Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. Todos los derechos reservados.

Se pasaron meses, los miembros del Clan Uzumaki fueron adaptándose a su nuevo hogar.

Hasta que una amenaza bélica se cernió en sus vidas cotidianas. Las tensiones fronterizas de las grandes naciones elementales afectaban a los pueblos y pequeñas aldeas que sufrían el acoso y saqueos por parte de los shinobis cuyas aldeas estaban en conflicto.

En Konoha se respiraba un ambiente tenso ante la llegada de extranjeros, y en esa categoría siempre encasillaban a los supervivientes de Uzushio, pero con el transcurrir del tiempo, muchos olvidaban el origen de los traviesos pelirrojos, incluso los aceptaban en sus quehaceres diarios, mucho más al término de la Tercera Guerra Shinobi.

En particular mencionamos la amistad inusual de la Heredera de los Demonios Rojos con la Princesa Hyuuga y la Prometida del futuro Líder Uchiha.

Y esa extraña amistad se vino a formar gracias a que las tres asistían como aprendices de la Legendaria Iryonin de Konoha, una de las Sannin, Senju Tsunade.

La mujer había permitido que la Uchiha formara parte de su escuadrón medico por su gran manejo del chakra, así mismo considero a la Hyuuga por su gran talento con el Byakugan, y a la heredera Uzumaki, bueno, digamos que fue obligada por Uzumaki Tena o sufriría la maldición del Sello Jabón en la Boca versión adulta.

Esa inusual amistad pronto forjó una reputación de temer en las líneas enemigas, mientras Kushina era conocida como la Habanero Sangriento, la joven Mikoto era la Shinigami Carmesí, ya la delicada Hanamei era la conocida Ángel de la Muerte.

La Tercera Guerra Shinobi había arrastrado a varias aldeas con sus conflictos dando lugar a los héroes para algunos y los asesinos para otros. El más destacado cuya leyenda incluía el lema en el Libro Bingo rezaba "Huir a la Vista" era el llamado Konoha no Kiiroi Senkõ. Namikaze Minato.

Para aquellos que le alcanzaron las noticias de tan formidable shinobi, considerado un verdadero genio que solo aparece en su generación, entrenado por el legendario Sannin de los Sapos, Jiraiya el Galante, lo imaginaban un shinobi perfecto y sin fallas humanas. Bueno se llevarían una decepción al verlo en esos momentos.

En el hogar del Namikaze, en un departamento que residía desde que era un huérfano sin clan, se encontraba lloriqueando mientras era observado por sus tres miembros de su escuadrón, un Jounin y dos chuunin. Hatake Kakashi, Nohara Rin y Uchiha Obito.

-Sé que es nuestro maestro, solo me pregunto hasta qué punto puedes ser sometido así.. –se cuestionaba el joven peligris, cuya mascara facial ocultaba la parte inferior de su rostro mientras su bandana de Konoha ocultaba su ojo izquierdo. Veían como Minato estaba preparando una cena, a todas luces una cita romántica.

-a mí me parece adorable –la joven castaña sonreía discretamente, mientras guiñaba un ojo a su otro compañero chuunin –que es lo que opina Obito-kun..?

El joven solo sonreía nervioso por la nueva actitud de su camarada iryonin.

Desde el incidente del Puente Kannabi, donde se habían separado de Minato-sensei para neutralizar las fuerzas de Iwa que iban para abastecer el ejército enemigo. Durante un momento doloroso, creían que el Uchiha había muerto por una avalancha de roca provocada por el enemigo de Iwa, pero la oportuna llegada de los Uzumaki, Nagato y Sasori, lograron el milagro.

Aunque había perdido su ojo izquierdo al regalárselo al Hatake, lo que creían que su otra mitad del cuerpo había sido aplastada por algún motivo no lo estaba, por lo que pudo salir casi ileso de aquella cueva gracias al Rinnegan de Nagato.

El éxito de dicha misión permitió una gran victoria para Konoha. Desde entonces, el equipo 7 de Namikaze Minato se ha convertido en celebridades en la aldea, igualmente los primos Uzumaki, quienes gozaban de una reputación infame de ser despiadados en el campo de batalla, como emulando el terror de los Demonios de Uzushio, solo que versión Konoha.

Igualmente la heredera Kushina cobro mucha relevancia junto de sus compañeras iryonin, al haber salvado muchas vidas, y cegado a muchos enemigos.

Desde el término de la Guerra, Konoha estaba en recuperación y estaban agradecidos por los formidables shinobi que lucharon para que las pérdidas de vidas shinobi sean al mínimo.

-me sorprende que Sandaime Hokage-sama haya ofrecido a Minato-sensei como su sucesor.. –cambio de tema el Uchiha, algo incómodo por la invasión de su espacio personal por su camarada kunoichi, quien lejos de desanimarse parecía que le causaba gracia la incomodidad del Uchiha.

¿Y porque había cambiado de parecer el pelinegro con goggles?

La verdad, es que ni el mismo Obito se explicaba su actitud, lo que siempre había anhelado era la atención de la joven Nohara, pero ahora que la tenía, en su más íntimo ser temía que fuera por compasión o queriendo corresponder forzadamente ante aquella confesión hecha cuando estaba seguro que iba a estirar la pata.

-Minato-sensei es muy poderoso.. –había empezado Rin diciendo lo obvio.

-escuche que la primera opción de Sandaime fue elegir a Jiraiya.. pero rechazo argumentando que debía dedicarse a su red de espías.. –comento Kakashi, aunque la verdad su contacto con el Gamasennin fue por otro medio.

