Hola a todos espero que os guste esta historia, los personajes de happy tree friends no me pertenecen y los personajes están en forma humana no en animal. Se agradecen comentarios y/o sugerencias, gracias y que lo disfruten.
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~Capitulo 3: Un sueño hecho realidad.~
Sentía su cuerpo pesado, le costaba moverse sobretodo sus músculos a la hora de intentar que les hicieran caso, parecía como si hubiera dormido durante un día entero y ahora estuviera pagando las consecuencias de ello. Pero pronto vino a su memoria lo que había ocurrido, seguramente Peste le había puesto algo para que cayera dormido en cuestión de segundos y tranquilizar a todos. Aun podía recordar las caras de los tripulantes, le miraban como si en verdad estuviera demente y empezaba a pensar que posiblemente tenían razón. Un suspiro pesado salió de sus labios mientras miraba el techo de su camarote, estaba seguro de lo que había visto... incluso en su sueño veía una aleta surcar las aguas saladas de los océanos que les otorgo Poseidon. No podía quitarse de la mente la imagen del muchacho sentado sobre la roca con una cola de pez en lugar de un par de piernas, con unas escamas de color verde esmeraldas e incluso mas brillantes que las mas hermosas joyas que pudo ver en su vida como pirata. Sin embargo ahora empezaba a poner en duda todo aquello, no era la primera vez que tenia alucinaciones por culpa de un golpe de calor, pero cada vez que le daba vueltas al asunto más estaba seguro de lo que vio.
El sonido de un ronquido le obligo a salir de aquellos pensamientos, había alguien mas en aquel cuarto, seguramente algún tripulante custodiando le, aparte para asegurarse que dejara de decir sandeces,. Debía de pensar en algo para que sus camaradas no le pusieran de loco y le dejaran ahí encerrado para toda su vida. Al levantarse con cautela pudo apreciar de quien se trataba, era Perro, quien se encontraba sentado en la silla de su escritorio con la cabeza apoyada en un libro. Parecía estar durmiendo a pierna suelta a pesar de la incomodidad de aquella postura para dormir. Negando levemente con la cabeza al ver aquella imagen, ademas iba a terminar pillando un resfriado si no se tapaba al menos con una fina sabana porque aunque hiciera algo de calor, si alguien se quedaba quieto en su camarote su cuerpo lentamente se enfriaría y era un frió que se colaba hasta los huesos, por lo tanto el catarro estaba mas que asegurado. Le costo un poco el poder levantarse de la cama, el tener patas de palo ayudaba en parte pues era algo menos pesado aunque muchas otras veces eran un obstáculo que debía superar. Tras lograr ponerse de pie y mantener el equilibrio fue acercándose a su tripulante pues no iba a permitir que acabara enfermo por estar "cuidando le". Sin embargo todo estaba en calma, no oía mucho ajetreo en la cubierta y si sus hombres se habían ido sin acabar sus quehaceres aprovechándose que se encontraba dormido, descubrirían el significado de la palabra "abstinencia" porque estar en tierra firme no significaba descuidar el barco. Cuando se quiso dar cuenta ya se encontraba enfrente del muchacho, con mucho cuidado tomo con su garfio una sabana que se hallaba apoyada en el respaldo de la silla. No le tomo mucho tiempo taparle con esa fina tela tras pasarla por encima de los hombros de su tripulante. Una sonrisa paternal se le dibujo en los labios al ver como Perro se acurrucaba en esta, aquella capucha con forma perruna termino ocultándole haciendo aun mas tierna aquella escena.
–Descansa, grumete...– Dijo con voz baja al mismo tiempo que le acariciaba con cariño como si en verdad aquel chico fuera un can.
Le iba a permitir que descansar hasta cuando quisiera pues estaba convencido que se quedo ahí todo el tiempo mientras permanecía dormido, velando por su seguridad. Mirando a través de los enormes ventanales de su camarote como se colaba aquella tenue luz anaranjada, pronto llegaría la noche y eso solo significaba que se había pasado todo el día durmiendo a pierna suelta por culpa de Peste. A consecuencia de ello iba a ser una larga noche en donde Morfeo no le visitaría y no se refería a uno de sus tripulantes sino al dios de los sueños. Pero no había mal que por bien no viniera, aprovecharía cada segundo hasta que el sol volviera a resurgir por el horizonte para conseguir las pruebas necesarias para demostrar que decía la verdad. Estaba convencido que nadie le creería y de seguro le tomaban por loco, eso sin mencionar que la probabilidad de que todos los habitantes de esa ciudad sabían de ellas. Sin embargo se enfrentaría a todas esas personas, muchos le pondrían de demente o de mentiroso pero como decía su padre: "Las leyendas siempre surgirán de una verdad que con el tiempo perderán credibilidad". Y para saber la verdad muchas veces había que luchar contra la marea. Ademas no era la primera vez que se enfrentaba a decenas de personas, era un pirata y en sus abordajes en mas de una ocasión le toco combatirse en duelo pero en esa ocasión no usaría su espada sino sus palabras.
