Los personajes le pertenecen a Kishimoto, el creador del manga de Naruto. Este fic es llevado a ustedes gracias a mi retorcida mente.

Diálogos - bla, bla, bla -

Pensamientos bla,bla, bla

Summary: Desde tiempos inmemoriales los clanes han hecho matrimonios para fortalecerse al menos eso quería decirle a su hija. ¿En verdad todo esto es por un concurso de bebidas entre sus padres? lo único que se sabe es que Sarada y Boruto deberán lidiar con ello y con tan solo 16 años ¿lo conseguirán?.


Sellando nuestro amor

Nunca antes se había sentido tan avergonzada, ansiosa y deseosa como ahora, tenia un sencillo kimono, tal vez no era el que estaba esperando para el día de su boda, pero definitivamente no lo cambiaria por nada, su madre, las amigas de esta la estaban apoyando. Mientras se dirigían con el mayor de los secretismos hacia lo que su madre llamo "Los antiguos templos Uzumaki" un lugar que Sarada no tenia mucho conocimiento, sus pensamientos estaban totalmente enfocados en sus temores.

Su mayor temor era llegar y encontrar solo a Hinata-sama, y sin presencia alguna de Boruto, era cierto que muchos chicos olvidaban a sus parejas cuando obtuvieran lo que querían de estas, Boruto ya podría decir que tuvo la virginidad de Sarada y un miedo de ella es que este solo la hubiera querido, o deseado solo para obtener eso de ella.

Pero negó rápidamente, no era momento para dejar que sus miedos mas grandes la consumieran, era momento de seguir adelante y confiar en sus sentimientos hacia el rubio tonto.

Ella aceptaba que las cosas estaban pasando tal vez demasiado rápido, pero al final era algo que deseaba y quería con todas sus fuerzas.

Se preguntaba si estarían aún demasiado lejos, tenían que detenerse constantemente para que su kimono no fuera arruinado, viajar como Shinobi entre los arboles no ayudaba mucho, pero realmente no quería arruinarlo.

Su madre se lo había confiado, ella no quería desilusionarla o hacerla sentir triste, saber que su madre se cansó de intentar actuar correctamente para llevar a acabo este plan alocado, hacía que su corazón se hinchara de orgullo.

Fue después de varios minutos que por fin vieron una serie de estructuras algo llamativas para las personas que acompañaban tanto a la madre como a la hija.

Ino miraba con interés la serie de templos semidestruidos varios de ellos con espirales rojizas y azules en sus columnas, y la serie de mascaras que adornaban todo el lugar, era digno de una serie de terror que el lugar para realizar una boda, pero no era tiempo de ser quisquillosa.

—Este lugar me da escalofríos —

Susurro levemente Karui, mientras intentaba no mostrarse realmente algo asustada, pero ver todo a su alrededor a punto de desmoronarse, ese olor tan peculiar y la extraña neblina que comenzaba a surgir, aunque a baja altura, esa que no superaba los tobillos de las presentes pero ese entorno y las mascaras sonrientes con esas mandíbulas mirándolas, era una clara señal que eran intrusas en este lugar.

Pero Sarada no se quedo esperando, solo avanzo hacia adelante, intentando definir cual era el camino para llegar al punto de encuentro. Su madre le siguió rápidamente y fue acompañada por las demás presentes.

El lugar en verdad parecía una serie de laberintos, puesto que sentía que cuando giraba a una parte rápidamente sentiría que acaba de dar una vuelta en círculos, pero Sakura saco en ese momento un pequeño pergamino el cual parecía leer con mucha dedicación.

—Es por acá —

Dijo con tranquilidad la matriarca de los Uchiha, mientras guiaba lentamente a su hija hacia lo que se podría considerar el centro de aquel lugar. Caminaron y dejaron atrás los templos semi destruidos, al finalizar y llegar a su lugar de destino, la sonrisa de Sakura para animar a su hija fue suficiente para ignorar el gran templo de color rojo, con grandes columnar, con una mascara de color negra, con cabellos largos rojos, y con esa misma tétrica sonrisa mostrando los colmillos demoniacos que estaba literalmente frotando en toda la entrada.

—¿Quién hace acto de presencia? —

La mascara acaba de hablar y eso fue suficiente para que la gran mayoría retrocediera y tomara sus antiguas posiciones de combate, pero Sakura fue advertida por Hinata, aunque realmente esperaba que estuviera bromeando, pero era en serio que iban a ser recibidos por esta extraña mascara fuera lo que fuera.

—Sakura Uchiha, viene con su hija Sarada Uchiha para honrar nuestro compromiso —

La máscara solo seguía en toda la entrada mirándolas, como si estuviera estudiándolas, aunque esta no diera alguna señal de que pudiera hacerlo, era tan extraño y a la vez generaba una sensación de expectativa en ella.