Si el Hatake se pusiera a pensar, no recordaba exactamente cual fue el motivo por el cual se inició en ser fiel seguidor de las obras literarias del Sannin de los Sapos, solo sabía que se había enganchado y era su placer culposo. Tanto que toda vez que podía cruzarse con el peliblanco pervertido, lo seguía para averiguar sus próximos proyectos. Incluso se encontró con que su sensei Minato también era fiel seguidor del escritor de Icha Icha. Y era parte del Club Literario de Konoha.

Y gracias a ese Club Literario se enteró de como Jiraiya había declinado el puesto de Hokage, cuyas obligaciones le hubieran hecho postergar muchos de sus próximos títulos para lanzamientos, algo que sus fieles lectores agradecen desde el fondo de sus corazones pervertidos.

Acariciando su preciada copia autografiada resguardada en su bolsillo trasero, el Hatake pensaba que había más motivos ocultos para que Jiraiya haya rechazado ser Hokage.

-escuche de Shizune-senpai, que Tsunade-taichõ también había declinado la oferta de ser la Yondaime Hokage, su proyecto de Iryonin por escuadrón y sus obligaciones con el Clan Uzumaki no le permitirían concentrarse es ser una buena Hokage –fue el turno de Rin comentar sobre el tema.

-Ojala fuera elegible como Hokage –suspiro Obito, su sueño más preciado era usar el Sombrero Hokage, un prestigio para el apellido Uchiha –mi primo Fugaku está siendo considerado como candidato..

-escuche que el Halcón de Guerra ha puesto trabas para que el Líder del Clan Uchiha no sea elegible, después de todo maneja a la Fuerza Policial.. –intervino Minato en la charla de sus minions –y Orochimaru sencillamente se negó a salir de su laboratorio cuando ni siquiera fue consultado para ser el siguiente Hokage.

-no me fio de esos dos.. –dijo Obito con un semblante estoico, haciendo que Rin le dirigiera una mirada preocupada.

-tampoco yo.. –confeso Kakashi –el Halcón de Guerra me había ofrecido ser parte de su unidad especial ROOT.. pero..

-creo que deberías aceptar.. –esas palabras impactaron a los presentes porque provino del Uchiha –seria bueno que sensei tuviera alguien de confianza en las filas del Halcon de Guerra.. ese hombre no está conforme con la paz, buscara cualquier excusa para incitar conflictos con otras naciones..

Las palabras del pelinegro eran tan elocuentes y cargados de veracidad, que ninguno de los presentes siquiera contradijo, incluso Minato quedo pensativo sobre dicha sugerencia, intercambiando una mirada con el joven Jounnin.

-Kakashi..? –empezo diciendo el rubio ante la mirada determinada del peligris.

-si Minato-sensei desea tener alguien infiltrado dentro de ROOT, yo con gusto cumpliré la misión..

-esto debemos planearlo cuidadosamente –intervino Rin con la voz de la sensatez.

-si.. concuerdo con Rin-chan, es una misión suicida si adivinan tus intenciones.. –dijo Obito con seriedad.

-incluso querrá adoctrinarte con sus convicciones.. –advirtió Minato al Hatake.

-para proteger a mis seres queridos, hare lo que sea Minato-sensei..

-por ahora no digas nada, Kakashi, consultare con Jiraiya-sensei y Sandaime-sama de esto, con la mayor discreción posible..

-emm, Minato-sensei, no es por apurarte.. –señalo Rin el reloj, indicando al rubio que se iba a retrasar.

-Kuso! Debo correr! Y aun me falta.. –lloriqueo el Namikaze, desesperándose para su siguiente compromiso con la Heredera del Clan Uzumaki.

Ya fuera de Konoha, se apreciaba un camino poco transitado cuyo destino era el famoso y misterioso Templo Uzumaki. Pocos aldeanos se aventuraban a cruzarse frente a dicho sagrado lugar, incluso los más crédulos aseguraban que los espíritus vengativos del Clan de los Demonios Carmesí maldecían a todo incauto que osara cruzar el gran portal Torii de su entrada.

Solo aquellos con sangre Uzumaki podrían encontrar refugio en dicho Templo, y todo aquel que goce del privilegio de ser invitado del Clan de los Demonios Carmesí, tenían entrada y salida libre.

Uzumaki Tena estaba sentada detrás de su escritorio escuchando el reporte del joven Nagato, quien había cumplido una misión en Amegakure no Sato acompañado de Sasori, Kushina y Riki.

Mientras su hija Kushina había pedido permiso para salir en una cita con su novio, Namikaze Minato, Tena tuvo que conformarse con el reporte dado por el más joven chuunin Uzumaki.

-mi padre Ise ha estado colaborando con otros iryonin para salvar vidas, pero una escaramuza en mi pueblo natal cobro la vida de mi padre, por lo que pido permiso de enterrar sus restos en el Momiji no Mori.. mi madre lo apreciaría.. –dijo tímidamente el joven de ojos purpuras quien mantenía una urna en su mano.

-mi querido Nagato-chan, jamás hubiera negado esta petición, tu madre está allí esperándote.. –le dijo la matriarca con una sonrisa maternal

-arigatou Tena-sama.. –el joven inclino respetuosamente su torso ante la matriarca del Clan, quien solo asintió suavemente ante la gratitud demostrada –solo quisiera pedir más un favor..

-dime.. –acepto la mujer ante el nerviosismo evidente de Nagato.

