Los personajes no me pertenecen
Abran paso al capitulo 32
Necesité de una semana para meditar en todo. Una semana bastante agotadora. Para empezar, mis tíos y mi primo habían regresado a su hogar, y eso era deprimente porque era divertido tenerlos en casa haciendo compañía. Intenté actuar como una persona normal frente a mis padres porque no quería preocuparlos, lo que también fue agotador.
Hablé con Olaf de lo que sucedió antes de que se marchara y él me dijo que no era una decisión fácil. El error ya estaba hecho, lo único que podía hacer era solucionarlo, y que tenía que hablar tanto con Ceny como con Anna. Merida también me dijo algo parecido cuando se lo conté, aunque sus exactas palabras fueron que la estupidez humana no tiene límites así que solo queda solucionarlo, pero que además de hablar con ellas dos, también tengo que hablar con Kristoff, porque sé que no me siento bien de que Anna haya terminado con él y además porque era una de las razones por la que yo no me atreví a confesarle mis sentimientos.
Una semana es demasiado tiempo y si dejo que se extienda no solucionaría nada y terminaría por complicar aún más las cosas. Así que llamé a Ceny, a quien he evitado en todo este tiempo, y le dije que teníamos que hablar de algo serio. Noté que se preocupó al decírselo pero de todas formas me dijo que sí.
La llevé a dar un paseo en el auto, bastante silencioso y tenso. Me estacioné en una esquina y luego de otro agonizante silencio le solté la verdad, desde el partido de futbol amistoso con mis compañeras hasta después de la graduación.
Ceny trató de asimilar todo mientras le hablaba y permaneció con la cabeza agachada. Siguió así una vez que terminé y yo tuve que esperar por su respuesta pacientemente porque ella había sido demasiado tolerante conmigo.
-Bueno… supongo que eso es todo- contestó y suspiró.
De todas las respuestas que pensé que tendría, no imaginé que recibiría esa. Estaba tan asombrada que hasta abrí la boca.
-No me mires así- dijo Ceny, un poco indignada.
-¿Cómo quieres que reaccione?... Ni siquiera me gritas o estas molesta.
-Si estoy molesta ¿Pero qué sentido tiene hacerte una escena si al final sé que no te quedaras conmigo?... ¿Qué piensas? ¿Qué soy una loca psicópata que te dirá si yo no puedo tenerte ella tampoco o jamás te dejaré ser feliz con ella? La verdad, así no es como me educaron.
-Es que…- dejé que mi vista vagara hacia delante, pasando mi lengua por mis labios- no quiero que pienses que quiero hacerte daño.
-Elsa- su voz hizo que girara la cabeza hacia ella-, me habría molestado más y hecho más daño si seguías conmigo pero solo pensabas en Anna.
-No te confundas, yo si te quiero…
-Exacto. Me quieres pero la amas a ella, ahí está la diferencia.
¿Por qué siento que suena tan lógico cuando lo dice ella?... eso empeora mi estado de ánimo.
-Aun así, no creo merezca tanta bondad de tu parte.
Ahora fue Ceny quien miró hacia el frente, cerró los ojos y suspiró, como si estuviera pensando en algo importante.
-No he sido muy honesta contigo para empezar- reveló de repente, llamando mi atención.
-¿A qué te refieres con eso?
-Realmente esperé a que ella te lo contara…-susurró para sí misma, aun sin mírame.
-¿Acerca de qué?... ¿Puedes mirarme a los ojos y decírmelo?- mi voz sonó alta, porque sea lo sea que me estaba ocultado me ponía muy nerviosa.
Ella tranquilamente obedeció lo que le pedí y se cruzó de brazos.
-¿Recuerdas el amor de verano que tuve?- consultó.
-Sí- asentí.
-Era Anna.
Mi cabeza estuvo a punto de estallar. Miré el volante del auto y llevé las manos a mi cabello. No era una chica de otra ciudad, en realidad era Anna. ¿Qué tengo que pensar?... ¿Qué se acercó a mí para perjudicar a Anna porque la abandonó?... ¿A Anna le gustaban las chicas en ese entonces?... Aguarden, Ceny dijo que Anna la abandonó porque tenía novio. En ese momento no estaba de novia con Kirstoff.
