Bueno, luego del capítulo de ayer de "Las mil y una noches" y por sugerencia de Keyla, a quien le dedico la historia, aquí les dejo lo que me hubiera gustado que sucediera a partir de la tierna escena en la casa de Sehrazat, cuando Onur le regala el anillo y se quedan abrazados en la cama de ella, hasta que el griterío de Melek los interrumpe... por supuesto, aquí eso no sucedió... espero que les guste...

Reconciliaciones

-Las fiestas nos traen mala suerte…- protestó ella y él la miró con dulzura.

-Está bien… así será entonces, será como tú quieras, mi amor…- dijo y besó su frente con ternura.

Sehrazat sonrió y entrecerró los ojos. Lo había necesitado tanto esos días…

Onur trató de descansar, y era que quería reírse a carcajadas porque no podía creer que hubiesen estado distanciados y discutiendo cuando podían estar así, disfrutando uno del otro, que era lo más increíble que podía sucederles…

-Mi vida…- dijo él y besó su cabello mientras sus dedos se entrelazaban con los de ella, sobre su abdomen, donde ella descansaba sus manos.

-Onur…- dijo ella sin moverse.

-Dime mi amor…- le dijo él con dulzura.

-¿Te quedarás conmigo hoy?

-No me moveré de tu lado… te lo prometo…

-¿Dormirás conmigo? ¿Dormiremos abrazados?

-Si es lo que quieres, así será…

-Pero…

-¿Qué? - dijo él y ella giró la cara para mirarlo.

-¿Y tú qué quieres? - le preguntó, perdida un instante en sus ojos.

-Te quiero a ti…- dijo y alzó su mano y la acercó a sus labios para besarla.

-Yo también te quiero a ti…

-Bien… estamos de acuerdo… lo cual es mucho, dados los últimos días de nuestra relación…- dijo él con una sonrisa.

Onur la estrechó entre sus brazos y se quedaron un rato en silencio.


-Me quedaré dormida… creo que debería cambiarme…- le dijo ella y él alzó laas cejas.

-Te esperaré aquí…- le dijo él cuando la vio moverse, para levantarse.

-¿Qué hay de ti? - Sehrazat buscó algo para ponerse y se quedó mirándolo.

-Me quitaré la polera y los pantalones, si no te molesta…

-No… adelante…- dijo ella y él sonrió.

Sehrazat se quedó observándolo y lo recorrió con su mirada cuando él se quedó solo en sus boxers.

-Bien…- le dijo abriendo la cama para acomodarse y esperarla- aquí te espero…

Sehrazat sonrió con algo de timidez y cerró la puerta de su habitación con llave antes de volverse a mirarlo.

Onur alzó las cejas con interés cuando ella lo volvió a mirar.

-¿Quieres ayudarme? - le preguntó y él se levantó y la tomó entre sus brazos.

-¿Me dejarás besar tu piel?

-Podría ser…- le dijo ella sonriendo.

-Bien… te ayudo entonces…- dijo y levantó la polera de ella con suavidad y besó sus labios antes de quitársela…

Onur se quedó mirándola deleitado cuando ella bajó la vista, algo avergonzada. Ellos ya habían compartido intimidad, aunque no tantas veces, sin embargo, cada vez que volvían a estar juntos era como si se redescubrieran otra vez…

Sus manos descendieron y trabajaron para liberarla de su pantalón de vestir, que cayó junto a la polera.

Onur miró hacia abajo, sus ojos abandonados a la belleza de ella en la penumbra.

-Creo que nunca tendré suficiente de mirarte…

-Por ahora me gusta que lo hagas…

-Espero que sea así por toda la eternidad…- le dijo y besó sus labios, sus manos deslizándose por sus hombros y brazos y atrapándola para rozarla contra su cuerpo cálido, a pesar de que afuera hacía frío.

Sehrazat inclinó su cara y besó su torso con suavidad, sus dedos enredándose en sus cabellos, acariciándolo y él cerró los ojos, añoraba sus caricias…

Siguió hacia arriba y llegó a su cuello, que besó un poco más húmedamente y lo escuchó suspirar, complacido…

-Creí que serías tú quien besaría mi piel…

-¿Me estás reclamando? - le dijo él mirándola de cerca.