-de Amegakure no Sato, durante nuestra estadía en el hogar de mi padre, conocí a dos jóvenes.. eran ayudantes de mi padre, quien según sus palabras les dio abrigo durante los meses tumultuosos tras la Tercera Guerra, me preguntaba Tena-sama si pueden ser recibidos en nuestro clan..?

La matriarca no contesto, por el contrario le lanzo un pergamino a Nagato quien lo atrapo al aire. El joven miro confuso el objeto.

-es el permiso para que ingresen a los terrenos de nuestro clan.. quisiera conocerlos..

Nagato sonrió ampliamente, para luego despedirse e ir junto a su madre, llevando el preciado objeto que contenía las cenizas de su padre.

Dentro del amplio terreno perteneciente al Clan Uzumaki, unos majestuosos arces de amplias hojas palmeadas rojas daban un toque otoñal al paisaje.

Recientemente plantado un pequeño árbol de arce rojo, Fûso no despegaba su mirada oscura del horizonte. Su hermana Misa la acompañaba.

Ambas mujeres estaban en un silencio contemplativo hasta que los fuertes pasos de Nagato, advirtieron a ambas mujeres de su inminente llegada.

El genin había llegado con la urna fúnebre de su padre en sus manos. Hasta notar el traje de luto de su madre, acongojado ralentizo su ritmo, finalmente pudo percatarse del pequeño árbol cuyas hojas rojas encerraban una antigua leyenda Uzumaki.

Se decía que en Uzushio, el primer patriarca del Clan estaba angustiado tras una batalla contra unos invasores, que su cuerpo fuera profanado por sus enemigos para descubrir los secretos sobre su poder. Apenas con fuerza por la gravedad de sus heridas, había llegado a una colina donde un solitario arce seco coronaba la cima. Pidiendo a Susano´o piedad por su alma, confió al solitario árbol su lecho de muerte y que lo protegiera en la eternidad. Como si su pedido fuera atendido, la sangre del patriarca Uzumaki dio vida al Arce cuyas hojas palmeadas se tiñeron de rojo sangre, mientras sus raíces cubrían y protegían al Uzumaki fallecido.

Desde entonces, las cenizas de cada Uzumaki se depositaban a los pies de un nuevo arce carmesí, alimentando al nuevo árbol, creando un bosque donde reposaban los miembros del clan. Incluso Tena Uzumaki junto de Honoka y Riki habían ido a Uzushio para dar un cierre para todos los caídos en el campo de batalla.

Aquí en Konoha, el incipiente Momiji no Mori poseía unos cuantos arces carmesí, uno sobresalía, el perteneciente al Shodaime Hokage, el consorte de Uzumaki Mito, cuyo arce carmesí también era majestuoso.

-okaasan.. –murmuro quedamente Nagato, al notar como su madre se acercó a su hijo para abrazarlo.

-agradezco a Inari-sama que estés a salvo.. –aquí la mujer dio un beso en su frente para luego acariciar su rostro –gracias mi niño por traer a tu padre que pueda descansar aquí cerca nuestro..

-Fûso-neesan, Nagato-chan.. –intervino Misa tras un largo momento madre e hijo, ambos habían quedado en un interminable silencio doloroso por el inminente ritual fúnebre –es doloroso, pero debemos honrar a Ise-niisan..

-gracias Misa-obasan.. –había recuperado el semblante sereno, Nagato acompañando a su madre deposito las cenizas de su padre hasta su descanso final a los pies del nuevo árbol.

Luego Fûso respiro hondo y recito las palabras fúnebres para la ocasión.

"Las raíces son estables en lo profundo de la tierra, el agua circula por la savia, a través de sus hojas se provee el aire, la energía que atraviesa por el rayo y provoca el fuego con su frotamiento, hoy estas cenizas alimentaran la regeneración perpetua de la existencia de aquel que ya es invisible para nuestros ojos mortales. Cuida de nosotros siempre.."

Nagato oculto sus ojos reteniendo el llanto que subía por su garganta. Las palabras dichas con mucho sentimiento de su madre lo había hecho sentir inútil por no haber llegado a tiempo para salvar a su padre.

Siempre tarde.

Por petición de Kushina-senpai, Sasori y Nagato habían sido el respaldo del equipo 7 de Namikaze Minato. Se habían cruzado durante el incidente del Puente Kannabi, de inmediato se habían separado para buscar al grupo de chicos, tras mucho rastreo habían llegado hasta una cueva derrumbada por el enemigo, mientras Sasori se encargaba del shinobi que atacaba al equipo 7, Nagato había encontrado al Uchiha con la mitad de su cuerpo aplastado por una gran roca, la iryonin Nohara terminando el trasplante de un Sharingan en el Hatake.

De inmediato había levantado las rocas con un Chibaku Tensei de baja intensidad para liberar al gennin, grande sorpresa se llevaron todos al notar como el lado derecho de Obito era intangible. Una vez curado las heridas visibles, el pelinegro de forma inesperada había recuperado el lado derecho tangible, sin heridas aparentes.

Una vez en Konoha, el Clan Uchiha y Tsunade-taichõ, habían supuesto que debía ser una habilidad de su Sharingan convertir partes de su cuerpo en intangible. No era una mala habilidad, pero desde aquel incidente, Obito no logro concretar otra vez dicha habilidad.

Aunque Sasori y Kushina, incluso Minato, le decían que el chico había rescatado al equipo 7, Nagato sentía que si hubieran llegado 5 minutos antes hubieran evitado todo el sufrimiento, desde la pérdida del ojo del Hatake, como la angustia de suponer la pérdida del Uchiha bajo las rocas.

-Okaachan! Fûso-obasan, Nagato-niisan, vengan a ver a Kushina-neesama antes de su cita!