-Si me dejas, puedo contártelo todo- Ceny interrumpió mis pensamientos.
Si ella escuchó lo que le dije es justo que yo haga lo mismo. Asentí con la cabeza para que hablara porque nada coherente iba a salir de mi boca.
-Mi padre y el suyo son buenos amigos. Ese verano mi familia invitó a la suya a la casa que tenemos en la playa. Ahí fue donde la conocí, y a su hermana también. Rapunzel era amble y divertida y socialicé con ella de inmediato. En cambio, Anna me pareció que estaba bastante deprimida. Rapunzel me dijo que si quería saberlo se lo preguntara porque a ella no le gustaba hablar de la vida privada de su hermana. Entonces un día solo decidí acercarme y le pregunté si había algo que le molestaba porque parecía muy triste…-se limpió el ojo y parecía incomoda en ese momento- Me dijo que echaba de menos a su mejor amiga y que se sentía muy sola desde entonces.
La confesión hizo que mi corazón se hundiera. Anna ya tenía amigos cuando todo comenzó y siempre que los veía parecía muy feliz con ellos. Nunca la vi afligida o amargada con su grupo a su alrededor.
-Me explicó lo que sucedió, de que tu solo… decidiste apartarte y nuca supo el porqué. En ese momento yo no te conocía y le dije que no valía la pena estar triste por una tonta egoísta que solo la rechaza- Auch-. Increíblemente te defendió, dijo que tú eras especial- vi una sonrisa embarazosa formase en sus labios-…Ahora veo a lo que se refería.
Todavía me cuesta convencerme de que soy "especial" y el que me lo repita me hace sonrojar.
-Después de ese día nos hicimos amigas y pasamos mucho tiempo juntas. Y no sé como pero con cada segundo que pasaba con ella mis sentimientos fueron cambiando hasta sentirme atraída y a Anna le pasó lo mismo, o eso creo. La cuestión, es que tuvimos un romance, el cual disfruté y estaba dispuesta que fuera algo más, incluso pensaba en dejar a mi novio de ese momento.
Ceny pausó para ver mi reacción y como vio que estaba tranquila, o parecía estarlo, se dispuso a continuar. ¿Qué puedo hacer? Eso pasó antes de conocerme y ella no sabía que yo era su amiga la primera vez que nos vimos.
-Su hermana nos descubrió una noche besándonos en mi habitación…
-Us… ustedes lo…-traté de preguntar pero Ceny me interrumpió negando pronto con la cabeza.
-No… Estuvimos a punto pero no llegamos a hacerlo. Fui sincera cuando te dije que la única persona con la que había estado era mi ex novio.
Asentí con la cabeza para que siguiera con la historia.
-Rapunzel no se molestó pero… si se quedó algo sorprendida y no la culpo porque no sabía nada de lo nuestro y mucho menos de la sexualidad de su hermana. Como sea, Anna rompió conmigo después de eso. Ya sabes que pasó después. Mis padres supieron que tuve una relación con una chica pero nunca se enteraron de que fue Anna y yo no quería decírselos porque ocasionaría más problemas.
-Anna no tenía novio en ese momento- le informé.
-Si…ya veo que me mintió. No sé la verdadera razón por la que terminó conmigo y sabiendo que me ignoraba cada vez que nos volvíamos a ver no insistí.
-Debió ser duro para ti considerando lo que te pasó luego.
-Ella no tiene la culpa de eso y no importa ahora. Aunque una parte de mi quería hacerle daño porque estaba molesta, no porque haya rotó conmigo, sino porque actúa como una persona diferente y finge que nada pasó.
-¿Hacerle daño… cómo?- la pregunta se escapó con temor de mis labios. El recuerdo de Anna gritándome si ella no me estaba utilizando reapareció mi mente, haciéndome pensar lo peor.
-Yo no sabía que tú eras la amiga de la que me había contado- habló para apaciguarme-. Te conocí y me pareciste súper atractiva. Si, sabía que Anna estudiaba en esa escuela pero yo iba por mis amigos nada más, nunca esperé encontrarme contigo. Cuando la vi en el partido de fútbol que fui a verte no imaginé que me encontraría con ella y aun así solo decidió evitarme después de admitir que nos conocíamos. Cuando te abrazó al final… me di cuenta de todo, y terminé de confirmarlo cuando me dijiste que ella había sido tu amiga en la infancia. No imaginé que la razón por la que la ignorabas era porque la amaras.
