Capítulo 33

Sentimientos encontrados

No podía creer que su sueño de tener a una persona que en realidad la amara se hubiese acabado en un instante. Ella quería mucho a Severus y nunca se imaginó que esa tipa se atreviera a investigar su secreto y revelarselo a Snape.

Ginny cogió sus maletas dispuesta a irse no quería ver la cara de la bruja aquella burlándose mas de la cuenta.

Sus lágrimas no paraban de brotar de sus ojos marrones, Severus la miraba desde el marco de la puerta. Le partió el corazón verla tan derrumbada y triste

Al escuchar ruido lo miro ahí, sus miradas se conectaron un instante

- No te vayas ahora. Esperate a mañana

- Debo irme. Tu nueva mujer se va

enojar

- No Ginny, ella no es mi mujer.

- Severus ¿Porque te acostaste con ella? - gimió Ginny dolida

- Lo siento Ginny. No pude evitarlo- Severus hizo un movimiento involuntario tratando de acercarse pero lo pensó mejor

- Escuche todo. Pensé que solamente conmigo disfrutabas la intimidad-

Severus no dijo nada, se limitó a desviar la mirada

- No se ni lo que quiero para mi vida Ginebra

- De eso no me cabe duda- Ginny termino de doblar su ropa a lo muggle y cerro su apretada maleta- Pero si querías libertinaje no hubieses llevado mi relación ni mis sentimientos a este punto. Por cierto no aceptaré tu oferta del cuarto, no pienso deberte nada Snape

- ¿Donde irás?

- No lo sé. Pero no debería importarte ¿O si? Una cosa mas perdona lo del embarazo fue una tontería, era evidente que tarde o temprano te darías cuenta. Pero quería intentar una familia contigo, buscar otras opiniones sobre mi enfermedad y con el tiempo tener un hijo juntos. Que tonta...pensé que esto era real.

- No tengo nada que perdonarte. Eres una mujer increíble-

Ginny dejo escapar unas cuantas lágrimas antes de irse sin mirar a Snape.

Severus estaba a punto de buscar a Deborah para pedirle prestado su giratiempo y borrar el daño que le había causado a Ginny pero tampoco debía engañarse, nunca llegaría amarla como ella se merecía. Lo de la esterilidad de Ginny pasaba a segundo plano, pues el nunca planeó convertirse en padre ni siquiera con Hermione.

Ginny no espero palabra alguna por parte de Severus y se marchó de la casa dejando atrás los pocos recuerdos de su corto romance con Severus.

No sabia hacia donde dirigirse, no tenia amigas ni amigos y sus padres tampoco la aceptarían de nuevo, se había quitado de su hogar jurando nunca volver porque viviría con el amor de su vida. Agarro camino a pie sin aparecerse a ningún lugar en particular, se sentía tonta y muy lastimada.

Alguien le tocó el hombro por detrás y la bruja se sobresaltó

-¿Tu?¿Que quieres?

Deborah sonrió dulcemente.

- Disculpa por lo que paso, pero Severus merece estar con la sangre sucia.-

- Tu no eres quien para decidir-

- Pues ya viste que si querida. - río Deborah

- Granger es feliz con Malfoy, no puedes ir por la vida ir destruyendo familias-

- Que equivocada estas. Yo separe a Severus de Granger y si quiero los vuelvo a unir-

- ¿Y yo? ¿Mis sentimientos donde acaban Deborah?

- Mira niña si Severus no se resiste y te busca vuelve con el. Y no los volveré a molestar, te lo prometo.

-Si eso era todo, me voy.

Ginny parecía muy temerosa.

Deborah miró a ambos lados y acerco su bello rostro al de Ginny

- No lo soy querida. Pero, ¿Te has preguntado porque Severus me teme y a la vez me respeta?-Ginny no dijo nada- Soy la bruja mas poderosa, superando a mis padres y me atrevería decir al mismo Severus.

- ¿Y a que viene todo esto?-

- No te odio Ginebra. Solo quiero darle la oportunidad de Severus de intentar recuperar la felicidad que un día le arrebate.

- Yo amo a Severus y conmigo seria feliz.

Deborah negó con la cabeza.

- Soy una experta en legeremancia Ginebra. Ambos estaban juntos por despecho, disfrutaban del sexo, de su compañía mutua pero ambas sabemos a quien amas y amaras toda tu vida. Lo perdiste por tonta Ginebra en verdad te amaba. Tus celos enfermizos hacia Granger te llevaron a este punto.

- Mientes-

Deborah sonrió

- Adiós Ginny, si intentas acercarte a mi primo lo sabre. Si el te busca también lo sabré y los dejare en paz lo juro.

La pelirroja vio a la maldita Deborah desaparecer y deseo con todas sus fuerzas que se esfumara de la faz de tierra. Eso no se quedaría así, estaba segura total nada había que perder.

Hacia varios días que Hermione compartía el lecho matrimonial con Lucius, aun no se sentía completamente bien pero lo intentaba conforme pasaban los días. Miro a su costado, Lucius aun dormía profundamente al igual que Leyla que se había mudado con ellas durmiendo en una hermosa cuna color marfil que perteneció a su hermano Draco.

