SAN VALENTÍN

(SECRETOS DEL CEREZO)

14 de febrero...

*Sakura*

–Sakura, ¿a dónde vas? –escucho que me pregunta Tomoyo, pero no me detengo, tengo prisa–

Por estar metida de lleno con el trabajo, se me ha olvidado que hoy tengo un compromiso muy importante, seguramente son por las hormonas o yo que sé, la cosa es que todo lo olvido y ni anotándolo en mi agenda se me acuerda, tengo como cincuenta recordatorios para que no se me pasen las citas importantes, como esta.

Ya tengo cinco meses de embarazo, aunque ha sido un poco más complicado que la primera vez, ya que he tenido amenazas de aborto, sin embargo, trato de seguir todas las indicaciones del médico para poder llegar a término mi embarazo por el bien del bebé más que nada.

–Deberías de estar en reposo, no creas que te dejaré conducir...

¡Demonios! Se suponía que Shaoran llegaría más tarde, no entiendo qué hace aquí, me acerco a él para recibirlo, tal vez logre distraerlo para salirme con la mía.

–Solo quise estirar un poco las piernas, me he cansado de estar sin hacer nada –me quejo un poco– creí que llegabas tarde.

–Tienes que hacer muchos planos de jardines, ¿Hiro no te envió los pedidos?

Miro la hora en mi reloj de pulsera, se me está haciendo tarde y él quiere que le hable de planos, ¡esto es verdaderamente increíble!

–Si, ya lo revisé, en un rato me pongo a trabajar en ello –resoplo– hoy, Lian dijo papá –suelto de repente–

Y como si le hubiese accionado algún botón, Shaoran sale corriendo al encuentro de la pequeña, me siento fatal en utilizar a mi hija, pero necesito llegar a la cita, por nada del mundo me la perdería.

Encuentro las llaves del auto y subo a él antes de que Shaoran se dé cuenta de mi engaño, por más que lo intenta, Lian no dice papá, solo dice mamá, agua, y leche y todo lo demás lo balbucea.

Salgo rumbo a la plaza Daoshang, es ahí en donde lo veré, siento un poco de ansiedad, conduzco con toda precaución, una vez en el estacionamiento, me recargo un poco en el auto, llevo dos años sin verlo.

Cuando me enteré de que no estaba muerto sentí un gran alivio, aunque claro, me enojó demasiado el hecho de que a mí no me lo dijera, que a mí me lo estuvieran ocultando todos, ¡hasta mi propio esposo! Y eso que le he dado la oportunidad de redimirse y que me lo diga, pero no lo hace, el muy condenado se hace el tonto.

–Creí que no llegarías –mi corazón late a mil por hora, no debo alterarme, respiro hondo varias veces, no quiero dañar al bebé–

–Prometí venir, por cierto... –busco entre mi bolso hasta que doy con lo que deseo– feliz cumpleaños un poco atrasado.

Le entrego un portarretrato con las fotos de sus nietos, por querer hacer creíble su mentira, se ha perdido de mucho, lo veo estrujar el portarretrato entre sus brazos, a pesar de todo, yo no le guardo rencor, es mi papá y lo quiero con todo y sus errores.

–Te debo muchas explicaciones... –dice mientras mira las fotografías–

–No, no me debes nada... lo único que quiero que me expliques es por qué fingir tú muerte, no lo entiendo.

–Creí que muriendo, Akiho no les haría daño, no tenía noticias de ti y Touya siempre ignoraba mis llamadas, creo que me lo busqué a pulso –suspira– mi intención jamás fue hacerte daño, solo quería alejarte de ella, de una verdad que me avergüenza y traté de ocultar por mucho tiempo, creí que enviándote a Inglaterra, tú harías tu vida allí... lo lamento Sakura, espero que me perdones algún día.

Y después de mucho tiempo, al fin tengo una explicación de mi exilio, y Shaoran una vez me lo mencionó, pero no quise hacer caso, con todo mi prominente vientre, abrazo a mi papá, lo he extrañado por mucho tiempo, tener este tipo de contacto.

–No tengo nada que perdonar, hiciste lo que creíste mejor –comento entre lágrimas, las hormonas me dejan sensible– no te vuelvas a apartar de mí, te quiero en vida y estoy segura que Touya también lo desea así.