Hizo una breve pausa.
-No quería utilizarte ni nada. Lo que te dije, lo que sentía, todo fue real y cada momento que pasamos juntas fue divertido…
-Pero te gustaba el hecho de que podías abrazarme y Anna se molestaba- adiviné, antes de que continuara hablando- ¿Tú sabías que probablemente ella sentía algo por mí?
-Como te dije, no soy perfecta. No estaba muy segura de si ella sentía algo por ti o no, lo sospechaba por la forma en que a veces la notaba mirarte y si noté una especie de atracción cuando las vi bailar juntas pero no dije nada… Creí que al final ibas a quedarte conmigo después de lo que hicimos. Entiendo si crees que te utilicé en ese punto.
-No…- respondí ladeando la cabeza- tú me dijiste que podíamos parar y yo continúe. No eres completamente responsable de eso.
-En el torneo de equitación- dijo después de otro silencio-, Anna y yo nos encontramos en los establos.
-Sí, las vi pero me fui antes de que se dieran cuenta- confesé.
-Tuvimos una pelea- Ceny continuó como si yo no hubiese dicho nada-, peleamos por lo que pasó y porque yo estaba saliendo contigo. Al final le pregunté: ¿Sientes algo por ella?... Se me quedó mirando como si le hubieran arrojado una bomba. Ella lo negó pero no le creí y luego la pregunté si tú fuiste la razón por la que terminó conmigo- a este punto ya apenas era capaz de asimilar todo lo que ocurría-. Tampoco me respondió y luego de otros gritos me fui.
Después de esa confesión nos quedamos en silencio nuevamente. Ahora sé que no éramos tan honestas como creía. Es demasiado raro pensar que todo puede ser tan perfecto, siempre hay un tropezón interponiéndose en nuestro camino. Ceny no quería hacerme daño a mí sino a Anna. No defiendo lo que hizo, pero Anna lastimó su corazón y muchos hacen locuras cuando pasa eso, y a veces son locuras al extremo. Hay personas que hacen cosas peores y Ceny no lo hizo. Me molesta un poco enterarme de todo esto pero yo tampoco me comporté muy bien con ella sabiendo que la estoy dejando por la persona que le causó daño. No puedo estar segura de cuál fue el motivo de Anna para terminar con ella, supongo que lo descubriré cuando se lo pregunté, si es que quiere decírmelo.
No quiero hacer de esto un gran drama, al fin y al cabo, las dos cometimos errores.
-Eres una gran chica Ceny- le aseguré mirándola a los ojos y conseguí que sonriera-. Tienes muchas cosas que un chico o una chica desearían. Solo mírate, no lo digo solo por tu belleza, eres una chica llena de sueños, con un buen corazón a pesar de lo que me dices. La perfección no existe, tu misma lo has dicho. ¿Pero sabes que eres? Eres tú misma sin importar lo que otros piensen y esas cualidades te llevaran hacer una gran persona. Es más, serás una gran cineasta y causaras que muchos te adoren. Sé que alguien te amará por eso y cuando lo hagas sentirás tanta felicidad que probablemente ni te acuerdes de mí para ese momento.
El último comentario la hizo reír.
-Ya detente, o harás la ruptura más dolorosa y probablemente despiertes un lado psicópata que no sabía que tenía- bromeó.
Reí por unos segundos. Para ella no era fácil esto pero al menos intentaba que las cosas salieran bien.
-¿Crees que podamos ser amigas?- pregunté algo tímida.
Sé que muchas personas no quieren una amistad cuando rompen una relación, pero no puedo averiguarlo sin tratarlo. Me gustaría ser su amiga y demostrarle que puede contar conmigo cuando lo necesite.
-Si…-aceptó sonriéndome- ¿Ves a lo que me refiero cuando digo que eres especial?...Haces que las personas se sientan bien contigo a pesar de que terminas una relación con ellas.
Eso no sé si es tan cierto pero me hace sentir bien.
