Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto.
Diálogos — Bla, Bla, Bla —
Pensamientos "Bla, Bla, Bla"
©Ares-sama
Continuamos con la corrección de los capítulos.
Una flor
Orochimaru no era una persona de fiar, su padre lo decía, su madre se lo repetía, y todo el mundo se lo recordaba. Pero aun así él estaba parado enfrente de ella con la única medicina o forma de salvar a Boruto, estaba en una encrucijada si aquella flor era falsa y si en vez de salvar al idiota de su amigo terminaría empeorando las cosas.
El ninja renegado de Konoha, no hacía más que relamer sus labios con su lengua serpentina, estaba emocionado con las habilidades de la pequeña Uchiha las cuales puso en prueba toda la noche anterior con una clara serie de obstáculos, podía decirse que era la hija de su padre y eso lo emocionaba realmente.
—¿Entonces qué dices pequeña Sarada-chan? —
—¿Por qué me das la flor?¿No deberías pedirme algo a cambio? —
—Vaya, veo que tus padres han hablado muy bien de mi —
Sarada asintió en silencio, apretó con fuerza su kunai estaba lista para cualquier situación que tuviera que enfrentar, aunque sabía que sus posibilidades de ganar eran pocas, pero no podía dudar, ella era la hija de… Pero algo dentro de ella le dijo que pensara muy bien si debía terminar esa frase, en verdad ese hombre después de todo lo que le había hecho en las últimas semanas odia llamarlo padre, si pensaba con detalle los actos que estaban sucediendo si Boruto moría en esos momentos su compromiso quedaría anulado pero entonces por que no solo se daba media vuelta y olvidaba todo esto.
—¿Y porque no lo haces? Solo tienes que dar media vuelta y decir que no la conseguiste
La Uchiha miro al hombre sin poder creérselo, acaso acaba de leer sus pensamientos o las expresiones de su rostro mostraban la gran duda que tenía en su interior, pero no podía retroceder sin importar las circunstancias ella no iba abandonar a un amigo aunque fuera ese rubio idiota.
—No está en mi sangre abandonar a los demás —
— ¿En tu sangre? Lo dice la hija de Uchiha Sasuke, quien le dio la espalda a su aldea, que dejo a tu madre sola contigo —
— ¡Eso fue por tu culpa! Fuiste tú quien lo influyo —
—Pero nunca lo obligue hacerlo —
— ¡Cállate! Yo sé que estas mintiendo, sé que a pesar de todos sus defectos mi padre nunca lastimaría alguien… —
— ¿Esta realmente segura de ello? Tal vez tu madre nunca te conto las horribles cosas que tu padre le hizo, e incluso muchos dicen que está a su lado por miedo a las represarías que tomaría contra ti —
Las manos de Sarada comenzaron a temblar, tenía miedo demasiado, no por el Sannin en sí, sino porque sus palabras sentía que pudieran ser ciertas.
—Alguna vez has visto a tu padre mostrando el más mínimo sentimiento de gratitud por tu madre —
Sarada retrocedía con cada palabra, cada paso que daba hacia atrás la llenaban de gran pánico, quería ver a su madre, correr a sus brazos pero si lo hacía, si huía en esos momentos Boruto, él iba a morir, no podía permitir aquello aunque eso la librar de su compromiso, ese idiota y ella podrían tal vez algún día sentir algo por el otro.
—No creo nada de lo que dices —
Susurro Sarada, mas intentando convencerse a sí misma que a la persona que tenía enfrente
— ¿Miento? Acaso no han sido Sasuke tu padre y tu padrino Naruto, quienes te han mentido, ¿quieres saber la verdad de tu compromiso? Pequeña Sarada, si me lo preguntas soy el único que te ha dicho la verdad —
Orochimaru extendió su mano con la flor, a la altura del pecho de Sarada la pudiera tomar.
Naruto observo fijamente a su pariente lejano sobre la cama, Karin llevaba varias horas en coma, solo llego a la aldea advertirles del gran peligro que corrían sus hijos.
—Karin-nessan, una vez me dijiste que era necesario tomar medidas radicales para proteger la paz ¿dime crees que estoy haciendo lo correcto?
— ¿Por qué siempre hablas de estos temas menos conmigo? —
Una voz suave y tranquilizadora se escuchó detrás del séptimo Hokage, el cual solo pudo sonreír al ver de quien se trataba.
—Mi deber como esposo es que siempre estés feliz, Hinata-chan —
El rubio envolvió a la mujer con sus brazos por la cintura, puso su cabeza entre el cuello de su amada esposa, quería solo quedarse con ella así en silencio, decirle tanto la amaba pero sobre todo que lo perdonara.
—Sakura me dijo lo que paso y Himawari la verdad del compromiso —
Naruto sudo en frio, sintió el mundo abrirse bajo sus pies, tal vez Hinata era una mujer demasiado tierna e inocente la mayoría del tiempo pero tantos años de casado le habían demostrado que podía mostrar una faceta de temer cuando se molestaba con algo importante.
— ¿Que tanto sabes? —
—Lo suficiente para saber que la hija de la Tsuchikage es una Uzumaki y no me lo dijiste, que el compromiso es una tetra política la cual creo que tu hijo y Sarada podrían entenderla perfectamente si te dignaras a decírselos de la forma correcta —
La mirada de la Hyuga le daba a entender que en esos momentos estaba realmente furiosa y Naruto agradeció que no lo golpeara salvajemente como hacia su vieja amiga Sakura.
— ¿Y si no lo entienden? —
—Tienes que tener fe en ellos, Naruto —
El Hokage permaneció en un silencio incomodo, la forma como había dicho su nombre demostraba como su esposa estaba tan herida por sus actos, "Naruto" nunca lo había llamado de una forma tan seca y cortante, extrañaba ese delicioso y tierno Kun saliendo de sus labios.
—La tengo, por eso sé que regresaran y vencerán a la Tsuchikage en su propio juego —
Se escuchó la puerta abrirse bruscamente, ambos shinobi miraron a la persona que acaba de entrar
—Shikamaru-san ¿qué ocurre? —
Pregunto la esposa de Hokage mientras se alejaba lentamente pero con la mayor frialdad posible de su marido.
—Naruto, Hinata-san, los niños, Himawari y los demás han ido a buscar a Boruto y Sarada —
Naruto sintió que la tierra comenzaba abrirse en un gran hueco donde el estaría atrapado para toda la eternidad, mientras que Hinata suspiro derrotada y volteo a ver a su esposo con un fuerte enojo que se demostraba en sus ojos.
Boruto comenzó abrir sus ojos lentamente, estaba realmente dolorido, agotado y sentía como si cada parte de su cuerpo estuviera a punto de estallar, pero por algún motivo eso no era nada comparado con el rostro de Sarada sentada a unos escasos metros de ella.
—Boruto, quiero que adelantemos lo más pronto nuestra Boda —
El Uzumaki sentía que acaba de morir he ido al infierno o tal vez al paraíso pero definitivamente debería estar muerto, era la única explicación que tenía en esos momentos.
