La sagrada locura, atentando con mentes cuerdas. Después del suplicio del encierro trae para ustedes su cuarto proyecto"
Y el escritor dijo: Hágase el computador.
Notas: ¡Habrá Lime, aún no me decido por el lemmon! Depende del gusto del público o no, pero sí habrá lo usual en KNY. Algo de sangrecita y lo demás.
Escuché a mi editora hablar sobre fanarts ¡No sabía que una chica se dedica a dibujar sobre Shinobu y Rengoku! Después de convencerme vi algunos preciosos. ¿Qué tiene que ver esto? Después de ojear, encontré algunos de Giyuu como tercero de rueda y pensé, ¿Por qué no invertirlo? Y ¡Ta-da! Nació la idea del capítulo de hoy.
El manga no me pertenece. Es una joya creada por Koyoharu Gotōge.
Filosofía
Es bastante temprano cuando Shinobu despierta. Frota suavemente su rostro antes de estirarse, está acostumbrada a hacerlo al incorporarse después de apartar las sábanas. Continua su rutina hasta vestirse con el uniforme, en ese punto estaba por amarrar su cabello cuando tocan a su puerta. Una reunión para el boletín de nuevas misiones asignadas. Toma todo y se dirige al encuentro con el resto de los pilares, tratando a su paso de terminar de atar la mariposa con el resto de sus mechones sueltos.
Al llegar a la entrada principal, es detenida por Rengoku.
No le sorprende, seguramente necesita alguna asistencia después de sus continuas misiones riesgosas. Casi siempre va a la Hacienda y le hace algo de buena plática en lo que curan sus heridas. Pero no espera verlo de pie con lo que parece un obsequio en sus manos. Sonríe efusivamente al verla y sin detenerse por una aprobación lo extiende.
-¡Felicidades! -comenta animado.
-¿A qué te refieres, Rengoku-san? -consulta ligeramente confundida.
-Tu cumpleaños, no todos los días se cumplen dieciocho -asiente convencido- antes de que preguntes como lo sé, tu hermana me lo comentó. Y aunque no esté aquí para verlo, creo que ambos teníamos la misma idea de que regalarte. Sé que le gustaría que te lo entregara.
En cuanto escucha sobre Kanae siente un sentimiento de nostalgia. Su hermana es su mayor motivo para seguir. Extiende una sonrisa para Rengoku, el hecho de que el detalle esté planificado por su hermana, lo hace apreciarlo un poco más. Acepta el obsequio tratando de adivinar su contenido cuando siente presión en su mejilla. Su compañero pilar la ha besado en la mejilla.
-¿Eso también lo planificó mi hermana? -trata de bromear al respecto.
-No, eso es cosa mía -concluye él sonriendo.
Ella no agrega comentario. Rengoku tampoco lo hace; simplemente se gira para llegar hasta el resto. Shinobu lo hace también, no sin antes ojear nuevamente. Ha sentido una mirada sobre ella. No la identificó, probablemente solo sea Mitsuri cotilleando con parejas inexistentes. Después de todo, a ella no le gusta el pilar de Fuego. A pesar de que él si le ha enviado claras intenciones.
Hubiese sido mejor que le gustara él y no la piedra fría al que llama por "Giyuu-san".
En cuanto finaliza la reunión regresa a la hacienda donde los hermanos Kamado acababan de arribar después de una ronda de misiones. La toma por sorpresa ser recibida con las felicitaciones de todo el equipo, pero rápidamente obtiene su respuesta al ver a Kanao sonrojarse nerviosamente. Ella no ha podido evitar comentárselo.
Se anima por ella y el presente de su hermana también organizado por Rengoku, deja que el momento la contagie junto a las personas que la rodean. Solo por ese día y en ese corto lapso se permite sonreír. Sabe que a Kanae le gustaría.
En cuanto llega la noche, a pesar de cansancio inusual después de escuchar las pequeñas confrontaciones entre Inosuke y Zenitsu por el mejor regalo que pudieron obsequiarle; se encuentra a gusto en el silencio que le otorga su habitación. Con la propicia oportunidad de pensar en su vida. Se siente ligeramente más cerca de su hermana ahora que ha abierto el presente, unas preciosas protectoras que cubren las medias de cazador, con la misma tela que tenía el haori de su hermana.
-¡Ekk, afuera! -anuncia uno de los cuervos, no logra capturar a quien pertenece porque vuela por el corredor rápidamente. Solo lleva su hoja, ya que puede tratarse de una Luna. Su cabello suelo moviéndose libremente con el viento.
Pero no se trata de una urgencia que requiera a un pilar, solo es el viento suave meciendo las hojas de los árboles, el sonido de los insectos nocturnos y Giyuu en frente, su aura imperturbable. No va a negar que la sorprende verlo, pero seguramente se trata de algo relacionado con los pilares o curación.
-Aquí me tienes -sonríe tratando de no demostrar su curiosidad.
Solo que al pasar un par de segundos él se limita a quedarse en esa misma posición sin emitir palabra. Shinobu empieza a irritarse hasta el punto en el que su sonrisa se vuelve una mueca. Su actitud silenciosa causa su molestia; así que se aproxima hasta una distancia en la que puede considerarse invasión del espacio de la "piedra".
-¿No hablarás, Giyuu-san? -resopla.
Tomioka se toma tiempo con ese rostro de profunda meditación que le asegura a Shinobu que está debatiéndose internamente- Feliz…
Shinobu abre la boca, la última palabra brota de sus labios silenciosamente. ¿Acaso la había visto cuando Rengoku la abordó? Vino solo para felicitarla y eso la molesta. Porque la hace feliz, hasta el punto de que no puede evitar que toda su irritación inicial de no hablar se desvanezca
-Nos viste -asegura pinchándolo en el brazo- ¿Acaso estás celoso y por eso viniste?
Sigue riendo porque está segura de que no responderá a eso. Y a pesar de que sus palabras no llegan, él revive su respuesta del por qué le gusta cuando acaricia su mejilla con más ternura que cualquiera de las palabras que podría decirle. Una rosa azul es depositada entre sus dedos suavemente conforme Giyuu continua tocando. Shinobu siente que sus mejillas arden hasta el punto que produce balbuceos tratando de mantener su máscara de seguridad.
-Estaba celoso -susurra contra su oído.
Koucho emite un pequeño jadeo antes de reír completamente nerviosa, siente cada caricia derretir un poco más su seguridad- G-Giyuu-san no hay necesidad de decirlo.
-Querías que lo dijera -concluye, su boca ahora recorre el cuello femenino. Sin el uniforme es mucho más fácil acceder a la piel pálida de su cuerpo que se expone ahora que están cerca- lo vi besarte y comprendí que no había más tiempo.
Shinobu sonríe al escucharlo, su sinceridad es todo lo que necesita.