Horas antes.

Kushina estaba muy nerviosa. Esta cita era muy especial.

Hace unos años, durante una misión en solitario, que había pedido con mucha insistencia a su madre Tena, se encontraba retornando de Yu no Kuni para entregar unos suplementos que su nueva sensei Tsunade había pedido.

Estaba iniciando recién sus clases para ser iryonin, un requisito fundamental para ser Matriarca de Clan según su madre Tena. Le parecían tediosos los estudios teóricos, no como las cerebritos de sus amigas Mikoto y Hanamei, quienes se entendían en esos incomodos y aburridos silencios. La Uzumaki era ruidosa y no podía quedarse quieta.

Por esa razón, y harta del lloriqueo de la pelirroja infernal, la Senju de voluptuosa pechonalidad le había confiado conseguir unas sales que solo se vendían en Yu no Kuni.

Al principio Kushina debía ir escoltada por unos recién convertidos gennin Nagato, Suizen y Sãra, pero la Habanero sangriento se había negado tercamente, no necesitaba niñeros. Y solo la retrasarían. Sus primos no estaban nada tristes por ser rechazados por la Heredera, la conocían muy bien para ofenderse, es más sonrieron aliviados al no ser impuestos en la misión de la chuunin mayor.

Todo corría bien, hasta que se percató que cayó en una emboscada. A pesar de haber peleado, fue neutralizada y capturada por una avanzadilla de Kumo.

Estaba acongojada, su orgullo desmedido había dañado cualquier oportunidad de ser rescatada al no haber enviado cualquier mensaje a su Clan, su madre había insistido que enviara reportes diarios de su evolución de la misión, y por mantener una fachada de kunoichi invencible, estaba ahora maniatada como cordero al matadero.

A punto de cruzar la frontera hacia el País del Trueno, la luna iluminaba tenuemente el camino boscoso, cuando de repente sentía que era elevada por el cielo, unos fuertes brazos la cobijaban con una ternura y respeto imposibles de describir, su larga cabellera pelirroja ondeaba, casi no permitiendo a la joven reconocer a su salvador, hasta verlo claramente a través de la luz de la luna, uno brillantes ojos azules, una sonrisa amplia y serena, un cabello dorado como el sol.

Namikaze Minato habia aparecido como un ángel protector y la había salvado de su destino cruel como reproductora de Uzumaki en Kumo.

Ese día para ambos era especial. Era como si el hilo del destino finalmente había concretado y unido sus vidas para siempre.

Al llegar a Konoha, después de la regañina del siglo impartida no solo por Tena, sino por cada una de las mujeres del clan, finalmente todas estallaron en llanto agradecidas de tenerla a salvo en su hogar, y desde aquel día, Namikaze Minato era un Uzumaki honorario.

Tanto era la gratitud de Uzumaki Tena, quien le permitió a un sin clan que estudiara los secretos manuscritos dentro de la gran Biblioteca Uzumaki recuperada de Uzushio.

Y gracias a dichos estudios, incluso con la tutoría de Tena, hoy día se le conoce como maestro de sellos a Namikaze Minato. Y que a día de hoy sea considerado como prometido de la Heredera del Clan y futuro Patriarca consorte de los Uzumaki.

En su habitación estaban sus mejores amigas fuera del clan, Hanamei y Mikoto, mientras la Hyuuga le peinaba la larga cabellera de fuego de la Uzumaki, la Uchiha estaba retocando la manicura de la mano callosa de la joven.

-no tienes alguna crema de manos..? –cuestiono con malicia la pelinegra, sabiendo que cualquier detalle sin importancia sería suficiente para dejar histérica a la Habanero sangriento.

-q-que..? mis manos están tan mal ttebane..? – lloriqueo la Uzumaki con grandes ojos de perrito que fue pateado bajo la lluvia, arrancando un suspiro de fastidio en la ojiluna.

-no ayudas Mikoto-chan.. –recrimino Hanamei, estirando el pelo de la inquieta pelirroja –ya Kushina-chan, sabes que Mikoto-chan solo está tomándote el pelo..

-la que está domando su pelo eres tú, Hanamei-chan.. –replico la pelinegra mientras terminaba su parte del trabajo.

Hanamei no contesto, solo se mantuvo serena arreglando ahora en una trenza francesa, mientras Kushina murmuraba inaudible sobre sus manos mientras verificaba lo hecho por la Uchiha.

-no sé porque le tienen que arreglar tanto.. Minato-niisan siempre la encuentra guapa –se cuestionó una joven pelirroja de larga cabellera, ojos color violeta, un kimono de un rosa tinto y su bandana de Konoha en la frente, quien cuidaba de un pequeño niño de profundos ojos negros y cabellera del tono de la Uchiha.

-aun eres joven Sãra-chan.. cuando conozcas a un chico que haga que tu corazón corra un maratón sabrás lo que está pasando Kushina-chan.. –apareció Riki entrando en la habitación de la Heredera del Clan, para luego hacer una mueca graciosa para el pequeño niño quien sonrió ampliamente ante las carantoñas de la Miko –que lindo Itachi-kun, tan buen niño eres no..?

Kushina se envaro creyendo que la Miko de Inari traía malas noticias, haciendo que la pelirroja mayor enarcara una ceja ante la actitud defensiva de la joven, sin dejar de entretener al hijo de Mikoto.

No pudo decir nada porque entro Honoka llevando en su mano una pañoleta celeste. Sin decir nada, la mujer fue arreglando a Kushina para que portara la pañoleta con elegancia. Ninguna de las presentas se había animado a cuestionar a la Uzumaki mayor en la habitación.

