Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto. Este fic es llevado a ustedes gracias a mi retorcida mente.
Diálogos "bla, bla, bla"
Pensamientos bla,bla, bla
Summary: Desde tiempos inmemoriales los clanes han hecho matrimonios para fortalecerse al menos eso quería decirle a su hija. ¿En verdad todo esto es por un concurso de bebidas entre sus padres? lo único que se sabe es que Sarada y Boruto deberán lidiar con ello y con tan solo 16 años ¿lo conseguirán?.
Mi linda hermana menor
La joven Sarada sonreía en un intento desesperado para que la vergüenza no la cubriera en su totalidad, estaba segura que pronto su corazón se iba a detener para darle un trágico final. Como era posible que alguien hubiera llegado a verla en una situación tan bochornosa, era ello lo que la molestaba aunque no lo quisiera admitir también el hecho de haber sido interrumpidos.
Intento contar varias veces y cerrar lentamente sus ojos en un intento que cuando la próxima vez los volviera abrir, Mitsuki no estaría presente ante ellos, pero eso parecía ser solo una fantasía puesto que cada vez que los abría estaba su compañero de equipo claramente marcado por la cachetada que le había propinado, aunque le parecía más divertido ver el ojo morado que el golpe de Boturo le había dejado marcado.
Ya trabajan como una pareja de verdad, eso hizo que sonriera un poco e intento ignorar ese sentimiento de orgullo de mujer que se había originado dentro de ella.
Himawari no dudo en abandonarlos a su suerte una vez que habían conseguido ponerse algo de ropa aunque podía sentir una sonrisa burlona de parte de ella. Esto no era lo que había tenido pensado cuando comenzó a besar levemente a Boruto.
Pero el problema fue que Himawari había dado esa mirada de desaprobación y Sarada no necesitaba la opinión de nadie, ni siquiera de su propia cuñada sobre era o no correcto lo que estaba pasando en su relación, se iban a casar eso era cierto, aunque las razones del su compromiso habían cambiado, los motivos eran totalmente opuestos a por como empezaron.
Las diferencias entre naciones, las presiones para controlarla a ella y su padre, como Konoha debería eliminar el Sharingan, todo eso dejo de importar, ella solo quería verlo sonreír y estaba casi segura que él deseaba lo mismo para ella.
Solo podía suspirar y esperar que sus extraños ayudantes Uzumaki los llevaran de regreso a la aldea, todo estaría mejor allá. Eso quería creer aunque los actos ocasionado por esa extraña Kunoichi de Iwagakure le daban a entender que tal vez la paz que tanto habían anhelado sus padres estaba a punto de desaparecer, era obvio que si ella mato a su propia madre iría tras de ellos.
Eso era otro punto importante de lo cual nadie quería hablar por ahora. Todos los presentes estarían pronto sindicados de asesinar a la Tsuchikage, toda una maldita trampa en la que habían caído ciegamente, esto era el peor de los escenarios.
Muchos de sus amigos estaban heridos, esa seria por ahora su prioridad, ayudarlos a recuperarse más adelante hablaría con Boruto sobre lo que había ocurrido entre ellos, no le molestaba en realidad estaba ansiosa esperando que algo más emocionante ocurriera.
Luego de tres días de sanar las heridas y los malos momentos vividos, comenzaron a organizar las pocas pertenencias que aun conservaban la mayoría de ellos, se había formado una pequeña caravana con los mas lastimado en el centro en un intento por protegerlos.
Solo había un problema, nadie los estaba persiguiendo era como si quisieran darle el tiempo necesario para que pudieran huir. Sentía una trampa o algo muy malo se les estaba aproximando.
Queria aprovechar el camino de regreso a Konoha para estar al lado de Boruto pero esto no era posible.
Sarada no era tonta, menos una ingenua, para ella era demasiado obvio que querían mantenerla alejado de Boruto, sobre todo la pequeña Himawari que conocía desde el que era una bebe regordete.
