Los personajes no me pertenecen
Hemos llegado al capitulo 37, al que yo creo es un capitulo duro. Solo digo que si eres sensible al extremo probablemente quieras tener una caja de pañuelos al lado. O no, tal vez solo exagero.
FLASH BACK
La felicidad que sentía ese día era inocultable. Estaba contenta porque había hecho las pruebas para entrar al equipo de futbol. Al principio tenía miedo porque pensé que podía llegar a cometer errores y que mis habilidades me traicionaran pero eso cambió cuando la pelota tocó mis pies.
Camino a casa recordaba lo que sucedió en la práctica y las palabras del entrenador: "espero verte jugar así en los partidos". Eso quería decir que mi puesto en el equipo estaba asegurado. Si me lucia el primer año iban a llamarme para el año siguiente sin necesidad de hacer unas pruebas. Imagínense que mi felicidad era tanta que ni siquiera me había duchado porque quería llegar a casa lo antes posible para darles la buena noticia a mis padres.
Cuando llegué a casa los dos me recibieron con una sonrisa. El hombre que me crió leía el periódico en el sofá y a su lado estaba mi madre viendo una de sus telenovelas.
-Hola papa, hola mama- saludé, acercándome a ellos.
-Hola pequeña luciérnaga- correspondió mi padre, bajando el periódico, y frunció el ceño- ¿Cariño, acaso no te has duchado luego de la práctica?
-Ooh…es que quería llegar lo antes posible para darles las buenas noticias.
-Pues ve a bañarte enseguida- me ordenó a regañadientes mi madre-. Estas sudada y hace frio, vas pescar un resfriado.
-Pero el entrenamiento terminó hace rato y yo acabo de llegar y no tengo frío.
-Si viniste corriendo es difícil que tengas frió- aclaró mi padre-. Ve a bañarte y más tarde hablaremos, luciérnaga- pasó su mano por mi cabeza y sonrió.
-Está bien- acepté sin muchas ganas pero sabía que si no obedecía no iban a escucharme.
Subí las escaleras, en dirección a mi habitación. Imagínense mi sorpresa cuando vi a Anna sentada en mi cama, limpiándose unas lágrimas que le salían de los ojos.
-¡¿Anna?!- me sorprendí.
Apartó la mano con la que se limpiaba los ojos y sin perder más tiempo corrió hacia mis brazos. Difícilmente correspondí su muestra de afecto, no me gustan esta clase de contacto mientras estoy mugrienta y sudada.
-¿Qué haces aquí?- me retiré, colocando mis manos en sus hombros- ¿Por qué estas llorando?
-Necesitaba verte- respondió algo triste-, siento molestarte.
-Para nada- sonreí para brindarle confianza-. Me sorprende verte, eso es todo.
Ya entiendo porque mis padres querían que subiera a bañarme enseguida. Anna siempre podía venir a casa cuando le apeteciera y aunque yo no estuviera siempre me esperaba, incluso si me tardaba una hora. Claro que si yo la dejaba y mis padres lo permitían era por los años de confianza que teníamos.
-¿Por qué… no me dijiste de las pruebas para el equipo de futbol?- preguntó algo amargada.
Desconocía el motivo de su comportamiento, tampoco lo vi como algo grave. Anna siempre es la primera en enterarse de las cosas que hago, supongo que le es extraño que no le haya contado mis planes.
-Es que quería que fuera sorpresa- contesté animada-, tenía ganas de que me dieran la camiseta del equipo y enseñártela mientras la llevo puesta.
Sus ojos, que hasta en ese momento habían permanecido tristes, se iluminaron de forma repentina.
-¿De verdad?
-Por supuesto, tú serias la primera en enterarte si entro al equipo. Ah y, por cierto, entré. Y eres las primera en enterarte porque mis padres no me dieron tiempo de decirlo.
Sé que les dije a los dos que quería darles una buena noticia pero eso puede ser cualquier cosa. Su cara cambió a sorpresa total y recibí una chistosa, pequeña, risa de su parte.
-Pues felicidades.
-Gracias… ¿Era eso a lo que habías venido?