-te aseguro que le encantara este detalle a Minato-san.. creo que está a punto de llegar..

Esas palabras hicieron que Kushina activara su modo Pánico Escénico, haciendo que las presentes no le comprendieran ninguna palabra dicha, excepto el ttebane a cada frase dicha.

Minato había llegado hasta la residencia tras el Templo Uzumaki, desde que era un Uzumaki Honorario podía ingresar sin problemas. Hace un momento había saludado a Sasori y a Suizen, ambos habían salido en dirección a la aldea para realizar unas compras de la despensa a pedido de Miyu-san.

No negaba que estaba nervioso ante la inminente cita que iba a tener con su amor de infancia, la adorable y aguerrida Uzumaki Kushina, siempre la observaba de lejos como ella debía proteger a sus primos de las burlas de los demás niños por ser extranjeros, o mismo cuando adquirió su infame reputación como Habanero Sangriento contra aquellos que la discriminaban. Nunca intervino sabiendo que ella podría defenderse.

Pero hace exactamente 3 años, cuando se enteró por Sasori, como la matriarca del Clan estaba preocupada que Kushina no se había reportado de su misión, el rubio había burlado el perímetro de la aldea para buscar por su cuenta a su amada, encontrándola a punto de ser llevada a Kumo, había derrotado a cada uno de los captores de la Uzumaki y la había rescatado como una escena sacada de los libros escritos por Jiraiya-sensei.

Desde entonces estaban "comprometidos". Habían tenido citas informales. Pero justamente hace una semana se había "armado" de valor para pedir permiso a la Matriarca del Clan para una cita oficial de cortejo.

Por eso estaba nervioso. No tenía ninguna duda. Kushina era el amor de su vida, su futura compañera y madre de sus hijos, su pilar cuando sea nombrado Hokage, la deseaba a su lado por toda la eternidad.

En el salón ya se encontraban Miyu y Seiko, entretenidas con las pequeñas Mei, Kasumi y Ameyuri, ambas niñas acudían a la Academia Shinobi, por lo que estaban siendo supervisadas por sus madres con las tareas de caligrafía, el eslabón primario para aprender fuinjutsu.

-Minato-niisama! –chillaron ambas niñas, Mei tenía unos grandes ojos verdes mientras Ameyuri tenía sus orbes de un fuerte café oscuro, mientras Kasumi tenía unos impresionantes ojos rojos.

-Mei-chan.. Kasumi-chan.. Ameyuri-chan.. ohayou.. –saludo cálidamente el rubio Namikaze para luego inclinar respetuosamente su cabeza hacia las madres de las niñas –Miyu-san, Seiko-san.. ohayou..

-bienvenido, Minato-sama.. –dijeron ambas mujeres con sonrisas traviesas haciendo que el rubio tuviera una sonrisa incomoda.

-cuantas veces les había dicho que dejaran el sama.. –susurro para sí mismo Minato.

No importaba cuantas veces replicaba que no lo trataran con honoríficos de respeto, las tías de Kushina insistían en tratarlo al mismo nivel que Tena-sama.

Hablando de la matriarca del clan, la mujer hizo acto de presencia al salir de su oficina para recibir a su futuro yenro.

-Minato-chan, bienvenido –saludo la mujer para luego con una sonrisa similar a la de Miyu y Seiko, continuo para incomodar al joven shinobi -veo que aún no logras acostumbrarte al tratamiento de mis hermanas de clan..?

-gracias Tena-sama, y –aquí el chico no pudo replicar al quedar embobado ante la imagen espectacular que la joven Kushina le mostraba al salir finalmente para recibir a su novio.

La joven pelirroja llevaba su pelo en una trenza francesa, una blusa clara bajo un abrigo verde claro, y unas calzas jeans ajustables que abrazaban a su figura de un modo elegante, unas zapatillas sencillas. Pero el detalle que lo cautivo fue la pañoleta en su cuello, tenía el mismo tono celeste de los ojos del rubio.

La recién llegada estaba muy nerviosa, había reconocido a su amado, quien vestía una remera roja bajo una chamarra blanca con líneas celestes, unos pantalones jeans flojos y unos calzados shinobi para una tenida civil.

Ambos tortolos estaban fascinado uno por el otro, haciendo que en el salón entraran todos para presenciar dicha escena. Fue el pequeño Itachi quien rompió la atmosfera dulce de la pareja.

-em, si.. gracias Itachi-kun ttebane –murmuro Kushina muy acalorada por toda la atención de su clan y las miradas burlonas de sus mejores amigas.

-b-bueno –carraspeó Minato extendiendo su mano para que Kushina la tomara –mi bella dama, me acompaña a una salida..?

El suspiro de todas las mujeres fue bastante audible, y Kushina sonrió incomoda por haber protagonizado una escena delante de su familia, por eso había afilado su mirada hacia sus tias y mejores amigas, para ampliar su sonrisa hacia Minato, aceptando en silencio y sacándolo a rastras de su hogar, antes de continuar con el espectáculo.

Una vez que la pareja hubo salido del recinto, hubo una cacofonía de pedidos y lamentos al sorteo de quienes serían los escoltas en las sombras de la pareja. Ganaron Mikoto, Hanamei y Riki.

Tena se ofreció en cuidar del pequeño Itachi mientras las kunoichi seguirían a la pareja para luego "informar" en una reunión no oficial del clan. Nagato negó con diversión mientras agarraba el pergamino dado por la matriarca, era hora de buscar a sus amigos, quienes estaban hospedándose en una posada en la aldea.

