La fiesta

Una mujer de cabellos oscuros estaba parada en el umbral de la puerta semi desnuda a excepción de una sexi lencería color negro que dejaba sus bien formadas curvas a la vista. La mujer miro con cierto resentimiento un hombre de cabellos negros que leía una revista muggle de ciencia sin darle importancia a su presencia.

-Deborah - exclamo el hombre mirándola con cierta incomodidad al verla tan sensual

-Que? Hoy tampoco? Por favor soy tu mujer tenemos un hijo!- Exclamo Deborah totalmente enojada.

-Lo siento. Aun no te recuerdo ni a nuestro hijo. Ni mi nombre recuerdo...Por ahora no puedo tocarte aunque seas mi esposa. Eres hermosa te prometo que pronto haremos el amor.-

El hombre la miro con pena al decirle todo aquello, estaba guapísima pero no podía estar con ella sin recordar nada de su vida pasada. Según Deborah habían tenido un accidente automovilístico en el cual quedo inconsciente por meses y la consecuencia mas grave según su esposa era su perdida de memoria. Pero el pequeño matias era un sol y a el lo quería bastante...era su hijo.

- Bien pero no te tardes mucho cariño muero por estar contigo de nuevo.

Severus le acaricio el cabello a su esposa y le beso la frente con respeto.

- Lo se. Buenas noches Deborah.

La joven le dio un fugaz beso en los labios y se dio la media vuelta moviendo las caderas con sensualidad, Severus suspiro derrotado, y luego se quedo profundamente dormido.

Deborah entro a su habitación, estaba totalmente desesperada sus planes no estaban surgiendo ningun efecto positivo al contrario Severus no quería tocarla ni aun así sin memoria. Ella era una bruja muy hábil y le había hecho creer a Severus que eran muggles y que tuvo un accidente automovilístico al ir al trabajo. La mujer le mostró evidencias falsas al ex mortifago como recortes de periódicos donde supuestamente se narraba su accidente.

Deborah se desvistió con un movimiento de varita y se puso el pijama azul que tanto le gustaba. La odiaba, como odiaba a esa Granger por tener el amor de Severus, no sabia que podía ver su primo en una mujer tan sencilla como aquella.

- Si Severus sigue sin estar conmigo tu lo pagaras maldita mocosa.-

El pequeño Matias dormía profundamente ajeno de toda maldad de su madre.

Tres largos meses faltaba para que Lucius tuviera al fin su libertad y su varita le fuera devuelta. Tanto el rubio como Hermione estaban ansiosos de ese momento, de una relación cordial todo había cambiado desde que la joven encontró al padre de Draco en una situación horrenda con la mujerzuela a la que la castaña casi sacó a rastras de su casa.

Ese día Hermione revisaba un memorándum en su oficina del ministerio, andaba muy pensativa últimamente y no dejaba de darle vueltas en la cabeza sus sentimientos últimamente. Amaba a Severus, lo extrañaba pero Harry tenía razón y su vida continuaba estando o no Severus, no debía dejarse vencer.

Llamaron a la puerta de su oficina dos veces

- Pase

La puerta se abrió de par en par, dando paso a sus estudiantes amigos aurores Harry y Draco muy sonrientes y con cara de complicidad.

- Hola Herms- hablo Draco

- Que pasa chicos?-

-Queremos que vayas con nosotros a dar una vuelta por ahí ...- empezó Harry nervioso

Hermione cruzo los brazos cuestionando que demonios planeaban. Draco rodó los ojos

-Potter eres un cobarde.- gruño el rubio- Granger, Potter quiere que nos ...como te explico? Que nos acompañes a una fiesta.

Harry lo miro bruscamente

- Esa fue tu idea Draco

- Como sea, quiero que vayas con nosotros a una fiesta. Mira aquí hay un vestido perfecto para ti. - Draco le extendió una bolsa dorada que ella por instinto tomo

-No les e dicho que si. - dijo la castaña alzando una ceja

- El vestido es tuyo.

- A mi no me vas a comprar con un vestido Draco.

- Lo se...

Harry los miraba divertido.

-Mira es una fiesta de la academia de aurores y queremos invitarte. - intervino el elegido.

- Llevaran a Ginny o Luna- cuestiono Hermione.

- Ese asunto esta cerrado- afirmo Harry feliz.

- Como? No te harás cargo del bebe?

- El caso es que ese bebé no existe. Ginny ya no es nada mio.

Hermione abrió los ojos con gran sorpresa. Jamas imagino que a la chica que alguna vez llamó amiga hubiese cambiado para mal intentando manipular de esa manera a su amigo.

