Emma tomo su celular y le macó en videollamada a su madre quien contestó de inmediato y apresurada. Estaba enojada porque por culpa de la chica francesa ella estaba castigada en una cabaña alejada de sus compañeras y para colmo con la insoportable niña que se parecía a ella. Y necesitaba escuchar al unico ser que lograba calmarla cuando estaba molesta.

-Hola bebe ¿Como estas?-Marinette miró extrañada a su hija, notaba algo raro en ella, entrecerró los ojos buscando que era-¿Que le paso a tu cabello?

-Lo corté, se hizo un nudo enorme y... bueno este es el resultado-mintió, sin dejar de observar a la culpable que estaba frente a ella en otra cama.

-Ay Buginette no te preocupes es solo cabello y crecerá otra vez, te extraño mucho. Ya quiero abrazarte-

-Si mamá, yo igual te extraño-

-Luka te manda saludos, hoy vino a vernos pero no te vio y le dije que estabas en el campamento-

Emma siguió platicando con su madre mientras Anne miraba y se sentía un poco celosa, y comenzó a pensar en su madre y lo que le había dicho su abuelo y sin querer comenzó a llorar. La hija de Marinette miró a la chica de la otra cama y pensó que estaba jugando o que era una broma pero cuando los sollozos fueron más sonoros una preocupación la inundo.

-Mamá te marco mañana ¿si?-

-Si, claro- dijo la pelinegra desde la pantalla del teléfono antes de que su hija colgara.

Emma fue hacia la cama de la chica y se sentó al borde de la cama.

-Hey, ¿porque lloras? ¿Estas bien?-pregunto asustada, Anne solo se volteo para poder verla- Si es por el cabello no te preocupes, vuelve a crecer, te perdono de corazón de verdad-dijo intentando calmar el llanto de la chica.

-No es eso-pronuncio con voz entrecortada la niña Agreste-Es solo que verte platicar con tu madre. No se, me hizo preguntarme que se sentiría tener una- las lagrimas volvieron a salir de sus grandes ojos azules

-A es eso-suspiró un poco aliviada- Pues si te sirve de algo no veo a mi papá desde que tengo como 8 meses de edad y la verdad no se si a el le importe mi existencia. ¿Tus padres están divorciados como los míos?-Anne negó con la cabeza mientras pasaba su muñeca por sus mejillas para secar sus lagrimas

-El abuelo me dijo que mi madre murió en un accidente-

-Lo lamento.

-Al menos tu padre esta vivo. Y algún día podrás verlo-

-Si, sigue vivo, creo. Y tengo la idea de que vive en París y por eso mi madre nunca me lleva-

-Yo vivo en París, ¿sabes como se llama tu padre? Tal vez mi padre o mi abuelo lo conozcan y si es así te digo si vive en París-

-No, no se como se llama. Pero tengo una foto de el en mi celular, ahorita te la muestro.

Emma comenzó a buscar en su celular la foto de su padre, hasta que la encontró y se la extendió a Anne, quien observó con cuidado la imagen.

-Es muy raro, tu papá se parece al mio-dijo inocentemente la niña-Espera el fondo de la foto se parece al recibidor del abuelo. ¿La foto esta rota?-

-Si, esta rota por la mitad. La original la tengo en casa-

La niña agreste se puso de pie y fue a un pequeño mueble y abrió un cajón tomando un pedazo de papel.

-Yo también tengo una foto de mi madre y es la única. Y lo gracioso es que también esta rota por la mitad, mira-

Emma palideció estaba tan sorprendida que le costaba articular alguna palabra

-Esa es...mi mamá-soltó Emma, su corazón latía desbocado y sintió un remolino en su estomago- Anne, ¿no te das cuenta?. Bien, dime ¿Que día cumples años?-

-7 de octubre-

-Ese también es mi cumpleaños, ¡Nacimos el mismo día!.

-Si nuestros padres son lo mismo, somos exactamente iguales en apariencia y cumplimos años en mismo día quiere decir que somos hermanas-Emma llegaba casi a la euforia, pero la otra niña no se veía convencida

-Pero el abuelo me dijo que mi madre murió-

-¿Anne y tu padre te dijo algo sobre la muerte de tu madre?-la aludida solo negó con la cabeza-Ahí esta, probablemente tu abuelo lo dijo para que dejaras el tema por la paz. Y si tu madre es la que esta en esa foto, Y la verdad no creo que sea lo contrarío porque somos demasiado parecidas a ella, quiero decirte que tu madre esta viva y se llama Marinette Dupain-Cheng-

-Emma, somos hermanas-dijo Anne con una sonrisa mientras de sus ojos azules e irritados salían delgadas lagrimas. La rubia de cabello más corto tomo las manos de su recién descubierta hermana

-¡Somos gemelas Anne!-dijo igual de emocionada que Emma, ambas se abrazaron ambas sollozaron juntas. De todas las cosas imposibles que podrían pasar era encontrarte por casualidad a tu hermana gemela de la cual no sabías su existencia.

