"La sagrada locura, atentando con mentes cuerdas. Después del suplicio del encierro trae para ustedes su cuarto proyecto"
Y el escritor dijo: Hágase el computador.
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¡Hola, el nuevo capítulo! Gracias a los comentarios y recomendaciones (amé cada comentario y estoy escribiendo una buena respuesta para cada uno). Con respecto al capítulo de hoy tomé de referencia algunas imágenes graciosas que publicaron en redes. La mayoría de los capítulos me surgen así y luego se van modificando al antojo de la trama.
Este capítulo a diferencia de muchos ha costado un poco más. Es difícil no salirse del margen de actitud de como respondería Giyuu de estar enamorado de Shinobu. Y digo precisamente enamorado, porque quería crear algo más profundo del gustar. Entonces empecé a escribir y en la marcha notaba que algunas oraciones no sonaban a él. Tuve que replantearme cada idea para adaptarla lo mejor posible. Espero que lo haya conseguido y si no, disculpen mis pequeños errores. Si bien es cierto no se sabe realmente como actuaría, pero siento que sería complicado entenderlo y traté de plasmarlo. Además de que no creo que sea muy bueno entendiendo el amor en sí, solo sabiendo que siente algo, pero incapacitado para transmitirlo.
También coordiné con mi editora y ambas llegamos a la conclusión de que tendría una amor profundo, de esos ultra-mega-románticos enchapados a la antigua. Me encantó describir esa parte, porque era lo que más teníamos seguro, el tipo de amor que le profesaría a Shinobu.
Otra cosilla, aún existe un dilema entre si es Kouchou o Kocho, hasta ahora nadie sabe que es (risas) yo lo dejaré como Kouchou porque lo inicié de esa forma, pero creo que es Kocho considerando que el problema está en que se pronuncia como lo otra forma. Dicho esto, si pueden confirmar que en efecto, es Kocho, se cambiará para el siguiente capítulo.
Mi editora y yo estamos realmente agradecidas de tomar el reto de escribir Giyuushino, ha sido de las mejores decisiones en nuestra vida. ¡Además, ustedes y sus comentarios de cada capítulo son lo máximo! Nos hemos reído muchísimo. En fin, disfruten, ya casi estamos en la mitad.
Juego
No repasan ninguna de las notas que Mitsuri amablemente y también visiblemente emocionada elaboró con el favor de Oyakata-sama. Su trabajo debe realizarse de forma impecable y en eso, ambos están plenamente conscientes sin necesidad de las palabras. Sus manos entrelazadas en señal de que ha iniciado. Además de lucir distintos sin el uniforme, deben parecer una pareja recién casada. Giyuu está convencido que incluso, si ambos tienen propuesto ser eficientes, es mucho más sencillo para Shinobu pasar como una mujer amorosa. Considera que ella está acostumbrada a un tipo de actitud amable. No importa si no es su verdadera personalidad, puede fingir mejor que él. Después de todo, está seguro de que luce un poco más introvertido ahora que su compañera ha decidido cambiar su agarre por apoyarse en su antebrazo, más cerca de lo que permitía el contacto anterior.
Ella continúa hablando, pero en realidad es un camuflaje mientras ambos inspeccionan el camino que han tomado, se supone que una de las pistas sobre el paradero de los demonios que han ido a cazar se encuentra en ese largo tramo de piedras. Aunque no lo parezca, también está prestando atención a la conversación, habla sobre lo hermoso que resulta el paisaje, algo sobre su rostro tenso. No está tenso, es solo que la farsa del matrimonio es más complicada para él.
Ama a Shinobu, pero no quita que eso sea una mentira, una que a pesar de todo y, después de batallar numerosamente con ese sentimiento que consideraba inadmisible, le gustaría creer; sin embargo, sabe perfectamente que no se daría hasta eliminar al núcleo de constitución de los demonios. Cuando se permitan mucho más de lo que aspiran actualmente. Fingir un matrimonio lo hace pensar en una irreal posibilidad de estar verdaderamente juntos. Eso, si ella aceptara sus sentimientos. Se pregunta si Shinobu sería similar a la actitud que ha adoptado o le permitiría ver a través de esa máscara que creó para protegerse del dolor. Si existiera un sentimiento recíproco en ella, algo que está completamente seguro de que no existe, considerando que es el sujeto de sus continuas burlas.
Tal vez ha torcido la boca un poco producto de su meditación interna, porque lo siguiente que sabe es que se han detenido.