Mei, Kasumi y Ameyuri continuaron con sus trazos de caligrafía, esta vez supervisadas por Honoka, mientras Sãra se quedaba con Tena e Itachi, Fûso fue acompañada por Misa a tomar el té mientras Seiko y Miyu se dirigían a la cocina a terminar de preparar la cena.

Riki había logrado invocar a uno de sus kitsune, Kuzunoha, quien realizo un sello de invisibilidad para que las tres pasaran inadvertidas de la vigilancia que Kushina pondría.

Se conocían demasiado bien, por lo que la Heredera del Clan había pedido a la Bola de Pelos que activara su detección de sentimientos negativos pero enfocados en las intrusas que seguirían a la pareja en su cita. Kurama no estaba interesado y aunque detecto la presencia de un sello kitsune prefirió quedarse dormido.

-estas segura que no nos detectara..? –había preguntado otra vez Mikoto, aun tenia fresco en su memoria la vez que hizo enojar a la Uzumaki cabeza hueca. Sus pesadillas siempre tenían presente esa vez que la había atrapado con Kongõ Fũsã y había estallado unos hermosos tomates en su frente, esa experiencia fue devastadora para su psiquis.

-el sello que puso Kuzunoha es infalible.. además, Kurama-dono no la ayudara.. no después de aquel incidente en la Pradera Fushimi.. –comento Riki no dando mas detalles.

-siempre mencionan ese incidente pero nunca cuentan que paso realmente.. –dijo Hanamei quien tenía activo su Byakugan para no perderse los detalles. Sabía la ojiluna que las consecuencias de interferir en la cita de la pelirroja significaba que no tendría Rollos de Canela por semanas, ese riesgo valía la pena al presenciar esos momentos compartidos con el Namikaze.

-créeme.. no quieres saberlo.. –zanjo el asunto la Miko.

Kushina estaba divirtiéndose con Minato, habían llegado a Ichiraku Ramen, por lo que ambos estaban degustando las delicias de un buen Ramen de Sal.

La cita fue desarrollándose sin problemas hasta que notaron como Nagato estaba en compañía de dos jóvenes de su edad. El muchacho tenía el pelo naranja mientras la doncella era de un tono azulado. Kushina saludo de lejos, siendo correspondido por el trio, quienes se dirigían hacia el templo Uzumaki.

Riki sonrió al notar la camarería que parecía surgir naturalmente de Nagato cuando estaba con Yahiko y Konan. Eran buenos chicos y por eso estaba feliz por Nagato que sean aceptados por el Clan Uzumaki, en especial Konan, quien parecía que había quedado flechada por el Uzumaki.

Mientras Riki, Mikoto y Hanamei continuaban su vigilancia en la cita de Kushina con Minato, Nagato explicaba a sus nuevos amigos como fueron aceptados para ser parte del Clan como Uzumaki Honorarios, mientras los conducía por el camino hacia el Templo Uzumaki.

-Gracias en serio compañero.. –decía Yahiko –después de la muerte de Ise-san, nos encontrábamos en la deriva..

-ya verán, mis tías son bastantes amigables, tienen un sentido de humor pícaro.. –dijo Nagato recordando como trataron a la pareja MinaKushi –pero en el fondo son bastante afables y muy sobreprotectoras..

-crees que nos permitirán ser shinobi para Konoha, después de todo nuestro pueblo natal es Amegakure no Sato..? –pregunto preocupada la joven llamada Konan.

-recibieron una educación básica gracias a mi padre.. –dijo Nagato pensativo –quizás podamos hablar con el sensei de Minato.. Jiraiya-sensei, suele venir de vez en cuando para sus actualizaciones en Fuinjutsu.. es quien creo que nos podrá ayudar a instruirlos, despues de todo ya no tienen la edad para ingresar en la Academia Shinobi.. –luego golpeo su puño en su palma como una idea pasajera pasaba por su mente –le preguntaremos a Tena-sama.. ella sabrá que hacer..

Cuando ya notaban la cercanía al Templo, Konan estaba examinando el pergamino que Nagato había recibido de la Matriarca del Clan Uzumaki, mientras Yahiko no despegaba su mirada cerúlea del Torii que marcaba el límite de los territorios Uzumaki.

Antes de poder detenerlo, Nagato pudo percatarse como Yahiho era atraído hacia la entrada del templo Uzumaki. Konan aun estaba concentrada en el pergamino, por lo que el pelirrojo no perdía de vista a su nuevo amigo. Hasta que inesperadamente Uzumaki Tena se presentó ante el trio.

-como lo suponía.. –había dicho serenamente la matriarca Uzumaki –tienes sangre Uzumaki..

Esa revelación impacto a Yahiko mientras Nagato soltaba un suspiro de alivio. Cuando estuvo en Amegakure no Sato había tenido una especie de conexión con el pelinaranja. Finalmente Konan había levantado su mirada, encontrándose con la extraña escena de una bella mujer pelirroja mirando con una sonrisa tenue a su amigo Yahiko.

-que paso..? –pregunto quedamente la peliazul cuyos ojos naranjas cuestionaban la situación.

-una larga historia que me gustaría escuchar –respondió Tena invitando a ambos jóvenes a seguirla, mientras Nagato sonreía por la aceptación de la Matriarca del Clan hacia sus nuevos amigos.

Aquel día seria recordado por los miembros del Clan Uzumaki por el inicio del Compromiso oficial de Kushina con Namikaze Minato, y la aparición de un nuevo miembro, Yahiko, cuya sangre había vestigios de al menos un abuelo Uzumaki puro.

