¡Hola de nuevo! Gracias por leer mi historia, realmente me hacen feliz :D

Capítulo 8: Plan a la perfección

Era casi finales de noviembre, eso significaba que pronto cumpliría sus 20 años de edad. Esos años en los que no conoció un cariño de padre que tanto le hizo falta.

Todo había sido más sencillo de lo que pensó, cambiar esto y aquello fue más fácil que dar luz a su pequeño Matías ahora sólo quedaba esperar un par de horas tal vez...

Amamanto a su hijo con cariño y le besó la frente, sin dudas el no tendría el mismo destino que ella. El necesitaba una figura paterna con quien crecer y Severus era perfecto para eso...Joaquín fue el primer hombre del que se enamoró pero no pudo evitar sentir atracción por su padre y con su belleza fue fácil seducirlo, para su mala suerte su novio los descubrió en uno de los tantos encuentros sexuales que tuvo con su suegro. Y desafortunadamente ya estaba embarazada de su novio que obviamente la dejó al descubrir su traición y ni hablar del viejo que tampoco quizo saber nada de ella. Lo que llevo a inventar a su madre que su novio Joaquín la había abandonado al enterarse de su paternidad.

_Por ahora eres Matías Prince muy pronto serás un Snape._susurró Deborah a su hijo quien dormía profundamente.

En la sala de estar de la antigua mansión Prince un hombre de largos cabellos blancos y barba esperaba examinando minuciosamente el lugar. Tenía años que no pisaba ese sitio y eso le traía muchos recuerdos sobre su romance con Edith Prince, su único amor.

Alzó la vista al ver a la misma Edith más madura pero igual de guapa que siempre con su túnica negra que habitualmente usaba cuando elaboraba sus pociones. La mujer como siempre oculto su nerviosismo mirando intensamente a su ex amante aunque por dentro moría por abrazarlo como en el pasado.

_Buenas tardes Aberforth_saludo Edith con elegancia, el hombre fruncio el ceño ante tanta formalidad.

_Después de 20 años me dices "buenas tardes Aberforth"._cuestionó el mago enojado.

_¿Esperabas un cálido recibimiento en mi habitación?_ironizó Edith arqueando una ceja.

_No, sólo quiero saber ¿para que escribirme después de tanto tiempo?

_Como sabrás no tengo muchas amistades y quien mejor para ayudarme que tú. Es algo de vida o muerte. Albus fue tu hermano y ..._el anciano la interrumpió con

_Antes que nada dime una cosa. ¿porque te fuiste de mi lado sin despedirte?_

Los azules ojos de Aberforth mostraban cierto dejo de resentimiento mezclado con anhelo. Después de tantos años y volver a tener a Edith tan cerca lo confirmaba, la quería aún. Edith sonrió con sinceridad buscando las palabras adecuadas, tenía que decírselo era ahora o nunca.

_Por miedo

_¿A que ?

_A tu rechazo, Aberforth. Estaba embarazada.

El anciano abrió los ojos como platos. De todas las respuestas del mundo la que menos se esperaba era esa. ¿Edith estuvo embarazada? ¿El sería el padre?. Pero claro que si, ¿pero porque negarle el derecho de conocer a su hijo?.

_Quiero conocer a mi hijo. Ya no estoy para perder el tiempo Edith soy un viejo.

_Lo harás pronto Ab, pero nuestra hija no esta preparada aún. Si quieres puedes conocerla pero no le diremos nada.

_¡¿Como que no?! Exijo conocer a mi hija, Edith. Te callaste 20 años una verdad que también me correspondía a mi._Aberforth se puso de pie totalmente molesto y se encaró a la morena que parecía relajada aunque por dentro estaba quebrandose por todas las cosas por las que estaba atravesando últimamente.

_Siéntate necesito hablarte de mi sobrino Severus.

De la sorpresa el anciano mago terminó por obedecer la petición de Edith.

_¿Esta aquí, cierto?

_Si desde el mismo instante que terminó la batalla me lo traje aquí para curarlo. Fue un encargo de Albus antes de morir, pero e fracasado Ab. Mi sobrino esta totalmente curado pero no reacciona, no quiere despertar ¡por Merlín han pasado 6 meses y nada!, no hay indicios de que quiera hablar dormido o al menos que sueñe y tanto tu como yo sabemos que eso es malo...

Ante la desesperación de Edith el ojiazul se acercó y la abrazo con toda la calidez posible consolando su desgracia y mostrando así su apoyo incondicional. El hombre levantó la barbilla de la mujer con sumo cuidado y miro sus tristes ojos negros llorar. Aberforth sacó un pañuelo de su túnica y seco las lágrimas de Edith

_El eligió su camino Edith. Ya más no puedes hacer, su misión fue cuidar de Potter y lo hizo hasta el último dia. Estoy seguro que Eileen estaría orgullosa de ti_susurro Ab acariciando el negro cabello de Edith.