-Tomioka-san, esto no va a funcionar si pareces un palo en vez de un ser humano, estás rígido -reprende su actitud en voz baja, Shinobu le recuerda que, a pesar de lo introvertido, ella parece perfectamente capaz de reconocer sus facetas.
Tiene razón, se sincera internamente a pesar de no disfrutar del esfuerzo. Cierra los ojos mentalizándose en cumplir su rol de esposo. Al abrir los ojos en el corto lapso que meditó, tomó la iniciativa de acariciar la mano femenina apoyada en su cuerpo en un gesto íntimo que al parecer le sorprendió a su acompañante.
-que dulce – Shinobu le responde bromeando, apoya su cabeza contra su brazo.
No escapa de su audición que alguna de las señoras que los observan pasar murmuran lo enternecedora de la escena. Siente el temblor por contener la risa en su acompañante, la atención extra no es algo que le guste y ella es perfectamente consciente de eso, seguramente lo ha hecho a propósito. Entrecierra los ojos irritado, pero permanece cerca. No va a darle el gusto.
-¿Prefieres comer antes o después? -se refiere al período de término de la misión. Aún faltan horas para que oscurezca, cuando la luz se extinga momentáneamente los demonios saldrán a cazar y ambos podrán ubicarlo ahora que han determinado su ruta de alimentación.
-Ahora -contesta escuetamente.
No es difícil recordar algunas de sus misiones compartidas en las que siempre terminaban deteniéndose en algún puesto de comida, a pesar de tener diferentes personalidades. Giyuu era consciente que hablaban más de lo necesario e incluso se compartían información que al principio consideró inadecuada, él no merecía compartir un lugar como pilar y tampoco era partidario de darse a conocer con los demás, tal vez porque no podría sostener otra amistad…
Pero Shinobu ignoraba sus silencios hablando de más, siendo su mayor apoyo al momento de obtener información e incluso, cuando estaba descansando, acudía a él. Siempre lo hacía y con eso, el tiempo le pasó factura, ahora muy difícilmente pasaba tiempo de calidad solo sin sentir la condición de añoranza por compartir tiempo con ella. Kouchou sabía como tocar los corazones y quedarse allí. Lo hizo con él después de todo.
Ordenan, ella un plato rebosante de fideos del que emana calor, la hace sonreír o quizás debe el gesto al ver su plato de salmón con rábanos. Probablemente ha recordado su primera vez comiendo juntos, cuando sugirió abiertamente que se girara al comer. Porque había sonreído y eso la "afectó".
Giyuu no hace un gesto esa vez, esperando escucharla, pero Shinobu tampoco realiza algún acto en su contra. Al contrario, agradece por la comida y le da un bocado a los trozos de carne cortados. Él levanta los palillos y luego come, asegurándose de tener la atención en la comida, olvidando completamente las quejas que probablemente surgirían en Kouchou. Mastica sin verdadera propiedad, pero realmente feliz de disfrutar su platillo. Cuando levanta los ojos para tomar el siguiente trozo, el rostro de horror del cocinero le recuerdan las palabras de Shinobu. Estaba por girarse cuando su voz suave lo detiene.
-¿Cariño, podrías voltear un momento hacia mí?-consulta ella.
La farsa se recuerda, ella lo está llamando de esa forma porque es parte del trabajo. Se gira en su dirección como ha solicitado y en el momento su mejilla percibe el contacto de la tela sostenida entre los dedos femeninos. Le está limpiando una mancha que desconocía, tenía en su rostro. No puede darle importancia, se repite en su cabeza, pero lo hace. Esa irracional parte que desea suprimir con su contraparte sugiere que el momento puede disfrutarse. No es verdad, pero no deja de ser Shinobu la persona que sonríe mientras termina de limpiar.
-ya está~ -sonríe para él reanudando posteriormente su comida.
No agregan nada más a la corta conversación.
Un poco más tarde regresan a la habitación que han alquilado, turnándose para cambiarse y alistar lo necesario, a pesar de esconder las hojas prudencialmente. Al ser una misión de camuflaje, era prioridad no demostrar su posición en la organización de cazadores. Se suponía que el demonio que cazarían iba tras mujeres hermosas involucradas en matrimonios. Los últimos rayos solares ya estaban desapareciendo frente a la noche que empezaba a teñir de tintes oscuros el vasto cielo, por lo que tendrían que hacer un pequeño recorrido en el camino de piedras para llamar su atención. Shinobu se adelanta, algunas de las señoras de la casa de alquiler se encontraban más que encantadas de conversar con ella, incluso le habían felicitado por su matrimonio y elogiado por lo feliz que parecían llevarlo. Giyuu terminaba de acomodarse el haori en lo que atravesaba el corredor, desde ese lugar podía escucharlas hablar animadamente.