Un fuerte y sonoro ronquido acompañado del peculiar sonido de una hoja arrugándose le sacó de aquella motivación. Percatándose como debajo de la cabeza de su tripulante había un libro,el cual si seguía siendo arrugado terminaría rompiéndose y no iba a permitir que eso ocurriera. Aquellos libros fueron pasando de generación en generación y no los iba a descuidar ahora. Cuidadosamente saco aquel manuscrito de debajo de los brazos y de la cabeza del muchacho, cuando finalmente logro sacarlo teniéndolo sobre su mano, su ojo se fijo inmediatamente en el dibujo de una hermosa sirena sentada en una roca cerca del mar. Estaba asombrado pues aquella ilustración le trajo el recuerdo de Shifty pero la belleza del peliverde era mayor a la de aquella mujer mitad pez o al menos así era para su humilde opinión.
–"La leyenda de las sirenas"...– Leyendo para si mismo el titulo que estaba en la página de al lado del dibujo, llamándole aun mas la atención.
Había pasado una hora desde que tomo aquel libro y comenzó a leerlo, en un principio pensó que se trataba del famoso cuento infantil escrito por Hans Christian Andersen, un celebre escritor danés pero no fue así. Aquel escrito no hablaba de la sirenita enamorada de un ser humano sino que detallaba como eran las sirenas, todo estaba en aquel libro... sus características principales, como diferenciarlas de simples manatís y focas u otro animal marino, la razón por la cual salían a la superficie pues su anatomía no era tan diferente a la suya ya que contaban con un aparato respiratorio tanto terrestre como marino, lo cual les obligaba a salir para que dichos órganos no quedaran inservibles aparte que lo necesitaban para atraer presas o andar por el mundo humano y conseguir cosas que el mar no podía ofrecerles. También hablaba de como eran capaces de contener al respiración y durante cuanto tiempo, pero el apartado que mas le llamo la atención fue el de los poderes que les concedió el dios Poseidon, estaban los comunes como el canto que lograba atraer a los incautos y el de transformar su cola en piernas humanas cuando llevaban mucho tiempo alejados del agua. A partir de esos poderes se desarrollaba como un árbol genealógico, era bastante completo pues no solo con los diversos colores que poseían sus escamas tenían diferentes poderes sino que también contaba la forma de la aleta e incluso el color del cabello y ojos. Obviamente en el libro ponía mas cosas como que los mayores enemigos de las sirenas no solo eran los tiburones sino que también lo era el ser humano.
Era realmente interesante todo lo que estaba escrito en ese libro y eso que solo estaba en la sección de sirenas pues había otros muchos apartados como el de los dragones marinos, el Kraquen, etc. No sabia de donde sacaron sus antepasados aquel libro que parecía estar escrito de tal forma como si diese a entender que el mismo escritor hubiese investigado y convivido con esos seres. Aun así parecía estar incompleto porque por mas que rebusco y releyó no había encontrado nada referente a como nacían las sirenas ni de donde surgieron. El filo de su garfio iba indicando la linea en la cual se encontraba leyendo y descendía a medida que leía una y otra vez. Quería saber porque Shifty era una sirena o mejor dicho un tritón porque incluso el genero les hacia tener diferentes poderes, pero aquel libro no le iba a dar las respuestas que buscaba.
La curiosidad por saber mas de estas hermosas criaturas y de obtener aquellas respuestas a sus preguntas le llevo a ponerse como cometido el averiguar cuales serian los poderes del muchacho y porque era un tritón. Tomando aquel libro para meterlo en su mochila,estaba decidido iba a volver a ver al peliverde pero ahora le quedaba el salir de allí sin ser visto o si era visto asegurarse que todos pensaran que se había recuperado.
Le había llevado una hora convencer a su tripulación de su recuperación y se encontraba como una rosa aunque se vio obligado a usar mano dura con ellos e incluso reírse de aquellas palabras que dijo cuando les contó lo del ladrón. Estaba claro que nadie le creía y había sido un necio por decirlo tan libremente, en ese mundo aquello que era considerado ficticio no podía ser real e incluso cuando se tenían prueba de ello no todo el mundo se lo creía. Pero por fin era libre y podía ir a aquella playa cerca del faro abandonado, tenia la teoría que el ladrón vivía en aquel sitio pero le resultaba extraño no ver a su gemelo, Lifty. Siempre les había visto juntos, eran prácticamente inseparables como uña y carne¿Acaso el otro también era un tritón? Si eran gemelos las posibilidades de que así fuera eran bastantes altas, ademas eso explicaría porque nadie sabia algo del pasado de aquel par de ladronzuelos.