-Pues… sí…- dijo ella y se mordió el labio con intención y sintió que él desabrochaba su ropa interior y se la quitaba.

Onur besó su hombro primero y dejó su nariz allí, deleitándose con su aroma. Sehrazat sintió el roce de su cuerpo estimulado contra el de ella y suspiró. Casi no podía esperar a sentirlo más íntimamente, pero quería disfrutarlo lo más posible…

Deslizó sus boxers hacia abajo y se dio cuenta de que él hacía lo mismo con la única prenda de ella que los separaba…

Uno de pie frente al otro, se separaron un poco y se miraron con deseo, sin reparos…

Él la apretó entre sus brazos y le mostró cuán estimulado estaba…

La recostó sobre la cama y descendió sobre su piel, comenzó besando su cara, sus labios y luego se perdió un buen rato en su cuello, siguió por sus hombros y se mantuvo un momento intenso sobre su pecho, originando unos cuantos suspiros placenteros de ella.

Sehrazat levantó la cabeza cuando lo vio llegar a su abdomen, la sensación era tremendamente estimulante, pero ella necesitaba verlo…

Onur siguió camino hacia abajo y ella cerró los puños, tomándose de las sábanas, para no gritar ante las intensas sensaciones que tenía…

-Onur… Onur…- jadeó con lo poco que le quedaba de cordura, estaba desesperada, pero necesitaba sentirlo a él.

-Shhhh….- dijo él y ella sintió que se estremecía.

-Por favor…- insistió y él la miró con una sonrisa.

Se reunió con ella y la besó en los labios y ella le respondió casi salvajemente, motivada por todo lo que estaba sintiendo…

Se detuvo a mirarla mientras la completaba milímetro a milímetro y ella entrecerraba los ojos… complacida…

-Nunca olvides que te amo, Sehrazat…- le dijo cuando ella acomodó sus piernas rodeando su cintura, para poder sentirlo más íntimamente.

-No podría olvidarlo… Onur… por más que me enoje, por más que te diga un montón de cosas… pase lo que pase… tú eres el amor de mi vida… ¿entiendes?

-Clarísimo…- dijo él y comenzó a moverse en busca del máximo placer para ambos.

Ella lo besó insistentemente y luego se quedó mirando sus ojos cuando lo sintió explotar largamente en ella, momentos después, esos ojos tan expresivos y que ahora estaban nublados de placer…

No necesitó mucho tiempo más para llegar hasta su propio clímax y sofocó un gemido ronco contra el hombro de él, que la miró sonriente, casi sin fuerzas…

-Ven aquí…- le dijo él cuando se desconectó y se recostó bajo las sábanas.

-Mi vida…- le dijo ella cuando se acurrucó en sus brazos.

-Estás bien… ¿te sientes bien?

-Muy bien…- dijo ella y besó la punta de su nariz.

-Me alegra… estaba preocupado por tu salud…

-Ya te lo dije… fueron días difíciles… y no pude pasarlos contigo… no es un reproche… pero la verdad es que no ayudó en nada… te necesité mucho…

-Lo siento… realmente me la paso pensando que no deberíamos discutir por estas cosas, pero me doy cuenta de que somos así… y que es muy difícil que cambiemos…

-Es cierto… ya que no dejaremos de discutir, deberíamos concentrarnos en nuestras reconciliaciones, ¿qué te parece?

-Me parece una excelente idea…- dijo y se escondió bajo las sábanas porque otra vez tenía ganas de besar su piel.

-Onur…- se quejó ella con una sonrisa.

-Mi vida… esta pelea duró varios días y considero que aún no nos reconciliamos lo suficiente…

-Mmm… entiendo…- dijo ella y cerró los ojos cuando sintió que su deseo volvía a despertarse…


Bueno, hasta aquí llegamos. Espero que les haya gustado y colabore con quieres están cumpliendo y se quedan en casa para evitar males mayores! Cada vez falta menos! Gracias por leer, prometo segur colaborando para que no se aburran!