-¿Se irán pronto? -pregunta una de ellas.
Escucha una risa proveniente de Shinobu- lastimosamente si, las vacaciones de mi esposo son cortas y debemos regresar. Sin duda volveremos en cuanto tengamos tiempo nuevamente, es un lugar hermoso.
-Nos alegraría volver a verlos, los jóvenes enamorados rejuvenecen el lugar.
-Gracias, a Giyuu le encantará saberlo~.
Tomioka aparece en la puerta del corredor, las miradas de las presentes se enfocan en él al escuchar el sonido de su calzado. El otro pilar presente, su "esposa" acude a su lado, ambos deben irse. Entrelaza sus dedos con su mano derecha.
-¿Ya nos vamos?
Giyuu asiente mientras la observa. Su cabello está suelto, a un lado de la melena oscura el broche de mariposa. Recrea esa imagen de mujer serena que puede verse también en su faceta de cazadora, pero que, en ese momento, tiene mucho más cerca y bajo la excusa del matrimonio para verla como de verdad desea hacerlo últimamente. Shinobu nota su insistente observación y lo mira, por unos cortos segundos ella también recorre con sus ojos su apariencia. El vestuario azul oscuro que eligió esa noche. Le ajusta con sus manos algún error que observó en su ropa superior.
-siempre tan descuidado -bromea con un tono de voz más íntimo.
Tomioka no le responde, pero le gustaría hacerlo. Si fuese un poco más abierto como ella se permitiría contestar, hacer de esa mentira del matrimonio una oportunidad para darle a entender lo que siente. Pero no puede, nunca podría.
-Vámonos -responde sin soltarle la mano, a pesar de que sea pequeña en comparación a la suya, su delicada mano lo protege del frío. Una mano que ha empuñado una hoja igual que él, llena de rudeza a pesar de ser sumamente femenina. Shinobu iba a soltarlo, probablemente porque pensaba que no era necesario después de salir- no lo hagas.
-¿Deseas que permanezcamos así? -consulta ella, sus ojos parecen transmitir algo que él desconoce, no es tan bueno para saber lo que piensa sobre su persona. Solo que es su objeto de bromas.
No responde, Shinobu no aparta tampoco su mano.
Entonces el aire se torna pesado y ambos se disponen a llevar a cabo el plan. Giyuu se adelanta una distancia que consideran prudente para que Shinobu parezca estar más susceptible a un ataque por la espalda. Ambos fingen estar observando el camino que deben tomar, como si se hubiesen perdido. Entonces el demonio se deja llevar con la condición desprotegida de la mujer que reconoce como víctima. Tomioka desenfundó la nichirinto en cuanto el viento se cortó con la mano que intentaba atrapar a su compañera. Pero Kouchou gira elegantemente, su hoja con ella y en un parpadeo la entierra con diferentes piquetes en el brazo demoníaco.
-vamos a llevarnos bien esta noche~.
Y lo que era la idea de un solo demonio se convirtió en todo un grupo de ellos que no paraban de emerger de los sitios oscuros que las sombras le brindaban. Sin embargo, para mala suerte de los seres nocturnos, el tiempo de convivencia que tenía con Shinobu los hacía comunicarse sin la necesidad de hablarse. Era mucho más fácil ser expresivo con ella en un batalla de por medio, solo era cuestión de mirarse y entendía perfectamente que necesitaba. Primero cubrirse ambos y luego atacar mientras él mantenía su espada bloqueando sus puntos débiles, de esa misma forma Kouchou servía de apoyo cuando él cortaba cada cabeza que su espada lograba alcanzar desde su posición. Era una sincronía que solo el tiempo creó, que sentía solo con ella.
Como era de esperarse, no demoraron en matarlos, Giyuu cortó la última cabeza para facilitar el proceso. Después de ello, se encontraban de camino al sitio donde se hospedaban. No tenían necesidad de continuar con la farsa ahora que los demonios habían muerto, podrían volver a ser cazadores, solo dos compañeros frente a un misión en común completada. Incluso el cuervo de Giyuu ya había dado por sentado que debían volver a primera hora para continuar con el resto de sus itinerarios.
-Fue divertido tener un matrimonio ficticio -sonríe- ¿no lo crees, Tomioka-san? ¿no fui una buena esposa?
-Era una misión -responde más para si mismo que para ella. Solo fue eso, incluso si la imagen de sus pequeños momentos del día juntos seguirían vívidamente en su memoria, la realidad era distinta.