_Te llevaré a verlo vamos. Es mejor trasladarlo a Londres o ..._la mujer no terminó la frase sentía un inmenso dolor en el pecho.

Ambos caminaron en silencio sin dirigirse la palabra hasta llegar a una habitación con enormes puertas de roble finamente talladas donde ponían las iniciales "E.P". Edith puso la palma de su mano sobre la puerta y esta se abrió dando un leve chirrido. La habitación era sombría y apenas la iluminaba un par de velas sobre la mesita de noche.

Las paredes de la habitación la decoraban los colores verde y plata de Slytherin, también había retratos de una joven de cabello oscuro muy hermosa de rostro amable, Eileen Prince la madre de Severus Snape.

Y sobre la cama reposaba el cuerpo de Severus dormido como desde hace seis meses.

Aberforth examinó sus heridas ya sanadas con las yemas de los dedos y las apartó al instante muy asustado.

_¿Pasa algo?_preguntó Edith asustada. Aberforth se limitó a mirarla con tristeza.

_Esta muerto_

_¡NOOO! ¡No puede ser!

Edith se abrazó al cuerpo de su sobrino, desesperada intento todo para salvarlo olvidando por un momento que estaba acompañada realizó hechizos pero ninguno sirvió para reanimar a Severus. Contrario a lo que esperaba Edith su sobrino había perdido la batalla contra la muerte.

_¡Perdóname Eileen! _Grito la mujer mirando el retrato de su hermana que la miraba con compasión moviendo la cabeza de un lado a otro.

_Vamos Edith, Ya no hay nada que hacer. Tengo que trasladarlo a Hogwarts es ahí donde pertenece y merece ser enterrado.

_Esta bien Ab, te lo dejó todo en tus manos_

En ese preciso instante apareció Deborah con fingida cara de preocupación al ver a Aberforth se incomodó un poco. Jamás en su vista había visto un mago tan estrambótico como el. El anciano miro a la recién llegada suponiendo que era su hija. La examinó detenidamente ¡era tan parecida a su madre! Con esos ojos azules que con evidencia le heredó a su hija

_¿Que ocurrió?¿esta todo bien?_preguntó Deborah con extrañeza al ver a su madre tan abatida y miro a Dumbledore ._buenas tardes señor

_Buenas tardes señorita Prince.

_¿Madre? ¿Esta todo bien?

_Severus murió

La mujer miro a su única hija con los ojos llenos de lágrimas y sin más preámbulos la abrazo compartiendo su dolor sin saber siquiera hasta donde llegaba la magnitud de la maldad de Deborah. Sin imaginar que la principal causante de todo aquello era ella misma.

Segura de si misma esa era Hermione Granger ahora que sabía que Severus tenía una tía y una prima que tal vez pudieran saber algo sobre su Severus. ¡Todo se lo debía a Harry!.

Acomodo los documentos que Lucius tenía que firmar y partió hacia San Mungo para finiquitar ese asunto, ahí mismo se vería con el juez que obviamente ya tenía el veredicto de Malfoy. Por inercia se detuvo un momento y sacó de su bolsito de cuentas la foto de Severus que no paraba de fruncir el ceño.

_Si todo sale como espero pronto estaremos juntos_la castaña depósito un suave beso al retrato de su amado y lo volvió a guardar en el bolsillo de cuentas.

Camino a San Mungo su mente no dejaba de revolotear imaginando su vida con el hombre que ama, y llendo por sus padres a Australia su felicidad sería completa. Cuando llegó al nosocomio el juez aún no llegaba pero Draco estaba más que puesto esperandola para tratar de calmar a Lucius de cualquier situación que pudiera complicarse.

_Ya está todo listo, ¿como crees que lo tome?_

_Hable con el, le advertí que tendría que firmar y aceptar todas las condiciones_dijo Draco dando un suspiro.

_Eso espero, ¿y tu como estas?_preguntó Hermione con preocupación

_Bien por el momento ya nos mudamos a casa del padre de Luna mientras consigo otra casa. ¿Pero mi padre?

_El juez dirá que pasará con el. Aunque presiento que será un duro golpe para él. Espérame aquí Draco necesito que me firmé esto lo más pronto posible._

_Suerte. Explicale una vez que haya firmado

La ex Gryffindor fue a paso firme a la habitación del señor Malfoy con el importante documento que tendría que firmar. Toco dos veces y adentro se oyó un débil "pase", al empujar la puerta la castaña se encontró a Lucius de pie junto a la ventana mirando a la nada.

_Buenas noches Sr. Malfoy _

_La estaba esperando, me dijo mi hijo que mi libertad es un hecho_ la mirada fría de Lucius se posó en Hermione

_ Así es. Sólo tiene que firmarme estos documentos y sólo nos quedará esperar la sentencia del juez. Lógicamente tendrá que reparar su daño a la comunidad ._

Lucius le arrebató la hoja a Hermione para firmarla con rapidez era obvio que estaba desesperado por sentirse de nuevo como un hombre libre y en cierta forma la castaña se sentía algo culpable po engañar de esa forma a Lucius pero sabía que por voluntad propia jamás hubiese aceptado.

