Los personajes le pertenecen a Kishimoto, creador del manga de Naruto.

Diálogos - Bla, Bla, Bla -

Pensamientos "Bla, Bla, Bla"

©Ares-sama

Summary:Desde tiempos inmemoriales los clanes han hecho matrimonios para fortalecerse al menos eso quería decirle a su hija. ¿En verdad todo esto es por un concurso de bebidas entre sus padres? lo único que se sabe es que Sarada y Bolt deberán lidiar con ello y con tan solo 16 años ¿lo conseguirán?

Recuerdos

Estaba recordando ese día. La primera vez que la vio.

Boruto llevaba puesto un pequeño kimono de color negro y franjas doradas, en su espalda portaba el símbolo del clan de su padre, y por primera vez no se sentía como un raro por tenerlo, no era el único que lo llevaba, lo acompañaban otras cuatro personas con aquella misma vestimenta claro que a diferencia de su padre no todas ellas parecían alegres.

Era una presentación oficial había dicho su progenitor, aunque para Boruto era algo tonto ya que iría a conocer a la hija del mejor amigo de su padre, según su madre ellos ya se conocían desde que eran bebes solo que hubo un tiempo en que no se pudieron reencontrar. Pero para su padre era un momento de suma importancia ya que según sus palabras ya tenían la edad para recordarla, y podrían recuperar el tiempo que habían pasado juntos cuando eran bebes.

Llegaron a una vieja mansión por la cual Boruto había recorrido ya en varias oportunidades, la cual encontraba en la afueras de la aldea y siempre que venía era con su madre, la mansión siempre parecía estar totalmente en ruinas pero lo que más le llamaba la atención era que siempre traían una ofrenda floral y rezaba en silencio su madre, una vez le pregunto por qué hacía eso, ella solo le dijo que era algo que solo comprendería cuando creciera.

Pero esta vez aquella vieja y polvorienta mansión no estaba en ruinas, parecía totalmente nueva como si alguien la hubiera remodelado de un momento a otro, pero eso al pequeño niño no le importó demasiado, era la primera vez que venía con su padre y lo apretó con fuerza de la mano y caminaron hacia el interior.

Ya adentro caminaron hacia un gran salón por aquel extraño corredizo lleno de raras mascaras de lo que parecían ser demonios, y Boruto apretó con más fuerza la mano de su progenitor solo susurro esa palabra que tanto le aterraba "Oni". Los demonios que robaban a los niños de sus cunas.

Cerro con fuerza sus ojos y solo se dedicó a caminar junto con su padre, llegaron a un punto donde sintió la mano de este sobre su cabeza acariciándolo tranquilamente y le susurraba que ya estaban bien y habían llegado.

Y enfrente de ellos estaban solo dos personas. Una con un kimono rosado y con flores de cerezo adorando perfectamente aquel vestido. Era una niña y Boruto se sonrojo como nunca antes lo había hecho acto que no pareció pasar desapercibido por el hombre que acompañaba a la niña.

Naruto vio el extraño comportamiento de su hijo el cual lo había apretado con más fuerza, el futuro Hokage se agacho un poco y miro a su pequeño.

—¿Qué pasa ttebayo? —

—Papa, ¡Te odio! —

Aquellas palabras impactaron demasiado en el rubio e intento contener la desconsolación que comenzaba a sentir, en verdad estaba demasiado afectado por ello pero no comprendía que llevo a su hijo a insultarlo de aquella manera.

Karin Uzumaki la cual escucho todo y era uno de los acompañantes a esa reunión se agacho y miro al pequeño confundida.

—¿Por qué dices eso Boruto-kun? —

—Tía Karin, papa dijo que mama era la mujer más bella de todas y no es así —

El rubio menor señalo a la pequeña niña, de cabellos negros que llevaba el símbolo de los Uchiha en su vestimenta.

Naruto soltó un fuerte suspiro y comenzó a reír con fuerza al igual que Karin, el pequeño no comprendía para nada pero solo pudo inflar sus cachetes en señal de indignación.

—Eso es porque tu padre ama a tu madre más que a su propia vida, y cuando encuentres alguien que te haga sentir de esa manera lo comprenderás, hijo mío —

Boruto quedo confundido por aquellas palabras pero algo le decía que nunca las iba a olvidar, su padre se acercó aquel extraño hombre y comenzaron hablar. Los demás acompañantes se mostraban claramente hostiles hacia lo que parecía ser el padre de la niña.

Karin aprovecho que todos los presentes se habían distraído y se agacho cerca de Boruto.

