Avatar simbiótico.
Capítulo 1: nuevo huésped
Desde el comienzo de los tiempos, existieron unos seres espirituales en forma de tortugas los cuales les proporcionaron a los seres humanos el poder de los elementos para defender sus pueblos de los espíritus malignos o por cazar, entre estos elementos estaban el fuego, la tierra, el agua y el aire.
En esos tiempos una persona por quedarse con sus poderes cuando debía devolverlos y los uso para una causa noble termino por convivir con los espíritus y accidentalmente libero a uno extremadamente poderoso y malvado
Arrepentido por su error se dispuso a conseguir cada uno de los elementos restantes volviéndose la primera persona en el mundo en dominar los 4 elementos para derrotar a ese ser al cual logro vencer, y con ello las tortugas que daban los poderes se fueron.
Este hombre fue conocido como el primer avatar, la única persona que podría dominar los 4 elementos, cada cierto tiempo y en diferentes épocas surgía un Avatar con el objetivo de traer la paz y equilibrio al mundo, lo cual algunos lo lograron pero nunca de forma permanente ya que inevitablemente por la misma codicia de los humanos, las llamas de la guerra y el conflicto regresaban.
Pasaron los siglos pasando diferentes generaciones de Avatares hasta llegar a uno que era el amigo de una persona que se volvería el terror de la humanidad, el señor del fuego, el cual quería dominarlo todo en nombre de la nación del fuego la cual en este punto era la más avanzada militarmente en ese punto.
La nación del fuego creo una guerra que aterrorizo a todas las personas maestros y no maestro por igual durante muchos años, el señor del fuego ordeno el exterminio de la tribu de los maestros aire ya que el siguiente avatar que podía detenerlo iba a nacer ahí pero a pesar de su esfuerzo, no lo logro.
Unos años después 2 hermanos un chico y una chica de una tribu de maestros a aguas encontraron al avatar de esa época que se conocería como Aang el ultimo maestro del aire el cual estaba destinado a derrotar al señor del fuego.
Primero tuvo que aprender los 3 elementos que le faltaron empezando con el agua, después de un tiempo conoció una chica de cabello negro ciega que le enseño la tierra que fue el elemento que más le costó dominar y por último el hijo del señor del fuego que debía atraparlo cambio de parecer y se unió a él para acabar con la tiranía de su padre enseñándole al avatar el fuego.
Con el tiempo se enfrentó poniendo fin a toda una era de conflictos y guerra, Aang había logrado traer la paz y el equilibrio en mundo durante este periodo del tiempo, con el tiempo el avatar se casó y tuvo hijos con una mujer llamara Katara la cual fue una de las personas que lo encontró, pero esta historia no se centra en el sino en el Avatar siguiente.
Mientras tanto en otro mundo:
En un mundo completamente ajeno al mundo de los maestros donde la lucha del bien contra el mal era el pan de cada día ya sea contra gente que usaba su ingenio para el mal o seres de más allá de las estrellas o naturaleza mágica.
Entre todas esas amenazas hubo una que vino de otro planeta, este ser era un organismo parasitario conocido como simbionte, aunque este en particular era conocido como Venom, el primero de muchos de su raza en llegar a este planeta, no para dominarlo sino por simple supervivencia.
Esta raza necesitaba de un huésped para prolongar su vida o morir, el detalle es que estos seres al pasar un determinado tiempo con un portador podían asimilar sus poderes y habilidades para que su siguiente huésped tuviera esas habilidades.
Venom había pasado de huésped en huésped ya sea porque algunos rechazaban su poder, enfermaban o simplemente renunciaban a él o el de ellos por no considerarlos aptos ya que como simbionte tenía que ser compatible para que las personas sacaran todo su potencial
Durante demasiado tiempo el gobierno de este mundo de una nación llamada estados unidos trato de experimentar con él para hacerlo su arma personal para el ejército, cosa que en un punto se volvió inviable ya que el parasito evoluciono en una nueva habilidad que llamaron mente simbiótica, donde Venom o su huésped dejaban una pequeña masa del parasito en el cuello de alguien para controlarlo mediante una mente de colmena, el problema para el ser oscuro es que solo podía hacer eso pocas veces pudiendo tener el control solo de 3 personas a lo mucho ya que requería de mucha concentración.
