Capítulo 3: Infiltración parte III

Mis hermanos mayores, los líderes del equipo Alfa vinieron a rescatarme, la ironía hizo que no pudiera contener la riza pese a que me dolía prácticamente todo. —Lilith, recuérdame porque estamos salvándole. —Porque tiene en su poder el "objeto" que vinimos a recuperar. —Bien, chequemos si lo tiene encima y larguémonos de aquí, no tolero el hedor de estos nidos. —E-ee-esper-e-n, la n-i-ni-ñ-a. Señalo con el brazo que no tenía fracturado hacia donde se encontraba la niña.

Lilith revisa el lugar y me dedica una mirada que dice que "soy la escoria más grande de este mundo". —Cuando pienso que no puedes caer más bajo me dejas sorprendida; no sabía que tuvieras esos gustos. Demian me sujeta del pelo pese a que me encontraba herido. —Hermanito, "NO SERA" esta la razón por la que tuvimos que venir a buscarte, ¿VERDAD? Me costaba mucho mantenerme despierto y recordaba que cuando éramos pequeños digiera lo que digiera mi hermano siempre me "golpeaba "cuando se ponía así, por lo que preferí guardar silencio.

—Hermano, ¡BASTA! —Pero, Lilith. —Ya que nos tomamos las molestias de venir por él, asegurémonos que viva. Además, el capitán Smith, hablo con su padre para que garanticemos su seguridad. Demian me suelta y empieza a revisar mis signos vitales. —Detesto cuando tienes razón. Sin ningún tipo de cuidado tantea mis costillas (lo que provocó que gritara de dolor) —Deja de quejarte marica, solo son tres costillas rotas, un brazo fracturado, nariz rota y una contusión.

Observó a Lilith quien se encontraba mirando fijamente a sus dos camaradas luchar contra el Oni superior; con sus ojos grises que tenían una mirada fría como el hielo, cabello rosado claro, aunque llevaba puesto el uniforme del escuadrón Alfa no podía esconder su hermosa figura digna de una hermosa modelo (sin margen de duda sus medidas son 89-56-85) A pesar de que no éramos hermanos de sangre puesto que yo fui creado con materiales genéticos diferentes a los suyos, no podía evitar pensar que estaba mal sentir "esto" por ella. Lilith obviamente nunca me dio ni la hora, pero en el fondo sé que se preocupa por mi bienestar. Al menos eso quiero creer ya que junto con Demian son los guerreros más poderosos de todos los ELF. Con uno solo hubiese bastado para completar la misión. Y estoy seguro de que si mi hermano hubiera venido solo ya no estaría respirando.

Hablando de él, se encontraba vistiendo el uniforme de los Alfas; un bio-traje de color negro que se ajustaba a las medidas de su usuario, el material era flexible pero más resistente que los antiguos trajes blindados que teníamos. Como todos los soldados ELF portaba una única arma de fuego "una pistola con munición especial ", el siempre confiable cuchillo de guerra y los demás aditamentos como un par de granadas de fusión, etc. (cuando uno es del escuadrón alfa, el armamento está a otro nivel)

Es tres años mayor que yo y dos menores que Lilith. Tenía la misma masa muscular que un boxeador de peso pesado, dientes grandes y blancos como perlas, una piel negra, ojos marrones tirando a amarillo, su cabello era corto con un estilo militar y la única manera de que alguien nos asociara como familia sería por nuestros cuernos blancos (aunque todos los ELF masculinos los tenemos igual)

—Acabo de desperdiciar una inyección de morfina en ti maldito inservible, más vale que estés agradecido. Respirando entrecortadamente le respondo. —Yo, también te quiero hermano. —Demian, llévatelo de aquí junto con la niña al helicóptero y atiende sus heridas ahí. Sin rechistar mi hermano obedeció y nos puso a salvo en el helicóptero usando sus vectores, para luego centrar su atención en la niña. Junto a mí se encontraban Adam y Ramírez quienes disparaban del helicóptero en movimiento usando sus AK-47 (no le hacían mucho daño al enemigo, pero al menos retrasaban su avance)

—Hiro, te dije que no necesitabas suerte, ves como no moriste. Estaba demasiado cansado y adolorido como para devolverle el golpe que me dio horas antes.