—Solo la hija —

Todas se sorprendieron e inmediatamente Sakura intento adelantarse, pero sintió una actitud hostil de la máscara, esta parecía estar dispuesta atacarle, se preguntaba realmente que daño podría generarle, ella era una de las nuevas Sannin, se ganó ese título por esfuerzo, por lucha, no por ser parte del equipo de los otros dos nuevos Sannin.

—Soy su madre —

Dijo con voz fuerte mientras Sarada esperaba realmente que las cosas se calmaran, se preguntaba como era posible que esta cabeza flotante podría actuar a su voluntad, de seguro era un guardián o algo por el estilo.

—Es la ley, ella entra abandonando a su familia para tomar la protección de nuestros dioses, solo entra la niña —

Ino no soporto más la situación, se abalanzó contra la máscara, fue seguida de cerca por Tenten ambas lanzaron rápidamente un par de kunai explosivo, este impacto contra la mascara y del humo que se formó salió una ráfaga de aire, dispersando todo el humo y el olor a azufre que se formó.

—Solo la niña —

Volvió a repetir la máscara mientras un aura azul le protegía, pero en el suelo parecía haberse formado una serie de runas y transcripciones que Tenten apenas consiguió reconocer.

—Fuinjutsu avanzado, no creo que consigamos pasar fácilmente —

Todas se dieron una leve mirada de irritación, era un asunto serio, pero Sarada no espero más tiempo.

—¡Esta bien! —

Todas voltearon a mirarla, en especial Sakura que miraba con preocupación a su hija, la conocía lo suficiente para saber qué declaración debería ser tomada con temor de madre.

—Iré sola —

—¡No, Sarada espera! —

Pero su hija le sonrio con naturalidad.

—Esta bien mama, se que no me harán daño —

Sakura sentía tanto la necesidad de decirle a su hija que no debería confiar absolutamente nada que tuviera que ver con los antiguos Uzumaki, pero era una sensación que también sentía cuando recordaba o tenia algún asunto místico que tratar con los antepasados de su esposo.

—Solo ten cuidado —

Sarada le sonríe, mientras se acerca abrazar a su madre con todas sus fuerzas.

—Lo tendré –

Le dice con tranquilidad mientras se aleja lentamente de ella para caminar hacia el templo principal, la mascara solo permanece en la entrada con total indiferencia, Sarada da un paso, luego el otro al ver que no hay reacción sigue adelante.

—¡Te amo! —

Le grita con fuerza su madre cuando Sarada pasa la mascara y da su primer paso hacia los escalones del templo.

—Y yo a ti —

Le responde con cariño, mientras comienza a caminar tranquilamente hacia la cima, lo que parecía ser un par de pasos resultaron ser cien, era increíble en un momento a otro estaba viendo un templo del tamaño de un edificio de tres pisos, ahora este parecía tener una altura superior a la de la academia.

Aun así, siguió caminando, subiendo los escalones y se daba cuenta que todo el lugar tenia extrañas escrituras en los costados de las escaleras, como si alguien hubiera grabado literalmente en piedra Fuinjutsu.

Cuando por fin llego a la parte superior, sonrio al ver la persona que le esperaba.

—Hinata-sama—

Dijo mientras caminaba hacia esta quien le recibió con una gran alegría.

—Temía que no pudieran subir, Taki el guardián no es alguien agradable—

Sarada se sorprendió ante el hecho que la mascara tuviera un nombre, eso era algo que no esperaba.

—Que pasa en este lugar, todo parece cambiar constantemente y como es que esa cosa puede flotar—

Hinata le suspiro, era cierto todo el terreno donde estaban los templos eran el lugar menos favorito de ella.

—Yo realmente no entiendo su funcionamiento, pero cuando extraños ingresan aquí parece activar una serie de sellos que sueltan una extraña niebla que contiene un chakra que parece activar a las máscaras, estas reaccionan dependiendo tu nivel de parentesco con el Clan Uzumaki—

Sarada suspiro eso era cierto, no ayudaba mucho la explicación. Aun así, le agrado tener a una persona conocida que le acompañara.

Caminaron en silencio por unos minutos ingresando al templo, Sarada se sorprendió al ver a tantas mascaras con los ojos iluminados pecadas a las paredes como si estuvieran observándola.

—¿Fue de esta manera también cuando te casaste? —

Hinata rápidamente negó.

—No, al menos no mi primera boda, fue tradicional, algo hermoso, en aquel entonces Naruto sabia poco de su gente, las personas parecían haber olvidado mucho del Clan Uzumaki y cuando Naruto comenzó la reconstrucción del Clan, encontró este lugar en los diarios de su madre—

Sarada escucho con sumo cuidado e interés.

—¿Primera Boda? —

Hinata sonrio, dando una leve risa que a Sarada le pareció encantadora.