Nuevamente se encontraba en aquel sendero que con cada paso se alejaba del puerto para adentrarse en aquellas hierbas altas. Pero en esa ocasión se sentía diferente e incluso el ambiente lo era, un paisaje cambiaba mucho dependiendo de la hora en la que se estuviera en él, por ejemplo: la montaña, no era lo mismo ir de día que de noche. Tal vez esa era la razón por la cual sentía que no era lo mismo, los últimos rayos del atardecer aun estaban presentes como si no quisieran irse y dar paso a la noche. En aquellos últimos minutos de luz pudo apreciar que entre esa hierba alta había flores de diferentes colores y especies, también veía el vuelo de las mariposas rezagadas que iban buscando un sitio donde posarse para pasar la noche. Escuchaba el canto de los pájaros siendo el acompañante perfecto para aquel paisaje que aparte de hermoso tenia una pincelada de añoranza, la cual le llevo al recuerdo de su infancia donde su padre le enseño a apreciar las maravillas de tierra firme, no solo el mar ofrecía vistas únicas e inigualables, todos esos momentos estaban conectados por la paz y felicidad que transmitían. Su mano había ido acariciando cada brizna de hierba que estuvo a su altura, se podía respirar una tranquilidad que calmaría incluso a la bestia mas fiera. Pero su oído pudo escuchar un ruido que le hizo salir de aquel mar de tranquilidad, viéndose obligado a esconderse para no ser visto.
Salio de aquel faro dando un portazo, no quería llegar tarde por haber estado apurando hasta el ultimo segundo de su libertad. Deseaba que acabara ya esa maldita semana para poder volver junto con su hermano y juntos cometer fechorías en mitad de la noche, echaba de menos robar y estar con su igual aunque este siempre le sacara de quicio. Estar sentado en aquella roca con esa aleta en el agua durante horas le producía un aburrimiento descomunal pero en esa ocasión iba mas que preparado. Se había dedicado en todo aquel día en volver su saco impermeable aunque también fue a conseguir alimentos, siendo aquello el causante de su demoro sino se hubiera entretenido con aquel muchacho de sudadera de perro no iría ahora tan apurado. En cuanto llego al sendero que daba a la playa le vino a la mente el suceso del día anterior, no podía permitir que volviera a pasar algo así. Estaba seguro que a Russell ya le habrían tomado por un borracho pero si iba mas gente a la ciudad diciendo lo mismo terminarían por ir todos a la playa,lo cual le dificultaría meterse en el mar. No quería que nadie mas le mirase con esa cara que puso el pirata nada mas verle, aquel rostro nunca se lo quitaría de su memoria y la idea de ser usado como una rata de laboratorio no era una opción agradable. Ademas estaba aquel impulso de estar en agua salada...sentía que si antes del anochecer no estaba con las piernas tocando el agua algo malo le pasaría, puede que solo fueran meras especulaciones suyas pero no iba arriesgarse.
Miro hacia todas las direcciones asegurándose que nadie le seguía y que no había rastro alguno de Russell. Aprovechando aquel tiempo en el cual miro minuciosamente sus alrededores para ponerse en su espalda aquel saco impermeable. Respirando aliviado cuando vio que no había nadie y empezó a descender por aquel camino oculto teniendo cuidado de no resbalarse y abrirse la cabeza. Bajando tan rápido como pudo hasta echarse de nuevo a la carrera por la arena antes de que el ultimo rayo de sol del anochecer diera paso a su fin y por lo tanto a él le pasara algo por no cumplir. No se había percatado que el pirata de cabellos azules estaba observándole desde hacia un buen rato ni tampoco se entero que le había estado siguiendo pues se fiaba de aquellas leyendas en donde mencionan el canto de las sirenas.