—Vamos a ver que tienes niña. Signos de desnutrición y deshidratación avanzadas, múltiples heridas en todo su cuerpo que concuerdan con la presencia de sus muchas fracturas, la mitad del rostro presenta quemaduras de tercer grado (abra que extirpar ese ojo derecho), presenta signos de una fisura anal y sin entrar en detalles probablemente perdida completa de su capacidad de reproducción. Es casi seguro que padezca múltiples enfermedades debido a las condiciones antihigiénicas en las que se encontraba. Es solo un chequeo preliminar, pero, en resumen, está en muchas mejores condiciones que la mayoría de mujeres que rescatamos de los nidos. —Y… yo pensando que fuiste a la facultad de medicina solo por las chicas. Demian hace caso omiso de mi comentario, como si no estuviera ahí y coloca a la muchacha en una de las capsulas criogénicas del helicóptero. —Bien, esto deberá mantenerla viva hasta que la llevemos al hospital. Cuando termina, de un grito llama a Lilith. -HERMANA, YA ESTÁN ASEGURADOS, VAYÁMONOS ANTES DE QUE EL RESTO DEL NIDO NOS DETECTE.

Cierto, porque no vienen todos a matarnos. Ya han pasado cinco minutos desde que se puso el sol, es tiempo suficiente para que la horda completa nos rodease. ¿Qué se me escapa? ¡Piensa! ¡Piensa! Lo tengo, ¡ESO ES…! Los Oni normales, no se atreven enfrentarse al "Oni superior" aun en grandes grupos por lo que este debe ser su territorio. La pequeña horda que nos está atacando ahora debieron estar cerca del área y no pudieron resistirse a la carne fresca (cuando el hambre puede más que el miedo)

—Números tres y cuatro continúen manteniendo a la horda un poco más, cinco y seis apóyenlos. —SI COMANDANTE. —LILITH, ¿QUÉ HACES? —Descuida hermano, no tardara mucho. Ella lo dice mirando fríamente al hombre dragón que ahora presta toda su atención en ella (recuperando su otro ojo)

—Lo reconozco, tus compañeros saben pelear, no pude matar a ninguno. Pero como ves tampoco me hicieron nada. Te propongo algo, entrégame al chico que me quito los ojos hace un rato y los dejare marchar en paz. Ella voltea a observarme sin cambiar su mirada helada. Luego vuelve a poner su atención en el Oni.

—Por su culpa estamos metidos en este lío, qué más quisiera yo. Sabía que me dolería tragar saliva, pero de igual forma lo hice. —Jajaja. ¡Es un trato entonces! Lilith usando uno solo de sus vectores golpea al monstruo con tanta fuerza en su cara escamosa que este cae de rodillas haciendo que perdiera el aliento. —No me malentiendas, él siempre ha sido un fastidio. (Me digo a mí mismo que eso no me dolió) —Pero nunca he abandonado a uno de los nuestros y no empezare hoy; menos por un intento de lagartija mal concebida como tú.

Guau, y yo creía que lo había hecho enojar, ahora sus ojos amarillos se volvieron rojos de pura furia. —JAJAJAJA. BIEN MUCHACITA, DE CUALQUIER FORMA, NO PENSABA DEJARLOS IR. Viéndote bien eres todo un bombón con ese cuerpo y rostro de porcelana. Jijiji. No puedo esperar a "divertirme" contigo. Sin perder su estado sereno, Lilith contesto —Si de verdad piensas que puedes derrotarme eres más tonto de lo que pareces. —Tontería ni siquiera puedes herir mi cuerpo, ¿cómo vas a vencerme? ¿Ninguno podrá escapar?

Ella utilizo diez vectores (una capacidad que tenemos los ELF es que para nosotros no son invisibles) para inmoviliza al "Oni superior." —No puedo moverme. Y que, ¿me detendrás aquí para siempre? —No, solo quiero ver cuanto aguantas la presión. Lilith aprieta al hombre dragón usando tanta fuerza que sus escamas comienzan a agrietarse. El Oni desesperado libera uno de sus brazos, levanta un gran trozo de piedra del piso y lo lanza contra el helicóptero. Pero en un rápido movimiento Lilith libera otro vector y desvía el proyectil.

—MIERDA, cuanto de esas cosas tienes. —No necesitas saberlo. Pronto estarás muerto. Usando todavía más fuerza agrieta más las escamas del Oni, pero eso también tuvo repercusiones en Lilith ya que empezó a sangrarle la nariz. —Lilith, te ayudare entre los dos de seguro lo venceremos. —¿QUIEN TE PIDIÓ AYUDA DEMIAN? YO SOLA PUEDO CON EL. QUE NADIE INTERVENGA. Dicho eso se esfuerza todavía más, haciendo que empiece a marearse.

