Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto. Este fic es llevado a ustedes gracias a mi retorcida mente.

Diálogos - bla, bla, bla -

Pensamientos bla,bla, bla

Summary: Desde tiempos inmemoriales los clanes han hecho matrimonios para fortalecerse al menos eso quería decirle a su hija. ¿En verdad todo esto es por un concurso de bebidas entre sus padres? lo único que se sabe es que Sarada y Boruto deberán lidiar con ello y con tan solo 16 años ¿lo conseguirán?.


El Plan

Boruto estaba acostado sobre su vieja cama, mirando el techo como si este pudiera darle alguna respuesta. Que podría hacer era oficialmente su compromiso con Sarada se había roto, la mitad de los miembros del consejo estaban mas interesados en proponer un reemplazo que solucionar la grave crisis que se estaba generando.

La guerra era inminente y Boruto se sintió culpable por ello, la paz por la cual tanto combatió e intento mantener su padre estaba llegando a su fin.

También estaba el asunto de la hija de la Tsuchikage esa muchacha le generaba muchas inquietudes y sobre todo quien era realmente, tal vez lo descubriría más adelante. Realmente, aunque su identidad y sus propias ideas le daban demasiado en que pensar al final regresaba sus pensamientos a Sarada.

La batalla que ambas habían tenido, cuando Sarada enloqueció al pensar que estaba muerto, eso sin mencionar sus propios temores. No sabia lo importante que era hasta que vio a la Tsuchikage a punto de asesinarlos.

Que debería hacer, realmente no había una forma de mantener la paz, también como podría actuar para no perder a Sarada.

Tenia una loca idea, una que de solo pensarla no podía evitar pensar en los ojos de desaprobación de su padre, abuelo y mas que todo de su madre, que pensaría ella y tal vez esa era la respuesta que estaba buscando.

Boruto se levanto de la cama, se miro por una vez en el espejo antes de salir de su habitación, intento ser algo silencioso puesto que no quería llamar la atención de nadie más. Últimamente tenía la extraña sensación que siempre lo estaban vigilando u observando.

Entonces fue cuando encontró a su madre, con una sonrisa algo nostálgica en su rostro. Estaba en su cuarto, aquel que compartía con su padre y Boruto no sabía si realmente tendría algún derecho en ingresar.

—Pasa Boruto, vamos mi pequeño no te quedes solo observando —

Boruto se sorprendió ante las palabras de su madre, pero sonrió al recordar como su madre fue una gran Kunoichi, seguramente había incluso sentido cuando este abandono su habitación para ir a buscarla.

Hinata le sonrió a su hijo mientras detallaba todos sus rasgos físicos, buscando alguna señal que le indicara cuando había crecido tanto, las madres debían dejar partir a sus hijos pero era tan difícil hacerlo, Boruto era su primogénito¡, su gran orgullo aquella muestra irrefutable del amor que ella y Naruto se tenían el uno al otro.

—Oka-san —

Llamo el rubio mientras su madre solo le sonreía para luego regresar su atención hacia sus oficios, estaba doblando una extraña ropa, también parecía que estaba organizando un maletín, ¿Acaso su madre se iba a marchar? Eso lo lleno de pánico y se abalanzo abrazarla con todas sus fuerzas.

Hinata se asusto al inicio, luego se sorprendió y miro directamente a su hijo como buscando alguna razón de ese repentino y fuete abrazo.

—¿Qué pasa mi pequeño? —

Boruto dudo por unos minutos mientras pensaba realmente que debía decirle, hasta que solo soltó un leve llanto que intentaba ocultar desde hacía ya varios días.

—No te vayas, te necesito Oka-san —

Hinata entonces sonrió como no había hecho en mucho tiempo, no importara cuanto creciera este niño, este chico de ojos azules celestiales y cabello rubio, aquel muchacho de sonrisa encantadora, su niño, su hijo y el ser mas perfecto ante sus ojos. No importara cuanto hubiera crecido, siempre seria su bebe y todos necesitaban de su madre por difícil que fuera admitirlo.

—No me iré a ningún lado mi pequeño, pero temo que tu si vayas a irte —

Susurro levemente mientras tomaba el rostro de su hijo entre sus manos e intentaba sonreírle alegremente, luego tomo un collar con el símbolo Hyuga, aquel que había tenido cuando era una niña. Cuando estuvo en los exámenes Chūnin.

Lo puso sobre el cuello de su hijo, mirándolo con añoranza en esos momentos.

