La claridad de la mañana era evidente y escuchaba a los lejos algunos murmullos bastante animados. Se estiró bostezando para después abrir un ojo. Pudo divisar a sus hijas que para ser de mañana se veían muy activas. Una de las niñas se dio cuenta que estaba despierta.
-Madre, tenemos una idea grandiosa-anuncio Anne muy emocionada
-A ¿si?-pregunto dudosa, la verdad las ''buenas ideas'' de sus hijas la espantaban un poco.
-Si, el viernes haremos una fiesta de cumpleaños-
La pelinegra se sentó en la cama, aun un poco adormilada miraba a sus hijas con sospecha
-¿Fiesta de cumpleaños?¿Para quien?-
-Para nosotras-
-Ustedes aun no cumplen años, faltan algunos meses-
-Lo se pero por como van las cosas probablemente no estemos juntas ese día, así que le preguntamos a papá y dijo que si. Hablamos con la tía Chloe y ella nos brindó la terraza del hotel para hacer la fiesta-
-Ustedes no dominan el mundo porque no quieren-comentó sorprendida de la capacidad de sus hijas por embaucar almas inocentes.
-Algún día lo haremos. Pero ahora necesitamos ver al abuelo y a la abuela-Observando bien a sus hijas se dio cuenta que ambas estaban bañadas, cambiadas y preparadas para el día.
-¿Ir con los abuelos ahora? Pero yo traigo pijama-
-Puedes ir en pijama madre-alentó Anne divertida
-Si, a menos que quieras usar el vestido de anoche para ver a los abuelos-comentó Emma con una enorme sonrisa
Respiró profundamente, al parecer usaría pijama para ver a sus padres. Al menos era una pijama bonita.
-Bien, iremos a ver a sus abuelos, primero déjenme ponerme las zapatillas y pediremos un taxi-
-Papá me dejó las llaves de su coche, dijo que si lo necesitabas podías usarlo-
Marinette se quedó pensativa algunos momentos, hasta que decidió a tomarlas.
-Bueno cuando veas a tu padre le dices que muchas gracias de mi parte-
Tomó sus zapatillas y se las puso, se llevó en mano el vestido negro y salio de la casa manejando el auto de Adrien Agreste. Llegaron a la panadería. El aroma del pan recién horneado era exquisito. Sabine no pudo contener las lagrimas cuando miró a sus dos preciosas nietas juntas, al igual que Tom, y después de una bienvenida llena de abrazos las invitaron a desayunar.
-Estoy tan feliz de verlas justas-chilló Sabine mientras servia el desayuno
-Abuela el viernes decidimos hacer una fiesta de cumpleaños adelantada y queríamos saber si el abuelo podría hacer el pastel-
-Les haré el mejor pastel del mundo-afirmó Tom con una bandeja llena de pan
Adrien estaba pensativo, se sentía extraño y desconcentrado. Ni siquiera se dio cuenta cuando Nino abrió la puerta de su oficina porque había tocado y no había obtenido respuesta.
-¿Problemas en el paraíso?-preguntó con su característico buen humor
-Ni te lo imaginas-suspiró el ojiverde pasando sus manos por su cabello-Lila se enojo porque cene con las niñas y con Marinette.
-Viejo, todos sabemos que Lila siempre ha sido algo intensa, incluso cuando eramos jóvenes. Y bueno, te costó mucho superar a Marinette así que creo que es un poco comprensible que se sienta insegura. Tal vez solo debería incluirla más para que conozca bien a las niñas y eso-
-Si supongo. Solo que parece que a las gemelas no les agrada tanto la idea de que Lila conviva con ellas-
-No las culpo, hasta hace poco pensaban que eran hijas únicas y que tal vez el tutor que no estaba con ellas estaba muerto o no quería saber de ellas. Sigo sin poder creer que firmaran un acuerdo tan tonto. Yo no podría renunciar a ninguno de mis 5 hijos-afirmó
Adrien nuevamente suspiro con pesar
-No tocaré el tema del acuerdo que tengo con tengo que contarte algo, solo promete que no pensaras que estoy loco ¿Ok?.
