Los personajes le pertenecen a Kishimoto, creador del manga de Naruto.
Diálogos - Bla, Bla, Bla -
Pensamientos "Bla, Bla, Bla"
©Ares-sama
Summary:Desde tiempos inmemoriales los clanes han hecho matrimonios para fortalecerse al menos eso quería decirle a su hija. ¿En verdad todo esto es por un concurso de bebidas entre sus padres? lo único que se sabe es que Sarada y Bolt deberán lidiar con ello y con tan solo 16 años ¿lo conseguirán?
Antesala
Sarada grito con fuerza al ver el cuerpo de Boruto en el suelo, sintió su corazón partirse, y las lágrimas comenzaron a transformarse en la horrible escena de llantos de sangre, un gran esqueleto fantasmagórico comenzó a cubrirla, mientras en su interior su mente gritaba una y otra vez que se lo regresaran.
Unas horas antes….
Shikadai hizo lo que hasta hace unos minutos parecía imposible poner de acuerdo a los hermanos Uzumaki, pero ambos hermanos parecían estar disgustados.
Inojin estaba realmente temeroso sentía que se había involucrado en algo que no debía.
Por otra parte Mitsuki observaba todo con una sonrisa en su rostro, como si toda la situación lo divirtiera. Habían aprovechado los instrumentos médicos de la habitación de Boruto para sacar una fuente cantidad de lo que parecía ser una toxina liquidad del cuerpo de Sarada.
Pero Inojin no era un buen ninja medico tenía que aceptarlo y solo conseguía hacer que Sarada vomitara estas toxinas cada determinado tiempo y era demasiado demorado.
Shikadai comenzaba a desesperarse al ver como todo esto generaba una falsa sensación de calma. Una que podría acabar pronto.
Entonces una serpiente blanca comenzó a salir por debajo de la puerta principal, y el hijo del Sanín corrupto se acercó, la tomo entre sus manos y la serpiente comenzó a sacar su lengua seguidamente lo cual ocasiono que Mitsuki sonriera y asentaba su cabeza como si pudiera entender lo que quiera decir.
Ese chico le ponía los pelos de punta a más de uno en esa habitación.
Menos a Himawari que sonreí ante aquel comportamiento, algo que despertaba de inmediato los sentimientos de Inojin y reaccionaba de mala gana al igual que su madre.
Boruto en otra oportunidad se habría reído o echado más sal a la herida de Inojin por el asunto de los celos, pero ahora su prioridad era Sarada, cada cierto tiempo intentaba darle algo de beber, estaba vomitando demasiado líquidos en los intentos por desintoxicarla además aun no conseguían que recobrara todos sus sentidos, cada cierto tiempo parecía abrir los ojos para luego volver a quedar totalmente inconsciente, tenía miedo que en algún momento su cuerpo no siguiera procesando lo que sucedía y ella comenzara ahogarse.
Himawari miro de reojo a su hermano, aun no podía creerlo que él hubiera despertado el Byagukan, aun no creía que de un momento a otro él se hubiera enamorado de Sarada, era más que obvio o tal vez una parte de ella siempre lo supo.
Y Himawari lo recordó…
Cuando eran niños ambos iban cogidos de la mano de su madre, ambos portaban sus mejores vestimentas, Boruto como siempre con un atuendo semi oscuro y con el símbolo de los Uzumaki en su espalda y de una forma sencillamente demasiado llamativa.
Mientras que Himawari llevaba un kimono azul, y un hermoso moño a su alrededor. El símbolo del clan de su madre y de su padre estaba a un lado de sus mangas. Pero la pequeña estaba era más interesada en su hermano mayor que caminaba con gran orgullo aunque cada cinco pasos tropezara, ocasionando que una gran sonrisa saliera de su boca siempre acompañada de un intento fallido por no reírse.
Era el festival para conmemorar el fin de la cuarta guerra shinobi, y todos tenían que estar bien preparados, pero lo cierto es que Himawari no estaba bien preparada para lo que iba a escuchar.
— ¡Mama! ¡Mama! —
El pequeño Boruto llamo con desesperación a su madre y la pequeña Himawari observo con interés lo que sucedía a su hermano, y un rostro bastante sonrojado resaltaba en la cara del rubio.
—Eso es un ángel —
Y el rubio señalo con una timidez digna de Hinata Hyuga, a la persona que estaba a unos metros de distancia, y Himawari volteo con entusiasmo para ver el supuesto ángel para encontrarse con Sarada Uchiha al otro lado de la calle caminando de la mano de su madre, con un precioso Kimono blanco que hizo a la pequeña Uzumaki sentirse mal e inferior.
Himawari toco su frente intentando ocultar los sentimientos encontrados que tenía ahora, porque había recordado eso. Era cierto desde niña siempre sintió una gran rivalidad con la Uchiha y aunque eran grandes amigas una parte de Hima la odiaba.
