Hola estimados lectores gracias por seguir esta loca historia, gracias a los que me dejan su pequeño comentario.. Los amo!

Capitulo 22

Desesperación

Aun dormitaba cuando escucho la puerta entre abrirse, le dolían horrores las costillas, se sentía débil pero feliz. Ya había dado luz a su hija, el amor de su vida. Abrió los ojos y vio a Lucius viéndola fijamente con un pequeño bulto entre sus brazos.

- Hola- susurro Lucius

- Hola. No pensé que tu me la trajeras. Estabas de viaje ¿no?

- Luna me aviso-

-La quiero ver, aun no la conozco- pidió la castaña extendiendo los brazos para cargar a la bebé

- Es hermosa mi hija.- observo Lucius al entregarsela

El rubio se la entrego, al ver lo hermosa que es, la castaña lloro de felicidad y le beso la frente a su bebe, era lo mas hermoso que había visto en su vida, era su princesa de cabellos rubios, al abrir los ojos Hermione río y miro a Lucius que reía abiertamente

- En definitiva creo que no podre ocultar que eres el padre de mi hija. Es idéntica a ti-

-No quiero que lo ocultes. Quiero estar presente siempre para ella. Es mi única hija-

-Siempre estarás cerca de ella, cada vez que quieras-

La niña empezó a inquietarse buscando el pecho de su mamá, la castaña se descubrió el seno y se puso a criar a su pequeña hija que aun le costaba succionar. Lucius parece cautivado por la escena

-No pensé que le des pecho, Narcissa no amamantó a Draco-

- Yo si, era mi mayor ilusion -

La castaña no dejaba de observar a su pequeña, estaba enamorada de ella.

- Esta bien, ¿Le puedo poner yo el nombre? Es mi hija yo...- Lucius se veía muy emocionado

- Si, Lucius puedes elegir el nombre de mi hija-

-Hermione...

- Dime Lucius

El rubio se acerco a ella y le acaricio el cabello con cariño. Le tomo el rostro entre las manos y le dio un beso en los labios, ella le respondió la caricia con suavidad pero en un momento dado se aparto.

- Quiero que te mudes a mi casa, a la casa que compre para la bebé-

-No Lucius, yo tengo casa. Necesito un espacio para mi sola, creo que ya di demasiadas molestias para Draco y Luna-

- En mi casa no seras ninguna molestia, prácticamente la dueña eres tu, serán bien atendidas por elfos ...-

- Lucius...-

- Piensalo, si no quieres no te voy a obligar. Pero mi hija es una Malfoy, dejame darle mi apellido-

- ¿Como hija natural?-

-Granger por favor casate conmigo. Lo hago por la niña para que no sea registrada fuera del matrimonio y no quiero que la juzguen como una bastarda. Deja que le de lo que se merece y a ti también-

- Es muy precipitado esto Lucius-

- Si me dices que si. Nos casamos este fin de semana. Y si te parece nos divorciamos en un año pero mi hija sera legitima igual que Draco y la fortuna se dividirá en partes iguales-

Hermione estaba muy sorprendida por la propuesta de Lucius, su idea era criar y crecer a la niña sola, sin darle el apellido de su padre. Pero Lucius esta actuando de una manera que jamas imaginó-

- Me gusta que quieras a mi hija, nunca pensé que la aceptes como tal-

- Mira yo ... Quiero protegerlas y me gustaría que tengamos una vida juntos. Desde la primera semana que me visitaste en prisión me hiciste ver las cosas de manera diferente.

Lucius la miraba de una manera tierna y casi suplicante. Esperaba que la castaña le diera la respuesta positiva. Odiaba haberle dicho esas palabras "tan suaves", pero no le quedaba mas opción, temía perderlas a las dos. Esa bebe le robo el corazón y no querría alejarse de ella.

- Lo pensare, gracias por todo-

- ¡Prometelo!

- Te lo prometo

- Bien, te dejo descansar. Pondré a un par de elfos a cuidarlas, mañana regresare a verte.