-No yo…- hundió su cabeza en sus hombros y desvió la mirada.
Sea lo que sea, parece que le daba vergüenza decirlo. Pero no importa, nada de lo que le estuviera molestando era tonto para mí. De igual modo tendrá que esperar porque…bueno, apesto.
-Te diré que, voy a darme un baño y luego hablamos. Mientras tanto puedes ponerte cómoda donde más te guste y mirar la televisión si quieres ¿Te parece bien?
-De acuerdo- asintió con la cabeza.
Rápidamente dejé la mochila que llevaba en mis hombros y busqué en mi armario ropa y mi piyama para cambiarme. Luego fui para el baño.
Me di cuenta de lo tenso que estaban mis músculos apenas las gotas de agua hicieron contacto contra mi cuerpo. Eso deshizo la idea de hacer el baño rápido. Apoyé mi cuerpo contra los cerámicos fríos de la pared cuando sentí que mis piernas se debilitaban mientras dejaba que el agua despegara la tierra de mi piel y que no quedara rastro de sudor. Pasé jabón por mis brazos piernas y demás zonas y también lavé mi cabello con shampoo, lo que me tomó otro largo tiempo.
Al salir de la ducha me sequé y me vestí. Coloqué la toalla alrededor de mi cuello para irme secando el cabello de camino a mi cuarto. Ahora que terminaba de bañarme me di cuenta del frío que hacía.
Anna me esperaba pacientemente en la punta de mi cama, de piernas cruzadas, en silencio. El televisor estaba apagado, tal y como lo imaginé. Ella no era de mirar mucha televisión a menos que yo la acompañe, o bien, su hermana. Le gusta ver una caricatura y reírse con alguien porque así se divierte, de lo contrario se aburre. Le ofrecí mirar la televisión solo porque me pareció lo más educado.
Me senté junto a mi mejor amiga, secando mi cabeza.
-¿Y bien? ¿Qué es lo que ocurre?
Antes de contestarme, apoyó su cabeza en mi cuello sin importarle que estuviera la toalla mojada.
-Reprobé el examen de química.
-¿Qué?- amplié los ojos, sorprendida-. Pero tú eres buena en química.
-Lo sé, hasta la profesora se sorprendió, pero es que ese tema me resultó difícil de entender. No sé por qué, siempre comprendo lo que explican en clases.
-Heii, no es para tanto- le di un codazo amistoso-. Siempre podemos tener un tropezón en cualquier asignatura.
-Mi hermana no los tiene- dijo cabizbaja.
Odio que se compare con su hermana. Rapunzel es la típica chica que lee solo una vez y ya le queda en su mente. Pero eso no significa que Anna sea menos capaz que ella. Probablemente como no entendió el tema a la primera se asustó y por eso le fue más difícil.
-Deja de compararte con tu hermana. El que esto te haya pasado una vez no quiere decir que volverá a sucederte y no te hace menos inteligente ¿Qué fue lo que te dijo la profesora?
-Qué debo hacer el examen recuperatorio para no perder la materia.
-Eso es una buena noticia- la animé.
-¿Pero y si vuelvo a fallar?
-No lo harás, tendrás una excelente nota. Es más, voy a asegurarme de eso.
-¿Ah sí? ¿Cómo lo harás?- levantó una ceja dudosa, creyendo que estaba jugando.
-Porque voy a ayudarte. Por suerte para ti, obtuve un diez en mi examen.
-Mi héroe- bromeó riendo.
Sonreí de alivio, nunca me gustó verla triste. Siempre pensé que su sonrisa era capaz de iluminar la vida de alguien y por eso para mí era importante que siempre la tuviera.
Me levanté para dejar la toalla sobre la silla y ya de paso mirar los estantes del escritorio de mi computadora, donde tenía varios de mis juegos para PlayStation.
-¿Quieres quedarte a jugar?- revisé los títulos, buscando el que quería sin esperar su respuesta, sabía que iba a ser positiva.
-Me encantaría- dijo emocionada- pero que no sea ese juego de monstruos que tanto te gusta, me da miedo.
