Nada me pertenece a excepción de la trama
Despedida y descubriendo
Un mes había pasado con rapidez asombrosa, esa mañana sería la última que pasaban Hermione y Lucius Juntos, ese último mes desde que pasaron la noche juntos Hermione trato con el dolor de su alma olvidar la noche que paso con Lucius. Estaba muy arrepentida por dejarse llevar, y mas por haberse acostado con un hombre tan miserable como malfoy.
A las 9 am el señor Malfoy estaba listo con su equipaje en la sala de estar en la espera del señor juez para su liberación y la entrega de su varita, Hermione se encontraba frente a el, ambos sin mirarse. Ella tenia la mirada en su falda conteniendo las lágrimas y el miraba al techo y de vez en cuando miraba su reloj de oro ( regalo de Draco) con impaciencia.
- Después de esto no nos volveremos a ver las caras, ya estarás feliz.
Ella se limito asentir con la cabeza sin mirarlo.
-Maldito juez que no llega- Bufo Lucius, la miro detenidamente y decidió acercarse.
La tomo por la barbilla y con su pesar ella levanto la cristalina mirada. Fruncio el ceño mas no le dijo nada, temía que de abrir la boca de sus labios saliera una estupidez como " quedate"
-¿Que ocurre Granger?, después de todo...
- Nada Lucius.- dijo Hermione.
El la tomo de las manos y ella se piso en pie, el era mucho mas alto que ella. Los ojos castaños miraron los grises, el ex mortifago acercó lentamente sus labios a los de ella, pudo sentir los fríos labios den rubio clamando por los suyos, el la beso suavemente y vencida ella se dejo besar. Se dieron un largo beso tierno y salvaje a la vez, sabia que si seguían una cosa llevaría a otra hasta que Hermione decidió apartarse.
-Solo tienes que pedirlo y lo hare- susurro Lucius
Hermione no respondió porque en ese momento porque se oyó el débil golpeteo de la puerta la castaña se enderezó y al abrir estaba el juez y tras el estaban Draco y Harry para servir como testigo. Después de leer el documento y demas. Lucius firmo totalmente callado aceptó las condiciones sin rechistar no sin antes lanzarle una mala mirada a Hermione. El viejo mago del ministerio le devolvió su varita al rubio no sin antes advertirle que a la primera falla su próximo hogar seria azkaban.
En breves minutos se fueron el juez y Harry después de firmar quedando solo Draco, Lucius y Hermione.
-Pues bien es todo Hermione muchas gracias. Desde hoy quedas liberada del juramento.- agradeció Draco a la castaña dándole un abrazo.
Hermione aparte de triste su piel estaba pálida y un tanto ojerosa pero no por eso menos hermosa. Lucius miro a su hijo mas no le dijo nada, ya hablaría mas tarde de eso con el.
Lucius y Hermione se regalaron una última mirada y con un plop desaparecieron los Malfoy. Nunca estaría mas cerca de Lucius pero seria lo mejor para ambos, no quería entregar su corazón nuevamente, no quería salir lastimada de nuevo, sabia a la perfección que el padre de su amigo era incapaz de amar mas que a si mismo.
*5 meses después*
Severus Snape miraba al niño en la cuna, no quería abandonarlo porque a pesar de todo le agarro cariño a pesar de no llevar su sangre.
Ya estaba listo para dejar de finjir, hacia mas de un mes que en su totalidad había recuperado sus recuerdos. Sabia quien era a quien amaba y también la manera en que llegó a ese lugar.
Sabia que su prima Deborah hizo no imposible por alejarlo de la realidad y de su adorada Hermione quien sabia que lo creía muerto.
Había escudriñado el laboratorio secreto de su prima y tras leer sus anotaciones de pociones descubrió la cura para su amnesia, también busco sus recuerdos mas importantes, mas amados. Y ahora por fin estaba listo para dejar a Deborah y regresar al mundo mágico, el necesitaba estar ahí para saber con certeza como estaban las cosas, sabia que su Hermione lo estaría esperando.
Deborah dormía en su habitación plácidamente, el miraba el reloj a cada rato. Alzo la vista cuando Dos largas figuras aparecieron ante el. Ni tiempo le dio de mirar bien porque una mujer muy parecida a su madre se abalanzo a el para llenarlo de besos. Los ojos de la mujer estaban inundados de lágrimas. Severus sintió una oleada de cariño por esa señora sin conocerla ni haber tratado en su vida con ella.
-Hijo me alegra que estés vivo. No sabes cuanto luche para que vivas mi amor.- Edith volvió a besar a su sobrino.
Aberforth se acerco a Severus
- No dejare que mi hija vaya a azkaban Snape, bien lo sabes. E pasado mucho tiempo sin ella-
- Mientras no se entrometa en mi vida ni la de mi mujer todo va bien. Pero ten en cuenta que asesino a un muggle, al padre de ese bebe- siseo Severus.
Edith fue a la cuna y tomo a su nieto en sus brazos.
- No Aberforth, no dejare que una loca crié a mi nieto. Lo siento Ab, Kingsley estaran pronto aquí y los aurores también-
Aberforth se quedo callado, se limito a asentir, Edith tenia razón le gustase o no, y ella sufría igual o mas que el. Por otra parte el anciano mago sabia que cuando Severus viera a Hermione se llevaría una gran decepción...
En pocos minutos Deborah apareció en la sala y palideció al ver a su madre y a Aberforth mirarla con clara decepción.
En menos de un minuto llegó Kingsley y en segundos aparecieron los aurores entre ellos Harry y Draco que casi se desmayan al ver a su ex profesor. Ambos se miraron pensando am lo mismo.
Corto pero espero les haya gustado! Actualizare pronto.
Besos
