Okaeri
Toshiro ha tenido malos momentos en su vida, algunos más que otros. Y si bien este no es el peor, sí resulta uno que lo saca de su zona de confort.
Después de un poco más de un mes de misión, el albino se considero afortunado de poder volver a una casa donde posiblemente ya habría comida sobre la mesa, un baño caliente, una cama para dormir hasta la tarde de mañana y sobre todo una linda novia con sonrisas cálidas y besos dulces.
Tal como lo pensó, Karin lo había recibido con una sonrisa muy amplia, abandonado su posición en el sofá y dejando de lado el libro que leía, Karin le pasó los brazos por sobre el cuello y planto un dulce y corto beso sobre sus labios seguidos de muchos besos en las mejillas, la barbilla y el cuello.
–¿Porque no te das un baño mientras yo preparo algo rápido? –sus palabras habían sido un susurro antes de volver a depositar otro beso sobre sus labios, esta vez un poco más largo, y al fin dirigirse a la cocina.
Tal vez un par de meses atras el la habria persuadido de cocinar, no es que ella fuera tan mala cocinera como Matsumoto, simplemente era demasiado… torpe como para lograr incendiar su cocina, pero puede confiar en que en los últimos meses Karin ha mejorado bastante.
–¿Que tal estuvo la misión? –pregunta la morena una vez que lo ve salir con ropa más ligera y con una toalla para secarse el cabello.
–Tu hermano terminó haciéndose cargo –contestó soltando un suspiro –no sé porque nos mandaron a todos sabiendo que él terminaría haciendo las cosas por su cuenta.
La sonrisa que aparece en el rostro de Karin es tan dulce que solo logra calentar algo en su pecho –Bueno… sabemos que Ichi-nii es muy impulsivo –comienza antes de ponerse de pie y caminar para posarse tras él apoyando las manos en sus hombros –pero confía en que sí hace algo imprudente habrá personas que lo respalden y lo ayuden –sus manos se deslizan hasta su pecho para que ella pueda recargar su barbilla en su hombro y depositar un beso en su mejilla –es bueno saber que tu eres parte de esas personas.
–No trates de minimizar mi enfado con él –bromea antes de recargar descansar contra ella.
El comienza a comer mientras Karin le brinda un ligero masaje y escucha atentamente todas sus quejas sobre la misión lanzando preguntas por aqui y por alla de vez en cuando antes de que al fin el termina y ella los coloca en el fregadero.
–Los lavare mañana –murmuró antes de caminar con él a la cama. –¿Quieres dormir? Supongo que estarás muy cansado –preguntó dirigiéndose al baño para cambiarse de ropa.
–Podría ser, aunque creo que no tengo mucho sueño –su se volvió bajo, ha conocido a Karin por más de quince años, mantenido un contacto constante durante ocho, sido novios por cinco y viven juntos desde hace un año, el suficiente tiempo para saber la forma en que Karin suele ayudarlo a relajarse, esa manera tan suya que aunque requiere de un gran esfuerzo es el mejor metodo para él.
–Bueno, entonces… –las luces del baño se han apagado y la voz de su linda novia se escucha más cerca, tanto que incluso ya puede saborear su figura sobre él esta noche –podemos ver una película –declara entrando a la habitación con un par de pantaloncillos cortos y una camiseta con tirantes holgada.
–¿Qué? –su rostro debe mostrar lo confundido y decepcionado que se encuentra por los planes de la morena pues ella le lanza una mirada llena de disculpas.
–Lo siento, esta noche no se podrá, no me siento muy bien –explica con un puchero y pasando la mano sobre su estómago. –Pero te prometo que mañana te preparare el desayuno y lo compensaré por la noche –el beso que ella depositó en sus labios es dulce y él no dudó en devolverle el gesto –¿Ya quieres dormir? –pregunta inocente. Sí ella no tuviera una excusa tan convincente en este preciso momento la hubiera hecho suya.
Negó –Podemos ver esa película.
No fue tan malo, la verdad disfrutaba de las películas con Karin, especialmente aquella de suspenso, buenas tramas que los mantenían a ambos expectantes hasta el final solo para siempre dejar una gran incógnita que aunque fuese frustrante nunca conocer la respuesta siempre cerraba de muy buena forma la trama.
–Buena pelicula, ¿no? –comentó Karin guardando su laptop sobre la mesa de noche y se giraba para quedar de frente a él..