Al final y luego de atraparlo y separarlo a la fuerza de su huésped matándolo el gobierno decidió que no podían mantener al paracito ya que a este ritmo temían que algún día este mejorara y conquistara la tierra aunque esa nunca fue la intención de Venom aunque para eso necesitaría derrotar al creador de su raza y a todos los de su especie si algún día quisiera hacer eso.
Al final se tomó la decisión que se usó para otros seres que no podían controlar como el gigante verde Hulk, mandarían a Venom de regreso al espacio donde llegaría a otro planeta para asimilar otro huésped o moriría, la verdad no les importaba el resultado solo querían deshacerse de él y que no regrese.
Es por ello que prepararon un cohete con el parasito encerrado en una esfera de metal reforzado y lo lanzaron al espacio directamente contra una anomalía que era un agujero de gusano, el simbionte era consciente de lo que le hicieron y solo esperaba poder sobrevivir.
Este agujero empezó a despedazar el cohete hasta que solo quedo la esfera que empezó a dañarse pero por suerte para Venom termino de cruzar el agujero y logrando mover parte de su cuerpo vio que se dirigía a un nuevo planeta, solo esperaba tener suerte y encontrar a un nuevo huésped que valiera la pena, no rechazara su poder y claro, que haga su vida interesante.
De regreso en el mundo de los maestros:
Los años habían pasado, el avatar Aang había muerto pero dejo instrucciones para el siguiente avatar así como el cuidado de la ciudad que se volvió el símbolo de la paz entre las naciones de los elementos a uno de sus hijos que iba a honrar el legado de su padre ahora muerto.
El tiempo paso y apareció el nuevo Avatar la cual se trataba de una niña castaña de ojos azules de la tribu del agua conocida como Korra que a corta edad para impresión de los maestros que debían buscarla tenía un dominio bastante aceptable de 3 de los 4 elementos siendo el fuego, tierra y agua.
Con la aceptación de la familia la niña fue llevada a un templo donde paso la mayor parte de sus años entrenando para ser la futura avatar siendo supervisada por la esposa del difunto Avatar, Katara que ahora era una anciana pero con los años llego la sabiduría y gracias a lo vivido en sus años supo instruir a la pequeña Korra.
Sin embargo pese a que tenía pleno dominio de 3 elementos pero no del aire cuando llego a sus 15 años era extremadamente rebelde ya que tenía la mala costumbre de escaparse del templo junto a su mascota Naga que era un perro fusionado con un oso polar que era su fiel amigo de toda la vida.
De hecho los guardias se habían acostumbrado tanto a las fugaz de la avatar que ya ni se molestaban en detenerla por lo que solo esperaban a que regresara por la tarde o noche, aunque sus fugaz eran día de por medio.
Katara decía que esto se debía a que a que Korra era lo que definía como un espíritu libre, no le gustaba la idea de quedarse en un solo lugar, sino que deseaba salir al exterior a conocer el mundo aunque lo preocupante es que no parecía importarle mucho su deber como Avatar.
en una de sus ya habituales fugaz que se prolongó hasta la noche la castaña estaba sentada en una montaña de nieve mirando las estrellas, ella vestía ropas azules con algunas pieles como falda, ella estaba muy tranquila, pensando en voz alta.
- Me gusta ser el avatar, pero, ¿en verdad tengo que hacer lo de siempre? Todos mis antecesores traen la paz por un tiempo y luego ya, hasta ahí llega todo, no, yo quiero algo más en mi vida. Dijo Korra que siempre se cuestionó desde los 12 años ser la avatar
En ese momento, ella juro que en el cielo había una estrella fugaz de esas que su madre le conto que si lo pides con fuerza se te cumpliría un deseo.
- Deseo que algo o alguien cambie mi vida. Dijo Korra con sus manos como si rezara.
Aunque de un momento a otro noto que esa estrella fugaz se acercaba cada vez más a ella, no era estúpida por lo que se lanzó a un lado y el objeto volador no identificado se estrelló muy cerca de su posición.
Por curiosidad pero teniendo algo de agua lista para atacar se acercó al objeto que estaba derritiendo la nieve ya que ardía y pudo escuchar un chillido viniendo de él, por lo que lanzo una gran cantidad de agua a la esfera metálica para terminar que apagar el fuego.