-¿Te llevo a casa?- pregunté.
-Si, por favor.
Una parte estaba solucionada y me alegra que no haya sido tan grave como lo imaginé. Ahora pasábamos a la segunda parte, hablar con Kristoff. Debo agradecer que terminé bien con Ceny, de lo contrario no tendría valor para hablar con él. Lo último que le dije fue que estaba enamorada de Anna. Su comportamiento fue extraño después de ese momento, porque aún me saludaba amablemente, no amenazó con golpearme si me llegaba a ver con Anna y hasta me ayudó en la pelea con Helga.
Apenas conozco al chico y no tengo idea de a donde vive. Solo sé de un solo lugar donde puedo encontrarlo y esperaba verlo ahí, la chancha de básquet donde me había invitado para hablar.
Intenté no ser negativa con lo que iba a ocurrir. Me aferré a la idea de que podíamos actuar como dos personas comprensivas. Tener miedo de expresar lo que sentía me había causado muchos problemas, así que no estaba dispuesta a echarme atrás.
Kristoff estaba en la cancha de básquet como lo imaginé. No lucia bien. Vi como trataba de encestar al aro pero no lo conseguía. Es como si su cabeza estuviera en otro lado cada vez que lanzaba. Frustrado por fallar otra vez, arrojó la pelota contra la pared y se dejó caer al suelo, llevándose las manos a la cabeza.
Definitivamente no era un buen momento, sin embargo entré a la cancha y me paré cerca de él.
-¿Estas bien?- pregunté, un poco insegura.
Kristoff me miró desde donde estaba y en poco tiempo se puso de pie.
-Hola- saludé sin pensar lo que estaba haciendo.
Él estaba en shock. Probablemente… no, estoy segura, de que soy la última persona con la que esperaba encontrarse. Mis manos comenzaban a sudar y me estaba poniendo nerviosa.
-¿Qué estás haciendo aquí?- habló al fin, lo que me tomó por sorpresa.
-Yo… solo quiero hablar y… por favor no me pegues- escondí la cabeza detrás de mi mano y esperé a que ocurriera lo peor.
Cobarde, esa es la única manera de definirte.
-No voy a pegarte- respondió vacilante.
Lentamente levanté la cabeza hacia él y estalló en carcajada.
-¿Ah no?- inquirí, sorprendida.
-No… ¿Qué te hace pensar que quiero hacerlo?
-Hum… por… Anna.
Su sonrisa se borró en ese momento y antes de cerrar completamente la boca, expulsó aire. Se sentó en el suelo otra vez y yo lo acompañé. Su pelota de básquet giró en sus dedos e hizo leves piques en el suelo, mientras pensaba en lo que iba a decirme.
-Escucha Elsa, yo no te hago responsable por eso.
-¿Ah no?
Negó con la cabeza.
-No supe como tomarme tu confesión cuando me dijiste que Anna te gustaba. Me costó asimilarlo para ser honesto. Quise enfadarme contigo porque podías aprovecharte de mi novia sabiendo lo muy apegada que Anna era contigo. Pero luego me dije: "Ella fue sincera contigo y quiere que la cuides, no hay razón para armar un alboroto."
-¿Me vas a decir que nunca sentiste ni siquiera una punzada de celos?
-Sí, las tuve. Cuando te encontramos en la calle peleando y Anna te llevó a su habitación. O cuando ella quería pasar tiempo a solas contigo, a veces no podía evitar entrometerme.
"¿Cómo cuando te apareciste de repente en la prueba de fútbol que le hicieron mis compañeras?" Pensé en preguntar pero sabía que si lo hacía quedaría fuera de lugar.
-Mi intención nunca fue quitártela- aseguré.
-Lo sé, simplemente decidiste renunciar a ella, entregármela y continuar con tu vida como si hubiéramos hecho una oferta de paz. Desgraciadamente, no contabas con que Anna no iba apartarse de ti.
-Si pero…yo la besé sabiendo que estaba de novia contigo.
-Sé de eso, Anna me lo contó cuando rompió conmigo. Y sé que tú misma sabes que eso fue un accidente. Me habría enfadado más si te aprovechabas de mi amistad para quitármela. El motivo por el que Anna terminó conmigo fue porque se dio cuenta que te quería a ti y no a mí. Tú no coqueteaste con ella o le insististe para que terminara conmigo.