Hermione se levanto con lentitud para darse un cálido baño antes de salir, había pasado una noche más en brazos de Lucius y ni siquiera se tomo la molestia de tomarse los anticonceptivos, el rubio no paraba de experimentar con ella como nunca, no perdía la oportunidad de hacerle el amor todas las noches o cuando la bebé se quedaba dormida. No quería engañarse, estaba comenzando a sentir algo muy fuerte por el papá de su hija.

La castaña abrió el grifo de la regadera y comprobó si la temperatura del agua era adecuada, ¡estaba perfecta!, cerro los ojos para disfrutar del agua. Se sentía relajada, por un momento se olvido de todos aquellos problemas que la carcomían y entonces al cerrar sus ojos nuevamente se le vinieron recuerdos a la mente

"

- Prometeme algo pequeña- Severus se encontraba aun acostado con el dorso desnudo con la vista pérdida.

- ¡Dime!- La castaña se encontraba acariciando el pecho del hombre recostada en su fuerte brazo

- ¡Mirame! -

Hermione miro esos hermosos ojos negros que tanto le gustaban, sabia que Severus le diría alguna tontería para seguir manteniendo su romance en secreto.

- Prometeme si en el camino te enamoras de alguien mas me lo vas a decir, odio las mentiras y lo sabes.

Hermione solo atino a sonreír

- Eso nunca va suceder.

- Estamos en plena guerra Hermione, entenderé si algún día esto acaba y escoges a alguien que te ofrezca un mejor futuro. Solo promete lo.

- Esta bien te lo prometo.-

La castaña se lanzo a sus brazos y le dio un dulce beso lleno de amor"

Suspiro dolorosamente, todo era diferente ahora. Cada quien tenia una persona a su lado ... Y ella una hermosa hija que criar y mantener a salvo.

Cuando salio de la ducha Lucius se encontraba sentado aun con el pijama puesto y entre sus brazos se encontraba su pequeña hija Leyla a quien le daba una mamila con leche, la primera de la mañana.

Hermione sonrió, amaba ver a Lucius así tan humano y cariñoso con su hija. Hasta el mismo Draco se sorprendía del cambio de su padre.

- Buenos días, la verdad nunca imagine verte así tan...paternal.

Lucius alzo una ceja y sonrió de lado.

- Que graciosa Granger. Hablas de mi hija, es mi adoración.

- Deberé desayunar rápido. Saldremos al callejón Diagon a comprar unas cosas que necesita Leyla-

Lucius recostó a su pequeña hija en la cama matrimonial con sumo cuidado y tomó a Hermione por la cintura.

- Sabes que me disgusta que andes sola y menos con la niña-

- Sera rápido, lo prometo-

- Te acompañaré y luego me atendere mis cosas. ¿De acuerdo?

Lucius beso a Hermione con ternura, y bajo sus manos a la altura de su vientre acariciando su intimidad, ¡Por merlín como deseaba a esa mujer!

- Alrato mejor. Sino se nos hará mas tarde.

- Esta bien pequeña, la espera valdrá la pena.

Después de un rico desayuno la nueva familia Malfoy fue al callejón Diagon para hacer las compras para unas pociones medicinales para Leyla y ropa. Mientras Lucius se paseaba con su hija pequeña en la tienda de ropa para bebes Hermione miraba en otro extremo de la tienda unos abrigos para su pequeña hija, sonrió a ver a Lucius tan espléndido y feliz con su hija.

La castaña pidió varios abrigos y pequeñas túnicas para su hija a una empleada sin imaginar que su felicidad del día se vería opacada.

- ¡Hola Hermione!, ¡Que sorpresa!- era Ginny sonriendo forzadamente, se veía triste y un poco cansada. La pelirroja tenia un sencillo vestido azul con un abrigo largo

- Hola Ginny- respondió seca Hermione

- Que bien, ¿vienes con tu esposo?-

Hermione rodó los ojos molesta

- Lucius es el padre de mi hija Ginny, no mi marido.

-Ambas sabemos que lo amas por como lo miras, nunca te vi mirar así a alguien, ni siquiera a ...Severus.

- Ginny ambas sabemos perfectamente que amigas ya no somos-

- Lo se, cada quien esta buscando su rumbo. Me encanta esta tienda...Muy pronto me convertiré en madre ¿Sabes? Tengo dos meses de embarazo-

Hermione sintió como su corazón se aceleraba a cada momento al imaginar a Severus con la mujer que una vez considero su amiga formando una familia. Pero todo era muy irónico pues ella estaba haciendo lo mismo con Lucius

- Me alegró por ti Ginny.

- Gracias, me voy Severus me espera. ¡Oh! creo que te buscan por allá- m

Lucius observaba la escena con extrañeza y se acerco a Hermione algo preocupado dándole a la bebé para que abracé

-¿Que quería la Weasley?. Te veo algo pálida, ¿Paso algo?

- No, todo bien. Estoy perfecta-

Lucius pagó la ropa que pidió Hermione y salieron del establecimiento. El rubio no dejaba de observar a su mujer al llegar a su casa, desde encuentro con la pelirroja Hermione se encontraba muy rara.

El próximo sera el final!

Hola queridos lectores quiero decirles que el final esta cerca que tendrá un final alternativo para el que no le guste el final original ( tal vez cada final se divida en 2) Quiero aclarar después de pensarlo mucho que amo ambas parejas y no quiero decepcionar ninguna parte. Saludos y gracias por su paciencia