—Su nombre es Sarada, Boruto algún día tendrás que protegerla, prométeme que lo harás…—

La voz de Karin comenzó a desvanecerse pero aquellas palabras comenzaron sonar en su cabeza una y otra vez.

"Boruto protégela…"

"Cuando encuentres alguien que te haga sentir de esa manera lo comprenderás…"

"Cuando encuentres alguien que…"

""Cuando encuentres alguien que amaras más que a tu propia vida"

Y comenzó a recordar, aquella vez que escucho la conversación de su padre y por fin identifico a una de esas personas en esa reunión era la Tsuchikage. Porque ella estaba en esa reunión… Por qué… Ella tenía una niña de cabellos rojos en sus brazos.

"No arriesgues a tu familia y lo que has conseguido por hacerle un favor a Sasuke"

"Hokage-sama por favor no lo haga"

"Hola pequeño Boruto, conoce a tu hermana".

Y Boruto se despertó con fuerza, toco su frente la cual estaba totalmente sudada, su cuerpo lo estaba aunque él sabía que podría ser por lo que sucedió la noche anterior.

Miro al lado de su cama de hospital pero estaba solo. Y eso lo hizo sentir vacío se intentó levantarse con cuidado ya que temía que estaría demasiado agotado por su extraño envenenamiento y ahora lo sucedió anoche, Sarada era realmente insaciable.

Pero fue sorprendido, no tuvo problema en ponerse de pie tampoco se sentía nada débil, tal vez a eso se refería su padre con que los Uzumaki tenían una gran fortaleza y una gran resistencia.

Busco con su mirada a Sarada pero no estaba, aun así escucho demasiado ruido proviniendo de la habitación de las visitas donde su "prometida" se había quedado desde que regreso de encontrar la flor con la que lo salvo.

—Sarada —

Susurro con voz baja, y vio a la Uchiha buscando desesperadamente entre sus cosas algo, pero no sabía con exactitud nunca antes había visto algo tan desorganizado como era aquella habitación

—Boruto, tú debes ayudarme a encontrarla —

—¿Encontrar? Que te pasa Sarada —

—Mi medicina, la medicina que me dio Orochimaru-sama —

—Espera a que te refieres con que Orochimaru te dio algo ¿Sarada acaso consumiste algo que ese hombre te dio? —

Sarada estaba al borde de las lágrimas, parecía ser que había intentado arañarse el rostro, Boruto podía incluso notar algo de sangre en sus uñas, y algo le dijo que no debía ver por ningún motivo las muñecas de la Uchiha o perdería los estribos.

—Una buena medicina, una para que fuera feliz, si una medicina junto con la flor para salvarte y me dijo todo, toda la verdad —

—¿De qué verdad hablas Sarada? —

Y Sarada comenzó a reír de forma histérica mientras intentaba alejarse de Boruto y encontrar las plantas con las que hace unos días estaba haciendo su te. Pero su prometido la detuvo con fuerza y el la tomo entre sus brazos para que no intentara alejarse y la miro de tal manera que Sarada sintió temor.

—Dime, de que hablas —

—Es para detener a mi padre bajo control… Si eso me dijo Orochimaru-sama, si yo me caso contigo siempre estaré atada a la familia del Hokage y si mi padre intenta hacer algo tu padre me matara como retaliación, pero los grandes Kages no desean perder el Sharingan por ello si nos casamos a esta edad tengo grandes posibilidades de que tengamos un hijo que lo herede pero si tú te rehusabas a que nos casáramos me sellarían al igual como hacían hace años con los Hyuga —

Boruto quedo en silencio y comenzó a comprender las palabras de su padre, cuando anunció su compromiso hace ya varias semanas. "Si en verdad ella te importa, te casaras con ella". Todo tenía sentido, el mundo Shinobi seguía siendo el mismo, solo que ahora los grandes poderes intentaban camuflar todo el mal que había.

—Tienes que ayudarme a encontrarla Boruto, necesito la medicina con ella seremos felices, si la sigo tomando todo mi dolor se ira y poder estar feliz a tu lado, la medicina me hizo entender mi amor por… ti… Boruto pero… desde cuando lo tiene…—

Sarada cayó al suelo inconsciente, le habían golpeado los puntos de Chakra. Y Boruto miro fijamente a la inconsciente mujer que tomo en sus brazos.

—Onichan —

Himawari entro a la habitación con gran valor ya que pensaba enfrentar a su hermano y a Sarada por lo que había escuchado y visto la noche anterior pero vio a su hermano sosteniendo a Sarada en sus brazos. Lo que más le llamo la atención a la menor de los Uzumaki fue los ojos de este.