-¿Pero y tu…?- me interrumpió antes de terminar la pregunta.
-No se trata de mí. Tú me dijiste que le hiciera feliz y si tenía que romper conmigo para serlo, está bien.
Si es así como Kristoff quiere verlo no voy a discutirle. Él es tal cual lo comprobé hace tiempo, es un buen chico.
-Sabes, nunca te di las gracias- de la nada, las palabras salieron de su boca.
-¿Gracias, por qué?- me sorprendí.
-Por defenderme con la directora después de lo que pasó en la cafetería.
Me sonrojé por eso. Ni siquiera recordaba ese pequeño detalle, excepto por la parte que él golpeó a Gaston. No lo consideré importante, solo dije lo que me pareció.
-Eso no fue nada.
-¡¿No fue nada?!- cuestionó volviendo a sonreír- Me salvaste de que me suspendieran.
-¿De verdad?
-Sí, la directora me dijo: "Tiene suerte de tener amigos como la Srta. Cold"- Kristoff trató de utilizar la voz de la directora- "Debería estar muy agradecido con ella ya que lo definió como un buen chico de buen corazón"- eso sí que es embarazoso, de saber que la directora se lo contaría no le habría dicho nada, aunque me alegra haberlo ayudado.
-Lástima que no fue suficiente para evitar que tu entrenador te prohibiera jugar tu final de básquet- comenté.
-Descuida, tendré más partidos en la universidad.
-Sí, pero también sé lo que se siente no poder jugar tu último torneo en la escuela. No será lo mismo cuando estés ahí.
-Lo sé, pero nada voy a conseguir si sigo lamentándome. Lo mejor que puedo hacer es seguir adelante.
Entendí sus palabras. Su ruptura con Anna aún debe afectarlo porque, seamos honestos, nadie puede superarlo tan fácilmente. Además con la forma en que practicaba sus lanzamientos me doy cuenta de que sigue deprimido, aunque se nota que lucha por estar mejor.
Me agrada este chico, nunca pensé que me iba a caer tan bien. Es grandioso que al final hayamos terminado bien. Ojala tenga la posibilidad de conocerlo más a fondo y llamarlo realmente amigo. Pero como dije antes, él va a necesitar tiempo para recuperarse y sé lo difícil que es lidiar con un corazón roto.
Después de terminar mi conversación con Kristoff era momento de pasar la tercera y última parte, hablar con Anna. Estaba ansiosa y nerviosa por verla y hablar con ella. No quiero ilusionarme con que por fin seremos como siempre he soñado, porque no lo será. No ahora, es demasiado pronto sabiendo que acabamos de terminar nuestras relaciones. Sé que me dijo que me quiere pero por lo menos tengo que estar cien por ciento segura de que lo que siente es real y no solo una "etapa". Había una posibilidad de que eso fuera posible, así que por el momento solo quería aclarar las cosas con ella.
El punto de encuentro donde decidí reunirme con Anna era la plaza donde nos conocimos. Ese sitio era testigo de todo, ahí nos conocimos, ahí pasamos momentos inolvidables, ahí la besé por primera vez y ahora íbamos a reconciliarnos y quien sabe que más pasará en ese lugar. Es un punto histórico en nuestra relación. En realidad el motivo por el que nos vemos ahí es porque no se nos ocurrió un mejor sitio.
Observaba a Anna desde mi auto. Estaba sentada en una banca con los ojos puestos en el piso. Mi corazón latió como loco y me negué a salir del auto hasta que me calmara. Aferré mis manos al volante para controlar mis nervios y mantuve mi vista en el mismo para pensar en otra cosa. Formulé mentalmente escenas de conversación que sé que no ocurrirían. A decir verdad, aun no puedo creer que esto esté sucediendo, después de tanto tiempo.
FLASH BACK
Pateé al arco furiosa y, como había sucedido antes, la pelota fue hacia otro lado. El día no podía estar peor. No me pude concentrar en el examen de química que tuvimos, entregué una tarea incompleta, y mal hecha, para otra asignatura, tampoco presté atención en el resto de las clases y en la práctica de hoy fui un desastre.
