"La sagrada locura, atentando con mentes cuerdas. Después del suplicio del encierro trae para ustedes su cuarto proyecto"
Y el escritor dijo: Hágase el computador.
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¡Cawwww! ¡La editora sobrevivió! Salió bien librada después del examen de fin de semestre contra la luna superior de ambiente ¡Corrió a editar el fic!
¡Hola! Lamento muchísimo publicar el capítulo hasta este día, porque hace una semana estaba listo. Sin embargo, el profesor sacó a último momento un temario para el examen y las cosas se salieron de control. Bueno, como yo fui la culpable de eso, Sara me pidió que escribiera la introducción.
Este capítulo, es lo más OOC que van a encontrar aquí. ¿Pero, porqué harían eso? ¿No les quema, ni les lastima? Calma, sé que suena extraño viniendo de alguien como Sara, porque a ella no le agrada salirse de la actitud de los personajes canónicas. El asunto es que, quiso hacer un capítulo con las actitudes originales de ambos. Es decir, sin la afectación por la muerte de Sabito Y Kanae.
Al momento de enterarme de su idea, me enamoré del proyecto y la ayudé con lo que pude. Espero que puedan darle una oportunidad también.
¡Gracias por todo! ¡Sobre todo a las personas que nos escribieron para saber si nos habíamos muerto!
Paralelo
Eventualmente Sabito deja su postura analítica para reír como de verdad merece la situación. Primero es una leve risilla hasta que la carcajada ya no puede detenerse. Pero no dura tanto para evitar que el emisor del mensaje que le produjo su diversión desistiera de continuar su historia. Su buen amigo Giyuu Tomioka había puesto sus ojos sobre una chica con una actitud tan huraña que era difícil considerarla hermana de alguien como el Pilar de las Flores. Siendo el también el actual Pilar del Agua, no le fue difícil identificar a la intrépida señorita con actitud peculiar.
En una de sus reuniones tuvo la "osadía" de aceptar la invitación de la mayor de la familia Kouchou a beber té en la hacienda. En ese entonces no conocía a Shinobu, pero ella se encargó de ser recordada como una hermana con un complejo de protección tan severo que incluso, siendo amenazado desde la posición en la que se encontraba, le causo cierta gracia.
Sin embargo, nunca esperó regresar al sitio donde se alojaba para encontrar a Giyuu molesto. Se sentó y mantuvo su serenidad. Como recompensa, después de soltar "¿Qué pasó?" él no dudó en exponer su punto de vista.
-¿Por qué no me llevaste contigo?
-¿A dónde exactamente debía llevarte? -consulta, la mañana y el resto del día lo pasó en diversos sitios.
-La hacienda.
-¿Te encuentras herido? -consultó, el deje de preocupación inmediato que se oculta fácilmente con su actitud serena. A menudo su amabilidad sale a flote al tratarse de su preciado amigo.
-No -niega con menor efusividad que las anteriores afirmaciones- es solo que… bueno…
El silencio solo produce más curiosidad en Sabito. No es usual que Tomioka se comporte tan cambiante, a momentos parece recordar que puede confiar en él y luego se ve retraído por lo que oculta. Nerviosamente juguetea con sus manos de forma intranquila antes de volver a mirarlo. Sus ojos azules, decididos, son un reflejo interno de querer continuar con su oración.
-Quería ver a Shinobu.
-¿La hermana de Kanae?
Giyuu asiente sonrojado y Sabito comprende más o menos el motivo de su molestia. Pero, eso no deja de ser completamente gracioso. Es decir, ¿Por qué de todas las personas en las que pudo fijarse, lo haría de la persona más complicada? Sí que le gustaban los retos. Pero, no lo culpa, su hermana seguramente llenó su cabeza de romanticismo con el que finalmente había terminado por sucumbir. Él lo entendía algo, aunque no fuese sumamente cariñoso con Makomo, si la quería y, trataba de demostrarlo significativamente.
Eso lo lleva a la actualidad, donde intenta calmar su diversión- ¿Cómo es que…?
-¡No es gracioso! -replica torciendo su boca en un mohín que solo aumenta las ganas de Sabito de continuar riendo- ella es muy bonita.