Reí por la cantidad de veces que Anna me veía jugar al Resident Evil y se asustaba. La verdad, a veces lo jugaba solo porque era gracioso verla asustada.
Volví a la cama con el único juego que sé que le gustaba.
-Estaba pensando en el FIFA.
-Eso sí que lo acepto- soltó una risa que me contagió.
La tristeza de antes parecía lejana ahora, al igual que sus temores.
FLASH BACK
Estábamos en un bar ubicado en el centro de la ciudad. Llevábamos casi dos horas sentadas en una mesa cuadrada de madera, junto a la venta que nos permitía ver lo que sucedía en la calle por la noche, hablando de lo que sucedió con Anna y mis padres. Acababa de contarles a mis dos amigas, Merida y Mulan, lo que ocurrió ese día que hice la prueba para entrar al equipo. Mientras relataba la historia me fui dando cuenta de cosas que en ese momento no fui capaz de asimilar. A Anna no le importó reprobar ese examen, se preocupó por la reacción que podía tener su madre cuando lo supiera. Probablemente haya vivido más situaciones como esas. De saberlo, de haberme dado cuenta de las señales…
-¿Qué habrías hecho?
Voy a ser honesta, ya estoy algo acostumbrada a que Merida haga preguntas inesperadas. Con solo mirarme sabe lo que pienso. Creo que es bueno tener una persona así en tu vida, te permite reflexionar más las cosas. Por otro lado puede ser algo fastidioso.
-A juzgar por el tiempo que llevas pensando la respuesta, imagino que no lo sabes.
-Pero…
-¿Pero y qué?- me interrumpió, y parecía estresada- ¿Qué edad tenías? ¿Doce?... ¿qué haría una niña de esa edad contra alguien como la madre de Anna?
-Además, a esa edad tendemos a ser demasiado distraídas- comentó Mulan-, yo inclusive. Así que no te sientas culpable.
-Sigue siendo difícil para mí. Se supone que era su mejor amiga, debía estar ahí para ella.
-Y lo estabas- siguió mi amiga de rasgos asiáticos-, a la hora de aliviarla y consolarla la ayudabas. Si Anna no quiso decirte lo que pasaba en su casa habrá tenido sus motivos.
-Tal vez tendría miedo de que su situación empeorara- supuso Merida.
Tiene razón, es una posibilidad. ¿Pero por cuanto tiempo iba a permanecer en silencio? No estoy segura de que haya querido decírmelo en primer lugar cuando me los confesó.
-Oye, tengo algo de curiosidad- dijo Mulan, apoyando el peso de su cabeza sobre sus manos.
-¿Sobre qué?
-¿Quién de las dos ganó ese partido de FIFA?
-Mulan, por favor, no puedes estar hablando enserio- refunfuñé ¿Cómo se le ocurre preguntar esa estupidez cuando no estoy de ánimos?
-Yyy…la Elsa gruñona ha despertado- bromeó Merida.
-A puesta que es porque su amor imposible le dio una paliza.
-¡No fue así!- me sonrojé avergonzada.
Las dos estallaron a carcajadas, demostrándome que no me creían.
-¿Y entonces por qué no quieres decírnoslo?- Mulan levantó una ceja, con una sonrisa burlona plasmada en su rostro.
-Nadie perdió y ni ganó en ese partido- respondí-. Me quedé dormida a los diez minutos después de que empezamos.
El sueño terminó por bajarme de golpe cuando iniciamos el partido, efecto secundario de una ducha caliente después de un duro entrenamiento, así que no lo terminamos.
-¿Y te daba vergüenza admitir eso?- Merida resopló- eres patética.
-No me da vergüenza, solo me parece estúpida la pregunta en una situación como esta.
-Elsa, es en este tipo de situaciones donde necesitamos de las bromas entre amigas para que las buenas ideas surjan.
-Pues no se me ocurre nada- me encogí en mi silla-. La Sra. Summers le dijo a mi madre que no haría nada mientras estuviera lejos de Anna.
-¿Y lo harás?
