ERRORES Y CONSECUENCIAS.

Llevo días ¡no! Más bien semanas dándole vueltas a lo sucedido, sigo sin creer que esto esté pasando cuando apenas hace unos días mi vida era otra y ahora, ahora estoy aquí como una espectadora, alguien que está al margen de la situación, mirando a través de la verja.

¿Cómo es posible que esto esté pasando? ¿Qué hice mal? Cada día me hago las mismas preguntas sin conseguir respuesta, sigo creyendo que es tan solo una pesadilla y que pronto despertaré, aunque en realidad sí sé lo que he hecho mal, cometí un error.

"Esto debe de ser una broma, en realidad no está pasando" pienso una y otra vez mientras sigo observando la escena que se suscita frente a mí.

Siempre he seguido las normas, desde pequeña seguía las instrucciones incluso no me salía de la línea al colorear, mi vida siempre fue organizada al punto de hartarme de eso ¿Quién podría culparme? Tan solo quería probar algo nuevo, salirme de la rutina.

"Aquí tienes el resultado" me dice una voz en mi cabeza, comienzo a ver vidrioso, me niego a creer que este sea el resultado de una sola noche.

–¿Sakura?

Esa voz, siento una opresión al escucharlo decir mi nombre, no suena como siempre, algo ha cambiado aquí, la alegría se ha esfumado.

–¿Estás bien?

Desde lo ocurrido no había tenido el valor de verlo, ¿Cómo hacerlo cuando tengo la culpa? No debí de hacerlo partícipe en mi locura, en realidad, ese día no debió de ocurrir nunca.

De haber seguido las normas como era costumbre, esto no estaría pasando, ojos azules me observan con tristeza, no es el único con ese sentimiento, yo no solo siento tristeza, también tengo un vacío que no desaparece a pesar de que ya ha pasado tiempo de lo ocurrido.

–Todo bien Eriol, tan solo pensaba –intento sonreír sin éxito, no puedo, mi sonrisa se la ha llevado él–

–Deja ya de torturarte, no lo podemos cambiar –Comenta sabiamente– ve el lado positivo, nadie está muerto.

No le respondo, medito un poco lo que ha dicho, si murió alguien o más bien algo, murió el amor y en su lugar dejó un vacío.

–Estoy muerta, aunque me veas y hables conmigo... yo morí aquel día –digo más para mí que para él–

Observo sus movimientos, se acerca a mí con dificultad, aún sigue en rehabilitación y todo por mi culpa, como me gustaría poder regresar el tiempo, pero ese don no me ha sido concedido.

–Estamos vivos, eso debe importarte –comenta como si me hubiese leído el pensamiento–

¿De qué me sirve estar viva si no puedo estar con él? si lo he perdido, no físicamente, pero ya no es parte de mi vida.

–Nada es igual, usas muletas para moverte –señalo a sus costados– y él no me recuerda... todo por mi culpa –una lágrima corre mi mejilla–

–Los tres somos culpables, algo tenía que pasar al actuar de esa manera –dice para justificar lo ocurrido– no sirve de nada que te sigas lamentando, tienes heridas que sanar.

Las heridas son lo de menos, miro mis brazos con raspones, de los tres, fui la que nada más sufrió poco, así de cruel es mi castigo, ver a mis acompañantes más heridos y con terribles consecuencias.

–Debí quedarme... o debí haberme ido sola –replico–

–Ya supéralo –dice con cansancio– no te recuerda, velo como tú castigo por querer salir de tu rutina –sentencia–

La crueldad de sus palabras me hieren, pero sé que tiene razón, Shaoran no me recuerda por querer hacer algo nuevo.

Me iré con o sin ustedes fueron las palabras que utilicé aquel día.

Actué por impulso, porque quería experimentar algo nuevo y arriesgado, no creí que las consecuencias de aquel día fueran a ser tan graves, en realidad no pensé nada, solo ansiaba un poco de libertad.

–¡Cuidado!

Fue el grito que escuché en aquel momento antes de que el auto comenzara a dar vueltas, me aferré con todas mis fuerzas al volante, tuve miedo, podría jurar que vi mi vida pasar frente a mis ojos, pero no fue así, ese no fue mi castigo.

–¿Eriol? ¿Shaoran? –los llamaba con dificultad, me dolía todo el cuerpo, no podía reconocer ni mi propia voz–

No sé cómo lo logré, pero pude quitarme el cinturón de seguridad, sentí un líquido en la frente, ¡Sangre! ¡Qué fue lo que hice!

Eriol y Shaoran no respondían, el pánico me recorrió todo el cuerpo, los moví y moví sin resultado, el sonido de las ambulancias se hacían escuchar un tanto lejanas, ¿por qué no se apuran? Los muevo y muevo una y otra vez, hasta que se escuchan sus quejidos.

–Están vivos...

Fueron esas mis últimas palabras antes de despertar en el hospital, por lo que me contaron, estuve una semana inconsciente, a Eriol le tuvieron que hacer una operación de emergencia debido a que un cristal se le incrustó en la pierna, y Shaoran... mi querido lobo perdió los recuerdos, los médicos dijeron que sería temporal, pero ya ha pasado un mes y sigue sin recordar.

Sus padres lo alejaron de mi, alegando que soy una mala influencia, y como es de esperarse, a él no le importó, yo soy solo una extraña que cada vez que lo ve se suelta a llorar, no he vuelto a escuchar mi nombre de sus labios, no he vuelto a sentir sus caricias en mi piel, lo he perdido todo.

–Sakura se hace tarde...

Escucho la voz de mamá, dejo de mirar a mis vecinos, no me queda de otra que resignarme, no me recuerda y ya está haciendo su vida como si nada hubiese ocurrido.

–Mañana tú llevarás a Eriol al hospital –informa mi papá y enseguida ambos gritamos al unísono–

–¡No!

Mamá se acerca a mí y me acuna entre sus brazos, mientras que mis tíos hablan con Eriol, ambos estamos yendo a terapia para poder superar esto, pero no creo volver a ser la misma, mucho menos creo volver a conducir en mi vida con el miedo de que otro accidente ocurra y me hunda mucho más en este vacío.

Sé que los accidentes pasan, pero este me ha quitado el amor, tengo una pequeña esperanza de que un día se despierte y me recuerde, pero esa esperanza se va haciendo cada vez más lejana, no creo recuperar el amor de mi querido lobo, esa fue la consecuencia del error que cometí al querer un poco de libertad.

Alooo cerecitos, les traigo este shot que he hecho como un reto que me lazó mi querida amiga Cherry's Feather's, ella ha leído las historias que he creado y creo que opina que siempre es lo mismo (La verdad no sé que pasó por su cabeza) el caso es que me planteó el reto de escribir un shot trágico y esto fue lo que me salió.

Quienes leen mis historias se darán cuenta que en realmente es algo fuera de mi zona de confort, no suelo escribir tragedia o tal vez si lo hago pero al final tiene una solución que termina siendo romántico y feliz, algo que no ha ocurrido en este shot, empieza trágico y termina trágico.

Bueno, pues espero sus comentarios.

un beso.