—Boruto, te amo y siempre lo hare, por ello te preguntare y sin importar las respuestas que me des quiero que sepas que siempre te apoyare —

Boruto cambio realmente su mirada en esos momentos, observando seriamente a su madre, tal vez los eventos de los últimos días habían hecho que su dulce madre replanteara varias cosas y por lo que estaba entendiendo hasta ahora, la persona que podría marcharse era él.

—Siempre que pueda sabes que seré sincero contigo Oka-san —

Hinata le sonrió mientras besaba lentamente la frente de su pequeño, para luego tomar sus manos con fuerza y le mirara directamente a los ojos.

—¿La amas? —

Amor nunca pensó que podría pronunciar aquella bella y hermosa palabra tan llena de tristeza y dolor, puesto que sabia que este amor podría desembocar un gran caos aun mayor que la guerra que estaba a punto de comenzar. Pero acaso una madre no desafiaría el mundo entero por la felicidad de un hijo, si Himawari estuviera en esa misma situación, ella juraría sin dudar por Kami-sama que desafiaría al mundo de una misma manera o tal vez incluso con mas fuerza de lo que estaba haciendo ahora.

—Yo… Ella es insoportable, siempre me regaña por todo parece como si nada la hiciera feliz de lo que hago, cuando intento hacer algo gracioso me reprende, siempre tiene esa mirada severa y parece que solo sonríe cuando quiere sacarme de mis casillas… —

Y sin darse cuenta Boruto estaba llorando en esos momentos con demasiada fuerza, ya no era un solo sollozo.

—Su sonrisa, es lo mas hermoso que he visto, siempre sonriendo en los peores momentos, siempre siendo una gran líder y evitando que me meta en problemas a pesar de mis constantes quejas por ello —

Hinata entonces sonrió ante esas palabras, porque le recordó a cierto Hokage que siempre estaba buscando su opinión para evitar entrar en esos viejos problemas cuando era niño.

—La amo, no se como y cuando todo comenzó, pero en verdad lo hago —

Entonces la decisión ya estaba tomada, Hinata podría incluso ser condenada por lo que iba hacer, pero la felicidad de su hijo estaba primero. Camino hacia el viejo mesero al lado de su cama y saco entre los cajones una babosa.

Era una de las invocaciones de Sakura. Mas específicamente uno de los clones de Katsuyu.

—Dile a tu señora, que estaremos allá esta noche —

Y la baboso asintió levemente.

—Como usted ordene Hinata-sama —

Entonces la babosa desapareció y Boruto sin poder entender lo que sucedía, solo limpiaba levemente sus lágrimas.

—¿Oka-san que ocurre? —

Hinata le sonrio mientras tomaba un viejo traje tradicional y lo alzaba intentando reflejar a Boruto en este.

—Dijiste que la amabas, llevabas bastante tiempo en esa habitación lamentándote, mi pequeño si deseas podrías casarte con Sarada esta misma noche —

Boruto no podía creerlo, su madre realmente le estaba sugiriendo que escapara, entonces pensó en mil razones para negarse, pero la sonrisa de Sarada, sus ojos y algo dentro de él, le dijo que eso era lo único que importaba.

—Lo hare, no, yo en verdad quiero hacer esto, pero Oka-san como podríamos llevar esta ceremonia —

Entonces Hinata se le acerco a su hijo con una leve sonrisa en su rostro, como si le estuviera a punto de dar un gran secreto a su hijo.

—Soy la matriarca del Clan Uzumaki, esta entre mis funciones oficializar matrimonios —

Entonces Boruto abrió los ojos con sorpresa en esos momentos, dándose cuenta que debió haber prestado mucha más atención a sus clases.

—¿Es en serio? Es increíble, entonces contigo y con Sakura-san podrían apoyar nuestra boda —

Pero entonces la sonrisa de Hinata desapareció.

—Sakura no puede hacerlo, es cierto que Sakura-san es la matriarca de los Uchiha, pero solo la familia del novio tiene esta facultad — Además el clan Uchiha no era reconocido como tal, dentro del consejo de Clanes, si Sakura oficializaba la boda, muchos clanes solicitarían su revocación, pero Boruto no necesitaba saber eso ahora.

—Entonces lo haremos —

Y Hinata asintió con fuerza, abrazando con fuerza a su hijo. La matarían por esto, sabia que muchos clanes la iban a condenar de traicionar a la aldea, la estima de los Uchiha había crecido demasiado grande entre los más ancianos y los más jóvenes vivían tan ignorantes.

Solo esperaba que Naruto la entendiera y no la juzgara cuando este le solicito que no se involucrara.

Notas del autor.

Lamento la demora, pero estado enfocado en muchas de mis historias mas nuevas, ahora que estoy en vacaciones pienso actualizar muchas historias viejas de Boruto y Naruto. Por favor no olviden dejar su comentario.