- ¿Qué es esto? Nunca en mi vida vi algo como esto parece una roca metálica de catapulta, pero muy rara. Dijo Korra que se acercó más.
Ella no se percataba que una masa negra se estaba escurriendo del objeto y que sigilosamente se acercaba a ella, esta masa no era otra que Venom el cual al estar cerca de morir por las temperaturas altas vio una oportunidad y la ataco por la espalda empezando con la simbiosis.
- ¿pero qué demonios? ¿Quién me ataca? Pregunto ella mientras con un látigo de agua dio un golpe atrás pero no había nada.
Después noto como sus manos y pies se paralizaron mientras una rara sustancia negra se estaba esparciendo por todo su cuerpo, era raro, de alguna manera sentía que sus músculos se fortalecían pero a la vez no podía moverse hasta que la masa llego a su rostro pero noto que en su pecho se veía una araña blanca hasta que esa masa cubrió sus ojos.
Mente de Korra:
La castaña se despertó de golpe tratando de procesar que demonios había pasado, primero esa supuesta estrella fugaz cae del cielo y luego una masa negra se pegó y se apodero de su cuerpo ahora estaba de nuevo en el templo pero en realidad era su cabeza.
- ¿Qué DEMONIOS FUE ESO? pregunto la avatar incorporándose de golpe.
- No hagas tanto ruido mocosa, apenas me recupero luego de casi morir. Dijo una voz que nunca escucho
- ¿Quién eres, donde estas, dónde estoy? pregunto la castaña mientras notaba que de uno de los techos la misma masa negra aparecía.
Sin embargo, ahora esta cayo bruscamente al suelo para luego materializar lentamente un ser monstruoso que solo podía ser comparado a las historias de terror que usaba su padre para asustarla de niña, un ser negro de dientes afilados de gran tamaño y una lengua larga con el logo de la araña que vio antes de llegar.
- Cálmate, respira, y escucha, no te haré daño a menos que me des razones para hacerlo. Dijo Venom, ya tuvo varios huéspedes a la fuerza y sabía cómo calmarlos.
El simbionte tomo una buena distancia y se sentó pacíficamente, Korra tenía fuego en sus manos pero al ver a este ser monstruoso tan calmado decidió hacerle caso e hizo lo mismo estando ambos en pose casi de meditación.
- Bien, ahora puedes empezar a preguntarme lo que quieras, tenemos toda la noche por delante. Dijo Venom tranquilo aunque su voz era algo siniestra para la chica
- ¿tú eres esa rara masa negra que se pegó a mi cuerpo verdad? Pregunto Korra tratando de dejar su lado rebelde de lado.
- Lo soy y debo darte las gracias, sino hubieras estado cerca el calor me habría matado sino encontraba un huésped rápido. Dijo Venom con normalidad.
- ¿de nada? ¿Pero qué quieres decir con huésped? Pregunto la avatar no muy segura de querer saberlo.
- Soy un simbionte, una raza más allá de las estrellas y posiblemente de este mundo, todos necesitamos un huésped al cual adherirnos para sobrevivir o moriremos. Dijo Venom aunque seguramente ahora le dirían la palabra que odiaba.
- Entonces, ¿eres una especie de parasito? Pregunto Korra asqueada por la idea de tener un insecto en su cuerpo
- No lo soy pero si se me puede definir como uno, pero no repitas esa palabra o te mato, ¿entendido? Pregunto Venom mientras de su cuerpo salían tentáculos que asustaron a la chica
- Está bien está bien perdón, entonces resumiendo, eres un ser de otro mundo que necesita de alguien para sobrevivir, no digo que mientas pero creo que en realidad eres un espíritu que tomo mi cuerpo. Dijo la chica no segura de esa historia.
- Cree lo que quieras por ahora enana, lo que importa ahora es esto, tu y yo estamos unidos atraves de la simbiosis, de momento hablaremos más tarde, quiero que hagas esto antes de salir de tu cabeza y es muy importante, quiero que escondas o destruyas esa esfera. Dijo Venom seriamente
- ¿Por qué, que es tan importante? Pregunto Korra dudosa si hacerle caso a este ser
- Solo hazlo, si alguien encuentra los restos hará preguntas innecesarias que no deseas que hagan perder tu valioso tiempo y el mío, hablaremos luego. Dijo Venom que regreso por donde vino.