—Bueno, las mascaras eran muy hostiles cuando venia con Naruto, asi que realizamos una especie de segunda boda ante ellas, eso fue suficiente para que las mascaras dejaran de activarse siempre que estaba sola sin Naruto, son odiosas solían hacerme cosas crueles—

A pesar de ello, Hinata soltó otra risa encantadora, pero ahora Sarada tenia una gota de sudor cayendo por su frente.

Fue entonces que se dio cuenta que estaban en lo que parecía ser la parte interior del templo, había dos mascaras azules, ya ni se sorprendía que estas tuvieran lo que parecía ser cabello de color rojo, pero no estaban sonriendo, tenían sus bocas abiertas como si estuvieran formando una sensación de tristeza en estas.

—No entiendo, ¿Por qué debe ser aquí? —

Estas mascaras que flotaban al igual que la guardiana de la entrada, le generaban más inquietud.

—Este seria un matrimonio sellado, ni siquiera el consejo podría simplemente anularlo, se necesitaría que el templo mismo lo hiciera, es algo que no entiendo, Naruto dice a veces que todo el lugar esta vivo gracias al Chakra con el que se construyo y los sellos, runas que fueron utilizados en su elaboración, es el mejor lugar para realizarlo a pesar de lo desconcertante que puede ser —

Hinata se quedo mirando a las máscaras, que custodiaban la entrada, le dio un leve empuje a Sarada para que continuara. Era tiempo de continuar.

Pasaron las máscaras y estas no dijeron absolutamente nada. Pero Sarada sonrio cuando entraron al recinto, adentro estaba Boruto con un traje que realmente le sentía bien, era bonito pensaba Sarada con una leve sensación de enrojecimiento en sus mejillas.

Boruto volteo para sonreírle con esa forma tan peculiar que lo hacía único ante los ojos de la Uchiha.

—Viniste—

Dijo entre cortado, mientras caminaba hacia ella y la tomaba de las manos.

—Claro idiota, no me perdería mi propia boda —

Ambos sonrieron, ambos estaban perdidos en sus ojos. Hinata sonrio con tranquilidad, mientras caminaba hacia el centro, había velas encendidas en todas las posiciones, también algunas mascaras que comenzaron a encender lentamente sus ojos.

—Como matriarca Uzumaki ejerceré las funciones para oficializar esta boda—

Boruto y Sarada se pusieron uno delante del otro, extendieron sus manos poniendo la mano derecha una sobre la otra, Hinata tomo un lazo rojo y otro azul, comenzó con tranquilidad a envolver las manos de su hijo y su futura yerna.

Cuando termino de envolver las manos, un brillo dorado surgió entre estos, las mascaras de las paredes se levantaron y comenzaron a rodear a los dos muchachos. Ambos intentaron actuar con la mayor tranquilidad.

—Que esta unión sea bendecida por los ancestros, lo que los dioses han unido, los mortales no puedan nunca romperlo —

Hinata puso las manos sobre las de ambos mientras decía estas palabras, para luego soltarlas lentamente.

—Donde tu estés, yo seré la señora, donde yo este tu serás el señor —

—Hacia donde tu vayas, yo seré el señor, donde tu estés tu serás la señora —

Ambos dijeron los leves votos, los mismos que habían sido usados desde la época de los clanes en guerra, repitieron desde su corazón, pero ambos se miraron, ambos sabían que querían agregar algo más a esta costumbre.

—Donde tu estés, ese será mi hogar —

Se dijeron ambos mientras señaban su juramento en un tierno beso.


Shizuka miraba desde la lejanía las grandes murallas de Konoha, se sorprendió al ver como gran parte de la ciudad se encontraba a las afuera de estas, Konoha se acostumbro tanto al tiempo de paz que su población ha olvidado que son una aldea Shinobi.

Al menos unos cien dirigibles comenzaron a descender desde las nubes, los pobladores miraban con sorpresa, era una sensación que nunca antes habían experimentado, salvo las personas mas veteranas, aquellas que lucharon en las antiguas guerras Shinobi.

Varios dirigibles comenzaron abrir lentamente sus compuertas, varios barriles metálicos con sellos explosivos estaban adornando el lugar, aparte de eso, estos estaban llenos con arcilla explosiva que era fabricada en Iwa.

Los primeros barriles comenzaron a caer, las personas miraban aun sin entender, solo fue cuando se escucho la primera explosión, que fue acompañada por miles más que la población comenzó a correr hacia el interior de las murallas, los Shinobi de Konoha comenzaron a sonar las alarmas ante los sucesos.

Ese día, la paz Shinobi por fin se había roto completamente, antes que todos los estrategas de Konoha hubieran previsto. Iwagakure lanzo su ataque sorpresa contra Konoha, la tecnología que se había desarrollado en esa época de paz ahora seria usada para generar el mayor daño posible en esta guerra.


Nota: Perdón por la demora, estuve enfermo, tuvo tantos inconvenientes y cuando me recupere tenia tantas historias que actualizar.