- Para que me entiendas Hermione. Es mi despedida de soltero. Me caso con Luna el próximo mes. - explicó Draco con una sonrisa de oreja a oreja- invite algunos amigos.

- Que dices si vas?

Hermione contenta se acerco a Draco y le dio un abrazo.

Draco sonrió con malicia sabia de antemano que esa noche seria mas que inolvidable pues era la primera vez que salían los tres a divertirse como los amigos que eran.

Hermione estaba radiante y estupenda con el sensual vestido negro que Draco le había proporcionado pues le daba un aire travies vez sensual que la hacia ver mucho mas hermosa de lo que era.

Los amigos llegaron a un prestigioso y nuevo local del callejón Diagon. Al entrar Hermione vio en un salón privado a muchos de sus compañeros del trabajo y estudiantes de la academia de aurores. Harry miraba en todas direcciones como buscando a alguien mientras Draco se acercaba a la barra tirandola del brazo, enseguida le sirvió una copa de un liquido color verde que sacaba muy poca espuma.

- Que es ? - Pregunto la castaña

- Sueños, así se llama la bebida. Es muy suave ideal para una mujer- recito Draco sirviéndose whisky de fuego. Hermione le dio un pequeño sorbo a su bebida, le resulto extrañamente relajante y un calor le invadió el cuerpo, se sentía viva. Sonrió y se la bebió de un trago.

- Esta deliciosa! Sueños? Esta bebida me a vuelto a la vida Draco. Quiero otra.- ordeno Hermione

Harry dejo de lado su vaso y miro al rubio con reproche que se limito a encogerse de hombros y sonreír tímido.

Harry abrio la boca para decir algo cuando en eso se acercaron a su mesa dos mujeres una rubia y una chica castaña de cabello lacio y hermosos ojos verdes.

- Hola Harry. Buenas noches.- le dijo la bruja de cabello castaño algo apenada. La rubia miro fijamente a Hermione con curiosidad.

- Granger ellas son Astoria y Daphne. -

Ambas chicas saludaron con educación a Hermione. En pocos minutos la reunión se estaba volviendo agradable. A Hermione le sorprendió darse cuenta que los chicos de Slytherin no eran desagradables sino todo lo contrario. Al cabo de un rato se les unió Theo Nott novio de la rubia Daphne Greengrass para alivio de Hermione quien pensó por un momento que tenia algo con Draco.

A las 12 am Hermione había perdido la cuenta de las copas que había bebido. Miro a su alrededor todos bailaban cariñosamente a excepción de Draco que platicaba con un moreno mientras reían a carcajadas, Harry tomaba de la cintura a la chica castaña y le besaba la mano con ternura. Hermione miro a su alrededor y vio que a pesar de estar rodeada de gente se encontraba muy sola. Sin su Severus...

Hermione salió cabizbaja y camino calles arriba meditando su estado de vida, las lagrimas por su Severus eran las mismas pero eran menos frecuentes y de menor intensidad. Suspiro con pesadez hasta que giro sobre sus talones para aparecerse en su casa sola y fría donde vivía con un ex presidiario y un viejo elfo doméstico. Apareció en la puerta de su casa, no podía aparecerse dentro pues tenia poderosos sortilegios para evitar la fuga de Lucius.

Ingreso al salón, las lágrimas comenzaron a fluir con naturalidad recorriendo sus palidas mejillas tal vez por los recuerdos o por el efecto del alcohol. Sin mas se sentó en el sofá y abrazo la almohada mas grande y dejo sus lágrimas salir, nadie podía verla ni escucharla solo quería verlo una vez mas. Que este dolor pasara ...

- Vaya! Pensé que no hibas a llegar a dormir Granger-

Lucius la observaba con enfado entre las sombras. Desde hace horas la esperaba como siempre aunque ella no se diera cuenta de que se preocupaba y le llenaba de celos la idea de pensar que estaba ahogándose en su dolor en brazos de otro.

Hermione levanto la mirada confusa al enfocar la fría mirada del rubio. Lucius ardió en cólera al notar que la castaña estaba ebria

- Vayase Lucius

- No! Ahora mismo le exijo que me diga donde estuvo toda la noche pequeña mocosa. Ya es de madrugada.

Hermione se acerco molesta y lo encaro. Pero al ver los ojos hielo del ex mortifago pudo ver que en estos había vida y a pesar de su diferente color tenia la misma mirada que su Severus cuando se preocupaba por ella. Hermione cerro los ojos y jaló el cuello de la camisa del rubio chocando sus labios con los del hombre que aunque sorprendido los aceptó gustoso y le correspondió como si la vida se le fuese en ello

Reviews? Corto pero el sábado sin falta hay capítulo. Besos