Nunca pensó que su relación con su cuñada iba a terminar tan mal, siempre supo que ambas tenían una rivalidad pero en su momento llego a la conclusión que era por herencia de sus padres, luego y más ahora sabe perfectamente que la menor de los Uzumaki no pensaba compartir a su hermano y ella no iba a compartir a su prometido, Sarada había descubierto que era bastante territorial.
El otro asunto eran sus dos rescatistas, la primera esa extraña mujer de avanzaba edad pero parecía una Loli, era enana y demasiado joven aunque hablara como una mujer sabia y constantemente se quejaba del dolor en sus huesos, el otro sujeto era extremadamente callado poco agradable para caminar a su lado, ambos no le daban confianza, ambos la miraban de una manera nada agradable.
Himawari le dijo que su clan tuvo que ver algo con la desaparición del suyo, que había pasado con los Uchiha en la era de clanes con respecto a los Uzumaki, era un misterio más y estaba segura que su padre no se lo iba a decir, a decir verdad pensaba que ni él sabría decirle.
Sintió un fuerte apretón en su mano y regreso a la realidad alejada de sus pensamientos, era su rubio el cual la miraba con preocupación.
— ¿Estas bien? —
La miro de una forma tan distinta como lo hacía con anterioridad, era una mirada penetrante, con esos ojos azules llenos de ese extraño sentimiento que ambos estaban sintiendo. Boruto apretó su mano sobre la de ella con algo de dudas pero Sarada solo le sonrió.
—¡Estoy bien! —
Boruto no parecía creerle y se acercó a ella de un acto totalmente sorpresivo, la tomo más cerca chocando contra su pecho y ambos se miraron, el rubio se acercó lentamente a su rostro pero manteniendo la mirada fija como si fuera alguna especie de desafío y ella cerro sus ojos antes pero antes que sus labios se conectaran un rápido Kunai atravesó la atmosfera.
Boruto suspiro derrotado y se alejó a lo que este consideraba una distancia prudente de su prometida mientras Sarada miraba de forma provocadora a su cuñada, Himawari estaba molesta mientras estaba lista para atacarla.
Amabas mujeres se miraron, ambos ojos se desafiaron el uno al otro. El Uzumaki mayor no sabía cómo actuar miro a los demás presentes que seguían su camino con la obvia muestra que no querían meterse en ese enfrentamiento.
Mitsuki era el único que permanecía divertido viendo la escena a pesar de sus heridas causadas por sus compañeros de equipo, pero Inojin y Shikadai lo tomaron por los hombros y lo arrastraron.
—¿Qué crees que haces Himawari? —
—Estas seduciendo otra vez a mi hermano —
—¿Perdona? —
Ambas estaban a punto de atacarse pero Boruto se interpuso entre ambas, las miro tranquilamente llevando la situación.
—Si me permiten opinar… —
—¡Tú te callas! —
—¡Tú te callas! —
El grito fue fuerte tanto que el rubio quedo inmovilizado por el miedo y el temor que ambas le generaron.
—¡No, le grites a mi prometido! —
—¡Tu no le grites a mi hermano! —
Todos suspiraron mientras ambas mujeres tomaron a Boruto de ambos brazos comenzando a jalarlo con fuerza. Este iba a ser un largo viaje de regreso a casa, solo esperaban que cuando llegaran el Hokage pudiera recibir a su primogénito completo.
Notas del autor.
Muchas gracias a todos por sus comentarios, en verdad se los agradezco.
Para quienes no lo saben, este es un fic por lo general de capítulos cortos, no lo he actualizado recientemente debido a que tengo muchos proyectos e historias. Reconozco que tengo algunas historias detenidas pero es mas por mi falta de tiempo entonces para poder continuarlas debo releer algunas escenas pasadas para no cometer errores en su narrativa.
Pero pronto tendré una corrección general de muchas historias, también reeditare a varias historias antiguas de un solo capitulo o menos que ya están terminadas.