De un momento a otro Korra se despertó en medio de la nieve y con el sol empezando a salir ¿Cuánto tiempo estuvo fuera? Seguramente esos tipos del loto blanco se iban a poner tan furiosos con ella, pensó que todo fue solo un mal sueño hasta que noto el objeto de anoche y pudo confirmar que todo eso fue real por lo que toco su pecho no segura que hacer.
- Mejor le hago caso, no quiero que se le ocurra hacer pedazos mi cuerpo. Dijo Korra que con su tierra control golpeo la esfera una y otra ver esta hacerla chatarra luego con su fuego derrite la nieve para hacer un agujero que luego tapa para no dejar ni rastro del objeto de otro mundo
Con todo hecho y eliminando la evidencia se puso a correr para que con suerte no se dieran cuenta que no fue a dormir aunque lo interesante es que estaba corriendo a una velocidad superior a la normal incluso podía superar a la de Naga, ella no se explicaba cómo podía hacer esto pero mientras se lo preguntaba el Simbionte reviso los recuerdos y conocimientos de su huésped sobre este mundo que se le hizo sumamente interesante, un mundo donde parecía que dominaban elementos como si fuera magia y que su portadora era el máximo exponente de estos sujetos lo lleno de alegría de tener a una compañera tan poderosa
Ella se lanzó al suelo y parecía que los guardias estaban despiertos pero no la vieron sabía que si la notaban estaría en problemas y seguramente jamás la dejarían salir su única posibilidad de salvarse era escalar el muro pero era imposible ya que la superficie era completamente liza
- Vamos Korra piensa, ¿Cómo te salvaras ahora? Se decía ella misma en voz alta.
- Puedo ayudarte a que conserves tu libertad, pequeña Korra. Dijo Venom desde su mente
- Eres tú de nuevo, ¿pero cómo sabes mi nombre si ni siquiera te lo dije? Pregunto ella cuestionándole al parasito
- ¿quieres mi ayuda o no? Explicaciones para después. Dijo el ser oscuro haciendo que ella se resigne.
- Esta bien, dime que tengo que hacer. Dijo la castaña preparada
- Como notaste, corriste más rápido de lo normal, ese fui yo, como simbionte le proporciono habilidades a mis huéspedes desde fuerza, agilidad y habilidades mejoradas. Dijo Venom sonriendo un poco
- ¿y entre esas habilidades hay una que me permita escalar sin que me vean? Pregunto ella algo desesperada
- Claro, luego te contare como puedo hacer esto, ahora no me cuestiones y ve al muro y comienza escalarlo como si nada. Dijo el simbionte cortando la comunicación.
Ella se mostraba dudosa, pero como no deseaba perder su privilegio de escaparse sin consecuencias le hizo caso, se puso en un punto donde no la vieran y puso sus manos y para su sorpresa empezó a treparla como si nada, era casi como si fuera una araña al escalar, eso la sorprendió y emociono que acelero la marcha pero noto el siguiente obstáculo, si saltaba y aterrizaba la iban a descubrir una pena notando que su habitación tenía la ventana abierta si tan solo pudiera impulsarse.
- Bien, muy bien, ahora apunta una de tus manos como si crearas un látigo de agua hacia el techo cerca de tu habitación y luego baja lentamente, con eso te abras salido con la tuya. Dijo Venom de nuevo a la chica
- Estoy dispuesta a escucharte. Dijo Korra que obedeciendo hizo lo pedido.
Poniendo su mano en una posición rara esta había disparado de su lado una tela araña negra que se adhirió al techo con facilidad esto la emociono por lo que se columpio con ella evitando las ganas de gritar de la emoción y de ese movimiento retrajo la tela araña y había aterrizado directo en su cama.
Por poco y no lo logro, no sé qué seas Venom, pero creo que este puede ser el comienzo de algo nuevo. Pensó Korra que se puso las sabanas rápidamente y fingió estar dormida
Pasaron 10 minutos y llegaron a su cuarto para despertarla, esos ancianos la empezaron a regañar pero no como pensaba ya que le reclamaron de no avisarle a los guardias de su regreso por lo que ella solo se excusó diciendo que estaban algo dormidos y que ella estaba tan cansada que se olvidó.
