Hola a todos espero que os guste esta historia, los personajes de happy tree friends no me pertenecen y los personajes están en forma humana no en animal. Se agradecen comentarios y/o sugerencias, gracias y que lo disfruten.

…...

~Capitulo 2:El recuerdo olvidado.~

Cuando logro abrir los ojos se dio cuenta que se encontraba en un lugar que le era muy familiar,era su camarote,¿Como había llegado hasta allí?Por alguna razón que desconocía no conseguía recordar nada de lo que hizo ayer,lo ultimo que venia a su memoria era que en la tarde llegarían a puerto. Su mente estaba completamente en blanco y eso le escamaba porque ni si quiera el ron mas fuerte le había creado una resaca que se pareciese a la que estaba teniendo en aquel instante. Levantándose a duras penas de la cama que había en su camarote, intento analizar fríamente que fue lo que hizo en todo el día de ayer pero sobretodo el como llego a su cuarto pues tenia la certeza que salio del barco¿Pero para que salio? Mas preguntas comenzaron a aparecer en su mente,sin rastro de alguna respuesta que pudiese darle al menos una pista, tal vez sus tripulantes las tenían pues ellos solían estar atentos o al menos su segundo de abordo. Si las personas que padecían amnesia tenían que pasar por esa frustración que comenzaba a sentir,no se lo deseaba a nadie ni si quiera a sus enemigos,bueno...a ellos si y si podían olvidar todo,mejor pues así no sentirían esa horrible sensación que le invadía por completo. Al ponerse de pie un dolor agudo le atravesó la cabeza,era como si le clavaran de lado a lado una aguja, se vio obligado a permanecer quieto por unos segundos pues su sentido del equilibrio parecía estar algo afectado haciendo que tuviera algún que otro mareo. Debía averiguar que era lo que ocurrió ya que sentía como si se hubiese olvidado de algo realmente importante.

Al salir de su camarote todo fue a peor,no solo era el ruido de las gaviotas lo que le producían que ese dolor incrementara sino que también la luz del sol le resultaba terriblemente molesta, de seguro que estaba siendo torturado por algún dios de tierra firme o tal vez era el mismo Poseidon que estaba castigándole por algo que cometió,quien sabe,a lo mejor por eso no recordaba nada del día anterior porque era eso o su vida. Su mano se había ido a su cabeza en busca de aquel sombrero de capitán pirata que le permitiría tener algo mas de sombra en sus ojos,quería impedir que los rayos del sol le dieran directamente o al menos que su reflejo no le resultara tan molesto. Respiro aliviado al sentir aquella suave oscuridad mas pudo notar que sus tripulantes le miraban con extrañeza,ni que hubieran visto un alienigena,eran el vivo reflejo de la preocupación y lo comprendía porque muy pocas veces le habían visto en aquellas pésimas condiciones.

En cuanto su capitán llego al timón se acerco con el fin de saber que fue lo que paso anoche,sin embargo en su rostro vio que estaba sufriendo con lo que aparentaba ser una resaca,algo que no era ni si quiera posible porque el vigía le vio subir al navío a temprana hora de la noche,lo cual significaba que tras perseguir al ladrón fue directamente al barco.¿Acaso ese mal nacido le había echo algo a Russell?Como así fuera ponía a Poseidon y a Neptuno por testigos que se encargaría personalmente de ese desgraciado,era el segundo de abordo,la mano derecha de su capitán y era su deber cubrirle la espalda al peliazul independientemente que se lo prometiera al padre de Russell en su lecho de muerte cuando le dejo el mandato a su hijo. Colocando la mano en el hombro de aquel hombre que les lideraba intentando que este le mirase directamente para así al menos poderse asegurar que no había sido drogado pero todo apuntaba a ello.
–¿Te encuentras bien?– A veces no sabia como entablar una conversación con Russell porque era su amigo pero también su jefe,de ahí que no supiera como debía tratarle mas prefirió preguntarle directamente,tenían la suficiente confianza para hablarse así.– No tienes buena cara,cualquiera pensaría que ese bastardo le drogo...–