Nino solo alzó una ceja esperando un disparate proveniente de su amigo.
-Ayer mi mente se dejó llevar un poco. Cuando llegue de dejar a Lila en su casa, llegue al cuarto de Anne y me encontré a las 3 completamente dormidas y por un momento fue como una epifanía familiar demasiado real-
-¿Estas 100% seguro que ya superaste a Marinette?-
-Si...bueno no... Pero se supone que nada de esto iba a pasar. No nos veríamos
-Comencemos con que la mayoría de las personas importantes en tu vida están al tanto de que aun no puedes olvidar por completo a tu ex esposa aunque solo hayan estado casados como año y medio-
-Estuvimos casados 1 año 7 meses-
-La verdad no recuerdo porque terminó todo ¿Puedes refrescar mi memoria?-
-Porque peleábamos mucho. Porque yo trabajaba todo el día, ella también. Después dejó la marca de mi padre y fue aprendiz de Audrey, y viajaba de París a Newyork constantemente. Y nuestros tiempos no se acoplaban, incluso nuestros sueños eran distintos. Y al final ella se fue a NewYork-
-Necesitas un terapeuta, no quiero aconsejarte y que termines tomando una decisión precipitada por mi culpa. Solo pasaba a saludar, mira que tarde es. Te veo el viernes en la fiesta de tus hijas-
-¿Como sabes de la fiesta?-
-Marinette ya mandó las invitaciones virtuales- le mostró el teléfono
-¡Que rápida!-
-Si bueno, te veo el viernes-
El rubio echo la cabeza hacia atrás en la silla detrás de su escritorio. Y siguió con el lió en su mente.
Marinette colgó el teléfono y camino directamente hacia sus hijas. Las tres habían regresado al hotel con una dotación de Macarrons de diferente sabores.
-Necesito decirles algo. Su padre ira al cine con ustedes y con Lila. Vendrán por ustedes en 15 van a portar bien y no harán comentarios irritantes y tampoco la molestarán ¿Ok?-
-Si mamá-dijeron las ojiazules moviendo la cabeza.
-Confío en ustedes. Yo se que pueden tratar bien a Lila, y que harán su mejor esfuerzo esta noche porque es la novia de su papá-
Ambas rubias solo asintieron con fastidio, y se despidieron de su madre cuando Adrien y Lila llegaron por ellas dejándola sola en la habitación. Prendió la televisión, paso de canal en canal buscando algo interesante pero no lo encontró, terminó por apagar la TV. Al final se fue a dar la vuelta al bar del hotel, se sentó en la barra.
-Un Gin Tonic por favor-pidió amablemente
-Pero mira a quien tenemos aquí-
La verdad no esperaba ver a Chloe en el bar del hotel pero ahí estaba con una sonrisa rara como si supiera algo que ella no.
-Hola Chloe-dijo sin mucho animo
-Dime ¿Como te quedó el vestido negro?-
-Espera ¿Como sabes que use un vestido negro?-
-Porque es mio-explicó cínica mientras le daba un sorbo a su bebida. Marinette abrió su boca
-Tu-señaló a la rubia-Tu les diste ese vestido a las gemelas-acusó
-Hubiera muerto por ver la cara de Lila cuando te vio ahí en casa de Adrien-
-Chloe no puedo creer que le sigas el juego a un par de niñas de 11 años-
-¿Ahora me dirás que te agrada Lila?-preguntó con ironía la rubia que se sentaba en el bando de al lado-Lo de siempre-le pidió al barman
-No, pero el problema no es si me agrada o no. No tengo porque entrometerme en las decisiones de la vida de Adrien-le dio un sorbo a su bebida recién servida.
-Pues a tus hijas no les gusta para futura madrastra-
-Lo se, y Lila es dificil y las niñas son bueno, bastante molestas cuando se lo proponen-la pelinegra se tomó de golpe lo que quedaba en vaso. La rubia pidió otro exactamente igual
-Toma, la casa invita-
-Gracias-
Ambas mujeres siguieron platicando, Marinette se mostraba más relajada que antes de comenzar a beber así que Chloe solo intentaba sacar información interesante.