Los viejos se creyeron la mitad de la mentira por lo que solo la llevaron a desayunar donde ella había comido 3 veces más de lo que normalmente consumía aunque ellos sabían que ella tenían un buen apetito.
- Antes de que preguntes, esto es culpa mía, estoy acelerando tu metabolismo por lo que deberás consumir un poco mas no solo para alimentarte tu sino a mí también. Dijo el simbionte a la chica.
- Korra, ¿anoche viste algo que cayó del cielo? Pregunto Katara que llego a su posición.
- Bueno….este….no, pensé que era una estrella fugaz pero la verdad no la vi caer. Dijo Korra rascando su cabeza y sonriendo como tonta
- Bien hecho niña. Dijo el simbionte notando que su portadora no era tan tonta como sus recuerdos la mostraban
- Ya veo, igual mandaremos un grupo de guardias a investigar y debido a eso hoy puedes tomarte el día libre. Dijo Katara por lo que la joven solo se alegró y abrazo a la anciana con alegría
- Gracias gracias gracias, voy a ir a pasear a Naga y quizás practicar por mi propia cuenta y quizás visitar a mis padres. Dijo Korra que sin preguntar a nadie fue a ponerle la montura a su mascota Naga.
Ella había hecho lo que había prometido saco a darle un largo paseo a su mascota para luego visitar a su familia a la cual les dijo que le dieron un día libre teniendo un buen día en familia, luego de tomar suministros de su casa decidió irse a otra zona apartada luego de dejar a Naga.
Sentía curiosidad por lo que Venom le dijo sobre el aumento de sus habilidades por lo que fue hacia una zona donde había unas montañas de hielo por lo que empezó escalar y saltar con una agilidad inhumana que nunca imagino tener a menos que tuviera el aire control.
- Wow esto es increíble. Dijo Korra que cuando vio una roca maciza quiso probar la fuerza aumentada por lo que le dio un puñetazo que le lastimo la mano pero la roca colapso.
- Auch, creo que la fuerza aun no la tengo. Dijo la Avatar aunque empezó sentir que las fracturas se reparaban gracias al parasito.
- No puedo dejarte morir por lo que yo curare tus heridas internas y externas, no dejes que se te suba a la cabeza, y eso te paso porque no me estas usando de forma completa. Dijo Venom a su huésped que se confunde.
- ¿Qué quieres decir con que no te uso? Pregunto ella mientras la sustancia negra se proyectaba en su cuerpo hasta cubrirla
- Listo, ahora estas completa, te estoy cubriendo y brindando mis poderes, esta forma que cubre tu identidad te permite usar el máximo de mis capacidades y las tuyas. Dijo el simbionte mientras su portadora se acercó a un cristal para verse
Korra miro su reflejo y no le gusto como se veía, estaba completamente cubierta de negro con el logo de la araña blanca mientras esta sustancia marcaba mucho su cuerpo aun en desarrollo junto a una larga lengua y boca con dientes afilados.
- Este….no es que me queje, ¿pero podemos hacer algo con mi aspecto? Pregunto la castaña por lo que su amigo interno probó otro estilo
Ahora la masa oscura se deformo hasta volver a revelar una nueva forma mucho mejor para la chica, ahora el traje parecía menos ajustado y más cómodo, seguía siendo en su totalidad negro pero en los brazos había un patrón de tela araña blanca junto a una capucha negra por fuera pero por dentro blanca, en el rostro había ojos blancos pero no la boca ya que esta estaba oculta en caso que tuviera que devorar algo.
- Gracias, este está mucho mejor, me veo bastante amenazante. Dijo Korra que admira el traje
- De nada, y respondiendo a lo de antes, como ahora formo parte de ti, mire tus recuerdos, debo decir que estoy muy interesando en ti Avatar Korra. Dijo Venom con una sonrisa salvaje en el interior de la chica
- Bueno, ya que tú ahora sabes toda mi historia y ya que parece que no te iras a ninguna parte, ¿Por qué no nos conocemos mejor? Pregunto Korra mientras lanzaba una tela araña negra probando estos poderes.