Si antes me habrían hecho esa pregunta contestaría que sí de inmediato por ser presa del miedo. Pero ahora solo una risa se escapó de mi boca, no supe de donde vino o por qué lo había hecho. Tampoco podía borrar la media sonrisa que tenía cuando mis amigas me miraron con preocupación.
-Ni siquiera sé cómo es que puedo estar lejos de ella ahora- sacudí la cabeza y pellizqué el puente de mi nariz-…por todos los cielos, estoy muriendo por verla. Me pasó la noche pensado en ella y cuando logro dormir se presenta en mis sueños. Mi corazón rujé por sentir aunque sea el rose de su mano contra la mía. No. Si tengo una posibilidad de estar con ella, por más que solo sean cinco minutos, no pienso desperdiciarla.
- Muy bien, entonces voy a buscar las armas de la familia que adornan el living de mi casa y obligaremos a la mujer serpiente a que cambie de opinión- Mulan juntó sus manos como si estuviera sosteniendo una espada.
-Por favor, no estoy para esta clase de bromas- rodé lo ojos.
-¿Quién está bromeando?- saltó Merida- Yo practiqué arquería un tiempo.
-Lo único que conseguirán es que me pongan una demanda y luego ir a la cárcel. Así que les pediré por favor que no hagan idioteces.
-Que aburrida eres- dijeron al mismo tiempo.
Si claro, aburrida. Creo que la ausencia de Kida les está afectando, incluso a mí.
-Lo sé, a mí también me hace mucha falta- Merida utilizó otra vez su habilidad especial para entrar a mi mente. Esa es la parte fastidiosa de ese don.
-¿Se refieren a Kida?- Mulan adivinó- Si, también la echo de menos, el grupo pierde su estabilidad cuando falta una de nosotras.
Presiento que lo dicen porque con ella me haría rabiar mucho más.
-No veo como ella pueda ayudar con esto- comenté brevemente.
-Porque Kida sería la primera en apoyarme con mi idea y ahora mismo tú y tu amor estarían juntas en este momento- se abrazó lanzando besos al aire-, amándose y besandose.
-Fa Mulan, no tienes remedio.
-Admite que estas imaginando la escena igual que yo.
Por supuesto que la imaginó ¿Cómo puedo ignorar esas cosas si ella es tan específica?
Estaba por decir algo cuando noté una vibración en el bolsillo delantero, derecho, de mi pantalón. Él número que aparecía en la pantalla era anónimo. La última vez que esto sucedió, Anna me contestó del otro lado. ¿Será ella de nuevo?
-¿Hola?...- atendí de prisa, con algo de esperanza.
-Buenas noches ¿estoy hablando con Elsa Cold?- un voz grabe y masculina contestó del otro lado y por su tono me parece que no llamaba para decirme que gané un viaje en crucero para mí y todos mis amigos.
-Sí, soy yo- confirmé un poco preocupada.
-Habla el comisario Tibbs- informó con amargura-. Muchacha, me temo que tengo una mala noticia…
Nada ni nadie habría sido capaz de prepararme para la desgarradora noticia que el comisario Tibbs me dijo. Sentí como mi corazón se acalambró lentamente. Me llevé la mano a la boca como si tuviera ganas de vomitar. Mi sentido de la audición empezó a fallar y cuando perdí la estabilidad de mi cuerpo Merida me atrapó antes de que callera al suelo.
…
¿Se han preguntado por qué nos toca la vida que nos toca?...Pues es una pregunta que ahora ya no le doy importancia. Porque, al fin y al cabo, eso no va a cambiar las cosas. Todo lo que sucede en nuestras vidas es por un motivo y no hay nada que podamos hacer. Saber porque suceden las cosas que ocurren en mi vida no cambiará el hecho de que un hombre que conducía ebrio se estrelló contra el auto de mis padres y él y mi papa murieran al instante. No cambiará la situación de mi madre que lleva toda la noche en la sala de cirugía peleando por su vida. Lamentablemente, las cosas son como son.