Ambas chicas intentaron dormir después del suceso pero ninguna de las dos podía. Se sentían inquieta necesitaban respuestas, cuando llegó la madrugad ambas terminaron por dormirse.

A la mañana siguiente a las 7 de la mañana Anne fue la primera en despertarse. Necesitaba que su padre le dijera la verdad sobre su madre, necesitaba saber si realmente su madre vivía. La noche anterior había sido como un confuso sueño y aunque era perfecto no se qeuría hacer ilusiones. Así que se armó de valor y marcó. La primer llamada la mando al buzón de voz, volvió a intentar marcarle.

-Annette ¿Que sucede?-

-Hola padre, es que tengo una pregunta que hacerte. Yo se que no te gusta tocar el tema pero toadas mis compañeras siempre hablan de sus madres-era una mentirita piadosa para lograr que su padre le dijera la quiero saber si es verdad que ella murió. Si ella estuviera viva me sentiría bien sabiendo que tal vez en un futuro la conoceré, pero quiero que tu me digas cual es la verdad- Su hermana se despertó al escucharla hablar con alguien.

-Anne, no-susurró haciendo señas de que cortara la llamada-cuelga-volvió a pedir en voz baja. Pero su hermana la ignoro completamente y siguió con su plan.

-Solo quiero saber si lo que dijo el abuelo es verdad. Nunca me respondiste ¿Es verdad que mamá murió?-

Pudo escuchar la respiración de su padre cambiar. Y tras unos segundos que para ella fueron una eternidad su padre habló.

-Annette, si te respondo prometes dejar el tema por la paz-

-Si, lo prometo-

-No, ella sigue viva. Tu abuelo dijo eso porque ella no le agrada-explicó el rubio

-Escuchar eso me hace tan feliz-dijo Anne llorando nuevamente

-¿Estas bien Anne?, si te sientes mal puedo ir a recogerte al campamento.

-No-grito-No, es que este lugar me gusta mucho. No tienes porque venir por mi, es solo que de verdad quería saber sobre mamá es todo. Te dejo padre tengo que ir a desayunar. Te amo adiós-

Emma se puso de pie y nuevamente fue a consolar a su dio cuenta que Anne era muy sentimental.

-Mamá esta viva-

-Pense que eso ya había quedado claro-regañó a su hermana- Ahora solo asustaste al pobre hombre y hasta quería venir a recogerte-

-Lo siento, hermana. Necesitaba escucharlo de papá.

Emma aun tenia su cabello corto alborotado por la almohada, abrazaba a su hermana cuando la soltó súbitamente.

-Se me acaba de ocurrir la mejor idea del mundo. Tu quieres conocer a nuestra madre. Y yo quiero conocer a nuestro padre. Así que y si nos hacemos pasar por la otra -la rubia de cabello corto explicaba su elaborado plan ante la mirada extrañada de su hermana

-Yo se que nos parecemos en apariencia pero nuestra manera de ser, de comportarnos y de hablar claramente no es la misma. Yo vivo en parís así que tendrías que hablar francés-

-Je parle francais-respondió ofendida Emma-Nuestra madre es francesa, claro que habló francés-

-Bien, pero ¿Tocas el piano?-la chica Agreste asintió enérgicamente con su cabeza y una enorme sonrisa-¿Sabes hablar chino?

-No, ¿tu hablas chino?-Emma estaba impactada.

-No-dijo Anne carcajeándose de su hermana, la otra solo puso los ojos en blanco-El abuelo le sugirió a papá que yo debería aprender chino o si no entrar a clases de Ballet, pero papá pareció no darle importancia-

-Jaja- la de cabello corto fingió reírse- Que graciosa. Pero piénsalo imagínate pasar tiempo con mamá. Ver películas con ella, acompañarla al estudio, ver antes que nadie sus vestidos. Que te abrace y te diga que te ama-La oferta era muy tentadora

-Bien, cambiaremos-

-Perfecto-aplaudió triunfante-¡Oh! Pero hay un inconveniente, mamá ya me vio con el cabello corto y tu aún lo tienes largo-

-¿Quieres que lo corte?-

-Si, si no se dará cuenta que no soy yo. No me pudo crecer el cabello en 3 semanas. Aparte tómalo como un acto de solidaridad por causar que tu hermana se cortara el cabello por tu culpa-

Anne solo puso los ojos en blanco

-Anoche dijiste que me perdonabas de corazón-

-Es broma-

-Esta bien me lo cortaré, solo espera a los últimos días del campamento-

Y así las gemelas comenzaron a pulir el plan de Emma de hacerse pasar una por la otra hasta que alguien las descubriera y decidieran devolverlas.