-Eso lo sé -no es que fuese ignorante en el tema, las hermanas Kouchou tenían una belleza cautivadora. No era el único que lo reconocía, Kanae tenía numerosos seguidores y Shinobu también los tendría si no fuese tan huraña. Una que otra ocasión algún osado se atrevía a tentar su suerte recibiendo un buen golpe con el mango de hoja de la chica. Además de un buen repertorio de oraciones "impropias".
-Entonces ¿Por qué me miras como si hubiese perdido la razón?
-Porque lo hiciste -asegura sonriendo más tranquilo- no me malentiendas, eres muy puro para ella.
Luego se atora en otra carcajada que hace a su amigo replicar pronunciando su nombre. En realidad, no piensa de esa forma. Solo siente que Tomioka ha decidido tomar el reto más difícil de todos por su propia cuenta. La primera vez que ambos se habían visto Sabito notó que sí la había mirado un poco más de lo normal, pero seguramente él lo ignoró porque bueno, no pensaba que todo fuese a mayor. Giyuu tenía un corazón demasiado amable para agradarle el mundo entero de ser posible. Intuyó que le gustaría tener más amistades que su cerrado grupo de entrenamiento que básicamente era él y Makomo.
Pero de ahí a gustarle Shinobu, considerando que ella lo había mirado un poco mal.
-¡Ella también es pura! -replica tratando de mitigar ser el objeto de diversión de su amigo.
-Lo sé, es solo que ¿Cómo es que terminó gustándote? -consulta interesado. Más bien se hace internamente un cuestionamiento por no haberlo notado, ¿Dónde estuvo él cuando todo eso pasó?
-Me curó cuando estábamos cazando un demonio, estaba en el mismo grupo de localización -su voz denota un ánimo que consigue contagiar a Sabito. Si él era feliz, instintivamente lo sería también- no tenía porque hacerlo, pero lo hizo. Incluso retrasando su reporte, ¿crees que, si le digo que me permita conocerla mejor, me rechace?
-Esa sin duda es una buena pregunta -sonríe meditabundo. ¿Qué diría Makomo en una situación como esta? Seguramente debería alentarlo, aunque se lleve un buen golpe como respuesta, después de todo es ley de la vida aprender de los aciertos y desaciertos- pero yo no puedo responderla, seguramente tú lo harás si te atreves a descubrirlo.
-¡Eso haré! -sonríe- gracias por escucharme, Sabito.
-No es nada -se reserva decirle que se siente agradecido de ser la persona a la que acude al sentirse dubitativo, ese tipo de sentimiento de agradecimiento mantiene su amistad en una buena posición, perdurando a pesar de no ser los mismos niños que jugaban con ramas de madera en sus ratos libres y se prometían salvar a cuantos pudieran de los demonios que acechaban los alrededores.
Dos días después a su conversación se encontraba regresando de una caza provechosa de una luna inferior. Era un bonito atardecer que le daba la bienvenida a la hacienda La Mariposa, estaba de paso para vendarse la mano por un corte en uno de sus brazos, nada profundo, pero no por eso debía descuidar su salud. Era primordial encontrarse en óptimas condiciones para enfrentarse a la nueva ola de misiones que seguramente le asignarían.
Estaba por ingresar cuando un brazo femenino lo atrapa arrastrándolo hasta detrás del portón de entrada. Instintivamente se gira para encarar a la persona osada, encontrando al Pilar femenino que residía en ese sitio, quien se supone, estaba por buscar para ayudarlo con el vendaje.
-Disculpa mi atrevimiento, pero no puedo permitirte entrar -sonríe.
-¿Puedo saber el motivo? -indagó interesado.
-Giyuu-san está hablando con mi hermana -habla en tono bajo, pero con una efusividad que denota su emoción poco contenida.
Sabito abre la boca sorprendido. Su amigo era lo suficientemente osado para atreverse a ir a la hacienda, para pedirle a Shinobu más de lo que estaba dispuesta, seguramente, a ofrecer. Estaba seguro que en cualquier momento se escucharía el sonido de su cabeza siendo golpeada con la inusual hoja. Probablemente hizo algún gesto que le causó gracia a su homóloga, la joven no tardó en emitir una silenciosa risilla.
