Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto. Este fic es llevado a ustedes gracias a mi retorcida mente.
Diálogos - bla, bla, bla -
Pensamientos bla,bla, bla
Summary: Desde tiempos inmemoriales los clanes han hecho matrimonios para fortalecerse al menos eso quería decirle a su hija. ¿En verdad todo esto es por un concurso de bebidas entre sus padres? lo único que se sabe es que Sarada y Boruto deberán lidiar con ello y con tan solo 16 años ¿lo conseguirán?.
Las lagrimas de Sarada
Sarada comenzó a golpear con fuerza el viejo poste de madera que tenía en frente de ella, estaba totalmente enojada, con sentimientos llenos de rabia y una fuerte sensación de indignación recorriendo su cuerpo, como podían seguir jugando con su vida de esa manera, su vida no era un juego para esas personas.
Aunque fuera difícil de creer ella había crecido tanto en los últimos días que comenzó a darse cuenta, comprender ciertos asuntos de su familia, darse cuenta de duras verdades y mentiras que eran tan obvias que le dolía darse cuenta de
Quería entender, pero no conseguía hacerlo, por qué ese gran odio hacia ella solo por quien era su padre.
Apretó con fuerza los puños e intento no llorar, su padre, ese tonto pero a la vez admirable Shinobi, quería odiarlo como lo hizo hacía unos días cuando habían anunciado su compromiso, pero después de pasar por tantas cosas no podía evitar pensar cómo se sentía su padre por dentro, con el corazón, y sobre todo su orgullo roto, estaba casi segura que podría jurar que cada momento en que discutieron con él, el compromiso de su hija, un gran dolor se había llegado a formar sobre ella.
Sarada estaba segura, que ambos tanto padre como hija. Debian sentir que cada acto que realizaban era como poner un clavo mas sobre aquella cruz que eran sus vidas ahora.
También comenzaba a comprender y entender, pero eso no significaba que pudiera perdonarlo que la hubiera entregado como un trofeo a su mejor amigo, no, como un sacrificio a la aldea.
Aunque ahora su prometido y amante debía aclarar ese punto, era tolerable. Realmente Boruto nunca había sido el problema al principio, pero ella deseaba tanto que las cosas se hubieran dado a entender de una manera más típica, más común y normal que su padre hubiera puesto problemas y se hubiera negado cuando Boruto la hubiera invitado a salir, que su madre la hubiera aconsejado sobre cómo debería capturar el corazón de su chico. Tal vez incluso que Hinata-sama los hubiera avergonzado con fotos del pasado de su novio o de sus padres, que su cuñada ahora su mas grande enemiga y medio incestuosa en su opinión, se hubiera puesto a perseguirlos al escondido para ver a su Oni-chan, lo único que quería Sarada era una relación normal al menos una sin tantas mentiras.
Y por ello golpeaba ese viejo pedazo de madera tan fuerte como pudiera, pero mientras lo hacía no podía evitar que lagrimas se formaran en sus ojos, que una pequeña cascada de dolor comenzara a descender por sus mejillas, le dolía tanto todo esto.
Sus manos comenzaron a sangrar pero no impedía que ella continuara, en verdad no quería hacerlo, quería seguir y mucho más, quería que el dolor que sentía por dentro fuera hacia fuera, quería sacarlo, quería gritar con tanta fuerza, rabia y dolor pero el orgullo, ese gran carácter que heredó de su padre lo evitaba aunque quisiera salir y decirle con todo pulmón y fuerza "paren el mundo Shinobi que Sarada Uchiha se quiere bajar y ser feliz".
Ella no podía hacerlo, por ello cuando el pedazo de madera se rompió con su último golpe, solo pudo caer de rodillas al suelo, y lloro, lo hizo como una pequeña niña e intento soportar ese dolor que tenía en su pecho.
Unos cálidos brazos pasaron por su cuello envolviéndola, poniendo su cabeza sobre su pecho y ella comenzó a llorar con más fuerza. Su madre, su ángel, Sakura Uchiha permanecía en silencio mientras abrazaba con todas sus fuerzas a su mayor victoria, a su hija.
—¿Algún día deja de doler? ¿Cuándo te dejo de doler mama? —
Sakura permaneció en silencio por unos segundos, mientras besaba tiernamente las mejillas de su hija, tocaba su cabello e intentaba calmarla, transmitir ese amor que sentía dentro de ella hacia su hija.
—Lo siento, pero nunca me dejo de doler —
Sasuke quien estaba observando todo en silencio solo se retiró en silencio ante aquellas palabras, como culparla toda la infelicidad a lo largo de la vida de Sakura él la había causado, sus pesadillas, su dolor, sus lágrimas y aun así ella quiso quedarse.
Sarada sabía que su padre estaba ahí, pero no le importó siguió llorando con tanta fuerza como fuera posible, tenía tanto miedo.
—Me lo quieren arrebatar, lo quieren alejar de mi mama —
—Lo sé, pero mi pequeña si él en verdad te ama no lo permitirá —
El compromiso entre Sarada Uchiha y Bolt Uzumaki acaba de ser anulado esa mañana.
Notas del autor.
Este capitulo esta dedicado a un anónimo que se ha declarado super fan de este fic y deseaba una actualización. Siendo sinceros no pensaba actualizar los fic de naruto hasta que saliera a mis vacaciones en Noviembre pero alguien consiguio que regresara a mis inicios, voy a intentar actualizar mas seguido esta historia ya que son capitulos cortos y hace tiempo tengo planeado su final.
Para quienes no lo saben, este es un fic por lo general de capítulos cortos, no lo he actualizado recientemente debido a que tengo muchos proyectos e historias. Reconozco que tengo algunas historias detenidas pero es mas por mi falta de tiempo entonces para poder continuarlas debo releer algunas escenas pasadas para no cometer errores en su narrativa.