–No llores cerezo, no merezco tus lágrimas –dice mientras limpia mis lágrimas con sus pulgares–

–Son las hormonas –me justifico– últimamente lloro por todo aunque no quiera.

–Así le pasaba a Nadeshiko, recuerdo que cuando tú ibas a nacer, le encantaba ir al parque para sentarse debajo de los árboles de cerezo y siempre decía que tú te llamarías Sakura...

Mi móvil comienza a sonar, debí de haberlo apagado, pero se me olvidó, en la pantalla aparece el nombre de Shaoran, lo amo, pero es demasiado inoportuno en estos momentos, miro a mi papá y luego mi móvil, me gustaría ignorar la llamada, y tal vez la Sakura inconsciente del pasado lo haría, pero ahora no, me disculpo con mi papá para poder hablar con Shaoran.

–¿En dónde estás? Me engañaste Sakura –se escucha enojado–

–Lo siento, debía de hacer algo –hablo en voz baja– enseguida regreso a casa –digo para calmarlo–

–¡Dime en dónde estás! ¡No puedo creer que te hayas escapado! ¡En qué estás pensando! –aparto un poco mi móvil de la oreja para no quedar sorda con sus gritos–

Sé que su mal humor está justificado, de nuevo las hormonas empiezan a atacarme, comienzo a llorar con el móvil en la mano.

–Ya dije que lo siento, llego en un rato –digo entre sollozos antes de finalizar la llamada–

Esto de estar embarazada me pone mal, no puedo creer que me la pase llorando por todo, me acerco a mi papá, no quisiera despedirme, pero tampoco quiero tentar mi suerte, Shaoran está enojado y no es así como planeaba pasar este día, además hoy Lian cumple once meses.

–Debo irme, ¿nos seguiremos viendo? –pregunto tímida–

–Trataré de venir más seguido... –se acerca a mí y deposita un beso en mi frente– cuídate, y dale muchos besos a Lian de mí parte.

–¿Por qué no mejor vienes conmigo y se los das tú? –al parecer mi pregunta lo sorprende, eleva sus cejas demasiado–

–No creo que sea bien recibido –baja la mirada hacia el portarretratos que le he dado–

–¡Tonterías! Ven conmigo...

*Shaoran*

En mal momento le enseñé a conducir a Sakura, no puedo creer que me haya engañado de esa manera, ¡ilusionarme con las palabras de nuestra pequeña! Se ha vuelto a convertir en el monstruo marino.

Ha arruinado completamente la sorpresa que le tenía, cada día me sorprende más y más, y no de una buena manera, este embarazo me está volviendo loco, la amo, pero en ocasiones como esta, ¡la quiero matar! ¡Cómo se le ocurre salir en su estado!

Camino como león enjaulado por toda la estancia mientras espero a que llegue, hace veinte minutos que le llamé y no llega, ¿debería llamar a emergencia? ¿y si le pasó algo en el camino?

"Shaoran cálmate, no pienses mal" me repito mentalmente para tranquilizarme, paso mis dedos entre mi cabello desordenado, creo que comenzaré a quedar calvo, lo que no consiguió antes con sus locuras, lo está consiguiendo ahora.

El sonido de un auto se escucha, salgo a su encuentro, necesito cerciorarme que se encuentra bien, una vez se estaciona, me acerco hasta ella y me llevo una gran sorpresa, Fujitaka Kinomoto está con ella, se supone que él pidió que jamás le digamos a Sakura ¿qué hace con ella?

–Amor, estoy bien, manejé con precaución –la miro confundido– traje una visita para Lian.

A pesar de mi estupefacción, Sakura pasa de mí, entra con Fujitaka a la casa, cada vez me asombra más, ¡Es la persona que más daño le ha hecho! Tal vez no físicamente, pero sí psicológicamente, y pensar que hace mucho tiempo lo idolatraba demasiado.

Voy tras ellos, Sakura lo lleva hasta donde se encuentra Lian jugando con Kiyoko, misma que se sorprende al ver a quien sirvió por mucho tiempo, se aleja con prudencia para dejarnos a solas, la pequeña Lian da unos pasitos hacia Sakura y estira sus manitas regordetas.

