Mudanza

Hermione tomo a su hija en brazos para darle el biberón, estaba aliviada de verla tan bien... Y todo se lo debía a Severus Snape. Harry se encontraba en el marco de la puerta observándola, no quería dejarlas pero tampoco quería compartir el mismo techo que Lucius.

- Ya me voy Herms, cuida mucho de ella-

-Harry no quiero que nos dejes solas- suplico Hermione con los ojos acuosos

- No estarán solas, Malfoy estará con ustedes y como comprenderás no puedo compartir el mismo espacio que el-

- Harry...

- Hermione todo esto es una locura, el profesor Snape también sufre por esto no lo demuestra pero lo conozco. ¿Porque no dejas a Malfoy?

- Porque quiero a mi hija con vida-

- Vive con el, pero no seas nada suyo Hermione. La verdad no entiendo esos besos que se dan y todo lo que le permites y luego lloras por Snape, ¿A que juegas?.

- A nada Harry, una vez dijiste que siguiera mi corazón y eso hago. Ya entendí que Severus ya no siente nada por mi y a la que ama es a Ginny.

Harry bufo

- ¿Que te hace pensar eso?

- El otro día fui a casa de Severus, quería hacer un último intento por tener su perdón. Lo encontré con Ginny en una posición muy comprometedora- Las lágrimas terminaron por salir

- ¿Y eso que Hermione? No significa nada. Entiende lo el quiere llenar el vacío que le dejo tu supuesta traición-

Harry le tomo la barbilla y le dio un beso en la frente para luego marcharse, sabia que Harry tenia razón pero no quería explicarle a nadie que se había enamorado de dos hombres y no sabia a quien quería mas.

Lucius ingreso a la habitación de Hermione, el en el fondo estaba feliz porque con la condición de su hija Hermione estaría con el lo quisiera o no.

- Quiero que vayamos a nuestra casa. Este lugar no me gusta para mi hija, ahí tendrás todo, elfos y todo lo que necesitas. La casa es de mi hija te lo dije desde un principio-

- Esta bien Lucius, iré contigo pero solo por nuestra hija-

El rubio asintió sin decir una palabra, y salio de la habitación para que Hermione se aliste y a la bebé. El rubio no quería dejar la oportunidad de tenerlas a ambas bajo su techo, no esperaba el momento de tener a Hermione en su casa, en su cama como su legitima esposa y dispuesta siempre para el. Y sobre todo ver a su pequeña hija corriendo por los jardines como lo hizo Draco alguna vez.

Harry estaba de malas, entro a su casa del número 12 de grimauld place solo quería descansar de todas las cosas que habían pasado últimamente. Estaba dispuesto a darse una ducha y dormir unas horas para luego ir al trabajo, cuando entro a su habitación vio que su cama estaba ocupada por una mujer completamente dormida de cabellera negra. El azabache sonrió, no podía personarse haberse olvidado, tenia una cita con ella y lo olvido por completo, el ojiverde no quería ni imaginarse que le diría Pansy por haberla dejado plantada.

Era una belleza única, Harry jamas se había sentido tan feliz de estar con alguien como con ella, era tan auténtica que simplemente no podía creer su suerte a pesar de las pestes que hablaba la comunidad mágica de su cita. Aun no habían tenido sexo y llevaban mas de un mes saliendo. Con ella se la pasaba de maravilla era alguien ya muy especial para él.

Harry se fue a dar un baño, estaba realmente cansado física y psicológicamente por todo lo que había pasado con su ahijada a la que quería con todo su corazón.

Cuando se término de bañar se acostó a lado de Pansy y le dio un tierno beso en los labios, cobijandola entre sus brazos.

Cuando llego Severus a su casa lo primero que pensó encontrar es a Ginny cocinando algo o esperándolo semidesnuda paseándose por la casa pero lo que encontró lo dejo helado.

De pie junto a la escalera se encontraba demacrada, ojerosa y mas maniática que nunca su espantosa prima Deborah con el cabello muy crecido y las uñas muy largas. Snape blandió la varita en dirección a la bruja que alzo las manos

- ¡Deborah! ¿Que diablos haces aquí? Y libre-

- Mi padre me saco de ese lugar-

-¿Que pretendes viniendo a mi casa?- Severus miro a su alrededor temía que la loca le haya hecho daño a Ginny.

-Vine a pedirte perdón Severus... Yo solo quería un padre para mi hijo.