Estoy en pleno shock y mis ojos no dejan de derramar lágrimas mientras me aferro con fuerza a los brazos de mi mejor amiga. Levanto la cabeza cada vez que la puerta de la sala de cirugía se abre y decaigo cuando veo que solo se trata de una enfermera alterada para traer cosas y por su aspecto ya sé que la situación es más seria de lo que me imagino. El Sr. Fa Zhou solo colocó su mano en mi hombro, sin poder mirarme directamente a los ojos, cuando le pregunté si se pondría bien.
Esto no puede estar pasando, no puede ser verdad, no puede… no… no ¿por qué? Se supone… se supone que por fin estaba todo bien, ellos y yo. Esto tiene que ser una maldita pesadilla.
-Elsa.
Alcé la mirada hacia Mulan, sin mover un musculo de mi cuerpo y aguardé a que ella hablara. Llevaba consigo un vaso de agua.
-Toma esto, no has bebido nada en toda la noche.
-¡¿Crees que realmente tengo tiempo para pensar en una estupidez como esa?!- grité arrojando el vaso al suelo de una palmada.
Mulan se asustó, pero se puso de pie frunciendo el ceño.
-Por mi puedes deshidratarte si quieres pero esa actitud no va ayudarte- me respondió con el mismo tono que utilicé en ella.
Tiene razón, como si ser grosera con ella te sirviera de algo, maldita estúpida.
-Perdón - dije apenada-. Yo…- llevé las manos a mi cabeza sin poder terminar la frase.
No tenía palabras para expresar como me sentía y tampoco algo que justifique mi comportamiento. Cada segundo que pasaba sin tener noticias era un segundo de agonía, además de que estar despierta toda la noche me dejó exhausta.
-Oye, será mejor que mires al pasillo- Merida colocó sus manos en mis hombros para poner mi espalda recta y pudiera obedecer su indicación.
En el pasillo se encontraban mis tíos y mi primo. El estado de mi tía era peor que el de los demás. Estaba incluso igual que yo y no dudé en correr a ella para abrazarla y descargar mis lágrimas en sus brazos.
Casi me desmayo en el bar donde estaba con mis amigas, por suerte ellas actuaron rápidamente. Hablaron con el comisario que me comunicó la noticia y él les explicó con más detalle todo lo sucedido. Después se encargaron de llamar inmediatamente a mi tía para decirle la mala noticia mientras íbamos de camino al hospital. Ósea que para llegar aquí viajaron toda la noche.
Escuchamos que la puerta de la sala de cirugía se abría y yo me giré sin separarme de mi tía. El doctor Fa Zhou venia hacia nosotros, exhausto, y su cara… mierda, que no sea lo que estoy pensando.
El padre de Mulan captó nuestra presencia y nadie pudo hacer nada más que escuchar lo que tenía que decirnos.
-Lo siento…- se disculpó negando con la cabeza- intentamos todo pero… hizo un infarto.
La siguiente en tener un ataque fui yo. La realidad me golpeó tan fuerte que todos mis sentidos volvieron a fallar y cuando creí que no tenía más lagrimas para desperdiciar caí al suelo llorando fuertemente, llevando las manos a mi cabeza.
Olaf me abrazó para controlarme pero mi cuerpo convulsionó y a toda costa quería escaparme de él, del hospital, de todos. Quería irme, quería correr. Desgraciadamente la noticia también había acabado con mis fuerzas y la energía para moverme.
Y ahora solo me queda decirles que faltan tres capítulos.
DRON261095: Vive, por favor, vive.
Gorgino: Al contrario de mí, yo amo esa clase de historias.
darkfantasy88: Jajaja gracias XD
camren feels: Creo que me exprese mal, sé lo que es. No sé cómo es su historia y no las sigo mucho. Es decir, no tengo mucha información acerca de ellas.
LaMafer: Eeeh…aceptaré si ahora me persigues con guillotinas y palos prendidos fuegos.
dokan616: Gracias por el apoyo y la oportunidad que le das a la historia. Saludos.
Laura Banegas: Hola, perdón por no responder antes, a veces sin querer los salteó. Bueno, me agrada que disfrutes la historia hasta ahora pero todo tiene un fin y es importante que suba lo antes posible los capítulos restantes. Saludos :)
Nos veremos en el próximo capítulo y me gustaría saber sus comentarios. Saludos