–Ni se te ocurra, no puedes cargarla –la reprendo, voltea a verme con una pequeña sonrisa, me paso de sobreprotector, ¡pero es que ella no entiende! –

Sin avisar o pedir permiso, es Fujitaka quien se inclina para poder cargar a la pequeña, quien lo recibe con los brazos abiertos, ella no sabe aún por lo que esa persona nos ha hecho pasar a su madre y a mí.

–Shaoran, mi papá ha cambiado, deja que se quede con nosotros –mi sirena vuelve con su canto a hipnotizarme, y es que con esos ojos verdes le bajaría hasta las estrellas de una en una–

–Lamento no haberte dicho que seguía con vida, creí que era lo mejor –pego mi frente con la de ella, necesito esa cercanía–

–Entiendo, ¿dejarás que se quede? –le doy un beso corto y la abrazo para que voltee a ver la escena que estoy viendo a pesar de tenerla frente a mí, Fujitaka jugando con la pequeña Lian–

–Es tú casa también, puedes disponer de cualquier habitación –acaricio su vientre– vamos a que descanses, Kiyoko se encargará de Lian.

–No quiero descansar, te quiero dar una sorpresa –responde mientras tira de mi brazo–

Y el enojo y el susto que sentía hace unos instantes, desapareció, basta con mirarla para que me pierda y olvide hasta mi nombre, caminamos juntos a la habitación que ella tiene como estudio, abre las puertas y me sorprende lo que veo.

–Antes de que te exaltes, no lo hice yo sola, me ayudaron –dice en su defensa–

Una mesa decorada con unas velas y pétalos adornan el centro del lugar, todo está fuera de su sitio, me toma nuevamente del brazo y nos acercamos hasta la mesa, en donde ella se acerca a una de las sillas y se sienta, ha de estar cansada por todo.

–¿Una cena romántica? ¿Eso se te ocurrió este año? –pregunto divertido–

–¿Quién dijo que es una cena? Que veas una mesa con velas no significa que vamos a comer –me mira con una ceja enarcada, le devuelvo la mirada, solo que yo estoy confundido– siéntate, necesitamos hablar.

Ahora cambia su mirada por una más seria, ¿debería de temer? Con Sakura nunca se sabe, creo que después de todo aparte de quedar calvo, también acabaré en el psiquiátrico.

–¿Te acuerdas cuando fuimos a la ecografía del bebé para saber qué será? –sigo confundido, aún así, asiento para que prosiga– bueno, pues le pedí a la ginecóloga que no te dijera todo –dice con cautela–

–¿Todo? ¿Qué todo? –la miro y la miro, peor no recibo una respuesta, en su lugar, busca entre su bolso hasta que saca un sobre–

–Feliz día de san Valentín –dice mientras me entrega el sobre–

Estoy entre asustado y consternado, abro con cautela el sobre y leo su contenido, una vez termino la miro a ella y el papel que tengo entre las manos.

–¿Dos? ¿Serán dos bebés? –pregunto una vez salgo de mi asombro– pero solo se escuchó un corazón en la ecografía –digo recordando que hace poco fuimos a la ecografía y no se escuchó otro latido–

–No has prestado mucha atención, se escuchan los dos corazones latiendo –me explica– son mellizos.

Me acerco a ella para abrazarla lo que me permite su prominente vientre, si antes estaba emocionado por saber que tendríamos otro bebé, ahora lo estoy mucho más al saber que vienen dos y no solo uno.

–Tienes una manera muy retorcida para dar estas noticias –digo mientras voy rozando nuestros labios–

–Quería que fuera una sorpresa –la provoco un poco más con mis labios–

–Es una gran sorpresa, pero la mía es mejor –digo mientras sigo con el roce–

Me aparto de ella para ir por la sorpresa que le tengo, no es así como imaginaba dársela, pero que más da, es ahora el momento, salgo de su estudio y voy por lo que le tengo preparado, una vez que lo encuentro, regreso con ella, me detengo un momento en el marco de la puerta para observarla, con la luz de las velas se ve más preciosa, es un ángel.

