Una vez más muchas gracias a las personas que leen esta humilde historia sacada de mi pervertida mente. Aún Severus no despertará pero no se desesperen porque lo hará muy pronto.
Capítulo 7: La primera parte del plan
Un anciano miraba detenidamente una carta sobre la barra de su mugriento pub, cabeza de puerco. Era de Edith, el amor de su vida, de aquella mujer que por un momento creyó dejar todo para estar con ella pero de un momento a otro se había marchado sin dejar rastro rompiendo así su loco corazón.
Si bien sabía Edith era un alma libre en contra de su voluntad se enamoró, de eso pasaron veinte años y nadie había podido borrar su recuerdo, sus besos, sus caricias..
Tomó la carta girandola entre sus manos, estuvo por un momento tentado a destruirla pero desistió tal vez sería algo importante para escribirle después de tantos años. Edith era una gran pocionista y amante de la magia oscura y ¡por Merlín la tía de Severus Snape! Como diantres pudo olvidar ese importante detalle, a lo mejor el ex mortifago estaría con su tía.
Aberforth Dumbledore abrió cuidadosamente la carta, sonrió al ver la desigual caligrafía de su ex amante..
"Ab:
Pido con urgencia vengas a la antigua mansión Prince, necesito tratar un asunto sumamente delicado. Si lo sé, han pasado más de veinte años pero no te buscaría sino fuese importante.
Edith M. Prince"
El anciano dobló la carta y la guardo con cuidado en los pliegues de la tunica, necesitaba ir a verla por el motivo que sea. Nunca imagino que seguía viviendo en la mansión de sus padres, de lo contrario hace mucho la hubiese buscado para aclarar su situación sentimental pero eso era cosa del pasado el siempre había sido un anciano delante de Edith, su romance se había dado cuando la pelinegra tenía 35 años y el 119 anos, siempre considero que la mujer necesitaba un mago más joven para amarla y protegerla.
Garabateo una nota con la respuesta y la envió vía lechuza con el corazón en la mano.
Los primeros rayos de sol daban en su cara haciéndola abrir lentamente sus ojos, No podía creerlo se habia quedado dormida cuando debería estar cuidando del señor Malfoy. Lo miro de reojo el rubio dormía plácidamente sin preocupación, sonrió ante ese hecho ahora el siguiente paso era liberarlo de todo cargo.
Suspiró cansada, debería empezar a movilizar todo para iniciar el juicio de defensa de Lucius. Se levantó sin premura sintiendo las piernas adormiladas, tomó su bolso de la mesita de noche para encaminarse a la puerta cuando una siseante voz la sobresalto.
_Hasta que lo consiguió Granger, me sacó de Azkaban_ Lucius tenía las ojeras claramente marcadas parecía muy débil pero no por eso evitó notar lo bien que se veía con el cabello corto aunque eso fue una medida que decidieron tomar los sanadores.
_¿Eso puedo considerarlo como un gracias señor Malfoy?_ ironizó Hermione mirando al engreído hombre.
_Jamás me rebajaria a tal grado, pero si eso la hace feliz puede tomarlo como quiera_
Hermione no evitó rodar los ojos el padre de Draco era una total pérdida de tiempo, no se podía hablar con una persona tan necia.
El rubio contenía las ganas de sonreir, la castaña era la única mujer que había visto en seis meses y muy en el fondo Lucius la consideraba toda una mujer que tras la guerra maduro de una manera positiva.
_No cante victoria Lucius, usted aún no se libra de Azkaban. Esto llevará tiempo, empezaré a la brevedad un juicio para poderlo liberar pero nada esta escrito_
_¿Porque hace esto? Usted debería odiarme por ...
_Hice una promesa a Draco, sólo por eso_ lo corto secamente Hermione.
_No se desde cuando muchas confiancitas con mi hijo, ya tendré unas palabras con el. Por cierto, ¿quien cortó mi cabello? jamás en mi vida lo había cortado._Eso era demasiado para Hermione, el señor Malfoy ni a un paso de la tumba parecía ser más humano, era un auténtico cabron pero ella se encargaría de ponerlo en su lugar.
_ En primera mi amistad con Draco a usted no le debe interesar y en segunda su mugriento cabello rubio tenía una plaga de piojos y tuvieron que cortarlo de raiz_ explicó con una sonrisa sarcástica, el ex mortifago hizo una mueca de rabia y le dio la espalda acomodandose del otro lado de la cama.