- No es necesario...

- ¡Lo es!, Tus amigos se irán a descansar, mi hijo y nuera tienen que ir a ver a mis nietos, y Potter supongo que también tiene que hacer.

- Esta bien, gracias- accedió derrotada

Severus no podía dormir, la segunda botella de vino se le estaba acabando. Pero no podía dejar de pensar en el estado de Hermione y en el de su hijo, no lograba entender las palabras de Potter cuando le dijo que la Weasley era la culpable de todo. Por cierto aquella mujer debería estar molesta por haberla dejado plantada al ir tras Hermione, ya hablaría con ella, después de todo su compañía ya empezaba a sofocarlo, a cada segundo quería estar en su casa metida cocinando y paseándose desnuda, aunque debía admitir que la pasaba bien con ella.

El hombre dejo la botella a un lado y se dirigió a su habitación, había bebido demasiado y al amanecer necesitaba saber de Hermione, aunque le insultase solo quería saber de su estado de salud. Se maldijo mentalmente por su vida, no tenia nada en absoluto que lo atara a ella, pero tal vez "necesitaba ver mas allá " como decía su tía Edith.

Abrió la puerta de su habitación y la encontro fría y vacía igual que su corazón. Y si tal vez Ginny Weasley sea la persona ideal... Ella era bella, inteligente, y muy complaciente. ¡Pero que tonterías pensaba!, Soltó una amarga carcajada y se quedó profundamente dormido.

A la mañana siguiente Hermione despertó alrededor de las 9 de la mañana, haber parido la dejo realmente agotada, miro a su costado su bebe yacía dormida como un angelito, ¡era tan hermosa!. Miro a su alrededor y se sobresalto al ver su habitación llena de arreglos florales y obsequios para la bebé todo en color rosa.

La castaña se levanto con cuidado y miro una de las tarjetas del arreglo mas cercano, decía esté:

" Mis mejores deseos para ti y tu bebe.

Att. Minerva Mcgonagall"

Y así habían muchos regalos de parte del profesorado de Hogwarts, ex compañeros y sobretodo el arreglo mas grande con un oso de felpa color café gigante de parte de Lucius. En una nota decía las simples palabras:

" Recuperate, pronto las tendré en casa"

La castaña rodó los ojos, era obvio que el rubio no descansaría hasta tenerla bajo su mismo techo, pero eso no seria posible ella quería un tiempo a solas para estar tranquila y no pensar en absolutamente nada que la inquiete.

Una hora después tocaron a su habitación, por ella entraron Harry, Draco y Luna. Los dos primeros estaban muy serios, Luna en cambio parecía alegre de que su amiga y su bebe estén bien.

- Buenos días - saludo Luna alegremente y beso ambas mejillas de su amiga. Draco no dejaba de mirar a Hermione fijamente.

Harry se acerco al cunero sin dirigirle la palabra a Hermione. Sin pedirle permiso a la castaña el joven tomó entre sus brazos a la bebé y le dio un tierno beso en la frente.

De repente saco su varita y con cuidado apunto a la bebé, el azabache recito unas palabras y una cuerda dorada amarro su mano con la pequeña mano de la bebé, la niña abrió los ojos mirando al azabache y luego se quedó profundamente dormida.

- Me aceptó- río el azabache besando de nueva cuenta a su ahora ahijada.

Draco fruncio el ceño, en cambio Hermione derramó lágrimas de felicidad.

- Gracias Harry-

- De nada Hermione, me lo pediste y te lo cumplí. Desde ahora soy el protector de tu hija-

-¿ Y yo que?- interrumpió Draco molesto- la niña es mi hermana

Hermione los miro asombrada

- Lo sabemos Hermione- agregó Harry poniendo a la niña de nuevo al cunero.