Miré el suelo, colocando las manos en mis rodillas y respirando agitadamente.
-Heii…- una tímida voz sonó detrás de mí.
Mi cuerpo se tensó, la razón de todos mis problemas estaba detrás de mí y no me atrevía a mirarla.
-¿Qué quieres?- pregunté desde mi lugar.
-Te vi mal hoy y… solo querías saber cómo estabas- Anna respondió e hizo que volteé hacia ella
-Estoy bien- mentí, y tuve que luchar para no llorar en ese preciso momento- ¿Puedes irte? Realmente necesito estar sola ahora.
-No iba a quitarte mucho tiempo- contestó tímidamente-. Quería que supieras que Kristoff es mi novio… y quería decírtelo antes que lo supieras de otra forma.
Era tarde, porque ya lo sabía y esa era la razón por la que me sentía tan mal. Ya estuve llorando sin parar y ahora solo estoy sufriendo en silencio. Me enteré porque escuché hablar a unos amigos de Kristoff en el pasillo de la escuela.
-¿Y?- me encogí de hombros.
-Nada, solo quería decírtelo. Tu opinión me interesa- susurró eso último, más para sí misma que para mí.
-¿Qué quiere que te diga?... Se feliz, tienes derecho hacer lo que tú quieras.
Busqué la pelota, dando por terminada la conversación, pero cuando me volví hacía atrás Anna seguía en el mismo lugar.
-¡¿Sigues aquí?!... Vete de una vez- le ordené furiosa.
Y ella lo hizo.
FIN DEL FLASH BACK
Aparté ese recuerdo de mi mente. Es difícil creer Anna me quiere después de todo lo que le hice.
"Demonios Elsa, solo sal del auto y habla con ella."
Antes de darme cuenta estaba parada frente a la chica cuyos ojos causaban un enorme efecto en mí.
-Hola- saludé.
Anna levantó la cabeza rápidamente. Nuestras vistas se conectaron y todo a mí alrededor empezó a dar vueltas. ¿Por qué siento que ella tiene más poder en mí que antes?
-Hola…- correspondió- si viniste- lucia sorprendida.
-Sí.
Qué difícil es empezar una conversación siempre que nos encontramos en una situación como esta. Mi vista vagó en ella mientras hallaba las palabras adecuadas para hablar y me percaté de un brazalete brillante de plata, con figuras de hojas, en su muñeca, que posiblemente haya costado una fortuna. Era nuevo, o eso creo, no recuerdo habérselo visto antes ¿Se lo habrá obsequiado Kristoff aunque rompieron?
-¿Cómo es ella?- Anna sorpresivamente preguntó.
-¿Qué?
-¿Cómo es… Ceny?
No le dije que iba terminar la relación, solo le envié un mensaje para informarle que nos reuniríamos aquí.
-Ella es buena- empecé a caminar de un lado a otro mientras enumeraba cada una de las cosas que me gustaban de la chica con la que salí- gentil, inteligente- noté como Anna se ponía nerviosa con cada palabra que decía y bajó la cabeza nuevamente- divertida, me hace sentir bien, no nos gritamos y casi no discutimos, no empuja a mis amigas- okey eso fue malo de mi parte pero no pude evitarlo-, sabe manejar una motocicleta, es cuidadosa, también conoce mucho de videojuegos y además es probablemente la chica más hermosa del mundo… pero no eres tú- me detuve de pronto y ella alzó la cabeza.
-¿De qué… hablas?
Me senté a su lado antes de contestar.
-Que no importa que sea la chica más increíble del mundo, si no eres tú, no vale la pena. Porque tu ere mi universo- al fin, después de mucho, mucho, tiempo, le dije lo que sentía y la cantidad de explosiones que sintió mi corazón eran impresionantes.
Una sonrisa nerviosa se asomó en el rostro de la pelirroja pero pronto se obligó a calmarse.
-Ahora dime que es lo que tú piensas de ella- volví a impresionarla-. Sé que tuviste una relación con Ceny antes de Kristoff- revelé.
Jugué una carta bastante inesperada. Ósea que iba a decirme todo menos que estuvo saliendo con una chica.