–¿Te gusta lo que ves? –pregunta la muy descarada, recuerdo haberle echo esa misma pregunta hace unos años, precisamente el día que me dijo que se iría a vivir conmigo–

–¡Me encanta! –respondo mientras le robo un beso– bueno, creo que las sorpresas de este año están en papel –la miro enarcando una ceja mientras le entrego el folder con lo que tengo preparado para ella–

Sakura es mucho más curiosa que yo, por lo que no me sorprende que apenas le entregué el folder, ella lo abrió con demasiada emoción, se queda en completo silencio, estoy seguro de que no se lo esperaba y es una decisión que me costó, pero al fin lo conseguí, solo es cuestión de saber si ella quiere.

–Shaoran, ¿seguro que puedes hacer esto? –pregunta mientras señala el folder con la hoja que le he dado–

–Muy seguro, sé que extrañas mucho estar en Tomoeda, desde que empezamos nuestra vida aquí, he estado gestionando todo, mi plan siempre fue volver en el lugar donde te conocí –digo completamente seguro–

–Pero... aquí están todos, ¿qué pasará con las empresas de tu familia? –sonrio mientras me coloco de cuclillas frente a ellas–

–Sakura, todo está solucionado, la matriz de las empresas Li pasará a estar en Tomoeda, junto con la constructora que heredaste, solo quiero saber tú opinión, ¿aceptas regresar a Japón?

–Claro que sí, ¡es el mejor regalo que has podido darme!

Y sus lágrimas hacen acto de aparición, el embarazo la trae así últimamente, la ayudo a levantarse, la tomo de las mejillas y por fin sello este momento con un beso, pruebo sus dulces labios, mientras paseo mis manos por su cuerpo, a pesar de estar embarazada, tiene el cuerpo más hermoso, sea como sea, Sakura es la persona más hermosa que he conocido.

–Te amo, Shaoran Li –dice entre el beso, soy tan feliz cada vez que la escucho decirme eso–

–Y yo te amo a ti, Sakura de Li –muerdo muy leve su labio– vamos a ver a Lian y a tu papá.

Únicamente asiente, ambos caminamos hasta donde se encuentra Lian, solo que, para nuestra sorpresa, la niña está solo con Kiyoko.

–¿Y mi papá?

*Sakura*

Llegar con Lian y no encontrarlo después de haberle abierto las puertas de mi casa es muy duro para mí, a pesar de todo, el perdón que necesita no es de mí parte, sino de él mismo, Kiyoko me entrega una hoja que dejó para mí antes de marcharse.

"Querido Cerezo.

Lamento tener que dejarte, pero no me siento parte de esta familia, hace mucho tiempo que te perdí, prácticamente te perdí el mismo día en que tu madre falleció, hice las cosas mal y, aunque quisiera remedirme, no puedo, una vez Touya me restregó en la cara mi manera de ser contigo y tenía razón, tú siempre estuviste para mí, mientras que yo, simplemente te hice a un lado, hoy comprobé una vez más que tienes el mismo corazón de oro que tu mamá, a pesar de todo, tú no me guardas rencor y me quieres en tu vida, sin embargo, no lo creo prudente, fue un gusto conocer a Lian en persona y atesoraré las fotografías que me has regalado, deseo de todo corazón que tú vida al lado de Shaoran Li sea lo que siempre estuviste esperando.

Te quiero mucho, siempre te quise, pero jamás te lo demostré, fui demasiado lejos con mi dolor que jamás me puse a pensar en el tuyo, lo lamento mucho mi cerezo.

FK."

Una única lágrima cae en la carta que termino de leer, suena más a una despedida, Shaoran me rodea con sus brazos y no tardo en refugiarme en ellos, después de todo, si fue un error haberle pedido que viniera a la casa, tenía la esperanza que conviviendo un poco con Lian él aceptara quedarse, que formara parte de nuestra familia, que indirectamente lo es, pero él mismo se castiga apartándose.

Shaoran me lleva a la habitación, trata de consolarme tras lo sucedido, lo que más me hubiese gustado es que mi papá se quedara con nosotros, todavía no sé en dónde encontrarlo y dudo mucho que ahora responda mis mensajes, aunque no me daré por vencida, quiero que vuelva a mi vida, que sea parte de la vida de Lian y de los mellizos, así como los padres de Shaoran.