- Es una historia larga y tendrás que tener la mente muy abierta ya que como te dije soy un simbionte de otro mundo y no soy un espíritu Korra, debido a que de serlo no estaría alterando tu cuerpo físico de forma radical. Dijo el simbionte aunque eso no era del todo verdad.
- Está bien, te escucho pero ¿de dónde salieron los poderes para trepar y esa tela araña? Pregunto la Avatar
De esta forma Venom le conto como el había llegado al planeta tierra pero no el que ella conocía donde el simbionte conoció a su primer huésped, Peter Parker un chico casi de la edad de ella del cual asimilo sus poderes arácnidos pero el muy tonto fue temeroso de su poderes por lo que lo separo de el, pero en eso termino en el que fue su portador por mucho tiempo.
Eddie Brock fue su portador por muchísimo tiempo siendo tanto enemigo y aliado de Spiderman dependiendo de las situaciones y como se dedicó a ser un anti héroe el cual no respetaba lo que él podía definir como sus huéspedes decían como la corrupta justicia, sin embargo tuvo que abandonarlo cuando este desarrollo la enfermedad del cáncer que Korra no conocía
Por un tiempo paso de diferentes manos, como Frank Castle que por ciertos motivos se separaron, unos cuantos villanos que lo atraparon y creyeron poder someterlo hasta que fue capturado por el gobierno hasta llegar su pen ultimo huésped.
Flash Thompson fue su huésped siendo el agente Venom hasta que lo remplazo por el simbionte anti Venom dejándolo de nuevo solo y cambiando de portador hasta que evoluciono y el gobierno lo mando muy lejos hasta llegar a Korra que sería su última portadora por ahora, aunque sería la segunda mujer en portar el manto de Venom.
- Así que muchos temían a tu poder y te dejaron, eso es triste, pero puedo entender un poco lo que hacías, de hecho mi padre dice que la vida de líder es difícil. Dijo Korra con empatía
- No necesito tu compasión, pero gracias, escucha tengo una propuesta que hacerte si te interesa. Dijo Venom a la avatar
- ¿Qué tienes en mente? Pregunto ella quitándose la mascara
- Seré directo, eres todavía una niña inmadura que no sabe nada del mundo real, se podría decir que mientras sigas atrapada aquí vives un cuento de hadas sin gracia presa de la ignorancia del exterior, eres hábil pero imprudente con tus poderes, mi objetivo, quiero ayudarte crecer no solo como mujer sino como avatar y guerrera. Dijo Venom sonriendo salvajemente
- ¿pero qué hay de todas las historias del avatar protegiendo la paz? Pregunto ella sin saber que decir
- ¿y dime, de verdad quieres hacer lo mismo que tus antepasados? Responderé eso por ti, NO, TU ERES TU y nadie te dice como ser una avatar, tu si quieres puedes ser la chica que quieras sin que nadie te ponga una correa y decirte que hacer. Dijo el simbionte mientras sus palabras calaban duro.
Era cierto ella a veces por la radio de los guardias escuchaban no solo su deporte favorito sino algunas injusticias cometidas por maestros y no maestros cosa que la hacía enojar que no hicieran nada o que los encierran pero los dejen libres para volver a hacer lo mismo y aunque le costara aceptarlo, cada palabra de Venom era verdad después de todo ahora él era parte de ella.
- Te lo preguntare de nuevo Korra, ¿quieres aprender a convertirte en el avatar que tú quieres ser y no el que te dicen que seas? ¿o prefieres seguir en el cuento de hadas que acabara tarde o temprano y no estarás lista para afrontar la realidad? Dijo Venom sonriendo ya que sabía la respuesta.
- SI QUIERO, QUIERO SER FUERTE FORJARE MI PROPIO CAMINO COMO AVATAR Y NUNCA TE ABANDONARE Y NO RECHAZARE TU PODER, tu y yo, seamos amigos y compañeros de batalla
Cuando dijo eso el simbionte regreso a su cuerpo solo que ahora se había convertido en su ropa diaria cambiando sus pantalones café y playera azul a color negro conservando las pieles como falda miraba su reflejo examinándose.
- La verdad me sienta bien el negro. Dijo Korra sonriendo para sí misma.
- Que el aprendizaje comience, compañera. Dijo Venom ansioso de volver a esta chica una guerrera libre