_Entiendo. Lo único que quiero es largarme de aquí e irme a descansar a mi mansion_ el rubio sonrió de lado pero su sonrisa flaqueo cuando Hermione apartó la vista._¿Acaso me oculta algo?_inquirió el hombre acercándose a Hermione sujetandola por los hombros mirándola a los ojos con furia.

_¡Suelteme! Le advierto que aún puedo detener todo esto_

Lentamente el hombre la soltó y se alejó de ella sin dejar de mirarla.

_¡Hable de una maldita vez!_exigió Lucius

_ La Mansión Malfoy es propiedad ahora del ministerio. La donación de dicha propiedad fue la llave de su libertad._aseguró Hermione con calma.

_¡¿Donación?! ¿Cuál donación? ¡Yo no e donado nada!_se escandalizó el rubio perdiendo la cordura

_Lo acaba de hacer señor Malfoy_dijo Hermione mostrándole el documento_ fue el acuerdo que llegamos con el juez. Si quiere mi opinión salió muy bien librado de todo esto _

_¡Me engaño Granger! ¡Esto es un ultraje! ¡Mi hijo se enterara de esto!

_El fue quien lo propuso señor Malfoy. Debería estar contento con el, Draco se a portado de una manera extraordinaria.

Lucius trago aire para contenerse de estrangular tanto a Draco como a Hermione por la mala pasada que le habían jugado. Tendría mantener la calma ¡pero con un carajo como le costaba!. La joven suspiró con alivio pensó que el enfrentamiento con Lucius sería peor, era obvio que la plática que tuvo con su hijo Draco surgieron efecto.

_ ¿Y cuando saldré de este maldito lugar?_preguntó por fin.

_Esperemos todo salga bien y mañana mismo podrá darse de alta_

Hermione miro su reloj con preocupación en el mismo instante en el que Draco entraba a la habitación con un hombre robusto de semblante duro, Lucius miro alternativamente a su hijo quien asintió a espaldas del hombre. El juez sacó de su maletín unos documentos y una pluma "avuelapluma" que esperaba escribir sobre un pergamino flotante.

_Buenas noches, vengo a leer el verídicto al acusado Lucius Malfoy el día 28 de noviembre del presente año. El señor a sido declarado inocente por falta de elementos en su contra por consiguiente se le dejará sin uso de varita por un total de 6 meses y quedará bajo arresto domiciliario por el mismo periodo en caso de salir lo hará únicamente acompañado de su tutor en este caso la señorita Granger con la quien compartirá vivienda. Las cuentas bancarias serán congeladas dejándole solamente una cantidad considerable para sus gastos personales. A partir de ahora señorita Granger el señor Malfoy queda bajo su custodia. Eso es todo si tienen alguna duda pueden decirme.

Tanto Hermione como Lucius se habían quedado sin habla totalmente sorprendidos del veredicto del juez. Lucius tenía el coraje dibujado en el rostro mientras Hermione parecía perpleja, todo aquello cambiaría su situación con Severus en caso de que encontrará al pocionista.

_¿No le parece una exageración todo esto? _Inquirió Lucius lo más calmado que le permitió su voz

_Me temo que es lo justo señor Malfoy, pero si no le parece deshacemos todo esto e inmediatamente regresa a prisión.

El señor Malfoy le sostuvo la mirada pero no dijo nada, estaba atado de pies y manos a todas aquellas inaceptables condiciones. Después de que el juez se fue el patriarca encaró a Draco para reclamarle sobre "la donación voluntaria" de la mansión Malfoy pero viendo todo por perdido el rubio decidió preguntar a Hermione donde vivirían a partir de ahora a lo que la joven respondió alegando que para mañana ya tendría todo resuelto pues no tenía la más remota idea donde sería la nueva vivienda de Lucius Malfoy, era obvio que no podía disponer de Grimauld place puesto que no podía llegar e invadir el espacio de su amigo Harry.

Ahora después de un largo y cansado día sólo quería acostarse e ir a ver a las parientes consanguineas de Severus, era algo que sin lugar a dudas la ponía muy nerviosa.

Pero al llegar a grimauld place y encontrar a Harry mirar la chimenea con lágrimas en los ojos tuvo un presentimiento terrible. El azabache se acercó a su amiga y la llevo al salón donde tomó aire para decir a Hermione una dolorosa noticia.

_Hermione necesito que estés bien, lo que te voy a decir no es nada fácil._

**Lamento dejarlo así pero el próximo capítulo será muy bonito y lleno de sentimiento. Por ahora lo dejaré aquí nos leemos el sábado y no me maten Severus esta bien como habrán podido deducir.

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Gracias amables lectores!