Como lo había dicho Nagato, Jiraiya había venido en una de las tantas visitas de actualización en Fuinjutsu, y ante la insistencia de la Matriarca Pelirroja, el Gamasennin acepto entrenar a los nuevos miembros Uzumaki en las artes shinobi.

Estaba bastante conforme con las habilidades del dúo, con Konan siendo bastante habilidosa con el origami a tal punto de crear un Jutsu Secreto, el Shikigami no Mai, era bastante de temer, incluso su personalidad afable y serena ha sufrido de sutilezas con las personalidades de Kushina y Riki, siendo bastante influenciada por las explosivas y temperamentales pelirrojas Uzumaki. Por su parte Yahiko ha estado demostrando su gran afinidad elemental al agua, y sus habilidades en Fuinjutsu y Kenjutsu eran admirables como cualquier Uzumaki, su aprendizaje era de un ritmo acelerado, incluso Sasori y Nagato estaban impresionados por los avances demostrados por el nuevo clanmate.

Tanto fue así, que Sasori había pedido ayuda a Nagato, Konan y Yahiko para una misión de reconocimiento, tras la pista de la nukenin que el Clan Uzumaki estaba cazando.

Fuuka había seguido asesinando, esta vez el rastro indicaba hacia las Islas de Kirigakure no Sato. Por esa razón, el Sandaime Hokage-sama había autorizado a los del Clan Uzumaki que manejara la situación dada por esos últimos reportes.

Honoka y Riki estaban algo afligidas en dejar solos a los jóvenes, pero Uzumaki Tena había abogado por su confianza en las habilidades del cuarteto.

Por lo que Sasori estaba presionado en no fallar dicha confianza depositada por la Matriarca del Clan.

Es por eso que al llegar a una aldea quemada hasta sus cimientos, los dos pelirrojos, el pelinaranja y la peliazul estaban bastante perplejos e impotentes por la destrucción presenciada.

-será que fue Fuuka..? –pregunto Nagato a Sasori, quien mantuvo una de sus marionetas desplegadas en caso de un combate o emboscada.

-no bajen la guardia.. –había advertido el marionetista –Konan vigila el seis, Yahiko tú el nueve, Nagato el doce, yo iré por el tres..

Se separaron según las indicaciones dadas por el pelirrojo mayor.

Yahiko fruncía su ceño inconforme con la destrucción, empuñando con fuerza su katana. Konan había encontrado una muñeca de trapo con una capa de ceniza, con lágrimas sin derramar siguió explorando su parte de la pequeña aldea enviando pequeñas mariposas de papel para cubrir más territorio. Nagato se fijaba en las señales de resistencia presentada por los aldeanos, notando que nadie estaba, es como si hubieran huido. Viendo como había quedado la aldea esperaba sinceramente que hubieran sobrevivido.

Sasori estaba caminando hasta un refugio improvisado, encontrando dentro suyo a una pequeña de pelo morado, su piel sudorosa por la fiebre. De inmediato toco su brazalete enviando un mensaje a sus camaradas.

De inmediato, cada uno en sus sectores, sintieron un pulso de chakra en sus brazaletes, descubriéndolo notaron un mensaje: "Encontre un sobreviviente. S"

Ni un minuto, los tres jóvenes se acercaron a Sasori quien cargaba en sus brazos a una niña pequeña, quien parecía sufría una alta fiebre teniendo un corte infectado en su pierna derecha.

-la encontré en un refugio improvisado.. vamos a buscar un sitio para acampar y.. –pero Sasori calló al notar como la niña abría sus ojos, unos preciosos orbes color ébano en opinión del pelirrojo marionetista –pequeña.. –la niña parpadeo confundida, mirando embelesada por el joven que la cargaba –no te asustes.. estas a salvo.. –decía lentamente mientras la niña seguía mirando fijamente a Sasori –como te llamas..?

-Guren.. –fue lo único que dijo antes de caer desmayada por la fiebre.

-es mejor hacer el campamento y ayudarla.. –dijo Yahiko, sacando a Sasori de su fascinación por la suave y cristalina voz de la niña llamada Guren.

Tras un largo día tratando la infección en la pierna de la niña, decidieron volver rápidamente a Konoha, donde Tsunade podría ayudar en la recuperación de la pequeña Guren. Sasori no podía explicarse el motivo por el cual ayudaba a una completa extraña, pero al verla tan vulnerable, solo siguió a lo que dictaba su corazón.

Una vez de regreso a Konoha, y con Tsunade evaluando a la pequeña pelimorada, Sasori estaba inusualmente ansioso, algo que había notado Riki.

-me ha comentado Konan que no han hallado pistas de Fuuka, solo una aldea reducida a escombros.. –la pelirroja apoyo su brazo por los hombros del marionetista en un modo fraternal, no era secreto que la Miko tenía cierta debilidad en el joven chuunin que había nacido en Suna. Desde que Sasori era reconocido como Uzumaki y shinobi de Konoha, habían ido en tres oportunidades a la aldea natal del pelirrojo menor para visitar a Chiyo-sama.

La anciana estaba bastante conforme con la evolución positiva de su nieto, incluso bromeaba que debían haber insistido que el primo de Sasori, Rasa también debía haber ido a Konoha para ser más fuerte.

