Capitulo 9: Esme
Y finalmente llego el día.
Recuerdo que estaba tan nerviosa, que no hacia sino repasar mentalmente los detalles y vigilar que estuviera todo perfecto. Y no tenia sentido teniendo en cuenta de que enfrente de todo estaba Alice. Con su pefeccionismo, su impecable gusto y su don...nada podía salir mal. Pero aun así, me era imposible no estar nerviosa y sentirme responsable de que todo saliera como ella y Jasper querían.
Cuando hablaron por primera vez de sus planes, pensé que querrían hacer como Rose y Emmet, un gran baile...Pero Jasper temía no estar aun en grado de controlar su sed de sangre y no quería arriesgarse a arruinar la ceremonia, por lo que su único deseo para ese día especial era que fuera totalmente alejado de los humanos. Por su puesto Alice apoyo la idea y en base a ella lo planifico todo en una zona poco frecuentada del lago Thetis. Y como si fuera poco, buscó que la fecha y hora de la ceremonia coincidiera con el eclipse de sol total. De manera que tanto la luna como el sol fueran testigos presenciales de esos votos de amor eterno.
Aparte de mi familia al completo, solo hubieron dos invitados más: los antiguos amigos de Jasper.
Al comienzo él dudaba en invitarles, pero ella le termino convenciendo como siempre, alegando que era la oportunidad perfecta para que ambos clanes estrecharan lazos entre si.
Por supuesto a mi, al igual que a Carlisle, la idea me emociono desde el comienzo ya que en general no es nada habitual recibir visitas en el mundo vampirico. Además me moría de ganas de conocer, aunque fuera a través de otros, un poco más sobre Jasper….Porque siendo sinceros, mi conexión con él no era tan fuerte como me hubiera gustado. Y no sabría decir si esto era debido a su forma de ser tan reservada, a sus impactantes cicatrices o a su peculiar habilidad para controlar nuestras emociones a su antojo. Lo que si sabia era que esa distancia entre nosotros me dolía, porque pese al corto tiempo que llevábamos juntos para mi era ya otro de mis hijos.
Peter y Charlotte llegaron en plena noche ocultos por unas enormes túnicas, muy similares a las que se usan habitualmente los seguidores de los Vulturis. De no haberlos estado esperando desde hace días, nos hubiera alarmado su teatral llegada. Sin embargo lo que más me llamó la atención de la pareja era lo diferentes que eran. Por una parte él se mostraba tan alegre, que hasta los ojos le brillaban en plena oscuridad. Mientras que ella al contrario reflejaba incomodidad y recelo. Aún así Carlisle y yo estábamos muy felices de tenerles finalmente en casa y no tardamos en hacérselo saber tras las debidas presentaciones.
- Estamos encantados de que hayáis podido venir al final a la boda y de que nos hubiéramos podido conocer finalmente…los amigos de Jasper y Alice son nuestros amigos. - Dije con la mejor de mis sonrisas mirando a Charlotte.
Pero ella se limito a asentir ligeramente con la cabeza y mirar a otro lado, mientras que su compañero tomaba rápidamente la palabra diciendo:
- Gracias por invitarnos. Este es un evento que nunca creí que podría presenciar y por ello no me lo perdería por nada del mundo.
- Gracias Pete por venir y aceptar ser mi padrino. - dijo Jasper sonriendo mientras daba unas palmadas a la espalda de su amigo.
- Es un placer. Ahora si, ¿donde está la hermosa damisela? ¡Lotty y yo nos morimos por conocerla!- dijo Peter mientras apretaba la mano de su amada y esta le respondía con una media sonrisa.
- Ha salido a cazar con sus hermanos. Pero no tardaran en venir. Porque no pasáis dentro mientras los esperamos. - les dije mientras les invitaba a entrar con las manos.
- ¿Hermanos? - pregunto extrañada y en voz baja la chica a la vez que ignoraba mi invitación.
- Si, aunque no estemos realmente emparentados nos gusta considerarnos una gran familia. - le respondió Carlisle con una afectuosa sonrisa. - Además, de esta manera, pasamos más desapercibidos ante los humanos y podemos permanecer más tempo en un sitio, a la vez que llevamos una vida lo más normal pos…
- ¿Cómo? - interrumpió Peter anonadado – ¿tenéis un asentamiento permanente y lleváis una vida..."normal"?
Carlisle y yo nos miramos un momento, para luego asentir. Jasper por su parte agregó:
- Lo sé, parece una locura, pero es real….llevamos una vida muy diferente a la que conocimos nosotros en el sur…. una vida casi humana...
- Imposible – murmuro Charlotte – Nosotros lo hemos intentado alguna vez, pero los humanos son cada vez más listos y su tecnología más avanzada. Así que permanecer en un solo sitio durante mucho tiempo es muy arriesgado. ¡Además la sed de sangre nos termina delatando tarde o temprano!
- Es verdad – dijo Carlisle – Es arriesgado y no es fácil. Además en más de una ocasión hemos tenido que abandonar de un momento a otro nuestro hogar…pero, si soy sincero, a cambio hemos tenido muchos momentos de tranquilidad y felicidad que la vida nómada no nos aportaba.
- Bueno supongo que si vivís alejados de todos y os desplazáis bastante para cazar…no es imposible… - dijo Peter a modo de reflexión.
- No exactamente… - dijo Jasper tras un suspiro. - ¿Porque no nos sentamos dentro y os lo explico mejor?