Al sentir aquella mano en su hombro se giro para ver a Wildfred,era obvio que no se encontraba bien así que no pensaba contestar a una pregunta cuya respuesta ya sabían. Pero fueron las ultimas palabras de su camarada lo que le hizo despertar su atención y curiosidad ignorando aquel dolor de cabeza.– ¿Bastardo?–

Escuchar esa pregunta no solo hizo que él le mirase desconcertado sino también unos cuantos tripulantes que escuchaban la conversación.– Si, mi capitán, bastardo...– Al ver que no se enteraba a quien se refería decidió explicárselo.– Ya sabéis... ese ladrón peliverde con sombrero que tiene un gemelo y se dedica a robarnos los botines...– Algo no iba bien,a Russell le pasaba algo y no era capaz de saber que era lo que le ocurría.

–¿Estuvo aquí ayer?– Seguía sin poder recordar,sin embargo el hecho de que el ladrón fuera a su navío era importante aunque el dolor de su cabeza se incrementaba al pensar concretamente en ese muchacho.

Dio como respuesta un leve asentir con su cabeza,afirmando que ese chico estuvo ahí,estaba cada vez mas preocupado se le podía ver en aquel orbe de color azulado que no se encontraba bien.– ¿No te acuerdas?Fuiste tras él, Ojo de halcón os perdió de vista nada mas que entrasteis en el sendero que da al faro inservible...–

Su mente había desconectado por completo, no dejaba de pensar en Shifty,así era como se llamaba quien poseía ese sombrero que lo diferenciaba del otro, ahora no se quitaba de la cabeza aquel nombre que por alguna extraña razón la asimilaba con las profundidades del mar. Una imagen le vino a mente era el peliverde nadando en una playa de tal forma que parecía como si ambos fueran hechos el uno para el otro, como el dicho que solían decir los de tierra firme: "como pez en el agua". Era algo insólito que estuviera imaginándose así a aquel maleante pero mas sorprendente era que se movía de una forma un tanto peculiar, eso sin menciona que la luz de la luna en su pálida piel le daba el brillo mas hermoso que jamas hubiese conocido, superando incluso la belleza de una perla creada por los años.¿Por que estaba recordándolo de aquella forma? Ese ladrón era un ser frio, con un corazón de escarcha pero en su mente era totalmente lo opuesto, todo el mundo conocía a esa ra... a Shifty y que su cerebro se la estuviese jugando de aquella forma no le parecía gracioso aparte ahora no era capaz ni de insultarlo. Lentamente comenzó a recordar, al principio vio una aleta de pez de color verde moverse dando chapoteos en la superficie de la agua salada, tenia unas escamas realmente relucientes pareciendo pequeñas esmeraldas incrustadas. Su cabeza seguía doliendo le hasta tal punto que dejo de escuchar a sus camaradas piratas, en sus oídos solo oía las olas del mar chocando contra todo aquello que se interpusiera en su camino pero en ellas una bella canción se escuchaba, al principio lo oyó como un leve susurro casi inaudible y que al parecer solo él podía escucharlo, teniendo el privilegio de oír el canto de la mar.

Wildfred llamaba a su capitán intentando por todos los medios sacarlo de aquel trance, incluso llamaron al doctor del barco al aumentar la preocupación entre los tripulantes. Nadie sabia que era lo que le pasaba a Russell y unos cuantos sacaron absurdas conclusiones, por ejemplo una de ellas era que finalmente el demonio que yacía en su interior se termino comiendo el alma humana de su capitán, otros en cambio eran mas románticos porque tenían la idea de que Cupido le lanzo una flecha de amor pero que como solo Wildfred estaba enfrente de él se quedo paralizado hasta que viera pasar una mujer por delante de sus ojos. Sin embargo todos dejaron de chismorrear cuando escucharon a Peste carraspear con la garganta,aquel hombre daba puro pavor y no porque tuviera mas de cincuenta años ni porque hubiera superado la enfermedad por la cual ahora recibía ese nombre, sino por ese peculiar carácter y sentido del humor, muchas veces recibieron la amenaza que jugaría con sus entrañas mientras durmiesen o que algún día les abriría en canal y les dejaría apreciar la anatomía del cuerpo humano. A pesar de esas cosas era un gran doctor, incluso logro descubrir una flor que era capaz de hacer que un varón quedase fecundado, pero eso era otro cantar, ahora lo importante era saber como se encontraba el peliazul. Todos aguardaban escuchar la voz del medico dando su opinión medica respecto a aquella situación mas sus oídos escucharon la voz de su capitán.
–Ya recuerdo...– Dijo Russell en un susurro llevándose la mano a la frente ajeno a que así levanto aquel sombrero pirata que tenia en su cabeza.