La ex Gryffindor iba replicarle a Lucius su falta de educación cauando la puerta de la habitación se abrió dejando ver a Draco con visibles ojeras pero por lo demás feliz era más que obvio que la paternidad le había sentado de maravilla. Miro alternativamente a su padre y a Hermione, era evidente que su primera conversación resultó un fracaso pero ya tendría unas palabras con su padre, si en verdad quería librarse de prisión tendría que comportarse de una manera más cortes con su defensora legal.
_Buenos días padre, Hermione_Saludo Draco a lo que Lucius se limitó a soltar un gruñido cuando su hijo saludo de beso a la amiga de Harry Potter.
_Buenos dias Draco, debo irme necesito empezar el papeleo en el ministerio_Hermione miro de reojo a Lucius.
_Si ve. Yo me quedo con mi padre_
_Veré si en la tarde voy a la mansión a ver a Luna.
_Si, tiene muchas ganas de saludarte.
La castaña salió de la habitación cerrando la puerta con cuidado. Draco se sentó en el borde de la cama y abrazó a su padre como hace mucho no lo hacía, si bien al rubio mayor le sorprendió ese gesto se sintió reconfortado como no lo había estado en mucho tiempo.
_Me dijo Granger que ya soy abuelo_
_Así es, Luna dio a luz ayer
_¿Luna? ¿Luna Lovegood?
_Si padre es mi mujer, no nos hemos casado pero pronto espero hacerlo.
_¿Fue varón?
_Dos varones saludables. Lorcan y Lysander Malfoy _ Lucius sonrió satisfecho
_Veo que hiciste bien las cosas, es excelente. Me gustaría conocerlos pronto
_Lo harás cuando te liberen de todo cargo. De eso se encargará Granger. Y hablando se eso te pido no la molestes, ella es a quien le debo mi libertad y será la próxima madrina de uno de mis hijos.
_¿Te has vuelto loco?
_No padre se llama sentido común. Debo irme necesito llegar a la academia.
_¿Te convertiste en un vulgar Auror?_Se escandalizó Lucius
_Aún no. Nos vemos padre
Lucius suspiró con pesadez al ver a su hijo irse, estaba tan cambiado, maduro. No soportaba estar en ese maldito lugar pero según Draco debería comportarse de manera ejemplar para no echar a perder todo el proceso de liberación. En esos momentos eran donde más necesitaba de Narcissa para brindarle su apoyo pero eso era engañarse su esposa estaba muerta, ya no tenía a la mujer que quería a su lado no volverían a verlo aquellos azules ojos que tanto lo habían enamorado. Una lágrima se escapó de los grises y fríos ojos de Lucius Malfoy, todo era culpa suya de no haber seguido las ideas del maniático de Voldemort nada de esto estuviera pasando y Narcissa seguiría con vida y lo más importante a su lado. Pero ahora tenía nuevamente una familia a su lado gracias a Draco quien había procreado dos herederos varones eso le devolvía las ganas de vivir.
Deborah tenía todo listo para su plan, nada de eso podría fallarle ahora, lo único que le preocupaba era esa misteriosa carta que su madre había enviado pidiendo ayuda a quien sabe quien. Tocó la puerta de un suburbio muggle, si bien podía emplear la magia decidió aguardar a que la persona la recibiera.
La puerta se abrió al cabo de un par de segundos, un joven de unos 20 años de cabello oscuro y enigmáticos ojos verdes le devolvió la mirada del otro lado de la puerta, el hombre fruncio el ceño al ver a la mujer que tanto daño le había causado.
_ Que educación Joaquín no me invitas a pasar
_¿Que haces aquí Deborah?, no puedo creer que tengas el cinismo de venir aquí después de lo que hiciste con mi familia.
_Yo no hice nada Joaquín, que tu padre pensara con el pene no es culpa mía. Además tu me tenías bastante descuidada que más me daba el que cualquier otro.
_Hablas como una cualquiera. ¡Que ciego fui!
Joaquín aún sentía un inmenso dolor al recordar cuando después de salir de un viaje escolar y regresar a su casa encontrar a su padre teniendo relaciones sexuales con su novia, eso había tenido consecuencias fatales pues sus padres terminaron por separarse y al poco tiempo su madre había optado por abandonar al país para irse con unos familiares.