- Es obvio que es de mi padre, estuvo muy al pendiente de ti cosa que jamas demostró por nadie creo ni por mi madre- añadió con amargura- Además la niña es rubia y de ojos grises-

- Lamento no haberles dicho nada, todo fue muy difícil para mi, creo que se dieron cuenta que no la pase muy bien y lo de Lucius fue...-

- Granger no me interesa lo que hiciste con mi padre. Es obvio que no la hicieron jugando al ajedrez mágico-

- Y ahora dinos que te dijo Ginebra, se que ella tuvo que ver con que se te adelantara el parto. Algo así me dijo anoche-

- Ella me dijo que estaba con Snape y ese tipo de cosas que ahora prefiero no recordar. Ginny es amante de Severus, se que ella decía la verdad lo note en la forma en que se hablaban con confianza-

- ¿Y eso a ti que? Tu estuviste con Lucius ¿No?- interrumpió Harry dolido

-¡Harry calla!- intervino Luna

- Harry tu no entiendes como estuvieron las cosas, yo...Se que te duele lo de Ginny porque aun la quieres-

- Ahora menos que nunca volvería con ella. La desconozco

- Potter ya dejala. Lo hecho ya esta. Además si ella no hubiese estado con mi padre no existiría esta belleza, heredera de los Malfoy. La única mujer engendrada por un Malfoy-

Los tres amigos se arremolinaron alrededor del cunero mirando con ternura a la hermosa bebé. Hermione sonrió por el comentario de Draco, la castaña estaba feliz que sus amigos estén encantados con la bebé.

- Perdoname Herms me deje llevar. Esta nena es un encanto- dijo Harry tomando entre brazos a la niña nuevamente.

- Basta Harry. La niña creerá que eres su padre- opino Draco

- Casi, soy su padrino- se burlo Harry

Al cabo de un rato Draco y Harry tuvieron que ir al ministerio así que Luna se quedo toda la mañana con Hermione así que ordeno a sus elfos en ir a su casa a ciudad de sus gemelos mientras ella estaba en el hospital con su amiga. Mas tarde Luna sintió hambre así que fue a comer algo a la cafetería, no había de donde escoger así que pidió café y pan mientras Harry volvía a ver a la castaña.

Luna estaba por llegar al área de maternidad cuando miro a lo lejos una cabellera pelirroja muy conocida aproximarse cerca de donde estaban Hermione y su hija. Luna se asusto así que fue corriendo para alcanzarla, no dejaría que precisamente ella le hiciera daño a su amiga.

Luna la sujeto del brazo suavemente, Ginny se volvió asustada.

-¡Me asustaste!-

- ¿Que se te ofrece aquí?-

- Vine a ver si sobrevivió esa sangre sucia y su bastardo-

- No eres bienvenida aquí, vete- dijo Luna- realmente te desconozco, ¿Que cambio en ti? ¡Hermione y tu eran amigas!

-Eramos...Todo cambio. Desde ese maldito viaje donde buscaron los horrocruxes deje de confiar en ellos. Se que el hijo es de Harry aunque lo niegue.

Luna movió la cabeza de un lado a otro

- Estas mal. Por tu actitud has perdido a Harry, el sufre por tu actitud, le duele que estés andando con Snape-

Ginny no pudo disimular su sonrisa.

- Luna, tu me caes bien tan sincera. Pero Harry eligió a Hermione sobre de mi. Ahora solo quiero que esa sangre sucia no se meta en relación con Severus-

Luna estaba asqueada. Ginny era un monstruo

- Mejor vete

-¿Perdon?, es San Mungo. Un lugar público y...

- Si Ginebra vete, luego hablamos- De pie a sus espaldas se encontraba el imponente hombre con cara de pocos amigos.

- ¿Que haces aquí Severus? ¿Porque vienes a verla?

- Vete- repitió Snape

La pelirroja se volvió asustada, miro a Severus que la veía colérico. Ginny intentó tomarle el brazo a Snape pero el lo impidió y le hizo señas para que se marchara. La pelirroja estaba muerta de miedo, temía perder las noches de pasión que tenia con el pocionista, era lo único que los unía: el sexo.