-Es complicado - esa respuesta fue un gran error, suena a mis viejas excusas.
-Tengo todo el día- insistí-. No uses esa clase de pretextos conmigo, tengo experiencia con ellos y no darán resultado.
Vi una mezcla de sorpresa y enfado en su cara, pero sabía que yo estaba en lo cierto.
-Me gustó cuando la conocí – reconoció- pero eso cambió cuando Rapunzel nos descubrió.
-¿Ella se molestó?- sé lo que Ceny dijo pero tal vez ocurrió algo entre las hermanas y ella no se enteró.
-No- negó con la cabeza-, mi hermana es el único apoyo que he tenido en mi casa toda mi vida.
-¿Y por qué terminaste con Ceny?
-Busqué a Rapunzel cuando nos descubrió y le pregunté si estar con Ceny estaba mal y ella me contestó que si de verdad estoy enamorada no tengo porque pensar que hago algo mal. Cuando me dijo esas palabras lo medité. Me sentía sola ese verano, seguía mal porque te habías apartado y ella fue un gran sostén para no pensar en lo malo. Si, pasé buenos momentos a su lado, tal vez coqueteé con ella, salimos a una fiesta y me atreví a besarla. Como tú lo has dicho, es una chica genial pero me di cuenta de que no la quería tanto como ella a mí y pensé que lo mejor era que ella siguiera con su novio de ese momento.
-Rompió con su novio después de esas vacaciones.
-¡Lo sé, lo sé! No tienes que remarcarme todos mis errores- dijo irritada.
Coloqué mi mano en su espalda para tranquilizarla. Mi intención no era hacer de esto una pelea.
-¿Por qué la ignorabas?- seguí con mi interrogatorio.
-Porque tenía miedo de que nuestras familias discutieran cuando se volvieran a juntar. Hacer un alboroto en frente de mi madre sería un infierno. Mientras menos supieran ellos sobre nosotras mejor. Pero claro, fue difícil hacerme la tonta cuando me di cuenta de que salía contigo.
Bueno, creo que si sus familias se peleaban por su relación fallida, Anna era quien cargaría con la culpa. Considerando, también, como es la otra cara de su madre eso sería peor para ella.
-¿Alguna vez sentiste algo por mí?- me atreví a preguntar con algo de timidez.
Vi como sus mejillas se sonrojaban levemente, lo cual me hizo poner más nerviosa.
-Creí que lo de Ceny había sido solo una "etapa" porque yo me sentía sola en esa circunstancia. Me gustaba Kristoff cuando nos conocimos y es un chico maravilloso, hasta mi familia lo aceptaba porque él tenía todo lo que querían de un hombre. Llegué a quererlo mucho cuando nos pusimos de novios. Entonces tú me besaste y… me abriste los ojos, me di cuenta de que te quería más a ti que él. Y también comprendí que solo estaba con él porque tenía cosas que me recordaban a ti. Pero a quien quería engañar, Kristoff no eras tú, nadie podría ser como tú.
Fue imposible no sonreír ante eso último que dijo. Sus ojos turquesas me veían con tanta ternura. Si esto es un sueño, la verdad es que no quiero despertar.
-¿Por qué no me lo dijiste antes?- susurré.
-Ah claro, porque tú te diste cuenta de lo que sentías y corriste a decírmelo- exclamó irónica, con algo de enojo, y me abofeteé internamente por eso. Es impresionante el cambio de humor que puede tener de repente-. Me asusté ¿okey?... Tenía demasiados problemas y necesitaba procesarlo. De no ser porque viniste a hablar conmigo el día de mi torneo tal vez ni siquiera estaríamos hablando ahora.
El silencio no tardó en hacerse esperar. Ambas nos queríamos de verdad y cometimos tantos errores para darnos cuenta. Estoy dispuesta hacer las cosas bien con ella y quiero corregir todo lo que hice mal.
