La niñas iban jalando literalmente hacia el elevador cuando se detuvieron a ver una figura masculina, alta y esbelta que salia de este. Un hombre extravangante con barba de candado sonrió al ver a la diseñadora.
-Que sorpresa Marinette-
-Jagged, ¿Como estas?-dijo muy sorprendida
-No tan bien como tu-el tomo una mano de la ojiazul y la hizo dar una vuelta para modelar el vestido-Ese estilo es lo tuyo.
-Gracias por darme la razón, mamá decía que no se le veía bien-habló Emma
-Pero mira a quien tenemos aquí-saludo el hombre a la niña rubia
-''Quienes'', somos dos-dijo Anne haciéndose notar
Jagged levanto sus lentes oscuros para ver mejor, observaba a cada niña y volvía a mirar a la anterior.
-Creo que lo que bebí en el bar estaba muy fuerte. Ahora veo doble-
-Larga historia, pero ves bien, son dos-Las niñas le dieron un ligero jalón a Marinette-Debemos irnos, espero que te gustaran los bocetos que envié, ¡nos vemos luego Jagged!-dijo subiendo en el elevador la diseñadora.
-No puedo creer que Jagged Stone le coqueteo a mamá- chilló Anne emocionada
-¡Oh! Basta, no coqueteo conmigo-
Las gemelas se comenzaron a reír con su risa tinteneante mientras su mamá seguía ligeramente sonrojada. Las tres llegaron a la entrada del hotel donde el auto de Adrien Agreste las esperaba.
Emma y Anne se subieron en la parte de atras, dejando el asiento del copiloto libre donde ella entro.
Adrien miró por unos instantes a la pelinegra para después dirigir la mirada al frente.
-Mama se ve preciosa ¿Verdad papá?-preguntó Anne esperando la respuesta de su padre
-Ella siempre ha sido preciosa, pero hoy se ve aun más-comentó mientras veía de reojo la reacción de Marinette. Ella simplemente sonrió y se puso el cabello detrás de su oreja.
-Bueno, basta de halagos por hoy-pidió retomando la tranquilidad.
Chloe esperaba pacientemente la señal de las gemelas, una vez que estas le dieron el aviso tomó su celular y marcó el numero mas desagradable al parecer pero bueno, hacia lo que debía hacer-Lila querida ¿Como estas? ¿Adrien esta contigo?-
-No, el dijo que estaría ocupado ¿Porque?-A Lila quien estaba en pijama viendo una película en Netflix, disfrutando de su día libre le pareció extraña la llamada en curso.
-Esque Anne me comentó que tendrían una cena importante en familia y pensé que irían contigo, pero creo que se referían a una diseñadora o algo así. Bueno gracias-
-¿Y ella no menciono donde cenarían?
-Si, dijo que la invitarían a cenar en su casa. Pero bueno, adiós solo quería ver si estabas con ellos porque el no contesta-
-No espera. ''La invitarían a cenar'' ¿A quien invitarían?-
Pero la castaña se quedó esperando respuestas porque Chloe había colgado la llamada y algo en su interior se encendió. Adrien le había dicho que estaría ocupado y ahora tendrían una cena en familia de la cual no sabía.
El ambiente fluía tranquilo, una velada en familia. Las niñas hacían comentarios sobre lo bien que se veían sus padres y estos trataban de sobre llevarlos o ignorarlos o simplemente pasando a otro tema.
-¿Como estuvo la cena?-preguntó Adrien a la pelinegra quien bebía una copa de vino
-Bastante bien, Aunque la Quiche sabe a la que cocina mi padre-dijo la ojiazul
-Sorpresa, no hay otra Quiche igual en todo París-
-Papá es buen cocinero-intentó defenderlo Anne-Aunque mamá cocina mejor.
-Si bueno, veo que tanto la sala como el comedor están igual a como las decoré-intentó cambiar de tema Marinette
-¿Tu decoraste esta casa?-preguntó asombrada Emma
-Ya veo, por eso papá no quiso redecorarla-Anne pensó en voz alta sin darse cuenta que estaba exhibiendo a su padre.
El rubio se quedó estático sin saber que cara poner, solo sintió el rubor aparecer en su cara.
El timbre se escucho tomando a todos por sorpresa, en especial al ojiverde que no esperaba visitas y menos a las 9 de la noche.
-Voy yo-gritó Anne y salio corriendo hacía el intercomunicador. Sonrió al ver quien era, intentó ocultar su sonrisa y la cambio por una cara de sorpresa.
-Pasa Lila, no esperábamos tu visita- saludo la niña rubia
-Si, me imagino-Comentó hostil-¿Donde esta tu padre?-sonaba bastante molesta y apresurada
-Esta ocupado-se limitó a responder Emma quien llegaba al lado de su hermana
-Esta en el comedor, en una cena importante-
La cara de Lila era un poema, parecía estar viendo a un fantasma. Parpadeo un par de veces e intento abrir la boca para decir algo pero no pudo articular ninguna palabra.