Quedándose todo lo silencioso que pudo oculto en aquellas hierbas altas tras uno de los arboles, miraba con curiosidad a aquel peliverde porque si Lifty estuviera mintiendo, el otro no estaría actuando de esa forma tan precavida. Era una pena que nadie mas estuviera ahí con él para limpiar su nombre pero...¿Que pasaría si él otro era visto?Decidiendo no pensar en eso pues tenia cosas mas importantes que pensar, entre otras ¿Porque recupero su memoria? De normal cuando una sirena, o en este caso tritón, te hipnotizaba hasta tal punto de hacerte olvidar lo todo quedando a su merced, eso sin mencionar que no existía posibilidad alguna de recuperar los o eso contaban las historias. Tal vez Shifty estaba aprendiendo, eso explicaría la razón por la cual recupero sus recuerdos. El sol ya les estaba ofreciendo esos últimos rayos que volvían al cielo de colores rojizos anaranjados, al mismo tiempo que permitía que la noche comenzara a reinar en donde la luz del sol ya no estaba presente. Las primeras estrellas habían empezado a aparecer para llenar así al cielo nocturno de un manto estrellado. Ya no podía perder mas tiempo, quería saber la verdad y demostrarle a todos que no mentía, fue bajando con cuidado por aquel camino oculto a simple vista. No veía nada desde aquella posición por lo tanto se vio obligado a bajar del todo. Debía de tener un cuidado extremo pues sus patas de palo podían meterse en cualquier recoveco y podría acabar atascado o en el peor de los casos que alguna se rompiera. El sonido del mar le ayudaba a mantener a raya a su impaciencia por querer ver de nuevo al ladrón, si tenia esa cola de tritón quería incluso tocarla para asegurarse que todo aquello no se trataba de un mero sueño. No tardo en sentir como la arena le hundía un poco la base de sus patas de palo, alzó la mirada buscando inmediatamente al peliverde. Sin embargo cuando finalmente logro dar con el sujeto hizo que se planteara sus recuerdos pues este tenia piernas humanas¿En verdad todo había sido una ilusión?La emoción y la felicidad acompañados de la motivación acabaron por el suelo, se sentía como aquel niño que le decían que ni el hada de los dientes ni el ratoncito Pérez existían. Metiendo su mano y su garfio en los bolsillos de su gabardina pirata, ya no tenia nada que hacer allí, Shifty era un ser humano ordinario aunque raro porque la parte baja de su cuerpo estaba sin ropa mostrando aquella piel pálida¿Acaso se iba a bañar a esas horas? Fuera como fuese no era de su incumbencia y era mejor irse para volver al barco. Sin embargo un destello le obligo a levantar la mirada, el ultimo rayo de luz solar ilumino el horizonte mas su vista estaba asombrándose por la maravilla que estaba presenciando.
Había llegado a tiempo y al final incluso le sobro unos minutillos pero no debía confiarse tanto porque hoy le sobraron cinco minutos, mañana posiblemente llegaría tarde y con ello su maldición le haría pagar. Vio aquella ultima luz que daría paso a la noche pero no solo eso sino que también resurgió aquel hechizo, el mar comenzó a rodear le las piernas, ascendiendo por ellas hasta la cintura ignorando toda ley de gravedad y de física. Aquella transformación duro muy pocos segundos pero era tiempo suficiente para hacerle caer de culo a la arena mojada, la cual estaba así por el constante oleaje. Odiaba con todo su ser que le pasara eso, maldecía que hubiesen liberado su cuerpo de aquella estatua de oro. Ahora como en todos aquellos días fue arrastrándose como medianamente pudo hasta la roca en donde siempre solía sentarse, al menos las olas en aquella playa eran calmadas porque si se transformaba en las que estaban al lado del puerto estaba seguro que se ahogaría con las olas que chocaran contra él. Pero ahora en su mente solo estaba el tiempo que debía pasar para volverse de nuevo en un humano, por suerte en aquella ocasión iba preparado pues había metido en aquel saco mochila todo lo que necesitaba para vencer el aburrimiento. Iba a ser una noche tediosa pero amena ademas no esperaba que aquel pirata volviera, debía de ser mas cauto porque bastante malo era ya que Russell le hubiera descubierto la pasada noche. Su aleta se balanceaba debajo de aquella agua salada luchando contra la calmada marea de esa playa, no sentía si el agua estaba fría o caliente pero eso lo hacia todo mucho mas llevadero. Aun recordaba la primera vez que se transformo en tritón, había sido de todo menos silencioso y cuidadoso incluso llego a lastimarse en aquella cola pez. Ahora simplemente le tocaba esperar la llegada del amanecer para volver a ser un humano.
