Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto.
Diálogos — Bla, Bla, Bla —
Pensamientos "Bla, Bla, Bla"
©Ares-sama
Cada día corregimos capítulos con más rapidez, es algo irónico es semana de exámenes en mi vida y me pongo a editar con mayor facilidad que en épocas de estudio normal. (Claro que eso influye que hablamos de capítulos de tres o cuatro páginas, lo sé. Soy un escrito algo perezoso.)
Un idiota con suerte
Lentamente mientras los rayos de luz golpeaban su rostro lentamente, el joven rubio abrió sus ojos los cuales se encontraron con un hermoso bosque a las afueras del carruaje, intento ubicar a su molesta acompañante pero no hallaba a la Uchiha en un lugar cercano, se preocupó un poco por ella pero de inmediato intento ignorar aquel sentimiento, había pasado el ultimo día y sin contar la noche encadenado totalmente, hasta que convenció a Sarada que no tenía ninguna intención de tocar su cuerpo, de que era una plana total, una frentuda y totalmente súper fea por algún motivo la chica lo desencadeno inmediatamente y luego le dio un golpe tan fuerte en el rostro que lo dejo inconsciente, ahora que lo pensaba apenas despertaba de dicho golpe.
Quien entendía a esa mujer, por un lado se sentía ofendida la noche de la celebración de su compromiso por que según ella no dejaba de verle el escote, lo ataba de todas sus extremidades posibles para que no intentara nada contra ella, y cuando decía que no era nada atractiva sacaba a relucir el carácter de su madre y lo golpeaba, Boruto no entendía realmente a Sarada y a veces comprendía por que su padre se hizo tanto tiempo el desentendido en cuestiones de amor, aunque su angelical madre siempre respondía ante ese sarcasmo que no era porque su padre lo hubiera deseado, sencillamente el no sabía nada del asunto llamado "amor", para Boruto era más un asunto llamado "el carácter voluble de una mujer". Quien podía ver algo atractivo en esa lunática cuatro ojos, con su hermoso cabello negro que cuando eran unos niños de cuatro años Boruto tanto le encantaba jugar con este, sobre todo pegar su goma de mascar en él, y es que siempre lo había visto como el lugar perfecto para esconder sus dulces del avaro de su padre. Boruto siempre le gusto el caballo de Sarada, siempre pero era un secreto.
Finalmente se bajó del carruaje en total silencio, mientras observo a varios Jounnin de Konoha y Iwakagure jugar a las cartas, parece que se había detenido toda la pequeña caravana, no eran más de unos veinte individuos y eso le inquieto cuando salieron de la aldea solo había logrado identificar a siete personas acompañándolos, pero solo intento ignorar aquel hecho y presento sus saludos a las personas presentes, estos le respondieron con el mayor de los respetos al hijo del Hokage.
Boruto miro en varias direcciones buscando a Sarada aunque intentara parecer no interesado en encontrarla, su acción no pareció desapercibida por el líder del escuadrón de Konoha, que le informo que su "Prometida" se encontraba en los interiores del bosque y si pudiera ir a buscarla para partir lo más pronto posible se lo agradecerían de corazón y es que desde que fueron comprometidos Sarada no trataba con respeto a los demás, sobre todo a quienes estaban involucrados ya fuera indirectamente con todo este asunto, los ninjas que los acompañaban habían sufrido un poco los caprichos de su novia.
Boruto se detuvo de inmediato, algo en su mente hizo click y negó horrizado, acaba de llamar a la chica plana su "novia" definidamente estaba perdiendo la cordura.
El solo frunció el ceño algo molesto, como si en verdad quisiera a buscar a esa chica gorila, "eso está mucho mejor" se dijo a sí mismo en su mente confusa. Ingreso al bosque y trato de encontrar algún rastro de Sarada, pero solo escucho a la distancia un pequeño riachuelo, tal vez la Uchiha estaría allá tomando algo de agua, solo comenzó a dirigirse a la única opción que tenía para hallarla, pero había demasiada maleza lo cual dificultaba la visibilidad.
Iba tan distraído que no se dio cuenta cuando fue tarde que había pisado mal una pequeña roca cubierta de mucha capa vegetal y comenzó a rodar libremente por un risco, directo al que suponía que era un riachuelo terminara siendo un rio de corrientes fuertes.
Boruto comenzó a gritar mientras intentaba evitar que la corriente lo hundiera al fondo del rio, era ilógico hace unos días había dicho que prefería ahogarse antes de seguir un minuto más con Sarada, ahora los dioses le tomaron la palabra y el evitaba que esta se cumpliera. De seguro las deidades estarían riéndose de su situación aunque una que otra molesta de saber que nada podría contentar al ninja joven.
Luego de forcejeo de unos minutos la misma corriente de rio lo dejo en una de las zonas menos profundas de este, tenía suerte Boruto pensó al ver que el rio solo tenía ciertas zonas fuertes y profundas, al final sus clases de natación si sirvieron, esas donde su madre lo llevaba desde pequeño le tomaba fotos vergonzosas y Sarada lo golpeó fuertemente cuando se burló de su flotador en forma de tomate, ella parecía un tomate "eso explicaría por qué ella los odiaba tanto" de una manera u otra él siempre tenía algo que ver con los traumas de Sarada.
Levanto adoloridamente su rostro mientras intentaba ubicar la zona donde había terminado, el gua en verdad estaba cristalina, eso hizo que sacara una sonrisa de su rostro, pero de alguna forma sintió un gran peligro detrás de él, como si algo malo acaba de suceder, una sensación nada agradable. El sintió que acabo de cavar su propia tumba y de hecho lo había hecho cuando la miro.