Adrien apareció y el si estaba sorprendido de ver a su novia intentando encontrar una explicación para ver a dos niñas exactamente iguales.
-No esperaba verte hoy. ¿No te había dicho que Anne tenia una gemela?-preguntó con un aire casual que claramente ofendió a Lila
-No, no lo hiciste. Tal vez olvidaste ese detalle-claramente la castaña estaba furiosa pero trataba de no ser tan evidente
-Si, ella es mi gemela Emma y vino de visita-Anne presentó a su hermana, Emma solo saludo con la mano muy satisfecha del plan maestro apoyado por su tía Chloe.
-¿Y ahora cuidaras a las dos?-preguntó molesta a Adrien
-No, nuestra madre también esta aquí-
Y con su vestido entallado llegó Marinette al recibidor, confundida con la intrusión de la visita inesperada.
-Debe ser una broma ¿Eres su madre?- Lila tenia el ceño fruncido, Le pelinegra solo se limitó a asentir.
-Solo estábamos cenando-explicó la madre de las gemelas
-Si claro, sobre todo con ese vestido- farfulló la castaña
-Bonito verdad. Nosotras lo escogimos- declaró Emma con una sonrisa para fastidiar aun más a la novia de su padre.
-Lo siento si no te dije nada, pero fue sin previo aviso-
-Era algo familiar-murmuró Anne
-Basta, ustedes dos a su habitación-reprendió Marinette a las gemelas-Iré con ellas para que aclaren todo-se excusó y fue hacia sus hijas. Una vez dentro de la habitación sentó a las gemelas y siguió con el regaño.
-Se perfectamente lo que están tratando de hacer ustedes dos, y debo decirles que paren. Al único que le van a causar es un problema a su padre con Lila-
-Ese es el punto-dijeron ambas niñas
-Las cosas entre su padre y yo fueron hace mucho. Y son cosas en las cuales no deben inmiscuirse ¿Esta bien?-
-Si mamá-dijeron a la fuerza y por que no les quedaba de otra.
Adrien subió a avisarles que iría a dejar a Lila a su casa y regresaría pronto.
Pronto las niñas comenzaron a mostrar signos de que tenían sueño. Y hasta ella podía sentir el cansancio. Las niñas rogaron por quedarse a dormir ahí, ella aceptó.
-Mamá deberías dormir con nosotras-
-No me voy a dormir con este vestido , regresaré al hotel y las veo mañana-
-Claro que no. Pero si encontramos algo con lo que puedas dormir ¿Te quedarías con nosotras?-
-Me parece bien-
Anne Buscó en uno de sus cajones sacó una caja donde guardaba una pijama de manga larga y pantalón negro de satín.
-Es tuya, supongo que la olvidaste cuando te fuiste de aquí. La guardó desde siempre porque papá dijo que te pertenecía-había rastros de tristeza en la voz de Anne, Marinette sintió un estrujo a su corazón y a abrazó.
-Mi pequeña Annette, no sabes cuanto pensaba en ti siempre-
-Es raro escucharte decirme así, porque solo papá lo hace-comentó la niña mirando a su madre
-¿Acaso no lo sabes? Yo les puse esos apodos. A Anne le decía ''Annette'' y a Emma ''Buginette''-
Emma se acercó y se sentó en el piso frente a su madre y su hermana curiosa de escuchar lo que iba a contar.
-¿Porque Emma es Buginette?-preguntó Anne sin entender
-Pues verán, a mi me gustan mucho las Mariquitas. Entonces su padre me decía ''Buginette'' para molestarme. Pero después me acostumbre y Cuando nacieron Anne lloraba como una bebe normal pero ''tu''-refiriéndose a Emma-Llorabas a gritos hasta ponerte roja como una Ladybug entonces comencé a decirte Buginette y Annette para que combinaran con mi nombre-pudo ver la cara de sueño de ambas niñas-Bien, hora de dormir.
La mujer se cambio a la pijama. Y se acostó en medio de las niñas que inconscientemente ambas terminaron abrazándola y así las tres terminaron durmiéndose.
EL rubio llegó a casa y al no escuchar bullicio subió a la habitación de su hija. Encontrándose a las tres profundamente dormidas y un sentimiento de familiaridad lo abrumó. Una escena normal para cualquier familia inundó su mente. Un padre que llega de trabajar y se encuentra a su esposa junto con sus hijas dormidas. Sacudió su cabeza para evaporar ese pensamiento, era una locura imposible según el. Cerró la puerta y fue hacia su habitación.