Esta es una batalla de voluntades (quien se cansa primero muere) si mi hermana no logra matarlo de seguro usando uso de su velocidad, ni Demian podría evitar que la mate desde donde esta. El alcance de sus vectores es de quince metros, pero aun así mis cálculos indican que tendría que estar a una distancia de por lo menos nueve para poder evitar ese fatídico resultado; pero nos encontrábamos a doce. Podría habar con mi hermano, pero dudo mucho que me haga caso (más si es sobre sus habilidades)

Adam y los demás están ocupados manteniendo a la horda a raya. Lo peor es que si Lilith logra matar al "Oni superior", de seguro el nido completo nos atacará tan velozmente que no nos dará tiempo para escapar; apuesto mis cuernos y el sueldo del mes a que todos ellos nos están observando ahora mismo. Lilith debe saberlo y por eso nos está comprando tiempo, cuando este en su límite de seguro ordenara la retirada quedándose atrás. Después de freírme los sesos buscando una solución se me ocurrió un plan que de seguro voy a lamentar mañana (en caso de que sobreviva)

—Demian. ¿Qué es eso? Cuando el voltea saco "algo" de su cinturón. —¿A que estas jugando? —Lo siento me pareció ver algo, deben ser los efectos de la morfina. ¿No tendrás un poco más de casualidad? —¡Imbécil! Dicho eso vuelve a prestar atención a la pelea de Lilith con el hombre dragón. —Adam como vas. —Tu como crees. Nos estamos quedando sin munición.

Le devuelvo el cubo de metal por si algo sale mal con mi "brillante idea."

—Quiero que sepas que, si muero, el dinero que te debo está en mi escritorio.

—¿D-de que estas hablando? Uso todo lo que me quedaba de fuerza y voluntad para impulsarme con mis vectores como si fuera una flecha, para darle un puñetazo en la cara al maldito dragón. Quien rápidamente atrapa mi brazo izquierdo (el brazo que no estaba fracturado) con su boca y lo parte a la mitad; para luego tragárselo entero. Caigo al piso y el grito de dolor que hice destrozo mis cuerdas bocales. —MMM. La carne de ELF no tiene comparación ni con la humana. No importa cuánto la pruebe no me canso del sabor. El Oni con su brazo libre intentar conseguir otro trozo de mí, pero Lilith utilizando sus vectores lo aleja de mí de tal forma que ese monstro atraviesa un viejo edificio en ruinas (y todo lo que había por delante) —DIJE QUE…. La interrumpo por si caigo en "shock". -ORDENA…. La…. retirada… confía en m…i.

Me mira detenidamente por un segundo que parece eterno. —¡TODOS RETIRADA! Todo el mundo sin excepción acata sus órdenes y se dirigen al helicóptero. Cuando todos estábamos adentro este empieza a despegar y los Oni comunes no pueden alcanzarnos. Rápidamente Demian atiende mi herida (por petición de Lilith)

—ESTAS LOCO HIRO. Fue lo más estúpido que has hecho y eso dice mucho. Adam tenía razón perdí tanta sangre que es sorprendente que no me hubiera desmayado ya. Justo como me lo esperaba ese "Oni superior" no tardó mucho en volver como si nada. —Les dije que no podrían escapar de mí. Los Oni comunes del suelo le abrieron paso como si tuviera una enfermedad contagiosa. El hombre dragón levanto por lo menos cien rocas del tamaño de un puño en cada mano. —Pueden intentar detener las rocas con su magia, pero si una sola toca su trasto a la velocidad que las lanzare de seguro caerá al suelo. JAJAJAJA. Prepárense a… "pip" "pip" "pip" "pip" … ¿Qué es ese ruido? El mostró levanta su vista hacia el helicóptero y fija su mirada confundida en mi sonrisa (le mostraría el dedo medio, pero por ahora me era imposible) Y finalmente descubre de donde proviene el sonido y entiende la situación. Le grito lo más fuerte que puedo. —¡Espero… que hayas… disfrutado de tu ultima… cena, BASTARDO! —MALD….

Una gran explosión arraso con el Oni superior y con los demás provocando también que nuestro helicóptero casi pierda el control. Cuando salíamos del nido pude ver que miles de Oni se dirigían frenéticamente, al área donde tuvo lugar la explosión (eso significaba que ese maldito dragón por fin estaba muerto) Noté las miradas de todos los presentes en mi dirección. —Siempre es bueno tener un "AS" en la manga, o en este caso una bomba. Dicho eso caigo rendido y pierdo la conciencia.

"Hace tiempo que no tenía este sueño", nunca supe que significaba. Un niño con una caja de música y una niña Diclonius se observan mutuamente en un bosque. Cerca de la niña hay una lápida (me pregunto a quién pertenecerá) Jamás puedo recordar el rostro de ninguno de los dos, pero si la melodía de la caja a pesar de nunca haberla escuchado antes (¿eso creo?)

Hospital militar de la ciudadela; habitación número siete:

Cuando despierto de inmediato me doy cuenta de que estoy llorando (¿qué significara ese sueño?) Junto a mí se encontraban Adam y Marco Ramírez sentados al costado de mi cama. Los dos todavía usaban su uniforme y parece que no han dormido bien en un tiempo, tenían la usual mirada de alguien que va a dar malas noticia. —Hiro, no sé cómo decirte esto, pero… —No me asustes Adam. ¿Qué paso? Dilo de una vez —Bien, como quieras. Tus heridas fueron muy graves y perdiste mucha sangre; por lo que entraste en un coma…. Ya de eso, hace siete años. —¿Q-QUÉ? Los dos empiezan a reír muy alegremente.