–Cuando estemos en Tomoeda, te prometo que lo encontraremos –escucho a Shaoran, alzo un poco la cabeza para mirarlo, sus ojos ámbar me atrapan–

–Gracias, a pesar de todo siempre sabes cómo hacerme sentir bien –me vuelvo a acomodar en su pecho–

–Sabes que por ti y por Lian soy capaz de hacer lo que sea... y también por esos dos bebes que nacerán en unos meses –asevera–

–¿Cuándo nos iremos a Tomoeda? –me incorporo con cuidado en la cama, cada día me cuesta–

–En cuanto el médico diga que puedes viajar... ¿a dónde vas?

–Por Lian, no solo celebramos san Valentín, también es el cumple mes de nuestra pequeña

Shaoran se levanta rápidamente para acompañarme, si creyó que lo olvidé está muy equivocado, es algo que tengo presente cada día, me gusta tomarle una foto cada mes para ir viendo los cambios que tiene, además de que será un bello recuerdo para Lian cuando crezca y las vea, que sepa que sus papás estuvimos presentes en cada etapa de su vida.

Lian bosteza, está cansada, Shaoran la carga mientras que yo le doy un pequeño corazón que hice en donde puse el número once en el centro con sus iniciales, le doy la cámara a Kiyoko y me uno con mi esposo, ambos besamos la cabecita de Lian para dejar este momento plasmado en una fotografía.

¿Qué si olvidaré este catorce de febrero? Pues no, aunque me dieran la oportunidad de olvidarlo, no lo haría, este día volví a ver a mi papá después de mucho tiempo, pude verlo por un instante convivir con mi hija y además recibí la mejor noticia, dentro de poco estaré de regreso en Tomoeda, no me mal entiendan, estar en Hong Kong ha sido hermoso, pero extraño aquellos paisajes rosados que hay para estas temporadas, además, es el lugar en donde conocí al amor de mi vida, lo miro ahora y siento tanta dicha, haberlo conocido fue lo mejor que me pudo haber pasado.

¡Estoy locamente enamorada de Shaoran Li! Cada día ese amor crece y crece y gracias a sus pequeños y grandes detalles que tiene él hacia a mí.

ALOOO CERECITOS, ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO ESTE CAPÍTULO ESPECIAL, LA VERDAD ES QUE HE ESTADO COMPLICADA Y NO CREÍ HACER NADA PARA ESTA FECHA, PERO PUES SALIÓ ESTO, QUE, AUNQUE NO ES TAN ROMÁNTICO COMO ESPERABA, AL MENOS LES TRAIGO ALGO EN ESTE DÍA ESPECIAL ?

MUCHAS GRACIAS POR SU APOYO Y SUS COMENTARIOS, SOBRE TODO SUS COMENTARIOS QUE SON COMO UN INCENTIVO PARA QUE CONTINUE ESCRIBIENDO EN MIS TIEMPOS LIBRES ¡FELIZ DÍA DEL AMOR Y DE LA AMISTAD! AUNQUE SÉ QUE NO ES PARA TODOS LOS PAÍSES, AÚN ASÍ, EL AMOR Y LA AMISTAD HAY QUE CELEBRARLA TODOS LOS DÍAS.

AHH! POR CIERTO, ¡FELIZ CUMPLEAÑOS A ELISA SUYIN MERTINEZ RAMIREZ! QUIEN CUMPLEAÑOS ÉL DÍA DE MAÑANA :D PERO APROVECHO PARA PODER FELICITARLA, TAMBIÉN, ¡MUCHAS FELICIDADES A JANET ESCOBAR! ELLA CUMPLE AÑOS EL LUNES 17 DE FEB.

NO OLVIDEN QUE SI QUIEREN APARECER EN LOS CALENDARIOS QUE PUBLICO MENSUALMENTE Y RECIBIR UNA PEQUEÑA FELICITACIÓN PUEDEN DEJAR SU FECHA DE CUMPLEAÑOS POR AQUÍ ;) (LOS CALENDARIOS SON ACTUALIZADOS EN FB. "Sakura y Shaoran: Pase lo que pase... Todo estará bien)

UN BESO MIS CEREZOS Y NOS VEMOS HASTA LA SIGUIENTE ACTUALIZACIÓN ?

NO OLVIDEN DEJAR SUS COMENTARIOS ?