-No responde mi pregunta -se detiene con una sonrisa divertida, lo fuerza a quedarse estático- pero, en mi informe diré que eres un pésimo esposo y morirás solo si continuas así.
-No moriré solo -responde afectado por su comentario. No lo hará, puede que con el tiempo la olvide y solo... siga, como todos los demás que portan el uniforme, a expensas de un presente que no permite mirar más allá que el día en el que viven e intentar dar lo mejor de ellos. Si llegase el día en el que finalmente gozaran de paz, seguramente viviría de la forma que deseaba su hermana, una tranquilidad rodeado del aire de montaña. Probablemente instruyendo niños en el arte de la espada. Así que no moriría sin nadie más rodeándolo, tendría estudiantes.
-Es una verdadera pena que no seas consiente de tu realidad -murmura mirándolo con lo que parece lástima, Giyuu entrecierra los ojos- aunque, las manos tomadas y lo de esta mañana puede resultarte -murmura vagamente, Tomioka la observa con curiosidad cuando habla.
Sus palabras le afectan, tal vez si...
Cuando ella reanuda su caminata él toma su mano nuevamente, no agrega nada más a la expectativa. Shinobu ha dicho que resultaría. No es bueno con las palabras para expresarle todo lo que siente, pero si ella ha asegurado que funcionaría entonces esperaba que así fuera. Al parecer el gesto la toma por sorpresa, primero abre la boca y luego cubre su rostro que empieza a tornarse rojo. Él no lo entiende, pero ha causado algo en ella, eso es seguro. Aunque si requiera de sus palabras para entenderlo.
-¿Tomioka-san, qué haces? -pregunta, con un tono de voz bajo. A penas y la escucha.
-¿Funciona? -responde con otra pregunta.
-Mhn, qué complicado eres -expresa, su rostro sonriente se suplanta por una seriedad no habitual. Lo observa, toma con cada mano sus antebrazos- ¿Por qué debería funcionar? ¿Acaso te gusto?
Silencio.
-Giyuu-san te parecerá imposible, pero mi paciencia se agota -sonríe, pero se le hace forzado porque su boca tiembla-... pestañea uno si es sí y dos si es no.
-Eso es infantil -responde, no va a dejarse llevar por un acto como ese- no haré algo como eso.
-¿Vaya, así que si hablas? No parecías tener la facultad cuando te pregunté anteriormente -responde Shinobu, su sonrisa se ensancha, por alguna razón apoya su mano libre en el mango de su hoja. ¿Acaso necesita recargarla en algo? ¿o necesita sacarla para ajustarla?-responde a mi pregunta Tomioka-san.
-¿Cuál de tantas? -consulta, ha hecho tres.
-No se si sentir lástima o molestarme Giyuu-san, volveré a preguntarte ¿me tomas la mano porque te gusto? -pregunta directa, sus ojos tienen su atención en él. Tomioka la observa antes de abrir la boca. Supone entonces que Shinobu necesita algo más que su mano entrelazada, pero le sorprende que lo diga considerando que ella misma ha mencionado que ese gesto serviría, ¿Por qué debería agregar algo más?
-Eso haces -concluye, el resto de lo que puede adornar esas palabras no lo consideraba necesario.
-¿Era tan difícil decirlo Tomioka-san? -sonríe, esta vez luce mucho más hermosa al hacerlo, su rostro suavizado por un aura que él reconoce, está feliz. Lo sabe porque él se siente de forma similar cuando toma sus mano con la de ella.
-Pensé que entenderías.
Shinobu se toma su tiempo- lo hice desde hace mucho.
-¿Por qué me hiciste decírtelo entonces? -preguntó, no la comprende. Esa parte de él no lo hace, sobretodo cuando ríe a su costa. Solo sabe que está burlándose de algo que provocó y desconoce.
-Nada como un intento tuyo por hablar sin malentenderse tus palabras. Eso no se ve todos los días~
La escucha seguir disfrutando a su costa mientras sus manos no se separan, sino que sirven de apoyo para caminar al mismo paso. A partir de esa noche, suponía, tendrían muchos más momentos como los de la mañana y esperaba que, de darse la oportunidad, después de la paz, su idea de soledad se viese sustituida por ella. La figura femenina se afianza en su cuerpo, le gustaba escuchar a Shinobu mientras reanuda una conversación sobre temas distintos a los de su función de cazador y esas veces en las que ella parece querer que opine lo hace, incluso si le cuesta al principio.
Cuando entregan el informe del resultado de su misión alcanza a ver un cambio de dinero de las manos de Uzui a Mitsuri, Rengoku ríe abiertamente.