—Lo siento Hiro, el capitán me convenció de hacerlo. —Tranquilo, fue solo una broma. La verdad solo llevas inconsciente dos días, algo normal teniendo en cuenta por todo lo que pasaste. —INVESILES. ESTA ES LA ULTIMA VES QUE LES SALVO LA VIDA. Cuando veo el control remoto de la televisión, tengo el impulso de lanzárselos a estos dos idiotas, cuando… —AH, ya recuerdo…

Las expresiones de los dos cambian de júbilo a serias. Adam es el primero en hablar. —Quieres que te dejemos solo. —Podemos volver después, si quieres. —No, chicos está bien. Pero podrían traerme algo de comer, siento que no he comido en dos días. Los dos me dedican una leve sonrisa y salen del cuarto. Mi brazo derecho tenía un yeso, eso significaba que por medio mes no podría "ejercitarme." Pero en lugar de mi brazo izquierdo había un muñón recubierto de vendas ensangrentadas. "Es extraño, todavía podía sentir mi brazo como si lo tuviera."

Tocan a la puerta y digo que pacen. —Eso fue rápido ch… ¡Lilith! —Por fin despiertas, la abuela estaba muy preocupada. Te está esperando abajo junto con Demian. Ella ya no potaba el uniforme de soldado Alfa, su conjunto de ropa incluía una camisa blanca a rallas abotonada (no me explicó cómo podía contener a ese par), unos baqueros negros, un collar con sus placas militares y zapatos de vestir femeninos negros. Su aspecto era diferente de lo usual, su cabello rosa se encontraba recogido con una cinta. Usaba maquillaje (no es que lo necesitara, pero resaltaba sus encantadores rasgos faciales) Lo único que seguía siendo igual eran sus ojos grises fríos como un tempano y su expresión que decía a los cuatro vientos soy un oficial del ejército, si se meten conmigo les ira "MUY" mal.

—Tengo un Oni en la cara o, ¿qué? ¿Por qué me estas mirando tanto? —Si viniste a insultarme o lo que sea no estoy de humor. Dime lo que quieres y déjame descansar, por favor. —Lo que hiciste fue una estupidez total, el más mínimo error en ese "improvisado plan", nos hubiese costado la vida a todos y... Perdido en mis pensamientos espero a que termine con su sermón de "comandante" — (…) "Pero, gracias por salvarme" —Si, sí… Un momento, que fu lo último que dijiste.

—Dije, que la abuela quiere hablar contigo de algo importante, no la hagamos esperar. —Un momento, mis compañeros de equipo no tardaran en regresar con algo de comida; lo cierto es que me muero de hambre. —Solo, deja una…. —Ibas a decir nota, ¿no es así? Si, fue un chiste perdona que no te pueda aplaudir. —Sin siquiera contestarme, escribe una nota con un bolígrafo que se encontraba en su bolsillo y una servilleta olvidada en la mesa de vidrio donde se sirven los alimentos de los pacientes (Dios que hambre tengo)

—Con esto sabrán donde encontrarte. Iré a buscar una silla de ruedas, no te muevas. No sabía si me estaba tomando el pelo o no; pero conociéndola ni siquiera debe entender lo que es un chiste. —Casi lo olvido Lilith, ¿Qué fue de la misión? —El capitán Smith entrego el "objeto" al laboratorio dos horas después de traerlos a ti y a la niña a urgencias. "Tienes mucho papeleo que llenar" De solo pensarlo me dan ganas de cortarme el otro brazo.

Cuando el médico general determina que estoy en condiciones para ser dado de alta, Lilith me transporta con una silla de ruedas hacia la planta baja (nos tardamos un poco por que el ascensor estaba lleno) Finalmente en la primera planta nos dirigimos a la "sala de espera." Cuando llegamos pude ver una gran sonrisa en el rostro de mi abuela. Era una mujer de edad avanzada, su cabello largo estaba completamente repleto de canas, sus ojos rojos se veían muy cansados, sus cuernos son similares a los de mi hermana, llevaba puesto su bata de laboratorio con su tarjeta de identificación, pegada al costado de su pecho. Justo cuando quería hablarle un enfermero me interrumpió. —Señora, disculpe, pero soy nuevo y necesito sus datos para el registro del hospital. Otra vez, lamento mucho las molestias. —No, hay problema joven. Yo soy la Dra. Nana Kurama, vine a buscar a mi nieto, Hiro Kurama.