Odiaba a la niña perfección, odiaba a la chica que acaparaba todas las miradas, odiaba a la adolecente bella que consiguió ser Chunnin a una edad tan temprana y digna, odiaba a Sarada Uchiha la mujer que le había arrebatado el amor de su hermano mayor.
Cuando Himawari se enteró del compromiso de ambos, una sonrisa irónica salió de sus labios, y una gran cantidad de lágrimas querían salir, pero fingió que todo estaba bien.
Tenía que ser una chica fuerte, era obvio que esto iba a ocurrir además ella tenía a otras personas en "su corazón". Pero cuando comenzó a darse cuenta de todo, de que la farsa que era el compromiso de su hermano, fue a ver a su padre y hablaron y lo confirmo.
Falsamente dijo que venía a ayudar a Sarada y a Boruto, la verdad es que ella solo vino por su hermano, solo quería devuelta a su nicchan, y eso lo sabía el anciano, el más viejo miembro de los Uzumaki lo sabía, que la pequeña Himawari solo necesitaba un impulso para ser enemiga jurada de Sarada.
Himawari no era tonta, sabía perfectamente que habían intentado manipularla, pero ella no le importaba, ahora sabia la verdad de su clan, ahora tenía un motivo que no fuera egoísta dentro de su corazón para odiar a la chica perfección.
No lo iba a permitir, nadie iba a separar a su familia.
— ¡Todos al suelo! —
El grito de Mitsuki saco de sus pensamientos de la menor de los Uzumaki, y volteo para ver como la puerta era destruida por una gran explosión.
— ¡Qué demonios fue eso! —
Boruto estaba molesto lo primero que hizo fue lanzarse sobre el cuerpo de Sarada para protegerla, mientras los demás solo habían alcanzado a cubrirse de la explosión.
—La serpiente que mande a investigar me aviso que Iwagakure planeaba arrestarnos —
—¡Y por qué demonios no nos dijiste eso antes —
El rubio salto de la cama con Sarada en sus brazos gritando con fuerza, a pesar de polvo y del peligro en esos momentos el adolecente solo quería pisotear a su compañero de equipo.
—Bromeas y perdernos toda la diversión —
Shikadai supo que era inútil esperar que los dos más fuertes que podían luchar se pusieran de acuerdo para combatir, saco dentro de su mochila ninja dos kunai con explosivos sujetados y los envió directamente contra la entrada principal y podía escuchar un grito desde la otra parte que decía que se cubrieran.
—Todos por la ventana ahora —
Grito con fuerza el Nara mientras saltaba por esta y la rompía, siendo seguido por Himawari, Boruto cargando a Sarada, Mitsuki, y por ultimo Inojin que uso de inmediato su libro de dibujo para invocar dos grandes aves de pintura.
Estas aves tomaron a los chicos de sus garras y estos se sujetaron y comenzaron a subir con dificultad al lomo de estas sobre todo Boruto quien no recibía ayuda alguna con Sarada inconsciente.
Boruto intentaba subir, pero fallo repetidas ocasiones hasta que un fuerte resbalón que ocasiono que se cayera. Mierda, mierda pensó con fuerza el Uzumaki al ver como comenzaba a caer, las aves habían tomado demasiado vuelo y ahora estaban a demasiados metros sobre el suelo, ningún ninja podría sobrevivir a esa caída.
Tomo el cuerpo de Sarada y lo protegió consigo mismo, usándose como una especie de escudo o mejor dicho de almohada, pero cuando pensó que era el fin sintió que caía en algo, abrió sus ojos con temor pensando que de seguro ya estaba en el infierno, para ver otra ave hecha de tinta.
Inojin paso a su lado sobre una de sus aves con una sonrisa en su rostro, Shikadai suspiro de agradecimiento, el rubio pintor era igual de ágil que su padre y alcanzo a crear otra ave para Boruto.
Al lado izquierdo estaba la última de las aves con Himawari y Mitsuki sobre sus hombros, ambos hermanos se miraron fijamente para que al final la menor desviara su mirada.
Cuando los seis chicos pensaron que estaban a salvo se escuchó una gran explosión cerca. Les estaban disparando desde grandes ballestas con sellos explosivos en la punta de las flechas.
Las aves comenzaron a maniobrar con dificultad, no importaba la altura cada vez los disparos eran más altos y con mayor precisión, era bastante obvio que el plan era derribarlos a toda costa.
— ¡Mierda, esto es jodidamente problemático! —
Dijo Shikadai mientras señalaba a la distancia y detrás de ellos, eran seguidos por una cantidad modesta de seis aves, eran gigantes al igual como la que ellos iban, pero la gran diferencia era del material que estaban hechas.
—Esa es la Tsuchikage sobre un ave de arcilla —
Dijo en voz neutral Mitsuki el cual comenzaba a sudar de temor, ya no le parecía tan divertido todo esto.
Kurotsuchi junto sus manos y formo una serie de sellos que hizo que las aves que la seguían se dividieran en otras más pequeñas y aumentaran la velocidad, comenzaron a volar violentamente contra las aves de pintura de Inojin y explotaban cada vez que estaban cerca.