-¿Es verdad que sales con el guitarrista de esa banda?-intentó recordar el nombre de la banda pero no pudo-Mmm...el hermano de Juleka-
-¿Quien?¡Luka!¡No! Solo somos muy cercanos. Somos amigos solamente-
-Llegó un momento en el que ese rumor inundó París y muchos lo creímos, siempre salían fotos de ustedes dos en New York o en Los Angeles-
-¡Ay No!- rió nerviosa-Solo somos amigos-
Emma abrió la habitación del hotel, se inquieto un poco al ver que todo estaba oscuro. Ambas niñas entraron en compañía de su papá
-¿Mamá?-preguntó Anne, pero no hubo respuesta.
-¡No esta!-Emma se había adelantado a la habitación de su madre-Le marcaré a Juleka, tal vez esté con ella- Marcó el numero de la asistente de su madre que le contestó enseguida pero al parecer Marinette le había dicho que se quedaría en el hotel-Mamá de dijo a Juls que estaría en el hotel.
Unas risas inundaban el pasillo, dos mujeres parecían muy cercanas mientras hablaban y se reían fuertemente. Adrien salio de la habitación para ver de que se trataban las risas. Se llevó una sorpresa al ver a Marinette al lado de Chloe.
-Esas son ...-
-Tía Chloe y Mamá-
-¿Donde estaban?-preguntó el rubio esperando que ellas llegaran hasta la habitación.
-No creerás lo que sucedió. La encontré en el bar del hotel y platicamos un poco y bebimos...también un poco-explicaba la rubia-Y después seguimos bebiendo-
-Si, y un tipo nos invitó un trago entonces Chloe le dijo ''¿Sabes quien soy?''-
-Soy la dueña del hotel y por cierto esto casada-completó la rubia estallando en risa al igual que la pelinegra. Chloe se veía menos ebria. Marinette por su parte no podía evitar reír por cualquier mínimo detalle-Pero al parecer iba tras Dupain-cheng-
-Muchas gracias por traerla pero creo que tu también deberías ir a tu habitación a descansar-habló un poco tenso el ojiverde
-Si eso haré, adiós a todos-se despidió y se subió al ascensor dejando a Marinette en un estado etílico considerable.
-¿Que me ves?-le preguntó curiosa la ojiazul al rubio
-Estas muy roja-comentó el y llevó su mano a la mejilla de la pelinegra. Esta le dio un manotazo para apartar la mano del ojiverde.
-Es normal, es por la ginebra-explicó muy lucida y digna
Ambas niñas observaban atónitas a sus padres que gracias a Dios ya estaban dentro de la habitación y no el pasillo. Adrien caminaba detrás de la ojiazul para evitar que se tropezara y gracias a Dios los hizo. Los pies de Marinette se enredaron con una prenda de ropa que estaba en el piso. Pudo tomarla un brazo antes de que cayera al piso y la jaló hacia el, abrazándola para evitar que volviera a caer.
-¿Estas bien?-preguntó el
-Si-murmuró. Respiró profundamente apreciando el olor cítrico del perfume del ojiverde-Huele bien-suspiró haciendo sonrojar violentamente al rubio que la ayudo a llegar a su cama y ahí la dejo.
Las niñas intentaban no reírse de lo que acababa de pasar.
-Mamá nunca toma más de un trago- explicó Emma-Excepto hoy, al parecer-
-Al parecer hoy tomo unos más, cuídenla. Las veo mañana-
-Nunca he cuidado a una persona ebria-respondió Anne un poco asusta
-Solo denle café cuando despierte- explicó-Mañana vendré por ustedes para que vayan con Lila a comprar las decoraciones de la fiesta-
-Si papá, descansa-Anne fue a despedirse de su padre con un abrazo, Emma la siguió. Ambas se despidieron de el y fueron a ponerse sus pijamas para que durmieran.
