Antes que nada estoy feliz por la respuesta de esta historia, espero les siga gustando porque dará un giro diferente.
Recuerden las comillas son recuerdos o sueños (será indicado) .
Capítulo 3
"Caminaba por un oscuro callejón donde no había más alma viva que la suya, todo despedía un nauseabundo olor a basura y a ratas , parecía un lugar extraño para ella misma,odiaba la oscuridad más bien le temía, un gato paso cerrandole el paso antes de saltar a los botes de basura , pero un sonido agudo la hizo despertar la curiosidad y acercarse.
Conforme iba avanzando el ruido se volvía más intenso, sin embargo seguía sin poder ver con claridad la luz de luna, apenas pudo vislumbrar un pequeño bulto que yacía en el mugriento suelo,no tardó en percatarse que se trataba de un bebé, sintió una oleada de ternura enorme lo tomó entre brazos, era pequeño de piel blanca con escaso cabello castaño era lo más hermoso que había tenido entre sus brazos tal vez se debía al desesperado deseo de convertirse en mamá , pero luego todo se volvió negro la criatura se revolvió entre las mantas, al abrir los ojos la castaña casi lo suelta tenía las pupilas rojas y de sus tiernos labios brotaron dos largos colmillos sonriendo y soltando una carcajada,no pudiendo más soltó un grito de miedo, soltó al monstruo y corrió o trato de hacerlo pues parecía no poder avanzar, miro hacia atrás, se aterró aún más el bebé estaba alargandose deslizándose para alcanzarla y tal como había pasado en el valle de godric de la piel de ese bebé diabólico salió la enorme serpiente de voldemort deslizándose peligrosamente a ella en el instante que creyó salir por fin del callejón tropezó cayendo de bruces ,soltó un grito desgarrador cuando Naginni saltó hacia ella lista para el ataque lo único que logró hacer fue cubrirse el rostro con ambas manos "
Hermione Granger despertó sudorosa totalmente, aterrada. Se llevó las manos al rostro,había tenido otra pesadilla ya llevaba tres noches con eso y nuevamente había sucumbido al llanto. Suponía ese mal sueño era por su Severus, la impotencia por no saber de el la tenía así de mal,pensando en el a cada instante, mirando el galeón falso esperando cambiará de fecha y poder verse pero nada de eso ocurría en cambio cada día que pasaba estaba más deprimida y su aspecto desmejoraba considerablemente.
La puerta de su habitación se abrió de golpe, era Harry en pijama con el cabello más despeinado de lo habitual con la cara de preocupación, se sentó junto a Hermione y le dio un abrazo protector como el de un hermano.
-Estás bien, escuche gritos¿otra pesadilla? -cuestionó Harry, su amiga asintió aferrandosele mientras daba palmaditas en la espalda
-Quedate a mi lado tengo miedo -pidió Hermione
-De acuerdo, sólo limpia esas lágrimas -
-Soñé con Nagini , fue horrible
-Conseguiré una poción para dormir sin soñar, ahora descansa tenemos tres horas para dormir bien.-
-¿Crees que venga Ron? -
-No lo se Hermione, recuerda que Ron odia a Malfoy ,así que no podemos fiarnos si vendrá.
-¿Y que pasó con Ginny? Creí que después de todo esto estarían juntos.-
-Pues ya vez que no fue así,también creía que Ron te gustaba pero me equivoque- resopló con tristeza.
El azabache acomodo unas mantas sobre el sofá para poder descansar junto a su amiga cuidando sus sueños. Platicaron un lapso corto hasta que el sueño les venció, por la mañana tendrían la audiencia de Malfoy y habría que madrugar .
En una habitación oscura iluminada por una débil antorcha, una mujer descansaba tomando algunas pociones rehabilitantes sentada en el borde de su cama,mientras permanecía observando a su sobrino tranquilo con las heridas recientemente curadas y vendadas . Se acercó a Severus Snape acariciando su frente le dio un beso
-Me recuerdas a ella. Eres fuerte, tienes que recuperarte pronto- sonrió la mujer acariciando el cabello de Snape.
Edith Prince agarró un álbum de fotos mágico, de la mesita de noche . Al abrirlo sintió como su corazón se encogía ,ahí estaba su hermana mayor con su vestido negro muy delgada no mayor a 16 años ,su expresión era serena pero feliz,de su mano estaba ella misma un poco más pequeña,de no ser así parecían gemelas.
-Ahí eras feliz,no te habías enamorado del patán que arruinó tu existencia. -se lamentó Edith.