Boruto y sus amigos gritaban con fuerza cada vez que conseguían escapar de morir en medio de un mar de fuego. Poco a poco comenzaron a perder altura y se acercaron a una zona rocosa, típica de Iwakagure, las explosiones se escucharon fuerza, y de pronto un fuerte estallido ocasiono que las aves desaparecieran.
El uzumaki tomo en el aire el cuerpo de Sarada inconsciente aun mientras volteaba su vista buscando lo que estaba sucediendo, hasta que vio un gran rio de sangre saliendo del cuerpo de Inojin y como Shikadai intentaba alcanzarlo y a pesar de la grave de las heridas Inojin tomo su libro y dibujo un gran oso que rápidamente que toco el suelo se puso boca arriba con su gran panza para amortiguar la caída de todos pero otra fuerte explosión hizo que todo se volviera negro.
Boruto abrió con fuerza los ojos y agradeció que Sarada estuviera en sus brazos a salvo, intento levantarse pero estaba fuertemente adolorido, parecía ser que a pesar de las fuertes explosiones habían alcanzado a llegar a tierra a salvo, y todo el suelo estaba cubierto de tintura negra.
Él puso con las pocas fuerzas que tenía a Sarada contra una pared rocosa, aún estaba demasiado débil el Uzumaki, pero tenía que protegerla e igual manera busco con su mirada a su hermana que era ayudada por Mitsuki, iba a correr hacia ellos pero se escuchó un fuerte choque contra el suelo y una gran nube de polvo se levantó.
El rubio miro con sorpresa lo que sucedía, la Tsuchikage en persona había bajado de sus halcones de arcilla blanca en persona y de seguro era para matarlos.
—Mocosos, mal agradecidos tan pronto se van, luego de la gran hospitalidad de nuestra aldea —
—Hospitalidad, desde que llegamos a tu aldea solo hemos tenido problemas —
—Bah, dices blasfemias al igual que tu padre —
Boruto busco a Inojin y Shikadai con su mirada, pero estos eran los más heridos, su hermana no podía ponerla en riesgo a pesar de lo patán que se estaba comportando, además Mitsuki era bueno pero solo en cierto tipo de combates.
— Byakugan —
Dijo el Uzumaki mientras sus ojos se tornaban de un fuerte color plateado.
—Veo que también heredaste su terquedad para darse por vencido —
Boruto corrió hacia ella y produjo una mano suave que lanzo un viento de Chakra que de inmediato ocasiono un gran hueco en la zona que golpeo.
La Tsuchikage tomo eso como una advertencia que no debía subestimar al pequeño, aunque no tenía muchos problemas en esquivar su estilo de combate de puño suave, era cierto que si conseguía el rubio acertar un par de palmadas podría tener problemas con sus puntos de Chakra.
él comenzaba a sudar con fuerza, no podía creerlo no conseguía ocasionarle ningún daño a la peli negra, esa mujer solo se reía con fuerza ante sus intentos, en un momento cuando pensó acertar un golpe directo en su pecho este se hizo puff y una nube de humo lo envolvió para dejar ver a un clon de arcilla.
—Mierda—
Dijo el Uzumaki mientras esta explotaba y la onda lo lanzaba con fuerza contra el suelo, la Tsuchikage pareció en el cielo con la pierna alzada y dando una fuerte patada en el vientre del rubio.
Este escupió una gran cantidad de sangre algo que le dio una gran satisfacción a la kage. Pero no tuvo tiempo de celebrar rápidamente volteo y tomo con fuerza las mangas de Himawari la cual se habían abalanzado por su espalda para ayudar a su hermano pero fue bloqueada, y rápidamente lanzada contra el suelo produciendo un gran cráter en el suelo.
—Aun no es tiempo para que ustedes dos mueran, pero ella si —
Kurotsuchi, la cuarta Tsuchikage camino lentamente hacia donde se encontraba el cuerpo de Sarada y saco tres Kunai de su bolsillo y se preparó para lanzarlos, pero de inmediato el rubio se levantó con desesperación y una gran fuerza de voluntad.
— ¡No lo hagas! —
Se escuchó un grito, luego un impacto y los ojos de Sarada se abrieron, y vio a Boruto Uzumaki protegiéndola con su cuerpo, ante la mirada incrédula de todos.
Sarada enloqueció, grito y exclamo con fuerza su dolor al mundo, al ver a su protector caer al suelo mal herido.
Notas del autor:
Pense que iba a actualizar con mas rapidez, pero decidí comenzar unos estudios en estas vacaciones con el objetivo de mejorar mi ingles. Les quiero decir que este fic esta cercano a cumplir otro año mas. Espero darles gratas sorpresas pronto.
Gracias por todos sus comentarios, en verdad se los agradezco. No olviden dejarlos yo los leo todos estos buenos y malos.
