la mía que tenía la cicatriz de cuando golpeé los casilleros de manera violenta. Sentí como ella las colocaba en su cintura y luego puso sus manos sobre mis hombros.
La música sonó y fue señal para que nuestros cuerpos comenzaran a moverse.
Face to face and heart to heart
We're so close yet so far apart
I close my eyes I look away
That's just because I'm not okay
But I hold on I stay strong
Wondering if we still belong
Will we ever say the words we're feeling
Deep down underneath it
Tear down all the walls
Will we ever have a happy ending
Or will we forever only be pretending
We will always be pretending
No sé si me parece la canción más adecuada para un lento pero no pude evitar pensar en todo lo que viví con Anna, es como si la hubieran puesto a propósito. Su mirada era nueva para mí, estaba en mis ojos y me pregunté qué pasaba por su cabeza en estos momentos. Pero además de eso me preguntaba qué es lo que siente por mí.
How long do I fantasize
Make believe that it's still alive
Imagine that I am good enough
If we can choose the ones we love
But I hold on I stay strong
Wondering if we still belong
Will we ever say the words we're feeling
Deep down underneath it
Tear down all the walls
Will we ever have a happy ending
Or will we forever only be pretending
Le pedí auxilio a Merida porque esto ya me estaba incomodando demasiado y además porque no sé a qué punto mi pareja le gustaba verme con otra chica con la que no se llevaba muy bien y con la que además tuve sentimientos fuertes. Además estuve haciendo el ridículo frente a mis compañeros más de lo que puedo soportar.
Merida le susurró algo al oído de Mulan y ella asintió con la cabeza. Las dos se tomaron de las manos y se pusieron a bailar. Las miré sorprendida así como todo el mundo. Olaf hizo el siguiente paso, sostuvo la mano de Shang y lo sacó a bailar antes de que él pudiera protestar. El novio de Mulan no estuvo muy contento, pero aun así siguió con el juego. Ya hay dos parejas de mujeres bailando, alguien tiene que hacer la diferencia y también para ayudarme a salir del problema. Kida y Milo fueron los siguientes en unirse a la pista. Poco a poco los demás se fueron sumando. Para mi sorpresa había chicas bailando con chicas y chicos con chicos. Pero no creo que sea porque son pareja, más bien lo hacían para seguir con la broma, excepto por el capitán del equipo de fútbol americano y el del equipo de ajedrez, todavía tengo el recuerdo de su encuentro amoroso en la fiesta donde me rompí la pierna.
Will we always be keeping secrets safe
Every move we make
Seems like nowhere's safe to go
And it's such a shame
Cuz if you feel the same
How am I supposed to know
Ya todos estaban distraídos y la atención no estaba en nosotras por fortuna. Antes de volver la vista hacia Anna, Olaf vino para ofrecerme bailar y acepté enseguida.
-Prima, sé que vas a odiar que te diga esto pero debo decir que te ves preciosa.
No pude contener la risa que se me escapó. Lo abracé al mismo tiempo que nuestros cuerpos se movían al compás de la música.
-Eres un idiota.
-Oye, podrías decirme también que soy lindo.
-¿Puedo bailar con ella?- escuché a la dulce voz de Ceny preguntar.
Le sonreí a la chica y me separé de mi primo para bailar con ella. Ceny apoyó una mano sobre mi hombro y yo pusé la mía a un costado de su cintura y después unimos las otras.
-Felicidades… ¿Rey?- comentó sutilmente, haciendo fuerza para no reír.
-Por favor, no hagas bromas, no es algo con lo que esté contenta.
-De acuerdo. Pero tengo que decirte que esa corona te queda encantadoramente sexy.
-Gracias- tomé unos segundos antes de hablar- ¿No te molestas por lo que pasó con Anna?
-No- aseguró con tranquilidad-. Vele el lado positivo, nadie nos está viendo.
Siendo honesta, no sé de qué manera describir a esta chica. Parece que está llena de bondad y eso hace que mi corazón la aprecie más que antes. Ceny se inclinó hacia mí y me dio un beso en la mejilla.
Will we ever say the words we're feeling
Deep down underneath it
Tear down all the walls
Will we ever have a happy ending
Or will we forever only be pretending
Will we always be pretending
Cuando las últimas frases sonaron abracé a Ceny, apoyando mi barbilla en su hombre. Delante de mí vi a Anna abrazada Kristoff, bailando, y no dejaba de mirarme. Las miradas dicen muchas cosas, pero yo no puedo conformarme simplemente con eso. Sé que suena algo egoísta. Pero yo, antes de conocer a Ceny, habría recibido una bala por ella.
La noche terminó de maravilla. Por suerte decidieron no molestarme por el tema de ser "Rey". Olaf dijo que iba a cubrirme esta noche en mi casa mientras yo iba a un hotel con Ceny donde ella reservó una habitación. Quería devolverle el dinero que gasto pero ella me dijo que no era un problema y además porque ambas sabíamos que aun con todo lo que tenía ahorrado no tenía suficiente para pagarle. Me dijo que lo considerara un regalo de graduación.
Así que ahí estábamos, en una lujosa habitación, recostadas en una cama de dos plazas, aun con nuestras ropas puestas. Nuestros cuerpos estaban abrazados al mismo tiempo que compartíamos un beso apasionado. Separamos nuestros labios para mirarnos a los ojos.
-¿Estás segura de esto?-preguntó.
Mi mente dio tantas vueltas antes de contestarle. Venia preparada para esa pregunta desde hacía días y venía lista con la respuesta positiva. Por algún extraño motivo no pude contestar.
-Podemos parar si es lo que deseas.
Creo que necesitaba de ese ligero empujón para regresar a la normalidad.
-¡No!...Quiero hacerlo.
-No quiero que te sientas obligada.
-Estoy segura de lo que quiero.
Sin más palabras volví a besarla. Y luego…pasamos la noche, juntas.
Mi corazón Elsanna Shipper me prohíbe describir lo que pasa a continuación (si, lo soy aunque no lo crean).
Y por si se lo llegaron a preguntar, sí. Jared Leto es mi amor platónico.
Por cierto, deje la canción en mi Twitter, BlackStarr18 (black_starr18), por si quieren escucharla o por si no la conocen. La semana que viene les dejaré un pequeño obsequio así que pasen y vean ;)
Saben algo, creo que saqué mal la cuenta de los capítulos
SnowQueen18: El ataque de celos ya paso XD. No te preocupes, gracias por comentar igual :)
Gorgino: Bueno, espero haberte dejado las cosas en claro jeje
Azu Rush: Eso es algo que te contestaré en otro momento.
Siari55: Hola espero que el cap te haya gustado y nos vemos en el siguiente. Saludos :3
Moniii: Yeyy! Gracias… ¿yo también, no?
Yami: Gracias por tu opinión. Saludos
Rorro: Así me tome cuatro años voy a terminar esta historia. Si quieres saber porque Anna reacciono así pues lo sabrás luego (no sé cuántas veces dije lo mismo). Merida y Elsa son amigas, en serio.
KiwiPlanet: Todo es por un motivo. Nos vemos en el siguiente cap.
Guest: Se de que fic hablas, pero no es como en este caso. Anna tiene otros motivos que no puedo mencionar. Más de lo que dije no puedo jajaja XD. PD: Yo adoro el caos, y amo los fic donde una pareja sufre por la otra (así de loca estoy)
Bekwo: Ya te lo dije, esto va por una misma dirección y no planeo cambiarlo.
Bia: De nada, saludos.
Guest: Wauu muchas gracias :). Saludos.