Había presenciado algo único, no solo el mar se movió a su antojo como contaban las leyendas de alta mar sino que también fue lo mas hermoso que vio. Aquella agua que rodeo las piernas del muchacho parecía brillar con la ultima luz del anochecer, pero ver como ese ladrón se transformaba en una criatura tan bella era algo que nunca olvidaría. Sentía como sus rodillas en cualquier momento cederían dejando le caer a esa fina arena, estaba asombrado y nunca pensó que ese peliverde oculto tras aquel antifaz de engaños, robos y estafas hubiera alguien que ocultaba un gran secreto. Tenia razón, siempre la había tenido aunque sus tripulantes le etiquetaran de loco pero ahora que lo tenia frente a él, le estaba costando creérselo. La alegría le avasallo por completo, tenia ganas de gritarlo a los cuatro vientos y así que el héroe Splendid viera con sus ojos la noticia del siglo. Solo aquellos que no tenían dos dedos de frente no se habían enterado que ese famoso periodista, quien siempre fotografiaba a los héroes era el mismo Splendid. Sin embargo de sus labios no salio palabra alguna, su cuerpo había ido avanzando hacia aquella roca en donde vio por primera vez al ladrón. A medida que se acercaba y el contrario se quitaba el chaleco haciendo que la camisa se le subiera, pudo apreciar unas marcas en la blanquecina piel de esa espalda...¿Cicatrices?¿Quien se las había hecho?¿Fueron intentos de huidas? De alguna forma su mente termino entrelazando aquellas heridas cicatrizadas con torturas, si atrapaban a Shifty, si el mundo descubría lo que era¿Que pasaría? No había que ser inteligente para saber que le someterían a experimentos y terminarían exhibiendo le como si se tratara de un animal de feria. No iba a permitir tal cosa por mucho que les robara en el pasado, iba a protegerle y quería hacérselo saber al igual que mantendría ese secreto en silencio. Respiro profundamente para armarse de valor siendo consciente de la posibilidad de que el chico volviera a hipnotizarle con su canto.
– Shifty...– Diciendo su nombre en un suave y tranquilizador susurro.
El oír su nombre pronunciado por aquella voz, la cual reconociera en cualquier sitio, hizo que el miedo le dominara por completo. No podía creerse que le hubiesen descubierto tan pronto o mejor dicho, no esperaba que el hechizo que tenia su canto tuviera un efecto tan corto. Toda la información de leyendas de mar que se había leído resultaron ser un fraude a pesar que todas coincidieran en lo mismo; el canto de una sirena podía hipnotizar incluso al hombre mas frívolo que existiera sobre la faz de la tierra. Todo su cuerpo se había paralizado del mismo miedo, no sabia como salir de ese problema en el cual se encontraba pero fuera como fuese debía enfrentarse a él, tal vez si volvía a cantar podría conseguir algo de tiempo. Sin embargo en cuanto volvieran a pasar los efectos de esa magia volvería a tener el mismo problema y estaría en las mismas, no podía embrujar al pirata cada vez que le viese ni hechizarlo por la eternidad, tarde o temprano diría algo a alguien. Su mente pensaba rápidamente intentando hallar otra solución pero todo quedo en blanco cuando se percato que el tiempo estaba acabándose. Inmediatamente su cuerpo como respuesta se giro para estar cara a cara, no quería que se acercara mas. Sin darse cuenta de nuevo su voz estaba resurgiendo de su garganta, cantando aquella única canción que conocía y que la mar le había enseñado.
Todo se volvía negro con aquellas notas melodiosas que eran acompañadas por el sonido de las olas chocando contra la costa, era la canción del mar y no podía permitir acabar igual que el otro día, no dejaría que sus recuerdos fueran borrados de nuevo pero...¿Como detener algo así?La magia no se podía parar una vez que comenzaba. La oscuridad volvía a adueñarse de su ojo y estaría perdido si no hacia algo pronto pues quería recordar por siempre al peliverde, porque en él había sentido la unión de Poseidon o como decían los de tierra firme, se había enamorado a primera vista. Pero eso ahora no importaba porque nuevamente iba a caer ante ese hechizo y solo había una forma de silenciar aquel canto.
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Notas de Shifty Braginski (autor):
¿Le volverá a pasar lo mismo a Russell o lograra librarse de alguna forma del hechizo?¿Porque Shifty se transforma en tritón? Estas preguntas y muchas más,serán respondidas a lo largo de la historia.
He de agradecerles aquellos que toman parte de su tiempo para leer mis historias e incluso llegar a comentarlas. Soy consciente que aun me falta mucho por aprender para mejorar mi escritura y que no a todo el mundo le gusta,e incluso tomármelo un poco más en serio y publicar mas seguido. En poco llegara el verano así que mis queridos "mapachitos", si van a la playa no olviden tomar su equipo de captura, nunca se sabe si os podréis encontrar una sirena o un tritón.
Espero que a alguien le guste y que os haya gustado, se admiten criticas, sugerencias etc. Los personajes de happy tree friends no me pertenecen pero si la historia que cree con ellos.
