Disclaimer : Nada me pertenece a excepción de la trama ,todo pertenece a la maravillosa J. .
-Capítulo 2: El Reo-
Todo era peste,era el lugar más horrible en el que había estado en toda su existencia, todo olía a estiércol, sinceramente el mismo se consideraba una bazofia en esos momentos su ropa estaba sucia,apestaba a perro muerto, su barba considerablemente había crecido al igual que su cabello rubio teñido de mugre y sociedad, no quedaba nada del hombre intachable y respetado por la sociedad mágica que alguna vez fue.
Narcissa estaba muerta por su culpa y una parte había muerto con ella, no sentía deseos de vivir y lo más doloroso era que no había cumplido el máximo deseo de su difunta esposa: Ser felices siempre y cuidar de Draco al cual había arrastrado a creer y obedecer al pie de la letra sus estúpidas creencias clasistas que ahora los tenía en prisión.
Con Draco había hablado en una ocasión y afortunadamente estaba recibiendo defensa para abandonar azkaban pero las oportunidades de salir de su hijo eran iguales tenía el 50% de probabilidades tanto de salir como de quedarse privado de su libertad de por vida.
La situación de Lucius era más crítica pues nadie había querido agarrar su defensa. Sus antiguos amigos habían desertado en ayudarlo temiendo quedar mal parados y enlodar su apellido defendiendo a un mortifago, lo único que le quedaba era espesar su destino y morir en azkaban y así poder reunirse con Narcissa.
Un hombre encapuchado se acercó a su celda, era un guardian de azkaban miro a Lucius , se inclino y empujó un plato con lo que parecía una masa grisasea que no era para nada antojable ,últimamente lucius medio comía y bebía agua ,eso le estaba pasando factura, su cuerpo había adelgazado considerablemente, miro con superioridad al guardia y siguió en su rincón.
-Cometelo maldito mortifago que no volverás a comer nada mejor en toda tu vida- se burló el hombre.
Lucius aporreo su cabeza contra la pared, estaba harto de ese lugar ,era verdadero un infierno.
Una joven miraba el atardecer desde su ventana, otra vez pensaba en el hombre que ama,habían pasado casi tres meses desde la guerra donde por fin el mago más tenebroso de todos los tiempos había caído llevándose vidas inocentes posiblemente entre ellas la del amor de su vida, Severus Snape.
Miro la hora en el reloj de pared eran las seis de la tarde, Harry no tardaría en llegar,esperaba con ansias escuchar noticias relevantes para poder calmar su dolor, quería saber si estaba vivo, bien o tal vez muerto. A contra de su voluntad le salieron las lágrimas, le quemaba en lo más profundo de su alma no saber nada,parecía de un momento a otro perdería la cordura pero no descansaria hasta encontrarlo gastando todos los medios posibles por saber de el y verlo aunque sea un mísero instante.
Estaba inmersa en sus pensamientos cuando sintió una mano tocar su hombro,era Harry visiblemente cansado, con ojeras y con la mirada triste al igual que su amiga
-¿Llorando otra vez? -pregunto el moreno limpiando las lágrimas de la castaña quien lo abrazo con fuerza como temiendo perderlo también a el
-Ya me canse de llorar Harry. -sollozo la joven ,el ojiverde beso su frente con cariño
-Pronto se acabará todo esto lo prometo-
-¡No se porque le hice caso Harry! Si no hubiera bebido esa poción ahora tendría un hijo suyo en mis brazos-
-Hermione eso hubiera delatado su traición a voldemort. El pensó en todo y quería protegerte.
-Lo se Harry
Hermione suspiro derrotada dejandose caer en su silla ,Harry la imitó sentándose frente a ella.
-No quiero creer que en verdad esta muerto
-Te prometí buscarlo, eso hago Hermione. Todo el cuerpo de aurores esta en su búsqueda. Kingsley esta personalmente haciendo todo para encontrarlo.
-Gracias-
Cuando su mejor amiga estuvo más tranquila se pusieron a platicar cosas de importancia, por la mañana tendrían la audiencia de Draco Malfoy para presentar su defensa de hecho tuvieron que hacer bastantes visitas al ex mortifago para interrogarlo y preparar una estrategia. Según Hermione tenían muchas probabilidades de liberarlo pronto lo cual alegro mucho al Elegido.
En un lugar muy lejano una mujer morena mojaba un pañuelo blanco entre un balde de agua fría, sus manos eran blancas como la nieve,el cabello lacio caía sobre su espalda y los ojos eran negros como la noche,su rostro si bien era hermoso estaba envejecido y cansado.
Remojo otra vez la tela posandola en la frente de un hombre de cabellos largos y nariz prominente ,la piel estaba pálida con un tono verdoso debido al veneno de la víbora. Su cuerpo estaba rígido, tenía las heridas vendadas y aparentemente curadas sin embargo la fiebre no cedía ni tampoco despertaba.
-¿Tardará en curarse, madre? -Preguntó una voz desde la puerta de la habitación era una muchacha como de 19 años de idénticos cabellos negros y ojos azules quien llevaba un avanzado embarazo de unos seis meses de gestación.
La mujer la miro indiferente y siguió con su tarea
-¿porque no lo llevas donde pertenece? -siguió la muchacha molesta.
-Prometí protegerlo y eso hago. Sin mí ayuda podría morir, necesito recitar el contra hechizo cada media hora para que salga de la dimensión en donde esta,también necesita mi sangre a derramado mucha y soy su único familiar vivo que le queda- finalizó la mujer-asi que te sugiero te mantengas al margen.
-No me gusta como te debilitas dándole tu sangre. Déjalo a su suerte madre
-No, Deborah . Es mi sobrino,mi deber es salvarlo y hacer todo para que despierte y pueda regresar con los suyos- replicó Edith Prince
-Entonces llevalo con los suyos, aquí estorba.
-No, te reconozco hija,te has vuelto fría e indiferente . Es mi sobrino, no puedo dejarlo morir ,en San Mungo moriría el necesita de las contra maldiciones y mi sangre para sanarse. Ahora vete que sólo me distraes, Severus necesita silencio total.
Deborah se marchó ofendida,desde que madre había rescatado a su primo de la muerte le había dejado de ponerle atención . A la joven le había ido mal, se había relacionado con un muggle que al enterarse de su embarazo la había desechado como trapo viejo desde eso la pequeña Deborah se había vuelto soberbia.
**un juramento inquebrantable donde dos magos juran una serie de cosas sellandolo con la varita de un tercero en caso de no cumplirse, el jura paga con su vida.
-no se desesperen falta poco para saber quienes harán tal juramento.
