AÑO BISIESTO

(A través de tus ojos)

–¡Feliz cumpleaños!

Escucho al entrar a casa, luego de una larga noche, se me había olvidado por completo mi cumpleaños, y es que estoy tan acostumbrado a que me feliciten el día veintiocho de febrero o el primero de Marzo, es extraño cuando cada cuatro años, ese día aparece en el calendario.

Mamá se acerca con un pastel que estoy seguro que hicieron ella y papá, Sakura está sujeta al brazo de mamá, faltan tan solo un par de meses para que su accidente cumpla un año y ella sigue sin recuperar la vista, me duele mucho verla de esa manera.

–Gracias a todos –comentó Touya–

–Pide un deseo...

Mamá no continúa, supongo que sintió la tensión en Sakura, y pensar que su vista la perdió el día de su cumpleaños. Se hace el silencio, lo mismo pasó para el cumpleaños de Yukito y papá, Sakura se hace la fuerte, pero no soporta ciertas palabras como "Feliz cumpleaños" "Pide un deseo" "Todo estará bien" "Accidente"

–Bueno, por qué no mejor dejas tus cosas y comemos pastel –habla Yukito para romper el silencio–

–Enseguida les alcanzo –comenta Sakura y enseguida todos los presentes la observan, ¿se dará cuenta?–

Como cada vez que desaparece, mamá abraza a papá, ninguno puede con esto, es demasiado fuerte, y es que Sakura siempre fue la alegría en la casa, pero lleva meses con un genio de los mil demonios.

–Estoy seguro que pronto recuperará la vista –comento para reconfortar a mis papás–

Yukito me abraza y me entrega una pequeña caja, me entrega un pequeño brazalete que según el escuchó es para la protección, en uno de sus tantos viajes de expedición lo compró, incluso se toma el tiempo para comentarme la anécdota de dicho brazalete, es de color azul, mi favorito.

–Te sorprendería de lo que aprendes en cada viaje –dice para concluir su historia–

–Touya, ven cariño, vamos a partir el pastel –escucho a mamá–

Ambos nos aproximamos a la cocina, para mi sorpresa, Sakura no está aquí, niego con la cabeza, no puedo partir el pastel si falta un miembro importante de la familia, sin darles alguna explicación, voy a la habitación de mi cerezo y digo mío porque es solo mío y de nadie más, supe que sería mi tesoro desde que la vi por primera vez, con sus mejillas regordetas.

–¿Me dejas pasar? –pregunto por educación, aunque ya he entrado, claro que ella no lo sabe–

–¿Qué quieres? –pregunta tajante–

–Que estés conmigo este día, es único –explico–

–Los cumpleaños no son únicos, se repiten cada año y no sirven para nada –el hastío en su voz es más que notorio, me duele que piense eso–

–Sakura, es único, porque este año es año bisiesto, mi cumpleaños apareció en el calendario –explico con toda la paciencia que puedo, no puedo enojarme por su actitud–

La veo sentarse en su cama, tiene un bastón a su lado pero no le hace caso, se niega a utilizarlo para no parecer una persona desvalida.

–Lo siento, nadie tiene la culpa de lo que me pasó... –sus ojos se ven vidriosos, me acerco con cuidado a ella y la abrazo, no sé que decirle–

–Tampoco el festejo que estás aborreciendo, los cumpleaños tienen que ser felices, sea tuyo o de cualquiera –deposito un pequeño beso en su frente– así como te pasó en esa fecha te pudo haber pasado en cualquier otra –concluyo–

–No sirves de Psicólogo –comenta la mur cínica– mejor vamos a comer pastel.

Mi pequeño cerezo se remueve entre mis brazos para apartarse de mí, daría todo lo posible para que ella recuperara la vista.

Llegamos al comedor, Kaho hay llegado ¿en qué momento sonó el timbre? Lo que creí que sería un pequeño festejo en familia, se convirtió en un gran festejo y es que las bromas sobre mi fecha de cumpleaños no se hicieron esperar.

Llega la hora de que todos me canten el pastel, cuando finalizan, miro las velas del pastel, recuerdo que cada cumpleaños, Sakura me animaba a apagarlas y cuando lo hacía ella aplaudía muy feliz, pero este año, creo que eso no sucederá, como si me leyera el pensamiento, Yukito se acerca a mí, mi hermano también pasó por lo mismo.

–Solo apágalas –comenta en un susurro–

Hago lo que dice, todos comienzan a aplaudir, un momento feliz que se ve nublado por el estado de ánimo de mi pequeña hermana.

–Feliz cumpleaños amor, esto te interesa... –escucho la voz de Kaho sobre mis pensamientos–

Miro con interés la carpeta que me pasa, es un extraño regalo de cumpleaños, lo abro y leo su contenido, la información de varios oftalmólogos de mucho prestigio están dentro, la miro sorprendido, no sé que sería mi vida sin Kaho.