Edith Prince era la hija menor de Eloíse y Gaspard Prince, era todo lo contrario a su hermana Eileen, ella en su juventud era aventurera y muy alocada,gustaba de tener aventuras románticas tanto con hombres como con mujeres, con el paso del tiempo fue desarrollando un maravilloso talento para las pociones curativas y artes oscuras, había sido educada e instruida en Durmstrang contrario a Eileen que fue a Hogwarts. Pero un día de esos de tanta locura, conoció un hombre mucho mayor que ella del cual se enamoró perdidamente. Edith se había entregado a el después de un par de copas, pero el si bien no era malo era muy desesperante, prefería pasar el tiempo con sus locos animales dejándola de lado y sin más después de varias sesiones de sexo desenfrenado la relación fue dada por terminada por ambos dejando como consecuencia un embarazo no planeado,algo que sin duda cambio la vida de Edith poniendo freno a su vida de libertinaje y promiscuidad,sin embargo nunca le dijo nada al padre de su hija que a pesar de ser viejo era demasiado irresponsable para hacer una pausa en su vida y percatarse que tendría una hija así que omitió ese detalle. Y nació Deborah,o Debbie como la llamaba de cariño con su cabellera negra igual a la suya, pero por desgracia o por fortuna había heredado los hermosos ojos azules y penetrantes de su padre. Y cuando su inquieta hija la miraba parecía sentir nuevamente la cálida mirada del amor de su vida.
Curiosamente él había dado el aviso que Severus estaba en la casa de los gritos y apenas vio la forma de su patronus confirmó sus sospechas, no había cambiado en absoluto.
-¿Como esta el mestizo? ¿Se le abrieron las heridas de nuevo? -preguntó Debbie con los brazos cruzados mirando con recelo a Severus.
-Así es. Te pido no te expreses así de él- pidió Esther- salgamos
Salieron de la habitación rumbo a una sala de estar amplia con toques medievales, la bruja agitó su varita convocando dos tazas de té ,sentándose frente a su hija.
-El tuvo un padre...-soltó Deborah molesta refiriéndose a Severus
-Tu también lo tienes. Y para lo que sirvió ese apestoso muggle que mató a mi hermana y destrozó la vida a Severus. Curioso, repetiste la misma historia que Eileen te enamoraste de un muggle-
-Y tu de un hombre que no te amó-
Se miraron en silencio, así era deborah a veces cruel con su madre,sin embargo Esther no comentó nada, levantó la vista a su reloj de pared eran las 6:30 de la mañana.
-Le diré a Woni que prepare el desayuno, mi nieto debe nacer sano-zanjó la pelinegra.
-Por favor dime quien es mi padre.
-Eso no tiene sentido.-
-Quiero conocerlo- insistió Deborah
-No arriesgare tu embarazo,cuando nazca tu hijo yo misma te llevaré a verlo.-
-¿Lo prometes? -el rostro de la joven se iluminó
-Lo prometo.
Hermione abrió los ojos de par en par,miro hacia la ventana donde los rayos del sol se colaban débilmente, miro al sofá donde Harry debería estar estaba vacío, supuso ya estaba despierto,lo que hizo fue levantarse para meterse al baño y darse una breve ducha matutina. Al levantarse el azabache salía de la ducha completamente vestido con una impecable túnica negra.
-Buenos días Herms,se hace tarde la audiencia es a las nueve -
- Lo se Harry, en un momento salgo-
La castaña se arregló con un elegante traje sastre de color verde botella que le sentaba muy bien, se maquillo levemente y se hizo un elegante moño alto. Estaba preparada por difícil de creer para defender a Draco Malfoy.
Cuando bajo las escaleras su amigo Harry estaba desayunando café con pan
-¿Desayuno?
-Sólo café, gracias. No será fácil pero ganaremos, ojala Malfoy sea agradecido-
Harry sonrió débilmente sin responder
-Por lo visto Ron no vino- observó Hermione
-No hace falta, nosotros podemos- susurró el azabache besando la mano de su amiga.
Pasaron varios minutos, en una fría celda un joven rubio estaba dando vueltas como un condenado. No sabía que horas eran,sólo que no había pegado el ojo en toda la noche pensando en su juicio,tenía las esperanzas puestas en la defensa otorgada por Granger y el testimonio de Potter. Llevaba puesto una túnica azul marino con corbata negra proporcionada por Potter previamente ,aún así su aspecto era deprimente, estaba flacucho y el pelo estaba crecido.
-¡Draco Malfoy! Mariconcito albino, Llegó la hora- anunció un guardia golpeando la reja para llamar su atención.
El rubio le dedicó una mirada asesina,cuando se acercó a la puerta, el guardia lo reviso de pies a cabeza para luego esposarlo de pies y manos.
-Aquí creo el maricon es otro- dijo el joven con voz ronca ganándose un jalón de pelo de parte del guardia.
Caminaron por los pasillos cuando al pasar por una celda una mano blanquecina sobresalió jalando parte de la ropa de Draco.
-Draco,Hijo,sacame de aquí-
Estuvieron cara a cara. El Malfoy menor se escandalizó al ver el estado tan crítico en el que se encontraba Lucius,si el estaba delgado su padre era puro esqueleto.
-Lo haré padre tenlo por seguro. Te lo juró