Severus se volvió a Luna que lo veía sorprendida.

-¿Como esta Granger?

- Esta viva, de milagro, profesor.-

-Pasare a verla-

- ¿Profesor?- dijo Luna, el hombre se volteo

- Ginny no es buena persona. Si escucho lo que platique con ella ...No cometa mas errores.

Severus asintió y siguió su camino a la habitación de Hermione. Pensó antes de abrir la puerta, al hacerlo le invadió una oleada de ternura al ver a Hermione amamantando a su bebé, ese bebe que de no ser por la estúpida de Deborah seria suyo. Toda su desgracia se la debía a Deborah, ella fingió su muerte para quedarse con el...

La castaña lo miro sorprendida, pero no dijo ninguna palabra. Eran tantas cosas, Severus se alegraba tanto de verla bien, que le dieron unas inmensas ganas de abrazarla y cobijarse el uno al otro como en el pasado.

- Me ... Que bueno que estés bien, te veías muy mal- Severus no buscaba las palabras adecuadas

-Gracias por traerme al hospital, sin ti mi hija y yo no hubiésemos sobrevivido-

-¿Una niña?- se sorprendió Severus, el hombre observo a la niña y fruncio los labios- es idéntica al perro de Lucius, no hay la maldita duda que el es su maldito padre. Te hubiera perdonado que sea de cualquier otro hombre. Por desgracia ese perro era como un hermano para mi.

Hermione se tensó, quedo blanca como el papel. Se sentía una desgraciada y ahí estaba Severus repitiendoselo otra vez.

-¡¿De todos los hombres porque el?!- bramó Snape

- Tu nunca quisiste un hijo conmigo, me pedías que me cuidara. - replico asustada

- ¿Y eso que? ¡Yo quería protegerte de lo que podría pasar! ¡Del señor tenebroso!-

- ¡Y te entiendo! Pero a mi no me importaba correr el riesgo. Quería una vida una familia...contigo-

- ¡Ya la tiene señorita sabelotodo!

-¡De que hablas! yo te creía muerto, me pediste que rehiciera mi vida, trate de hacerlo porque andaba muy mal, sin ti no podía comer, trabajar ni nada. Estaba como loca buscándote, poniendo a todos a buscarte-

- Pensé que en verdad me amabas- dijo Severus ignorando las palabras de la castaña

-Lo hice. Aun.. - se quedó callada, las lágrimas volvían a sus ojos, puso a la bebé al cunero y le dio la espalda a Severus

- Lo amas, le diste una hija. El maldito debe estar en su nube, le diste a la primera Malfoy legítima. ¿Y sabes que? el debe estar celebrando en un puto burdel teniendo sexo con prostitutas mientras tu aquí recuperandote-

Hermione palideció de golpe, Severus estaba histérico.

- No tienes nada que decirme Severus, lo que Lucius haga es su vida. El es solo el padre de mi hija-

- Estas enamorada de él- afirmó Severus lleno de rabia, la castaña lo miraba furiosa

- Te vengaste de buena manera acostándote con la que fue mi mejor amiga y de paso haciéndole daño a Harry. ¡¿De que hablas y reclamas si te revuelcas con Ginebra?!, pero no me importa Snape, vete con ella o con cualquier otra. La verdad ahora me doy cuenta del verdadero ser humano que eres. Te pido que te vayas no quiero saber nada de ti-

-¿ Y de ese bastardo, si verdad?

- No, por mi los dos pueden irse a la mierda-

Severus bajo la cabeza y salio de la habitación, se maldijo por haberle reclamado sabiendo lo delicado de su salud. Estaba loco de celos, sabia que Lucius estaba realmente enamorado de ella, lo conocía bien al maldito, sabia que lo ultimo que el rubio pensaba en estos momentos era en una prostituta, estuvo muy infantil su comentario, se sentía como un idiota al ponerse a pelear con Hermione en lugar de buscar una reconciliación.

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