-¿Por qué parece que piensas que mi hermana va a golpearlo?
-¿Acaso no lo hará? -arquea su ceja. Kanae debe ser consciente de la actitud en defensa que lleva su hermana siempre consigo.
-A ella le gusta también -ríe divertida.
-¿Ah? -su cara seguramente era de una verdadera confusión- lo miró mal cuando se conocieron, ¿Cómo es que…?
-Sabito-san, mi hermana lo miró mal para luego apartar su rostro sonrojado -repite ella enfatizando su tono dulce, como si el recuerdo le produjera ternura- Giyuu le estaba sonriendo y ella no quiso embelesarse rápidamente.
-La segunda vez que se vieron le gritó -entrecierra los ojos confundido completamente.
-Estaba muy nerviosa para responder apropiadamente -contesto con elocuencia. Kanae era una muy buena hermana, desde el pensamiento de su homólogo, tener la capacidad de crearse una utopía como esa es una proeza irreal- solo mira -le indica- ayer me pidió un consejo para no ser tan dura con él~
En efecto, Sabito se asomó como su compañera en dirección a donde se encontraban los otros cazadores. Giyuu estaba sentado al lado de Shinobu mientras decía algunas cosas que hacían que la chica constantemente desviara la mirada. Trató de agudizar su audición para captar algo de lo que conversaban.
-Fuiste muy amable al curar mi herida, incluso si eso te atrasaba a ti -murmuró Giyuu sonriendo con sinceridad. A Sabito se le asemejaba a ese niño lleno de ternura que le agradeció ser su primer amigo.
-¡N-no fue nada! -respondió Shinobu, frunciendo el ceño en el proceso. Pasaría como un arranque de molestia antes de insultarlo, solo que después de lo que había dicho Kanae, logró captar detalles como su rostro sonrojado- estabas herido y… y-yo estaba cerca.
-No digas que fue nada -Giyuu musitó casi como un reproche, tomó una de las manos de la jovencita en el proceso, que, como resultado, la menor de la familia Kouchou giró su rostro completamente rojo en otra dirección- eso me hizo pensar que… quiero conocerte mejor.
Kanae chilla silenciosamente mientras Sabito observa la escena sonrojado. Es como ver algún tipo de drama de romance, de esos que se encargan de dramatizar en los pueblos que ha visitado. ¿De dónde emana tanta miel de Giyuu? Es como una fuente de dulzura interminable. Le está haciendo entrecerrar los ojos de lo brillante que es.
-¡¿P-Porqué quieres algo como eso?! -chilla ella avergonzada de las ocurrencias que brotan del inusual invitado de la hacienda.
Siente que su corazón va a salirse de su boca si la abre para refutar alguna otra idea que diga él. Pero solo la sigue mirando con sus ojos brillantes. El rostro ya le arde lo suficiente como para sentir que puede competir con el calor del sol. Está completamente nerviosa y Giyuu solo hace empeorar las cosas manteniendo sus expectativas mientras la mira.
-¿No puedo? -aventura la pregunta antes de plasmar algo de tristeza en su rostro.
Shinobu siente que algo le atraviesa el pecho con fuerza dejándola sin aliento. ¡Él es demasiado lindo! ¡¿Cómo iba a decirle no?!
-No, sí. ¡Es decir! -con conflicto trata de establecer una secuencia coherente de ideas en su cabeza- p-puedes ¡Aunque te advierto que si interfieres negativamente voy a golpearte! -resopla aún abochornada.
-Entonces -comenta sonriendo- intentaré no causarte problemas. Estaré a tu cuidado, Shinobu.
-S-si lo que sea -se tapa el rostro.
Sabito deja de escucharlos porque Kanae no deja de musitar que es tan romántico, distrayéndolo momentáneamente. Además, cree que debe otorgarles más privacidad, su vergüenza interna también se lo agradece. Incluso siente que a Giyuu le fue mucho mejor de lo que él al intentar decirle algo a Makomo que no sonara a una extraña trivia. Aún se siente atormentado por el ridículo que hizo...
No se cansará de pensarlo, Giyuu siempre tendrá esa extraña habilidad de encantar a todos con su carisma dulce.