–Alguno podría estar interesado en el caso de Sakura, tal vez si le mandamos todo lo que hay se pueda lograr algo –explica–

–Habrá que ponernos manos a la obra, quiero que mi deseo de cumpleaños se cumpla –digo serio–

Suelo ser escéptico con lo de los deseos, jamás he creído en eso, pero mi perspectiva cambió tras lo ocurrido y es que este año siento que será diferente, mi optimismo va creciendo, más al saber que es año bisiesto y que mi cumpleaños si apareció en el calendario.

–¿De que hablan? –pregunta el chismoso de Yukito al acercarse completamente a nosotros–

–Sakura recuperará la vista hermano, alguno de estos médicos tendrá la respuesta a su ceguera –digo con determinación–

–Espero que tu deseo de cumpleaños se cumpla, porque el mío sigue sin cumplirse –responde Yukito con un suspiro–

Cuatro años más tarde...

–¡Touya!

Grita Sakura mientras viene corriendo a mí, detrás de ella viene Shaoran, se convirtió en un gran amigo, aunque claro, su relación con mi hermana no termina por agradarme, habiendo tantas mujeres en todo el mundo ¡Se vino a fijar en mi hermanita!

–Hola monstruo –comento al recibir su abrazo–

–¡Feliz cumpleaños! –exclama de lo más contenta, con el pasar de los años, esa frase ya no le afecta, sin embargo, en su día aún no lo tolera– Que envidia contigo, cumples años cada cuatro años, así jamás envejecerás –comenta burlona–

No me molesta su comentario, después de tanto tiempo de verla decaída, que ahora esté contenta me llena de alegría, algo que no suelo demostrar muy a menudo, mucho menos estando Shaoran presente. Llevan unos cuantos meses de novios, pero ¡Demonios! me cala verlos juntos.

–Feliz cumpleaños, cuñado –dice este con una gran sonrisa, el desgraciado sabe lo que me puede que esté junto a ella y eso que apenas llevan un par de meses de novios–

–Gracias –respondo serio–

–¡Touya, ye vente a soplar las velas! –grita Kaho desde el otro lado del jardín–

Tomo la mano de Sakura y prácticamente la arrastro para que vaya conmigo, no quiero que esté a solas con Shaoran.

Todos comienzan a cantarme, mi cerezo está a mi lado con una enorme sonrisa y justo cuando todos acaban de cantar, escucho su voz.

–¿No pedirás un deseo? Aprovecha que este año es único –dice para que solo nosotros escuchemos–

–Mi deseo se cumplió, no tengo otra cosa que pedir...

Puedo ver una gran interrogante en su mirada, por lo que me apresuro en explicarle.

–Hace cuatro años, cuando apenas comenzaba tu tormento, mi único deseo fue que tú recuperaras la vista, y es que cada año siempre pedía lo mismo –confieso– eres lo más importante para mí, Sakura; verte sonreír de nuevo con ese brillo que te caracteriza fue el mejor regalo y es que no fue de cumpleaños, pero fue de navidad.

Todos se mantienen en silencio y es que no suelo ser tan abierto en expresar mis sentimientos, pero no puedo dejar pasar este día.

–Solo apaga las velas tonto –dice Sakura mientras me abraza, sus ojos están completamente cristalizados–

–Apágalas conmigo, así será un perfecto cumpleaños...

A pesar de que se muestra reticente a apagar velas para ella misma, accede a mi petición, juntos apagamos las velas de este año, un año bisiesto en donde mi pequeña cerezo si está contenta, y lo más importante, un año en donde ella ha recuperado la vista.

–El deseo tardó en cumplirse pero se cumplió –comento al llegar al lado de Yukito, ambos observamos a Sakura a distancia–

–Definitivamente, lo bueno tarda en llegar... ¡Espera, se van a besar! –El grito de Yukito llama mi atención, y es que aunque él es más abierto y sereno, tampoco le ha venido en gracia que Sakura tenga novio, menos por lo rápido que están llevando su relación–

Ambos corremos a separar a Sakura de las manos de Shaoran, y como si fuéramos unos pequeños, nos la pasamos discutiendo y correteando a Shaoran por todo el patio para que no se acerque a nuestra hermana de esa manera. ¿Quién se cree ese?...

Alooooo cerecitos! Bueno, pues este capítulo es completamente improvisado por el cumpleaños de Touya, espero que sea de su agrado, quise que tratara de "A través de tus ojos" ya que esa historia no ha tenido un capítulo especial.

Por cierto, Aprovecho este espacio para felicitar Stella Delgado quien estará de cumpleaños el día de mañana y a Elizabeth Olguin Arcos, quien estará de cumpleaños el día martes 3 de Marzo, muchas felicidades a Ambas, espero que se la pasen muy bonito en su día.

Espero sus comentarios, un beso y hasta el próximo capítulo especial :)