_Sólo vine avisarte que tu hijo ya nació. Es un niño hermoso, le puse Matías como ...
_Mi abuelo_terminó Joaquín ligeramente conmovido.
_ Exacto, ¿te gustaría conocerlo?_preguntó Deborah fingiendo una ternura que no poseía...
_Nadie me asegura que sea mío. Puede ser de mi padre_replicó el ojiverde.
_ No me importa si me crees o no. Me sirves más muerto que vivo_
Deborah sacó su varita mágica y apuntó al corazón del padre de su hijo, Joaquín río con nervios pues desconocía que Deborah era una bruja y esa varita la hacia más cruel y peligrosa de lo que era. La mujer sonrió con maldad disfrutando de la desdicha de Joaquín
_¡Avada kedavra!_
El cuerpo sin vida de Joaquín cayó patético a los pies de la malvada Debbie. Volvió apuntar al suelo convirtiendo el cuerpo en un libro, lo tomó del suelo y lo guardo en su bolso. Estaba hecha la primera parte del plan.
Harry Potter caminaba de un lado a otro desesperado, llevaba más de media hora esperando a un conocido del ministerio que le ayudaría a investigar el árbol genealógico de Severus Snape pero no llegaba y temía llegar tarde a clases en la academia de aurores. Miro su reloj eran las nueve de la mañana y sus clases empezaban en quince minutos así que rogaba a Merlín que la información que le tenían estuviese por lo menos en camino. Se sobresalto al escuchar una femenina voz levemente conocida para el llamarlo por su nombre.
_¿Harry Potter?
El elegido se volvió para mirar a una joven rubia con unos hermosos ojos verdes, la chica no sonreía pero lo hacía con la mirada y eso a Harry le pareció sumamente encantador
_Ese soy yo_
_Emm el subsecretario me envió para darte esto. Se disculpa está en una junta importante _dijo cordialmente la hermosa joven entregando un sobre tamaño carta a Harry
_ ¿Te conozco de algún lado?_soltó Harry sin poder contenerse para su sorpresa
_Hogwarts supongo_respondió la chica encongiendose los hombros y le tendió la mano sonriendo con naturalidad_ Daphne Greengraas un gusto.
Harry estrecho su mano con suavidad, sintió vergüenza de si mismo por no recordar un rostro tan bello.
_Un gusto. ¿Trabajas aqui?_
_Servicio comunitario. Ya sabes padres mortifagos _
_Ah ya
Harry decidió callar sabía que preguntar sobre el tema sería muy inapropiado de su parte miro instintivamente su reloj ¡llegaría tarde a clases!
_Si debo irme. Nos vemos otro día Daphne
_Hasta otra Harry
Harry le dedico una última sonrisa antes de salir disparado a su clase de entrenamiento práctico en la planta baja del edificio. Corrió todo lo que pudo pidiendo disculpas a quien golpeaba en su camino a clases cuando chocó con una muchacha de melena castaña que andaba distraída con un bolso entre las manos. La chica lo miro sorprendida. Era Hermione
_Harry lo siento no te vi_
_No te preocupes, pero que bueno que te veo este sobre contiene la información que necesitas._susurro Harry _revisalo con cuidado
La castaña sintió su alma volver al cuerpo se sintió feliz por un momento. Por lo menos habría una esperanza de volver a ver a su Severus de nuevo y por fin estar juntos como debió ser desde un principio.
_Gracias Harry es la mejor noticia del dia_los ojos de Hermione brillaban de emoción y sin más se lanzó a los brazos de su amigo en señal de agradecimiento.
_¿Hay más noticias buenas ?
_Si, conseguí la liberación automática de Malfoy sólo tiene que firmarme unos documentos y le darán la sentencia dictada por el juez.
_¡Eso es magnífico Hermione! Ojalá Lucius no se ponga pesado
_Depende de el Harry, es Azkaban o esto
_Sí, hablamos luego Herms llegare tarde a clase.
El azabache siguió su camino dejando a Hermione muy optimista. Definitivamente ese sería un día bueno para ella tal vez sólo necesitaba esperar para poder verlo de nuevo aunque sea un mísero instante para decirle un te amo cargado de sentimiento. En ese momento lo que menos importó a Hermione era Lucius Malfoy su prioridad tenía nombre y apellido: Severus Snape