Los tripulantes presentes se miraron entre si sin saber a que se refería mas solo uno se atrevió a preguntar.– ¿El que recuerda?–

Escucho aquella pregunta que formulo su buen amigo Peste, mas aun no se podía creer lo que acababa de recordar.– Me acuerdo de todo lo que hice ayer, no os lo vais a creer pero cuando seguí a Shifty vi que ya no era humano.–

Algunos tripulantes ante aquellas palabras miraron a Russell como si se tratara de un loco, tal vez en la noche vio mal por su único ojo pero eso no quitaba que estuviera diciendo semejantes disparates.

Wildfred nuevamente apoyo la mano en el hombro del peliazul mirándole mas preocupado que antes.– ¿Que ya no era humano?Capitán, eso es imposible... esta mañana Perro lo vio en puerto.– Intentaba hacer entrara en razón y se percatara de la realidad.

El nombrado asintió con la cabeza haciendo que también se moviera la capucha que tenia unas orejas parecidas a las de un perro.– Si, aunque estaba raro.– De repente se mordió la mano con suavidad como si se estuviera quitando unas pulgas invisibles.

–¡¿Veis!?No estoy loco, malditos bucaneros de agua dulce, incluso Perro lo vio.– Se había alegrado de poder hacer callar a su tripulación,los cuales le miraban como si hubiera terminado de perder la cabeza, sabia lo que había visto.

No se creían que ahora fueran dos los que decían haberle visto transformado,el segundo de abordo se acerco a Perro para acariciarle la cabeza con cariño.– ¿Y como era ese bastardo?– Hablándole dulcemente para que este le prestara atención.

Ladeo la cabeza al escuchar a Russell, movió levemente su trasero para que su cola de can se moviera como si estuviera mostrando felicidad por sentir esa acaricia en su cabeza.– Unos abusones de la tripulación de Zünder me quitaron la pelota y antes que comenzaran a tirarme piedras, Shifty se interpuso. Les había quitado los cinturones de sus pantalones aunque no se como hizo aquello si acababa de llegar y no paso cerca de esos abusones... Pero fue divertido ver como eran humillados en cuanto se les bajaron los pantalones y quedaran en paños menores.– Riendo con suavidad al recordar aquello e incluso ladro un poco.– Después tomo la pelota y me la ofreció, me pregunto por el capitán, por cierto alguien debería enseñarle mas jerga de alta mar, es divertido verle hablando como nosotros... dijo algo de si habías llegado a buen puerto... Estaba amable y también me acaricio la cabeza.–

Parpadeo varias veces tras escuchar a su tripulante mas no era eso a lo que se refería.– ¿Y tenia dos piernas?– Noto la mirada de sus camaradas clavadas en ellos pero no le importaba lo que pensaban sino en saber si aquel peliverde era en realidad un ser de alta mar.

Perro lloriqueo como haría un can al sentir como su capitán se acercaba a él,parecía que le iba a echar bronca de ahí que se escondiera detrás de Wildfred, todos sabían como era aquel pirata cuando no dormía o estaba enfermo.– Cla... claro... el tenia dos piernas aunque miraba mucho hacia la mar...–

Todos esperaban que Russell no volviera a esa época que estuvo obsesionado con las extremidades del cuerpo humano que servían para andar, no querían que intentara cortarles las piernas para sustituir a esas patas de palo. Al igual que Perro la mayoría de los tripulantes se colocaron detrás del segundo de abordo y del doctor, sobretodo cuando vieron que finalmente el pirata se había enojado.

–No puede ser, ¡Se lo que vi!Él no era humano, era una sirena.– Dijo Russell frustrado.