La charla con Peter y Charlotte sobre nuestra forma de vida fue larga y tendida. Inclusive en algunos momentos, algo tensa ya que ella, tan desconfiada de todo, no terminaba de creerse lo que le decíamos y llego a pensar que queríamos "reclutarlos" en nuestro clan... Afortunadamente su marido, más receptivo, creyó en las palabras de confianza de su viejo amigo y nos ayudo a tranquilizarla (ayudado seguramente por el don de este). Y al final terminamos todos oyendo un poco la historia de vida de Carlisle, de como había terminado adoptando este pacifico estilo de vida y de como poco a poco su "familia" había ido sin quererlo creciendo.
Al cabo de un rato, cuando ya estaba el ambiente más tranquilo (casi como si hubiera sido planeado así...) volvieron los chicos de su cacería entre risas, y empezaron las nuevas presentaciones.
Charlotte estaba al final tan relajada que hasta se rió un par de veces esa noche con alguna historia de Emmett, y accedió a mirar opciones de vestuario y maquillaje para la boda con Rosalie. Mientras Peter, amante de la música Jazz escuchaba y comentaba algún disco con Edward.
Jasper estaba realmente contento con la imagen. Alice le había dado lo que quería como regalo de despedida de soltero: una unión perfecta y armoniosa entre su antigua y su nueva familia.
Pero como venia diciendo antes…finalmente llego el gran día, y nos trasladamos a una zona apartada del lago Thetis. Emmett montó dos grandes tiendas de campaña que facilitarían llevar a cabo la tradición de que los novios no se vieran antes del gran momento. Peter se encargó de montar el altar y las sillas en el viejo embarcadero de madera, mientras que Charlotte (que por supuesto no se alejaba de su compañero para nada), se encargó de decorarlo todo con flores silvetres y velas. Edward, por su parte, además de ayudar a Emmet, coloco un piano al lado de la entrada, con el fin de que la música fuera una invitada más a la ceremonia.
Carlisle, orgulloso, ejerció su papel de padre acompañando y apoyando a Jasper en los momentos previos. Yo por mi parte hice lo mismo con Alice, mientras Rosalie la vestía, maquillaba y peinaba.
Nadie tenia por escrito lo que debía hacer o donde debían ir las cosas, pero de alguna forma todos lo sabíamos y hacíamos nuestra parte. Y es que de una u otra forma Alice se había encargado de dejarnos claro a todos como quería que fuera la ceremonia. Y digo solo Alice porque Jasper, satisfecho con la lejanía humana y su despedida de soltero, le había dado carta blanca en el asunto.
Un poco antes del eclipse de sol, todos estuvimos arreglados con nuestras mejores galas y fuimos a nuestros asientos, incluido Edward que se sentó en el piano y empezó a tocar una melodía compuesta especialmente para la ocasión, mientras que Peter, fue al fondo del altar con las alianzas.
Jasper entró después, con un elegante esmoquin negro y un semblante serio que le ayudaba a ocultar su nerviosismo por la boda. Y lo consiguió disimular muy bien, hasta que apareció ella al final del muelle cogida del brazo de Carlisle, y llevando un hermoso vestido rosa claro de cintura ceñida y falda acampanada, que hacia juego con la delicada corona de flores de su pelo y su arrebatadora sonrisa. Estaba tan hermosa y radiante que todos contuvimos el aliento, mientras que Jasper por el contrario soltó un gran suspiro mientras llevo sus manos a la cara como si estuviera rezando porque no fuera una ilusión.
La hermosa melodía del piano acompaño a Alice a través del muelle y no se detuvo hasta que ambos novios estuvieron uno enfrente del otro y cogidos de las manos. Acto seguido Peter empezó a hablar en voz alta como padrino y maestro de ceremonia:
- Queridos amigos, estamos aquí reunidos todos para ser testigos y celebrar la unión eterna en matrimonio de Jasper y Alice. Ambas almas solitarias que tras diversas desventuras finalmente se encontraron y decidieron escribir un nuevo capitulo de amor incondicional en sus vidas. Y para ello han preprado los siguientes votos…. ¿Jasper?
- Ehh, si...yo...hmm...A...Alice….co...conocerte cambio mi vida. Me dio algo que creía perdido para siempre: Esperanza…y amor. Por ello estaré eternamente agradecido contigo y pasare cada segundo de mi existencia en búsqueda de una sonrisa tuya. Te amo.
- ¿Alice? - Dijo Peter dirigiéndose a la novia emocionado.
- Jasper, soy yo la que tiene que estar agradecida con la vida por haberte puesto en mi camino. Eres el guerrero valiente que me ha salvado innumerables veces, aún sin saberlo, de la oscuridad, la soledad y la locura desde mi despertar. Eres la razón de que mi vida tenga color, y por ello luchare cada día por verte feliz. Te amo.
Mientras se hacia el intercambio de votos, nos fuimos sumergiendo poco a poco todos en la oscuridad del eclipse, que alcanzó su momento cumbre en el momento que se besaron como marido y mujer tras la bendición de Peter. Porque tal y como Alice me había predicho hacía meses, el sol y la luna debían ser testigos clave en sus promesas de amor eterno.
El matrimonio de Alice y Jasper fue perfecto en todo el sentido de la palabra. Igualmente eché de menos algo durante todo ese día: el poder llorar, de felicidad por supuesto. Porque cuando la emoción como vampiro te desborda, no tienes como liberarla a través de los ojos y calmarte. Llegas a sentir que vas a explotar y tienes que aguantarte, porque es parte de la maldición de ser un no muerto.