—Hermosa —
Susurro sin darse cuenta que pudieran ser sus últimas palabras, enfrente de Boruto Uzumaki, el hijo de séptimo Hokage, observaba la piel más perfecta que hubiera visto, era tan blanca como la porcelana, sentía que era delicada que era un gran tesoro a cuidar, unos labios rojos perfectos, ese cabello negro como la noche celestial, el corazón del rubio estaba totalmente agitado pero sus ojos por más que él no quisiera hacerlo se dirigieron a la parte más llamativa de esa venus de la perfección, unos pequeños pero llamativos senos, era la primera vez que los observaba eran tan...Perfectos y sinceramente aquello quedaba demasiado corto, para Boruto que no conseguía pensar en una forma de describirlos sin sonar como un vulgar ya fuera que esos pensamientos quedaran guardados en su mente. Quería tocarlos, besarlos como si fuera un bebe, pegarse a ellos y nunca soltarlos.
Claro que había una zona que sus ojos lo querían llevar, pero por algún motivo se concentró en unos ojos rojos como la sangre que lo observaban, mientras ambos cayeron en cuenta de la situación, ella de inmediato intento cubrir su cuerpo.
— Boruto Uzumaki Hyuga, te voy a asesinar — el grito de Sarada Uchiha se hizo evidente, mientras tomo lo primero que consiguió, una gran roca del rio y se lo lanzo al inocente Uzumaki y así prosiguió mientras le gritaba, lo insultaba sobre el gran degenerado que era, cuando consiguió amarrar su toalla a su cuerpo se lanzó a golpear a Boruto, este recibió el peor castigo de su vida.
El Uzumaki, no pudo reaccionar a tiempo, y cuando lo hizo intento girar, correr pero una patada de Sarada lo mando al suelo, luego siguieron los golpes, el intento huir pero sabía que no lo iba a conseguir.
En un intento desesperado se arrastró por el suelo, pero Sarada lo tomo de los tobillos y lo jalaba con fuerza, las uñas se clavaron en el suelo desesperadamente dejando un fuerte rastro de estas por toda la tierra, en un intento final se pegó de una roca en su camino, estaba luchando por su vida, quería vivir, quería sobrevivir, quería tener esos senos en su boca. Al final su vida no era tan mala como él pensaba.
Shizuka observo desde la distancia todo lo que ocurría en el rio de como Sarada golpeaba salvajemente a Boruto, y este al final mostraba una sonrisa de poder morir en paz. Ella seguía anotando en su libreta pequeños detalles de la relación entre ambos.
Boruto Uzumaki descripción principal: Es sencillamente un idiota "afortunado" podría ser, habilidades ninja el segundo mejor de la academia.
Sarada Uchiha: exhibicionista y chica plana. Era la mejor de la academia. Nivel de ambos difícil de describir.
Eran Chunnin pero estaban al nivel mayor de un Jonnin.
Al terminar sus "Importantes" datos en su libreta, miro sus propios pechos con algo de interés, esto iba a ser más fácil de lo que ella pensaba, pero detuvo su auto descubrimiento para lanzar rápidamente un kunai de donde salto una kunoichi de melena roja.
Ambas Kunoichis se miraron en silencio por unos segundos, ambas con una gran sonrisa desafiante en sus rostros.
— Karin Uzumaki — susurro Shizuka, mientras tomaba otro kunai lista para atacala.
Karin se encontraba a unos dos metros de distancia en un árbol de gran altitud y de ramas realmente fuertes, estaba sonriendo mientras apoyaba su cuerpo al tronco del árbol, ambas no despegaban la mirada la una a la otra, aunque con algo de sorpresa ya que no esperaba ser detectada por la otra, ambas podían sentir la respiración corta y seca entre ellas.
Pero una carcajada al final se formó en la Uzumaki mayor, en un rápido movimiento estaba detrás de Shizuka algo que no funcionó muy bien, esta no dudo en girar y poner el kunai en el cuello de esta.
— Vaya Shizuka-chan, aprendiendo los pocos modales de tu madre —
—¿Qué haces acá Karin? Sabes que tienes prohibido acercar al país de la tierra, además tú me viste en Konoha antes del comienzo de la fiesta, ¿Por qué no le dijiste al Hokage que estaba en la aldea? ¿Porque no interviniste cuando la Uchiha ataco a mi madre?
—Demasiadas preguntas, Shizuka-chan, pero realmente quieres preguntarme cosas tan triviales — susurro Karin, mientras tomaba el cabello de la adolescente entre sus dedos y jugaba ligeramente con este — veo que aun te tinturas el cabello, dime ¿que hicimos para que nos odiaras tanto? —
Este acto hizo que la kunoichi apretara más el kunai en el cuello de Karin, y justo cuando pensó haberlo cortado, la imagen de ella se desvanece con una gran sonrisa en su rostro y un tronco caía al suelo.
—Sustitución — susurro derrotada, ya pensaba ella que era demasiado improbable que esa mujer se presentara, la chica volteo su mirada hacia la joven pareja que seguía luchando en el rió, la Uchiha había levantado una roca de considerable tamaño con la intención de aplastar al chico, pero la toalla cayó al suelo y otro griterío se escuchó, ella solo suspiro mientras se daba cuenta que esto tal vez no sería demasiado fácil como pensaba, solo tenía que llevar al hijo del Hokage a su cama. ¿Qué tan difícil podría ser eso? Aunque sinceramente seguía considerando que era algo enfermizo.