- Arruinaste mi vida...-

- Lo se, no tengo perdón. No te volveré a molestar se lo prometí a mi padre bajo juramento inquebrantable, me temo que tampoco el confía en mi ¡Soy una Dumbledore! Tener a mi padre es muy importante para mi-

-¿Que le hiciste a mi mujer?¡Ella estaba aquí!

- Así que volviste con Granger- dijo Deborah con resentimiento en la voz.

-No...

En ese momento entro por la puerta Ginny cargada con bolsas de mandado con un vestido muggle color azul que le sentaba bien, la chica estaba sonriente hasta que vio la extraña escena que tenia enfrente.

- Severus...- Ginny dejo las compras sobre la mesa, el pocionista le hizo señas para que se pusiera detrás de el

- Te enamoras muy rápido primo, pensé que eras fiel a...tus ideales. ¡Que decepción!

- Te prohíbo que la lastimes. Ella ahora es lo mas importante para mi-

Deborah río con burla

- Pierde cuidado-

La mujer se fue sin mirar atrás y Ginny miro a Severus muy confundida. La pelirroja le dio un beso seductor a su amante que le respondió sin miramientos, Severus había tenido un día terrible solo quería un poco de cariño así que cargo a Ginny hasta su habitación importándole un bledo las compras para la cena.

El pocionista esa noche le hizo el amor como nunca la beso como no lo había hecho jamás, no podía creer que tan rápido este naciendo un cariño fuerte por esa niña pelirroja que lo volvía loco día a dia con su forma de entregarse a el en todos los sentidos, amaba tocar su cuerpo y sentirse amado por ella. Lo intentaba, pero no podía dejar de verla, de tenerla solo para el desnuda en su cama con sus piernas abiertas provocándolo... No sabia si se estaba enamorando.

**Flash Back**

"Severus se encontraba en su oficina de Hogwarts calificando exámenes finales cuando sigilosamente entro la chica Weasley con un par de libros en los brazos

-¿Le puedo ayudar en algo Weasley?

- Si mire aquí están los libros que me pidió, pero no entiendo mucho a decir verdad. La que sabia de todo era Hermione- agrego con fastidio

El hombre gruñó con aprobación mirando los libros

- Son muy difíciles de conseguir, ¿Como los consiguió?

- Pues ya ve. Tengo amistades- sonrió la pelirroja con coquetería

- Bien, retirese. Tengo mucho trabajo-

Miro a ver a la pelirroja y miro la blusa escolar de su alumna semi desabrochada dejando ver sus voluptuosos senos a medio cubrir, la pelirroja tenia la minifalda escolar dejando ver sus piernas alargadas dejando ver que ya no era una niña

El hombre se la comía con los ojos, hace mucho que no estaba con una mujer...desde Hermione.

- Profesor ...- la pelirroja se quito la túnica quedando en minifalda u blusa escolar, el profesor pudo ver sus pezones erectos debajo de la blusa del uniforme

-¿Que hace Weasley?- El hombre sintió su enorme ereccion crecer, la deseaba era tan sensual. Quería tenerla aunque sea una sola vez

- Profesor...se que usted tiene ganas de mi, lo se por la forma en que me mira- La pelirroja se acerco a el, lo miro a los ojos y se atrevió a darle un beso a su profesor invitándolo a todo.

El hombre se lanzo como lobo hambriento y la posicionó sobre la mesa tirando sus documentos a un lado. Le desabotono la blusa y empezó a chupar con ahinco sus senos mientras con su mano tocaba la humedad de Ginny

- Ya no aguanto- dijo Ginny- hagame suya

- Tenemos toda la noche-

Ginny lo beso apasionadamente introduciendo su lengua en la boca del profesor las manos de la pelirroja tocaron el miembro de Severus, que se sentía explotar con el contacto de la joven

El pelinegro la cargo hasta su habitación para estar mas cómodos ...ahí donde la hizo suya por primera vez''

- ¿Que fue todo eso.?- Pregunto Ginny a Severus preguntándole por lo que paso en la sala de su casa

- Una estúpida que si se atreve a tocarte la mato-

-¿Porque habría de hacerlo?

- Es Deborah-

- Entiendo- dijo Ginny que sabia todo lo que esa mujer había hecho a Severus.

-No quiero que salgas sola. Esa mujer quiere dañar a las personas que amo-

-¿Es eso cierto?, ¿Me amas?-

Severus no respondió pero miro a Ginny de una manera diferente, como nunca.

-Entonces ya no podre visitarte, ni modos que le diga a mi madre o a George que me acompañen a verte-

- No me has entendido, quiero que vivas conmigo Weasley-

A Ginny le brillaron los ojos y aun desnuda se lanzo a los brazos de Severus feliz de su propuesta