No estaba segura de que hacer a continuación pero había algo que deseaba desde que llegué a la plaza y ya no puedo contenerme. Me sentí indecisa, pero hice el esfuerzo de levantar mi brazo, con mis dedos temblando, para colocar mi mano sobre su mejilla, provocando que ella cierre los ojos. Mi pulgar acarició esa zona y Anna me dio a entender que lo estaba disfrutando al suspirar. Su piel era suave y delicada. Colocó ambas manos sobre la mía y apretó más su mejilla contra mi mano para que siguiera acariciando esa parte del rostro. Sus dedos se entrelazaron con los míos y de pronto ocurrió algo que nunca esperé que sucediera, Anna inclinó un poco la cabeza hacia abajo y presionó sus labios contra mi palma. Al principio quedé en shock, luego sentí escalofríos en todo mi cuerpo y mariposas en el estómago. Sus labios estaban calientes contra mi piel y tenía que hacer un gran esfuerzo para no cerrar los ojos ante esa muestra de afecto. Ella no tenía ni idea de que esto iba a causarme un ataque, mi temperatura estaba por las nubes.
Aun en esa posición nuestros ojos se encontraron y me perdí en los suyos un largo tiempo, apenas pude ser consiente de cuando Anna se inclinó un poco hacia delante. Sus ojos bajaron hasta mis labios antes de que desaparecieran debajo de sus parpados de nuevo. Pegó su frente contra la mía y mi pecho empezó a subir y a bajar, sentí la respiración de la pelirroja debajo de mi nariz. Me resistí ante el poder del torbellino de emociones que me controlaba en ese momento y llegué a colocar mis dedos entre sus labios.
-¿Por qué?- Anna abrió los ojos, sorprendida.
-Acabo de terminar una relación y tú rompiste con Kristoff. Tal vez la mía no era formal pero si era algo serio. Además, sé que hay cosas que aún no me has dicho.
Me retiré hacia atrás para separar nuestras frentes pero sin distanciarme por completo. Anna parecía avergonzada y arrepentida, como pensando que había hecho algo mal. Eso era lo que menos quería que hiciera.
-Te quiero- le confesé y mi corazón se aceleró instantáneamente, juntando nuestras manos-. Pero si vamos hacer esto quiero hacerlo bien ¿de acuerdo? A veces pareces una persona que no conozco y recuerda que una vez tú me dijiste lo mismo. Eso es porque ambas hemos cambiado en todo este tiempo y hemos pasado por muchas cosas. Quiero nos contemos todo, quiero que estés segura de que voy a estar ahí para ti, quiero que seamos sinceras… quiero que volvamos a hacer cosas estúpidas como cuando éramos niñas y reírnos de ello.
Vi sus círculos turquesas iluminarse y una sonrisa apareció en su rostro.
-¿Amigas de nuevo?- preguntó.
-Amigas de nuevo… al menos por el momento- le respondí y no sentí vergüenza de decirlo.
No, no es el final, de hecho es solo otro comienzo.
No puedo hacer a Ceny una maldita arpía. Ese personaje no está hecho para eso. En cuanto Kristoff ¿Qué pudo decir? Él me gusta mucho y si realmente quisiera a un idiota pondría a otra persona y no a él.
Eviten hacer comentarios como "creí que continuarías" o donde asumen que ya abandoné la historia porque no me harán regresar al siguiente día. Además, si quisiera dejarla no habría llegado hasta aquí. Les dejé un mensaje en Twitter diciendo que iba a tardarme, pueden verlos sin necesidad de hacerse una cuenta. Si no saben por lo que pasa en mi vida le sugiero no presionen.
SnowQueen18: Yo también la amo.
satou2612: Si eso es lo que crees.
LaMafer: Espero que esto haya solucionado tu problema.
Azu Rush: Me alegró.
Rorro: Quédate tranquila, la voy a continuar. Solo intenta ser paciente.
elsii710: Woow gracias, no se a cuantos les pasara lo mismo XP. Espero que hayas disfrutado este capitulo como el anterior. Y no, no la voy a dejar.
Madh-M: No te preocupes, puse esa advertencia por algo y tú hiciste lo que creiste mejor. Pero gracias por darle una oportunidad :), saludos.
Torres19: Helga es de la película Atlantis, rubia, mala. Me agrada que te gustara Ceny, mi intención no era hacerla mala, aunque no sé qué pensaras de ella después de este capítulo. Saludos.
Como siempre, espero saber que piensan. Saludos.