Ahora si estaba convencidos que su capitán perdió la cordura, tanto tiempo en alta mar terminaba pasando factura al cerebro. Wildfred poco a poco se fue acercando intentando que se calmara y no comenzaran a rodar cabezas.– Amigo mio... eso es imposible, ese ladrón es varón y las sirenas son hembras, de ahí que su canto atraiga a los marineros ingenuos asombrados por su belleza... En todo caso seria un tritón, pero esas cosas son solo leyendas que se inventaron los marineros de agua dulce cuando se toparon con manatíes.–

Peste se había colocado al otro lado de su capitán, espero a que el segundo de abordo se acercara para así pincharle un calmante y que en cuestión de segundos se quedara profundamente dormido.– Ha sufrido una bajada de vitaminas, lo cual ha hecho que tenga alucinaciones y se encontrara así. Debe descansar, llévenlo al camarote más tarde iré con la medicación.–

Al escuchar lo que decía el doctor dándoles esa pequeña explicación comprendieron que era lo que había pasado, al menos eso era mas coherente que todo lo que decía su capitán, las sirenas no existían y eso lo sabia todo lobo de mar a excepción de unos cuantos que debido a las insolaciones u otros diversos motivos juraban por encima de su cadáver que si existían. También los niños creían en semejantes cuentos pero los de tierra firme era debido a ciertas películas de dibujos que veían. Decidieron dar el tema por zanjado y unos pocos llevaron al peliazul a acostarlo en su cama, dejando que descansara todo cuanto necesitara, no era la primera vez que se ponía así ademas creían en las palabras del doctor y en parte todos se sentía aliviados que no fuera porque perdió el tornillo.
Sin embargo Perro parecía entristecido por ver así a Russell, se sentía familiarizado con él porque cuando contó que fue criado por perros desde que tenia memoria nadie le creyó a excepción del capitán, de ahí que le regalase aquella capucha y poder lucir su collar con chapa incluida para que en caso de que se perdiese pudiesen devolverle si le encontraban. Se las tuvo que ingeniar para colarse en el camarote de su capitán y ver al peliazul, aunque estuviera dormido tenia la necesidad de decirle unas palabras. Acercándose con cautela a la cama en donde yacía el peliazul, iba olfateando a cada paso que daba al igual que sus oídos estaban atentos a cualquier minúsculo ruido,su madre le enseño a estar siempre alerta sobretodo ante situaciones en las que debía asegurarse que no era descubierto. Al ver aquel rostro que parecía estar sufriendo por no poder despertar hizo que se sentara en el suelo,ahora sentía mas que nunca que debía creer en las palabras de su capitán porque a pesar de ser un gran y temido pirata nunca había mentido, siempre fue con la sinceridad pro delante porque en ocasiones la verdad duele mas que mil mentiras.
–Yo te creo y te ayudare a que se descubra la verdad... te doy mi palabra.– Hablando decidido pero usando un tono suave.

Vio como Perro se colaba de una manera muy poco sutil en el camarote del capitán, esperaba que no fuera para morderle las patas de palo y así poder jugar,aun recordaba aquel día como si fuera ayer. Decidió no decirle nada a Wildfred, de seguro que ataría al pobre muchacho con alguna cuerda en el palo mayor, ciertamente no quería oír lloriqueos e incluso aullidos durante horas porque le habían castigado. Llevaba el suero que ayudaría a Russell a que se recuperase pero desconocía que era lo que le pasaba,no había perdido la cabeza pues no actuaba como otro cierto tripulante que se creía un animal cuadrúpedo domestico. Escucho lo que aquel chico le decía al peliazul haciendo que sonriera de una forma amable, sabia que en cuanto le viese se sobresaltaría era lo que siempre pasaba.