La verdad era que Rasa no estaba interesado en abandonar su aldea natal, su ambición era llegar a ser Kazekage, siendo entrenado por el Sandaime Kazekage en persona, cuyas habilidades en el manejo de la arena de hierro lo hacían perfecto para entrenar las habilidades de manejar el oro con su magnetismo de Rasa. Por esa razón el joven Sabaku no Rasa se pintaba el pelo de castaño para no ser relacionado con los Uzumaki, aún más después de escuchar los reportes de como Fuuka había estado persiguiendo a descendientes del Clan de Demonios Carmesí de Uzushio. Para Sasori era mejor no tener conexión con su insufrible primo, estaba muy feliz sirviendo a Konoha junto a su clan.

-el rastro dejado por Fuuka se desvaneció cuando estábamos llegando a la aldea de Guren-chan.. –dijo Sasori aun preocupado porque Tsunade no salía de la habitación designada para la recién llegada.

-"Guren-chan?" –pensó impresionada Riki, procurando que no se le apareciera una sonrisa zorruna ni las orejas kitsune que suele brotarle cuando quiere hacer una travesura –"Tena-sama tendrá que dejar que la pequeña quede, es la primera vez que veo a Sasori-chan tan preocupado por alguien fuera del clan.." –palmeo suavemente el hombro del joven para dar una amplia sonrisa confortante –porque estás tan preocupado, Tsunade-taichõ la dejara nueva, ven.. –empezó a arrastrar al joven quien renuente seguía a la Miko –vamos a comer un buen tazón de Miso-ramen de Kushina-chan, está bien, no te preocupes, ya saldrá con buenas nuevas..

Como lo dicho por la Sacerdotisa de Inari, la niña pudo salvarse, y finalmente contar su historia.

Efectivamente Guren era una sobreviviente a una masacre cuya responsable era Fuuka, la niña apenas pudo defenderse usando por primera vez un jutsu a base de cristal. Todos estaban impresionados que la pequeña fuera una usuaria de Shõton. Fue por el sacrificio de su madre que la niña se pudo salvar, la nukenin Uzumaki se había impresionado por el kekkei genkai despertado por la niña, pero al haber logrado escapar a duras penas con la herida en su pierna en el bosque, perdió la mujer su rastro y fue en dirección contraria a donde la niña se había escondido. Duró varios días escondida en el hueco del árbol donde encontró un refugio, pero la fiebre empezó a hacer estragos por lo que regreso creyendo ingenuamente que los demás aldeanos volverían. Solo que con el correr de los días, nadie retorno y ya perdiendo esperanzas solo deseaba reunirse con su madre hasta que sintió que un hermoso ángel la llevaba en brazos.

Decir que Sasori estaba sonrojado como la grana era poco. Y eso solo facilito a que sus tías Uzumaki ya empezaran a emparejarlo con la niña, pronto el chuunin les recordó que era muy mayor para Guren-chan. Craso error al usar el honorifico en el nombre de la pequeña. Algo que aun lamentaba el marionetista.

Pero como la niña fue aceptada como una Uzumaki honoraria, Uzumaki Tena decidió que la niña recibiera educación shinobi como Mei, Kasumi y Ameyuri, después de todo debería Guren aprender a manejar su kekkei genkai y defenderse de cualquier amenaza, incluso de Fuuka.

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Gracias a todos por llegar por seguir este nuevo proyecto, que estimo no sobrepasara los 10 capítulos aproximadamente. Siempre me ha fascinado sobre el Clan Uzumaki y habia lamentado tanto la poca información proporcionado por el autor, suerte que el manga se llama Naruto, no..? Solo han dado informaciones del Clan Uchiha, y el Clan de donde provino el cabeza hueca, bien muchas gracias.

Agradecida por los reviews dejados por animebot02 y Emperor92, gracias por los buenos deseos.

Hablando de cabeza hueca y su cumpleaños (Tanjoubi Omedetou Naruto!), tengo dos (casi cuatro) proyectos que deseo que sigan: Gundam Kitsune, NaruHina Fans Assamble, el tercero aún está en proceso para ser publicado y este que ahora les presento como un What if. No estoy abandonando Tamashī no Yũgõ pero saldrá apenas termine un capítulo, por eso deben ser pacientes, que si la Musa me permite terminare hasta el epilogo jeje.

Una mención de honor para animebot02 quien me ha honrado con realizar un homenaje al usar parte de este fic como un Universo Alterno para ser visto por los personajes de Naruto, la obra es Naruverso por lo que les invito a que le den una oportunidad para leerla.

Sin olvidar las obras de Emperor92 y javipozos quienes tienen sus fic Selfinsert con algunos colegas como sus compañeros de aventuras, así también a Pegasister Geishiken quien empleo mi personaje Riki Senryaku como parte de su fic. Y también no olviden de pasar por el canal kunoichi 09 donde está subiendo los capítulos de Tamashī no Yũgõ.

Esto me lleva a compartir estas noticias: tengo un grupo de colegas escritores de Elite, quienes hemos empezado un proyecto en conjunto llamado NaruHina Fans, Assamble. Los involucrados (Regina Alba Blossom, Emperor92, javipozos, Pegasister Geishiken, OTAKUfire Serpiente de Obsidiana, dante21, Sebas602, Kevin4491, animebot02) estaremos publicando en simultaneo el mismo fic, por lo que aprovecho para invitarlos a conocerlos; en mi apartado de autores favoritos están mis colegas; y creo que es todo, solo recordarles por favor que apoyen la campaña "Valora nuestro trabajo, deja un comentario" que es a favor de la campaña de voz y voto : porque dar a favorito y follow, y no dejar un review es como manosearme una teta y salir corriendo.

Lectores si. Acosadores no.

Arigatou Gozaimazu

Ja Ne

Regina Alba Blossom