–Sí, aunque hubiera preferido una película que no me recordara mi abstinencia de casi dos meses –adoraba esa mueca que aparecía en el rostro de su novia cada que la molestaba.
–Mañana termina –murmuró antes de depositar un beso que definitivamente se alejaba por mucho de los castos y dulces –aunque… si quieres… puedo darte un adelanto… –debería ser ilegal que ella lo provoque así, aferrando su pierna a su cadera mientras compartían esos besos humedos, lentos y muy largos.
–No te preocupes, puedo esperar a mañana –rechazo antes de cortar el momento con un beso en el cabello azabache. –Y no sé, podría cobrarmelo con creces –añadió antes de que ella lo abrazara y riera contra su pecho.
–Me pare bien.
Durante la noche Karin había estado particularmente inquieta, más de lo normal, moviéndose por más de treinta minutos buscando una posición cómoda para dormir y pareciendo no encontrarla de ninguna forma.
–¿Estas bien? –pregunto después de otros quince minutos de esta situación.
–Sí, solo son cólicos –murmuró antes de acomodar su cabello sobre la almohada y darle la espalda para dormir.
Cinco minutos después, y al no sentir más movimiento en la cama se aventuró a pegar su cuerpo más al de ella, pasando su mano por la cintura de la morena y abrazándola más contra sí. Nunca había sido un fanático del contacto físico, pero era un poco más reconfortante dormir sabiendo que ella está ahí con él.
Toshiro había despertado quince minutos atrás cuando el movimiento brusco en el colchón fue acompañado por los pasos rápidos que se detuvieron ante el sonido de Karin vomitando.
La primera imagen que obtuvo al erguirse y buscar a Karin fue de ella apoyándose en la pared con la puerta del baño abierta y vómito en el suelo.
Y bueno, antes de que pudiera preguntar si todo estaba bien Karin había corrido al baño cerrando con la puerta con seguro tras ella, el sonido de los sollozos y ella vomitando habia estado ahi desde ese momento.
Después de limpiar el suelo, un trabajo que no fue uno de los más agradables sí era honesto, y abrir las ventanas y conseguirle algunas pastillas al fin golpeo la puerta. –¿Karin?–volvió a golpear después de no escuchar ningún ruido dentro –¿Estas bien? –era estúpido preguntar eso, sin embargo no se le ocurría algo mejor que decir en ese momento. –Te conseguí algunas pastillas, pero necesito que abras la puerta para dartelas –la puerta se abrió antes de que volviera a golpear en busca de una respuesta.
Ella había llorado mucho. Era obvio pues aún había lágrimas que luchaba por reprimir, aunque no pudo preguntar nada antes de que ella se lanzara a abrazarlo para llorar nuevamente –¡Esto es horrible!
–Podemos ir con Unohana sí no te sientes bien –murmuró besando su cabello.
–No se suponía que esto fuera así –murmuró ignorando su comentario –Queria decirtelo mañana en el desayuno, no vomitando en el suelo.
–¿Decírmelo?
–¡Que estoy embarazada! –grita.
–¡¿Embarazada?!
–¡Mierda, no te lo iba a decir así! –maldice antes de hundir el rostro en su camiseta.
Karin está embarazada… ¡embarazada! El agarre que mantiene en ella se intensifica levemente antes de que deposite un beso en su cabello. –¿Desde cuándo lo sabes?
–Mes y medio –murmura contra su pecho. –Y desde entonces planee la forma de decírtelo.
Una pequeña risa escapa de él antes de que pueda reprimirla ganándose de inmediato una mala mirada. –¿Quieres regresar a la cama?
Ella niega –Quiero lavarme los dientes –se limita a asentir mientras ve a su chica frente a lavamanos. Karin se ve tan hermosa incluso con la piel pálida y el cabello revuelto. –Lamento haber vomitado en el suelo –murmura una vez que regresaron a la cama.
Se encoge de hombros –Bueno, estaré aquí en las buenas, en las malas…
–Las peores
–Y las mejores
Se rien antes de que ella vuelva a acomodarse entre sus brazos –espero que sigas pensando eso cuando tengamos que decirle al viejo e Ichi-nii.
Notas de la autora:
1.- No sé si fue el mejor cierre pero pues así quedó, espero les guste. Una forma poco convencional de descubrir un embarazo jajaja.
2.- Agradezco a quienes leen y un poco más a quienes dejan review.
3.- Personajes de Tite Kubo, historia mía, sin más me despido, cuídense y sayonara.