No se entero que el doctor había entrado en el camarote hasta que vio una mano vendada que hizo que se asustara y se fuera la esquina mas cercana de aquel cuarto, su corazón latía a mil por hora, su respiración se había agitado e incluso sintió como el miedo que le poseyó durante unos segundos intentaba calmarse al igual que todo su cuerpo. Iba a ser la ultima vez que fuera al cine con Wildfred, nunca mas iría a ver películas de terror que trataran sobre momias a pesar que saliera algún perro como segundo protagonista. Al ver que no se trataba de una momia maldita sino que era Peste, logro terminar de calmarse del todo, agacho la cabeza pensando que le iba a echar la bronca del siglo seguido de un castigo por colarse en los aposentos del capitán sin permiso alguno. Pero en lugar de aquello presencio como estaba poniéndole aquella bolsa que tenia un tubito, el cual terminaba en un aparato extraño y que este estaba unido a la piel del peliazul. Miro curioso todo el procedimiento, mas aun seguía algo decaído por lo ocurrido anteriormente.
–¿Sabes,estúpido chucho pulgoso?Creo que Russell decía la verdad... él nunca mintió, al menos no en cosas tan importantes... Pero nadie le creerá es como si pones a uno en medio de una plaza y grita que existen los ovnis.– Cruzándose de brazos sin mirar al tripulante pues su vista estaba centrada en aquel suero y ver que caía correctamente.

Oír aquellas palabras le sorprendió porque él había dicho que todo fue por una bajada de vitaminas,eso significaba que mintió descaradamente pero ahora eso no era lo que le importaba.– Ese ladrón estaba cambiado... no parecía ser el mismo... ¿Los tritones no tomaban la apariencia de alguien hermoso?Tal vez si vio antes a ese peliverde y le pareció guapo copio su cuerpo.–

Encogiéndose de hombros al oír aquella disparatada idea, cualquiera que los oyera no podrían tomarles en serio y de seguro que pensarían que estaban locos.– No lo sé,cachorro... creo que en ese estante hay libros sobre criaturas mitológicas y historias que tratan sobre ellas.– Señalando a una librería que estaba incrustada en la pared al lado de aquella mesa de despacho.

–Pero... yo soy un perro, los perros no leemos.– No pensaba tomar un libro si no era para morderlo y arrancar las hojas.

Mirando de reojo a aquel tripulante se encargaría personalmente de desparasitarlo cuando le tocara.– Oh... pensé que eras un can muy inteligente, capaz de hablar el idioma humano... que pena al parecer no eres tan listo después de todo...–

Al escuchar aquellas palabras miro desafiante al doctor.– Si soy el perro mas listo, incluso superare a mi ídolo Peabody.– Tras decir aquello se fue corriendo a esa estantería para tomar todos los libros que hablaran sobre sirenas.

Riendo levemente al ver como el muchacho había caído en su engaño, era tan inocente como un niño pequeño, mirando por ultima vez a Russell para asegurarse que estaba completamente sano pues no quería arriesgarse a que en verdad le pasara algo y no se diera cuenta a tiempo, al igual que Wildfred también prometió al antiguo capitán que cuidaría del peliazul, que le seguirían pasara lo que pasara y le apoyarían para poderle guiar por el buen camino de la piratería. Respiro aliviado tras comprobar que estaba perfectamente al menos físicamente, ya lo psicológico se lo examinaría cuando despertarse de nuevo pero esperaría a que estuviera de buenas o hasta asegurarse que no se levanto con la pata izquierda. Arropo a Russell antes de salir de allí mas aun así miro por ultima vez a Perro solo para asegurarse que estaba leyendo los libros y no destrozándolos,enseñarle esa película infantil fue la mejor de las ideas pues ahora se comportaba mas civilizada mente, le dejaría con aquella investigación que desde su punto de vista era innecesaria ya que en caso de existir las sirenas y que pudieran comprobarlo esta se encargaría de no dejar constancia de ello. No obstante tampoco perdían nada por intentar descubrir la verdad, en el mundo en el que vivían era tan grande y aun tan desconocido que todo podía ser verdad,al fin y al cabo las leyendas surgían de hechos reales que tenían tendencia a estar exagerados.

...

Notas de Shifty Braginski (autor):
¿Como lograra Russell que le crean?¿O sera que en realidad esta todo en su cabeza? Lo veremos en el siguiente capitulo~
Espero que les haya gustado este primer capitulo de esta nueva historia,la cual tenia escrita desde hace mucho tiempo pero finalmente me anime a subir.

Espero que a alguien le guste y que os haya gustado, se admiten criticas, sugerencias etc. Los personajes de happy tree friends no me pertenecen pero si la historia que cree con ellos.