—El Byakugan, eto onichan que sucede —

—Ahora no Himawari, ¿Quiero que me digas todo lo que sabes? Anoche me dijiste que tenías algo muy importante que decirme pero antes de eso quiero que me ayudes con Sarada, ¿recuerdas las clases de la tía Sakura? Las que nos dio para desintoxicar a una persona—

Ahora lo comprendía, la presiones de su padre para que se casaran, las palabras de Karin cuando era solo un niño, el por qué Sasuke entregaba a su única hija.

Todo comenzaba a comprender, su padre deseaba evitar sufrimiento a la familia de su amigo o incluso más que eso, si el Hokage se rehusara a controlar alguien como Sasuke de seguro las demás naciones pensarían que Konoha quiere revivir su poder militar.

Por eso la Tsuchikage los había invitado a pasar un tiempo en su aldea, y su padre acepto de seguro el anciano quería darles a entender que Sarada no era una amenaza, pero desde que llegaron habían intentado asesinarlo y ni siquiera habían ido a las aguas termales, después de eso todo estaba yendo de mal en peor.

—¿Sarada esta intoxicada? —

—Eso temo —

—No me importa —

La respuesta de Himawari lo sorprendió demasiado, miro a su hermana con rabia y sorpresa pero al final solo con desilusión.

Himawari desvió su mirada. Apretó con fuerza sus manos y miro a su hermano decididamente si quería la verdad se la iba a decir.

—Los Uchiha fueron los causantes de la destrucción de nuestro clan, la razón por la que Uzushiogakure fue destruida —

— ¿De que estas hablando? —

—Antes de venir, yo hable con papa y me dijo toda la verdad sobre tu compromiso con Sarada pero sabía que algo más se me ocultaba así que fui con los ancianos, y me lo dijeron todo —

Boruto se quedó observando a su hermana en silencio. Y apretó con más fuerza a Sarada contra su pecho. Y recordó las palabras de Karin

"Su nombre es Sarada, Boruto algún día tendrás que protegerla, prométeme que lo harás…"

La iba a proteger, porque había descubierto que la amaba más que a su propia vida. Ahora comprendía las palabras de su padre. El amor que sentía este por su madre, el amor que Karin sentía por Sasuke que la llevo a pedirle que protegiera a su hija aunque fuera el amor que el Uchiha sintió por otra mujer.

—Lo siento Boruto, pero estoy con Himawari en esto —

—Mitsuki, ¿tú también? ¿Acaso tu padre está detrás de todo esto? —

—No Boruto, a diferencia de mi padre mi único interés es proteger realmente el futuro de Konoha —

—Sarada hace parte de ese futuro —

Grito con fuerza el rubio al sentirse traicionado.


Shizuka espero la respuesta de su madre la cual tenía una gran sonrisa en su rostro, esa foto acaba de destruir cualquier intento de que esos dos se casaran, las reglas de matrimonio entre clanes era totalmente machista pero era perfecta en esta ocasión.

El compromiso tendría que cancelarse, ya había enviado una copia de la foto a cada una de las cinco aldeas, y claro entre ellas a su viejo amigo el Hokage.

Naruto pensó que su invitación a Iwagakure era para tener a la Uchiha vigilada un tiempo, pero que tonto era, su claro objetivo era que su hija se acostara con su medio hermano sin saberlo, conseguiría algún tipo de prueba y hablaría claramente que Boruto había cometido infidelidad y dañado el honor de su novia luego ella misma le pondría un sello sobre la Uchiha pero esta foto era mucho mejor todo el peso recaería sobre ambos en especial sobre la Uchiha.

Y la Tsuchikage no pude evitar reír con fuerza, era la primera vez que esta asquerosa sociedad de clanes machistas le hacía un favor todo gracias a la idea de que era más fácil perdonar a un hombre sobre no llegar virgen a su matrimonio que a una mujer.

Shizuka miro con poco interés a su madre claramente fastidiada por las intenciones de la anciana, pero ella tenía otros objetivos y por ahora volvería aceptar las órdenes de ella. Además sus dos hermanitos estaban en la aldea tenía que pasar a saludarlos pronto.


Notas del autor:

Les quiero asegurar que primero que todo gracias, muchas gracias por sus comentarios. Lo segundo es que antes de finalizar el año la corrección de la historia estará terminada y por fin podremos continuar con esta para darle un buen final que tanto se merece.